Cuando ocurre una tragedia cercana, como la del pasado jueves en las Ramblas de Barcelona, es cómo si un tren nos arroyara. Es un suceso incontrolable e inesperado. Las reacciones que nos deja a nivel físico, emocional y social son múltiples y, para los familiares y amigos de las víctimas serán para toda la vida. Mucho dolor, profunda tristeza, desolación… También indignación, impotencia, rabia, frustración, enfado. Dada la magnitud de esta horrible tragedia en este artículo hablamos del...









