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Querido compañero,

¿Eres líder de tu vida? ¿Qué atributos presentas cuando eres un líder?

Hoy quisiera compartir contigo aquellas características que considero más importantes cuando ejerzo de líder. 

líder auténtico

Pero antes, me gustaría darte algunas premisas: por un lado, decirte que seremos mejores líderes para los demás cuanto más líderes seamos cada uno de nosotros de nuestra propia vida; por otro lado, indicarte que todo ser humano es líder en potencia y que la cualidad de líder se puede desarrollar. Es decir, que nos podemos capacitar para llegar a ser grandes líderes.

Algunos de los atributos de un líder son:

La Motivación: entendida como el motor de una actuación. Según la Wikipedia la palabra motivación deriva del latín motivus, que significa "causa del movimiento". La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta.

La regla de oro de la motivación es que nunca entusiasmaré a los demás si yo no estoy entusiasmado, pues el entusiasmo se contagia. Así que, si vivo motivada, podré motivar a las personas de mi alrededor, a mis colaboradores, a mis equipos de trabajo, etc.

“Nada grande se ha conseguido sin entusiasmo” Emerson.

La Integridad natural: Cuando alguien resulta ser íntegro es totalmente honesto y confiable.

Una persona íntegra es alguien que demuestra coherencia en su ser, estar y hacer. El efecto que produce una persona íntegra en los demás es de quererla seguir.

Dice Stephen Cove: “Uno de los modos más importantes de poner de manifiesto la integridad consiste en ser leales con quienes no están presentes. De esa manera construimos la confianza de los que sí lo están. Cuando uno defiende a quienes están ausentes, retiene la confianza de los presentes

El Comprometerse con responsabilidad: Una persona comprometida es aquella que no desfallece hasta alcanzar lo que se ha propuesto, llevando a cabo su objetivo (¿Te acuerdas de la técnica SMART-E para fijar objetivos?) o proyecto y si además, lo hace con responsabilidad, actuará conscientemente y de la manera más positiva, conociendo las obligaciones que supone el asumir ese compromiso.

Doménico Cieri Estrada nos dice: “Una de las sorpresas más agradables que podemos encontrar al comprometernos totalmente con algún proyecto específico es que surgen fuerzas y oportunidades que no hubiéramos imaginado hasta entonces”.

La Innovación con Imaginación: Un líder encontrará la manera de hacer las cosas de forma mejor y novedosa, incluso de marcar tendencia. Por ejemplo, si queremos satisfacer y fidelizar a nuestros clientes es necesario ofrecerles nuevos servicios y/o productos más adecuados a sus nuevas necesidades.

¿Qué podemos hacer para fomentar las buenas prácticas para innovar dentro de una empresa?

“Creatividad es pensar en nuevas ideas. Innovación es hacer cosas nuevas" Theodore Levitt.

El aceptar y afrontar el desafío: Muchos ven los desafíos como dificultades, piedras en el camino de lo que se han propuesto, otros los ven como obstáculos insalvables. Un líder encuentra el desafío como una oportunidad para seguir creciendo y aprovecha cada desafío que le ofrece la vida y responde a ellos con su buen hacer habitual.

Bernard Shaw solía decir que en realidad la gente se muere muy pronto, aunque se los entierra mucho más tarde.

Y a ti ¿qué otras características consideras que tiene un líder?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso, y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

Te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García

La creación de ideas o tan solo el permitirnos hacer algo de forma diferente nos suele costar, ya sea por la costumbre adquirida o por miedo.

Las excusas más frecuentes parten de frases del tipo “yo no soy creativo”, “no puedo”, “total, si no va a funcionar”, “nadie me comprende”, “mis ideas no se tienen en cuenta”, "ya empezaré más tarde"… Bien porque alguna vez los hechos nos hayan dado la razón o bien porque nos resistimos a salir de nuestra zona de confort, nos cuesta atrevernos ante situaciones nuevas o propuestas nuevas.

En este vídeo de Inknowation nos explicaban cómo avanzar hacia el futuro, partiendo de nuestra zona de confort:

Y es que soñar es el primer paso para ponerse en marcha en una dirección. Y para ello muchas veces hemos de decirnos a nosotros mismos "¿y por qué no?" Aunque animarnos a ese primer paso sea tan costoso...

Recuerdo que, siendo yo pequeña, mi abuela hizo su primer pato con uvas pasas. En aquel momento y como niña que era, mi primera reacción fue “¡aaahhhggg, si está dulce!”  Entonces mi abuela me invitó a probarlo un poco más, a sacarle el gusto, a que me abriera a aquello que era diferente. Hoy soy una fan de las comidas agridulces, y pruebo para tener el criterio propio o la capacidad de decisión de seguir con ello o desecharlo (si queréis probar, aquí tenéis unas cuantas recetas).

Extrapolando esto al día a día, creo que es importante abrir la puerta a lo nuevo, a lo que nuestra intuición nos insta a abordar, a dejarnos llevar por la ilusión y por  la tensión creativa. Ya sea en proyectos empresariales, en abrir nuevas áreas de negocio, realizar una pequeña modificación en un producto, variar la forma en la que dar formación o en la que ir al trabajo cada día. Y es que pequeñas diferencias obtienen grandes resultados además de ser muy positivo para la regeneración de nuestras neuronas.

Tenemos ejemplos en todas partes: desde Apple para quien el tamaño importa, primero haciendo ordenadores más pequeños para luego pasar del móvil a la tablet haciéndolo un poco más grande, hasta Danone, que después de animarnos a meter una cucharilla en un Petit Suisse pone yogures más grandes para meterlos al congelador y tener helado. Porque a veces, tan solo es cuestión de imaginación, de necesidad o de buscar alternativas a un mismo producto... 

 Para ello, unas pautas que os invito a practicar son:

·         Preguntarnos  ¿y si…?

·         No juzgar lo que se nos ocurra

·         Tener una libreta a mano para no dejar escapar las ideas

·         Plantearnos ¿qué es lo peor que podría pasar?

·         Tener en cuenta las posibles reacciones

·         Poner alertas ante los “no puedo” que nos digamos para cambiarlo por ¿y si pudiera?

·         Preguntar lo que dudemos y pedir lo que necesitemos

·         Como tenemos opinión sobre todo lo que ocurre, sin necesidad de tener más conocimiento o menos, exponer el caso como si fuera de otra persona y contestarnos a la pregunta ¿en este caso, tú qué harías?

·         Y leer Los niños estaban solos el cuento de Jorge Bucay para extraer nuestra propia moraleja.

 

Si bien es cierto que yo tuve el apoyo y acompañamiento de mi abuela, tanto en las empresas como en nuestro entorno personal podemos contar con estupendo modelos, coaches, mentores y líderes facilitadores que nos ayuden a dar ese primer paso.

¡Atrévete y confía en ti!

Cuando fue la última vez que dijiste ¿y por qué no?

Te espero en el camino del crecimiento!

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Sabes lo qué espera de ti un cliente cuando le atiendes? ¿Conectas con tu cliente?

Según la RAE atender (del latín attendere) significa:
• Esperar o aguardar.
• Acoger favorablemente, o satisfacer un deseo, ruego o mandato.
• Tener en cuenta o en consideración algo.
• Mirar por alguien o algo, o cuidar de él o de ello.

En mi experiencia, lo que espera cada cliente de mí es:
• Ser reconocido y acogido. Por ejemplo: llamarlo por su nombre
• Ser tranquilizado. Por ejemplo: ante cualquier problema que controle la situación
• Ser atendido sin esperar demasiado. Por ejemplo: recibir un trato preferencial
• Ser orientado hacia una buena dirección. Por ejemplo: ofrecerle soluciones ante problemas o dificultades
Percibir que se le está dedicando la atención y el tiempo necesario. Por ejemplo: dependiendo del tipo de cliente darle el tiempo que espera de mí, no es lo mismo un cliente que quiere ser escuchado porque tiene un problema personal que quiere compartir conmigo, que uno que tenga prisa y quiere que rápidamente le dé la información que me pide.
• Recibir una información correcta, completa y concisa. Por ejemplo: conocer minuciosamente todas las características del producto o servicio que esté ofreciendo para poder disipar posibles dudas de mi cliente.
• Obtener el servicio o producto deseado. Por ejemplo: ofrecer al cliente lo que necesita y desea, no lo que me interesa. Poner el foco en el cliente, no en mí.
• Cumplir su expectativa. Por ejemplo: detectar lo que realmente quiere mi cliente y ofrecérselo con algún extra para fidelizarle y que repita conmigo…

¿Qué otras cosas espera el cliente de ti?

Te propongo ver un vídeo en el que puedes hacer que un cliente se sienta un invitado:

1. Darle la bienvenida
2. Llamarlo por su nombre
3. Atender a sus necesidades
4. Darle las gracias
5. Invitarlo a que vuelva

Y después de atender a un cliente ¿Cómo evalúa el cliente el servicio que le hemos prestado? Carlos Vallejo en un artículo suyo nos indica las 10 expectativas clave que utilizan nuestros clientes en la evaluación de un servicio
1. Cortesía
2. Accesibilidad
3. Comunicación
4. Comprensión del cliente
5. Elementos tangibles
6. Seguridad
7. Credibilidad
8. Profesionalidad
9. Fiabilidad
10. Capacidad de respuesta
¿Qué vas hacer para atender adecuadamente a tu cliente?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García

Ofrecer servicios o vender productos supone un acto de 'dar'.

A veces, nos encontramos con desánimo para estar en el puesto de trabajo ya sea por  pensamientos acerca de la bajada en las compras, por creencias y valores no compartidos con el producto o la empresa a la que representamos, por deseos de encontrarnos en otro lugar que no sea el del puesto de trabajo, esperando que pasen las horas...

Es como si dejásemos de estar presentes. Pero si no estamos presentes es difícil que nos reconozcamos nuestro buen trabajo o que los demás nos valoren. Además, perdemos las ganas de saludar a quien entra por la puerta, de poner la mejor de nuestras sonrisas acogiendo a quien llega, cayendo poco a poco en cierta apatía por nuestro trabajo.

Nos despersonalizamos y podemos llegar a convertirnos en máquinas dispensadoras incapaces de reconocer al cliente, llegando a creer que estamos ahí situados para que nos den dinero y le demos lo que piden sin más intercambio.

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Por este motivo, creo que es importante no olvidar el sentido de 'dar' al que hacía referencia al inicio y recuperar la posición de ofrecimiento que forma parte de nuestra función como comerciales, personas dedicadas a la atención pública, personas que trabajan en tiendas, restaurantes, etc…

-        Hay quien da poco de lo mucho que tiene buscando el agradecimiento, pero su deseo oculto corrompe sus dones.

-        Hay quien poco tiene y que lo da por entero.

-        Hay quien da sin más, sin pensar en perjuicios o loas.

-        Hay quien dan con alegría, y esta alegría es su recompensa.

Y es que podemos dar de diversas formas, y nosotras proponemos dar:

·         Reconociéndonos y reconociendo a la persona a la que damos

·         Aportando generosidad

·         Con la actitud de querer dar

·         Con conciencia en lo que estamos haciendo

“Bueno es dar cuando se es solicitado pero mejor es dar sin ser solicitados, por comprensión; y buscar al que ha de recibir es para los generosos, una alegría más grande que el mismo don” (Khalil Gibran)

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Elegimos no ser máquinas dispensadoras que despachan de forma impersonal,  y  atender, manteniendo y fomentando la relación entre las personas que somos, siguiendo, por ejemplo, las pautas que os ofrecíamos en nuestro post en relación a las buenas prácticas en la atención al cliente.

Y vosotr@s, ¿qué dais en vuestro trabajo, en vuestro día a día? ¿qué ponéis de vosotr@s mism@s en lo que hacéis de forma proactiva y no reactiva?

Recuerda que te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Sabes comunicarte adecuadamente? Cuando te comunicas, ¿reaccionas o respondes?

Antes de conocer la comunicación asertiva, pensaba que en algunas ocasiones me tenía que callar, utilizaba el silencio, creía que era lo que tocaba en ese momento, no expresarme, ni dar la oportunidad al otro de que supiera cómo me sentía.

Otras veces, actuaba pasivamente, permitiendo que otros escogieran por mí (solía perder), no llevaba la contraria a los demás, no decía no a nada. Mi miedo residía en no desagradar a nadie y, comunicándome así, me desagradaba a mí misma. Me sentía inquieta e indefensa. El resultado es que los demás conseguían sus metas a mi costa.

En algunas situaciones, he actuado agresivamente, escogiendo por otros (solía ganar), siendo ésta una forma de protegerme a mí misma (dicen que no hay mejor defensa que un buen ataque). Cuando me comunicaba así me sentía superior a los demás. El resultado es que yo conseguías mis metas a costa de los otros.

 

Comunícate asertivamente
Imagen: Manuel Gross.

Ahora intento siempre comunicarme asertivamente. La asertividad es la habilidad para defender las opiniones propias de forma razonada, evitando las reacciones emocionales negativas, sin hacer daño a otros, ni a uno mismo.

Cuando soy asertivo me doy cuenta que:

  • No tengo problema en decir “no”.
  • Expreso mi punto de vista y mi perspectiva personal.
  • Siento interés por mis asuntos personales.
  • Sé tratar y argumentar las objeciones y críticas.
  • Soy capaz de expresar mis emociones, tanto las positivas como las negativas.
  • Tomo decisiones, iniciativas y llevo a cabo planes de acción.
  • Defiendo mis derechos personales.

Cuando me comunico de esta manera me siento confiada, segura de mí misma y apreciada, los demás me respetan y valoran. Además, elijo por mi cuenta y negocio de forma abierta desde el ganar-ganar.

¿Qué vas hacer para comunicarte de esta manera?

Estoy siempre a tu disposición si quieres comentar tu caso o que responda a tus dudas y preguntas. 

Te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García

Según dice la wikipedia, la palabra zen proviene del japonés y busca la experiencia de la sabiduría más allá del discurso racional. ¿Es posible no ser tan racional en las empresas?

Con esta entrada quiero hacer referencia a la importancia de mantener unas buenas relaciones de cooperación dentro de las organizaciones, cosa que Yuki Ojiro y Francesc Miralles nos cuentan con detalle en su libro “El zen en la empresa: soluciones sencillas para un mundo complicado”.

Quiero agradecer a la periodista, consultora de comunicación, editora y formadora, Alejandra Herranz (hipervínculo a: es.linkedin.com/in/alejandraherranz) , el resumen que a modo de mapa mental (vínculo al post de mapas mentales) nos deja sobre este libro, que por supuesto, ¡recomendamos!

Mapa mental - La empresa ZEN (Alejandra Herranz Araujo)

Mapa mental - La empresa ZEN (Alejandra Herranz Araujo)

Algunas de las claves que podemos destacar son:

1.       Vacíate de pensamientos para poder innovar

2.       Vive del trabajo realizado

3.       Fluye con la tarea

4.       Sé fiel a tus decisiones

5.       Utiliza el humor como relativizador

6.       Simplificar es ganar

7.       Tómate tiempo para no hablar de trabajo

8.       Observa lo que dices

9.       Persevera

10.   Gestiona tu tiempo

Y es que, como dijo Albert Einstein, “no podemos solucionar los problemas utilizando el mismo tipo de pensamiento que los creó”. Porque una de las principales claves de la filosofía zen, es que se utilice para la solución de problemas de la forma más fácil posible.

Y tú, ¿quieres aplicar una mayor sabiduría a tu empresa?

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Qué tipo de negociación desarrollas normalmente?

Hoy quisiera hablarte de los diferentes tipos de negociaciones basados en la preocupación de los intereses propios y la importancia del resultado:

  • Negociación basada en Posiciones: Son aquellas en las que se compite por un valor específico, pero en las cuales la ganancia de una parte es pérdida para la otra. Son las negociaciones Ganar-Perder. Ejemplo: dos departamentos convocados para un proyecto determinado, cada uno lucha y defiende su posición para gestionar y liderar a su manera el proyecto. En este caso, lo que gana un departamento lo pierde el otro y viceversa.
  • Negociación Simple: es un método progresivo que busca paso a paso mejores acuerdos. Ejemplo: Repartir una herencia.
  • Negociación basada en intereses: buscan el mayor beneficio mutuo a partir de la cooperación. Puede que no se consiga lo que se quiere pero se queda satisfecho. Propone obtener lo que se ha planteado con decencia y justicia. Son las negociaciones Ganar-Ganar en las que ambas partes se benefician. Ejemplo: es sábado por la tarde, yo quiero salir de casa y ver a mis amigos y mi pareja quiere pasar una tarde tranquila, viendo alguna peli. ¿Qué podemos hacer para que ambos nos sintamos bien? Quizás, una posible solución, con la que conseguiríamos ese ganar-ganar, sería quedar con mis amigos para ir al cine.
La importancia de ganar-ganar.

Imagen. Ciclog.

Creo profundamente en esta forma de negociación basada en intereses y lo creo porque mi experiencia me ha llevado a pensar que se recoge lo lo que se siembra, y yo quiero recoger bienestar.

¿De qué formas puedes practicar una negociación de ganar-ganar?

Estoy siempre a tu disposición si quieres comentar tu caso o que responda a tus dudas y preguntas. 

No olvides que te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García.

El ser humano utiliza los mapas para orientarse, para tratar de representar la realidad. Una realidad que igualmente podía estar representada desde un mapa político, un mapa físico, un mapa dibujado por un niño, una fotografía o tan solo la idea que cada uno de nosotros tiene en la cabeza sobre cualquier cuestión.

Por ese motivo, y buscando la forma de representar la realidad o incluso de imaginar el futuro de lo que podría ser una situación, un proyecto o incluso una idea, surgen los mapas mentales. Desarrollados por Tony Buzán en los años 60’s, nos proporcionan una forma gráfica de clarificar información utilizando ambos hemisferios cerebrales. 

Esta técnica parte de la teoría del pensamiento radiante: el cerebro maneja inicialmente los pensamientos a nivel central y después los irradia a través de los procesos sinápticos en todas direcciones. Y se reúnen en su representación habilidades tanto lingüísticas, como de imágenes, colores, lógica y de manejo del espacio, permitiendo el desarrollo del cerebro con la práctica.

Los mapas mentales son dinámicos y pueden tener diversas tipologías, ya que su uso está abierto a cualquier ámbito de tu vida. Los hay más rectilíneos o más curvos (aunque nuestro cerebro se estimula más con los curvos), con más imágenes y colores o sólo con tres colores, muy grandes o más sencillos.

Mapas mentales Tony Buzan - Reciclage

Sean como sean, todos ellos siguen unas pautas para su realización:

1.       Se comienza en el centro de una hoja en blanco indicando el tema sobre el que se va a tratar. Mejor si se pone un dibujo o una imagen que lo represente.

2.       Desde el centro salen ramas que suponen los aspectos principales a tratar en ese tema. Estas ramas después se pueden ramificar tantas veces como sea requerido.

3.       Cada rama se hace corresponder con una palabra clave.

4.       Se recomienda el uso de los colores porque son más estimulantes para nuestro cerebro y más fáciles de recordar. Y también el uso de las imágenes porque con una imagen se puede representar más de una palabra.

El uso de los mapas mentales es útil por ejemplo, para:          

  • Desarrollar la creatividad
  • Tomar decisiones
  • Mejorar la capacidad de análisis y concreción
  • Estructurar el pensamiento,  separando lo importante de lo accesorio.
  • Trabajar la concentración

Hasta tal punto que hoy día los facilitadores gráficos tienen esta técnica como una de las más importantes de su trabajo.

Así que te toca a ti ¿Te atreves a crear tu mapa mental? ¡Prueba!

Recuerda, ¡te espero en el camino del crecimiento!

Raquel Bonsfills

 

Querido compañero,

¿Cómo percibes la realidad? ¿Estás seguro de que la realidad es, realmente, aquello que percibes?

Te voy a contar un caso que leí en el libro de Mario Alonso Puig titulado Madera de Líder. Ocurrió en el siglo XII después de Cristo que un místico Sufí llamado Rumi contó lo sucedido cuando llevaron a un elefante a una aldea que no habían visto ninguno y no sabían lo que era.

Al llegar la noche, dada la expectación que se había creado, tres aldeanos fueron al encuentro del elefante para saber lo que era y, a escondidas y por separado, fueron a la tienda donde estaba escondido el animal a oscuras.

Un cuento sufí

Imagen: Blog Yoga en Barracas.

El primero de los aldeanos tocó una pata y le recordó a una columna, por lo que se fue pensando que un elefante era un pequeño edificio. El segundo de ellos agarró la cola y se marchó pensando que era una cuerda rara. El tercero tocó la trompa y como sintió que se movía creyó que era una serpiente grande y se alejó deprisa del lugar. Los tres lugareños salieron de la tienda convencidos de que sabían perfectamente lo que era un elefante.

La causa del error se debió a la falta de comunicación para compartir sus experiencias entre ellos, el no oír otras perspectivas más que la suya y la percepción que cada uno dio en función de su experiencia. ¿Es la mía única perspectiva posible?

Por otra parte, el hecho de que tengamos diferentes perspectivas genera una riqueza impresionante. Te pongo un ejemplo: imagina que en tu empresa el jefe  propone a tres equipos que le deis ideas para realizar un proyecto. Cada equipo ha presentado una propuesta diferente en función de lo que ha entendido, su vivencia y su interpretación sobre el caso que el  jefe expuso.  Tenemos mucha variedad de propuestas y creatividades y esto nos permite abrirnos a otras visiones.

Como se dice en PNL (Programación Neuro Lingüística) ¿Crees que tu mapa mental es el territorio? ¿De qué forma puedes abrir nuevas oportunidades para percibir la realidad no solo con tus filtros?

Estoy siempre a tu disposición si quieres comentar tu caso o que responda a tus dudas y preguntas. 

Te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García

Hubo un tiempo en el que había maestros que enseñaban la profesión a sus aprendices para que pasaran a ser ellos mismos maestros, dando así sostenibilidad y continuidad a sus negocios.

La evolución ha llevado a valorar de nuevo a las Personas, creyendo en sus capacidades no solo presentes sino también futuras.

Hoy queremos proactividad, entornos que hagan más fácil el trabajo, ganas para ir a trabajar, talento y conocimientos para sacar adelante nuestras empresas. Ahora los directivos nos formamos en liderazgo, gestión de equipos, empowerment, para ser mejores “jefes”, tener a la gente más contenta, tener buenos resultados de calidad, etc.

Sabiendo que todo esto es de mí hacia fuera, yo me pregunto, ¿qué tengo que trabajar yo para ser ese mejor líder, ese mejor acompañante de mis colaboradores que les ayude a desarrollar y dar lo mejor de sí mismos? ¿Me conozco? ¿Sé cómo afectan mis decisiones, mis comportamientos, mi gestión de los buenos y malos momentos? ¿Sé lo que me perturba y lo que me resulta tremendamente sencillo en la gestión de mi equipo?

Y es que mi equipo funciona de alguna forma como yo defino, se estresa si me estreso, se preocupa por lo que yo me preocupo, se alegra cuando estoy contento. Es decir, soy modelo.

Soy responsable

Y entonces ¿qué puedes hacer tú?

Puedes comenzar por hacer un autoanálisis. A continuación te dejo unas unas preguntas que seguro te ayudarán:

1. ¿A qué le doy importancia en el día a día y a qué le doy menos?

2. ¿Cómo me siento y qué hago cuando hay algo urgente?

3. ¿Qué expreso cuando hay un resultado que considero como un fallo/error/fracaso y cómo lo gestiono? ¿Lo asumo o busco culpables?

4. ¿Tomo la iniciativa ante las situaciones difíciles?

5. ¿Celebro los éxitos conseguidos?

6. ¿Soy autoexigente para cumplir los horarios, las fechas límite y los objetivos?

7. ¿Me centro en el resultado o en el proceso para conseguirlo?

8. ¿Dedico tiempo a ver, escuchar y sentir a mi equipo? ¿Me parece importante?

9. ¿Cómo traslado o comunico a los demás las necesidades o las tareas a realizar?

10. ¿Me pongo en el lugar de quien lo recibe para saber adecuarme en mi discurso?

11. ¿Me aseguro de que mi mensaje ha llegado correctamente?

12. ¿Exijo y facilito no necesario para conseguirlo?

13. ¿Veo las situaciones inesperadas como retos o como dificultades?

14. ¿Promuevo que haya libertad para expresar opiniones diferentes o para realizar cambios en la forma de trabajar que puedan ser más eficientes?

15. ¿Me quedo en el dato puntual o tengo visión global?

16. ¿Tomo las riendas o voy detrás de ellas? ¿En qué situaciones?

17. ¿Estoy yo motivado para abordar mi día a día?

18. ¿Cómo de comprometido estoy yo con mi trabajo y lo que aporto a la empresa?

19. ¿Yo soy creativo?

20. ¿Cómo desarrollo mi autoridad? ¿Cuánto uso el “porque lo digo yo”?

Y todas estas preguntas, que provienen de las diferentes áreas: comunicación, dirección, motivación, liderazgo, autoridad, gestión del tiempo, etc. ¿Cómo las vive tu equipo?

Seguro que se te ocurren muchas preguntas más para este autoanálisis. Te invito a compartirlas y que las comentemos juntos.  ¿De qué eres responsable?

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills