Querido compañero,

¿Aceptas la diversidad sexual y de género? ¿Respetas y apoyas que otros puedan sentir y ser diferentes a ti? 

Lamentablemente, en pleno siglo XXI en muchos países se siguen encarcelando a personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales en aplicación de leyes que penalizan su orientación sexual o su identidad de género y convierten un beso en un delito. Incluso se les tortura para obtener confesiones de "desviación" y se les viola para "curarlos" de ella.

Trabajando por la visibilización y la tolerancia

Hay muchas organizaciones que trabajan en pro de la diversidad afectivo-sexual, los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), que en muchas partes del mundo como acabo de indicar no son respetados, una de estas organizaciones es Amnistía Internacional que trabaja desde 1991.

En 11 países la homosexualidad podría suponer la pena de muerte y en 70 países se considera ilegal y se castiga con penas de cárcel.

Con el motivo de fomentar la tolerancia y el conocimiento acerca de la diversidad sexual, se conmemora el Día Internacional del Orgullo LGBT cada 28 de junio, recordando los hechos ocurridos ese día en 1969. Entonces, los asistentes del Stonewall Inn, un bar del barrio Greenwich Village en Nueva York muy frecuentado por gays y personas trans, se cansaron del hostigamiento de la policía. Desde entonces, se ha extendido por el mundo entero la celebración de ese día para reflexionar sobre las luchas que este sector de la población mundial todavía enfrenta en la búsqueda de su inclusión social sin discriminaciones.

La pandemia y el colectivo LGTBI

Recientemente he leído un artículo en el que un experto independiente de Naciones Unidas en protección contra la violencia y la discriminación por orientación sexual e identidad de género - IESOGI habla del impacto de la pandemia de Covid’19 en las personas LGTB.

Comenta que la inestabilidad socioeconómica, la incapacidad para salir de entornos abusivos, así como la agravación de la ansiedad y otras condiciones preexistentes relacionadas con el bienestar mental y emocional, las personas LGBT han sufrido un impacto significativo en la pandemia. Los servicios de salud han informado una percepción en el deterioro de la salud mental y un aumento de la demanda de asistencia psicológica: un reporte revela que se han cuadruplicado las cifras de llamadas en las que una persona les contacta por contemplar el suicidio.

Es decir, la respuesta a la pandemia ha reproducido y exacerbado los patrones de exclusión social y violencia ya identificada, ya que, en todas las latitudes, las personas LGBT están desproporcionadamente representadas en los índices de pobreza, falta de acceso a la vivienda y falta de atención médica, lo que significa que se han visto particularmente afectadas como consecuencia de la pandemia.

Un ejemplo sería que al quedarse en casa y colaborar en la lucha contra la pandemia, los niños, niñas, adolescentes y personas mayores LGBT se ven obligados a soportar una exposición prolongada a miembros de la familia que pueden no aceptarlos, lo que ha aumentado las tasas de violencia doméstica y abuso físico y emocional, así como los daños a la salud mental.

LGTBI y el empleo

Quisiera añadir que hoy en día hay muchos estudios que avalan que las personas LGTBI siguen viviendo y percibiendo discriminación y obstáculos en el empleo. Tres de cada cuatro personas encuestadas revelan que alguna vez han sentido miedo a hablar de su orientación sexual o identidad de género.

La mayor parte de las personas LGTBI, un 90%, consideran que su orientación sexual o identidad de género es un inconveniente a la hora de encontrar un trabajo y un porcentaje similar, el 86,6%, considera necesario ocultarlo a la hora de hacer una entrevista de trabajo o para mantener el trabajo.

Un motivo muy frecuente por el que uno permanece en el armario es el temor a los insultos o al despido o a ser víctima de burlas, chistes o cotilleos, sean intencionados o no.

Otra causa principal de permanecer en silencio es el no querer que cambie la valoración profesional que se tiene de ellos. El miedo a que cuando te visibilizas abiertamente, pasas de ser el jefe o la compañera, a poder ser el jefe maricón o la compañera lesbiana.

Es necesaria la aprobación de protocolos contra el acoso laboral por orientación sexual, identidad o expresión de género y de planes de acompañamiento a personas trans y de generar espacios seguros fomentando políticas laborales de diversidad e inclusión.

Como ya os hemos compartido en nuestro blog, podéis leer algunas de las claves de la gestión de la diversidad en las empresas que también aplican para los casos de LGTBI. 

Una llamada a los Estados

Para acabar este artículo me gustaría hacer una llamada a los Estados, que recurran a todos los medios necesarios, para garantizar que no se agraven y que lleguen a desaparecer los prejuicios, estereotipos, desigualdades o los obstáculos estructurales existentes y que se volatilice la violencia y la discriminación contra las personas con diversas orientaciones sexuales e identidades de género.

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para ser más tolerante con la diversidad sexual?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García