Archives by milagrosgarcia

22 julio, 2021

Querido compañero,

¿Crees que el Amor va unido al sufrimiento? ¿Sufres por Amor? 

Muchos de nosotros en algún momento hemos creído que el Amor y el sufrimiento van unidos y es que lo llevamos en nuestro ADN, ya que desde pequeños nuestros padres, abuelos o maestros nos han dicho frases como: “quien bien te quiere te hará llorar”, “para estar guapa hay que sufrir”, “para alcanzar cualquier tipo de placer, te tiene que doler” … Tenemos la creencia masoquista de que el sufrimiento es una prueba de Amor.

Defiéndete de creencias erróneas

Nos han hecho creer que el sufrimiento forma parte de vivir una relación, que resulta “inevitable” y que este sufrimiento es directamente proporcional a la profundidad e intensidad del Amor. Desde luego nos han vendido una mentira. ¿Acaso harías algo que conscientemente supieras que iba a causar dolor a alguien que realmente te importa y quieres?

Aquellas personas que no saben vivir el querer o el Amor sanamente y que lo tienen asociado al sufrimiento, te harán daño una y otra vez sobre temas similares. O cuando les menciones que algo te ha dolido, te dirán frases como: “eres una exagerada”, “tienes la piel muy fina y no aguantas nada”, “solo me pasa contigo”, “desde luego, ¡qué cosas tienes!, este tema es tuyo”… Incluso no te escucharán o te dirán que son tonterías. También apoyándose en buenas intenciones habrá algunas personas que te digan que van a cambiar y, sin embargo, es probable que continúen haciéndote daño ya con conocimiento.

Las personas que piensan que el Amor duele es porque sus experiencias pasadas así se lo han confirmado y vuelcan sobre su actual pareja el dolor de relaciones anteriores, donde la amargura y la desconfianza están muy presentes.

Quien te quiere de forma sana puede hacerte daño una vez, pero evitará que vuelva a pasar cualquier situación similar y cuando le digas que algo te ha dolido, te atenderá, te escuchará empáticamente y sabrá conectar con tu dolor. Además, te cuidará, apreciará, te dará paz frente a la adversidad, sabrá crecer a tu lado sabiendo sobrellevar las dificultades y participará en crear una relación sincera basada en la reciprocidad.

 Claves para vivir de manera más sana un Amor o un querer

En mi desarrollo personal sobre este tema me he dado cuenta, de algunas claves para vivir de manera más sana un Amor o un querer:

  1. Trabajar mi consciencia. El Amor es algo que se aprende. Como he indicado tenemos una serie de creencias que nos llevan al dolor, a la dependencia y la carencia afectiva y, por lo tanto, a desarrollar relaciones complejas, muy lejos de lo que es el Amor. Por eso Amar requiere esfuerzo y conocimiento. Erich Fromm nos habla en su libro: “el arte de Amar” que podemos descubrir que el amor más que suerte, es un arte.
  2. Mejorar mi autoestima y mi honestidad conmigo. Amándonos a nosotros mismos y aceptándonos lograremos relaciones sanas con los otros. No podré dar lo mejor de mí al otro sin aprender a amarme a mí. Crea tu propia frase, tu propio mantra, la mía es: “me separo del sufrimiento, elijo vivir en Paz y en Amor”.
  3. Desarrollar mi madurez emocional. Así deja de tener cabida el sufrimiento en una relación donde hay verdadero Amor porque me comprendo, me acompaño, me recompongo, me quiero también cuando algo no me gusta, aprendo a superar situaciones difíciles, a reequilibrar mis emociones para seguir adelante.
  4. Conectar conmigo y lograr mi tranquilidad personal, por ejemplo, practicando mindfulness o meditación. Dedicarme tiempo para escucharme, para darme lo que necesito y para atender a la sabiduría de mi cuerpo. Buscar momentos y espacios de quietud. Respirar.
  5. No abandonarme y ser yo misma; es decir, ser natural, hacer lo que me sienta bien y me parece correcto. Ser auténtica, no tratar solo de agradar y complacer dejando mi forma de proceder, pensar y sentir de lado. Poder compartir mis propias maneras de ver el mundo y expresarme en libertad.
  6. Practicar el hecho de que yo soy tan importante como lo es mi pareja. No olvidar vuestros hobbies, gustos, aficiones, expectativas y sueños, sean compartidos o no. 
  7. Cada persona es diferente. No tenemos que querer todo al mismo tiempo, no tenemos por qué darle la misma importancia a un hecho, no tenemos por qué ser iguales, pero sí tenemos que respetarnos. Y para llevarlo a cabo en la práctica es necesario el permitir al otro ser, no que sea como nosotros queremos que sea, y darle su espacio para lo que quiera. Si le quieres cambiar, no es la persona porque el amor es aceptación de lo que es y ve la belleza en lo que haya, tal cual sea.
  8. Comunicación, comunicación, comunicación. Casi todo se puede resolver hablando. Hasta en una discusión, podemos dejar que pase la tormenta y después con calma retomarlo. Seguro que has experimentado algunas tormentas y diferencias de opinión, porque podemos pensar, actuar y reaccionar de manera muy diferente.  Así que hemos de aprender a escuchar y comprender las diferencias y apoyarnos y reforzar las similitudes. 
  9. Tener el pasado resuelto es fundamental para afrontar de manera sana el presente y, por supuesto, una nueva relación. Tomar el pasado como experiencias y mucho aprendizaje. Si hemos aprendido, el pasado no tiene por qué repetirse.

Como suele decir Raquel Bonsfills, “el amor está en los ojos del que mira”, por lo que has de hacerte consciente de cómo estás mirando a tu pareja, a tus hijos, a tus familiares, a tus amigos para aprender a diferenciar cuando miras con amor, con juicio, con desprecio o con anhelo. Cuando miras para ver la realidad tal cuál es o cuando miras desde la nebulosa de cómo te gustaría que fuese. Cuando es una proyección tuya lo que ves o cuando eres capaz de ver al otro como la persona más bonita del mundo. 

Después de lo que te acabo de comentar espero que veas que el sufrimiento está excluido de lo que es vivir un Amor sano, pues el dolor, lo envenena y lo termina matando.

¿De qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para eliminar la creencia de que dolor va de alguna manera unido al Amor?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García Arranz

Querido compañero,

¿Sabes vivir cuando un ser querido no nos dedica la suficiente atención o se muestra distante y frío? ¿Cómo vives el abandono?

Esta semana de alguna manera estoy sintiendo abandono emocional porque mi querida socia Raquel Bonsfills se va a vivir fuera por un tiempo. Lo vivo con cierto sufrimiento, sin saber exactamente a qué es debido, pues nos conectamos, nos vemos y nos seguimos contando nuestro día a día como si ningún cambio se hubiera producido y he querido indagar sobre mi malestar. ¿Por qué yo lo percibo así?

En este artículo voy a hablarte del abandono emocional, sus causas y síntomas para reconocerlo y compartiré algunas sugerencias para superarlo.

¿Es el abandono real? Lo primero que hemos de valorar es cuándo se trata de un abandono real o cuándo es una sensación o un sentimiento personal. El abandono hace referencia a dejar algo o a alguien, alejarse o descuidarlo, y existen cuatro tipos de abandono: físico, médico, educativo y emocional. Me centraré en este último.

¿Qué es el abandono emocional?

El abandono emocional es el estado emocional subjetivo en el que los individuos se sienten indeseados, dejados de lado, inseguros o rechazados. Las personas que experimentan este abandono pueden sentirlo como una pérdida o como el distanciamiento de una fuente de sustento que se ha retirado ya sea de forma abrupta o gradual.

Síntomas del abandono emocional

Los tipos de síntomas son muy variados, los más comunes suelen ser de tipo depresivo, como tristeza, pérdida de interés por actividades que antes eran placenteras e incluso se puede llegar a evitar interactuar con otras personas, ya sea por miedo a ser herido de nuevo o por falta de ganas.

Cuando un niño sufre abandono emocional puede pasar por muchos sentimientos diferentes, desde odiarse así mismo, hasta tener una baja autoestima o desarrollar a un trastorno psicológico… Sufrir el abandono en la infancia supone muchas veces tener serias dificultades a la hora establecer relaciones estables en la edad adulta.

De hecho, de adultos manifestamos las consecuencias, siendo indiscutible la sensación de indefensión, que es la más impredecible, sobre todo cuando lo vivido ha ocurrido de forma súbita, llevando a la persona a un bucle del que es difícil salir. Otras consecuencias son: sabotear relaciones sanas, crear relaciones superficiales, miedo a ser rechazado, sentirse fácilmente abrumado o desanimado, dificultad en relacionarse con los demás, sensación de vacío interior o de que algo falta, muchas veces no pueden dejar relaciones abusivas o dolorosas, dificultad en comprender las emociones propias y la de los demás, falta de claridad en las expectativas, baja apreciación de uno mismo, apego despedido a una persona, perfeccionismo, ansiedad, miedo a la intimidad…

Claves para poder superar el abandono emocional

  1. Hazte consciente con amabilidad de lo que te pasa. Para y siente lo que estás viviendo. Llora si lo necesitas, no tienes por qué sentirte fuerte y da valor a tus sentimientos y emociones. 
  2. Hay veces que es un verdadero duelo, trátalo como tal. Cuida de ti. Date tiempo para avanzar en el proceso del duelo. Es un periodo de asimilación de la pérdida.
  3. Analiza racionalmente lo que te está pasando y si estás sintiendo que un ser querido te está abandonando emocionalmente, el primer paso para ver hasta qué punto esto es cierto, es hablar con tu ser querido. Echar de menos a alguien no tiene por qué ser que la otra persona te haya abandonado. 
  4. Si no puedes hablar con la persona, detén tus pensamientos automáticos destructivos e identifica tus creencias limitantes o erróneas.
  5. Ámate y siéntete digno de poder recibir amor porque si no, podrías evitar un cumplido que no sientes que mereces, no estarás interesado ni podrás mantener una relación con alguien que sea generoso al amarte.
  6. Comunícate y conecta con las personas que te apoyan y te ayudan para generar relaciones más sanas y no de codependencia. Los expertos en experiencias traumáticas sugieren la importancia aprender a comunicar necesidades emocionales.
  7. Puedes pedir ayuda y superarlo con un profesional especializado en este tema. Existen muchas técnicas para liberar ese dolor (EMDR, TCC…)

Después de lo que te acabo de compartir, ¿de qué te has dado cuenta? ¿qué vas a hacer para superar el abandono emocional?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García Arranz

28 junio, 2021

Querido compañero,

¿Aceptas la diversidad sexual y de género? ¿Respetas y apoyas que otros puedan sentir y ser diferentes a ti? 

Lamentablemente, en pleno siglo XXI en muchos países se siguen encarcelando a personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales en aplicación de leyes que penalizan su orientación sexual o su identidad de género y convierten un beso en un delito. Incluso se les tortura para obtener confesiones de "desviación" y se les viola para "curarlos" de ella.

Trabajando por la visibilización y la tolerancia

Hay muchas organizaciones que trabajan en pro de la diversidad afectivo-sexual, los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), que en muchas partes del mundo como acabo de indicar no son respetados, una de estas organizaciones es Amnistía Internacional que trabaja desde 1991.

En 11 países la homosexualidad podría suponer la pena de muerte y en 70 países se considera ilegal y se castiga con penas de cárcel.

Con el motivo de fomentar la tolerancia y el conocimiento acerca de la diversidad sexual, se conmemora el Día Internacional del Orgullo LGBT cada 28 de junio, recordando los hechos ocurridos ese día en 1969. Entonces, los asistentes del Stonewall Inn, un bar del barrio Greenwich Village en Nueva York muy frecuentado por gays y personas trans, se cansaron del hostigamiento de la policía. Desde entonces, se ha extendido por el mundo entero la celebración de ese día para reflexionar sobre las luchas que este sector de la población mundial todavía enfrenta en la búsqueda de su inclusión social sin discriminaciones.

La pandemia y el colectivo LGTBI

Recientemente he leído un artículo en el que un experto independiente de Naciones Unidas en protección contra la violencia y la discriminación por orientación sexual e identidad de género - IESOGI habla del impacto de la pandemia de Covid’19 en las personas LGTB.

Comenta que la inestabilidad socioeconómica, la incapacidad para salir de entornos abusivos, así como la agravación de la ansiedad y otras condiciones preexistentes relacionadas con el bienestar mental y emocional, las personas LGBT han sufrido un impacto significativo en la pandemia. Los servicios de salud han informado una percepción en el deterioro de la salud mental y un aumento de la demanda de asistencia psicológica: un reporte revela que se han cuadruplicado las cifras de llamadas en las que una persona les contacta por contemplar el suicidio.

Es decir, la respuesta a la pandemia ha reproducido y exacerbado los patrones de exclusión social y violencia ya identificada, ya que, en todas las latitudes, las personas LGBT están desproporcionadamente representadas en los índices de pobreza, falta de acceso a la vivienda y falta de atención médica, lo que significa que se han visto particularmente afectadas como consecuencia de la pandemia.

Un ejemplo sería que al quedarse en casa y colaborar en la lucha contra la pandemia, los niños, niñas, adolescentes y personas mayores LGBT se ven obligados a soportar una exposición prolongada a miembros de la familia que pueden no aceptarlos, lo que ha aumentado las tasas de violencia doméstica y abuso físico y emocional, así como los daños a la salud mental.

LGTBI y el empleo

Quisiera añadir que hoy en día hay muchos estudios que avalan que las personas LGTBI siguen viviendo y percibiendo discriminación y obstáculos en el empleo. Tres de cada cuatro personas encuestadas revelan que alguna vez han sentido miedo a hablar de su orientación sexual o identidad de género.

La mayor parte de las personas LGTBI, un 90%, consideran que su orientación sexual o identidad de género es un inconveniente a la hora de encontrar un trabajo y un porcentaje similar, el 86,6%, considera necesario ocultarlo a la hora de hacer una entrevista de trabajo o para mantener el trabajo.

Un motivo muy frecuente por el que uno permanece en el armario es el temor a los insultos o al despido o a ser víctima de burlas, chistes o cotilleos, sean intencionados o no.

Otra causa principal de permanecer en silencio es el no querer que cambie la valoración profesional que se tiene de ellos. El miedo a que cuando te visibilizas abiertamente, pasas de ser el jefe o la compañera, a poder ser el jefe maricón o la compañera lesbiana.

Es necesaria la aprobación de protocolos contra el acoso laboral por orientación sexual, identidad o expresión de género y de planes de acompañamiento a personas trans y de generar espacios seguros fomentando políticas laborales de diversidad e inclusión.

Como ya os hemos compartido en nuestro blog, podéis leer algunas de las claves de la gestión de la diversidad en las empresas que también aplican para los casos de LGTBI. 

Una llamada a los Estados

Para acabar este artículo me gustaría hacer una llamada a los Estados, que recurran a todos los medios necesarios, para garantizar que no se agraven y que lleguen a desaparecer los prejuicios, estereotipos, desigualdades o los obstáculos estructurales existentes y que se volatilice la violencia y la discriminación contra las personas con diversas orientaciones sexuales e identidades de género.

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para ser más tolerante con la diversidad sexual?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

15 junio, 2021

Querido compañero,

¿Dejas que vaya pasando tu vida? ¿Sientes que todos los días de tu vida son iguales? ¿Tienes un sentido de vida? 

Es claro y existen muchos indicios científicos que demuestran que tener un propósito en la vida nos beneficia y mucho. El sentido de la vida es la dirección que es necesario seguir para vivir en equilibrio, para sentir toda la plenitud de tu ser.

Todo ser humano tiene su propia misión, propósito y sentido de la vida. Y el primer paso es querer encontrarlo y conectar profundamente con él, y después, comprometerte a seguirlo.

Nuestros objetivos, nuestras necesidades y pasiones están en nuestro interior y como explica el neurólogo y psiquiatra austríaco: Viktor Frankl en su libro “el hombre en busca de sentido” cada día y en cada momento tenemos la oportunidad de tomar una decisión que determinará: si quedar sujetos a las propias circunstancias, en manos del destino, o actuar con auténtica dignidad, escuchando a nuestro verdadero yo.

El croata y pionero de la psicología positiva, Mihaly Csikszentmihalyi, se centró en el estudio de los fundamentos del bienestar mental y perfil de personas creativas, artistas y científicos para entender qué les hacía invertir la mayor parte del tiempo en algo de lo que no esperaban conseguir ni fama ni fortuna, pero que sí daba un significado y valor a su existencia. Cuando entramos en estos procesos tan motivadores entramos en lo que denominó “estado Flow”; es decir, en una fluidez que pone en orden nuestro caos interior, nos hace fuertes ante a las adversidades y nos protege de trastornos físicos y psíquicos.

Claves para encontrar el sentido a tu vida

Os propongo unas claves para encontrar vuestro sentido de vida:

  • Tómate tu tiempo. Conócete. Para lograrlo, pasa tiempo de calidad contigo mismo. Te recuerdo que todas las respuestas las tienes tú, así que aprende a escucharte y una buena manera es practicando el mindfulness, la meditación, hacer mandalas… para ser consciente de ti mismo, de las otras personas y de tu entorno.
  • Disfruta y practica la contemplación. Aprecia cada pequeña cosa que sucede en tu vida, los pequeños y grandes placeres que dan sentido a tu vida: practicar un deporte, una comida, pasar el tiempo con un ser querido, ver un museo…
  • Busca modelos de personas felices. Lee libros, escucha audios, ve vídeos… de personas que expresen su felicidad y su sentido de vida y aprende y observa cómo lo hacen.
  • Conéctate con el Amor al otro.  Las personas que amamos son una inspiración constante para vivir y ser mejores.
  • Busca personas que vayan en tu dirección. Conoce gente que sientan ganas de vivir, que sientan orgullo de lo que hacen, que sientan que su vida es plena… Podréis apoyaros y crecer antes juntos.
  • Sal de tu zona de confort. Haz cosas diferentes, crea nuevas rutinas, ponte nuevos retos que te aporten nuevas emociones… nuestro cerebro necesita estimulación y nuevas experiencias. Crea rutinas, hábitos, rituales o acciones que te aporten una mayor calidad de vida.
  • Cuídate. Sigue una alimentación sana, haz ejercicio, quítate adicciones (fumar, beber…), sal de excursión a la naturaleza, vete a dormir a una hora prudente… tu bienestar mejorará notablemente.
  • Soluciona todo lo que pueda estar haciéndote sentir infeliz. Chequea tus relaciones y pon los límites que necesites o directamente, sepárate de las personas tóxicas o por las que sufres. Chequea tus actividades y observa el grado de disfrute que obtienes de cada una y si puedes eliminar o dedicar menos tiempo a las que no te gusten o te provoquen malestar realizarlas. Crea rutinas motivadoras para ti y rodéate de gente que te potencie y sume tu felicidad.
  • Lucha por algo que realmente te merezca la pena y marca tus prioridades. ¿Cuáles son las 5 cosas que tienes o que quieres tener más importantes para ti? Centra la mayor parte de tu tiempo en hacer actividades que vayan encaminadas a la conservación o a la obtención de cada una de estas prioridades. Busca el por qué luchas cada día de tu vida para que tu motivación no desfallezca. Sigue el camino que marca tu corazón para saber dónde quieres llegar.
  • Actúa. Todo lo que puedas aprender de la vida no sirve absolutamente de nada si no aplicas las enseñanzas a todos los días de tu vida.

¿Se te ocurren otras formas de encontrar tu sentido de vida? 

Puedes elegir seguir pasando por la vida de puntillas o malgastando tu vida o puedes experimentar todo lo que quieras y encontrar el sentido de tu vida, tú eliges.

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para encontrar el sentido de tu vida?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

31 mayo, 2021

Querido compañero,

¿Crees que te conoces? ¿Ante los sucesos de la vida o los conflictos sabes cómo vas a responder?

El pasado 30 de mayo se celebró el día mundial del eneagrama. El objetivo del eneagrama es el propio conocimiento, el propio descubrimiento interior ayudándonos a desembarazar todas las capas de cebolla que nos hemos puesto hasta descubrir nuestra esencia, la base del iceberg y descubrir nuestros automatismos. Es un viaje de autoconocimiento, reflexión e indagación... No es una charla, un libro. Cuando te conoces y te das cuenta, tienes una mirada contigo más compasiva.

Hacia el autoconocimiento con el eneagrama

Según Riso y Hudson, el trabajo que puede ayudarnos a hacer el eneagrama sugiere el siguiente recorrido:

  • Partimos de descubrir o identificar nuestra propia imagen, cómo nos vemos a nosotros mismo, qué decimos de nosotros: Soy puntual, nunca miento, pienso primero en los demás… o cosas negativas como soy torpe con las manualidades, no soy muy listo, no tengo madera de deportista… Cosas que no ponemos en duda y que reaccionamos con fuerza si nos ponen en duda, pero suelen ser aspectos de nuestra personalidad, que se ha creado con nuestro ego. 
  • Saber identificarse. Identificarse no es ponerse un número dentro de los que señala el eneagrama clásico de la personalidad. De hecho, si solo nos fijamos en comportamientos en lugar de buscar las motivaciones de fondo, nos confundiremos, por eso, hay que tener cuidado con la identificación. Muchas personas que se han identificado mal porque se han visto en un momento determinado de su vida actuando como uno de los tipos aunque en realidad sean otro. Han podido hacer test que les han dicho que son un número, han leído el resumen y les ha cuadrado más o menos, pero no han hecho el trabajo interior de descubrir de verdad cuál es su esencia. Entonces, es importante saber el tipo de personalidad correcto y comprender el funcionamiento personal interior.
Enea
Eneagrama clásico
  • Cuando empezamos a profundizar en nosotros, observamos que muchos comportamientos no cumplen esa imagen habitual que tenemos de nosotros. Por ejemplo, podemos pensar que decimos siempre la verdad, pero empezamos a detectar que decimos mentirijillas aunque sean bien intencionadas, para evitar enfrentamientos o para complacer a los demás. 
  • Al seguir trabajándonos y observándonos, podremos comenzar a percibir los motivos y actitudes que hay detrás de nuestros comportamientos, aunque no suele ser fácil decir exactamente qué los causa, sí que nos cuestionaremos ¿qué nos empuja a hacer lo que hacemos?, ¿por qué soy hostil ante una determinada persona?, ¿para qué estoy queriendo llamar la atención? Sobre todo, el miedo y el deseo básico va a ser un elemento clave que mantiene los hábitos y reacciones automáticas de la personalidad. Y de ahí vislumbrar lo que de verdad desea nuestro ser, detectar lo que nos falta y qué buscamos de una u otra forma. Por ejemplo, gracias atención que hemos puesto en nosotros, podremos reconocer que en realidad queremos alejarnos de esa persona con la que estábamos hablando.

El encuentro con uno mismo: reconocer todas nuestras facetas

Al ser más conscientes de nosotros mismos, en el presente, podremos ir percibiendo cómo estamos físicamente, los afectos a los demás, las tensiones musculares y energéticas, donde tengamos bloqueos. Se hace importante la relajación y la respiración para esa toma de consciencia. En nuestro ejemplo, podemos notar la sensación de agitación o de tensión en los hombros, o los pies se inquietan y se disponen hacia una salida.

También vamos a poder descubrir nuestros estados emocionales más primitivos y perturbadores, entre los que están las tres emociones principales del ego: la rabia, la vergüenza y el miedo que rigen lo que en eneagrama se llaman centros: instintos, sentimientos y pensamientos que poseemos todo ser humano. 

Y, además, descubriremos los instintos más primitivos como el instinto de conservación, el instinto de relación social y el instinto sexual, y, también, la relación con el apego, la frustración y el rechazo que tenemos. 

En todos estos descubrimientos habremos de cogernos con cariño, sin juzgarnos porque es la parte más fea o que menos nos va a gustar de nosotros mismos.

Una vez aquí, siendo más conscientes y perceptivos, habiendo reconocido nuestro lado más oscuro, es cuando nos damos cuenta de que con nuestra actuación temperamental, con el ego dirigiendo nuestra vida, nos separamos de nuestra bellísima naturaleza esencial. Hay pena sobre todo por ver cómo funciona el ser humano y a la vez un deseo de orientarnos a la luz. Es un momento de cambio. Estamos preparados.

El momento del cambio: hacia la Trascendencia

Pero necesitamos cierta fe que nos ayude a dar el salto, porque ahora que podemos comprender que la personalidad es un invento que nos hemos montado, una historia que nos hemos contado durante mucho tiempo, ¿cómo lo hago?, ¿qué hago si ya no funciono desde el ego?, ¿cómo actúo? Y podemos sentir cierto vacío. Pero con esa fe, seremos capaces de ver el mundo de posibilidades que se abren ante nosotros. Es nuestra libertad. Libertad para elegir la estrategia más adecuada para cada situación, no quedarnos en solo una que no tiene por qué ser la mejor para todo, pues tenemos otras ocho estrategias más identificadas en el eneagrama que están a nuestra disposición.

Ahora nos podremos centrar en nuestra esencia. Riso y Hudson dicen que nuestros actos estarán guiados por la conciencia divina de nuestro ser y no por proyectos y preocupaciones de nuestra personalidad. Seremos más capaces de ver el amor, la gratitud, el respeto desde una conciencia o percepción personal, individual. 

Hasta llegar a la unión espiritual. Un yo espiritual unido a lo divino. Trascender. Ser el yo infinito en el universo, ligado a él. Y aunque esto parezca de unos pocos místicos, podemos al menos atisbar un poquito si profundizamos en nosotros y en el descubrimiento de nuestro ser. 

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta?, ¿qué vas a hacer para conocerte mejor?, ¿quieres que te acompañemos en tu autoconocimiento?, ¿quieres descubrir el valor de esta herramienta ancestral y actual? 

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

17 mayo, 2021

Querido compañero,

¿Crees que el Amor lo puede todo? ¿Tienes pensamientos obsesivos vinculados al ámbito de pareja? ¿Minimizas el conflicto y niegas hechos negativos en la relación?

Por mi experiencia y todo lo que he contrastado, tener dependencia o enganche emocional en la pareja se define como un patrón de necesidad de apego y un vínculo tóxico con otra persona. 

Cuando se siente dependencia emocional normalmente se tienen parejas dominantes, egoístas, presuntuosas, impredecibles, egocéntricos-narcisistas, desconsideradas e incluso déspotas, de baja afectividad, capaces de llegar al maltrato físico y/o psicológico… a las que por el comportamiento que ejercen sobre ti, idealizas con sobrevaloraciones constantes de sus cualidades o de su persona en general o de lo que sientes que podría llegar a ser, aunque en ningún caso es la realidad.

El afectado, a pesar de poder reconocer este maltrato y desconsideración, no puede dejar de estar enganchado. Es capaz de pedir perdón, incluso, por cosas que no ha hecho, con tal de que su pareja “lo quiera” y esté contenta. Quienes llegan a sentir este enganche colmarán de atenciones y regalos a su pareja y prácticamente vivirán pendientes para que su pareja esté bien en todo momento.

Se genera una necesidad afectiva extrema hacia la pareja sentimental y esta necesidad de la persona dependiente es equiparable a lo que experimenta un drogadicto con su dosis y es que en la dependencia emocional operan similares mecanismos de refuerzo positivo como en otras adicciones. Quien sufre de dependencia emocional necesita de su pareja-verdugo y si no la tiene, aparece algo similar al síndrome de abstinencia.

El origen de este enganche emocional puede darse por la entrega incondicional a la otra persona, por el miedo al rechazo o al abandono o por la influencia de creer en mitos románticos (donde se fomenta el sacrificio y el sufrimiento para conseguir aquello que todos necesitamos y sin lo cual permaneceremos infelices e incompletos). En los tres casos, se incrementa la probabilidad de establecer una relación de dependencia en la pareja. 

Los perfiles de una relación de dependencia

Dentro de la dependencia emocional se han reconocido dos perfiles: el demandante que puede ejercer de dador, ayudador o salvador y el que está cómodo con la situación porque no tiene ninguna carencia. Luego existen dos patrones: víctima y verdugo. 

El verdugo se mueve con un apego evasivo, porque siente miedo a que le hagan daño y no se entrega, no se vincula, ni se implica, no está emocionalmente disponible, no abre su corazón, no siente con intensidad, tiene mucho miedo al rechazo y se protege con control marcando el ritmo de la relación. Mientras, la víctima sentirá un apego ansioso, producido por un miedo al abandono, que sufrirá ante las evasiones, las dudas y la falta de valoración que vivirá de su verdugo.

El verdugo establece una rutina en la que nunca hay un equilibrio, ni de forma práctica ni teórica y existen puntos en los que la relación está muy bien y otros en los que todo es muy negativo, provocando una montaña rusa emocional continua. Ojoooo, te recuerdo que sólo el Amor crece cuando te das, cuando te entregas y te implicas y un evasivo con tanto control e independencia no te puede dar amor en mayúsculas, porque, además, ni siquiera es consciente de lo que le pasa.

Normalmente el que siente un apego evasivo puede sentir al inicio de la relación una idealización de la pareja pero cuando empiezan a conectar de verdad, cuando la relación empieza a profundizar, dejan de sentir y empiezan a buscar todos los defectos de la pareja y empiezan a desaparecer y a dudar y buscan razones para no implicarse. Como he dicho no se dan cuenta de su patrón y cuando se alejan te echan de menos. La víctima se siente no valorada, ni vista y comienza a vivir la noria emocional de las idas y venidas de su verdugo, de la incoherencia entre lo que éste dice y hace, de la vehemencia y las críticas devastadoras de su verdugo… y comienza a vivir el enganche emocional, deseando, aspirando y demandando esos momentos buenos que alimentan el continuar en la relación.

Os dejo un vídeo increíble en el que Elma Roura explica perfectamente: Los tres tipos de apegos y cómo trabajarlos.

Síntomas de una víctima de dependencia emocional

Esta dependencia emocional lleva a la víctima a sufrir unos síntomas provocados por su deseo de salvar a su pareja y/o de que no le abandone. Algunos de ellos son: 

  • Baja autoestima. Puede haber una falta de reafirmación personal para mostrar los propios gustos y necesidades y también puede darse el caso de una persona que cuando conoce a su verdugo tenga una sana autoestima que se va perdiendo en el camino por querer ayudar y complacer a su pareja. En la persona enganchada se puede producir una pérdida de la propia naturaleza, despersonalización, complacencia y adaptación a todos los gustos y necesidades de la pareja y pérdida de consciencia de sus deseos y necesidades y mucho menos su expresión, si eso supone frustrar a la pareja. Puede ocasionarle una desatención prolongada de necesidades básicas como comer, asearse, dedicarse tiempo... así como otros aspectos importantes como su familia o su trabajo. 
  • Angustia o miedo exagerado a la separación. Te has dicho frases como: “Voy a hacer todo lo posible para hacerle feliz y que estemos siempre juntos”, “si me deja me muero” … La persona dependiente no se imagina o no acepta que la relación pueda terminar. Y aunque la relación sea desastrosa, va a hacer intentos frenéticos de reanudarla si finalmente se rompe, hasta que se hace consciente.
  • Culpabilidad. La persona enganchada tiende a pensar que todo lo que le pasa a la pareja es su culpa, con lo cual querrá cambiar cualquier cosa suya para que el otro/a se sienta bien a su lado. Si la otra parte no se siente contenta o satisfecha, el dependiente sufre malestar y culpabilidad y se pueden sentir culpables cuando deben contradecir o poner límites a su pareja. En cambio, el verdugo se abruma por todo lo que le das, aunque sea poco, porque no abre su corazón, no se entrega y a menudo dirá frases como “das demasiado”.
  • Inseguridad y miedos. Nunca estás tranquilo con respecto al futuro de la relación. Siempre tienes un estado de alerta e inseguridad. ¿Me quiere o no? ¿Esta relación tiene una base sólida? No siente que pueda dejar de prestar atención a la relación porque no tiene la confianza suficiente en ella.
  • Querer un contacto continuo con la persona. La persona dependiente puede manifestar una dificultad para abstraerse del ámbito de pareja y llegar a tener una presencia de pensamientos continuos vinculados al ámbito de pareja. Ésta suele priorizar la relación de pareja sobre cualquier otra cosa para que la pareja le dedique su atención de una forma más continua, debido a las evasiones continuas del otro. Hay una sensación de “yo estoy disponible para ti siempre y espero que me lo compenses”.  
  • Se puede llegar a idealizar a la pareja. Cuando la persona dependiente sobrevalora las cualidades de su pareja, infravalorará las propias. Si se suma que la pareja no te reconoce e incluso incide sobre tus bajas cualidades, más aún entras en baja autoestima y en admiración del otro. También se puede dar el caso de creer que la persona presenta otras cualidades, habilidades, comportamientos... que están magnificados, idealizados, no tienen por qué ser la realidad, por lo que la persona que la víctima tiene en la mente, la pareja que cree conocer, puede no existir.
  • Sentimiento permanente de vacío y de que nada es suficiente para tu pareja. Necesidad excesiva de agradar, en especial a su pareja. Se plantea ¿cómo puedo hacer más por esa persona?, ¿qué tengo que hacer para que me dedique más tiempo?, ¿cómo le puedo gustar más?, ¿qué puedo hacer para que se ausente menos?, acabando con preocupaciones continuas sobre la propia apariencia física o sobre la impresión que le haya podido generar.
  • Alto grado de sufrimiento. La suma de todo lo anterior lo vive la persona enganchada con un alto sufrimiento y tiende a obsesionarse con el otro, pudiéndose llegar a humillar hasta el extremo a cambio de un poco de “falsa ternura”. La adicción genera una necesidad desmesurada e irracional del otro, que le puede llevar a mantener esa relación a cualquier precio aun con el sufrimiento sin mesura que vive.

3 grandes mentiras que alimentan el enganche emocional

En el libro “Cuando amar demasiado es depender” de Silvia Congost encontramos las tres grandes mentiras que en casi todos los casos se convierten en el principal alimento del enganche emocional. Son las siguientes:

  1. Creer que va a cambiar. Es evidente que nadie deja de ser como es si no hace algo al respecto, por mucho que en momentos de arrepentimiento jure y perjure que cambiará. En realidad, a no ser que viéramos que pide ayuda psicológica por sí mismo, podemos asegurar que no tiene ningún interés en cambiar. 
  2. Pensar que cambiará y que su siguiente pareja disfrutará esa transformación. Esta creencia también tiene una parte sorprendente. «Pensamos que todo el esfuerzo, la lucha y el sufrimiento que hemos vivido para conseguir que él/ella cambie, todo lo que hemos tolerado, lo que le hemos ayudado... el hecho de haberle mantenido incluso, algún día servirá para algo. Queremos creer que llegado el momento nos lo agradecerá y nos recompensará por todo», expone Congost. «Esta creencia es, como la anterior, absolutamente ridícula. Cuando esté con la siguiente, reproducirá fielmente la misma relación que teníamos con él/ella. A no ser, claro, que encuentre a una persona con una buena autoestima e independiente que, a la primera conducta extraña que vea, le diga que no le quiere ver nunca más».
  3. Pensar que nunca jamás encontraré a nadie como él. «Esto, en realidad, debería ser un motivo de alegría», bromea esta psicóloga. «El gran objetivo debería ser, precisamente, no encontrar a otra persona igual». Para ello, recomienda que cada día repasemos la lista de razones por las que sufrimos. «Entonces quizá llegue un momento en el que pensemos que mejor no encontrar a otro que sea así. Y que lo bueno que tiene, lo que nos engancha, tampoco es tan difícil de encontrar».

En este tipo de relaciones la persona dependiente se atribuye la responsabilidad de todo lo que pasa en la pareja.

Algunas maneras de afrontar la situación d3e enganche emocional

Aunque pienso que es necesaria una ayuda psicológica si te encuentras en una relación de estas características, dada la dificultad de salir de este enganche, quisiera compartirte algunas maneras para poder afrontar este tipo de relaciones:

  1. Revisa tu histórico amoroso, la calidad de tus relaciones, ¿han sido sanas o tóxicas…? y observa el histórico amoroso de tu pareja ¿cuál ha sido tu/su tónica a la hora de elegir parejas? ¿Cuál ha sido tu/su papel principal en sus relaciones: víctima o verdugo? Suele ocurrir que, si tu pareja ha tenido relaciones normalmente en el que su papel ha sido de víctima, al no saber llevar una relación sana, si es el tipo de relación que le propones o planteas, el otro/a se abruma y descoloca y muy posiblemente repetirá contigo lo que le han hecho a él/ella y actúe, en esta ocasión, ¡como verdugo!
  2. Haz un listado de cosas que te perjudican y te satisfacen de la relación para hacerte más consciente de lo que es bueno y saludable para ti y para tu entorno y no aceptes migajas.
  3. Tapate los oídos y mira sus acciones. Estas personas saben qué decir y cuándo. Comprueba si sus palabras se sostienen y materializan con sus acciones o son humo. Te recuerdo que las palabras pueden ser increíbles, pero si no van de la mano con los hechos no valen nada.
  4. Mejora tu autoestima. Las fortalezas y la autoestima actúan como un factor de protección frente a la dependencia emocional. Dedícate a tu trabajo, a los logros que puedes conseguir, haz deporte, cuida tu alimentación, lee, viaja, duerme bien, etc. ¡¡Cuídate y ámate como te mereces!!
  5. Empieza a creer que no hay nada mal en ti. Todo no depende de ti. Una relación es de dos personas. ¡Hazte responsable de Ti y de lo que tú haces!
  6. Sal, queda con amigos, rodéate de gente que te quiere bien y date cuenta de lo maravilloso que es sentirte así. Incluso crea un grupo de WhatsApp con tus amigos más leales e íntimos para sentirte apoyado, ¡funciona!
  7. Evita todo lo que suponga control o estar pendiente de la otra persona. WhatsApp, redes sociales, fotos, estados... No repasar conversaciones analizando lo que escribe, cómo lo hace, qué dice... Si eres capaz te invito a que borres históricos de conversaciones, fotos… para que no caigas en la tentación y no realimentes tu dependencia.
  8. Evita suposiciones (" Y si hiciera esto...", "Y si soy yo el/la equivocado/a...") y céntrate en lo realmente sí pasa o ha pasado.
  9. Piensa más en ti. Reconoce y expresa tus necesidades, establece límites. Ponte en primer plano en la relación. No tengas miedo a hacerte una persona más firme, aunque creas que puedes ser insensible o dura, si eres una persona con dependencia emocional nunca serás de esa manera, pero si te atreves a ser menos complaciente y luchar por tus gustos y necesidades tendrás un comportamiento más asertivo y equilibrado en tus relaciones afectivas.
  10. Practica el distanciamiento físico para tomar perspectiva. El distanciamiento físico va a afianzar tu autonomía e independencia, te ayudará a ser más objetivo en todo lo que pasa y esto, te permitirá tomar decisiones más objetivas sobre lo que es mejor para ti.
  11. Desarrolla tu inteligencia emocional. Has de aprender a facilitar la expresión de tus emociones, la superación de miedos y adicciones emocionales que te han generado tanto sufrimiento y suscitar nuevas emociones de tranquilidad y serenidad para sentirte mejor contigo mismo.

¿Se te ocurren otras formas de cómo afrontar una relación de dependencia emocional? 

Puedes elegir quedarte, pero no te mientas. Seguirás estando en una relación de carencia si tú no mejoras o recuperas tu autoestima o si la persona que desempeña el papel de verdugo no reacciona y realmente no hace algo significativo para cambiar, por lo que significas para ella y por su propio bien futuro, o para equilibrar esta relación o sus futuras relaciones. Date cuenta que, en principio, no tiene ninguna necesidad de cambiar.

Por último, quisiera comentaros que si ya eres consciente que estás en una relación de dependencia emocional y lo trabajas con un terapeuta especializado en este tipo de casos, tengo la certeza que no volverás a tener un tipo de relación similar, porque sabrás distinguir fácilmente a este tipo de personas y saldrás corriendo, así que ánimooo, te lo mereces. Mereces que te quieran y que no te dejes castigar o criticar o menospreciar o comparar o que no te acepten tal y como eres… te mereces ser feliz y si eliges tener pareja, que te sume, que sume tu Felicidad, la que ya sientes cuando estás solo y ¡nunca que te la reste!

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para mejorar o no estar en una relación de dependencia emocional?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

3 mayo, 2021

Querido compañero,

¿Te has encontrado con personas que te transmiten su negatividad y baja autoestima? ¿Te has encontrado con personas que básicamente se centran en sí mismos? 

Quisiera hablaros del tema de cómo detectar a una persona tóxica en vuestra vida ya que, además de haber conocido alguna persona de este tipo, me he encontrado en numerosos procesos de coaching con clientes que sufren mucho en este tipo de relaciones, y quiero daros algunas claves.

Dice Bernardo Stamateas: “Muchas veces permitimos entrar en nuestro círculo más íntimo a los chismosos, a los envidiosos, a gente autoritaria, a los psicópatas, a los orgullosos, a los mediocres, en fin, a gente tóxica, a personas equivocadas que permanentemente evalúan lo que decimos y lo que hacemos, o lo que no decimos y no hacemos”.

Quisiera indicar que el ser humano no presenta toxicidad alguna, esta designación debe centrarse en las conductas manifiestas de estas personas, esas que por su efecto negativo impactan de forma directa en los demás.

En cualquier tipo de relación, sea pareja, amigos, familia o compañeros de trabajo, la persona tóxica contaminará con negatividad y baja autoestima a quienes lo rodeen debido a su egocentrismo y narcisismo, y puede crear relaciones de codependencia. Las personas tóxicas apagan nuestra vitalidad, generan estrés y malestar psíquico y nadie es inmune a su comportamiento. 

Hay un hecho y es que cuando una persona se muestra tóxica suele ser también una pareja tóxica, un jefe tóxico o un compañero tóxico.

Características que presentan las personas tóxicas

  • Son egocéntricas y narcisistas. Como ya he comentado, la persona tóxica quiere que todo gire alrededor de él/ella. Las cosas que tú le cuentas parecen no interesarles, de hecho, a menudo, te escuchan poco. Hablan de lo que les ocurre, de lo que sienten y zanjan todo aquello que trate de otras personas de forma frívola y cortante.
  • Tienen una inestabilidad emocional y no son felices. No tienen término medio, o están exultantes o están deprimidos sin motivos aparentes que justifiquen estos cambios. Las personas con comportamientos tóxicos no son felices, carecen de esa solvencia emocional con la que poder invertir en bienestar y felicidad de forma equilibrada.
  • Son muy teatrales y dramáticos. Algunas personas parece que atraen, y tal vez necesitan, episodios de crisis, conflictos o el drama. Es como si se sintieran incómodas con una rutina diaria tranquila y una vida pacífica, sin excesivos contratiempos, por lo que maximizan sus emociones a la mínima.
  • Son muy agradables con los demás, cuando les interesa. Sacan los temas de conversación con las personas que les interesan porque quieren e intentan ser el centro de la atención, ya que necesitan de validación constante de los demás. Una gran mayoría de las personas tóxicas destacan por ser muy agradables al comienzo, ya que suelen manejar apropiadamente el lenguaje corporal, son embaucadoras y persuasivas y pueden dominar el arte de la manipulación. Actúan de forma encantadora, halagando a los demás e incluso, aplaudiendo o apoyando incondicionalmente todo cuanto hace otra persona, especialmente cuando se trata de alguien famoso o con cierto poder o con cierto estatus social, cuando en realidad es todo intencionado para su fin.
  • Suelen quejarse y culpar a los demás de lo malo que les ocurre. Todo lo que les ocurre es culpa de los demás: sus padres no les dieron bastante amor, tienen un compañero de piso pésimo, el gobierno es el culpable de no tener trabajo, etc. Esta culpa además cambia constantemente, lo que demuestra una falta de responsabilidad personal y los lleva a actuar de forma constante como una víctima. Todo va contra ellos y nadie les permite avanzar.
  • Falta de metas vitales y baja o nula visión de su futuro. Se dejan llevar por la inercia de los acontecimientos. No suelen tener planes de futuro, ni decisiones sobre el trabajo o sus carreras. Cuando son conscientes de ello, se desestabilizan y abruman, se esconden o hacen como si no pasara nada, y de nuevo, echan balones fuera.
  • Es habitual que presenten signos de adicción de algún tipo: comida, drogas, alcohol, juego…
  • Realizan críticas frecuentes. Critican a todo el mundo, da igual lo cercana que sea la otra persona. Son capaces en una reunión de escuchar aparentemente al otro, pero cuando se va, no pararán de hablar mal de él, porque no muestra empatía ni le ha tenido tanto en cuenta. Y tú te preguntas, ¿harán lo mismo cuando yo no esté?
  • Suelen ser muy vehementes hablando y actúan a menudo, poniéndose a la defensiva y haciendo sentir mal al otro. No sabes cómo pero siempre acaban dando ‘la vuelta a la tortilla’ para que tú seas el culpable y él el mártir. Hablan con una seguridad y una firmeza tal que resultan creíbles y comenzarás a pensar que igual eres un exagerado y que quizás no lleves razón o incluso dudarás de cosas impensables anteriormente para ti.
  • Producen emociones negativas en el otro, incluso al despedirte, notas como tu nivel de energía ha bajado y te sientes agotado, afectando de forma negativa a tu estado de ánimo, productividad y salud mental.
  • Minimizan los logros y éxitos de los demás. No suelen compartir tus alegrías o, si lo hacen en un principio, acabarán por quitarle importancia al final o te recriminarán por tus logros o porque hables de estos… Les incomodan los triunfos ajenos, ya que se sienten aún más frágiles y precarios.

¿Qué otras características tienen las personas tóxicas que han pasado por tu vida?

Es muy importante saber detectar a las personas tóxicas para poder establecer relaciones saludables, para ponerles límite, para tomar distancia de ellas y para no contagiarse de su negatividad. Ánimoooooooooo….

Después de lo que te acabo de compartir, ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para detectar a posibles personas tóxicas en tu vida?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

19 abril, 2021

Querido compañero,
¿Qué conoces de ti? ¿Amas lo que conoces de ti mismo o lo rechazas?

En mi último artículo te hablé sobre las diferencias de amarse a uno mismo versus egocentrismo y te comenté que escribiría sobre cómo llegar a amarnos sanamente.

Lo primero a realizar para poder llegar a amarnos es conocernos. Seguro que me has escuchado una de mis frases: “no se puede Amar aquello que no se conoce”. Pues hoy comenzaré por el principio, lo necesario de tener un mayor autoconocimiento de nosotros mismos y desarrollar un autoconcepto sano.

¿Qué hay que conocer? Saber cuáles son nuestras fortalezas y limitaciones, para conseguir mejorar nuestras actitudes y conductas. Y como dice la psicóloga Lisa Firestone, la percepción propia es la que nos lleva a la creación de una especie de voz interna que determina nuestros pensamientos, sentimientos, actitudes y conductas, lo que tiene que ver con nuestro autoconcepto.

El autoconcepto es la opinión que una persona tiene sobre sí misma, que lleva asociado un juicio de valor. Cabe destacar que el autoconcepto está relacionado con la autoestima. El autoconcepto puede definirse como todas aquellas ideas, hipótesis y creencias que tenemos de nosotros mismos, es decir, la forma en la que nos percibimos. Mientras que la autoestima es la valoración que realizaremos de nuestro autoconcepto y lo que sentimos respecto a ello. Cuando esta valoración es positiva, la autoestima es “alta”; por el contrario, cuando la valoración es negativa, la autoestima es “baja”.

El autoconcepto no es innato, es decir, no se nace con él. Las personas, a medida que pasa el tiempo, van creando su propia imagen e identidad.

Dice Paz Torrabadella: “Un concepto sano de uno mismo implica sentirse valioso, competente y muy seguro. Este sistema de actitudes es aprendido”.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestro Autoconcepto?

  1. Darnos cuenta de los logros y objetivos cumplidos en nuestra vida.

Para ello, primero hemos de reconocer cuáles han sido y son nuestras metas, porque eso nos enfoca y da sentido a nuestra vida. Dostoyevski nos recuerda que: “El secreto de la existencia humana no sólo está en vivir, sino también en saber para qué se vive”. 

Conocer para qué viniste, conocer el porqué de tu vida, tu misión… te pone en disposición al logro y saber que puedes conseguirlo o que estás en ello, también te da un concepto de ti de persona capaz. Requiere encontrar y poner en práctica lo mejor de ti. Y lo ya logrado en el camino, te permite reconocer tus potencialidades, tus capacidades y tus habilidades, mejorando el concepto que tienes de ti mismo.

  1. Revisa tus metas y las posibilidades reales para alcanzarlas.

Si aún no te has marcado una meta clara, o si reconoces que no has logrado alguna que te hayas planteado, puede ser porque no estuvieran bien definidas y te acabases desmotivando. Una manera de poder comprobar si tus objetivos están bien planteados para que no te frustres si no los logras o para que te resulten motivadores, es la técnica del SMART-E.

  1. No observes solo lo malo de ti.

Cuando te encuentres focalizando negativamente “tus malas conductas o pensamientos” de manera exagerada, ¡detente! No te regodees en el sufrimiento. Trata de no hacer una montaña de un grano de arena. No haces todo mal. Por cada pensamiento negativo que tengas de ti mismo, haz la tarea de buscar un aspecto positivo también.

  1. Trata de ser más flexible contigo mismo y con los demás.

Para lograrlo te propongo, intentar no utilizar un criterio dicotómico extremista para evaluar la realidad o a ti mismo. Que en un momento dado hayas mostrado torpeza no significa que siempre o para siempre seas torpe. Del mismo modo, no rotules, ni etiquetes a los demás, ni a ti mismo, habla de conductas cuando te refieras a alguien o a ti. Concéntrate en los matices. Piensa más en las opciones y en las excepciones a la regla.

Cuidado con el perfeccionismo porque aunque suene muy bien eso de ser “perfecto” nadie lo es, o lo somos todos en todo momento. Para mejorarlo intenta perder el miedo a no tener el control, a relativizar, a entender qué es bueno, muy bueno o excelente.

También te ayudará a flexibilizar el escuchar a las personas que piensan diferente a ti. Deja entrar la información y después decide.

  1. Errar es humano y rectificar es de sabios.

Los errores nos curten, nos muestran otras opciones, forman parte de la naturaleza humana. ¡Si yerras, no te trates mal! Solo busca la posible solución y date cuenta de que lo has resuelto para tener un mejor concepto de ti.

  1. Quiérete la mayor parte de tiempo posible.

No hagas que el Amor que sientes por ti fluctúe demasiado o dependa de tus hazañas y grandes logros. Quiérete también en las pequeñas cosas, como cuando cuidas de ti, cuando respondes a alguien con sabiduría, cuando eres amable y educado, y también en los momentos no tan dulces, que para lo bueno estamos todos listos, es en los momentos no tan agradables cuando más amor hemos de poner en nosotros, como cuando te ves con ojeras, cuando lloras, cuando has dado mil vueltas a algo y no sabes por dónde seguir, cuando caes una vez más al tropezar con la misma piedra… 

  1. Practica el Autocuidado.

Cuídate, nútrete, acompáñate, descansa, practica deporte, aliméntate bien, duerme mínimo de 7-8 horas, haz meditación, trata de mantener la mente activa, las emociones equilibradas, el cuerpo en forma y tu energía vital balanceada.

  1. Perdónate.

Perdónate si las decisiones que has tomado no han salido como tú esperabas, pues en ese momento pensabas que actuabas de la mejor manera posible. Perdónate por no ponerte en valor, por no tratarte bien, por exigirte, por hablarte mal… Te invito también a practicar el perdón con los demás y a practicar la compasión.

  1. Trata de acercar tu yo ideal con tu yo real.

Para mejorar esto es fundamental asumir quien eres, sin anestesia, ni autoengaños. Es mejor un concepto de ti real que puedes ir mejorando que uno ideal que te exija y te frustre constantemente. Si has hecho los pasos que te he indicado anteriormente, seguro que tu yo real está mucho más cerca del yo ideal que te gustaría ser.

  1. Ten Amigos, crea una red social.

Poder contar con personas que te quieran y en los que confíes es fundamental y de gran valor para cualquier ser humano para: compartir sentimientos y situaciones complicadas, obtener ayuda, recibir feedback positivo y encontrar posibles soluciones conjuntamente… Además, el mero hecho de tener amigos ya indica que hay personas que te quieren tal y como eres, que tienen un buen concepto de ti. ¡Cree en ello!

¿Se te ocurren formas de cómo mejorar tu Autoconcepto? Para seguir trabajando tu autoconcepto te sugiero que cada mañana antes de levantarte te digas algo así: “me quiero, me acepto, me perdono y cuido de mí en cada momento”.

En mis siguientes artículos te seguiré contando cómo seguir Amándote… para que cada día seas más feliz y más resistente a las embestidas de la vida cotidiana.

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para mejorar tu Autoconcepto? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

5 abril, 2021

Querido compañero,

¿Te quieres a ti mismo? ¿Cómo te comportas?

Estoy leyendo el libro de Walter Riso: “Ámate a ti mismo” porque tengo muchas dudas de cómo se puede amar uno a sí mismo sin resultar egocéntrico y quisiera compartirte algunas conclusiones a las que estoy llegando.

¿Amarse a uno mismo es egocentrismo?

Una vez que entramos en la adolescencia, cuando desplegamos nuestra área social, comenzamos a poner el foco en el prójimo, pudiendo llegar a pensar en muchos casos, que amar al prójimo es más importante y valioso que amarse a uno mismo.

Si partimos del hecho de que quererse a uno mismo es considerarse digno de lo mejor, fortalecer el autorespeto y darse la oportunidad de ser feliz por el solo hecho, y sin más razón, de estar vivo. ¿No crees que no es necesario el sufrimiento masoquista que nos propiciamos a nosotros mismos en aras de “limpiar culpas” o “tratar de ser dignos” para que alguien nos ame?

Quererse a uno mismo es quizás el hecho más importante que garantiza nuestra supervivencia en un mundo complejo y cada vez más difícil de sobrellevar. Aun así, y curiosamente, gran parte del aprendizaje social se orienta a sancionar o subestimar el valor del amor propio, posiblemente para evitar caer en las garras del engreimiento. Por ejemplo, si decides felicitarte con cualquier gesto, es probable que las personas que te rodean evalúen tu conducta como ridícula, narcisista o pedante.

Sin embargo, una cosa es ser ególatra (endiosado de sí mismo), egoísta (avaricioso e incapaz de amar al prójimo) o egocéntrico (incompetente para reconocer puntos de vista distintos), y otra muy distinta es ser capaz de aceptarse a sí mismo de manera honesta y genuina

¿Cómo se puede amar uno a sí mismo sin resultar narcisista?

Es verdad que no hace falta gritar a todo pulmón lo maravillosos que somos ni publicarlo en primera página, vanagloriándonos, pero reprimir lo que sí somos, negarlo o contradecirlo termina por herirnos emocionalmente, por ejemplo, cuando caemos en la vergüenza de ser lo que somos o cuando nos sentimos mal por ejercer o ignorar nuestros derechos personales o cuando pensamos que no los merecemos… ¿Hasta qué punto nos estamos poniendo en valor? Esta puesta en valor está relacionada con nuestra autoestima.

Será importante, entonces, desarrollar nuestra Autoestima. La autoestima nos ayuda a sentirnos mucho mejor con nosotros mismos, lo que influye en nuestro comportamiento. Por lo tanto, una buena autoestima puede ayudarnos a conseguir querernos tal y como somos.

¿Cuáles son los beneficios de mejorar nuestra autoestima?

Algunos de los beneficios que vas a encontrar al mejorar tu autoestima son:

  • Tener una mayor autoconfianza para afrontar cualquier proyecto o propósito en la vida. No te darás por vencido muy fácilmente, perseverarás en las metas y te sentirás competente y capaz de lograr lo que te propongas en la vida.
  • Incrementar las emociones positivas y mejorar la salud mental. Te alejarás de la ansiedad, la tristeza y la depresión, y te acercarás a la alegría y a las ganas de vivir mejor.
  • Asumir responsabilidades y afrontar problemas. Afrontarás los problemas y responsabilidades porque te sentirás seguro y confiado de tus capacidades para lograrlo.
  • Conectar mejor con las personas. Te quitarás de encima el incómodo miedo al ridículo y la necesidad de aprobación, porque tú serás el principal juez de tu conducta. No es que no te interesen los demás, sino que no estarás pendiente de los aplausos y los refuerzos externos, y tomarás las críticas más objetivamente. Además, tendrás una mayor facilidad para relacionarte de forma adaptativa con las demás personas y preferirás evitar interactuar con personas conflictivas y/o negativas.
  • Conseguir relaciones sanas y armoniosas con los otros, ya sean amorosas o de amistad. Podrás amar a tu pareja y querer a tus amigos más tranquilamente. Dependerás menos y establecerás un vínculo más equilibrado e inteligente, creando lazos de igualdad, sin el terrible miedo de perder a los otros.
  • Ser una persona más independiente y autónoma. Te sentirás más libre y segura a la hora de tomar decisiones y guiar tu vida.

Peligros de una autoestima baja

Los hallazgos realizados en el campo de la psicología cognitiva en los últimos veinte años muestran claramente que la visión negativa que se tiene de uno mismo es un factor determinante para que aparezcan trastornos psicológicos como: fobias, depresión, estrés, ansiedad, inseguridad interpersonal, alteraciones psicosomáticas, problemas de pareja, bajo rendimiento académico y laboral, abuso de sustancias, problemas de imagen corporal, incapacidad de regular las emociones y muchos más. La conclusión de los especialistas es clara: si la autoestima no posee suficiente fuerza, viviremos mal, seremos infelices y nos mostraremos ansiosos.

¿Narcisismo o autoestima?

Tanto el narcisismo como la autoestima buscan de alguna manera la legitimación del ser pero existen algunas diferencias como: el narcisista se da una importancia exagerada y realmente distorsionada, quien tiene una alta autoestima alude a una satisfacción mucho más interior, menos inflada y mejor argumentada. Otra diferencia es que una persona con autoestima es asertiva, sin embargo, un narcisista su foco es la necesidad de atención. Además, una persona con sana autoestima es colaboradora y un narcisista no es generoso, si no va a obtener un beneficio.  También el narcisista muestra compasión por sí mismo, mientras que quien tiene autoestima tiene presente el reto que supone ayudar a los demás y basa su bienestar en las relaciones satisfactorias.

¿Narcisismo o Autoestima? 2miradas.es

¿Se te ocurren formas de cómo quererte a ti mismo para que no te pase algo de todo esto? En mi próximo artículo te lo contaré, hasta entonces te invito a ser valiente y enamorarte de ti para que cada día seas más feliz y más resistente a las embestidas de la vida cotidiana.

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para mejorar el Amor a ti mismo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

15 marzo, 2021
Qué hacer durante una entrevista

Querido compañero,

¿Qué dices durante una entrevista? ¿Cómo te comportas durante una entrevista?  ¿Cuál ha sido el resultado tras realizar una entrevista?

Seguramente que tras acudir a alguna entrevista de trabajo has sentido que podías haberlo hecho mejor o que te han faltado cosas que decir o que estabas muy nervioso y no has demostrado tu valía para el puesto ofertado o que no has obtenido toda la información para tomar una decisión en caso de que te llamen como candidato idóneo…

En mi anterior artículo ya te hablé de cómo ir preparado a una entrevista, hoy me gustaría compartirte algunas claves para abordar de la mejor manera las entrevistas de trabajo:

  1. Ve solo a la entrevista, no vayas acompañado. Aparecer en la entrevista acompañado de amigos, padres, familiares, da imagen de poca independencia e iniciativa. Evítalo.
  2. Apaga tu teléfono móvil o siléncialo. Siempre que acudas a una entrevista de trabajo asegúrate de tener apagado el teléfono móvil, ya que podría sonarte en mitad de la conversación y esto te pondrá nervioso o te distraerá y provocará una situación incómoda.
  3. Llega sonriente y tranquilo, que lo primero que vea tu entrevistador es una sonrisa, que eres una persona agradable, que le puedes caer bien, que sabes estar y que puedes transmitir confianza. Por supuesto, establece contacto visual cuando veas por primera vez a tu entrevistador.
  4. Saluda cordialmente. El saludo óptimo sería con un con un apretón de manos que transmita seguridad, mano recta y con una ligera presión en el saludo (ni flojo, ni demasiado firme). Si la situación no permite un apretón de manos, haz un gesto cordial, por ejemplo, llevándote la mano derecha al pecho.
  5. Si donde vas a hacer la entrevista observas que se guardan las medidas de seguridad por la Covid’19 de: distancia, higiene en las manos, ventilación… y el entrevistador te sugiere hacer la entrevista sin mascarilla, tómatelo como una oportunidad y un beneficio, podrás mostrar tu sonrisa y todos los gestos agradables de tu cara, no entres en pánico si te sientes seguro.
  6. Participa en la conversación previa a la entrevista. Está demostrado en numerosos estudios que la primera impresión impacta decisivamente sobre el resultado final. Esta primera charla puede crear la afinidad necesaria para que se genere esa química que caracteriza a todas las relaciones.
  7. Cuida tu postura. Siéntate recto en la silla, que los pies estén en el suelo y que se te vean las manos en todo momento, manos abiertas o entrecruzadas. Mostrar las palmas de tus manos es una muestra de sinceridad, mientras que presionar unos dedos contra otros entrecruzándolos indica confianza.
  8. Es muy importante durante toda la entrevista la escucha y no interrumpir al entrevistador. Escucha bien lo que te están preguntando, pues hay veces en las que comenzamos a responder con información irrelevante o monosílabos, sin dejarle terminar su pregunta, pecando de impulsividad, lo que te llevará a meter la pata.
  9. Cuida en todo momento tu lenguaje. Un discurso expresivo, con modulaciones en tono y volumen, además de hacer pausas mínimas, aumenta la credibilidad y transmite una sensación de inteligencia. No hables deprisa, habla siempre con claridad, confianza y seguridad. Además, no mientas, pues si lo averiguan estás descartado automáticamente. Dirígete a tu entrevistador por su nombre, esto demuestra interés. Siempre que puedas señala que realmente es el trabajo que estás buscando, convence al reclutador de que te apasiona ese puesto, que tu preparación te hace la persona perfecta para él y que, si te contratan, vas a dar lo mejor de ti por la empresa.
  10. Vigila tu comunicación no verbal. Gesticula lo necesario para reforzar tus argumentos. No mires constantemente el reloj porque da imagen de ansiedad y de que se tienen cosas más importantes que hacer, no te comas las uñas o muevas un objeto entre las manos continuamente o te cambies a menudo de postura en la silla… estas acciones dan muestra al entrevistador de estrés o nervios. No cruces los brazos ni las piernas porque suelen demostrar desaprobación. Cuida tus gestos exagerados o los movimientos bruscos con las manos, si te mueves demasiado puedes transmitir o provocar nerviosismo. Mira al entrevistador a los ojos, con esto trasmites confianza y seguridad.
  11.  Haz preguntas especialmente cuando acabe la entrevista. No pierdas esta oportunidad para demostrar que te interesa la empresa y que quieres conocer más detalles del puesto al que quieres optar.
  12. Agradece la oportunidad que te han dado por tener la entrevista. Despídete del entrevistador agradeciendo la oportunidad que te han dado, procura sonreír y mirarle a los ojos. Debes darle un apretón de manos (si se puede), y despedirte con un estado de ánimo tan positivo como el que tenías al saludarle inicialmente. Halaga a la organización y al entrevistador, ya que indican tu entusiasmo ante la oportunidad de trabajar en la empresa.
  13. Mejora cada entrevista. Para ello es necesario que tras la entrevista escribas los detalles de la misma y que anotes los puntos en los que crees que debes mejorar y los puntos en los que consideras que todo fue bien.
  14. Guarda los datos de tu entrevistador en la agenda que lleves para tu búsqueda de empleo. Nunca sabes dónde te vas a volver a encontrar con la misma persona. 
  15. Si no te eligen, sigue adelante. Una entrevista no es el fin, es solo un paso más. Persigue tus sueños, sigue enfocado en el puesto que deseas y para lograrlo trabaja tu automotivación y no te desanimes.

¿Se te ocurren otras formas de cómo hacer una exitosa entrevista? 

Después de lo que te acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a hacer para mejorar tus entrevistas?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García