Hoy el coaching es una técnica manejada ya por muchos y también sigue siendo desconocida para otros.

Por este motivo, quería aportar desde la humildad de mi conocimiento, lo que para mí es el coaching.

¿Qué es el coaching?

El coaching profesional, según la ICF (International Coach Federation), consiste en una relación profesional continuada que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresa o negocios de las personas. Mediante el proceso de coaching, el cliente profundiza en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida.

En mi opinión, el coaching supone acompañamiento a la persona que realiza el proceso desde el momento presente hasta el logro del objetivo (previamente determinado) que desea alcanzar. En este acompañamiento, se pueden incluir herramientas y conocimientos de otras áreas como la filosofía, psicología, antropología, biología, etc. que supongan un apoyo para la persona que realiza el proceso. También el coach deberá adquirir ciertas destrezas y competencias que le capaciten para la realización de dicho camino, que sigue una estructura determinada mediante conversaciones dentro de una relación de confianza.

Por lo tanto, las palabras claves son:

Coaching: es el proceso que se realiza. Como verbo en gerundio supone acción y continuidad. Está enfocado en la consecución de metas desde el presente hacia el futuro, orientado a soluciones y resultados. Existen diferentes modelos a seguir para realizar cada sesión de coaching así como el proceso en su conjunto. Uno de los más conocidos es el GROW, atribuido a John Withmore.

Coachee: es la persona que realiza el proceso. Es el protagonista. Como en un partido de baloncesto, los jugadores son quienes salen a jugar, quienes hacen canasta o falta. De ellos depende el resultado del partido y su compromiso es indispensable para lograr el resultado deseado. Por tanto, el coachee será quien decide jugar su partido y de su dedicación, implicación, apertura, humildad para reconocer y reconocerse, y de su motivación dependerá que consiga sus objetivos. Es, por tanto, muy importante tomar conciencia de la responsabilidad personal que cada uno tenemos sobre lo que nos sucede y lo que ofrecemos.

Coach: es el acompañante. En la terminología anglosajona sería el entrenador, que siguiendo el símil del baloncesto, resulta ser el facilitador, el fan, el apoyo, el estímulo, el cuestionador, el observador, el que ayuda a vislumbrar el objetivo y las alternativas.

Hay diferentes tipos de coaching, dependiendo de la persona y tema a tratar (como el coaching de vida o coaching personal, coaching ejecutivo, coaching grupal), o dependiendo de la metodología en la que se base (como el coaching sistémico, coaching ontológico, etc.).

Sin embargo, en cualquiera de las tipologías se utilizan herramientas esenciales para un proceso de coaching:

  • Acuerdo: para que se dé una relación de coaching debe haber cierto grado de confianza que el coach habrá de ganarse. Para ello, trabajará en la construcción de la relación, comenzando por crear el clima adecuado que le permita sintonizar con el coachee y que éste se pueda abrir a su propio crecimiento personal y desarrollo profesional. Cuestiones como la confidencialidad, el tiempo que se va a dedicar o lo que se quiere alcanzar con el proceso han de quedar claramente determinados y confirmados por ambas partes.
  • Preguntas: la conversación de coaching se basa en preguntas. Se habla de preguntas poderosas porque de lo que se trata es de hacer que el coachee se dé cuenta u obtenga una nueva perspectiva, bien de sí mismo o bien de la situación. El hecho de preguntar lleva al coachee a cuestionarse a sí mismo porque la respuesta está en él. El coach no da respuestas pues nadie conoce mejor lo más adecuado para uno mismo que uno mismo. Os dejo algunos ejemplos utilizados en la práctica.
  • Escucha: es necesaria la escucha completa del coachee, no sólo de las palabras sino de todo su ser. La comprensión del coachee desde lo que éste vive, dejando a un lado prejuicios, creencias personales y escuchar desde la aceptación, en el contexto en el que lo vive el coachee.
  • Feedback: la retroalimentación dentro de la comunicación resulta esencial para generar una conversación eficiente. Permite clarificar y ayudar a que el coachee se clarifique, que descubra creencias, distinciones, eliminaciones del lenguaje que expresa a veces de forma inconsciente o que quizá nunca se haya cuestionado. El coach hace de espejo en el que se refleja el coachee, le pone en valor, abre opciones, celebra con él, potencia sus cualidades y fortalezas.

Con este conocimiento básico sobre el coaching, ¿para qué crees que te puede ser de utilidad?

¿Necesitas un coach?

Cómo líder, ¿quieres conocer esta herramienta? Te acompañamos en su aprendizaje.

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills