Ha comenzado el año y seguro que te has propuesto cambios, mejoras o simplemente, te has planteado el “virgencita, déjanos como estamos”. Mantenerse también es un objetivo sobre el que trabajar a lo largo del año, así que, no creas que solo por pensar así ya no tienes que hacer nada.
Lo normal es querer dejar atrás aspectos o hechos que ya no quieres tener presentes en tu vida. También, es habitual tener aspiraciones y deseos que quieres que se hagan realidad en este año.
Siempre te hemos hecho recomendaciones para que hagas un plan de acción al que vayas haciendo seguimiento a lo largo del año, o te hemos ayudado con técnicas para cuidar de ti y afrontar el año de una mejor manera.

Poner a tu cerebro a tu favor
Esta vez, lo que queremos compartirte es cómo poner a tu cerebro a tu favor para que tengas éxito en aquello que te propongas.
La visualización como clave del proceso
Como todo deportista de élite sabe, la visualización de aquello que quieres conseguir es clave. No hay que verse solo ganando la deseada medalla, sino que hay que visualizar el proceso, el paso a paso, y que tu cerebro lo visualice como si estuviera pasando en realidad, no como algo futuro. Has de verte mejorando, puliendo la técnica, sintiendo cómo vas ganando confianza o realizando acciones que vayan alineadas con los avances a lograr.
Puedes utilizar esta técnica también tú para lograr lo que te propones: cómo conseguir una mejora en tu trabajo, ganar más dinero, tener un mayor bienestar, mejorar tu salud o lo que te hayas planteado para este año.

Cómo se programa el cerebro
Sin embargo, quiero contarte cómo se puede programar tu cerebro, que no sabe qué es realidad y que no, y que solo depende de lo que tú te creas. Es tan potente que puede cambiar tu rendimiento hasta en un 89%. ¿Cómo lo sabemos?
EL EXPERIMENTO
Ya en 1965, el psicólogo Robert Rosenthal, descubrió en colaboración con Lenore Jacobson, que las expectativas de los profesores sobre el rendimiento académico de los alumnos podían influir en el rendimiento real de estos. Se les dijo que eran superdotados y el resultado fue que los niños creyeron más en sí mismos, rindieron un 25% más y tomaron decisiones mucho más rápido que los demás en solo 8 semanas.
Años después repitieron el experimento, pero ahora solo les dijeron que tenían un recurso cognitivo oculto. En 40 minutos sus cerebros respondieron un 89% más rápido. Solo se cambió lo que creían de sí mismos.
Es decir, cambiando tu percepción de ti, cambias tus resultados.
A lo mejor ha habido un momento en tu vida que te has creído que lo que tienes es lo máximo a lo que puedes llegar, que tú no puedes ser exitoso, y seguro que tu cerebro lo ha justificado con cientos de creencias y pensamientos que van alineados con ello, como que tú no has nacido para ser rico o que eres una persona del montón.
Nos convertimos en lo que los demás creen que somos y en lo que nos creemos que somos.
La ventaja es que podemos reprogramar nuestro cerebro para adquirir nuevas creencias de nosotros mismos. ¿Acaso una persona del Bronx no puede lograr el éxito y la abundancia? ¿Por qué no?

¿Cómo reprogramar?
La programación neurolingüística y la neurociencia nos han dado herramientas para poder hacerlo. No es magia, son hábitos que cambian conexiones neuronales con repetición, emoción y claridad. Aquí te digo cómo hacerlo.
Visualízate
¿Cómo quieres que sea tu vida? Cierra los ojos, respira profundamente 2 o 3 veces, relaja tu musculatura y céntrate en qué ves, qué oyes y qué sientes en ese momento y después, en qué ves, qué oyes y qué sientes cumpliendo ese objetivo. Es como si ya estuvieras ahí: identifica el lugar, los colores, sonidos, sensaciones corporales que percibes.
Añade la emoción
La emoción junto con la imagen crea una memoria futura que el cerebro intenta cumplir. ¿Cómo te llenas de orgullo, de calma o cómo es ese sentimiento de abundancia en ti? Imprégnate de esa emoción.
Guarda esa sensación en alguna parte de tu cuerpo
Esto es lo que se llama hacer un anclaje. Cuando estés en el momento más emocionante de esa visualización, que la vives tan real que tu cerebro no puede distinguir si es ahora o lo está imaginando, toca una parte de tu cuerpo, por ejemplo, tu muñeca o toma un dedo de tu mano menos dominante. Hazte consciente la presión con la que lo estás tocando y haz como si trasladaras todas esas sensaciones a ese punto.
Repite
Cada día, mejor por la mañana, toma 5 minutos para recordarte esta sensación tocando ese mismo punto y conectándote con esas mismas percepciones, imágenes, sonidos y emociones. Eso fortalecerá esa nueva conexión cerebral que creaste. A esto se le llama neuroplasticidad.

¿Cómo consolido esta reprogramación?
Existen algunas técnicas que te van a ayudar a consolidar en el día a día lo que quieres reprogramar.
mantente atento a tus pensamientos y creencias y reformula cuando sea necesario
¿Tus pensamientos te ayudan a lograr lo que deseas? Tu cerebro actúa según las historias que te cuentas. Cambiarlas te va a llevar a tener más posibilidades de éxito. Por eso:
- Identifica un pensamiento limitante:
“No soy suficiente”, “Siempre fallo”, “No puedo tener éxito”. - Reformúlalo en un hecho objetivo y que te creas realmente, aunque le pongas un poquito de refuerzo e ilusión:
→ “Estoy aprendiendo rápido y mejoro cada día”. - No digas “Soy millonario” porque no te lo crees, usa mejor algo así:
→ “Me estoy convirtiendo en alguien disciplinado, constante y valioso.” - Refuérzalo con una evidencia real de tu vida. Busca un ejemplo.
Introduce pequeños hábitos que te acerquen tu objetivo
La neurociencia del comportamiento nos recuerda que el cerebro no cambia por fuerza de voluntad, sino por constancia. Por eso, realizar cada día una acción mínima que te aproxime a tu meta aumenta tu sensación de capacidad y progreso.
No hace falta que sea algo grande: basta un gesto pequeño, casi ridículamente fácil. Tampoco tiene por qué ser siempre el mismo, pero sí debe representar un pasito más.
Algunas ideas: escribir una línea de tu plan, enviar un mensaje pendiente, leer un párrafo, ahorrar una cantidad simbólica. Pregúntate: ¿Qué he hecho hoy por mi objetivo?
Busca un entorno favorecedor
El cerebro es mimético, se amolda a lo que tiene a su alrededor. La mente copia lo que ve: hábitos, lenguaje, expectativas. Así que, tu cerebro va a moldear lo que para ti es posible si te rodeas de personas que lo han hecho posible.
- Rodéate de personas que ya viven lo que tú quieres.
- Filtra contenido negativo, cínico o fatalista.
- Escucha historias y modelos de éxito realistas.
Sal del estado de supervivencia
Tu sistema nervioso decide si estás en modo: Supervivencia (miedo, escasez, bloqueo) o Creación (claridad, abundancia, soluciones). Esto depende en gran medida de tus pensamientos, tus emociones, tu grado de estrés y ansiedad. Y aunque hay muchas personas que trabajan muy bien bajo presión, para la mayoría el bajar la ansiedad, permite al cerebro acceder a su parte creativa y estratégica. Desde ahí es más fácil plantearte opciones, atreverte, detectar oportunidades y tomar decisiones más acertadas.
Hacer un diario emocional, practicar el mindfulness, hacer respiraciones profundas siguiendo pautas 4 (inhalar) -7 (mantener el aire) -8 (exhalar) siempre por la nariz, salir a caminar sin prisa, todo puede ayudarte.
Actúa
.Además de tomar pequeñas decisiones alineadas con lo que quieres conseguir, llévalas a la acción. Hazlo. No permitas que se queden en simples pensamientos, porque solo al ejecutarlas consolidarás la reprogramación que has iniciado. Si no actúas, nada cambia.
Estas acciones pueden referirse a cualquier aspecto de tu vida: tu forma de caminar, de vestirte, lo que te permites, cómo eliges invertir tu tiempo y aquello que incorporas como beneficioso en tu día a día. El autocuidado es esencial: si tú no estás bien, el bienestar no puede sostenerse.

Con todo lo que te he compartido ya puedes comenzar a hacer realidad tus sueños. Como puedes apreciar, casi nada está fuera de ti, está en tu interior, en tu forma de pensar, en tu autoestima y autoconcepto, en la percepción que tienes y quieres tener de ti y de tu vida. El trabajo es interior y el reflejo se verá en el exterior. Comienza en ti, empieza por ti.
Que tengas un gran año. Que tus sueños se hagan realidad.
Aprendiendo en el camino del crecimiento.
Raquel Bonsfills




0 comentarios