La situación y el simple avance en las telecomunicaciones, o la deslocalización del trabajo, hace que cada vez más la selección de personas se realice vía telemática, con entrevistas virtuales o videoconferencias.

Entrevistas de trabajo telemáticas

Ya os hemos hablado en anteriores artículos de cómo prepararse para una entrevista, prepararte, conocer el puesto, la empresa, llegar con tiempo, etc. Muchas de estas cuestiones son muy relevantes en las entrevistas telemáticas, pero aquí vamos a abordar algunos temas a tener en cuenta en las entrevistas virtuales, a diferencia de las entrevistas presenciales.

Cuestiones a tener en cuenta en las entrevistas telemáticas

  • Preguntar cómo será el procedimiento a seguir para la entrevista virtual. Cuando te llamen para la entrevista, si no te lo dicen directamente, pregunta cuál será la herramienta a utilizar durante la entrevista: Skype, Facetime, Zoom, Teams… Asegúrate de preguntar si serán ellos quienes te envíen una convocatoria para la entrevista o qué necesitan para localizarte, un usuario, un correo electrónico, etc. Anota la fecha y hora en tu agenda, prepara y familiarízate con la herramienta que te hayan indicado para la entrevista. 
  • Cuida tu imagen incluyendo la parte que no se va a ver en la pantalla. La mayoría de las personas se preocupan solo en la parte que se supone que se va a ver, es decir, se ponen una camisa o una chaqueta, se peinan, se maquillan… igual que si fueran a ir a una entrevista presencial y descuidan los pantalones, pudiendo ir en pijama incluso. Sin embargo, no será la primera vez que en medio de la entrevista llaman a la puerta, o se desconecta algo y hay que levantarse. Entonces, se te verá todo lo que no hayas previsto que se podía ver, dejando una no tan buena imagen. 
  • Busca un lugar en el que puedas estar tranquilo. Normalmente las entrevistas son concertadas con antelación, por lo tanto, no hay excusa de que te pille en la calle, que haya obras en la vivienda de al lado, que aparezca tu madre, tu hijo o tu pareja pasando por detrás tras salir de la ducha. Los ruidos o las interrupciones harán que se distorsione la comunicación dificultando tu atención y la del entrevistador de lo importante. 
  • Avisa a los demás de que es un tiempo de privacidad. Si no te queda otro remedio que estar en casa con otras personas, ínstales a estar en silencio, a dejarte un tiempo para ti, y que les avisarás en cuanto se acabe la misma para que puedan seguir con su actividad normal. Y si espontáneamente se te colara alguien en la entrevista, tu reacción también va a ser evaluada por tu entrevistador. Así que lo mejor es tomártelo con humor, pedir disculpas y contestar de buenas formas a quien te interrumpió que le atenderás después. 
  • Comprueba anticipadamente que tienes buena conexión a internet. Las entrevistas virtuales, así como cualquier videoconferencia, son muy susceptibles a la calidad de la conexión. Por eso, asegúrate que estás en un lugar con una receptividad adecuada de red para evitar posibles caídas de la llamada. Y si pasase cualquier incidente con la conexión, sé consciente que el entrevistador lo anotará como tu forma de resolver conflictos. Así que, responde de forma tranquila y diligente.
  • Prueba el vídeo y el audio. Lo habitual cuando se hace una entrevista virtual es que se ponga la cámara. Se suele desconfiar cuando el candidato no puede o da excusas para ponerla, ya sea porque no tiene o porque no le funciona. De nuevo, como lo sabes con tiempo, busca las alternativas para poder tener un ordenador con una cámara que funcione. Y también asegúrate que se escucha bien el audio. Puedes probar llamando a un amigo para asegurarte que se te oye bien. En muchos ordenadores se escucha mucho mejor si te pones auriculares. Conéctate antes para poder tener todo a punto. Ah! y recuerda tener el ordenador enchufado a la red, ¡no vayas a quedarte sin batería!
  • La luz de la habitación. Es recomendable que tengas una luz frontal, para que se te vea adecuadamente, que no estés a contraluz (de espaldas a una ventana) y si tienes la luz a un lado, asegúrate que no te deja muy en sombra la cara. Si eso sucediera, pon una lámpara de mesa detrás del ordenador para que te proporcione una luz más frontal.   
  • El fondo habla de ti. El orden que tengas en la habitación o sala en la que te encuentres, va a dar pistas al entrevistador sobre cómo eres, qué te gusta o lo cuidadoso que has sido para atender la entrevista. Imagínate que eres forofo de un equipo de fútbol, y detrás de ti están posters, bufandas, etc. de ese equipo. Puede que al entrevistador le guste ese equipo y eso genere lo que se conoce como efecto halo positivo, que por eso ya te mire con buenos ojos; sin embargo, si el entrevistador fuese seguidor del equipo rival, se generará el efecto contrario, el halo negativo, y superarlo te va a costar un poquito más. Evita utilizar fondos virtuales o poner el fondo borroso con el programa, da una sensación de ocultación y falta de sinceridad que no te va a beneficiar. 
  • Tu expresión no verbal también cuenta. Expresiones faciales, tono de voz y mirada son esenciales. Sonríe. Aunque creas que como solo se te ve la cara no hace falta que muevas las manos para hablar, recuerda que todo tu cuerpo habla de ti y transmite tu energía. Si estás paralizado, lo que hables sonará menos entusiasta y apasionado que si mueves el cuerpo acorde al mensaje que estás emitiendo. Por eso, si puedes separar un poco la pantalla de ti para que se te vea un poco más de torso, será mucho mejor para expresar con coherencia los mensajes que vas a hacer llegar a tu entrevistador. 
  • Las emociones traspasan la pantalla. Es posible que te hayas dado cuenta de que cuando escuchamos a alguien cantar en la televisión a veces como que te llega, incluso se te pone el vello de punta, y otras veces es como que se te queda distante o fría la música. En las entrevistas personales a través de la pantalla pasa igual. La energía que proyectamos, nuestra forma de ser, nuestra alegría o los nervios a través de la pantalla también pueden llegar o no. Hay un obstáculo entre los dos y solo siendo nosotros mismos, en coherencia, podremos parecer auténticos y confiables. Por eso, si algo te apasiona, que se note. Expresa tu alegría, tu interés, remárcalo, pero no hace falta exagerar. Si algo te genera dudas, es mejor decirlo o pedir explicaciones que quedarse con una mala cara en la pantalla del ordenador. Conseguir el efecto de cercanía puede ser clave para la decisión final. 
  • Mira a la cámara, no a la pantalla. Si estás mirando a la pantalla en la que te estás viendo a ti puedes despistarte al entrar en pensamientos sobre cómo te ves a ti mismo, si te despeinaste o que tienes el cuello torcido. Cuando te miras a ti, el otro no notará el contacto visual y será más difícil conectar. Por eso, mira a la cámara para llegar mejor con tu comunicación a tu entrevistador.
  • Mejor sin mascarilla porque bajará nuestro tono de voz y dificulta la comunicación. Solo si estás en un lugar público haciendo la entrevista la deberías llevar, pero lo normal es que, al buscar ese espacio tranquilo, ya no necesites tenerla puesta. Además, el entrevistador podrá verte y conocerte mejor. 
  • Espera unos segundos entre la pregunta y la respuesta. A veces las conexiones a través de videollamada generan cierto retardo en la comunicación, por lo que deja un leve tiempo entre las intervenciones de uno y otro a lo largo de la entrevista.
  • Otra posibilidad que te ofrece la entrevista virtual es la de tener un cuaderno al lado en el que poder anotar lo que te ofrecen o las posibles preguntas que quieras hacer al entrevistador. 

Con todo lo que te he compartido, ¿qué cosas vas a tener en cuenta para preparar tu próxima entrevista virtual? Recuerda que podemos ayudarte y entrenarte para mejorar tus entrevistas, CV, tu comunicación…

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills