¿Tienes alma de emprendedor? ¿Te has planteado abrir un nuevo negocio o tener tu propia fuente de ingresos? ¿Quieres dar un giro a tu vida profesional? Aquí tienes varias ideas que van a tener buenos rendimientos en el futuro próximo.

Aunque parece que tener un negocio propio es un riesgo, cuando te gusta hacer las cosas a tu manera o cuando tienes ideas que no puedes llevar a cabo porque siempre depende la decisión de otros, el tener tu propia empresa es una solución muy satisfactoria. También, cuando tienes una visión de ti mismo aportando valor a la sociedad o cuando sientes que tienes una misión de vida por cumplir, te aseguro que la fuerza que te mueve a realizarlo no va a ser la misma si decidieras hacer algo diferente. Así que ¡aprovéchala!
Hay algunas preguntas que has de hacerte previamente porque, no lo vamos a negar, nadie dijo que fuera fácil, hay tarea que hacer. Solo que con ayuda y teniendo claras tu motivación y propósito, te será más sencillo superar los desafíos del camino.
Preguntas interesantes a hacerte antes de comenzar:
- ¿Qué me gusta y apasiona?
- ¿Qué se me da bien? ¿En qué soy bueno/a?
- ¿Qué creo que la sociedad necesita? ¿Qué demanda el mercado?
- ¿Estaría el público dispuesto a pagar por ello?
- ¿Tengo ingresos extra o ahorros como para sostenerme mientras mi negocio empieza a dar rendimiento?
Estas preguntas forman parte de la filosofía japonesa IKIGAI que significa razón de vivir o razón de ser. Y cuyas respuestas dan un marco muy útil a la hora de emprender o de saber cómo orientar tu futuro profesional.
¿Qué necesita el mercado hoy en día?
Una de las claves más interesantes es conocer la situación macro y microeconómica, pero si no estás muy puesto en ello, lo mejor es leer resúmenes o noticias relacionadas con tendencias en los hábitos, en las costumbres, en las nuevas inquietudes de las personas.
Por eso quiero darte algunas áreas que van a ser determinantes en el futuro empresarial.
1. Nos hacemos mayores
El grueso de la sociedad está en edades superiores a los 45-50 años. Son los nuevos silver, porque ya peinan canas, pero están al 100% de sus capacidades. Lo cierto es que nuestra idea de persona de 60 años de hoy no es la misma que la que teníamos de niños, y es ahí donde entran una serie de negocios interesantes para el futuro de los siguientes años:
- Negocios relacionados con la menopausia. La mitad de la población son mujeres y han de pasar por ello. Cada vez se está dando más visibilidad al tema y se puede ayudar mucho en esta etapa.
- Negocios relacionados con el cuidado de los mayores. Hay que acompañarlos a médicos o a la compra, no dejarles solos, atenderles en sus necesidades básicas, entretenerles… cada vez más hay abuelos que viven solos porque aún se manejan pero que necesitan ayuda.
- Negocios relacionados con la digitalización y actualización. Estas generaciones no son nativas digitales, pero viven en un entorno muy digital ya. Por eso, la formación en aspectos tecnológicos de uso cotidiano, las aplicaciones que nos hacen la vida más fácil, también hay que enseñarlas.
- Turismo, viajes y actividades para los que tienen más tiempo y aún se mantienen activos. Programas que sirven para socializar y disfrutar haciendo lo que les gusta. Desde manualidades hasta rutas de alimentación gourmet, recorrer la historia de un lugar o ir a esos lugares a los que siempre has soñado. Hay un sentido importante ahora por disfrutar del momento y en esa línea se pueden encontrar diversas propuestas de negocio.

2. El cuidado y el bienestar
Desde la pandemia la sociedad se ha hecho mucho más consciente de las necesidades de cuidarse, tanto el cuerpo como la mente. Los problemas de salud mental, ansiedad, estrés y depresión son las enfermedades más comunes. Y hay mucho en lo que se puede ayudar.
- Negocios relacionados con la psicología y las terapias alternativas que llevan a la relajación, la meditación, el mindfulness o la conexión con uno mismo. Ayudar a parar dentro de este ritmo frenético de vida para hacernos conscientes de lo importante: vivir.
- Negocios relacionados con la alimentación saludable, restaurantes con bajas calorías o huertos ecológicos recuperando sabores naturales.
- Las emociones también llevan a negocios que facilitan su gestión, como los gimnasios de boxeo para liberar la ira o los cafés con librerías, cojines y música ambiente suave donde poder sentarse a pensar sin guardar mucho las formas para dejar volar la tristeza. Lugares que acogen y recogen, con ambientes cálidos, donde apetece estar.
- Y para cubrir la ansiedad del no llegar a todo, herramientas o programas de gestión que faciliten la vida.

3. Nuevos intereses
Las nuevas generaciones no están en la misma onda que los mayores, ni a nivel familiar ni social. Por eso, es necesario ofrecerles soluciones a sus necesidades e intereses actuales.
- Negocios relacionados con el marketing digital, la ciberseguridad, inteligencia artificial, las redes sociales y lugares de encuentro virtuales, juegos, realidad aumentada, compra online y también negocios que ofrezcan facilidades para devolver lo comprado que no sea lo esperado. Hoy todo está a un click.
- Negocios relacionados con el cuidado de las mascotas. Las nuevas generaciones tienen más mascotas que hijos. Son las nuevas familias y se está dispuesto a invertir en ellas para ofrecerles el máximo bienestar. Desde peluquerías, centros veterinarios, ropa y accesorios, comida, adiestramiento, guarderías y hoteles.
- El cuidado del medio ambiente, lo ecológico, las energías renovables, la recuperación de las fibras naturales, sin plásticos, materiales nobles, proyectos que protegen fauna y flora, recuperación de la artesanía, aunque con una difusión y procesos de compra digitales. Son áreas de negocio que están creciendo.

4. Búsqueda de lo especial
No nos vale todo. No nos vale lo de siempre o más de lo mismo. Queremos experiencias únicas, sentirnos especiales por un día, hacer eso que no está al alcance de cualquiera. Aunque para muchos sea por puro postureo en redes sociales, lo cierto es que a todos nos gusta sentirnos importantes, agasajados, nos gusta deleitarnos ya sea con una comida o visitando un lugar encantador.
- Negocios relacionados con escapadas a lugares diferentes, hoteles únicos, sensaciones y experiencias que no podrás tener en ningún otro sitio.
- Negocios relacionados con actividades y vivencias extraordinarias: el roof top más alto, tocar al animal más exótico, disfrutar de todos los helados que quieras y hacerlos tú mismo, aprovechar la temática más popular para montar un restaurante (HarryPotter, capibaras…) o la experiencia enológica única entre viñedos.

5. La especialización
Cada vez más queremos productos y soluciones personalizadas. No nos vale un CRM normal, necesitamos la adaptación perfecta a nuestro negocio. No nos sirve una formación genérica salvo para tener las ideas básicas de un tema, queremos saber cómo pulir nuestros conocimientos de forma concreta.
- Más mentores que formadores. Personas con experiencia que sepan ir al grano y adaptarse a las necesidades específicas del cliente. Que ofrezcan soluciones e ideas a problemas concretos. Facilitadores.
- Formación continua. Seguimos aprendiendo a cualquier edad. Aunque hay una mayor tendencia a que sea desde casa o desde cualquier lugar y a cualquier hora para que suponga el menor esfuerzo posible gracias a las nuevas tecnologías. Lo más demandado es el aprendizaje de idiomas, en digitalización, de software específico y en habilidades técnicas…

Hay muchas formas de seguir creciendo profesionalmente y si tienes dudas de por dónde seguir tu camino, puedes pedirnos ayuda, porque hoy más que nunca, dedicarnos a lo que nos gusta es un regalo.
Con lo que te he compartido, ¿se te ocurre alguna forma de aportar valor al mundo? ¿Te animas a emprender?
Te acompaño en el camino del crecimiento.
Raquel Bonsfills

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