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¿Te has visto envuelto en un mar de emociones desbordadas? ¿Has vivido situaciones que te han sacado de tu zona de confort? ¿Has perdido el equilibrio en tu vida en algún momento?

Cuando nos sucede algo que no esperamos, lo normal es que nos desestabilicemos. Esta inestabilidad será en mayor o menor medida en función de la manera que tengamos de entender la vida, de nuestra interpretación de la situación vivida, de nuestra actitud ante lo que sucede a nuestro alrededor y de lo que estemos habituados a encontrarnos en nuestro entorno. Algo que para una persona puede ser muy normal, para nosotros puede ser increíble. 

Cuando lo que nos sucede nos afecta y nos desequilibra, nuestra emoción alcanza una intensidad mayor de la que solemos “controlar”, y en ese momento, cuando estamos con un nivel emocional más alto, nos es bastante difícil escuchar, ponernos en el lugar del otro, abrirnos a otras opciones o entender que pueda haber algo positivo en lo que está sucediendo.

Como te explicaba en el péndulo de las emociones, cuando estamos fuera de la zona de confort emocional nos es bastante difícil responder adecuadamente a la situación o a la persona con la que estemos relacionándonos. Y en su lugar, solemos reaccionar. Lo que suele ser una acción automática, que nos sale sin pensar, sin sopesar y dejando a nuestro ego a su libre albedrío. 

¿Qué diferencia hay entre responder y reaccionar?

Reaccionar es actuar en base a un estímulo. Me pinchan, y salto. Es mucho más inconsciente, como cuando nos golpea el médico en la rodilla y la pierna se levanta involuntariamente. O cuando se nos pone el bello de punta ante un atardecer. También, nos mostramos reactivos cuando estamos, por ejemplo, a la defensiva. Ya te he contado cómo actuar para evitar que el otro se ponga a la defensiva.

Responder, por su parte, es dar una respuesta. Cuando respondemos con habilidad, además, estamos desarrollamos nuestra responsabilidad. Es decir, que damos la respuesta con mayor consciencia, de forma más sopesada y probablemente valorando mejor las alternativas.

Dar respuesta: la mente y la emoción

Sabiendo esto, cuando estamos en una situación que nos desequilibra, dar respuesta es bastante difícil. Nuestra mente está a otra cosa, dominada por el ego, que busca nuestra supervivencia ante la situación inesperada o inestable. Quiere que volvamos a la tranquilidad de la forma más automática posible (en la mayor parte de los casos, como aprendimos de niños de nuestros progenitores o de los adultos que teníamos alrededor y como lo tenemos grabado en el subconsciente). 

Nuestra emoción está en alerta, con lo que tampoco será muy facilitadora para dar la mejor respuesta. Por eso, en situaciones de crisis, nos enfadamos, gritamos, o nos echamos a llorar desconsolados, nos quedamos mudos, o nos entra la risa nerviosa, o nos quedamos como anestesiados emocionalmente, como ajenos a los sentimientos propios y de los demás. ¿O quizá crees que darías la misma respuesta a una situación si estás muy enfadado que si no lo estás? A mayor nivel emocional, menor capacidad de respuesta responsable. Incluso aun cuando estés muy implicado emocionalmente con algo, la posibilidad de que se te escape algún detalle importante o de cometer un error es mayor. De ahí que no se recomiende, por ejemplo, que los médicos operen a sus familiares.

La clave de la serenidad

¿Entonces, qué podemos hacer para mantener conversaciones más creativas, comprensivas, con mayor escucha y apertura mental? Solo hay un secreto:  El desarrollo personal

Para poder salir del automático y cambiar reacciones por mejores respuestas, hemos de trabajar en nuestro desarrollo personal. El desarrollo personal es un proceso, no solo una acción puntual. Teniendo en cuenta que nuestras células tienen memoria y van a tender a lo conocido, hemos de dedicar tiempo para crear nuevas formas de actuar y que se establezcan como predeterminadas. 

Estudios neurocientíficos han demostrado que necesitamos 6 meses para que se queden de forma definitiva los cambios en las conexiones neuronales de nuestro cerebro. Eso significa que hemos de practicar de forma continuada la nueva respuesta o estrategia para conseguir que se nos automatice. Por eso, ir subiendo nuestro nivel de desarrollo personal puede ser una cuestión de años y de aprendizajes experienciales a lo largo de nuestra vida.

Claves para romper patrones

¿Te has dicho alguna vez eso de “cuando sea mayor voy a hacer las cosas de forma diferente a mi madre o a mi padre” y luego te has visto haciéndolas? Es la clara demostración de lo que te estoy compartiendo. Y para cambiarlo, has de:

  • Tomar consciencia de lo que quieres conseguir. ¿Cuál es el objetivo? ¿Qué quieres sentir? ¿Qué quieres oír? ¿Qué verás? 
  • Enfócate en ello y píllate en los momentos en los que no estés actuando como deseas. 
  • Aplica técnicas, recursos y herramientas que te permitan implantar la nueva forma de actuar.
  • Evalúa y cambia si no obtienes el mejor resultado. 
  • Celebra los avances.

El proceso de desarrollo personal es cambio y transformación, es hacer las cosas de otra forma para sentirnos mejor, para ser más coherentes con nosotros mismos en nuestra propia evolución.

No significa cambiar todo, ni hacerlo de golpe, sino lo que vaya tocando, lo que nos sea más importante en cada momento de nuestra vida. Puede ser en un momento dado: el manejo de una relación, poder concluir un proyecto que se te ha atascado, recuperar a un amigo, resolver un conflicto profesional, mejorar tu autoestima, desarrollar alguna habilidad o talento, volver a sonreír, tener más salud, cambiar de trabajo, encontrar la confianza en ti mismo necesaria para liderar tu vida…

A fin y al cabo, crecer, crecemos. Algunas personas quieren crecer sin más, con el simple paso del tiempo. Otras, por el contrario, quieren estar mejor, tener más bienestar, calidad de vida y paz interior en cada momento para poder responder ante cada situación desde su mejor versión.

¡Póntelo fácil!

Tampoco es necesario sufrir. Siempre digo: ¡póntelo fácil! Porque si te cuesta mucho lo más probable es que desistas y tu cerebro gane la partida volviendo al estado anterior. Cuando te pones, el consciente tiene que estar a pleno rendimiento y se cansa, protesta, empieza a mandarte mensajes de: “para qué haces eso, con lo bien que estabas”. O “la vida es así, hay que conformarse con lo que hay”. “Nadie tiene el trabajo perfecto, el tuyo tampoco lo es, para qué vas a cambiar”. Tenemos a nuestro propio boicoteador en casa.

Así que haz que tu cerebro se divierta con el cambio, que tenga sentido, que no se asuste, sino que busque los recursos que le hagan más sencilla la tarea. A veces hay que buscar apoyos externos, lo que no es un problema sino todo lo contrario, ¡estás rodeado de gente y de profesionales que te pueden ayudar!

Parte del desarrollo personal tiene que ver con el desarrollo de las inteligencias múltiples que poseemos. Desde la intuitiva hasta la relacional. Y haciendo hincapié en la inteligencia emocional, pues nos va a ayudar mucho a volver al equilibrio y en nuestra motivación al cambio. 

La serenidad puede ser también un objetivo de tu desarrollo personal para poder responder adecuadamente. Y se gana, parando. En un mundo BANI (frágil, ansioso, no lineal e incomprensible) en el que nos movemos, vamos tan deprisa que nos cuesta parar a tomar perspectiva, a reflexionar, a hacer autoanálisis o desarrollar nuestro autoconocimiento. Nos ha de parar la vida muchas veces para que podamos darnos cuenta y poner en valor lo importante. Por eso, para que no sea por una situación de alto impacto sino para que te lo hagas más sencillo, busca los momentos de parar, de estar contigo, de autocuidado, de introspección, de ¿cómo estoy? El contacto con la naturaleza también es facilitador para parar, o los lugares “sin cobertura”. Escápate o regálate momentos de desconexión para conectarte contigo.  

Con lo que te he compartido, ¿qué vas a comenzar a poner en práctica para dar tu mejor respuesta? Cuanto más abierta tengas la mente, más difícil será sorprenderte con lo que la vida te presente y mayor estabilidad tendrás para responder en lugar de reaccionar.

Conseguirlo está en tus manos. 

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Tomas tus propias decisiones? ¿Te atreves a decir lo que siente tu corazón?

Cuando tomas tus propias decisiones y te atreves a tomar las riendas de tu vida, te haces más libre y eres más feliz.

Creo, al igual que decía Mark Twain, que una de las peores experiencias que puede vivir un ser humano es no sentirse bien en su propia piel, es decir, no estar bien con nosotros mismos.

Los estereotipos y la presión social nos llevan a ser lo que no somos y a mostrar una imagen “idealizada de nosotros”, no exponiéndonos de manera fiel a nuestra identidad, ocultando nuestra verdadera personalidad con el fin de agradar y ser aceptados por los demás.

Por supuesto que para ser feliz es necesario nuestra propia aceptación y la aceptación de los demás. Sin embargo, cuando decimos o hacemos cosas solo para quedar bien, lo que al final sucede es que quedamos mal con otras personas y/o nos dañamos a nosotros mismos.

Las tres tentaciones para compensar nuestra falta de aceptación

Comparto con Henry Nouwen las tres tentaciones que sentimos los seres humanos para compensar la falta de aceptación:

  • La tentación de ser competente. El creer que somos aquello que producimos, preocupándonos solo por los bienes tangibles y los resultados visibles.
  • La tentación de ser espectaculares. Actuando como si la notoriedad y la visibilidad fueran los principales criterios de valor de lo que somos. El comprar nos lleva a la ilusión de sentirnos más libres y a no pensar sobre el verdadero sentido de la vida.
  • La tentación de ser poderosos. El dominio de los otros como signo de la incapacidad para amarlos, por estar lleno de inseguridades y miedos.

Voy descubriendo en el camino de desarrollo personal que cuanto más me acepto, acepto mejor a los demás y estoy menos pendiente de cómo los demás son conmigo, y más de cómo quiero a los demás y de mi libertad para construir relaciones más auténticas.

9 claves que te ayudarán a ser tú mismo

Quisiera compartirte algunas claves que pueden ayudarte a ser tú mismo:

  1. Conócete. El autoconocimiento es esencial para descubrirte y reconocerte. Saber qué te gusta y qué no, lo que es más importante para ti y lo que es superficial, saber lo que te hace saltar y lo que te reconforta… Todo es necesario para que elijas en cada momento la mejor forma de ser tú, ser auténtico.
  2. Quiérete. Cuídate, se amable contigo, háblate con cariño y respétate. Acepta tus debilidades y reconoce tu talento y deja que brille. Mejora tu autoconcepto para llegar a Amarte.
  3. Expresa lo que sientes. Cuando expresamos lo que sentimos nos convierte en personas más coherentes y nos permite tener más capacidad de decisión. Algunas de las razones por las que no expresamos lo que sentimos es por miedo a sentirnos rechazados, a creer que no nos van a entender, o por no entrar en conflicto. Esto lo podremos mejorar trabajando la autoestima y comunicándonos de forma asertiva.
  4. Lucha por tus sueños. Te invito a que escribas en un cuaderno cuáles van a ser tus metas o sueños y a que luches por conseguirlo. Los sueños son el combustible que necesitamos en la vida para conseguir lo que perseguimos. Piensa en qué quieres tú para poder enfocarte en lo que es importante para ti y poder ser tú mismo.
  5. Cumple tus expectativas. Fritz Perls ya decía algo muy cierto y es que “no estoy en este mundo para cumplir con tus expectativas; y tú no estás para cumplir las mías”. Ayudar o complacer a los demás puede ser algo bueno si sabes dónde están tus límites.
  6. Acepta tus errores. No te critiques por tus errores, acepta que eres humano y que todos necesitamos aprendizajes. Piensa en lo que salió mal, reconoce con humildad tu parte de responsabilidad, trata de solucionarlo, aprende de ello y sigue adelante. “El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada” como dijo Goethe.
  7. No trates de ser perfecto, sino de ser feliz. Disfruta de las pequeñas cosas que surgen en tu día a día. No te dejes llevar de lo que tu familia o la sociedad te dice que hagas o seas. Madurar es aprender a ser feliz, sabiendo que no todo es perfecto. La perfección no existe. Y si basamos nuestra vida y las de los demás sobre esta falacia es generar únicamente insatisfacción continua para nosotros mismos.
  8. Trabaja en tu crecimiento y desarrollo personal. El crecimiento y el desarrollo personal son buenos para sentirnos en plenitud en todos los sentidos. Además, también ayuda a afrontar la vida desde un punto de vista más sano. Puedes ir puliendo esos aspectos de tu vida que no te hacen sentir todo lo bien que te gustaría o los que no te dejan ser tú mismo. A veces hay que romper con creencias limitantes o con las capas de protección que nos hemos ido poniendo y que han acabado por tapar nuestro verdadero ser.
  9. Rodéate de gente positiva. Encuentra gente con energía y pensamientos positivos, que te sumen y que te acepten tal y como eres. Cuando estás con gente que ve lo mejor de ti, tú también ganas confianza para mostrarte tal cual eres. Para ello, es muy importante analizar el perfil de la gente que tienes al lado y rechazar todo lo que sea dañino para ti. Huye de las personas tóxicas. 

¿Se te ocurren otras formas de cómo ser tú mismo?  Recuerda, eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más inteligente de lo que piensas.

Después de lo que te acabo de compartir, ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para ser tú mismo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Querido amigo/a,

¿Te está resultando más difícil comunicarte hoy que antes del confinamiento? ¿Cómo está afectando el Covid-19 en tu forma de comunicarte?

 

Si hasta hace unos meses nos resultaba difícil llegar a comunicarnos de forma asertiva, eficaz y eficiente, imagínate en estos momentos viviendo tantas emociones encontradas (estrés, irritabilidad…), llevando mascarillas, usando guantes, estableciendo una distancia de dos metros, sin poder ni tocarnos, etc. Es fundamental conocer nuevas formas de comunicación adaptadas a la situación que estamos viviendo y esto nos va a requerir un mayor esfuerzo y concienciación, además de aprendizaje porque la forma en que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos determina la calidad de nuestras vidas.

Está demostrado que aprender a comunicarse mejor facilita el desarrollo de las personas, aporta  una mejor relación de las parejas, familias y organizaciones, así como evita muchos malestares, malentendidos y conflictos.

A través de una buena comunicación pasamos del aislamiento de la persona al encuentro con otros con el fin de acercarse, coordinarse, emocionarse y realizar proyectos sumando fuerzas. Cuando mantenemos una conversación auténtica uno puede sentirse tan molesto y herido con las palabras, como acogido y arropado por ellas. 

¿Qué puedes hacer para que el otro lo sienta o perciba de la mejor manera posible el mensaje?

  • Ten claro tu mensaje. Y dótalo de una estructura y orden. Esto nos llevará a tomarnos nuestro tiempo para preparar lo que queremos decir y hacernos entender de una manera más clara y no decir lo primero que se nos viene a la cabeza, que, en muchas ocasiones, nos arrepentimos de soltarlo, pues no es lo que realmente pensamos, ni queremos transmitir. 

  • Elige el mejor momento para decirlo y algo que me parece absolutamente decisivo para cómo lo va a recibir el otro, es el cuidar desde dónde hablamos; es decir, tener en cuenta la emoción que nos acompaña antes de comunicarnos. No es lo mismo comentar algo desde la irascibilidad o desde el desasosiego que desde la tranquidad o la comprensión. Así que te invito a que antes de iniciar conversaciones estés lo más relajado posible. El enojo te generará una mala conexión con otras personas. 

  • Empatiza. Igual que has detectado la emoción que vive en ti, pon atención a la emoción que muestra el otro. Esto, además, de ayudarte a elegir el mejor momento, también te ayudará a empatizar con él, proporcionando una mayor sintonía entre ambos.

  • Actitud. ¿Cuál es tu actitud antes de comunicarte? Quieres hablar para imponer tu criterio o tu actitud es negativa y todo lo que te propongan lo vas a ver mal o, por el contrario, tienes una actitud de apertura, estás dispuesto a practicar la escucha, el consenso y tu actitud es claramente positiva.

Comunicación verbal: cuida cómo dices tu mensaje

  • Practica el hablar más despacio para que des tiempo a que el otro comprenda mejor tu mensaje.
  • Sé breve, intenta no hablar más de tres minutos seguidos sin que el otro participe. Nuestro cerebro desconecta muy fácilmente.
  • Sé agradecido, inicia con un cumplido y acaba con otro que demuestre tu interés y agradecimiento.

Comunicación no verbal: retos

Es importante que durante la comunicación estés atento a tu comunicación no verbal y la del otro. Hoy en día, si nos comunicamos con gente en la calle que lleva mascarilla, es más difícil apreciar su comunicación no verbal, así que tenemos que ser más precisos con las palabras, estar más atento y ser más observador. Además, te invito a que tu tono de voz sea cálida y que aporte apoyo, sinónimo de liderazgo personal porque genera más satisfacción, cooperación y compromiso con el que hablas.

Después de lo que te he compartido ¿De qué otras maneras podrías mejorar tu comunicación? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo? 

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito, que eres TÚ.

Milagros García Arranz

Cita

En 2miradas hemos plasmado en nuestros libros la experiencia en formación, asesoría y coaching sobre liderazgo y equipos, y os presentamos los  libros que tenemos publicados sobre estos dos temas.

 

"La principal tarea del líder: acompañar personas"  de Raquel Bonsfills

El líder de hoy más que nunca tiene que enfocarse en las personas, acompañarlas. Las empresas crecen porque las personas que trabajan en ellas crecen y como lideres hemos de facilitarles su recorrido en la empresa, sus recursos, creer en ellas. El líder ha de ser el máximo apoyo del equipo.

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"El mejor equipo del mundo" de Raquel Bonsfills y Miguel Can

Este libro es una guía de aspectos a trabajar para desarrollar con el equipo y llevarlo a ser el mejor equipo del mundo.

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"Tú puedes ser líder de ti mismo y de tu organización" de Milagros García Arranz

Mejor persona,mejor líder. El líder ha de comenzar por su propio autoliderago para después llevarlo al equipo con herramientas y técnicas como las descritas en este libro.

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¡Gracias por leernos y aprender con nosotras!

Raquel Bonsfills & Milagros García Arranz

 

 

Querido amigo/a,

¿Estás liderando a tu familia, tu equipo, tu grupo de amigos, o a ti mismo en estas circunstancias? ¿Cómo te está afectando el covid-19 en tu forma de liderar?

En cualquier crisis es necesario un liderazgo. Al igual que el profesor D. José Ramón Pin, yo también afirmo que “Las crisis CREAN lideres” , sin embargo, estoy convencida de que no se puede favorecer la unidad ante un reto común y transmitir seguridad y confianza sin antes saber liderar nuestra propia vida. El liderazgo implica la valentía de dirigir nuestra vida y la capacidad de inspirar a los demás.

En este artículo me gustaría compartir algunos pasos para que puedas liderar tu vida, porque “no se puede ser mejor líder que persona”,en especial, en los momentos que estamos pasando porque “todo empieza en ti”. Cada día al levantarte puedes ver el vaso medio lleno o medio vacío. Si quieres liderar tu vida es necesario que seas una persona positiva. No se puede tener una vida positiva con una mente negativa. “Tu actitud en todo lo que vivas va a marcar la diferencia”.

Algunos pasos para poder lograr liderar tu vida:

1. Conecta contigo mismo. Busca momentos de silencio, de estar a solas, quédate en la quietud descubriéndote, oyendo a tus pensamientos automáticos y rumiantes, y como un espectador ajeno te vendrán intuiciones, y preguntas y respuestas que ayudarán a tu mente a recuperarse del daño que causa esa voz incesante, enjuiciadora y doliente que tenemos constantemente en nuestra cabeza. Conecta contigo y con tu fatiga compasiva, ¿cuánto has dejado de ser tú por ser para los demás?.Y añadiría, al conectar contigo mismo, ¿cómo te comunicas? ¿Qué expresiones utilizas? ¿Te hablas con respecto o despectivamente? ¿Lo haces por aparentar o por ti?. Ya decía el poeta W.B. Yeats, "El verdadero héroe es aquel que tiene el coraje de adentrarse en los abismos de sí mismo".

2. Reflexiona y crece. Reconoce, acepta y vive tus sensaciones, emociones y sentimientos. Piensa y replantéate si tus creencias y modelos mentales actuales te siguen siendo útiles y válidos ahora. Disculpa tus equivocaciones y defectos, busca el lado positivo o lo que puedes aprender de cualquier situación o hecho que te haya pasado y hazte responsable. Recuerda también, que mientras estés aprendiendo y desaprendiendo, no estás fallando a nadie y que tus errores no te definen, lo que sí te define es la actitud que tomas ante ellos.

3. Entrena tu mente y tu cuerpo a vivir en un ritmo más tranquilo, sin tanto estrés. Esto te permitirá disfrutar más de todo. Para lograr esto, por ejemplo, practica la meditación, el minfulness, yoga, haz respiraciones profundas, come con moderación y saludablemente, practica algún deporte, duerme entre 7-9 horas al día, escucha música, canta o baila o cuando acabe el confinamiento, disfruta de una excursión por la naturaleza…o no hagas nada, solo estar en paz con uno mismo. Quiérete.

4. Cuida tu energía y no permitas que nada, ni nadie te la roben.Te recuerdo que la energía ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, lo que supone que siempre podemos cambiar y transformarnos con el objetivo de mejorar nuestra vida. Algunos medios y ejercicios para energetizarnos van desde el PNL, la bioenergética a simplemente evitar ambientes y personas toxicas y sobre todo a escuchar y respetar la historia y la forma de ser y de vivir de otras personas, aceptar que cada persona tiene su verdad y no imponer la tuya. Comprender no exige compartir, cuida y cuídate.

5. Sé autocompasivo contigo. La autocompasión es acallar el crítico interno y remplazarlo por una voz de apoyo, comprensión y cuidado por uno mismo. Vivimos en una sociedad competitiva, la mayoría de nosotros no nos sentimos bien con nosotros mismos y esto se debe a que queremos sentirnos por encima de la media, algo que para muchos no es posible, por propia definición de media, ya que siempre hay alguien más exitoso, más inteligente, más guapo o guapa, con más dinero…Trátate de forma amable y con agradecimiento. Enfadarte con el mundo no te servirá de nada y mucho menos enfadarte contigo, puedes ser más feliz y hacer más felices a quienes te rodean si te tratas mejor.

6. Sé auténtico. No es fácil aprender a no luchar y a vivir desde un lugar genuino, ya Carl G. Jung dijo que nos pasamos la primera parte de la vida intentando agradar a los demás y la segunda intentando agradarnos a nosotros mismos, pocas cosas causan tanto sufrimiento como desear ser aquello que no somos. Atrévete y sé tú mismo sin importarte el ámbito en el que te mueves, muéstrate tal y como eres, esto te hará sentirte mucho mejor y aflojar el miedo al rechazo, además, aquellos que te rodean serán personas que te aceptarán por quien eres y no por lo que quieres aparentar. Cuestiónate lo que te rodea y lo que te han enseñado en tu infancia, no repitas ni vengues biografías ajenas, fomenta tu empoderamiento.

7. Permítete, atrévete y reconstrúyete. Sé flexible contigo, cuando hablo de “permitirte ser” no me refiero a olvidarte de ti, sino todo lo contrario, permítete desconectar del trabajo, de la rutina, de las preocupaciones, de la velocidad del día a día, incluso de no hacer deporte o de romper tus propias reglas… No siempre la mejor opción es ponernos en modo acción aplicando técnicas que nos ayuden a superar ese momento o situación, permítete soñar.

El aceptar y permitirnos vivir lo que nos está sucediendo, ya es de por sí un cambio y si además, después te atreves, y te arriesgas a probar cosas nuevas, a afrontar los problemas de otra manera, a resolver de forma diferente y si necesitas aprender algo hazlo, te estarás permitiendo crecer y mejorar como persona. Siéntete libre contigo, poniendo conciencia en todo lo que sientes y haces…


Si sigues estos pasos seguramente que vas a sonreírte más y vas a sonreír más a los demás y a la propia vida. La sonrisa tiene un gran poder de atracción hacia las personas que nos rodean. Te recuerdo algunas de las ventajas de practicar la sonrisa, te inspira mayor confianza, te hace más accesible, aumenta la felicidad, es contagiosa, libera sustancias relacionadas con el placer, aumenta la credibilidad, relaja…

Te comento algo que seguramente ya sabes, para establecer relaciones sinceras y auténticas y yo diría que hasta con futuro con los demás, primero tienes que centrarte en ti y crear una relación sana y sincera contigo, necesitas liderar y saber gestionar tu vida desde tu verdad.

Hoy más que nunca comienza a liderar tu vida porque es el sentido de nuestra existencia y felicidad.

Con el fin de complementar lo que he compartido contigo te dejo 7 Tips para liderar tu vida de Mario Alonso Puig.

Y además, te dejo mi libro.

 

Después de lo que te he compartido ¿Qué es lo que te bloquea para ser líder de tu vida?¿qué vas a hacer para ser el artífice de tu propia vida?¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

 

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Milagros García Arranz

Puede que estés frustrado por la situación, puede que estés preocupado, puede que "tengas" que ponerte a trabajar sin ningún ánimo, puede que estés enfadado con las decisiones que otros toman por ti o para ti. Hay un sinfín de motivos por los que podemos vernos envueltos en tiempos adversos, de crisis o en los que nos encontremos en alerta.

Parece que en esos momentos es difícil conservar la motivación propia y mucho más difícil ayudar a mantener la motivación de los equipos.

The only way is up

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Ya os hemos hablado de la motivación, haciendo referencia a que puede ser:
1. Interna: la automotivación.
2. Externa: la que te pueden ofrecer desde fuera, desde tu empresa, tu entorno,… la que necesitamos, por ejemplo, para motivar a los equipos.
3. Trascendente: la que te inspira hacia algo superior a ti, hacia el bien común, que da sentido y propósito.

Y cuando nos enfrentamos a una situación difícil, necesitamos a veces ¡de las tres!

Necesitamos de la motivación trascendente

La motivación trascendente es necesaria porque como dice Viktor Frankl en su libro "el hombre en busca de sentido" nos resultará más fácil superar una situación complicada cuando tenemos un para qué, cuando hay algo al otro lado de la situación que se vive que merece la pena. Por ejemplo, poder dar un abrazo a un ser querido, poder cubrir unas necesidades básicas a tu familia, poder disfrutar de un lugar especial para ti…

Esta motivación alimenta nuestra esperanza en un futuro mejor, alienta nuestras fuerzas para resistir y nos mantiene con la cabeza alta.

Piensa qué es eso que te puede ayudar: por qué o por quién vale la pena seguir adelante, quién quieres ser, cuál es tu responsabilidad. Recuerda que eres necesario para muchas personas.

Necesitamos de la motivación externa

La motivación externa es la que podemos utilizar para animar a los demás. Esta motivación ha de ser cuidadosamente medida porque puede tener el efecto contrario y desmotivar más que motivar.

En el trabajo, según la teoría de Herzberg, cuando están presentes los factores que él llama motivacionales (reconocimiento, crecimiento profesional y responsabilidad) se contribuye a la satisfacción con el trabajo. Pero cuando se gestionan mal los factores que él llama de higiene (sueldo, condiciones laborales, supervisión y seguridad) puede aumentar la insatisfacción laboral.

Para aplicar la motivación externa, tanto a nivel laboral como a nivel personal, y que motive, tendremos que:

  • Practicar la empatía. Para ello, lo primero que hemos de conocer es a la persona, sus circunstancias concretas, y comprenderla. Recuerda que la empatía está relacionada con la inteligencia emocional, es decir, que has de poner tus emociones en juego para mostrar de verdad que sabes lo que se siente en la situación en la que se encuentra la persona.
  • Evitar falsas expectativas. Por supuesto no engañar. Si sabes que no vas a cumplir lo que dices, no lo digas. No apliques recompensas que no vas a ser capaz de dar, por mucho que te escudes en el "no soy yo, son las circunstancias".
  • Usar una comunicación adecuada. Cuidado con las exigencias, la rigidez y la comunicación no verbal y verbal agresiva. Necesitamos aplicar una comunicación cercana, comprensiva, de escucha, de reconocimiento… Una comunicación que ponga en valor lo que sí es válido o el buen trabajo realizado. Una comunicación que inspire, que anime, solidaria.
  • Relacionarla con los objetivos. No siempre queremos de las personas el extra de "se espera mucho más de ella". Muchas veces lo que se pide es que se cumpla con el trabajo. Y a veces, las circunstancias hacen que no se pueda cumplir con el trabajo al mismo nivel. Así que los objetivos habrán de rebajarse. Revisa el objetivo y ajústalo a las circunstancias.
  • Personalizar. Cada persona tiene sus circunstancias e intereses, así como sus capacidades. Por eso, busca la forma de estimular la motivación interna de esa persona.

Y para poder hacerlo, habrás de conocer cuál es esa motivación interna de cada uno.

Necesitamos de la motivación interna

La motivación interna, atiende a tres necesidades según McClelland:

  • Necesidad de logro: necesidad de consecución de metas, de ir más allá, aceptando responsabilidades que otorguen retos y conseguirlos. Necesita darse cuenta que va logrando los objetivos, por lo que requiere feedback constante.
    En el lado personal, sería la necesidad de ir avanzando en la vida, de ir consiguiendo objetivos vitales, profesionales, personales o incluso diarios. Por eso es importante que si eres una persona con esta motivación te plantees qué quieres lograr antes de que acabe el día, la semana, el mes. Qué reto te propones. Por ejemplo, aprender a hacer pan, no discutir en todo el día con alguien, tener un tiempo para ti...
  • Necesidad de poder: necesidad de adquirir prestigio, status o reconocimiento por parte de los demás. Necesita poder influir en decisiones, en actuaciones, en el comportamiento de las personas, inspirando o liderando.
    En lo personal es la necesidad de ser importantes para los demás. Saber que te tienen en cuenta para tomar decisiones esenciales. Dejar que tomes las riendas, planifiques, desarrolles proyectos familiares, desde vacaciones hasta gestiones del hogar. Si eres una persona con esta motivación, aprovecha tus cualidades de solucionador para tomar la iniciativa y hacer cosas por los demás.
  • Necesidad de afiliación. Es la necesidad de tener buenas relaciones interpersonales. Necesita sentirse acogido y ser parte del grupo porque la sensación de cercanía o amistad y "con quien" vale más que el "qué hacer" o "a dónde ir". Trabajar o hacer actividades en equipo será más gratificante que estar solo.


En lo personal, trata de hacer que todos estén bien, busca hacer amigos y se esfuerza por ayudar a los demás, por mediar entre personas para resolver conflictos y sentirse queridos. Si eres una persona con esta motivación, mantén el contacto con las personas que te rodean, escribe, llama, chatea, comparte, reúne,…

Cada persona tiene unas necesidades diferentes para sentirse mejor y superar situaciones difíciles. Así que, ¡¡¡descubre la tuya!!!

Si sabemos cuál es nuestra motivación, qué nos hace levantarnos por la mañana, nos será más fácil actuar y ponernos los alicientes que mejor nos estimulen para salir de esa situación.

¿Qué vas a comenzar a hacer para alimentar tu motivación?


Aprendiendo en el camino del crecimiento.
Raquel Bonsfills

Querido amigo/a,

¿Cómo estás? ¿Cómo te está afectando el COVID-19? ¿Qué haces para llevarlo mejor?



Honestamente quiero decirte, como ya he indicado en redes sociales, que no siento miedo por la enfermedad del coronavirus pero sí me apena profundamente los efectos colaterales que todos estamos viviendo como: el sufrimiento de la enfermedad o la muerte de seres queridos, familias y parejas que no pueden estar juntos, economías destrozadas, autónomos, desempleados y pequeños empresarios con mucho miedo a su futuro económico, confinamiento y restricciones difícilmente soportables, personas no atendidas por falta de medios y previsión, el afrontamiento de una soledad no deseada, la psicosis y el miedo que estamos padeciendo globalmente,...

Todos tenemos nuestra opinión sobre las decisiones del Gobierno y la gestión de las medidas por las CCAA que se han establecido para el bien de todos, en muchas ocasiones, nos llevará a sentir rabia e inseguridad y, en otros casos, tranquilidad y sosiego y son emociones perfectamente entendibles.

Yo quisiera centrarme en lo que puedes hacer tú para vivir mejor las prohibiciones a las que estamos todos abocados por un tema de salud pública con la finalidad de que esta fase termine incluso, de una manera positiva y con un crecimiento personal.

Es importante que mantengas una actitud optimista. Piensa en tu privación de libertad como un acto altruista para frenar la expansión del coronavirus y contribuir a que el resto de las personas se mantengan a salvo. Los efectos de no seguir estas recomendaciones podrían ser fatales.

Antes de nada y aquí sí me gustaría ser incisiva, debemos hacernos responsables de que no estamos viviendo unas vacaciones y que hay compromisos, tareas y deberes que cumplir cada día. Planifícate y planifica tu trabajo, y si no sabes, pide ayuda a tus compañeros o en 2miradas estaremos encantadas de acompañarte.

Es fundamental que hagas una vida lo más normal posible, levántate a la hora que irías a trabajar, manten las rutinas y las agendas cotidianas en lo que puedas y, por supuesto, sigue los hábitos adecuados de higiene y prevención.

También puedes aprovechar que tienes más tiempo para reinventarte y puede ser un buen momento ¡ánimo! ¡inténtalo!

No obstante, se te pueden plantear otras situaciones como las que te indico y te dejo algunas claves para que puedas manejarlas mejor:

• Al pasar más tiempo con tu pareja tienes más discusiones. Quizás sois una pareja que por circunstancias habéis pasado de veros a la hora de la cena, los findes o en reuniones de amigos o vacaciones, a pasar las 24 horas juntos y esto unido a que estamos especialmente irascibles. Nos pueden sacar de quicio comportamientos a los que estamos habituados provocando más desencuentros de los que eran habituales en nuestra vida cotidiana.

La psicóloga Harriet Lerner dice que “Cuando una pareja tiene una sólida base de sólida amistad y el respeto mutuo puede tolerar una cantidad justa de emoción en estado puro” y continúa Lerner, "pero pagar nuestros humos y emociones exaltadas y terminar por convertirla en la responsable de nuestro enfado nunca es la solución".

Lener dice que discutir es normal pero que hay que saber hacerlo. “Hay que tener cuidado con las peleas descontroladas e irracionales que pueden erosionar el amor y el respeto que son la base de cualquier relación exitosa”.

Te invito a que tengas algunas reglas que funcionan, según expertos en relaciones, cuando discutimos con nuestra pareja:

1. Una regla de oro para discutir es establecer unas normas y responsabilizarnos de seguirlas incluso en los momentos más acalorados de la conversación.
2. Sentir curiosidad y programar momentos para el conflicto.
3. Llamar a un corte si algún miembro de la pareja lo necesita.
4. Preguntar y hacer peticiones en lugar de quejas.
5. Aprender la forma correcta de disculparse con la pareja.

Está claro que una pareja será más saludable cuando sepa plantear los desacuerdos con respeto, a través de una comunicación asertiva y honesta. Sin embargo, las cosas no surgen por arte de magia y es necesario practicar un ejercicio cotidiano de saber llegar al otro con la palabra y de saber encontrar el momento para hacerlo.

No obstante, si te das cuenta que las cosas no fluyen por mucho que lo intentas, quizás es el momento de tomar otras medidas o decisiones más drásticas.

 

Si te sientes enfadado o frustrado por no poder salir de casa. Es normal sentirse triste, estresado, confundido, asustado o enfadado ante una situación de emergencia.
Si tienes que teletrabajar y tienes hijos acepta que probablemente no puedas hacerlo con el mismo rendimiento con el que lo harías si estuvieras solo. Además, puedes frustrarte si los sistemas informáticos no te funcionan como normalmente. ¡Paciencia! Y no pongas tus expectativas de trabajo como si estuvieses en la oficina porque la situación es diferente.

Te propongo para combatir esto varias técnicas para mejorar tu estado emocional:

 Cambia tu pensamiento. Te invito a cuestionarte la veracidad de tu pensamiento y cómo te hace sentir, quizá haya que cambiarlo. Ya escribí un artículo en el que explicaba 7 Pasos para poder gestionarte emocionalmente.

 Saca hacia afuera y gestiona las emociones desagradables que sientes, que llevas dentro, compartiéndolas con alguien de tu confianza o un especialista. Elsa punset nos explica que si no las exteriorizamos y las hablamos con un amigo o un terapeuta tenemos más posibilidades de enfermar porque nos hace sentir más vulnerables o incluso más temerosos de que nos juzguen, nos desprecien o nos rechacen.

 Emplea la escritura expresiva. En caso de que no quieras hablar con alguien de tus emociones o no quieras sentirte tan expuesto emplea la técnica de la escritura expresiva, te puede resultar muy similar a si hablaras de tus emociones. Es una técnica del doctor James Pennebaker que tiene excelentes resultados comprobados contra la ansiedad, el dolor crónico, el desamor, la tristeza o lo que sea que te preocupe. Los pasos son los siguientes:

o Escribe 20 minutos cada día sobre cómo te sientes durante 4 días para ver un beneficio.
o Expresa tus emociones y reacciones ante algo que te preocupe o te duela. Escribe solo para ti.
o Tras los 4 días de realizar la escritura expresiva, reflexiona sobre los cambios en tu forma de sentir y reaccionar.

 Y por supuesto, si las emociones te desbordan acude, sin duda, a un profesional.

 

Si te sientes estresado o con miedo por contagiarte o infectarte del coronavirus. Al ser la primera pandemia de la era digital tenemos un exceso de información y esto genera un gran nivel de desinformación y más miedo. Con el fin de evitar que tu miedo te bloquee sigue estas recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos sugiere:

1. Lo desconocido nos afecta más, y nos indica que es importante tranquilizarnos y pensar qué tenemos que hacer. Es importante chequear la información que nos llega porque una gran parte de los mensajes e información que se comparten por redes sociales e internet son falsos o, como mínimo, no están contrastados. Una buena opción para comenzar puede ser el portal que ha habilitado la OMS sobre el coronavirus. O la web del ministerio de Sanidad, que ofrece información actualizada tanto para ciudadanos como para profesionales. Es importante ocuparse y no preocuparse e ir a buscar la información a fuentes fidedignas y no creernos todo lo que nos llega.

2. No replicar las cosas que no sabemos, para no crear una mayor alarma social. Es importante evitar el hablar permanentemente del tema y evitar difundir rumores o informaciones falsas.

3. No te “infoxiques”; es decir, no caigas en la sobre información, para limitar la angustia y la preocupación sobre la epidemia la OMS aconseja limitar el tiempo que se pasa viendo o escuchando programas sobre el coronavirus que nos pueda llevar al alarmismo.

4. Confía en la ciencia y el sistema sanitario. Es importante seguir las recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias para protegerse de un posible contagio de Covid-19.

5. Vigílate. Si se tiene fiebre, tos y dificultad para respirar o dudas sobre la posibilidad de haberse contagiado, es importante contactar con las autoridades sanitarias y seguir sus instrucciones para recibir atención médica.

6. Acepta tus emociones. El colegio Oficial de Psicologia de Madrid aconseja reconocer las emociones y sentimientos y aceptarlos. Recomiendan hablarlo con amigos o familiares y, si la angustia persiste, buscar ayuda de profesionales sanitarios.

7. Por último, indicarte que uses el sentido del humor. Otra de las recomendaciones de los psicólogos frente al brote del coronavirus es usar el sentido del humor. “El humor es una emoción que te ayudará a mantener el miedo (que es otra emoción) a raya”, aseguran.

 

Si te aburres en casa en el tiempo que no trabajas. Te propongo otras prácticas en el tiempo que te queda libre para que te ayuden a mejorar personal o profesionalmente y también para que te ayuden a centrarte en aceptar el presente y a sintonizarte con él.

 En el tiempo libre trata de mantenerte ocupado. Planifica el resto de tu día que no es trabajo. Aprende cosas nuevas o mejora habilidades, haz un curso on line de algún tema que te interese, culturízate, por ejemplo, mira museos (10 museos para visitar tour virtual).

 Conéctate on line o llama a tus seres queridos que no puedes visitar en este momento.Las redes sociales pueden desempeñar un papel clave para reducir la sensación de aislamiento, además de pasar un rato agradable y divertido.

 Haz una lista de las cosas que te gusta hacer en solitario y ponlas en práctica.

 Si tienes un compañero y/o hijos. Juega a juegos mentales o de mesa.

 Aprovecha a dormir y descansar más.

 Practica la meditación o el mindfulness o yoga…

 Haz todas esas cosas que por falta de tiempo nunca haces o procrastinas y que puedas hacer dentro de casa.

 Lee un libro, haz garabatos, pinta o dibuja algo, colorea un mandala o haz manualidades.

 Si te gusta cocinar, anímate con nuevos platos o recetas o debuta con la repostería. Ojoooooo, cuida tu alimentación, no te olvides de comer con mesura cinco veces al día.

 Escribe cartas o correos electrónicos a esas personas que te importan y que hace tiempo que no les dedicas un espacio. Escribe un libro o artículos si te animas.

 Haz un poco de ejercicio diariamente o baila con tu cantante favorito. Movimiento, diversión y ejercicio físico. Una combinación infalible.

 Dedícate a un nuevo pasatiempo o una manualidad te garantizará que estarás ocupado durante varias horas.

 Planifica viajes y eventos futuros, ya sea para un futuro cercano o lejano. Ten en cuenta tus posibilidades. Explora el lugar a través de Internet, busca alojamiento, descubre qué lugares visitar o qué restaurantes recomiendan…

 Reorganiza tu hogar. Puedes ordenar tus libros en orden alfabético o colgar tu ropa en el armario. Si estás aburrido, reorganiza un poco tu casa o el trastero.

 Juega a video juegos, ve películas o series o ve vídeos y fotos viejas.

 Escucha música. Nutrir la cabeza y el alma de sonidos agradables ayuda a despejar cualquier mal.

Y lo más importante, dedícate tiempo a ti. Es la actividad que más suspendemos, debido a las obligaciones diarias. Que el aburrimiento sea anfitrión de esta iniciativa autocomplaciente, no tienes porqué ser todo el tiempo productivo. Mira el techo y permítete aburrirte, como dice una amiga, mirar las musarañas además de relajarte, evita la rumiación de pensamientos negativos.

 

Después de lo que te he compartido ¿De qué otras maneras puedes sufrir menos los efectos del coronavirus? ¿qué vas a hacer para sentirte mejor? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

 

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García Arranz


Querido compañero/a,

¿A menudo te quejas de lo que haces o de las personas que tienes que ver? ¿Has perdido la creatividad, la emoción y el entusiasmo por tu trabajo? ¿Aún no has encontrado el Amor de tu vida? ¿Sientes que tu vida personal o profesional necesita mejorar?

Ha sido el día de San Valentin y aunque para ti pueda ser solo un día comercial lo que sí nos debe recordar es la importancia del AMOR como pilar básico en cada una de las facetas de nuestra vida.

Ya te hablado en otros artículos de la importancia del Amor: Los beneficios de poner amor en todo lo que haces, Claves para vivir desde el Amor o mi querida socia ha escrito el artículo ¿Podemos mirar a los empleados con amor? 7 claves de por qué hacerlo …

Para todo el equipo de 2miradas es realmente importante sentir y transmitir Amor en todo lo que hacemos. Ya John Ruskin, maestro de la prosa inglesa y muy influyente en los pensamientos de Gandhi,dijo una vez: “Cuando la habilidad y el Amor se juntan, se crean obras maestras”.
Te invito a crear tu obra maestra, una vida lo más feliz posible, la tuya.

Para comenzar quiero proponerte cómo identificar y mejorar aquellos planos de tu vida que te están impidiendo avanzar, progresar y sentir cada día que amas tu vida en su globalidad.

1. Como inicio es necesario que hagas una lista de las áreas que sabemos que son verdaderamente sustanciales para tu vida, te señalo algunas posibles:
o Área física / autocuidado (salud, aspecto físico, cuidados, comidas, higiene personal, deporte…).
o Área familiar (miembros que componen tu familia de nacimiento: padres, hermanos, primos, tíos…).
o Área amorosa y social (pareja, hijos, suegros, círculo más cercano de amigos).
o Área laboral (me refiero no solo a tu área profesional sino además a tus las inquietudes e intereses culturales e intelectuales).
o Área económica (Situación económica y de solvencia).
o Área de desarrollo personal (me refiero a lo que haces para ser mejor persona cada día y para lograr ser lo más feliz posible en cada momento).
o Area ocio (intereses, diversión y actividades de tiempo libre o descanso de nuestras ocupaciones habituales)
o Área espacio físico / entorno (donde vives, donde sueles ir, dónde trabajas, por dónde te mueves…)

Rueda de valor de 2 miradas

2. Reconocidas tus diferentes áreas es importante que evalúes del 1 al 10 cómo te sientes en la actualidad con cada una de ellas. Verifica cómo vas viviendo, funcionando y cuán satisfecho te sientes en cada una de ellas . Es importante que tras hacer este ejercicio no analices ni el por qué ni te culpes o victimices por no sentirte mejor, en tu mano, en tu corazón y en tu buen hacer estará conseguir lo que quieres y sé que podemos lograrlo.

3. Ahora haz otra puntuación de cada área, tomando como reseña como vives o te gustaría vivir cada una de ellas. Si quieres emprender nuevas metas y sentirte mejor o si te sientes contento y satisfecho con permanecer donde estás.

4. Dependiendo de la puntuación que hayas dado y de la mayor o menor importancia que des a cada aspecto de tu vida, elige aquella área que necesites corregir y/o mejorar. Recuerda que un elefante solo te lo puedes comer a trozos, no de golpe, y también ten en cuenta que es básico alcanzar el equilibrio.
Crea un plan de mejora y hazte preguntas. Como Coach Profesional te dejo algunas:
o ¿Qué quiero conseguir? ¿Qué me gustaría mejorar?
o ¿Cuál es tu situación ahora? ¿Qué diferencias hay entre el resultado deseado y tu situación actual?
o ¿Qué puedes hacer? ¿Qué alternativas tienes? ¿Y si no sale a la primera?
o ¿Qué vas a hacer? ¿Para cuándo? ¿Cómo puedo yo ayudarte a mantener tu responsabilidad ante tu compromiso?

5. Realizado tu plan de acción, pregúntate qué grado de motivación tienes para abordarlo y puntúalo del 1 al 10. Si tu resultado es menor de 7 formúlate una nueva pregunta: ¿qué puedes hacer para que tu nivel de ganas de emprender las acciones concretas que te has fijado sea un 9 ó un 10?.

6. Y ahora ponte en acción realizando todo lo que te has propuesto con compromiso y con AMOR hacia ti mismo. Te recuerdo, como ya te he compartido en algún otro artículo, que solo lo que se hace desde el Amor obtendrá resultados coherentes contigo mismo y sostenibles con tus deseos. En lugar de acometer las tareas de mala gana, puedes hacerlo con diligencia y agradecido (como un acto de amor hacia ti mismo), comprobarás que así obtienes mejores resultados. Tómatelo y aprovéchalo como una oportunidad de quererte más y mejor, de aprendizaje, de crecimiento y valor. Y lo más importante, date la opción de dejar de sobrevivir y poder ser más Feliz con tu VIDA.

7. Con el fin de ayudarte a que cumplas tus nuevas acciones te invito a que:
o Analices tus rutinas e identifiques tus comportamientos o hábitos no saludables. Sin juzgarte, mirándote con amor.
o Pongas frases, objetos o fotos que te recuerden, estimulen e inviten a llevar a cabo tus nuevos cambios por tu hogar o en tu oficina o puesto de trabajo.

¿De qué otras maneras puedes planificar acciónes que mejoren tu vida? Con el fin de perfeccionar lo que te he propuesto, te sugiero que también leas un artículo en el que se ofrecen 6 acciones que podrían mejorar tu vida.

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para ser más feliz, vivir sintiendo más amor y progresar en las diferentes áreas de tu vida? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!
Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García Arranz

¿Cómo realizas una reunión? ¿Qué haces para llevar a cabo una reunión efectiva?

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Antes de nada, me gustaría compartirte la diferencia entre eficacia, eficiencia y efectividad. Según la Real Academia de la Lengua Española, eficacia se refiere a la “capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera”, mientras que eficiencia es definida por la RAE como la “capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado”.

Por aclarar un poco más estos dos conceptos, hablamos de una persona eficaz cuando consigue cumplir con un objetivo en el tiempo señalado y en cambio, será eficiente si alcanza la meta empleando los menos recursos posibles.

La clave está en hallar el equilibrio entre ambos parámetros, lo que se traduce en un tercer concepto, la efectividad, entendida como una solución ponderada entre lograr los objetivos marcados con un gasto adecuado.

Cada grupo tendrá sus propias reglas del juego para que la reunión sea más efectiva. Hoy quiero hablarte de algunas de las reglas que mejor ayudan a ser ágiles, no tener que repetir las cosas, mantener la atención y reducir el tiempo que lleva la reunión.

Haciendo reuniones efectivas ahorramos tiempo, dinero y energía. Te comparto diez reglas fundamentales para lograr realizar reuniones efectivas:

  1. Diseña un plan concreto de la reunión. Antes de nada es fundamental plantearse la pregunta ¿es necesaria la reunión? No hay nada peor que esa manida manía de montar reuniones por el mero hecho de pensar que forman parte del trabajo. Si es necesaria una reunión, es necesario elaborar un plan de cómo irá la reunión y envíaselo a todos los participantes para ello debes fijar: la hora, la duración, el lugar, las personas que asistirán y los puntos y el orden del día de la reunión. Además, es necesario que fijes el/los objetivo/s de la reunión de forma clara y concisa. Antes de convocar una reunión debemos tener claro cuál es o cuáles son los objetivos de la misma y debemos ser capaces de enumerarlos. Organiza la reunión con una semana de antelación, como mínimo. Es muy difícil alinear todas las agendas de los participantes. Diseñar un buen plan nos lleva a todos a saber los temas a tratar.
  2. Convoca a las personas implicadas. Para poder llevar a cabo una reunión efectiva es necesario citar a las personas necesarias y que cada miembro del equipo vaya con la idea de cuáles son sus fortalezas en los temas que se van a tratar en la reunión para conseguir el éxito y que llegue a compartirlas con los demás.
  3. La puntualidad. La puntualidad es un requisito importante en una reunión. Es preciso exigir a todos los participantes, para no perder un minuto y, además, transmitir el valor que tiene el factor tiempo como recurso escaso en una organización y para cada participante de una reunión.
  4. Respetar la palabra. Es muy importante respetar el turno de palabra de cada una de las partes que estén dialogando, facilitando de esta forma el entendimiento de las posiciones que se exponen, para llegar a conocer los argumentos de cada participante.
  5. Ser breve e ir al grano. El principal problema de hablar de más es que sin darte cuenta abrirás muchísimos frentes, y todo esto desvía la atención de tu cliente o desvía la atención de los participantes de la reunión. Es muy positivo ir al grano, no dar rodeos y no andarse por las ramas, esto ahorra en una reunión tiempo y complicaciones.
  6. Explicar el punto de vista calmadamente. Es necesario exponer todos los temas en un tono calmado sin promover agresividad, ni posiciones a la defensiva.
  7. Mantener una mentalidad abierta. Además de acudir con humildad para asumir errores y poder seguir aprendiendo.
  8. Escuchar sin parcialización. En la escucha global o en la escucha sin parcialización, la empatía y la intuición se alían para transcender más allá de las palabras, de las emociones y del contexto pudiendo comprender lo que el otro dice sin interpretarlo.
  9. Evitar conversaciones laterales. Es muy fácil que en una reunión se dé por ejemplo que uno se ponga a discutir prioridades, otro contando chistes, otro comentando un tema nuevo… El mantener una conversación paralela con un miembro en una reunión, mientras otro habla es una de las formas más comunes de perder el tiempo y de perder información.
  10. Respetar las opiniones de los demás. Las soluciones a los problemas se resuelven hablando y no peleando. Nos cuesta muchísimo entender algo tan básico desde mi punto de vista, como es la comunicación y lo más importante, que en esa comunicación se dé la tolerancia a las opiniones de los otros.

Toda regla debe tener una consecuencia en caso de incumplimiento que debe ser:

  • Consensuada por todos.
  • Equitativa con la regla a la que hace referencia.
  • Conocida por todos.
  • Recordada cuando se incumpla. Determinar quién lo hará.
  • Realizada. Asegurarnos que se cumple la consecuencia hará que las personas se comprometan con la regla.

¿Qué otras reglas llevas a cabo para realizar reuniones eficientes?

Con el fin de complementar lo que estoy hablando te dejo un vídeo explicativo sobre reuniones eficaces. Analiza algunos aspectos que es importante mejorar en las reuniones eficaces: claves para mejorar su gestión

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para mejorar tus reuniones?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso, te responderé a cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

¿Sientes miedo a fracasar? ¿Qué haces para superar el miedo al fracaso?

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Realizar una interpretación inadecuada de una situación nos podría llevar a evitarla por considerar que el riesgo es excesivo y que no estamos en disposición de afrontarla.

También, en ocasiones amplificamos las posibles consecuencias de cometer un error al enfrentarnos a la situación, anticipándonos a los resultados y haciendo previsiones con una visión catastrofista y negativa cuando aplicamos el dicho popular de: piensa mal y acertarás.

Además, pensamos que tener éxito o fracasar nos define como personas, confundiendo “tener un fracaso” con ser un o una “fracasada”, y caemos en una simplificación que reduce la riqueza y complejidad de la persona.

Para algunas personas fracasar supone algo irreparable, imperdonable… un resultado que no se “pueden permitir”. Desde esta perspectiva, la presión por evitar el fracaso podría llevar a dejar incluso de actuar.

Las emociones que generan una visión tan “determinante” del concepto de fracaso, limita nuestra capacidad de afrontar las metas propuestas, e implica que la persona tenga la creencia de que no puede asumir futuros proyectos por miedo a la posibilidad de fracasar.

El miedo al fracaso está en gran parte condicionado por tres factores:

  • La interpretación que realizamos de la situación.
  • La anticipación que hacemos de las posibles consecuencias.
  • La valoración que hacemos de nosotras o nosotros mismos a partir del resultado que obtengamos.

Es necesario poner responsabilidad en la gestión de un fracaso:

  • La gestión del fracaso es necesaria para poder innovar en las organizaciones.
  • Es necesario para adaptarnos a un entorno cada vez más cambiante
  • Gestionar un fracaso nos lleva a aprender de los errores cometidos estableciendo un entorno de mejora continua y desarrollando las habilidades de nuestros colaboradores.

Te comparto 9 técnicas para superar el miedo al fracaso:

  1. Establece metas realistas y alcanzables para que tengas la sensación de competencia y de avance en cumplir tus objetivos.
  2. Considera el fracaso como una oportunidad de aprendizaje, un proceso en el que puedes demostrarte tu capacidad para tras tropezar, levantarte y seguir caminando.
  3. Piensa que no hay fracaso si lo has intentado. Sea cual sea el resultado, siempre hay un logro al enfrentarnos a nuestros miedos.
  4. No te recrees en tus errores. Identifícalos y a continuación pasa a otra cosa. Lo importante es tener una perspectiva amplia ante los resultados.
  5. No digas “no puedo”, “esto no es lo mío” o “no lo voy hacer bien”. Piensa de forma realista y cree en tu capacidad para afrontar las situaciones que se presentan. Ten la seguridad de que en el proceso de intentarlo siempre está la mejor manera de realizarlo con la información que posees en ese momento.
  6. No te exijas un resultado perfecto. Acaso ¿todo lo que sale bien es porque se ha llevado a cabo de manera perfecta? Invertir esfuerzo de un modo flexible y adaptativo es siempre la mejor estrategia.
  7. Lo importante no es hacerlo todo bien a la primera, lo que importa es tener capacidad para intentarlo las veces que sean necesarias o valorar otras opciones, y regular adecuadamente nuestra tolerancia a la frustración.
  8. No conseguir algo tal y como esperabas no es fracasar, o ser «un fracaso», sólo significa que en la siguiente ocasión sería conveniente que hicieras las cosas de un modo diferente para obtener resultados diferentes.
  9. Una comunicación transparente a todos los niveles facilitará el análisis de los fracasos pasados que será fundamental para garantizar grandes éxitos en el futuro.

¿Qué otras técnicas manejas para superar tu miedo al fracaso?

Recuerda que con cada fracaso estás un paso más cerca de conseguirlo si aprendes de ello. Con el fin de complementar lo que estoy hablando te dejo un vídeo que habla sobre Cómo superar el fracaso (Claves y ejercicios psicológicos).

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para mejorar tu miedo al fracaso?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García