Querido compañero,

Cuando te comunicas, ¿las personas se acercan o se alejan de ti? ¿En qué momentos se acercan? ¿Qué les motiva a acercarse a ti? 

Acercar

En el anterior post te hablé de lo que nos aleja y de la importancia de los conflictos en las relaciones (http://2miradas.es/blog/cuatro-reglas-universales-que-nos-alejan-de-los-demas/). Hoy voy a hablarte de los obstáculos en la comunicación y de lo que nos acerca a los otros.

 ¿Qué obstáculos tienes cuando te comunicas? Te invito a que escribas todos aquellos obstáculos que encuentres, yo te comparto algunos: 

  1. Exigencia, amenaza, agresividad.
  2. Juicio, la crítica, las etiquetas.
  3. Aconsejar, consejo no pedido. Esto se da cuando alguien quiere contarnos algo y no busca nuestra solución ni consejo. Lo único que quiere es ser escuchado, que estés ahí, sentir que le entiendes, que se empatice con él y que se le comprenda.
  4. Diagnóstico, interpretación, el hacer “psicoanálisis” del otro. Nadie más que uno mismo sabe lo que nos pasa.
  5. Preguntar con juicio. Por ejemplo: y... ¿cómo se te ha ocurrido hacer eso??? Y tú, ¿qué pintabas allí? A ver, y tú, ¿qué hubieras hecho en mi lugar? (seguramente estés pensando: “seguro que hubieras hecho lo mismo”). Estas preguntas encierran un juicio importante que hace que el otro se aleje.
  6. La Ironía. Por ejemplo: ironizar una situación que el otro nos plantea. "Seguro que no te gustó, ya, ya..."
  7. La Broma. Por ejemplo: "Sacas la cartera pero no asoma el dinero. Uy, no te enfades, ¡¡es broma!!"
  8. Moralizar. El soltar sermones. Recordad que los valores de cada uno son de cada uno, no imponerlos.
  9. La Lógica. No dejan de ser mis razones. Recordad que cada uno tenemos nuestra forma de pensar y que no tiene por qué coincidir con lo que piensa el otro.
  10. Humillar. Por ejemplo: en muchas ocasiones nos ponemos a hablar de los niños y criticarles con otro adulto estando éstos presentes.
  11. Alabar. Por ejemplo: no me digas que soy buen trabajador cuando me quedo después de la jornada laboral porque el día que no me quede, me puedes decir que soy mal trabajador. Mejor reconoce o agradece que tu trabajador se quede haciendo horas extras.
  12. Consolar. Por ejemplo, un amigo pierde su trabajo y le dices: “menos mal que tienes muy buena salud”. A tu amigo en ese momento lo que le está doliendo es que está sin trabajo, mejor acompañarle empatizando con él y no hacer comentarios por consolar poco acertados. 

En esta ocasión te voy a pedir que pienses en una persona que cuando se relaciona contigo te haga sentir bien, con una comunicación que te acerque. Y pensando en esta situación, que contestéis la pregunta: ¿qué te acerca? ¿Qué hace que se haga más cercana la relación? Te invito a que hagas una lista.

Algunos seguramente hayáis contestado: me escucha, me entiende, me hace reír, me valora, desdramatiza, me acepta tal cual, su sonrisa, su bondad. Otros quizás habéis escrito: creatividad, me apoya en los proyectos, me ofrece cariño, me habla bien, me trata con respecto, tengo complementariedad, me da reconocimiento, su disponibilidad, su accesibilidad, complicidad, el tiempo y el espacio que me dedica, que comparte conmigo, la confianza que me da.

Ahora te vuelvo a pedir que amplíes la situación, pensando en todas las personas que te acercan ¿qué hacen, qué dicen, cómo se comportan para que te quieras acercar? Quizás alargues esta lista escribiendo: me da ánimo, me acompaña, está abierto a todo lo que le digo, habla con transparencia, es honesta, generosa, es una relación de igualdad, expresa sus sentimientos…

Como ya he indicado en mi anterior artículo, las emociones nos proporcionan señales de alarma que nos indican nuestras necesidades o lo que nos ocurre. En este caso, ¿cómo reacciona tu cuerpo cuando te sientes cerca del otro? Seguramente que tu cuerpo esté relajado y te sientas más tranquilo.

Lo importante en una relación es que nos comuniquemos como seres humanos y esto ¿en qué crees que consiste? Básicamente en los 4 aspectos siguientes: 

  1. Aprender a que el otro se sienta escuchado.
  2. Sentir empatía por el otro.
  3. Aprender a que el otro se sienta atendido y aceptado. Entender y comprender al otro.
  4. Expresarnos con respeto, de forma asertiva y de igual a igual.

 Con el fin de facilitaros más información os invito a ver este vídeo, en el que habla un gran maestro de la comunicación, Marshall Rosenberg, sobre la comunicación empática:

Después de todo lo que he compartido contigo, ahora ¿qué mejoras vas a llevar a cabo para acercarte más al otro cuando te comunicas?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García