Querido compañero,

¿Dejas que vaya pasando tu vida? ¿Sientes que todos los días de tu vida son iguales? ¿Tienes un sentido de vida? 

Es claro y existen muchos indicios científicos que demuestran que tener un propósito en la vida nos beneficia y mucho. El sentido de la vida es la dirección que es necesario seguir para vivir en equilibrio, para sentir toda la plenitud de tu ser.

Todo ser humano tiene su propia misión, propósito y sentido de la vida. Y el primer paso es querer encontrarlo y conectar profundamente con él, y después, comprometerte a seguirlo.

Nuestros objetivos, nuestras necesidades y pasiones están en nuestro interior y como explica el neurólogo y psiquiatra austríaco: Viktor Frankl en su libro “el hombre en busca de sentido” cada día y en cada momento tenemos la oportunidad de tomar una decisión que determinará: si quedar sujetos a las propias circunstancias, en manos del destino, o actuar con auténtica dignidad, escuchando a nuestro verdadero yo.

El croata y pionero de la psicología positiva, Mihaly Csikszentmihalyi, se centró en el estudio de los fundamentos del bienestar mental y perfil de personas creativas, artistas y científicos para entender qué les hacía invertir la mayor parte del tiempo en algo de lo que no esperaban conseguir ni fama ni fortuna, pero que sí daba un significado y valor a su existencia. Cuando entramos en estos procesos tan motivadores entramos en lo que denominó “estado Flow”; es decir, en una fluidez que pone en orden nuestro caos interior, nos hace fuertes ante a las adversidades y nos protege de trastornos físicos y psíquicos.

Claves para encontrar el sentido a tu vida

Os propongo unas claves para encontrar vuestro sentido de vida:

  • Tómate tu tiempo. Conócete. Para lograrlo, pasa tiempo de calidad contigo mismo. Te recuerdo que todas las respuestas las tienes tú, así que aprende a escucharte y una buena manera es practicando el mindfulness, la meditación, hacer mandalas… para ser consciente de ti mismo, de las otras personas y de tu entorno.
  • Disfruta y practica la contemplación. Aprecia cada pequeña cosa que sucede en tu vida, los pequeños y grandes placeres que dan sentido a tu vida: practicar un deporte, una comida, pasar el tiempo con un ser querido, ver un museo…
  • Busca modelos de personas felices. Lee libros, escucha audios, ve vídeos… de personas que expresen su felicidad y su sentido de vida y aprende y observa cómo lo hacen.
  • Conéctate con el Amor al otro.  Las personas que amamos son una inspiración constante para vivir y ser mejores.
  • Busca personas que vayan en tu dirección. Conoce gente que sientan ganas de vivir, que sientan orgullo de lo que hacen, que sientan que su vida es plena… Podréis apoyaros y crecer antes juntos.
  • Sal de tu zona de confort. Haz cosas diferentes, crea nuevas rutinas, ponte nuevos retos que te aporten nuevas emociones… nuestro cerebro necesita estimulación y nuevas experiencias. Crea rutinas, hábitos, rituales o acciones que te aporten una mayor calidad de vida.
  • Cuídate. Sigue una alimentación sana, haz ejercicio, quítate adicciones (fumar, beber…), sal de excursión a la naturaleza, vete a dormir a una hora prudente… tu bienestar mejorará notablemente.
  • Soluciona todo lo que pueda estar haciéndote sentir infeliz. Chequea tus relaciones y pon los límites que necesites o directamente, sepárate de las personas tóxicas o por las que sufres. Chequea tus actividades y observa el grado de disfrute que obtienes de cada una y si puedes eliminar o dedicar menos tiempo a las que no te gusten o te provoquen malestar realizarlas. Crea rutinas motivadoras para ti y rodéate de gente que te potencie y sume tu felicidad.
  • Lucha por algo que realmente te merezca la pena y marca tus prioridades. ¿Cuáles son las 5 cosas que tienes o que quieres tener más importantes para ti? Centra la mayor parte de tu tiempo en hacer actividades que vayan encaminadas a la conservación o a la obtención de cada una de estas prioridades. Busca el por qué luchas cada día de tu vida para que tu motivación no desfallezca. Sigue el camino que marca tu corazón para saber dónde quieres llegar.
  • Actúa. Todo lo que puedas aprender de la vida no sirve absolutamente de nada si no aplicas las enseñanzas a todos los días de tu vida.

¿Se te ocurren otras formas de encontrar tu sentido de vida? 

Puedes elegir seguir pasando por la vida de puntillas o malgastando tu vida o puedes experimentar todo lo que quieras y encontrar el sentido de tu vida, tú eliges.

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para encontrar el sentido de tu vida?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García