Hay una frase que escuchamos con frecuencia cuando hablamos con líderes: «Mi equipo cumple, pero parece que nadie se implica de verdad.» Esta frase encierra una diferencia importante: cumplir no es lo mismo que comprometerse. Una persona puede hacer aquello que se le pide, llegar a la hora, entregar su trabajo y alcanzar los objetivos mínimos… y, sin embargo, no sentirse realmente conectada con lo que hace. El compromiso aparece cuando damos un paso más: cuando la persona entiende, participa,...








