Querido compañero,

¿Estás preparado para modificar tu paradigma vital ante los nuevos modelos de vida? ¿De qué manera ha cambiado tu vida por la situación creada por la Covid-19? ¿Qué nuevos planteamientos estás llevando a cabo?

Hoy quiero hablaros del cambio de paradigma que estamos viviendo todos los seres humanos por la Covid-19. Paradigma es una palabra griega que se usa para denominar elementos que siguen un modelo o diseño. Thomas Kuhn, físico y filósofo estadounidense, acuñó una interpretación nueva en su libro "La estructura de las revoluciones científicas" refiriéndose a los filtros que impone nuestro cerebro; es decir, a las suposiciones, conceptos, valores y previa experiencia con los que miramos las cosas.

Thomas Kuhn indica que un cambio de paradigma supone una transformación tan grande que el paradigma anterior no se puede comparar con el nuevo, porque incluso las palabras que se usan para explicarlo son inéditas.

¿Qué cambios justifican este nuevo paradigma que vivimos?

Está claro que hay muchos cambios que ya estamos viviendo y que nos están afectando radicalmente como son:

  • Pasar en casa mucho más tiempo con la pareja, miembros familiares o compañeros de piso o vivir solo. La convivencia ha cambiado y pasamos más tiempo en casa y menos en la calle y eso lleva a que haya personas que estén sintiendo una mayor soledad, especialmente nuestros mayores o que haya trabajadores que preferirían estar en la oficina para sentirse más concentrados en sus despachos o parejas encantadas de disfrutar más tiempo juntos… ¿Qué vas a hacer para sentirme mejor en los espacios compartidos? ¿Qué límites vas a pedir para mejorar la convivencia? ¿Qué puedes hacer para vivir mejor y disfrutar de la “soledad”?
  • Mayor contacto con nuestros amigos y vecinos. El confinamiento ha desatado una emanación de buena amistad y vecindad que fluirá mucho después de que pase la Covid-19. Hemos desarrollado un mayor contacto con nuestra familia y amigos, por ejemplo, salir a la ventana a tomar el aire, mirar si alguien pasa por la calle, salir a aplaudir… se ha hecho continuamente durante el confinamiento y era un buen momento para entablar una conversación con algún amigo o vecino, sintiéndonos más acompañados durante un rato. ¿Qué te ha aportado tener un mayor contacto con las personas que quieres o con tus vecinos? ¿Qué vas a hacer para mantener estas nuevas relaciones?
  • Dependencia de la tecnología. Para muchos de nosotros las plataformas digitales se han convertido en la única forma en la que podemos trabajar, educarnos, entretenernos o ponernos en forma. Y para poder seguir en el mercado laboral, ¿cómo te estás preparando para poder utilizar de forma eficiente y eficaz las nuevas tecnologías que utiliza tu empresa o la empresa en la que quieres trabajar?
  • Vivir en la incertidumbre e inseguridad. Más que nunca la crisis del coronavirus ha elevado la sensación de vulnerabilidad hasta puntos nunca vividos en el último siglo, pues afecta todos los estratos de la sociedad y afecta a todas las facetas de nuestra vida. Y nos planteamos preguntas sin apenas respuestas como: ¿Cuándo retomaremos ese proyecto profesional que hemos dejado en suspenso por la pandemia? ¿Cuándo podremos salir por la calle sin mascarilla ni miedo? Y es que, ante esto, estamos obligados a actuar para que la incertidumbre no nos paralice, pero en esta situación solo podemos guiarnos por reglas flexibles y revisables cada cierto tiempo; es decir, acostumbrarnos a vivir asumiendo que cualquier decisión que tomemos hoy será provisional y es posible que tengamos que adoptar quizás la contraria en poco tiempo. Desde luego es un hecho que nuestro aparato cognitivo no está diseñado para vivir en permanente desasosiego pero podemos cultivar una disposición psicológica para asumirlo.

    Es también cierto que solo algunos sectores se han visto beneficiados por esta pandemia, la mayoría han sufrido grandes pérdidas y muchas economías familiares se han visto mermadas. Muchos hemos sufrido pérdidas de trabajo o un ERTE o negocios que no sabes si vas a poder abrir o en qué horario… ¿Qué puedes hacer para mantener un coste de vida más bajo? ¿Qué alternativas puedes encontrar para sostener tu economía familiar? 
  • Compramos mucho más por internet. El comercio minorista ya lo estaba pasando mal. Las cuarentenas y sus consecuencias han acelerado los enormes cambios estructurales que ya estaban en curso. Sólo va a sobrevivir el más apto porque las compras por internet se han disparado. Es importante hacerte nuevos planteamientos como: ¿Compras lo que necesitas o te dejas llevar comprando cosas que saben vendernos muy bien a través de campañas de marketing? ¿Sabes elegir sin ver el producto? ¿Qué garantías te ofrece la empresa en la que estás comprando? ¿Puedes devolver el producto, en cuánto tiempo?
  • El trabajo en casa se está normalizando. Utilizar el metro, autobús o el coche era en la mayor parte de vosotros necesario para llegar a nuestras oficinas. El reunirnos con nuestros compañeros formaba parte de nuestro día a día, el tener reuniones habituales con nuestro jefe era lo común. Y ahora, muchos de nosotros estamos solos en casa delante de un ordenador. ¿Cómo te estás cuidando para no sentir ausencias? ¿Qué haces para sentirte en tu día a día apoyado? ¿Cómo te organizas?
  • Cultura y aficiones. El gremio artístico está dividido en partes iguales en cuanto a su futuro después de la pandemia, entre pesimistas y optimistas. Las salas de cine, los teatros, salas de conciertos, museos y galerías prosperarán con una mayor creatividad, en respuesta a los tristes días del virus. ¿De qué forma te diviertes? ¿Qué nuevos hobbies has generado?
  • El traslado diario ha cambiado. Al no podernos apenas desplazar a otros países, menos vuelos generan una subida de precios. Algunas aerolíneas podrían no sobrevivir esta crisis y aquellas que logren superarla saldrán debilitadas. No hay duda de que los encuentros cara a cara ayudan a construir relaciones y a generar confianza, algo muy importante para que tenga éxito un proyecto. Ahora que las empresas y otras organizaciones se ven forzadas a reducir radicalmente o detener los viajes de negocios, quizá se den cuenta de que no son tan esenciales y que se están encontrando otras alternativas que funcionan. Además, el hecho de tener miedo al contagio nos está llevando a usar otros medios de transporte diferentes al transporte público, independientes y ecológicos como la bicicleta y las patinetas motorizadas, que se están volviendo cada vez más populares. ¿Cómo te afecta tener miedo a coger un transporte público? ¿Qué haces para sentirte mejor? ¿Con qué medio de transporte te sientes más cómodo?

    ¿Qué otros cambios estás viviendo?

Plantéate un cambio vital

Como conclusión os plantearía un cambio de vida. El coronavirus puede ser ese hecho externo que redefina en su esencia algunas áreas de nuestra vida.

Pienso que, en lugar de simplemente recuperarnos y volver a como estábamos antes del coronavirus, algunos cambios pueden ser para siempre.

Un nuevo y consciente concepto temporal de la vida y la necesidad de encontrar la eficiencia en todas las áreas de mi vida, en mi caso, me ha llevado a un nuevo replanteamiento vital

  1. Lo primero que he hecho es decidir el valor real que tiene cada área de mi vida.
  2. Después decidir qué tipo de vida deseo para cada área. 
  3. Luego he reflexionado qué tiempo quiero dedicar a lo que es verdaderamente importante.
  4. Y, por último, qué recursos necesito para llevar a cabo mi nueva forma de vida.

En definitiva, he hecho el ejercicio de distinguir lo que hay de necesario en mi vida de lo que no lo es y he anotado todo lo que tengo: el dinero del que dispongo o puedo llegar a disponer, el trabajo que puedo y deseo hacer, los hobbies que quiero realizar, el pasar más tiempo en la naturaleza o disfrutando del mar, el practicar deporte de forma continua, los aprendizajes que quiero llevar a cabo y lo más importante, las personas que quiero que formen parte de mi vida y que quiero cuidar y mantener...

Y a ti, todos estos cambios, ¿cómo te están afectando? Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para sentirte bien en los momentos actuales?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García