El próximo 30 de abril cumpliré 60 años. Y lo confieso: aún me cuesta decirlo sin que algo por dentro se sorprenda. No por rechazo, sino porque no encaja del todo con cómo me siento. Me siento con salud, con energía, con ganas, con una vitalidad que en muchas etapas de mi vida no tuve. Me siento más libre, más clara, más yo. Y eso hace que el número, a veces, parezca ir por un lado… y la vivencia, por otro. Sin embargo, ahí está. Y cada vez lo abrazo más desde otro lugar. Porque, si algo me ha...








