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Querido compañero,

¿Te sientes normalmente reconocido? ¿Qué sientes cuando te reconocen?  

Hoy quiero hablarte de la importancia del reconocimiento para continuar haciendo las tareas o lo que necesitas acometer de la mejor manera posible.

¿Qué es el reconocimiento?

El reconocimiento es clave para el desarrollo de un ser humano. Sin embargo, es necesario el practicar el autorreconocimiento para ponernos en valor.

En nuestra infancia nuestra familia debe ser el primer punto donde recibir reconocimiento, que nos ayudará en nuestra autoestima; es decir, en ir creciendo emocional y personalmente. Cuando nuestro entorno nos valora, vamos a crecer con más seguridad y menos miedos, confiando más en nosotros mismos.

Después, durante la adolescencia, la opinión del grupo gana fuerza y de adultos, si mis compañeros y jefes me aprecian por lo que hago y por lo que muestro, estaré utilizando ese reconocimiento también en pro de mi autoconcepto y autoestima.

En cambio, existen personas que lamentablemente conozco que han nacido en familias faltos de afecto, con cierto maltrato, así como invalidados emocionalmente. Lo que lleva a daños como el no sentirse merecedores de amor…

La importancia del refuerzo positivo

Es cierto que desde niños se nos dice que no hagamos tal o cual cosa. La palabra más repetida es el no. Y en muchos momentos se nos pasa por alto ir reflejando las cosas que hacemos bien.

Y es que está más que demostrado que cuando nos refuerzan en nuestras cualidades positivas, nos gusta ponerlas más veces en juego.

El cerebro actúa por dolor y por placer. Por dolor, huyendo de él. Si sabes que te van a regañar, tratarás de hacerlo bien para que no te regañen o evitarás encontrarte con quien te va a regañar, para no pasar un mal rato. Nos alejamos del dolor.

Mientras que, funcionando desde el placer, desde lo que me gusta lo que veo, me gusta lo que haces, me gusta cuando resuelves así… ¿nos acerca al otro? ¿querrá esta persona seguir recibiendo ese mensaje o alguno similar? Sí.

Sinceridad para un auténtico reconocimiento

Pero, ¡cuidado! los halagos o el reconocimiento que hagamos han de ser sinceros. Si no, tendrá el efecto opuesto. Perderá crédito. Si lo vas a decir porque lo sientes de verdad, dilo, si no, mejor no digas nada.

En España no tenemos la tendencia a hacer halagos, ni a felicitar por méritos. De hecho, el que mejor notas sacaba era el “empollón”, el que más trabaja y se deja la piel, “será que se cree que la empresa es suya…” Y no.  Es importante que empecemos a poner en valor a las personas, igual que nos gusta que nos pongan en valor a nosotros.

Los beneficios del reconocimiento

El reconocimiento nos va a ir acercando los unos a los otros, generando más confianza y más ganas de estar esforzándonos, porque se reconoce, se ve, se tiene en cuenta, se escucha y se valora.

De hecho, toda empresa necesita una rentabilidad y una productividad y esto se puede lograr teniendo un equipo de alto rendimiento. Una de las herramientas necesarias para lograr este tipo de equipos es el realizar por parte de los líderes un reconocimiento laboral.

Como líderes podemos participar en la gestión emocional de nuestros colaboradores promoviendo emociones positivas y una forma de lograrlo es a través del reconocimiento.

  • ¿Qué reconocer? Las mejoras que realizan en su día a día, el buen hacer, el esfuerzo y dedicación que realizan, su predisposición a aceptar nuevos cambios, el apoyo que hacen a sus compañeros, su interés al aprendizaje a la mejora continua…
  • ¿Cuándo reconocer? Es importante que el reconocimiento se realice en el momento que muestren  su buen hacer o su actitud o su generosidad frente al resto.
  • ¿Cómo reconocer? Un reconocimiento individual señalando lo que se valora de lo realizado o puede ser un reconocimiento grupal. No solo hay que decir lo malo, también lo bueno y desde luego, la indiferencia, el sentir que no se ve lo que haces es altamente desmotivador.

Reconocer ofreciendo una retribución económica es algo bastante usado sobre todo cuando se cumplen objetivos o cuando hay bonus por beneficios. También se pueden dar días libres, o permitir salir antes de la hora, invitar a tomar algo o a comer, con un obsequio, y también promocionando a una persona, dotándole de mayor autonomía o dándole más formación. E incluso una nota, donde conste lo orgulloso que estás de esa persona es como una caricia para nuestra alma.

¿De qué otras maneras reconoces a los demás?

Oscar Wilde dijo: “Sé tú mismo. El resto de papeles ya están cogidos”, y esto se logra cuando la búsqueda de reconocimiento la colocamos en su justa medida.

Después de lo que te acabo de compartir, ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para reconocer más a los demás? ¿Cómo te vas a reconocer a ti mismo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Hoy en día, un cliente o un paciente busca y compara, se informa, revisa los comentarios y las valoraciones que puedan tener las distintas empresas de tu sector. Entonces, ¿cómo puedes atraerle a la tuya? Te ofrecemos el canvas 2miradas, una herramienta que te permitirá un análisis de tu situación empresarial para una toma de decisiones estratégica y coherente.

Analiza tu punto de partida

Hazte estas preguntas:

  • ¿En qué te diferencias de las empresas de tu sector o tu zona?
  • ¿Por qué y para qué un cliente o paciente debería acudir solo a ti?
  • ¿Qué es lo mejor que ofreces a tus clientes o pacientes?
  • ¿En qué eres único o el primero?
  • ¿Sabes en qué tienes que poner el foco para actualizar tu negocio y adaptarte a las circunstancias de hoy?

Lo primero hemos de reconocer cuál es nuestro punto de partida en este escenario tan distópico y disruptor que estamos viviendo, tras las nuevas circunstancias y la rapidísima digitalización en la que nos hemos visto inmersos. Es posible que tengas la mirada más centrada en lo que ocurre fuera, en el entorno, y que no sepas cómo actuar para adaptarte a él. O puede que pongas el foco en lo que haces, en los procesos de tu empresa, sin tener en cuenta del todo lo que se necesita fuera. Por eso, en 2miradas creemos que es indispensable abrir el foco, ampliar el campo de visión, de forma que adquiramos una visión 360º de la realidad actual para tomar mejores decisiones

Para ello, hemos desarrollado una herramienta sencilla y muy valiosa: el canvas 2miradas, porque queremos ayudar a desarrollar la que tengáis menos trabajada: la interna o la externa.

  • La mirada externa: orientada al futuro, a donde quieres estar, a tus objetivos.
  • La mirada interna: centrada en el presente, que nos da las claves de dónde estamos, con qué contamos, qué falta, y en la que ponemos en valor la experiencia, los recursos y habilidades desarrolladas para llegar hasta aquí.

Integramos estas 2miradas para tener una visión completa que te permita llevar tu negocio hacia esta nueva realidad de forma más exitosa.

¿En qué consiste el canvas 2miradas?

Nuestro canvas 2miradas está basado en el business model canvas, pero actualizado a las necesidades de hoy, a la era postcovid y al que hemos incorporado aspectos muy valiosos como:

  • LAS PERSONAS, que son las que hacen que el trabajo salga adelante, que son las que pueden hacer sentir al cliente y paciente la mejor de las experiencias contigo, son quienes tienen las ideas, las que reflexionan y analizan y las que están en mejora continua, incluyéndote a ti.
  • También tiene en cuenta la importancia de saber a dónde te diriges, EL PROPÓSITO que te empuja a estar ahí, en primera línea, para tomar las mejores decisiones y motivarte para seguir atrayendo clientes, mejorando las ventas y beneficiando aún más al negocio y a la sociedad.
  • Y te permite reconocer TU IDENTIDAD, la base del por qué haces las cosas así y no de otra forma, lo que se respira en tu empresa, lo que se percibe de ti, lo que te diferencia, y eso atraerá a un público determinado que te escogerá a ti porque eres quien mejor sabe captar lo que necesita, porque sabes entender y anticiparte a sus necesidades, porque sabes cómo relacionarte con esos clientes y pacientes a los que haces realmente felices.

Beneficios del canvas 2miradas

Utilizar esta herramienta te será de mucha utilidad tanto en la parte de análisis como para después en la toma de decisiones, sumando la mirada externa y la mirada interna. Y ofrece múltiples beneficios:

  • Analizar lo que ocurre en el entorno, lo que es tendencia en el sector, lo que está pasando y de todo eso, averiguar cómo te afecta a ti.
  • Conocer mejor a los clientes de hoy. ¿Quiénes son tus clientes? ¿Cómo son? ¿Cuáles son más valiosos para ti?
  • Te da una visión de futuro a la que querer enfocarte. ¿A dónde quieres llegar?
  • Te hace consciente de la imagen que percibe tu cliente. ¿Es la que quieres que tenga de ti?
  • Te hace consciente de los apoyos y posibles recursos que favorecen tu crecimiento. ¿Quién te puede ayudar?
  • Te permite conocer las bases de tu forma de trabajar particular. ¿Cuáles son tus valores? ¿Qué es importante para ti que se haga y qué no?
  • Te hace reconocer todo lo que tienes y ofreces en tu empresa. ¿Qué valoran más tus clientes y pacientes?
  • Te lleva a reconocer aún más el valor del equipo. ¿Cómo influye en lo que percibe el cliente?
  • Te muestra el análisis económico-financiero de tu empresa. ¿Qué te genera mayores beneficios? ¿En qué puedes dejar de invertir?
  • Te ayuda a identificar tu propuesta única de venta. ¿Por qué tú?

¿Por qué profundizar en estas dos miradas con la herramienta canvas 2miradas?

Profundizar en la mirada externa, nos permite mirar de lejos, de nosotros hacia fuera de nuestro negocio. Hacia nuestros objetivos y a lo que hay alrededor, a lo que está ocurriendo. Tomamos perspectiva y detectamos las posibles amenazas y las oportunidades que la situación actual nos está demandando.

Profundizar en la mirada interna nos dirige a lo que tenemos, a nuestra forma particular de hacer las cosas, al equipo, a los procedimientos…miramos hacia el interior de nuestro negocio. ¿Es lo que tu cliente espera y le hace volver? Nos permite detectar las debilidades y las fortalezas en las que podemos apoyarnos para adaptarnos a la situación actual.

Integramos estas 2miradas para tomar decisiones con coherencia. Descubriendo las oportunidades que hay ahí fuera, detectando las amenazas que te pueden perjudicar, reconociendo las debilidades que has de mejorar para no quedarte atrás y las fortalezas en las que has de apoyarte, que seguro, son muchas.

Como ves, nuestro lienzo permite un análisis simple, concreto y visual de la situación para una toma de decisiones estratégica y coherente. Ofrece todos los elementos clave y a tener en cuenta, en un solo vistazo, lo que facilita la gestión del negocio.

Además, es una herramienta dinámica, que permite actualizaciones y revisiones, modificaciones según lo que vayas analizando o descubriendo. De hecho, su uso continuado permite reconocer las novedades del entorno, así como los avances, aprendizajes y el crecimiento desarrollado a lo largo del tiempo. Os recomendamos revisarlo y analizarlo anualmente o cada vez que suceda algo que os desequilibre, como lo que estamos viviendo en los últimos años.

También, tiene la ventaja de que puede realizarse en equipo, de forma colaborativa, con lo que se alinean las visiones y posiciones de todos los colaboradores, lo que lleva a implicarse mucho más en los objetivos a conseguir. Genera un compromiso más elevado y un trabajo en común sobre las acciones que se definan en conjunto.

Así es más sencillo desarrollar acciones para superar obstáculos, cubrir necesidades, potenciar talento, generar sinergias, elegir las mejores formas de poder llegar al cliente de hoy, atraer nuevos clientes y pacientes, y con todo ello, en consecuencia, obtener mejores resultados.

Recuerda, como decía Albert Einstein: “Locura es esperar resultados distintos haciendo lo mismo”.

Desde 2miradas, te acompañamos en el análisis y uso de esta herramienta: el canvas 2miradas, para facilitarte por dónde comenzar o seguir en la actualización de tu negocio. Estamos a tu lado.

¡Contacta con nosotras!

Raquel Bonsfills

Se pone mi hijo enfermo y llamo a mi jefe para decirle que llegaré más tarde o que no puedo ir. Mi madre tiene una caída y se rompe la cadera, tengo que salir corriendo al hospital y cogerme unos días para estar con ella en el hospital y en casa hasta que pueda organizar todo para dejarla atendida, si no tengo la opción de teletrabajar. Mi vecino de arriba me hace una gotera, y he de quedarme a solucionarlo antes de poder acudir al trabajo. Hay un accidente de tráfico que para una carretera principal durante horas que me retrasa o me hace darme la vuelta a mi casa. ¿Te ha pasado esto o algo similar alguna vez?

Además, estas necesidades van a ir en aumento, sobre todo lo relacionado con que nuestra sociedad se va envejeciendo y que los de mediana edad han de cuidar de sus mayores, llevarlos a los médicos y atenderles porque no todo el mundo puede contratar a personas que les ayuden y acompañen a sus mayores en el día a día.

Hace años los sueldos permitían llegar a una mediana edad con un mayor bienestar económico. Hoy una persona que trabaja por ejemplo en hostelería puede pasarse toda la vida trabajando y ganando en torno a los 1200€ hasta que se jubile, aunque se le vaya subiendo un poco por el plus de antigüedad.

A veces es complicado si somos los responsables de abrir una tienda que tiene un horario y solo estamos nosotros en ella ese día o esa mañana. Si me retraso, la tienda no se abre. O si eres autónomo y te pones malo, lo que no hagas es dinero que pierdes, de ahí que se diga que los autónomos somos los trabajadores con menos absentismo laboral y con una salud de hierro. Y no es que la tengamos, es que apenas nos lo permitimos.

Necesitamos flexibilidad en el trabajo, lo que hoy es una de las condiciones más solicitadas por los trabajadores.

¿Qué entendemos por flexibilidad en 2miradas?

Entendemos en 2miradas que la flexibilidad te ayuda a conciliar y significa tener la responsabilidad para poder organizarte individualmente y seguir rindiendo de igual manera o más, sin tener que realizar un horario rígido en la empresa.

  • La flexibilidad no está solo en tener una franja horaria de entrada y salida de la empresa, no es solo el hecho de tener horario flexible, porque la mayoría de los trabajadores comprometidos hacen más horas de las que están estipuladas en sus contratos y más aún desde la llegada del teletrabajo.
  • La flexibilidad es también el poder decir “hoy trabajo desde casa” o desde Berlín. Sí, para eso cada persona ha de tener cierto grado de autonomía, tener claros sus objetivos, saber lo que tiene que hacer, tener los medios para hacerlo y sentido común para saber cuándo es más necesario estar y cuándo no tanto o cuándo es posible hacerlo simplemente de forma virtual.
  • La flexibilidad es tener la posibilidad de decir “me tengo que ir” o “hoy no puedo ir” y que no pase nada. Hay empresas que dan unos días para uso personal, los llamados días de asuntos propios, que no es necesario justificar, aunque en general no son retribuidos. Para asegurarte si los tienes habrás de revisar tu convenio colectivo o tu contrato laboral.
  • La flexibilidad también se puede relacionar con permitir que cada uno elija los beneficios que más le convengan, y no siempre el “igual para todos” como norma.
  • La flexibilidad se nota cuando el líder sabe adaptarse a cada situación y a cada trabajador. Cuando entiende que hay veces que hay que motivar e impulsar, y a veces hay que defender o parar a reflexionar.
  • La flexibilidad se ejerce con reglas del juego básicas y dejando jugar a cada uno a la manera que prefiera. Hay que saber qué está permitido y qué no. Dónde están los límites y saber las consecuencias de cruzarlos. El resto, será facilitar y escuchar para permitir que cada uno ponga en juego sus mejores cualidades, motivando a ser mejores.

Cuestión de confianza mutua

Hay una tendencia a pensar que la gente va a abusar o aprovecharse de esta “libertad” para trabajar menos. Sin embargo, son contados los casos en los que las personas se escaquean. Y, por otra parte, si hacemos desde las empresas una buena labor de cuidado de nuestros equipos, será más difícil que quieran abusar de la confianza que se les da, porque estarán a gusto, se les pondrá en valor y se reconocerá su trabajo y esfuerzo diario.

Porque igual que puede tener repercusión que se trabaje de menos, tendrá que haber contraprestación por trabajar de más. En temporadas de alto estrés, también hay que saber recompensarlo. Por mucho que los mejores trabajadores nos saquen adelante mucho trabajo, no es condición para sobrecargarles de manera continua, porque se acabarán quemando o agotando.

Ahora bien, para los trabajadores también es necesario tomar conciencia de las condiciones laborales por las que se les contrató. Saber que hemos de cumplir, hacer una serie de horas, lograr unos objetivos, y que, si hoy no he podido, veré yo mismo cuándo o cómo recuperarlo para sacar el trabajo que tengo encomendado.  Y de la misma forma saber estar y hacer todo lo que esté en mi mano por estar cuando sabes que hay que estar.

Habrán de entender que hacer lo mínimo, escabullirse, etc. no es solo hacer trampas a la empresa con la cual firmaron un acuerdo, un compromiso, sino que también se hacen trampa a sí mismos con su mala actitud que les puede costar el puesto, y entonces sí que no van a hacer nada de verdad y sin contraprestación económica. Como dice el refrán “no muerdas la mano de quien te da de comer”.

Merece más la pena dar lo mejor de ti, crecer con la organización, disfrutar del trabajo que amargarse día tras día en un puesto en el que no queremos estar. El mundo está lleno de posibilidades si nos queremos mover. Las tareas que a uno no le gustan a otro le pueden encantar. Lo único que a veces los que no tenemos flexibilidad somos nosotros, ni para movernos de ciudad, ni para cambiar de empresa, ni para aventurarnos a nuevas oportunidades.

En cualquier caso, tanto desde el lado del trabajador como desde el lado de la empresa, necesitamos poner humanidad y empatía para entender las circunstancias de las personas, de todos los que realizamos un trabajo y que también tenemos otras circunstancias en nuestra vida que a veces, requieren de nosotros como prioridad.

Con todo lo que te he comentado, ¿qué crees que puedes plantearte para tener más flexibilidad o para dar más flexibilidad laboral?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Qué es lo realmente importante en tu negocio? ¿En qué te centras para que tu negocio sea rentable?

La importancia de la satisfacción del cliente

La satisfacción del cliente conduce al crecimiento de los ingresos de nuestro negocio a través de una mayor fidelización de clientes.

Sabemos de sobra que un cliente satisfecho realiza compras recurrentes en la misma empresa y genera opiniones positivas, ayudando así a crear una reputación de marca considerable y notable. Mientras que, por el contrario, un cliente insatisfecho no vuelve a comprar en la misma empresa y además genera comentarios muy negativos, construyéndole a la organización una mala reputación. También existen los clientes indiferentes, que son aquellos a los que cubrimos sus expectativas, pero que no ofrecimos un valor añadido o nuestro servicio fue lo justo y necesario.  Estos clientes pueden volver a comprarnos aunque es probable que no nos recomienden.

Conocer las necesidades y expectativas de nuestros clientes

Nuestros clientes tienen necesidades y expectativas. Cuando se habla de necesidades del cliente, se hace referencia a lo que este busca resolver o mejorar. En este caso se puede decir que una necesidad es objetiva y que tiene una meta específica.

¿Qué son las expectativas de nuestros clientes? Son aquellos anhelos o deseos que el comprador, nuevo o habitual, espera satisfacer gracias a tu empresa: tus productos, tratamientos y/o servicios. Eso incluye también la experiencia que espera tener en el proceso de compra o utilización del producto. También quisiera indicar que cada cliente tiene sus propias expectativas porque son subjetivas y dependen a veces de la emocionalidad del cliente.

Hoy en día conocer las expectativas de nuestros clientes es necesario si quieres que tu empresa sea verdaderamente rentable.

Los tres pilares básicos de la experiencia del cliente

El llegar a superar la expectativa de nuestros clientes pasa por cuidar los tres pilares básicos por los que pasará nuestro cliente:         

  1. Customer Journey
  2. Customer Experience
  3. Customer Value

Customer Journey

El primer paso es el Customer Journey (viaje del cliente). En este paso tendríamos que abordar las expectativas de nuestros clientes antes de hacer la adquisición de nuestro producto, tratamiento o servicio. Lo primero que buscarán tus clientes es sentirse acogidos por tu empresa, tanto si este contacto lo hacen a través de tu sitio web, como si te llaman o te visitan en tu espacio físico. Quieren saber que son importantes para ti y que encontrarán todo lo necesario para conocerte y hacer que su viaje sea fácil y agradable.

Si pudierais identificar cuáles son los hitos por los que pasa nuestro cliente, qué da y qué recibe a cada paso, ¿podríais hacer una lista? Conseguir describir este recorrido que hace con nosotros es clave en la identificación de los puntos en los que debemos trabajar y realizar nuestro mayor esfuerzo para que se sienta mejor. El siguiente paso será centrarnos en optimizarlos y perfeccionarlos. Por tanto, habrá que testar dónde están los conflictos, dónde están las quejas, dónde están las dudas para enfocarnos en hacer su viaje lo más agradable posible en nuestra compañía.

Customer Experience

El segundo paso es la Customer Experience (experiencia del cliente). En este punto el cliente quiere que se cumplan las expectativas durante la adquisición de lo que quiere o necesita. Algunas de las expectativas que en este punto quieren lograr nuestros clientes son: que le ofrezcas una relación calidad-precio razonable, acorde con el mercado o que la respuesta o propuesta que le hagas sea adaptada a sus necesidades y sea personalizada.

Si antes hablaba de los pasos que seguía el cliente, de las interacciones, aquí se valora la satisfacción, el cómo lo vive. Si le agrada o no la experiencia que está teniendo en nuestro negocio. ¿Cómo se siente?

Customer Value

El tercer paso sería Customer Value (Valor del Cliente). Es la satisfacción que el cliente experimenta al realizar una acción determinada en relación con el coste de la misma. Con el coste me refiero a cualquier hecho, tangible o intangible que un cliente debe emplear para recibir el beneficio deseado, como dinero, datos, tiempo o conocimiento.

En este caso hacemos unas estadísticas para determinar la relación entre el precio y la satisfacción del cliente.

En este paso también se contemplan las expectativas que nuestros clientes quieren que se cumplan tras la adquisición del producto o servicio en nuestra empresa. Algunas de las expectativas que quieren que nuestros clientes se cubran son: que se realice un seguimiento de posventa adecuado o que se le informe de las ofertas o productos que puedan ser de su interés posterior.

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué quieres hacer para superar las expectativas de tus clientes? ¿Cuándo vas a empezar a realizarlo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

8 febrero, 2022

Querido compañero,

¿Qué es lo realmente importante en tu negocio? ¿En qué te centras para que tu negocio sea exitoso?

Desde 2miradas, buscamos el éxito sostenible, el que nos permite crecer asentando toda la experiencia ganada, lo que ya sabemos, lo que nos funciona bien e ir innovando y adaptándonos a los tiempos para que nuestro negocio siga siendo productivo y beneficioso.

¿Dónde pones el foco en tu negocio? 

A veces estarás más enfocado a la parte interna: enfocado en tus procedimientos, en tu forma de trabajar, en tus productos y servicios… y otras veces, estarás más enfocado en la parte externa: el entorno, en los clientes, en las tendencias… ¿Hacia qué mirada tiendes más de forma natural?

Desde la metodología que desarrollamos en nuestra empresa 2miradas entendemos que:

  • La mirada externa hace una valoración del futuro, responde a las preguntas: para qué, hacia dónde y cómo. Marca objetivos a corto, medio y largo plazo, esta mirada te lleva a conocer la competencia y el entorno y a conocer a tus clientes. También está relacionada con la proyección de ti mismo y de tu negocio en el futuro, cómo te quieres ver, dónde quieres estar, tu misión y visión.
  • La mirada interna hace una valoración del presente y al pasado, responde a las preguntas: desde dónde, con qué y qué falta. Esta mirada te lleva a conocer los recursos, las habilidades, la esencia y a reconocer y aplicar la experiencia ya adquirida. También está relacionada con tus valores y el porqué de tus actuaciones hoy.

Muchas veces organizamos nuestros negocios en base a lo que ofrecemos o queremos ofrecer al mundo, la cuestión que a veces pasamos por alto es si hay clientes dispuestos a comprar lo que nosotros damos. Debido a este problema que nos puede generar muchas pérdidas, se han desarrollado metodologías como Lean Management o Agile, con estrategias que ponen el foco en el cliente. 

¿Por qué es importante poner a nuestros clientes en el centro de nuestros negocios?

Poner al cliente en el centro, la Customer Centric Strategy, es hoy en día la forma de gestionar las empresas para que tengan futuro. Ya no enfocamos todo el negocio desde lo que tenemos, productos y servicios, sino desde lo que el cliente quiere, espera y necesita cubrir. 

En un mercado altamente competitivo, las organizaciones están buscando estrategias que marquen la diferencia y les permitan consolidar a los clientes, fidelizarlos y permanecer con buenos resultados con el paso del tiempo, a pesar de las circunstancias.

Y hoy, no es tan fácil conseguir captarle porque ahora está infoxicado, tiene tanta información a su disposición que es más costoso ser su opción preferida. 

Esta estrategia te lleva a diseñar y entregar productos y servicios que satisfagan las expectativas de tus clientes y comprender sus problemas para anticiparte a sus necesidades, buscando la mejor solución.

Cómo construir una cultura de orientación al cliente

Para lograr que funciones esta estrategia es necesario construir una cultura de orientación al cliente que te permita profundizar en el conocimiento de tu cliente, lo que le gusta, lo que no, lo que pone en valor, lo que de verdad necesita o lo que quiere incluso para detectar nuevas necesidades a cubrir. Con esa información podrás anticiparte, ofrecerles lo que están esperando, hablarles en su propio lenguaje, llegando a ellos de forma personalizada, específica e idónea. 

Será necesario reflexionar sobre una serie de preguntas como, por ejemplo:

  • ¿Quién es tu público objetivo? 
  • ¿Cómo segmentas a tus clientes o pacientes?
  • ¿Cómo tratas a un millennial y a un babyboomer?
  • ¿Cuál es la personalidad o identidad de cada segmento de clientes?
  • ¿Qué valoran tus clientes o pacientes de tu negocio?
  • ¿De qué formas analizas las respuestas de tus clientes o pacientes respecto a la vivencia que tiene en tu negocio?
  • ¿Cómo descubres las desconocidas necesidades de tus clientes o pacientes?
  • ¿Haces algún tipo de análisis predictivo?
  • ¿Cómo puedes ser más relevante para tu cliente o paciente?
  • ¿Cómo cubres las necesidades satisfechas o insatisfechas ocultas?
  • ¿Cómo valoran tus clientes las interacciones que tienes con ellos?
  • ¿Puedes ver su perspectiva? ¿Te puedes poner en su piel?
  • ¿Haces encuestas?

Y, además de responder a todas esas reflexiones, va a ser clave el feedback que el cliente nos dé; así como el priorizar la construcción de relaciones con él.

Customer Centric Strategy

Aunque muchas empresas se están afanando en implementar este tipo de estrategia, no todas lo están consiguiendo porque se centran solo en mejorar la atención a sus clientes, que en la mayor parte de las ocasiones ni se mide, ni se evalúa, ni se mejora.

La Customer Centric Strategy va mucho más allá, supone conocer, evaluar, medir, reconocer los puntos clave del recorrido que hace tu cliente contigo, la experiencia que éste vive en tu espacio, con tus productos o servicios y qué es lo que pone más en valor, lo que aprecia como único y por lo que te elige a ti. 

Además, tras haber hecho el análisis desde la mirada externa, al cliente, habrás de ver cómo funcionas tú desde la mirada interna porque requiere una forma diferente de gestión del negocio que lleva a una toma de decisiones en función de la satisfacción del cliente. ¿Qué has de modificar para adaptarte a las necesidades del cliente de hoy para convertirle en el protagonista de tu negocio, para que tu éxito sea sostenible?

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué quieres hacer para poner a tu cliente en el centro de tu negocio? ¿Cuándo vas a empezar a realizarlo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Querido compañero,

¿Dejas que la vida pase por tu lado? ¿Qué puedes hacer para mejorar tu forma de vivir?

“Vivir es urgente” es una frase que escribió en una camiseta antes de salir a un concierto Pau Donés, vocalista del grupo Jarabe de Palo que murió de cáncer de colon el 9 de junio del 2020 y que nos dejó una valiosa filosofía de vida que comparto.

La vida pasa a tu alrededor, pero tal vez te cuesta descubrir cómo vivirla de verdad y es que creo que vivir es mucho más que existir y, por desgracia, he conocido a personas que no sacan todo el partido a sus días, que se conforman y que dejan que la vida pase, en lugar de transitarla.

George Gurdjieff fue un maestro místico, filósofo, escritor y compositor armenio que dedicó su vida a la búsqueda del conocimiento, entendido como un medio para despertar al hombre de los automatismos del día a día y descubrir sus potencialidades latentes.

Guía para transitar la vida

Hoy quiero compartirte la guía que nos dejó George Gurdjieff para transitar la vida que consiste en una invitación a vivir de manera auténtica sin dejarse llevar por el Ego:

  1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
  2. Termina siempre lo que comenzaste.
  3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
  4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
  5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
  6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
  7. Ordena lo que has desordenado.
  8. Aprende a recibir, agradece cada don.
  9. Cesa de autodefinirte.
  10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
  11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
  12. No desees ser imitado.
  13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
  14. No ocupes demasiado espacio.
  15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
  16. Si no la tienes, imita la fe.
  17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
  18. No te apropies de nada ni de nadie.
  19. Reparte equitativamente.
  20. No seduzcas.
  21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
  22. No hables de tus problemas personales.
  23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
  24. No establezcas amistades inútiles.
  25. No sigas modas.
  26. No te vendas.
  27. Respeta los contratos que has firmado.
  28. Sé puntual.
  29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
  30. Habla sólo lo necesario.
  31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
  32. Nunca amenaces.
  33. Realiza tus promesas.
  34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
  35. Admite que alguien te supere.
  36. No elimines, sino transforma.
  37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
  38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
  39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
  40. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
  41. Transforma tu orgullo en dignidad.
  42. Transforma tu cólera en creatividad.
  43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
  44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
  45. Transforma tu odio en caridad.
  46. No te alabes ni te insultes.
  47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
  48. No te quejes.
  49. Desarrolla tu imaginación.
  50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
  51. Paga los servicios que te dan.
  52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
  53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía o complicidad.
  54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
  55. Nunca contradigas, sólo calla.
  56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
  57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
  58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
  59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
  60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
  61. No conserves objetos inútiles.
  62. No te adornes con ideas ajenas.
  63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
  64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
  65. Nunca te definas por lo que posees.
  66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
  67. Acepta que nada es tuyo.
  68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
  69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
  70. No mires con disimulo, mira fijamente.
  71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
  72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
  73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
  74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
  75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
  76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
  77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
  78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
  79. No te jactes de aventuras amorosas.
  80. No te vanaglories de tus debilidades.
  81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
  82. Obtén para repartir.
  83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar.

¿Se te ocurren otras maneras de transitar la vida?

Como ves para transitar la vida es necesario: vivir sin apegos, ser tú mismo, no depender de la aprobación de los demás, buscar el autoconocimiento…

Después de lo que te acabo de compartir, ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué quieres hacer con tu vida? ¿Te animas a transitarla?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

¿Te has visto envuelto en un mar de emociones desbordadas? ¿Has vivido situaciones que te han sacado de tu zona de confort? ¿Has perdido el equilibrio en tu vida en algún momento?

Cuando nos sucede algo que no esperamos, lo normal es que nos desestabilicemos. Esta inestabilidad será en mayor o menor medida en función de la manera que tengamos de entender la vida, de nuestra interpretación de la situación vivida, de nuestra actitud ante lo que sucede a nuestro alrededor y de lo que estemos habituados a encontrarnos en nuestro entorno. Algo que para una persona puede ser muy normal, para nosotros puede ser increíble. 

Cuando lo que nos sucede nos afecta y nos desequilibra, nuestra emoción alcanza una intensidad mayor de la que solemos “controlar”, y en ese momento, cuando estamos con un nivel emocional más alto, nos es bastante difícil escuchar, ponernos en el lugar del otro, abrirnos a otras opciones o entender que pueda haber algo positivo en lo que está sucediendo.

Como te explicaba en el péndulo de las emociones, cuando estamos fuera de la zona de confort emocional nos es bastante difícil responder adecuadamente a la situación o a la persona con la que estemos relacionándonos. Y en su lugar, solemos reaccionar. Lo que suele ser una acción automática, que nos sale sin pensar, sin sopesar y dejando a nuestro ego a su libre albedrío. 

¿Qué diferencia hay entre responder y reaccionar?

Reaccionar es actuar en base a un estímulo. Me pinchan, y salto. Es mucho más inconsciente, como cuando nos golpea el médico en la rodilla y la pierna se levanta involuntariamente. O cuando se nos pone el bello de punta ante un atardecer. También, nos mostramos reactivos cuando estamos, por ejemplo, a la defensiva. Ya te he contado cómo actuar para evitar que el otro se ponga a la defensiva.

Responder, por su parte, es dar una respuesta. Cuando respondemos con habilidad, además, estamos desarrollamos nuestra responsabilidad. Es decir, que damos la respuesta con mayor consciencia, de forma más sopesada y probablemente valorando mejor las alternativas.

Dar respuesta: la mente y la emoción

Sabiendo esto, cuando estamos en una situación que nos desequilibra, dar respuesta es bastante difícil. Nuestra mente está a otra cosa, dominada por el ego, que busca nuestra supervivencia ante la situación inesperada o inestable. Quiere que volvamos a la tranquilidad de la forma más automática posible (en la mayor parte de los casos, como aprendimos de niños de nuestros progenitores o de los adultos que teníamos alrededor y como lo tenemos grabado en el subconsciente). 

Nuestra emoción está en alerta, con lo que tampoco será muy facilitadora para dar la mejor respuesta. Por eso, en situaciones de crisis, nos enfadamos, gritamos, o nos echamos a llorar desconsolados, nos quedamos mudos, o nos entra la risa nerviosa, o nos quedamos como anestesiados emocionalmente, como ajenos a los sentimientos propios y de los demás. ¿O quizá crees que darías la misma respuesta a una situación si estás muy enfadado que si no lo estás? A mayor nivel emocional, menor capacidad de respuesta responsable. Incluso aun cuando estés muy implicado emocionalmente con algo, la posibilidad de que se te escape algún detalle importante o de cometer un error es mayor. De ahí que no se recomiende, por ejemplo, que los médicos operen a sus familiares.

La clave de la serenidad

¿Entonces, qué podemos hacer para mantener conversaciones más creativas, comprensivas, con mayor escucha y apertura mental? Solo hay un secreto:  El desarrollo personal

Para poder salir del automático y cambiar reacciones por mejores respuestas, hemos de trabajar en nuestro desarrollo personal. El desarrollo personal es un proceso, no solo una acción puntual. Teniendo en cuenta que nuestras células tienen memoria y van a tender a lo conocido, hemos de dedicar tiempo para crear nuevas formas de actuar y que se establezcan como predeterminadas. 

Estudios neurocientíficos han demostrado que necesitamos 6 meses para que se queden de forma definitiva los cambios en las conexiones neuronales de nuestro cerebro. Eso significa que hemos de practicar de forma continuada la nueva respuesta o estrategia para conseguir que se nos automatice. Por eso, ir subiendo nuestro nivel de desarrollo personal puede ser una cuestión de años y de aprendizajes experienciales a lo largo de nuestra vida.

Claves para romper patrones

¿Te has dicho alguna vez eso de “cuando sea mayor voy a hacer las cosas de forma diferente a mi madre o a mi padre” y luego te has visto haciéndolas? Es la clara demostración de lo que te estoy compartiendo. Y para cambiarlo, has de:

  • Tomar consciencia de lo que quieres conseguir. ¿Cuál es el objetivo? ¿Qué quieres sentir? ¿Qué quieres oír? ¿Qué verás? 
  • Enfócate en ello y píllate en los momentos en los que no estés actuando como deseas. 
  • Aplica técnicas, recursos y herramientas que te permitan implantar la nueva forma de actuar.
  • Evalúa y cambia si no obtienes el mejor resultado. 
  • Celebra los avances.

El proceso de desarrollo personal es cambio y transformación, es hacer las cosas de otra forma para sentirnos mejor, para ser más coherentes con nosotros mismos en nuestra propia evolución.

No significa cambiar todo, ni hacerlo de golpe, sino lo que vaya tocando, lo que nos sea más importante en cada momento de nuestra vida. Puede ser en un momento dado: el manejo de una relación, poder concluir un proyecto que se te ha atascado, recuperar a un amigo, resolver un conflicto profesional, mejorar tu autoestima, desarrollar alguna habilidad o talento, volver a sonreír, tener más salud, cambiar de trabajo, encontrar la confianza en ti mismo necesaria para liderar tu vida…

A fin y al cabo, crecer, crecemos. Algunas personas quieren crecer sin más, con el simple paso del tiempo. Otras, por el contrario, quieren estar mejor, tener más bienestar, calidad de vida y paz interior en cada momento para poder responder ante cada situación desde su mejor versión.

¡Póntelo fácil!

Tampoco es necesario sufrir. Siempre digo: ¡póntelo fácil! Porque si te cuesta mucho lo más probable es que desistas y tu cerebro gane la partida volviendo al estado anterior. Cuando te pones, el consciente tiene que estar a pleno rendimiento y se cansa, protesta, empieza a mandarte mensajes de: “para qué haces eso, con lo bien que estabas”. O “la vida es así, hay que conformarse con lo que hay”. “Nadie tiene el trabajo perfecto, el tuyo tampoco lo es, para qué vas a cambiar”. Tenemos a nuestro propio boicoteador en casa.

Así que haz que tu cerebro se divierta con el cambio, que tenga sentido, que no se asuste, sino que busque los recursos que le hagan más sencilla la tarea. A veces hay que buscar apoyos externos, lo que no es un problema sino todo lo contrario, ¡estás rodeado de gente y de profesionales que te pueden ayudar!

Parte del desarrollo personal tiene que ver con el desarrollo de las inteligencias múltiples que poseemos. Desde la intuitiva hasta la relacional. Y haciendo hincapié en la inteligencia emocional, pues nos va a ayudar mucho a volver al equilibrio y en nuestra motivación al cambio. 

La serenidad puede ser también un objetivo de tu desarrollo personal para poder responder adecuadamente. Y se gana, parando. En un mundo BANI (frágil, ansioso, no lineal e incomprensible) en el que nos movemos, vamos tan deprisa que nos cuesta parar a tomar perspectiva, a reflexionar, a hacer autoanálisis o desarrollar nuestro autoconocimiento. Nos ha de parar la vida muchas veces para que podamos darnos cuenta y poner en valor lo importante. Por eso, para que no sea por una situación de alto impacto sino para que te lo hagas más sencillo, busca los momentos de parar, de estar contigo, de autocuidado, de introspección, de ¿cómo estoy? El contacto con la naturaleza también es facilitador para parar, o los lugares “sin cobertura”. Escápate o regálate momentos de desconexión para conectarte contigo.  

Con lo que te he compartido, ¿qué vas a comenzar a poner en práctica para dar tu mejor respuesta? Cuanto más abierta tengas la mente, más difícil será sorprenderte con lo que la vida te presente y mayor estabilidad tendrás para responder en lugar de reaccionar.

Conseguirlo está en tus manos. 

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Me mandan a una formación, ¡con todo lo que tengo que hacer! ¿Cuántas veces has dicho esta frase?  Lo cierto es que si has pensado o dicho esto seguramente eres una persona implicada con tu trabajo. Lo malo, si solo trabajas en lo urgente, nunca te vas a dedicar a lo importante.

¿Por qué digo que es importante? Según la guía para líderes de talento realizada por Cornerstone, para 2025, el 44% de las habilidades que los trabajadores necesitarán para desempeñar sus funciones de forma efectiva habrán cambiado. También nos dicen, que una de cada tres habilidades de cualquier publicación de empleo del 2017 en las áreas de informática, finanzas o ventas ha quedado obsoleta. Y que antes de 2025, 85 millones de puestos de trabajo desaparecerán y 97 millones de puestos de trabajo serán creados.

El 2025, como quien dice, es mañana. Y el trabajo que desempeñemos mañana puede no estar tan relacionado con el trabajo que realizamos hoy o, al menos, puede que no se materialice de la misma manera. 

¿Qué podemos hacer para prepararnos y seguir siendo valiosos en nuestro trabajo?

Tanto si quieres cambiar de trabajo, como si quieres mantenerte en tu empresa ten en cuenta esto:

Necesitas una actitud de apertura

Abrir nuestra mente a los cambios, a lo diferente, a las posibilidades, a movernos. Ya lo hemos hecho con la pandemia, luego somos perfectamente capaces de hacer las cosas de otra forma. No hay excusa, ni vale el “yo soy así y así seguiré”. Es cuestión de necesitarlo y de querer. Por ejemplo, has de saber que los trabajadores con movilidad interna permanecen en la empresa casi el doble, entre otras cosas, porque es más fácil moverse de puesto dentro de una empresa, que conseguir trabajo en otra nueva.

Aprovecha las oportunidades de adquirir conocimientos y habilidades

Como no sabemos lo que nos va a venir mañana, en nuestras empresas las personas de Recursos Humanos, los gestores de la formación suelen prever lo que el equipo va a necesitar en función de la información que tienen de la estrategia de negocio o del entorno. Así que, si nos proponen alguna formación puede ser, fundamentalmente, por tres cosas:

  1. Hemos de cumplir con alguna normativa.
  2. Hay una carencia/necesidad de conocimiento o habilidades.
  3. Se quiere promover un cambio dentro de la organización.

En cualquiera de los casos, salimos beneficiados. Si había una carencia y nos forman, podremos aprender a hacer las cosas mejor, con lo que tendremos mejores resultados y será más fácil mantenernos en el puesto e incluso crecer dentro de la empresa. Si se quiere promover un cambio, mejor sumarse porque los que se queden atrás serán más fácilmente descartables. Cumplir normativa es necesario para todos, por salud, por una cuestión social.

Así que, cada formación a la que te propongan asistir, te invito a realizarla como lo mejor que puedes hacer ese día porque estarás sembrando tu futuro. Además, si no te dieran formación, seguramente también te quejarías de que tu empresa no te tiene en cuenta o no se actualiza.

Piensa en competencias y habilidades

Las competencias y las habilidades son transversales y versátiles para muchos y diferentes puestos de trabajo. Descubre y pon en valor cuáles son las tuyas. De esta forma, si la empresa se ve llevada a reubicar talento, podrá contar contigo en otro puesto en el que sean necesarias o muy valoradas esas habilidades y competencias, porque el conocimiento es más fácil de aprender, se requiere menos tiempo para adquirirlo, un tiempo que normalmente se entiende de adaptación al nuevo puesto.

Trabaja tu desapego

Solemos hacernos fuertes en nuestra mesa, en nuestra oficina, tenemos nuestro sitio cogido para comer, el café que eliges de la máquina es tu café… Desde pequeños aprendimos muy bien eso de “es mío”, también hemos aprendido que todo está en continuo cambio, aunque quizá lo hacemos de forma menos consciente. De la misma forma que te has podido cambiar de casa cuando tus necesidades personales han cambiado, o cuando has cambiado de pareja porque ya no “encajaba” contigo, el puesto de trabajo no tiene por qué ser para toda la vida igual, de hecho, si lo fuera, podría resultar muy aburrido. 

Tenemos un problema de identificación que viene por la forma de expresarnos cuando nos preguntan por nuestra profesión. Solemos decir: “soy informático”, “soy psicóloga”, “soy asesor comercial”… Si te das cuenta, a lo largo de tu vida has ido cambiando esto, ¿verdad? Entonces, ¿por qué te vas a resistir a “ser” ahora otra cosa? Es un trabajo diferente, no pasa nada. Simplemente, tendrá otro nombre.

Ponle ganas

Pon en juego la voluntad para aprender, para comprender las características de un nuevo puesto, de una nueva herramienta para funcionar, de la tecnología que se aplique… Utiliza tu curiosidad para avanzar, para trastear, para preguntar sobre el trabajo que hacen otros, para interesarte por tendencias, estrategias, sistemas de funcionamiento diferentes a lo que tú haces. Ya que lo vas a tener que hacer, hazlo con la mejor de tus intenciones. Si lo ves como un castigo, te va a ir generando rechazo y al final, te perjudicará en la adaptación a lo que tenga que venir. No juegues en tu contra. 

Déjate ver

Preséntate voluntario para nuevos proyectos, para tareas diferentes a la tuya o para hacer trabajos conjuntos con personas de otras áreas. Que te conozcan también facilitará que quieran trabajar contigo en el futuro. Y si además muestras tus capacidades, das lo mejor de ti mismo, eres facilitador del trabajo y promotor de resultados, entonces, sabrán lo que ganan teniéndote a su lado.

Plantéate a dónde quieres llegar

 Ir haciendo movimientos forzados no es igual que ir haciendo movimientos buscados. Si tienes un objetivo, cualquier oportunidad la valorarás en tanto en cuanto te acerca o aleja de tu objetivo. Así podrás ir redirigiendo tu futuro alineando tus intereses con los de tu empresa, lo que os permite crecer juntos.

Las empresas necesitan trabajadores con talento que sepan llevar las riendas en el futuro. Puedes ser tú si te capacitas para ello. La formación y el entrenamiento son tus aliados, no dejes pasar la oportunidad. Comienza hoy mismo, porque el 2025 está a la vuelta de la esquina.  

Ahora que sabes esto, ¿qué vas a comenzar a hacer para prepararte para tu trabajo del futuro?

Aprendiendo en el camino del crecimiento. 

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Lideras tu vida? ¿Qué haces para liderar tu vida?

¿Qué es autoliderar? Según la RAE liderar es “estar en la cabeza de un grupo” y auto hace referencia a “propio o por uno mismo”. Así que podríamos decir que autoliderar significa que eres capaz de ser proactivo en tus propios pensamientos y acciones para conseguir tus objetivos.

Cuando te autolideras eres dueño de tu vida, llevas las riendas de tu destino y te diriges hacia el camino que deseas.

¿Qué beneficios obtienes autoliderando tu vida?

Saber liderar tu vida conlleva muchos beneficios en diferentes aspectos y ámbitos:

  • Mejorar tu rendimiento profesional.
  • Mejorar tus relaciones personales y profesionales gracias a conseguir tus objetivos a corto, medio y largo plazo.
  • Una mayor motivación para realizar lo que te propongas
  • Un mayor entusiasmo frente a los nuevos retos, las adversidades y los cambios.
  • Una mayor confianza en ti mismo en todo lo que acometes.

En definitiva, cuando lideras tu vida eres más feliz.

¿El autoliderazgo es para ti?

Muchas personas hoy en día creen que no pueden ser líderes y que es para grandes empresarios o directivos. Sin embargo, el liderazgo requiere de un conjunto de habilidades, que nos permiten gestionar de forma más eficiente los recursos que tenemos dentro de nosotros. Pienso que el liderazgo es una actitud ante la vida más que una cuestión de estatus.

Todos nacemos con ciertas habilidades innatas para liderar nuestra vida, aunque se necesita entrenamiento y conocimiento para llegar a ser un gran líder y es que tal y como indico en mi libro: “Tú puedes ser líder de ti mismo y de tu organización” un buen líder se hace, no nace.

¿Qué pasos puedo seguir para lograr mi autoliderazgo?

¿Cómo enfocar esta necesidad de autoliderazgo? Quisiera compartirte algunas claves para que puedas liderar tu vida.

  1. Conócete y explórate. Busca espacios para ti, descubre y potencia tus fortalezas y transforma en oportunidades tus debilidades. 
  2. Comprométete contigo. Sé coherente contigo, con tus valores y convicciones y con tu forma de hacer en el mundo. Te recuerdo mi anterior artículo sobre las 8 claves para ser coherente.
  3. Cuida tus pensamientos automáticos. Los pensamientos crean realidades, así que es necesario que no dejemos a su libre albedrío los cerca de 70.000 pensamientos que producimos diariamente y que, más de un 90% son negativos. Cambia tu mente, ya que te traerá exactamente lo que tú le ordenes.
  4. Practica la mejora continua. Aprende y evoluciona permanentemente para lograr la mejor versión de ti mismo y acepta todas tus experiencias como una oportunidad de crecimiento, desarrollo y de autoaprendizaje.
  5. Programa tu mente. En todo lo que hagas o te pase, sé realista, haz una lectura objetiva apreciando lo ocurrido de una forma positiva y optimista. De esta forma tu intención marcará la diferencia en todo lo que hagas. Enfócate en soluciones, en lugar de en problemas o dificultades y atraerás energía positiva.
  6. Prioriza tus acciones y sé proactivo. Define tus objetivos, te dejo la técnica SMART-E para definir tus objetivos. Te recuerdo la ley de Pareto, que dice que el 80% de tus resultados provienen del 20% de tus actividades. Es necesario conocer qué actividades generan la mayoría de tus resultados y realizar una buena planificación. Ante los obstáculos, sé persistente y ten paciencia.
  7. Trabaja la gestión de tus emociones. Te dejo 7 pasos para poder gestionarte emocionalmente. Es de sobra conocido las ventajas que nos aporta el practicar una adecuada gestión emocional, y mucho más para liderarnos.
  8. Sé empático. La habilidad de identificarnos con las emociones y sentimientos de los demás para poder entenderlos mejor es clave para poder desarrollar tu auto-empatía; es decir, el reconocer lo que sientes y de qué forma eso limita o expande tu campo de acción y de conocimiento.
  9. Sé transparente, honesto y sincero. Un líder practica la comunicación asertiva y pone límites desde la tranquilidad. De esta manera, se gana la confianza y el respeto propio y de los demás.
  10. Ten vocación de servicio. Estoy convencida que no se puede ser mejor líder que persona. Si hay algo que puedes ofrecer al mundo, entrégalo. No lo guardes para ti. Un líder es ejemplar también para los demás. Ese servicio puedes aplicártelo también a ti, ofreciéndote lo que necesitas para estar mejor.
  11. Responsabilízate de tus actos y decisiones. La responsabilidad personal hacia lo que hacemos y lo que no hacemos es esencial para tu autoliderazgo. Si has decidido irte de algún sitio, asume que ha sido decisión tuya para no culpabilizar a nadie si luego no conseguiste lo que querías. Si decidiste coger aquel trabajo era porque pensabas que era lo mejor, aunque luego la realidad no fuera tan bonita como pintaba. Nadie te obligó a hacerlo. Para ti era la mejor elección en cada momento. No supiste hacerlo mejor. Responsabilidad, es asumir consecuencias, que si las puedes prever ¡cuánto mejor! Porque estarás más preparado.
  12. Mantén la confianza en ti. Ser líder es una cuestión de confianza y la confianza es costosa de conseguir, muy fácil de perder y prácticamente imposible de recuperar cuando se ha perdido. Así que asegúrate de seguir confiando en tus capacidades porque las tienes y todas son desarrollables.

¿De qué otras maneras lideras tu vida?

Después de lo que te acabo de comentar ¿De qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para liderar tu vida?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García Arranz

Nuevas habilidades que se buscan en las entrevistas de trabajo

El otro día me encontré una oferta de empleo que, entre otros aspectos, incluía esta serie de requisitos a destacar en la persona buscada: 

¿Qué os parece? Además de que el texto tiene una redacción muy original, porque no estamos habituados a que se describan situaciones concretas ni se indiquen emociones, todo lo que se pide es actitud y habilidades.

Las habilidades más valoradas

Cada año entran y salen en el ranking nuevas habilidades, que se consideran las más buscadas por las empresas. Entre las habilidades más apreciadas en 2021 destacan las soft skills o habilidades blandas, en especial las relacionadas con la comunicación, la capacidad de aprendizaje y de adaptación

Y no es de extrañar. Estamos en un mundo muy cambiante. La pandemia ha puesto de manifiesto nuestra capacidad de afrontar los cambios y de reponernos de ellos, la resiliencia. Otra habilidad que ha sido latente es la del compromiso, dado que, trabajar desde casa ha supuesto todo un reto. La gestión del tiempo o el liderazgo de equipos en remoto ha estado muy asociado a la nueva situación. La creatividad para buscar salidas o alternativas para seguir adelante ha sido clave, junto con el pensamiento analítico para valorarlas. Y también el sentido de servicio a los demás ha ganado posiciones. 

Cuando os hablé de qué tener en cuenta para elaborar un plan de formación con sentido y enfoque, cosa que las empresas están haciendo en estos tiempos de cara a preparar las formaciones del año que viene, ya os comenté la tendencia a las soft skills, a la necesidad de reskilling y upskilling. Es decir, la necesidad de desarrollar habilidades que nos permitan tener una mayor flexibilidad laboral para poder afrontar las nuevas necesidades del mercado y, en consecuencia, de los puestos de trabajo. 

¿Por qué  capacitarte en las nuevas habilidades?

Como me habéis escuchado o leído muchas veces: “ya no queremos que nos dirijan igual”. Las relaciones interpersonales son cada vez más importantes, la búsqueda del bienestar laboral nos va a llevar a cambios de trabajo, cada vez más frecuentes. Incluso, según el informe de ‘El futuro del lugar de trabajo’ de la consultora McKinsey, se estima que para el 2030, 1 de cada 16 personas de los 8 países que analizan (Estados Unidos, Alemania, Francia, China, India, Japón, Reino Unido y España) se verán obligadas a cambiar de trabajo y la demanda de habilidades sociales y emocionales aumentarán un 24 %.

Así que, por la cuenta que nos trae, nos conviene capacitarnos en las nuevas habilidades que se solicitan, porque, o nos sabemos adaptar a los nuevos requisitos del trabajo, los nuevos puestos, las nuevas formas de trabajar, etc., o lamentablemente no podremos acceder a los puestos laborales futuros. Y me temo, que estas habilidades de hoy, más las nuevas que vayan apareciendo, serán necesarias en lo sucesivo.

Autoevalúate y crea tu plan de acción

Tenemos que tener en cuenta que estas nuevas habilidades, por su propia naturaleza, no se adquieren de hoy para mañana. Por eso, para ayudaros a comenzar con ellas, os invito a evaluar del 1 al 10 tu desarrollo de estas habilidades en este momento. Justifícalo con al menos dos ejemplos de tu día a día.

Elabora un plan de acción

Una vez que te has autoevaluado, puedes observar qué habilidades puedes mejorar. Decide por cuál vas a comenzar, realizando un pequeño plan de acción que responda a estas cuestiones:

  • ¿Qué en concreto quieres conseguir?
  • ¿Cómo sabrás que lo has conseguido?
  • ¿Qué vas a seguir haciendo que funciona muy bien?
  • ¿Qué vas a dejar de hacer?
  • ¿Qué vas a comenzar a hacer?
  • ¿Cuándo vas a comenzar? ¿En qué momento?
  • ¿Qué necesitas para llevarlo a cabo?
  • ¿Cuál es tu nivel de motivación para hacerlo, puntuándote del 1 al 10? Si es menor que 7, entonces elige otra opción que te genere una mayor motivación.

Te recuerdo que no ha de ser un sufrimiento, sino que has de elegir lo más sencillo posible para generar ese pequeño salto que necesitas. La mínima acción posible. Y una vez que la hagas, podrás ir poniéndote retos más elevados. 

Desarrollar habilidades en pro de nuestro desarrollo personal y profesional forma parte de nuestra evolución como seres humanos. Incluso en la búsqueda del bienestar y felicidad personal nos pasamos la vida cambiando. Porque si eres de los que piensan que “yo soy así y no voy a cambiar a estas alturas” o “llevo 20 años haciendo mi trabajo y qué me van a enseñar ahora”, te estás limitando tú solo tu propio crecimiento. Y te aseguro que eres una persona muy capaz de desarrollarte y adaptarte a los nuevos tiempos. Igual que ahora llevas un móvil en el bolsillo, puedes crecer en tu trabajo. Merece la pena. Por ti y por lo que los demás van a disfrutar de ti y contigo. 

Y ahora que sabes esto, ¿por dónde vas a empezar? En otros artículos ya te hemos contado cómo trabajar alguna de estas habilidades, y seguiremos profundizando en ellos para ayudarte. Porque como sabes, te acompañamos en tu desarrollo personal y profesional. Es nuestra pasión.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills