Querido compañero,

Cuando te comunicas, ¿eres creíble? ¿Te comunicas con confianza y persuasión?

Si tenemos dos orejas, dos ojos y una sola boca, es porque tenemos que escuchar y ver dos veces antes de hablar. “No abras los labios si no estás seguro que lo que vas a decir, es más hermoso el silencio” (Proverbio árabe).

Claves de comunicación

Además del uso del silencio, hay algunas claves que considero importantes tener en cuenta cuando nos vamos a comunicar.

ü  Conocer a los demás y, por supuesto, a uno mismo. El autoconocimiento nos permite una mayor confianza de nosotros mismos, a la vez de facilitarnos claves para poder conocer a los demás.

ü  Preparar lo que vamos a comunicar. Por ejemplo: tener en cuenta las partes de una comunicación.

ü  Adecuar el lenguaje al interlocutor. Por ejemplo: un lenguaje más visual, un lenguaje más auditivo, uno más kinestésico o uno más neutro.

ü  Creer en nosotros mismos y en lo que vamos a expresar, en nuestro discurso.

ü  Tener en cuenta que las emociones se contagian. Por ejemplo: si no queremos contagiar emociones relatar los hechos que queramos compartir de forma objetiva.

ü  Crear afinidad con los asistentes. Por ejemplo: Hablar de lo que tenemos en común y/o lo que interesa al que habla y al que escucha.

ü  Sentirse cómodo con lo que uno expresa y llevar una comunicación relajada. Por ejemplo: para conseguir ésto, saber lo que se quiere decir y lo que no y de lo que se puede hablar y de lo que no.

ü  Expresar y mostrar una actitud sincera, abierta y cercana. Por ejemplo: mirar a los que nos vamos a dirigir y acercarnos físicamente a ellos.

ü  Comunicar con integridad, coherencia y transparencia. Por ejemplo: a nadie le gustan las medias verdades ni aquello de “donde dije digo, ahora digo Diego”.

ü  Transmitir entusiasmo y expresarse de forma constructiva y asertiva.

ü  Evitar la monotonía.  Por ejemplo: modular la voz dependiendo de lo que estemos comunicando.

ü  Cuando comunicamos hacerlo de forma firme y con convencimiento, transmitiendo seguridad, sin titubeo.

ü  Utilizar el humor como aliado. Por ejemplo: contar historias para relajar el ambiente o romper el hielo, sin ironía.

ü  Aprovechar y usar adecuadamente el lenguaje. Por ejemplo: utiliza la riqueza de los recursos lingüísticos que ofrece nuestra lengua.

 Como indica Mario Alonso Puig, si la conexión se produce la mayor parte de las veces de forma natural, si tenemos presente ciertas reglas antes de comenzar una conversación, ésta fluirá mejor.

 Es cierto que cada persona tiene su propio estilo para comunicarse, ¿Cuáles son las claves que marcan tu estilo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso, y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García