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Querido amigo/a,

¿Cómo estás? ¿Cómo te está afectando el COVID-19? ¿Qué haces para llevarlo mejor?



Honestamente quiero decirte, como ya he indicado en redes sociales, que no siento miedo por la enfermedad del coronavirus pero sí me apena profundamente los efectos colaterales que todos estamos viviendo como: el sufrimiento de la enfermedad o la muerte de seres queridos, familias y parejas que no pueden estar juntos, economías destrozadas, autónomos, desempleados y pequeños empresarios con mucho miedo a su futuro económico, confinamiento y restricciones difícilmente soportables, personas no atendidas por falta de medios y previsión, el afrontamiento de una soledad no deseada, la psicosis y el miedo que estamos padeciendo globalmente,...

Todos tenemos nuestra opinión sobre las decisiones del Gobierno y la gestión de las medidas por las CCAA que se han establecido para el bien de todos, en muchas ocasiones, nos llevará a sentir rabia e inseguridad y, en otros casos, tranquilidad y sosiego y son emociones perfectamente entendibles.

Yo quisiera centrarme en lo que puedes hacer tú para vivir mejor las prohibiciones a las que estamos todos abocados por un tema de salud pública con la finalidad de que esta fase termine incluso, de una manera positiva y con un crecimiento personal.

Es importante que mantengas una actitud optimista. Piensa en tu privación de libertad como un acto altruista para frenar la expansión del coronavirus y contribuir a que el resto de las personas se mantengan a salvo. Los efectos de no seguir estas recomendaciones podrían ser fatales.

Antes de nada y aquí sí me gustaría ser incisiva, debemos hacernos responsables de que no estamos viviendo unas vacaciones y que hay compromisos, tareas y deberes que cumplir cada día. Planifícate y planifica tu trabajo, y si no sabes, pide ayuda a tus compañeros o en 2miradas estaremos encantadas de acompañarte.

Es fundamental que hagas una vida lo más normal posible, levántate a la hora que irías a trabajar, manten las rutinas y las agendas cotidianas en lo que puedas y, por supuesto, sigue los hábitos adecuados de higiene y prevención.

También puedes aprovechar que tienes más tiempo para reinventarte y puede ser un buen momento ¡ánimo! ¡inténtalo!

No obstante, se te pueden plantear otras situaciones como las que te indico y te dejo algunas claves para que puedas manejarlas mejor:

• Al pasar más tiempo con tu pareja tienes más discusiones. Quizás sois una pareja que por circunstancias habéis pasado de veros a la hora de la cena, los findes o en reuniones de amigos o vacaciones, a pasar las 24 horas juntos y esto unido a que estamos especialmente irascibles. Nos pueden sacar de quicio comportamientos a los que estamos habituados provocando más desencuentros de los que eran habituales en nuestra vida cotidiana.

La psicóloga Harriet Lerner dice que “Cuando una pareja tiene una sólida base de sólida amistad y el respeto mutuo puede tolerar una cantidad justa de emoción en estado puro” y continúa Lerner, "pero pagar nuestros humos y emociones exaltadas y terminar por convertirla en la responsable de nuestro enfado nunca es la solución".

Lener dice que discutir es normal pero que hay que saber hacerlo. “Hay que tener cuidado con las peleas descontroladas e irracionales que pueden erosionar el amor y el respeto que son la base de cualquier relación exitosa”.

Te invito a que tengas algunas reglas que funcionan, según expertos en relaciones, cuando discutimos con nuestra pareja:

1. Una regla de oro para discutir es establecer unas normas y responsabilizarnos de seguirlas incluso en los momentos más acalorados de la conversación.
2. Sentir curiosidad y programar momentos para el conflicto.
3. Llamar a un corte si algún miembro de la pareja lo necesita.
4. Preguntar y hacer peticiones en lugar de quejas.
5. Aprender la forma correcta de disculparse con la pareja.

Está claro que una pareja será más saludable cuando sepa plantear los desacuerdos con respeto, a través de una comunicación asertiva y honesta. Sin embargo, las cosas no surgen por arte de magia y es necesario practicar un ejercicio cotidiano de saber llegar al otro con la palabra y de saber encontrar el momento para hacerlo.

No obstante, si te das cuenta que las cosas no fluyen por mucho que lo intentas, quizás es el momento de tomar otras medidas o decisiones más drásticas.

 

Si te sientes enfadado o frustrado por no poder salir de casa. Es normal sentirse triste, estresado, confundido, asustado o enfadado ante una situación de emergencia.
Si tienes que teletrabajar y tienes hijos acepta que probablemente no puedas hacerlo con el mismo rendimiento con el que lo harías si estuvieras solo. Además, puedes frustrarte si los sistemas informáticos no te funcionan como normalmente. ¡Paciencia! Y no pongas tus expectativas de trabajo como si estuvieses en la oficina porque la situación es diferente.

Te propongo para combatir esto varias técnicas para mejorar tu estado emocional:

 Cambia tu pensamiento. Te invito a cuestionarte la veracidad de tu pensamiento y cómo te hace sentir, quizá haya que cambiarlo. Ya escribí un artículo en el que explicaba 7 Pasos para poder gestionarte emocionalmente.

 Saca hacia afuera y gestiona las emociones desagradables que sientes, que llevas dentro, compartiéndolas con alguien de tu confianza o un especialista. Elsa punset nos explica que si no las exteriorizamos y las hablamos con un amigo o un terapeuta tenemos más posibilidades de enfermar porque nos hace sentir más vulnerables o incluso más temerosos de que nos juzguen, nos desprecien o nos rechacen.

 Emplea la escritura expresiva. En caso de que no quieras hablar con alguien de tus emociones o no quieras sentirte tan expuesto emplea la técnica de la escritura expresiva, te puede resultar muy similar a si hablaras de tus emociones. Es una técnica del doctor James Pennebaker que tiene excelentes resultados comprobados contra la ansiedad, el dolor crónico, el desamor, la tristeza o lo que sea que te preocupe. Los pasos son los siguientes:

o Escribe 20 minutos cada día sobre cómo te sientes durante 4 días para ver un beneficio.
o Expresa tus emociones y reacciones ante algo que te preocupe o te duela. Escribe solo para ti.
o Tras los 4 días de realizar la escritura expresiva, reflexiona sobre los cambios en tu forma de sentir y reaccionar.

 Y por supuesto, si las emociones te desbordan acude, sin duda, a un profesional.

 

Si te sientes estresado o con miedo por contagiarte o infectarte del coronavirus. Al ser la primera pandemia de la era digital tenemos un exceso de información y esto genera un gran nivel de desinformación y más miedo. Con el fin de evitar que tu miedo te bloquee sigue estas recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos sugiere:

1. Lo desconocido nos afecta más, y nos indica que es importante tranquilizarnos y pensar qué tenemos que hacer. Es importante chequear la información que nos llega porque una gran parte de los mensajes e información que se comparten por redes sociales e internet son falsos o, como mínimo, no están contrastados. Una buena opción para comenzar puede ser el portal que ha habilitado la OMS sobre el coronavirus. O la web del ministerio de Sanidad, que ofrece información actualizada tanto para ciudadanos como para profesionales. Es importante ocuparse y no preocuparse e ir a buscar la información a fuentes fidedignas y no creernos todo lo que nos llega.

2. No replicar las cosas que no sabemos, para no crear una mayor alarma social. Es importante evitar el hablar permanentemente del tema y evitar difundir rumores o informaciones falsas.

3. No te “infoxiques”; es decir, no caigas en la sobre información, para limitar la angustia y la preocupación sobre la epidemia la OMS aconseja limitar el tiempo que se pasa viendo o escuchando programas sobre el coronavirus que nos pueda llevar al alarmismo.

4. Confía en la ciencia y el sistema sanitario. Es importante seguir las recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias para protegerse de un posible contagio de Covid-19.

5. Vigílate. Si se tiene fiebre, tos y dificultad para respirar o dudas sobre la posibilidad de haberse contagiado, es importante contactar con las autoridades sanitarias y seguir sus instrucciones para recibir atención médica.

6. Acepta tus emociones. El colegio Oficial de Psicologia de Madrid aconseja reconocer las emociones y sentimientos y aceptarlos. Recomiendan hablarlo con amigos o familiares y, si la angustia persiste, buscar ayuda de profesionales sanitarios.

7. Por último, indicarte que uses el sentido del humor. Otra de las recomendaciones de los psicólogos frente al brote del coronavirus es usar el sentido del humor. “El humor es una emoción que te ayudará a mantener el miedo (que es otra emoción) a raya”, aseguran.

 

Si te aburres en casa en el tiempo que no trabajas. Te propongo otras prácticas en el tiempo que te queda libre para que te ayuden a mejorar personal o profesionalmente y también para que te ayuden a centrarte en aceptar el presente y a sintonizarte con él.

 En el tiempo libre trata de mantenerte ocupado. Planifica el resto de tu día que no es trabajo. Aprende cosas nuevas o mejora habilidades, haz un curso on line de algún tema que te interese, culturízate, por ejemplo, mira museos (10 museos para visitar tour virtual).

 Conéctate on line o llama a tus seres queridos que no puedes visitar en este momento.Las redes sociales pueden desempeñar un papel clave para reducir la sensación de aislamiento, además de pasar un rato agradable y divertido.

 Haz una lista de las cosas que te gusta hacer en solitario y ponlas en práctica.

 Si tienes un compañero y/o hijos. Juega a juegos mentales o de mesa.

 Aprovecha a dormir y descansar más.

 Practica la meditación o el mindfulness o yoga…

 Haz todas esas cosas que por falta de tiempo nunca haces o procrastinas y que puedas hacer dentro de casa.

 Lee un libro, haz garabatos, pinta o dibuja algo, colorea un mandala o haz manualidades.

 Si te gusta cocinar, anímate con nuevos platos o recetas o debuta con la repostería. Ojoooooo, cuida tu alimentación, no te olvides de comer con mesura cinco veces al día.

 Escribe cartas o correos electrónicos a esas personas que te importan y que hace tiempo que no les dedicas un espacio. Escribe un libro o artículos si te animas.

 Haz un poco de ejercicio diariamente o baila con tu cantante favorito. Movimiento, diversión y ejercicio físico. Una combinación infalible.

 Dedícate a un nuevo pasatiempo o una manualidad te garantizará que estarás ocupado durante varias horas.

 Planifica viajes y eventos futuros, ya sea para un futuro cercano o lejano. Ten en cuenta tus posibilidades. Explora el lugar a través de Internet, busca alojamiento, descubre qué lugares visitar o qué restaurantes recomiendan…

 Reorganiza tu hogar. Puedes ordenar tus libros en orden alfabético o colgar tu ropa en el armario. Si estás aburrido, reorganiza un poco tu casa o el trastero.

 Juega a video juegos, ve películas o series o ve vídeos y fotos viejas.

 Escucha música. Nutrir la cabeza y el alma de sonidos agradables ayuda a despejar cualquier mal.

Y lo más importante, dedícate tiempo a ti. Es la actividad que más suspendemos, debido a las obligaciones diarias. Que el aburrimiento sea anfitrión de esta iniciativa autocomplaciente, no tienes porqué ser todo el tiempo productivo. Mira el techo y permítete aburrirte, como dice una amiga, mirar las musarañas además de relajarte, evita la rumiación de pensamientos negativos.

 

Después de lo que te he compartido ¿De qué otras maneras puedes sufrir menos los efectos del coronavirus? ¿qué vas a hacer para sentirte mejor? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

 

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García Arranz

Cómo hemos cambiado! o ¿no? Mujeres con determinación, que han tomado las riendas de su vida, que han podido desarrollar sus inquietudes o que han superado obstáculos en beneficio de lograr sus metas ha habido y habrá. Muchas mujeres que se han hecho más visibles: mujeres ingenieras que han promovido grandes avances, mujeres que han luchado por la salud, la sanidad, la igualdad…

Incluso yo pienso en mujeres menos conocidas como mi madre, que siendo ama de casa, su objetivo en la vida era criar a sus hijos, cuidarlos, estar a su lado, hacerles personas a las que merezca la pena conocer. Y no solo educar a sus hijos, también atender a sus padres y abuelos con amor hasta el final de sus días. No es que ella no pudiera trabajar sino que eligió otra opción.

Ella vio en casa una abuela trabajadora y adelantada a su tiempo, que era propietaria de dos tiendas y con una gran visión de los negocios. Y una madre trabajadora, modista, profesora de corte y confección, la más perfeccionista y detallista del mundo. Mujeres que cuando uno va, ellas han vuelto tres veces. Mujeres que han liderado sus vidas.


Hace tiempo escribí sobre ser madre y empresaria. Hablamos siempre de conciliación pero la realidad es que se nos acumulan las tareas y parte del liderazgo consiste en que decidas lo que decidas hacer, que la proporción de tiempo que dedicas a cada área de tu vida sea la adecuada para ti, para irte sin remordimientos a la cama.

El liderazgo de las mujeres es posible y está siendo una realidad. Como ya contábamos en el whitepaper "Women business inspiration" de LMS (Leadership Management School), cada vez más mujeres se preocupan por su desarrollo profesional. A las chicas jóvenes ni se les pasa por la cabeza lo contrario.

Nosotras, Milagros y yo, en 2miradas también hemos hecho un trabajo de liderazgo personal y profesional para ser hoy líderes de nuestra empresa.

Cada una con una experiencia y una historia. Milagros ocupaba puestos de dirección en un entorno masculino siendo "chiquitilla (en estatura), más joven y mujer" como dice ella. Para ser incluida o para poder estar al nivel muchas veces se vio adquiriendo costumbres "de ellos" como era entonces fumar y hasta llegó a ponerse corbata. Y aunque hoy esto parezca una tontería los tiempos han cambiado.

Sin embargo, yo siempre me he movido en entornos donde he tenido mujeres como jefas. Donde el liderazgo de la mujer se ha visto como algo normal. Simplemente era la persona más cualificada, dando igual si era hombre o mujer. Peeeero sí que viví y escuché mucho a mujeres que preferían no promocionarse a puestos directivos por la exigencia que supondría el puesto en cuanto a horas de dedicación, a no poder ver apenas a sus hijos, o a plantearse no tenerlos (como era el caso de las ya directivas), aunque se sintieran capacitadas para el puesto y para asumir la responsabilidad. Se planteaba como un sacrificio a sus expectativas de crecimiento que les permitía tener un mayor equilibrio personal y profesional.

Hoy ser nuestras propias líderes tiene la gran ventaja de que podamos decidir. Los indicadores generacionales según un estudio de Linkedin, pintan un futuro en el que las personas trabajarán las horas que decidan trabajar (o necesiten), hasta cuando deban o quieran, con opciones de trabajo más flexibles, con más respeto y empatía.

Yo tengo claro y apelo a la responsabilidad y el compromiso. Cada uno sabe cuál es su trabajo, cada uno sabe cómo cumplirlo. Incluso cuando yo fui madre en mi periodo de baja maternal estaba deseando que me contara Milagros cosas de la empresa para seguir al día, me colaba en reuniones y avanzaba trabajo cuando mi bebé me dejaba. No porque tuviera que hacerlo, sino porque quería.

La responsabilidad y el compromiso se desarrolla mucho más cuando nos apasiona nuestro trabajo o cuando tenemos una motivación intrínseca que nos mueve.

Por eso, cada día es más importante que en las empresas facilitemos un entorno agradable de trabajo a donde nos apetezca ir, que proporcionemos las herramientas y recursos necesarios para que las personas puedan abordar las exigencias del trabajo diario, que permitamos la flexibilidad laboral con confianza.

Si yo lo permito nadie se buscará excusas para faltar al trabajo cuando tenga que ir a un médico, a realizar gestiones, o quedarse con los niños si se ponen malos. Eso sí, a cambio se pide cumplimiento de las responsabilidades adquiridas cuando decidiste trabajar ahí.

Así que el liderazgo de las mujeres, como el de los hombres, parte de uno mismo. Parte de perseguir tus metas. Es necesario tener interés por lo que hacemos. Querer ser líderes de nuestras vidas y de nuestro desarrollo profesional. Y lo demás, lo iremos encajando. No hay reglas que valgan para todas. Cada una elegirá su mejor opción encontrando el equilibrio con el que se sienta en paz consigo misma.

Empieza por pensar qué quieres y luego ¡a por ello!

¿Necesitas ayuda? Pídela. Aprendamos de los demás. Quizá nos sirvan sus estrategias. Prueba. Inténtalo. Milagros y yo estamos a vuestra disposición para acompañaros en el proceso. Dos mujeres líderes, 2 miradas, cada una con su estilo, con su forma de llevarlo en lo personal y en lo profesional. Tomando decisiones cada día para conciliar. Eligiendo ser felices. Logrando objetivos.

¿Tú también quieres? ¿Qué vas a comenzar a hacer?
Te dejamos nuestros libros para ayudarte a desarrollar tu liderazgo:



Y recuerda, juntas, somos más fuertes. Formando equipo llegamos más lejos.


Aprendiendo en el camino del crecimiento.
Raquel Bonsfills