Querido compañero,

¿De qué maneras resuelves los conflictos que te surgen en tu día a día? ¿Obtienes los resultados esperados?

Ya te he hablado en otros artículos sobre resolución de conflictos de forma más ortodoxa: ¿De qué manera resuelves tus conflictos? Obstáculos para resolver conflictos ¿Cuándo aparecen los conflictos en una empresa? Hoy quisiera darte algunas pautas de cómo resolver los conflictos.

Cómo manejar conflictos con inteligencia emocional.

Está claro que los conflictos son inevitables y ocurren tanto entre personas con distintos puntos de vista, como con nosotros mismos (cuando tenemos obligaciones, deseos, emociones encontradas, pensamientos o sentimientos aparentemente contradictorios…)

¿Cuáles son los efectos de un mal manejo de los conflictos?

Los efectos y repercusiones de un conflicto están relacionados con la forma en cómo se desarrolla una negociación, así como con la actitud y los comportamientos que asumen las partes implicadas. De esta manera, un conflicto manejado en forma inadecuada se refleja en los siguientes aspectos como nos cuenta María Fuquen y que corroboro:

  • Se almacenan o concentran energía y presiones que conllevan a la violencia.
  • Se origina frustración y sentimientos destructivos.
  • Se genera ansiedad y preocupación que pueden ocasionar trastornos en la salud.
  • Los conflictos y las formas alternativas de resolución
  • Se produce impotencia, inhibición y bloqueo.
  • Se presentan enfrentamientos y choques con la realidad.
  • En ocasiones, el conflicto no permite clarificar ideas.
  • Los actores se revelan, eliminando el conflicto por completo.
  • Se busca darle salidas extremas al conflicto.
  • Se generan mecanismos de negación y desplazamiento.
  • Se inhibe la capacidad de negociar.
  • Se maneja un «diálogo de sordos».
  • Se confunde la discusión con la polémica.
  • Las personas implicadas ven las cosas como una tragedia.
Solucionar conflictos de manera emocionalmente inteligente.

¿Cómo es la persona con quien tienes el conflicto?

Todo conflicto está nutrido por un sinfín de complejas emociones: rabia, miedo, enfado, inseguridad, frustración… Es fundamental que frente a estas emociones tengamos la capacidad de escuchar al otro y mostremos una actitud de intentar comprenderle. Para ello, hay que tener en cuenta el tipo de persona con la que estás sufriendo desavenencias y pueden ser:

  • Atacantes. Son personas que ven al otro como el enemigo y se centra en los errores y equivocaciones del otro. Ya sabes el refrán, “no hay mejor defensa que un ataque”.
  • Evasivas. Tratan de esquivar la responsabilidad del problema, personas que no reconocen que existe el conflicto.
  • Acomodativas. La diferencia con los tipos atacantes es que su hostilidad es pasiva en vez de activa.
  • Encantadas. no sienten ningún impulso de ganar o atacar a la otra persona, su recompensa es sentir su propia confirmación de lo que piensa.
Conflicto entre dos personas. 2miradas

7 formas de resolver los conflictos que funcionan

Quiero compartirte algunas formas de resolver los conflictos que te surgen en tu día a día. El primer punto a tener en cuenta es que siempre que puedas,  no des lugar al conflicto. Resolver un conflicto puede ser agotador, por lo que haz todo lo posible por evitarlo si, realmente puedes hacerlo, especialmente si se trata de un tema sin trascendencia.

  1. Cuando vayas a resolver un conflicto olvida los rencores del pasado, céntrate en el aquí y ahora. Si te mantienes anclado en resentimientos del pasado tu capacidad para ver la realidad actual se verá afectada. Si quieres seguir adelante tendrás que centrarte en el momento (aquí y ahora) y resolver el problema actual, en vez de mirar al pasado.
  2. Parte de la calma interna para resolver conflictos. Consiste en silenciar todo ese ciclón de sensaciones internas para ver las cosas con mayor claridad y aplomo. La prioridad es la resolución del conflicto, no ver quién tiene razón no se trata de ganar o perder en la discusión, sino de mantener la relación y seguir adelante. Para eso es fundamental ser respetuoso con la otra persona y con su punto de vista.
  3. Es necesario a la hora de resolver un conflicto, no ver quién tiene razón. No se trata de ganar o perder en la discusión, sino de mantener la relación y seguir adelante. Para eso es fundamental ser respetuoso con la otra persona y con su punto de vista. Además, de este modo podremos prestar una mayor atención y una mejor escucha y nos conectaremos más a la propia situación, logrando descubrir más aspectos, más detalles… y toda esa información que va más allá de las palabras, como las emociones ajenas y ese lenguaje no verbal imprescindible. Escucha y atiende, sé capaz de intuir qué hay detrás de ciertas conductas o actitudes. Toda la información que puedas obtener abriendo bien los oídos, ojos, sentidos y corazón te serán de gran utilidad para poder llegar a posibles acuerdos.
  4. Usa el humor para resolver conflictos. Compartir el placer del humor crea una sensación de intimidad y conexión entre dos personas, cualidades que definen relaciones sólidas y exitosas. Y es que el humor ayuda a enfrentar las dificultades con más calma, genera un mejor clima, reduce la tensión cuando las emociones están a flor de piel y ayuda a resolver desacuerdos, suavizándolos, incluso ayuda a poner las cosas en perspectiva. Quisiera hacer hincapié que la risa y el juego compartido nos ayudan a liberarnos de pensamientos inflexibles o de comportamientos rigurosos, lo que nos permite ver el problema de una manera nueva y encontrar una solución más creativa y colaborativa. Además, el humor libera de inhibiciones para poder expresar lo que realmente sentimos, dejando aflorar nuestras emociones más genuinas.
  5. A veces hay que dejar que las cosas pasen. Puede que en algunas ocasiones sea imposible llegar a un acuerdo. Ahora bien, “dos no discuten si uno no quiere”, por lo que puede ser buena opción en algunos desconectar y seguir adelante, sin dejar que el conflicto llegue a lo personal. Aunque esto no siempre es posible o aconsejable, puede ser una opción para sobrellevar pequeños desacuerdos y que el conflicto no crezca y se convierta en algo realmente importante.
  6. Debes estar dispuesto a perdonar. Es imposible resolver el conflicto si no estás dispuesto a perdonar o eres incapaz de hacerlo. Si no te desprendes de la necesidad de «castigar» al otro no podrás gestionar las diferencias de manera adecuada.
  7. Recurre a la mediación de una tercera persona. Una forma alternativa para solucionar un conflicto podría ser el uso de mecanismos no formales y solidarios que brindan un elemento fundamental en la humanización del conflicto, con la presencia de una tercera persona que actúe como facilitadora especialista en la resolución o prevención del conflicto.

Para concluir, más allá de lo que muchos asumen, en un conflicto no hay ganadores o perdedores. Hay personas que lidian con emociones contrapuestas y posturas discrepantes. El éxito está siempre en poder llegar a un acuerdo para ambas partes. Toma consciencia de que en toda disputa, discrepancia o conflicto es necesario ceder en algún aspecto para llegar a una resolución y que tu comunicación sea lo más asertiva posible, además te recuerdo que para sentirte bien es fundamental que ambas partes ganéis.

Cita Blog 2 Miradas: Resolución de conflictos

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para resolver mejor tus conflictos? ¿Se te ocurren otros modos de resolver los conflictos?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García