¿En qué ponemos el foco, en debilidades o fortalezas? ¿Sobre qué trabajamos? ¿Para qué?

 

Mejorar las debilidades

 

Basándonos en la RAE, se puede definir la debilidad como la carencia de energía, falta de fuerza o falta de actividad notable de una cualidad. Traducido a las habilidades empresariales y laborales, podríamos decir que las debilidades se dan en aquellas áreas que requieren de un nivel de desarrollo al que no llegamos, áreas en las que estamos por debajo de la media estimada.

 

En los últimos tiempos, más que de debilidades, se habla de áreas de mejora. Nosotras, desde 2miradas, también consideramos que las debilidades son áreas de mejora, porque con preparación, formación, herramientas, recursos, trabajo,… se puede llegar a tener una muy buena cualidad en dichas áreas.

 

También habrá que tener en cuenta dos parámetros: ¿para quién es una debilidad? y ¿para conseguir qué es una debilidad?  Dependerá de con qué patrón se esté comparando para poder considerar que es una debilidad.

 

¿Cómo tratamos nuestras debilidades?

  • Primero de todo, hemos de ser honestos con nosotros mismos y partir del reconocimiento de nuestras imperfecciones.
  • Tenemos tendencia a encubrirlas, que no se noten, en vez de poner remedio para que no estén.

Si por ejemplo, sabemos que somos más lentos a la hora de hacer una tarea que nuestros compañeros, en lugar de reconocer que nosotros necesitamos más tiempo, ponemos excusas que hagan parecer que es justificable nuestro retraso o nos quejamos del trabajo de los que lo hacen más rápido con expresiones como “¡así habrá salido, sin poner cuidado, luego tiene fallos!”.

  • Detectar el motivo por el que se dan. Si sabemos qué hace que necesitemos más tiempo para hacer la tarea también nos dará las claves para actuar sobre ello.
  • Podemos afrontarlas, buscando nuestros recursos, las herramientas, las personas, que nos puedan ayudar a que dichas debilidades dejen de serlo.

¿Qué ocurre cuando ponemos el foco en las debilidades?

  • Se nos puede olvidar que hay otras muchas cosas que sí hacemos muy bien.
  • Nos enfadamos con nosotros por caer de nuevo en lo mismo y más si se nos ha descalificado por ello, lo que nos puede causar también vergüenza. Estamos alterados emocionalmente.
  • Si vemos 'el punto negro' de nuestra debilidad muy de cerca, podemos sobredimensionarlo, pensando que todo es negro. Tomar cierta distancia y plantearnos con objetividad su efecto puede ser de gran utilidad para valorar la importancia del mismo. 

Punto negro

  • Nos obsesionamos y comenzamos a relacionar todo lo que nos ocurre con esa debilidad.
  • Si tenemos por costumbre el sentido crítico, podemos volvernos muy exigentes. Sacar el 'pero' a todo conlleva a una gran insatisfacción.

¿Qué ocurre cuando se mejoran las debilidades?

 El sentido de la formación es el aprendizaje. Estamos en continuo aprendizaje y crecimiento, como profesionales y como seres humanos.

Saber tratar aquellos aspectos que nos faciliten un mejor desarrollo de nuestro trabajo no sólo es beneficioso para la empresa sino nos repercute en cada uno de nosotros.

La formación, no sólo está indicada para realizar un mejor trabajo y estar preparado para asumir de la mejor forma las tareas encomendadas o requeridas por el puesto, sino para poder ir un paso más allá, porque cuando sabemos hacer el trabajo, nos resulta más fácil.

Cuando el trabajo nos es más fácil, tenemos mayor confianza para realizarlo, trabajamos mejor, los objetivos nos resultarán más accesibles, es posible que tengamos una recompensa profesional por ello y además, nos resultará más satisfactorio.

 ¿Nos formamos entonces para abordar nuestras áreas de mejora?

 Te espero en el camino del crecimiento.

 Raquel Bonsfills