por 10 de septiembre de 2022Coaching

Cómo relacionarte mejor con los demás

Querido compañero,

¿Cómo te relacionas con los demás? ¿Te gustaría mejorar la forma en que te relacionas?  

Seguramente que este verano has tenido que relacionarte con personas conocidas o con gente nueva con la que has tenido que mantener una buena relación. ¿Qué has hecho para no generar conflictos o saberlos bandear? ¿Qué has hecho para relacionarte mejor? En este artículo voy a hablarte sobre la importancia de saber relacionarnos con los demás y te voy a dar algunas claves de cómo lograrlo.

¿Para qué saber relacionarte con los demás?

Una buena relación con los demás genera un sentimiento de satisfacción interna en las interactuaciones con las demás personas. Para 2miradas saber relacionarse con los demás conlleva: comprender, valorar y respetar los sentimientos y emociones de los otros.

Además, llevarte bien con una persona supone que ambas se sientan más motivadas, felices y plenas. Está demostrado que mantener buenas relaciones sociales también mejora la salud, reduce el estrés, retrasa el envejecimiento, facilita la resolución de los problemas, alarga la vida…

Claves para generar mejores relaciones personales

Todos sabemos que las relaciones personales no son fáciles. Algunos no logran mantenerlas por su timidez, otros porque en su entorno familiar no han disfrutado de buenas relaciones… De hecho, saber interactuar adecuadamente con los otros es un aprendizaje y se puede lograr desarrollando habilidades, con esfuerzo y dedicación.

Me gustaría compartirte algunas claves que he practicado conscientemente este verano para generar mejores relaciones con los demás que te pueden ayudar:

  • Comparte tu tiempo. Siendo el tiempo uno de los recursos más importantes para un ser humano, resulta un regalo querer compartirlo con los demás.
  • Acepta a las personas tal y como son. Aceptar a los demás como son implica comprender que, si algo en ellos no nos gusta, el trabajo hemos de hacerlo con nosotros mismos.
  • Aprende a iniciar conversaciones. Es más fácil tener una idea más precisa de alguien cuando comienzas a conversar. ¿Qué preguntas se te ocurren que puedes realizar para iniciar una conversación? Puedes preguntar algo sobre el entorno en el que os encontráis, sus intereses… y siempre ¡en positivo!
  • Perdona las acciones del otro. Si deseas llevarte bien con el otro en el futuro, deberás dejar atrás el resentimiento y practicar la compasión hacia esa persona. Desarrolla la empatía, como habilidad para percibir y relacionarte con los sentimientos y necesidades de ella, sin culpar, ni ordenar, ni juzgar.
  • No siempre hay que hacer lo mismo. Parte de llevarte bien con alguien implica respetar que el otro quiera hacer algo con lo que no confluyes, entendiendo que eso funciona para él.
  • No confrontes todos los desacuerdos que surjan. Llevarse bien no se trata de ganar una pelea, o incluso comunicar cada opinión que tengas. Una persona puede mantener una opinión distinta a la tuya y no es necesario entrar en discusión por cada opinión que sea diferente.
  • Reflexiona cuando te den un punto de vista diferente. No respondas lo primero que te llegue a tu mente. Para y reflexiona antes de contestar. ¿Cómo crees que se siente el otro? ¿Desde dónde lo está expresando? Cada persona tiene su historia y seguro que no coincide con la tuya. Escúchala, porque con su versión abres tú también tu mente.
  • Escucha activamente. Para practicar esta escucha, entre otras cosas, puedes: hacer preguntas al hilo de la conversación, mostrando que te interesa lo que la otra persona está comentando; o explicar cualquier cosa que no haya quedado clara; o darle tiempo a la otra persona para hablar de sus problemas, sus sentimientos, o cualquier tema que lo esté agobiando; o también, puedes parafrasear los mensajes del interlocutor y devolvérselos para su verificación.
  • Sonríe. Se ha comprobado en numerosas investigaciones que las personas tienen mucha más confianza para acercarse a alguien que sonríe que a alguien que no lo hace.

Todas estas claves podrían resumirse en una, trata como te gustaría que te trataran. No hay nada más valioso que este axioma para construir buenas relaciones.

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para generar mejores relaciones?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Comparte este artículo en tus redes

SOBRE LA AUTORA:

<a href="https://2miradas.es/blog/author/mila/" target="_self">Milagros García</a>

Milagros García

Ingeniera que pronto reconduce sus pasos hacia la administración empresarial, siendo Master Business in English: International Trade, Business negociations & Marketing. Más tarde da el salto a la Consultoría, Formación y Coaching Personal, Profesional, Grupal y Organizacional. Cuenta con 20 años de experiencia en dirección de compañías internacionales.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar:

7 técnicas para evitar sobre pensar

7 técnicas para evitar sobre pensar

¿Cuántas veces has dado vueltas y vueltas a algo que te ha pasado o que te tiene preocupado del futuro? ¿Cuántas historias te has imaginado sobre algo que no ha sucedido? ¿Cuántas dudas con miles de argumentos te has escuchado decirte a ti mismo/a?...

La clave del éxito: autodisciplina

La clave del éxito: autodisciplina

¿Alguna vez te has preguntado cuál es el factor clave que separa a aquellos que alcanzan sus metas de los que se quedan en el camino? La respuesta es simple pero fundamental: la autodisciplina. Soñarlo solo es el comienzo La autodisciplina es la...

Escribir para gestionar emociones

Escribir para gestionar emociones

Cuando decimos “no tengo tiempo”, “no me da la vida”, “no llego a todo”, “no puedo”, “no sé”, nuestro cuerpo se pone en modo estrés. Si además le añadimos la percepción de no tener recursos suficientes para abordar la demanda que tenemos delante...