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Puede que estés frustrado por la situación, puede que estés preocupado, puede que "tengas" que ponerte a trabajar sin ningún ánimo, puede que estés enfadado con las decisiones que otros toman por ti o para ti. Hay un sinfín de motivos por los que podemos vernos envueltos en tiempos adversos, de crisis o en los que nos encontremos en alerta.

Parece que en esos momentos es difícil conservar la motivación propia y mucho más difícil ayudar a mantener la motivación de los equipos.

The only way is up

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Ya os hemos hablado de la motivación, haciendo referencia a que puede ser:
1. Interna: la automotivación.
2. Externa: la que te pueden ofrecer desde fuera, desde tu empresa, tu entorno,… la que necesitamos, por ejemplo, para motivar a los equipos.
3. Trascendente: la que te inspira hacia algo superior a ti, hacia el bien común, que da sentido y propósito.

Y cuando nos enfrentamos a una situación difícil, necesitamos a veces ¡de las tres!

Necesitamos de la motivación trascendente

La motivación trascendente es necesaria porque como dice Viktor Frankl en su libro "el hombre en busca de sentido" nos resultará más fácil superar una situación complicada cuando tenemos un para qué, cuando hay algo al otro lado de la situación que se vive que merece la pena. Por ejemplo, poder dar un abrazo a un ser querido, poder cubrir unas necesidades básicas a tu familia, poder disfrutar de un lugar especial para ti…

Esta motivación alimenta nuestra esperanza en un futuro mejor, alienta nuestras fuerzas para resistir y nos mantiene con la cabeza alta.

Piensa qué es eso que te puede ayudar: por qué o por quién vale la pena seguir adelante, quién quieres ser, cuál es tu responsabilidad. Recuerda que eres necesario para muchas personas.

Necesitamos de la motivación externa

La motivación externa es la que podemos utilizar para animar a los demás. Esta motivación ha de ser cuidadosamente medida porque puede tener el efecto contrario y desmotivar más que motivar.

En el trabajo, según la teoría de Herzberg, cuando están presentes los factores que él llama motivacionales (reconocimiento, crecimiento profesional y responsabilidad) se contribuye a la satisfacción con el trabajo. Pero cuando se gestionan mal los factores que él llama de higiene (sueldo, condiciones laborales, supervisión y seguridad) puede aumentar la insatisfacción laboral.

Para aplicar la motivación externa, tanto a nivel laboral como a nivel personal, y que motive, tendremos que:

  • Practicar la empatía. Para ello, lo primero que hemos de conocer es a la persona, sus circunstancias concretas, y comprenderla. Recuerda que la empatía está relacionada con la inteligencia emocional, es decir, que has de poner tus emociones en juego para mostrar de verdad que sabes lo que se siente en la situación en la que se encuentra la persona.
  • Evitar falsas expectativas. Por supuesto no engañar. Si sabes que no vas a cumplir lo que dices, no lo digas. No apliques recompensas que no vas a ser capaz de dar, por mucho que te escudes en el "no soy yo, son las circunstancias".
  • Usar una comunicación adecuada. Cuidado con las exigencias, la rigidez y la comunicación no verbal y verbal agresiva. Necesitamos aplicar una comunicación cercana, comprensiva, de escucha, de reconocimiento… Una comunicación que ponga en valor lo que sí es válido o el buen trabajo realizado. Una comunicación que inspire, que anime, solidaria.
  • Relacionarla con los objetivos. No siempre queremos de las personas el extra de "se espera mucho más de ella". Muchas veces lo que se pide es que se cumpla con el trabajo. Y a veces, las circunstancias hacen que no se pueda cumplir con el trabajo al mismo nivel. Así que los objetivos habrán de rebajarse. Revisa el objetivo y ajústalo a las circunstancias.
  • Personalizar. Cada persona tiene sus circunstancias e intereses, así como sus capacidades. Por eso, busca la forma de estimular la motivación interna de esa persona.

Y para poder hacerlo, habrás de conocer cuál es esa motivación interna de cada uno.

Necesitamos de la motivación interna

La motivación interna, atiende a tres necesidades según McClelland:

  • Necesidad de logro: necesidad de consecución de metas, de ir más allá, aceptando responsabilidades que otorguen retos y conseguirlos. Necesita darse cuenta que va logrando los objetivos, por lo que requiere feedback constante.
    En el lado personal, sería la necesidad de ir avanzando en la vida, de ir consiguiendo objetivos vitales, profesionales, personales o incluso diarios. Por eso es importante que si eres una persona con esta motivación te plantees qué quieres lograr antes de que acabe el día, la semana, el mes. Qué reto te propones. Por ejemplo, aprender a hacer pan, no discutir en todo el día con alguien, tener un tiempo para ti...
  • Necesidad de poder: necesidad de adquirir prestigio, status o reconocimiento por parte de los demás. Necesita poder influir en decisiones, en actuaciones, en el comportamiento de las personas, inspirando o liderando.
    En lo personal es la necesidad de ser importantes para los demás. Saber que te tienen en cuenta para tomar decisiones esenciales. Dejar que tomes las riendas, planifiques, desarrolles proyectos familiares, desde vacaciones hasta gestiones del hogar. Si eres una persona con esta motivación, aprovecha tus cualidades de solucionador para tomar la iniciativa y hacer cosas por los demás.
  • Necesidad de afiliación. Es la necesidad de tener buenas relaciones interpersonales. Necesita sentirse acogido y ser parte del grupo porque la sensación de cercanía o amistad y "con quien" vale más que el "qué hacer" o "a dónde ir". Trabajar o hacer actividades en equipo será más gratificante que estar solo.


En lo personal, trata de hacer que todos estén bien, busca hacer amigos y se esfuerza por ayudar a los demás, por mediar entre personas para resolver conflictos y sentirse queridos. Si eres una persona con esta motivación, mantén el contacto con las personas que te rodean, escribe, llama, chatea, comparte, reúne,…

Cada persona tiene unas necesidades diferentes para sentirse mejor y superar situaciones difíciles. Así que, ¡¡¡descubre la tuya!!!

Si sabemos cuál es nuestra motivación, qué nos hace levantarnos por la mañana, nos será más fácil actuar y ponernos los alicientes que mejor nos estimulen para salir de esa situación.

¿Qué vas a comenzar a hacer para alimentar tu motivación?


Aprendiendo en el camino del crecimiento.
Raquel Bonsfills

¿Cómo realizas una reunión? ¿Qué haces para llevar a cabo una reunión efectiva?

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Antes de nada, me gustaría compartirte la diferencia entre eficacia, eficiencia y efectividad. Según la Real Academia de la Lengua Española, eficacia se refiere a la “capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera”, mientras que eficiencia es definida por la RAE como la “capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado”.

Por aclarar un poco más estos dos conceptos, hablamos de una persona eficaz cuando consigue cumplir con un objetivo en el tiempo señalado y en cambio, será eficiente si alcanza la meta empleando los menos recursos posibles.

La clave está en hallar el equilibrio entre ambos parámetros, lo que se traduce en un tercer concepto, la efectividad, entendida como una solución ponderada entre lograr los objetivos marcados con un gasto adecuado.

Cada grupo tendrá sus propias reglas del juego para que la reunión sea más efectiva. Hoy quiero hablarte de algunas de las reglas que mejor ayudan a ser ágiles, no tener que repetir las cosas, mantener la atención y reducir el tiempo que lleva la reunión.

Haciendo reuniones efectivas ahorramos tiempo, dinero y energía. Te comparto diez reglas fundamentales para lograr realizar reuniones efectivas:

  1. Diseña un plan concreto de la reunión. Antes de nada es fundamental plantearse la pregunta ¿es necesaria la reunión? No hay nada peor que esa manida manía de montar reuniones por el mero hecho de pensar que forman parte del trabajo. Si es necesaria una reunión, es necesario elaborar un plan de cómo irá la reunión y envíaselo a todos los participantes para ello debes fijar: la hora, la duración, el lugar, las personas que asistirán y los puntos y el orden del día de la reunión. Además, es necesario que fijes el/los objetivo/s de la reunión de forma clara y concisa. Antes de convocar una reunión debemos tener claro cuál es o cuáles son los objetivos de la misma y debemos ser capaces de enumerarlos. Organiza la reunión con una semana de antelación, como mínimo. Es muy difícil alinear todas las agendas de los participantes. Diseñar un buen plan nos lleva a todos a saber los temas a tratar.
  2. Convoca a las personas implicadas. Para poder llevar a cabo una reunión efectiva es necesario citar a las personas necesarias y que cada miembro del equipo vaya con la idea de cuáles son sus fortalezas en los temas que se van a tratar en la reunión para conseguir el éxito y que llegue a compartirlas con los demás.
  3. La puntualidad. La puntualidad es un requisito importante en una reunión. Es preciso exigir a todos los participantes, para no perder un minuto y, además, transmitir el valor que tiene el factor tiempo como recurso escaso en una organización y para cada participante de una reunión.
  4. Respetar la palabra. Es muy importante respetar el turno de palabra de cada una de las partes que estén dialogando, facilitando de esta forma el entendimiento de las posiciones que se exponen, para llegar a conocer los argumentos de cada participante.
  5. Ser breve e ir al grano. El principal problema de hablar de más es que sin darte cuenta abrirás muchísimos frentes, y todo esto desvía la atención de tu cliente o desvía la atención de los participantes de la reunión. Es muy positivo ir al grano, no dar rodeos y no andarse por las ramas, esto ahorra en una reunión tiempo y complicaciones.
  6. Explicar el punto de vista calmadamente. Es necesario exponer todos los temas en un tono calmado sin promover agresividad, ni posiciones a la defensiva.
  7. Mantener una mentalidad abierta. Además de acudir con humildad para asumir errores y poder seguir aprendiendo.
  8. Escuchar sin parcialización. En la escucha global o en la escucha sin parcialización, la empatía y la intuición se alían para transcender más allá de las palabras, de las emociones y del contexto pudiendo comprender lo que el otro dice sin interpretarlo.
  9. Evitar conversaciones laterales. Es muy fácil que en una reunión se dé por ejemplo que uno se ponga a discutir prioridades, otro contando chistes, otro comentando un tema nuevo… El mantener una conversación paralela con un miembro en una reunión, mientras otro habla es una de las formas más comunes de perder el tiempo y de perder información.
  10. Respetar las opiniones de los demás. Las soluciones a los problemas se resuelven hablando y no peleando. Nos cuesta muchísimo entender algo tan básico desde mi punto de vista, como es la comunicación y lo más importante, que en esa comunicación se dé la tolerancia a las opiniones de los otros.

Toda regla debe tener una consecuencia en caso de incumplimiento que debe ser:

  • Consensuada por todos.
  • Equitativa con la regla a la que hace referencia.
  • Conocida por todos.
  • Recordada cuando se incumpla. Determinar quién lo hará.
  • Realizada. Asegurarnos que se cumple la consecuencia hará que las personas se comprometan con la regla.

¿Qué otras reglas llevas a cabo para realizar reuniones eficientes?

Con el fin de complementar lo que estoy hablando te dejo un vídeo explicativo sobre reuniones eficaces. Analiza algunos aspectos que es importante mejorar en las reuniones eficaces: claves para mejorar su gestión

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para mejorar tus reuniones?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso, te responderé a cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

El dinero que me pagan a final de mes es mi principal motivador para decidir trabajar en una empresa. ¿Es tu caso?

Cuando se firma un contrato laboral llegamos a un acuerdo entre la empresa y el trabajador por el que la empresa hace patente que quiere que el colaborador trabaje, dedique su tiempo, capacidades y conocimientos para alcanzar sus metas u objetivos propuestos; y el trabajador deja sellado su interés en hacer todo eso a cambio de unas condiciones establecidas de salario económico, emocional, beneficios sociales, condiciones laborales, etc. Podríamos decir que eso con lo que hemos estado de acuerdo es nuestra recompensa como trabajadores.

Aunque la teoría motivacional de Herzberg nos dice que cumpliendo meramente el acuerdo podemos llegar a la no satisfacción, si queremos algo más de satisfacción en el trabajo vamos a necesitar que nuestros líderes nos reconozcan, nos valoren, nos potencien, nos faciliten el trabajo, nos comprendan, nos den lo que necesitamos para trabajar, ayuden a promocionarnos, nos capaciten…

Las empresas llevan unos años sumándose a la tendencia de en lugar de pagar un mayor salario ofrecer más recompensas no monetarias. Pero cuidado, es importante que se cumpla un mínimo porque si no, por mucha recompensa, las personas que aceptaron trabajar bajo esas condiciones seguirán buscando un empleo con mejores condiciones. Y luego la empresa se encontrará luchando por la retención del talento o el compromiso de los trabajadores.

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Sabiendo que cada generación tiene sus propias necesidades, y que lo que puede satisfacer a una persona con hijos pequeños podría ser diferente de lo que satisface a una persona sénior o a un talentoso joven, cada vez más empresas se plantean recompensas personalizadas. Sin embargo, hay algunos principios importantes a tener en cuenta a la hora de proponer recompensas en nuestra empresa.

Los principios para tener en cuenta son:

  • Preguntar. Como no tenemos una bola de cristal, ante la duda, mejor preguntar. Podemos organizar grupos de discusión que involucren a colaboradores de distintas áreas y sectores de actividad, de diversas edades o diferentes regiones. Esto nos puede ayudar a decidir qué estrategia de recompensa aplicar, qué incentivos son los más adecuados, qué se puede cambiar para mejorar el modelo de reconocimiento o cuáles son las iniciativas que mejor acogida han tenido.
  • Indagar. Conocer el sistema de recompensas de la competencia contribuirá a evitar problemas de rotación, conflictos individuales y colectivos. Si por hacer el mismo trabajo en la otra empresa me dan mejores condiciones o recompensas, no me voy a quedar en ésta. Para tener a los mejores hemos de tratar a nuestra gente como a los mejores.
  • Ser imparcial. Dentro de un mismo grupo o categoría profesional no tienen que existir grandes diferencias entre sus miembros. Ha de haber unas bases para todas las personas, que si hacen o se consiguen lo mismo, la recompensa sea la misma. Por ejemplo, si por tener un hijo tienes como recompensa salir a las 16h para poder ir a buscarlo al colegio, todo el que tenga un hijo en edad escolar podrá acceder a dicha recompensa.
  • Personalizar. Según la teoría de motivación de Stacy Adams, si yo me esfuerzo más, obtendré una recompensa mayor que otra persona que en el mismo puesto se esfuerce menos. Por lo tanto, hemos de entender también una retribución basada en los resultados y comportamientos de las personas. En los que tendremos en cuenta su iniciativa, interés, creatividad, etc. En definitiva, su rendimiento y desempeño. Además, es importante identificar las preferencias personales para establecer estrategias de reconocimiento que sean acogidas con el efecto deseado. Algunas personas prefieren ser obsequiadas con una comida de reconocimiento con los compañeros y otros con unas entradas para disfrutar de un espectáculo en familia.
  • Equidad. Todo esto no puede hacerse sin equidad. Si se percibe una falta de equidad en el reconocimiento individual de los colaboradores es fácil que se genere malestar y que se inicie un proceso de reclamación y queja constante que afectará sin duda al rendimiento. Equidad no es igualdad. Equidad es dar a cada uno lo suyo, lo que merece, que no tiene por qué ser igual que lo que le damos al otro (igualdad), pero sí similar, equitativo.
  • Que haya congruencia. Tiene que existir un equilibrio entre las recompensas individuales y las grupales. Así como proporcionales de forma congruente con el trabajo realizado, la dedicación, la resolución y el resultado obtenido.
  • Ser oportuna. La recompensa funciona cuando se produce en el momento adecuado. Si el equipo ha hecho un esfuerzo enorme por llegar en fecha a una entrega, darles un día libre será más oportuno a continuación de ese esfuerzo que tres meses después, cuando seguramente se habrá olvidado el objetivo que se consiguió y se habrá entrado en un nuevo proyecto. Para que sea oportuno es indispensable que los responsables conozcan lo que ocurre en el día a día, al equipo y los cambios que pueden ser necesarios para fomentar e incentivar el rendimiento del equipo.  Y también es importante asegurarse de que los mandos son conscientes de la importancia que tiene el feedback, cuándo éste ha de producirse de manera informal o con un agradecimiento público.
  • Comunicación clara. Si estamos introduciendo un sistema de recompensa en la empresa debemos asegurarnos de que todo el mundo es consciente de ello. Es importante que todos tengan claro cuáles son los objetivos, qué es lo que se premia y qué factores justifican la recompensa. Habrá que reforzar el mensaje a través de los diversos canales de comunicación disponibles: reuniones, boletines de noticias, portal de Recursos Humanos… El mensaje ha de llegar a todos y todos tienen que saber las reglas del modelo, ya sea trabajando en las oficinas centrales, en delegaciones o teletrabajando. En general es importante informar a la plantilla de los niveles salariales, de las distintas formas de alcanzarlos, y de los conceptos que comprenden cada una de las partidas.
  • Sencillez. Debe ser fácil de entender por la plantilla, evitando que se pudiesen generar malentendidos. Y han de ser tangibles para evitar subjetividades.
  • Ser estable. Implantar un modelo de recompensas tiene que ser persistente bajo unas mismas condiciones. Si cambia con frecuencia puede generar en los trabajadores desconfianza e inseguridad. Lógicamente, debe adaptarse o flexibilizarse en función de la coyuntura económica y de las exigencias del mercado y de la empresa.

Cuando alguno de estos aspectos falla, normalmente nos desmotivamos. Por eso, aunque no seas la persona que decide si esto es así o no, siempre puedes hacer notar que hay otra forma de hacer las cosas para mantener a los colaboradores más contentos. Yo suelo decir, que es mejor proponer que seguir quejándose. Si sabes cómo mejorar, dilo. Si no, tendrás que conformarte con lo que hay. Y entonces tu recompensa será la que estás aceptando. Si quieres que sea de otra forma, ¡ve a por ello!

¿Cómo quieres que sea tu recompensa? ¿Qué recompensa es la que mejor va contigo? ¿La obtienes ya en tu trabajo? Si no, ¿qué vas a hacer para conseguirla? Ponte en marcha, tienes todo el año para obtener mejores recompensas.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

¿Sientes miedo a fracasar? ¿Qué haces para superar el miedo al fracaso?

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Realizar una interpretación inadecuada de una situación nos podría llevar a evitarla por considerar que el riesgo es excesivo y que no estamos en disposición de afrontarla.

También, en ocasiones amplificamos las posibles consecuencias de cometer un error al enfrentarnos a la situación, anticipándonos a los resultados y haciendo previsiones con una visión catastrofista y negativa cuando aplicamos el dicho popular de: piensa mal y acertarás.

Además, pensamos que tener éxito o fracasar nos define como personas, confundiendo “tener un fracaso” con ser un o una “fracasada”, y caemos en una simplificación que reduce la riqueza y complejidad de la persona.

Para algunas personas fracasar supone algo irreparable, imperdonable… un resultado que no se “pueden permitir”. Desde esta perspectiva, la presión por evitar el fracaso podría llevar a dejar incluso de actuar.

Las emociones que generan una visión tan “determinante” del concepto de fracaso, limita nuestra capacidad de afrontar las metas propuestas, e implica que la persona tenga la creencia de que no puede asumir futuros proyectos por miedo a la posibilidad de fracasar.

El miedo al fracaso está en gran parte condicionado por tres factores:

  • La interpretación que realizamos de la situación.
  • La anticipación que hacemos de las posibles consecuencias.
  • La valoración que hacemos de nosotras o nosotros mismos a partir del resultado que obtengamos.

Es necesario poner responsabilidad en la gestión de un fracaso:

  • La gestión del fracaso es necesaria para poder innovar en las organizaciones.
  • Es necesario para adaptarnos a un entorno cada vez más cambiante
  • Gestionar un fracaso nos lleva a aprender de los errores cometidos estableciendo un entorno de mejora continua y desarrollando las habilidades de nuestros colaboradores.

Te comparto 9 técnicas para superar el miedo al fracaso:

  1. Establece metas realistas y alcanzables para que tengas la sensación de competencia y de avance en cumplir tus objetivos.
  2. Considera el fracaso como una oportunidad de aprendizaje, un proceso en el que puedes demostrarte tu capacidad para tras tropezar, levantarte y seguir caminando.
  3. Piensa que no hay fracaso si lo has intentado. Sea cual sea el resultado, siempre hay un logro al enfrentarnos a nuestros miedos.
  4. No te recrees en tus errores. Identifícalos y a continuación pasa a otra cosa. Lo importante es tener una perspectiva amplia ante los resultados.
  5. No digas “no puedo”, “esto no es lo mío” o “no lo voy hacer bien”. Piensa de forma realista y cree en tu capacidad para afrontar las situaciones que se presentan. Ten la seguridad de que en el proceso de intentarlo siempre está la mejor manera de realizarlo con la información que posees en ese momento.
  6. No te exijas un resultado perfecto. Acaso ¿todo lo que sale bien es porque se ha llevado a cabo de manera perfecta? Invertir esfuerzo de un modo flexible y adaptativo es siempre la mejor estrategia.
  7. Lo importante no es hacerlo todo bien a la primera, lo que importa es tener capacidad para intentarlo las veces que sean necesarias o valorar otras opciones, y regular adecuadamente nuestra tolerancia a la frustración.
  8. No conseguir algo tal y como esperabas no es fracasar, o ser «un fracaso», sólo significa que en la siguiente ocasión sería conveniente que hicieras las cosas de un modo diferente para obtener resultados diferentes.
  9. Una comunicación transparente a todos los niveles facilitará el análisis de los fracasos pasados que será fundamental para garantizar grandes éxitos en el futuro.

¿Qué otras técnicas manejas para superar tu miedo al fracaso?

Recuerda que con cada fracaso estás un paso más cerca de conseguirlo si aprendes de ello. Con el fin de complementar lo que estoy hablando te dejo un vídeo que habla sobre Cómo superar el fracaso (Claves y ejercicios psicológicos).

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para mejorar tu miedo al fracaso?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

¿Qué haces cuando negocias? ¿De qué maneras negocias? ¿Cuál suele ser el resultado de tu negociación?

10 claves para conseguir una negociación efectiva

 

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La negociación según la wikipedia es un esfuerzo de interacción orientado a generar beneficios.

Sus objetivos pueden resolver puntos de diferencia, ganar ventajas para una persona o grupo, diseñar resultados para satisfacer varios intereses, mejorar situaciones actuales, resolver conflictos o llegar a un punto neutral de la información.

El modelo Harvard define la negociación efectiva como una conversación entre dos o más partes para conseguir un arreglo de intereses divergentes o un acuerdo mutuo, con la habilidad de crear un ambiente de colaboración y compromisos duraderos.

Ya te compartí hace tiempo en otro artículo las 6 fases de un proceso de negociación  hoy quiero compartir contigo algunas claves para poder lograr una negociación efectiva:

  1. Prepara la negociación. Seguro que recuerdas uno de mis refranes que numerosas veces te he compartido en mis artículos: “lo bien preparado resultado esperado, lo mal preparado resultado caótico”.  Y en esta preparación comienza por prepararte tú, trabaja en tus 4 partes del ser humano: emocional (gestionando cómo estás y como te pueden llegar a sentir durante la negociación), energética (que vayas con una energía positiva y limpia con ganas e interés por desarrollar la negociación de forma efectiva para ambas partes), tu parte física (muestra una buena y saludable imagen y una postura corporal que invite a querer negociar) y por supuesto, la parte mental (aprende lo que puedas sobre la negociación, sobre las partes implicadas, posibles acuerdos, prepara estrategias, desarrolla habilidades negociadoras…). Te dejo mi artículo donde hablo sobre algunos trucos para preparar la negociación.
  2. Define los objetivos de la negociación. Es necesario saber lo que queremos lograr para saber planificarnos y poder pensar las diferentes opciones a llevar a cabo para lograrlos. Cómo saber definir objetivos racionales lo puedes comprobar con la técnica del SMART-E.
  3. Gestionar toda información posible. Todos sabemos que la información es poder, así que: obtén la mayor cantidad de información sobre las partes implicadas y recoge, a ser posible, por escrito toda la información necesaria que sustente tus intereses y respalde tu posición para poderla presentar cuando sea necesario.
  4. Plantea estrategias y alternativas desde el ganar-ganar. Si quieres hoy en día llevar a cabo una negociación exitosa es necesario trabajarla desde el ganar-ganar y que los intereses de todas las partes se encuentren atendidos, si esto no se produce toda solución que pase por ganar-perder o perder-ganar pondrá en riesgo la negociación, y podría acabar no avanzando o rompiendo la negociación.
  5. Crea un MAAN (Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociador). Plantéate los diferentes escenarios posibles que podrías aceptar, así como lo que puede resultar inaceptable para ti. Trata de ponerte en el lugar de las otras partes pensando las zonas de interés y satisfacción de la parte contraria, lo que la otra parte quiere y necesita. Con este análisis seremos capaces de encontrar una zona de intereses común.
  6. Sé duro con el problema y sensible con las personas. Concéntrate en la solución y no en destruir a tu oponente. Las negociaciones se hacen entre personas y es importante cuidar las relaciones. Negociar con respeto, ética, sinceridad y transparencia favorece negociaciones futuras.
  7. Practica durante todo el proceso negociador la comunicación asertiva, la escucha activa y la empatía. Esta forma de afrontar una negociación te llevará a generar un mayor número de alternativas, e incluso para ceder en un momento dado, esto con la finalidad de que el beneficio para las partes negociadoras sea mutuo.
  8. Pregunta, no des nada por supuesto. No presupongas atrévete a preguntar, no tengas miedo a dar una imagen de que no sabes algo. Aclara las situaciones para evitar malos entendidos y poder encontrar las mejores opciones para ambas partes.
  9. Insiste, resiste y persiste. Un “no” inicial en un proceso negociador puede ser un “sí” posterior. Es necesario que no nos rindamos ante la primera dificultad, es importante persistir para lograr un acuerdo favorable para ambas partes. En mi artículo Pilares de la Persuasión te dejo 6 claves para ser persuasivos.
  10. Cerrad la negociación con un compromiso. De una forma clara y concreta especificar el acuerdo de la negociación o los siguientes pasos a llevar a cabo si no se ha logrado en ese momento un acuerdo, así como establecer cómo y cuándo se debe cumplir. De esta manera evitaremos los malos entendidos posteriores o las frustraciones futuras y tendremos un plan de cumplimiento.

Te recuerdo que ser un buen negociador implica conducir un suceso para llegar a un acuerdo satisfactorio entre dos partes enfrentadas.

¿Qué otras claves manejas para lograr negociaciones efectivas?

Con el fin de complementar lo que estoy hablando te dejo un vídeo que habla sobre las 6 fases de un proceso de negociación

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué otros claves tienes en cuenta para llevar a cabo una negociación efectiva? ¿Cómo vas a mejorar un proceso de negociación?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo te sientes a tu vuelta de vacaciones? ¿Qué haces cuando vuelves de vacaciones?

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Cuando volvemos al trabajo tras un periodo vacacional supone  tener ciertas dificultades. Hay numerosos estudios que indican que más de la mitad de los trabajadores sufrimos consecuencias en esta vuelta a la cotidianidad laboral. Este hecho es conocido como síndrome postvacacional.

Gabriel Schwartz, director de Psicología Laboral, indica que aunque nuestro trabajo nos apasione, esta vuelta puede ser vivida con agobio y malestar.

Es algo muy normal que al volver a las rutinas diarias de trabajo nos genere desánimo, irritación, desmotivación, dificultad para conciliar el sueño, falta de concentración, tensión muscular, e incluso, problemas relacionales con otros compañeros… porque volver de las vacaciones conlleva: madrugones, atascos, cansancio, vuelta al colegio de nuestros hijos, otro tipo de alimentación, estrés…

Todo esto es cierto, pero podemos llevarlo mucho mejor si sigues algunas claves que hoy voy a compartir contigo:

  1. Deja al menos un día entre las vacaciones y tu vuelta al trabajo. Hacer esto te ayudará a mentalizarte para afrontar la nueva situación y a que el cambio sea menos traumático. Además, para facilitarte esta transición, una opción podría ser quedar con familiares y/o amigos y compartir vuestras vacaciones.
  2. Mantén unos horarios regulares y genera tiempos de descanso durante la jornada laboral. Es importante crear rutinas, tanto durante el día, como en las horas de acostarse y levantarse. De esta forma, será más fácil adquirir unos hábitos de sueño saludables porque es necesario contar con tiempos de descanso adecuados, ya que la falta de sueño incrementará los síntomas del síndrome postvacacional. Expertos recomiendan establecer descansos dentro de la oficina, como por ejemplo, realizar un descanso de unos 15 minutos si la jornada es de más de 6 horas. También indican que cada dos horas sería conveniente relajar la vista, estirar un poco la espalda y el cuello y tomar conciencia de la postura, intentando mantener la espalda recta y una postura correcta con el teclado. Nos aconsejan levantarse para dar un paseo, estirar las piernas y beber agua para estar hidratados. Durante las horas de trabajo, busca momentos de pausa para reactivar la respiración, variable esencial en los procesos de control del estrés y la ansiedad.  Estas recomendaciones ayudan a que no se resienta la salud, ni el rendimiento laboral.
  1.  Practica una vida saludable. Lleva una dieta equilibrada y una alimentación ordenada, haz ejercicio físico y mental, vigila tu salud, deja de fumar, duerme al menos 8 horas… Está demostrado que llevar una vida saludable de forma regular contribuye a mantener una buena salud y a prevenir enfermedades, a la vez que ayuda al carácter, la disciplina y a la toma de decisiones en la vida cotidiana.  Una vida saludable contribuye a establecer un bienestar físico y mental, mejorando la autonomía de la persona, la memoria, rapidez de ideas, rebaja la tensión y el estrés, mejora la relajación y promueve sensaciones como el optimismo y la euforia, al tiempo que se mejora la autoestima de las personas.  Si te sientes bien será más fácil que te adaptes a la vuelta al trabajo más rápidamente.
  1. Trabaja tus pensamientos. Pensamientos como “vaya mierda, de nuevo al trabajo”, “quien pudiera volver de vacaciones” … minan nuestro momento e incluso lo negativizan. Seamos realistas: ni las vacaciones son ideales, ni el trabajo es un horror. Las dos situaciones son necesarias y tienen su parte positiva.   Las vacaciones nos ayudan a tomar nuevo aire, a desestresarnos, a cambiar la monotonía… y el trabajo nos da estabilidad, nos proporciona una mejor situación económica… Cuida tu actitud y tus pensamientos.
  2. Organiza y planifica de forma eficaz y eficiente tu agenda. Seguro que tendrás muchos nuevos problemas a resolver, muchos correos a contestar, muchas llamadas a realizar, nuevos proyectos a afrontar, asistir y organizar nuevas reuniones… no te agobies desde el primer momento.  Comienza haciendo una lista con los asuntos y tareas que vas a afrontar y adapta tu agenda de forma progresiva a la vuelta a la rutina, sin que las tareas se te amontonen, prográmalas. Te recuerdo que te puedes comer un elefante, pero sólo a trocitos. No quieras solucionar todo desde el primer minuto, tómate tu tiempo en organizarte para afrontar tu trabajo y tus nuevos quehaceres y tareas.
  3. No esperes a las siguientes vacaciones, emplea tiempo en ti y en lo que te gusta. Tenemos tiempo libre y días festivos, organiza una nueva salida o actividades que te gusten, queda con tus amigos, lee, ve tus series favoritas… Combina tu actividad laboral creando nuevos espacios y momentos que te proporcionen sentirte bien, romper con la monotonía y despejar tu mente.
  4. Redecora tu espacio de trabajo. Incorpora elementos y accesorios que aumenten tu comodidad en el trabajo y creen un entorno de trabajo más agradable. Por ejemplo, incorporando una iluminación más suave, comprando una silla ergonómica o poniendo alguna foto de las vacaciones que te provoque al mirarla alguna sonrisa o que te aporte una sensación de bienestar o te traiga algún pensamiento positivo.
  5.  Busca apoyo en personas de tu confianza y ponte en el lugar de los demás. Expresa a tu familia, amigos e incluso, compañeros cómo te encuentras para que puedan entender tu malhumor o tu tristeza y empatiza con tu entorno, ya que ellos pueden estar pasando por algo muy similar a ti.  Ponernos en el lugar de los demás es clave para mejorar nuestras relaciones laborales y personales y mejora los vínculos de cercanía y confianza.

¿Qué otras cosas haces para afrontar tu vuelta de las vacaciones?

Con el fin de complementar lo que te acabo de comentar te dejo el siguiente  enlace para que pinches sobre el y escuches el video que a continuación te presento:

Vuelta al trabajo tras las vacaciones

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para afrontar mejor tu vuelta al trabajo tras las vacaciones? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Hace años una carrera profesional consistía en entrar en una empresa de jovencito y a partir de ahí ir ascendiendo puestos por el organigrama de la empresa. Hoy en día ésta es solo una de las opciones y cada vez menos frecuente, sobre todo, porque nadie pasa toda su vida en la misma empresa. El diseño de las carreras profesionales está cambiando y de eso os quiero hablar. Ya no hay un único camino para desarrollarse profesionalmente.

Lo primero de todo es descubrir tu pasión. Pasamos suficiente tiempo en el trabajo como para que nos guste mínimamente lo que hacemos, o al menos que no nos desagrade. Sobre esto ya Milagros os ha escrito varias veces en sus artículos: "Vivir con pasión" o "la pasión, un don que se puede lograr y mantener".

Ir caminando.  Muchas veces pensamos que no podemos ir avanzando si no tenemos claro exactamente el destino final e incluso cada paso a seguir. Sin embargo, yo he aprendido que lo importante es ir acotando posibilidades. Puede que no sea 100% lo que deseas porque no lo tengas claro pero se puede aproximar, así que prueba por ahí. Lo esencial es que sepas discriminar lo que no te gusta y dentro de lo que podría ser ir avanzando. Por ejemplo, si te gusta mucho dibujar, desde tatuador hasta ilustrador, pasando pos diseñador gráfico, pintor o graffitero… mira si tienes opciones. Y todas dentro del abanico de tus posibilidades, de tus fortalezas, de la oferta de empleos que haya en el mercado relacionadas con ellas. Solo si pruebas sabrás si es o no es lo que esperabas.

Trabajos circunstanciales. Siempre me acuerdo de una persona que conocí que decía que no hay caminos malos, solo trabajos circunstanciales. Un trabajo circunstancial es aquel que necesitas para cubrir tus necesidades básicas pero tú sabes que no es el que quieres estar desarrollando toda tu vida y que ha de permitirte seguir dando pasos hacia esos que sí deseas.

Creciendo dentro de la empresa. Una vez que entras en una empresa tienes varias opciones:

    • Desarrollo profesional vertical. Esta forma de crecer dentro de la empresa es la que conocemos tradicionalmente, la más habitual. Es la manera de ir promocionando hacia puestos de una categoría profesional superior, de más responsabilidad y de forma ascendente en el organigrama de la empresa. Por ejemplo, pasar de ser auxiliar administrativo a administrativo, a responsable de administración,…

    • Desarrollo profesional horizontal. Esta forma de crecer dentro de la empresa consiste en pasar por diferentes puestos pero dentro de una misma altura dentro del organigrama. Normalmente es un cambio de departamento que no supone un cambio de categoría. Por ejemplo, pasar de ser el director comercial a ser el director de exportación.

    • Desarrollo profesional oblicuo. Esta forma de crecer dentro de la empresa consiste en pasar a otras áreas que no van directamente relacionadas con el puesto actual pero que surgen como posibilidad debido a habilidades y capacidades de la persona para abordarlas. Por ejemplo, un técnico de producto pasa a ser el responsable de I+D de la empresa.

    • Desarrollo aleatorio. Hoy en día se trabaja mucho por proyectos, se abordan propuestas que pueden no ser lo más habitual en la empresa pero que surgen como oportunidad. A veces para plantear nuevos productos y servicios, a veces a modo de desarrollo de la gig economy, a veces como vía de empoderamiento de colaboradores o simplemente que puedan hacer otras funciones no propias de su puesto habitual. Por ejemplo, en la Fundación Bill y Melinda Gates, los trabajadores de la empresa son también los que atienden a los visitantes de la fundación y les explican lo que se hace en ella. 

Cambio de tercio. A veces nos damos cuenta que tenemos un hobby que se nos da especialmente bien. ¿Por qué no hacer de él nuestro trabajo habitual? O simplemente después de muchos años haciendo un tipo de trabajo descubrimos que nos apetece empezar por otra línea. ¿Y por qué no? Lo único que has de saber es que comenzarás como cualquier otra persona sin experiencia en ese ámbito. Es como empezar a aprender a andar por un nuevo territorio.

Todo lo que hagas, todo aquello en lo que trabajes o a lo que dediques tu tiempo como profesional va a ir marcando tu experiencia. Esa experiencia creará tu camino profesional, te dará conocimientos y habilidades y te permitirá ir conociendo de primera mano si eso que haces es lo que te gustaría seguir haciendo o si crees que hay otra cosa esperándote donde tú puedas aportar todo el valor que posees.

Las empresas pueden ofrecerte oportunidades para moverte por ellas, y a veces es en otra empresa donde lo encontrarás. Busca tu sitio para ser el mejor profesional, el sitio donde poder ir aprendiendo y aportando lo mejor de ti, donde puedas sentirte realizado y sobre todo, no te olvides de disfrutar del camino.

Aprendiendo en el camino del crecimiento. 

Raquel Bonsfills

La belleza está en el ojo de quien mira, lo que significa que cada persona va a apreciar la belleza desde su propia perspectiva. Lo que es bonito para alguien no tiene por qué serlo para otro. Y de ahí que podamos apreciar diferentes versiones de lo mismo.

Además, están los gustos. Y para gustos los colores. Cada persona tendrá una idea de cómo le gustan las cosas, cómo decorar su hogar, con qué modelo de coche se identifica más, qué estilo de vestir va con uno mismo o cómo le gusta tener el espacio de trabajo para sentirse más inspirado.

Por otra parte, la mayor parte de las personas podemos apreciar ciertos aspectos que nos provocan ese gusto por lo que vemos, admiración, o simplemente nos generan una sensación de armonía o bienestar. Por ejemplo, podemos estar de acuerdo en la belleza de las 7 maravillas del mundo o que la belleza está en el interior.

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¿Qué supone la belleza?

La belleza es una cualidad que complace a los sentidos. También se identifica con lo bueno y lo excelente según la R.A.E.

En coaching hablamos de la triada: verdad, belleza y bondad como los valores supremos del Ser. Aquí la belleza hace referencia al saber estar en diferentes ámbitos, a las inteligencias múltiples, a la elegancia con la que cada uno impregna en su comportamiento, a la forma en la que cada uno se autoadministra y se regula para favorecer la convivencia. Es una forma de dignificar y elevar los estándares.

Llevada al día a día, la belleza supone si lo puedes hacer mejor, si lo puedes hacer más bonito, si lo puedes simplificar, si lo puedes clarificar… ¿por qué no hacerlo?

Se puede poner belleza en lo que hacemos. ¿Cómo? Te dejo algunas ideas:

Pintar. Siempre me ha fascinado el arte urbano. Los trampantojos de paredes que están vacías y que pintadas nos sorprenden. Las cajas de la luz que nos encontramos por las calles también pueden estar decoradas. Un cierre de un comercio que lejos de ser una simple persiana metálica cobra vida y es sugerente. Y no solo por la calle. También dentro de las tiendas y dentro de las oficinas el color de las paredes puede resultar más propicio a la alegría o a la serenidad, con frases escritas podemos inspirarnos o podemos dejarnos llevar por la creatividad.

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Lugares de trabajo en los que apetece estar. Espacios con luz natural, con orden, con una mejor oxigenación, lugares agradables en los que la mente puede centrarse, con una buena acústica, con áreas diferentes para desconectar y activar nuestro cerebro… Por ejemplo, el edificio de Amazon en Seattle, es un lugar en el que se han llevado la naturaleza a la oficina, en el que puedes tener una reunión en una sala similar al de la casa del árbol.

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Rematar los productos o servicios que ofreces para que resulten más atractivos. En el trabajo diario también podemos hacer que la belleza se aprecie, sobre todo cuidando los detalles. Un buen diseño de una presentación hará que llegue mejor la información que contenga, el trabajo bien rematado dará una sensación de mayor calidad, un emplatado adecuado hará más apetitoso el menú… y no solo eso, generará una mejor imagen de marca de la empresa.

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Escribir correctamente. Aunque hoy en día el uso de herramientas como el Whatsapp ha provocado una disminución en la "necesidad" de escribir sin faltas de ortografía, la buena escritura hace bello lo leído. Como dice la escritora Yolanda Saenz de Tejada "necesito la belleza como forma de vida, igual que la poesía (es lo mismo, ¿no?)". Escribe textos atractivos, que inviten a soñar, que despierten sensaciones, que inspiren, que sean claros, fáciles de leer y entendibles por todos.

Ser puntual. Es la belleza de estar ahí cuando la otra persona llegue, poder recibirle, acogerle, recogerle, estar. El cliente al que esperamos se sentirá importante. Y recuerda que tu belleza se mantendrá mejor en la mente del otro si no tiene que esperarte. “Procuro ser siempre puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quién la espera”. Nicolas Boileau-Despréaux.

Comportarse con educación. Dicen en protocolo que las buenas formas ayudan a que una persona se vea más bella. Una manera de moverse grácil, respetando el espacio interpersonal, ser cortés, saber conversar, ser respetuoso, saber guardar la compostura según el momento, pedir las cosas por favor, dar las gracias, decir lo siento… todo hace que se vea mejor nuestra belleza personal. La buena educación gusta.

Sonreír. Una de las formas de expresión que más embellece a cualquier persona es su sonrisa. Una sonrisa sincera. Aunque no tengamos los dientes perfectos, seguro que la alegría que transmitimos, lo que se ilumina la cara, el brillo en la mirada, la actitud que mostramos cuando sonreímos harán que seamos percibidos mucho más bellos. La sonrisa nos hace cercanos y seguro que preferimos estar con personas alegres a nuestro alrededor que con personas que están en continua queja.  

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Sorprender Una sorpresa es algo agradable e inesperado que se acoge con agradecimiento. La generosidad para dar sin esperar nada a cambio con acciones que simplemente nos salen del corazón, hace bellas a las personas que la proporcionan. Tener ese detalle que es importante para la otra persona, para el cliente o para nuestros compañeros, amigos, pareja nos hace más bellos a sus ojos. Cuidar los detalles hace que se maximice la calidad de nuestras actuaciones y en la atención al cliente es una herramienta que marca la diferencia.

Hacer las cosas bien cuesta menos que hacerlas mal, y si además de hacerlas bien, las ponemos bonitas, serán mucho más apreciadas. Así que te invito a poner un poco de belleza en tu mundo. Al fin y al cabo, la belleza está en todo lo que tienes a tu alrededor, solo tienes que poner atención.

 

Raquel Bonsfills

 

¿Por qué el coaching está tan presente en nuestra vidas? ¿Es cierto que el coaching me puede ayudar a conseguir lo mejor de mi mismo? 

El concepto de coaching es bien conocido en nuestros tiempos actuales, hay muchos tipos de materia, pero hoy queremos hablaros del coaching estructural.

Vivimos en un entorno en el que todo lo que la rodea define la personalidad hasta cierto grado. A ello le podemos sumar los factores como el entorno familiar o la cultura han condicionado el desarrollo de las personas desde la infancia. A menudo las personas se sienten incapaces de enfrentarse a según qué tipo de problemas, hasta el grado de no avanzar en diversos ámbitos.

Debemos saber gestionar como llegar a un conocimiento interno con las personas, para ver como podemos efectuar los cambios en un sentido determinado, que cambie nos permita aumentar la autoestima y saber hasta donde podemos llegar, todos podemos evolucionar y mejorar mucho más de lo que creemos, lo que ocurre es que todo está en nuestra mente, que nos limita. Este proceso, es el coaching estructural

Cada persona tenemos una esencia diferente al resto y ello lo debemos de tener en cuenta. Lo más eficaz es que la persona por sí misma vea que puede tener unos cambios positivos en cuanto a la mejora de sus acciones, puesto a que los bloqueos, miedos que tiene en su mente, pueden que sean creados por factores expuestos durante toda su vida y que a menudo es lo que le mantiene estancada.

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Métodos del coaching estructural

La gran diferencia con el resto de las diversas metodologías de coaching, es, que el coaching estructural es que no se basa en ninguna herramienta, para el análisis de las personas.

Como hemos reseñado anteriormente, acompaña al proceso del autoestima, la persona en cuestión tiene que saber que con atreverse a hacer realidad un proyecto, conociendo sus límites reales, no los impuestos "de fábrica" y ver hasta dónde se puede realmente llegar.

El desconocimiento es nuestro primer "aliado" negativo, pero mediante el coaching estructural tendrás la oportunidad, de tener un nuevo modo de ver  las cosas y saber interpretarlas.

El coaching es una metodología de estudio que está al alza, ya que te hace mejorar y potenciar todas tus aptitudes positivas y afrontar las negativas, para saber trabajar en ellas y que pasen al lado positivo, al comienzo del estudio de esta técnica, un gran porcentaje de las personas que comenzaron con ello, estaban estudiando coaching para la mejora suya personal, pero a día de hoy hemos visto que podemos sacar provecho de esta técnica y enfocarla a un ámbito profesional.

Por ello voy a marcaros unas pautas sobre como podemos aplicar dicho coaching a nuestro ámbito más profesional, para poder desarrollar las competencias comerciales y las oportunidades de mejora, las que se pueden aplicar en:

  • Enfoque y preparación de una entrevista personal
  • Desarrollo de atención y escucha, para poder replicar adecuadamente.
  • Generar aspectos positivos como empatía y confianza.
  • Saber negociar tus condiciones y cerrar tú empleo con las mejores condiciones posibles para tí.

¿Qué sabemos de los orígenes del coaching estrucutural?

  • El coaching en sus origines tiene influencias filosóficas y psicológicas, por otra parte muchas están activas y han funcionado.
  • Además, tiende a ser un método versátil usado en distintos ámbitos: personal, educativo y organizacional
  • Los coaches brindan su apoyo a sus seguidores como resultado al revisar sus vidas Sócrates “Conócete a ti mismo” 
  • De hecho, desde el 2011, esta técnica de coaching tiene la mejor demanda por las empresas enfocada en el talento comercial, nació en Barcelona-España.
  • En cuanto al 2012 se impartió la primera cátedra a nivel mundial de coaching comercial a cargo de la CIEB 
  • Al final el reflejo del trabajo de equipo esta en su coach.

La eficiencia del coaching estructural

  • Elaboración de nuevos argumentos y cierres.
  • Mayor orientación al cliente.
  • Protocolos para el abordo de objeciones.
  • Estimulación del compromiso.
  • Aumento del sentido de pertenencia.
  • Gestión autónoma de los objetivos comerciales.
  • Generar habilidades para la fidelización de los clientes.
  • Potenciación de  las habilidades de comunicación.
  • Tiempos de venta y postventa, minimizarlos lo máximo posible
  • Nuevas oportunidades de negocio.

Por último y para finalizar tenemos que tener en cuenta que el primer paso de un proceso de coaching consiste en que se observe y analice su conducta y pensamientos, para después lograr la toma de conciencia sobre los efectos de sus decisiones. Saber qué se busca, dónde queremos llegar, determinar cómo dirigirse hacia ese objetivo, evaluarlo cada periodo de tiempo, el camino elegido para modificar las actuaciones, son pasos necesarios. 

El 21 de mayo, es el día mundial de la diversidad cultural para el diálogo y el desarrollo.

La diversidad cultural es en nuestros días algo tangible en las organizaciones. Es frecuente contratar a alguna persona de una nacionalidad diferente, trabajar con ella como cliente, como proveedor o como colaborador localizado en un país distinto del nuestro, encontrársela en redes sociales, reuniones de negocios...

Esta diversidad cultural se ve reflejada en la multiplicidad de formas en las que se expresan grupos y sociedades y se trata de encontrar la armonía para que puedan convivir. Para ello, es importante el diálogo y el respeto mutuo. 

Además, la pirámide demográfica en España está invertida, hay cada vez más personas mayores que se irán jubilando y muchas menos jóvenes para abarcar todo el tejido empresarial. Por eso, personas migrantes o con culturas diferentes son y pueden ser una de las principales vías para desarrollar las empresas, para generar negocio, para hacer la economía sostenible y para mantener nuestra calidad de vida.

Atender a la diversidad de las personas en las organizaciones no es solo una cuestión cultural, es también atender a las diferencias de edad, de género, orientación sexual, origen étnico, socioeconómicas, de capacidades físicas, creencias religiosas o políticas, etc. Y como dice Don Ignacio Sola, Director General de igualdad de Trato y Diversidad, "hablar de gestión de la diversidad en la empresa ya no es una opción, es una obligación".

Claves de la gestion de la diversidad en las empresas

El pasado día 16 de Mayo, la organización Red Acoge, que lleva más de 11 años trabajando en la sensibilización para una mejor gestión de la diversidad en las organizaciones (entre otras de sus acciones), presentó por tercer año consecutivo, el informe sobre el índice D&I de la gestión de la diversidad y la inclusión en España.

En él se hace notar la influencia del cumplimiento de las leyes relacionadas con la Igualdad de género y de discapacidad, que obligan a las empresas con más de 250 trabajadores a tomar medidas en estos ámbitos. Aunque las empresas con menos de 250 trabajadores, que son la mayoría en nuestro país, también pueden poner el foco en la inclusión y en la gestión de la diversidad de las personas. Y son precisamente estos dos aspectos sobre los que más políticas o instrumentos de diagnóstico se implantan en las empresas. De hecho, el 84% de las empresas de la muestra atiende cuestiones de género y el 50% de las mismas atiende cuestiones de discapacidad.

Además, un 75,76% de las empresas participantes en este índice declaran contar con una política de gestión de la diversidad y el 69,70% dispone de instrumentos de diagnóstico, evaluación y seguimiento de ésta.

Claves para hacer una buena gestión de la diversidad:

Reconocer la ventaja competitiva que supone. El mundo se mueve muy deprisa. Las conexiones son globales, los clientes y proveedores pueden estar deslocalizados, las características y aspectos culturales propios de la forma de trabajar en unos países y otros, la creatividad que ofrecen los diferentes puntos de vista, la facilidad de entrada en nuevos países con personas que los conocen, la agilidad para adaptarse a los entornos y la rentabilidad económica que supone tener a personas diversas, hace que los negocios puedan crecer más rápido y mejor.

Por ejemplo, una autoescuela viendo la demanda de clientes de nacionalidad china decidió incorporar a su plantilla a personas de dicha nacionalidad, editó manuales en chino y ofreció sus servicios a los miembros de esta comunidad logrando así un gran éxito para el negocio.

El compromiso del equipo directivo. La dirección ha de considerar que es importante gestionar la diversidad, y además, dada la evolución de la población en España, la gestión de la diversidad es ya una variable o área a tratar. Hay que ponerlo en el plan estratégico de la empresa.

Crear una cultura de apertura a las diferencias. Hay empresas que fomentan esta cultura cuando se internacionalizan, cuando la ley obliga o cuando algún colaborador se encuentra en una situación de exclusión, de discapacidad, o ha tenido algún conflicto relevante. Sin embargo, la cultura de apertura a las diferencias se desarrolla desde unos valores de tolerancia, ética, inclusión, aprender de los demás, relaciones de igual a igual, porque todos somos personas que aportamos valor a la empresa.

Formación y sensibilización, especialmente de directivos y mandos medios. Los responsables de equipo son esenciales en la gestión de la diversidad. Las personas que tienen a su cargo son cada día más variadas y han de saber tratarlas. Se habla de liderazgo para la diversidad y hay que capacitar a estos líderes en las formas de gestionar equipos diversos, saber atender las necesidades individuales y que sumen su valor como grupo, gestionar los conflictos de las diferencias existentes y alinear a todos hacia los objetivos comunes. Y como lo que no se conoce no se puede gestionar, habrá que formar y capacitar a líderes y responsables de equipos en esta gestión.

Sin embargo, según el índice D&I, solo el 12% de las empresas sensibiliza a sus mandos medios. Mientras que las empresas que están viendo la ventaja competitiva que supone, tienen todas incorporada la gestión de la diversidad en sus programas de formación de líderes. Y nosotras, desde 2miradas, no solo gestionamos la diversidad entre los distintos miembros de nuestro equipo, sino que también incluimos la gestión de la diversidad en las formaciones sobre liderazgo y gestión de equipos que realizamos en las empresas.

Selección de las personas. Basarse en méritos, en experiencia, en capacidades y cualidades para después ver a la persona que hay detrás de ellos. Los currículum ciegos son una forma de seleccionar sin filtrar de antemano. A veces es difícil porque por el tipo de empresa se requieren ciertos requisitos, por ejemplo, una altura determinada, una fuerza determinada, una resistencia determinada, una imagen determinada… Sin embargo, eso que parece limitar la inclusión de la diversidad, en realidad no lo hace porque, por ejemplo, dentro de una misma franja de edad o con una fuerza determinada tenemos personas con diferentes culturas, género, etnia, orientación sexual… Así que está en nuestra mano abrir las posibilidades y dejarnos sorprender, en lugar de cerrarnos opciones a la entrada de talento.

Según el estudio del índice D&I, el 90% de las organizaciones cuentan con un procedimiento destinado a garantizar que los procesos de selección se basen únicamente en mérito y en las competencias de cada puesto. Y también se aplica a la selección de proveedores de forma que  5 de cada 10 empresas incorporan criterios de diversidad en los procesos de selección de empresas proveedoras y tienen en cuenta sobre todo la variable de discapacidad.

Comunicación que lo haga visible. Una empresa con una cultura abierta en la que se valoran las diferencias, en las que se permite disfrutar de los actos religiosos según cada ideología, en la que se comprende que ser madre y padre requiere de tiempo de cuidado de los hijos, que todos tenemos mayores a los que atender, que se entiende lo que es importante para cada uno, que quieras llamarte María cuando naciste Mario y sea tan fácil como cambiar el nombre en tus documentos, que lo haga fácil en pro de una mejor convivencia. Una empresa así, se convierte en un buen lugar para trabajar, un lugar atractivo donde las personas quieran ir a trabajar. Comunicar las buenas prácticas en la gestión de la diversidad es la mejor vía para atraer talento.

Casi el 85% de las empresas que han participado en este estudio tienen en cuenta las diferentes variables de diversidad en la comunicación externa que realizan, especialmente las relacionadas con el género.

Conocer la empresa y sus necesidades de negocio. Cada empresa es un mundo, y es importante conocer las oportunidades del mercado, las dificultades, a las personas que en ella están desarrollando su trabajo, los intereses de los stakeholders, el clima laboral, la imagen de la empresa…Todo esto supone un punto de partida, porque lo que no se conoce no se puede gestionar. Necesitamos indicadores. Y desde Red Acoge, participando en el estudio y respondiendo a las 22 preguntas de su cuestionario ya te dan claves sobre qué atender y dónde poner el foco para plantear las medidas necesarias para la mejor gestión de la diversidad de la empresa.

Y algunas empresas como Sodexo incluso han creado ya redes internas para la gestión de la diversidad LGBTI+ con resultados muy positivos. Aun cuando es una cuestión de índole privada, de voluntaria respuesta, cada vez se suman más personas y hay una mayor normalización e inclusión de las mismas.

La diversidad está, incluso sin pensar en las variables de edad, género, cultura, orientación sexual… cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre. La suma enriquece, se amplían las oportunidades de negocio, mejora la innovación y se obtienen mayores beneficios. También hay que gestionar los conflictos pero sigue compensando.

Como dice Mª Antonia Pérez, directora general del trabajo autónomo, economía social y de la responsabilidad social de las empresas, "no vale con blanquear el discurso, si luego dentro de la empresa no funciona así". La gestión de la diversidad habla de líderes inclusivos, que atraigan talento, buscando un entorno de respeto donde las opiniones  en contra de las diversidad no sean bien recibidas, donde las mujeres no se tengan que poner el gorro masculino por llegar a puestos de responsabilidad, donde se mantenga el talento de las personas mayores dándoles un mayor recorrido por su experiencia, donde la salud sea un factor a cuidar así como entender que hay enfermedades que no son limitantes para todos los trabajos, y que la creatividad y la innovación crece con personas diversas, y que cuanto mejor entendamos las diferencias, mejor podremos sumarlas para lograr los objetivos deseados y para poder trabajar en las mejores condiciones, en espacios donde querer trabajar, sin discriminación, sino como personas que aportamos valor.

Te dejo algunas ventajas más de gestionar la diversidad en este vídeo de Red Acoge:

Ábrete a la diversidad para mejorar el resultado y el bienestar empresarial.

Raquel Bonsfills