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Querido compañero,

¿Con qué actitud enfrentas las objeciones que te plantean tus clientes? Responder las objeciones de tus clientes: 11 claves para tener éxito

Cómo ser buen vendedor: responder las objeciones

Según la R.A.E., una objeción es una razón que se propone o dificultad que se presenta en contra de una opinión o designio, o para impugnar una proposición. En definitiva, un razonamiento o un argumento contrario a alguien o a algo.

En un primer momento, no nos agrada que nos lleven la contraria o que se opongan frente a algo que digamos, esto forma parte de la naturaleza humana. Por este motivo, es fundamental que cuidemos la actitud a la hora de recibir y tratar las objeciones que nos plantean nuestros clientes.

Hoy quisiera compartir contigo 11 claves sobre la actitud a tener en cuenta a la hora de responder las objeciones que nos plantean nuestros clientes:

  • No te tomes la objeción como algo personal. Cada uno tenemos una perspectiva diferente de la vida y vivimos una realidad distinta de la que viven los demás. Por esta razón, es absurdo que incluso en el caso de que alguien nos insultara nos lo tomemos como algo personal. La objeción es una señal inequívoca de que el cliente nos está demostrando interés. Aprovechemos el momento con objetividad y profesionalidad y no como algo personal.
  • Ser positivo frente a las objeciones. “la cara es el espejo del alma”. Esto indica que lo que pensamos lo vamos a reflejar a través de los más de 20 músculos que hay en nuestra cara. Te recuerdo que de nuestras 4 partes como ser humano, la única que no nos engaña es el cuerpo. Es importante considerar que las objeciones realmente son oportunidades de venta. El verlas como algo positivo es el comienzo para mostrar una actitud positiva y de esta manera, nuestro cliente se sentirá cómodo al plantear su duda, su incertidumbre o su miedo a su elección en la compra.
  • Mantener la calma. la tranquilidad denota seguridad en uno mismo y en lo que se dice. Perderla o demostrar nerviosismo muestra una incapacidad para dar respuesta y crea desconfianza respecto a la calidad de la respuesta. Además, solo pierde la calma quien no tiene argumentos válidos o respuestas satisfactorias. De ahí, la importancia de prepararse para que una objeción no nos saque de nuestra zona de confort.
  • Agradecer que tu cliente te diga sus objeciones. Si un cliente te plantea objeciones es que está interesado en tu servicio o producto. Es muy aconsejable que le digas frases como: “le agradezco que me indique…”, “muchas gracias por darme la oportunidad de comentarle…”
  • Practicar la observación. El cliente no lo sabe pero la mayoría de todos nuestros clientes nos plantean las mismas objeciones. Es fundamental preparar las respuestas de las objeciones que nos puedan plantear para poder responder a nuestros clientes con argumentos claros y precisos, y empleando el menor tiempo posible en hacerlo. De esta manera, el cliente sentirá nuestra seguridad. Además, como tu respuesta va a ser automática, podrás estar más pendiente de todo lo que te diga tu cliente, tanto de su lenguaje verbal y como no verbal, estarás más escuchándole empáticamente y no preparando una respuesta frente a lo que te plantea.
  • Otra actitud sería el practicar la humildad. Evitar toda confrontación con el cliente, Suprimir del vocabulario expresiones como: "Usted se equivoca…", "le voy a probar que no es así…", "de ninguna manera". Ganar discusiones implica perder ventas. Te propongo hacer participar de tus ideas a tu cliente, sin imponerlas.
  • Tratar las objeciones con el máximo respeto. Trata las objeciones con empatía hacia el cliente, todas sus objeciones son importantes para él. Te propongo con el fin de no herir la susceptibilidad de tu cliente usar expresiones como: "Comprendo perfectamente su punto de vista", "entiendo perfectamente lo que me dice", "me expone usted un problema interesante", "hace usted bien en llamar mi atención sobre este punto", "una observación muy interesante"
  • Demostrar interés por todo lo que nos diga el cliente. Una forma de mostrar interés es por ejemplo, repitiendo la objeción. Pedir al cliente que te confirme si has entendido correctamente la objeción. Esto denota interés y te da más tiempo, si lo necesitas, para pensar sobre algo de lo que te ha planteado.
  • Mostrar una actitud proactiva. Una forma sería encadenar los argumentos. Evita la reacción del cliente no parándote tras haber contestado y argumentado una objeción, pues si le das tiempo, le dejas reflexionar al cliente y probablemente, el cliente te hable de otra objeción en la que ni había pensado. Para evitar esto, es importante encadenar la respuesta con la argumentación necesaria y seguir adelante con la venta.
  • Presentar ética profesional. Por ejemplo, no hablar de la competencia, ni para bien, ni para mal. No dar importancia a quienes no deben tenerla. Estamos ahí para hablar de nuestro producto y servicio con todos sus beneficios y posibilidades que ofrece al cliente. El mérito por demérito ajeno, denota carencia de cualidades propias.
  • Actitud vencedora. Por ejemplo, tras resolver una objeción intenta un cierre. Toda contestación a una objeción que impresione favorablemente al cliente, constituye un momento propicio para intentar un cierre de la venta. Aprovéchalo. Tener en mente que resolver la objeción te va a permitir hacer el cierre, te proporcionará una actitud ganadora ante la situación.

Con el fin de complementar las claves que te acabo de compartir, te dejo un vídeo que te va a dar más información al respecto: “Las cinco palabras clave de la buena actitud en ventas”

Después de lo que te he compartido ¿Qué otras claves referente a tu actitud tienes en cuenta a la hora de tratar las objeciones? ¿De qué forma vas a preparar y prepararte para tratar las objeciones de tus clientes?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Querido compañero,

¿Qué tienes en cuenta en una negociación? ¿Cuáles son las fases de un proceso de negociación?

Negociación

 Hoy me gustaría hablarte de las 6 fases de un proceso de negociación, así como su importancia:

 1.     Fases de la Preparación. Voy a compartirte una frase mía que ya te he dejado en varias ocasiones y que viene bien para esta fase de un proceso de negociación: “lo bien preparado, resultado esperado, lo mal preparado resultado caótico”.  ¿Qué preparas en una negociación? ¿cómo te preparas?

Para preparar una negociación en 2miradas te compartimos una de nuestras tablas:

Negociación tabla

  2.     Fase MAAN. Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociado.

 MAAN

 3.     Gestionar los elementos de la negociación. Algunos de estos elementos son:

  • Intereses: centrarse o hacer notar los intereses y objetivos mutuos, no las posiciones.
  • Criterio: sería recomendable acudir a la negociación con la disposición de buscar el ganar-ganar en la negociación, que los resultados beneficien a ambas partes.
  • Opciones: generar una variedad de posibilidades/ alternativas para un beneficio común.
  • Personas: separar a las personas del problema. Mantener la relación entre las partes.
  • Clima: orientado a soluciones, igualitario, colaborativo…

4.     El acuerdo - el compromiso. Ésta es la fase de resolución de un conflicto y para ello es importante hacer una síntesis: Breve, Concisa, Estructurada y Neutral.

En esta fase también se fijan fechas, plazos, condiciones, compromisos…

5.     Celebración. Tras el acuerdo celebrar el/los acuerdo/s para limar roces posibles que hayan surgido durante el proceso de negociación y mejorar las relaciones.

6.     Seguimiento. En esta fase intentaremos que se cumplan todos los acuerdos fijados en el cierre. Si han habido disconformidades y/o incumplimientos nos centraremos en buscar soluciones y argumentos adecuados para explicarlas, resolverlas, denunciarlas o asumirlas y no en buscar culpables.

  ¿Qué otras fases conoces en un proceso de negociación?

Con el fin de completar lo que te he estado compartiendo te dejo un vídeo: “fases de la negociación”

 Después de lo que te he compartido ¿Qué vas a mejorar en cada una de las fases de una negociación? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

 ¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

¿Cuántas veces hemos metido la pata por precipitarnos? ¿Cuántas veces nos hemos arrepentido por haber dicho algo inapropiado en el momento menos oportuno? ¿Cuántas veces hemos sentido que la situación se nos iba de las manos? ¿Cuántas veces nos han dicho "cuenta hasta 10 antes de hablar"? Todo esto tiene que ver con nuestra capacidad de autocontrol.

 Autocontrol

El control hace referencia a inspeccionar, comprobar, poner alertas de chequeo y ver cómo está la situación en un momento dado. Es estático. Por ejemplo, cuando hacemos un test para saber cuánto sabemos de un idioma en ese momento.

Al controlar obtenemos una información, unas señales que hemos de saber interpretar y prestar atención. Y en función de lo que estas señales nos indiquen, actuar.

Esta forma de actuar depende de la capacidad de regulación que tengamos. La regulación es dinámica y se hace sobre la marcha, ajustándose según el sistema en el que se mueve y con las herramientas de que dispongamos. Por ejemplo, si hay atasco por un accidente de tráfico, los paneles de la carretera mostrarán mensajes que nos notifiquen lo sucedido y nos faciliten salidas alternativas para poder seguir con la marcha normal.

 Diferencia control y regulación

Poniéndonos en el ámbito personal, podríamos decir que primero hemos de conocer cómo reaccionamos y actuamos de manera habitual para poder detectar las señales que nos indican que algo ha cambiado, por ejemplo, que nos estamos poniendo rojos, o que nos estamos enfadando.

Una vez detectado, en lugar de hacer como que no pasa nada o simplemente no hacer caso a las señales de nuestro cuerpo, hemos de tomar conciencia de lo que está ocurriendo para poder actuar de la forma que mejor nos interese. Por ejemplo, noto que me están sudando las manos, y tengo que saludar a mi cliente que viene a mi encuentro. Si yo tomo conciencia de que esto me está ocurriendo, no le daré la mano sin más, dejando esa desagradable sensación entre ambos. Tengo un pequeño margen de tiempo para hacer algo que me permita paliar la situación.

En este momento es cuando nos autoregulamos. Realizamos los ajustes necesarios para llegar a buen término, o a una mejor situación que si no hubiéramos hecho nada. En el caso del ejemplo del saludo a nuestro cliente, una alternativa es meter la mano en el bolsillo donde está oportunamente nuestro pañuelo para disimuladamente secarnos. 

Por lo tanto podríamos decir que:

Autocontrol = Autoconocimiento + Hacernos conscientes de lo que indican las señales + Autoregulación.

 

Quisiera poner un caso que sirva de ejemplo de la necesidad del autocontrol:

En una empresa se dice a los trabajadores que han de hacerse recortes y que va a haber varios despidos. Cuando los empleados escuchan la noticia, la sorpresa hace que todos los empleados se enfoquen en los despidos, queriendo saber más, elucubrando sobre quienes, en qué se basarán, de qué departamento...

La atención en esta ocasión está en los despidos, en si seré yo uno de los que eche la empresa, en si no estoy haciendo bien mi trabajo o si no termino de entenderme con mi jefe y por eso soy candidato a ser uno de los despedidos... Proyectamos nuestros miedos, nos mostramos malhumorados, inquietos, tristes, enfadados, culpabilizamos, nos comparamos...

Entonces, como la atención está en otros temas que no son el trabajo, un trabajo que hay que seguir haciendo pase lo que pase, esto hace que se empiecen a cometer más errores. Y por tanto, comenzamos a "ayudar" a que podamos ser candidatos para dejar la empresa.

 

Para trabajar el autocontrol, os propongo mis 6 Aes del autocontrol:

Autoconfianza. Creer que puedo con la situación, que hago lo mejor que sé en cada momento y que sigo aprendiendo para hacerlo mejor y mejor cada día. Pongo toda mi dedicación y empeño en dar lo mejor de mí. Y si soy consciente de que no he dado lo mejor de mí en algún momento, confío en que sabré buscar otras vías que me lleven a superar la situación que se dé en consecuencia.

Atención al pensamiento. ¿Dónde tengo puesta mi atención? ¿En qué estoy pensando? Si es en justificaciones, en protestas, en excusas,...o es en contar hasta 10, en "vamos a dejar que esto se enfríe y veremos", en "es su opinión y puede ser tan válida como la mía, aunque yo no la comparto".

Airear las emociones.  Permitir que salgan las emociones de una forma fluida y oportuna. Dándolas el momento y lugar. Tan solo con expresar la emociones que nos desbordan hace que su intensidad baje y que nos sintamos mejor. De ahí que muchas veces digamos que "necesitamos desahogarnos".

Aceptación de la realidad. La situación es la que es, está ocurriendo, no sirve negarlo, y es posible que no la haya elegido yo. ¿Ha cambiado algo en este momento para mí? ¿Qué puede tener de positivo para mí?

Analizar alternativas. Indagar sobre diferentes opciones que me permitan afrontar la situación. ¿Qué está en mi mano? ¿Qué puedo hacer para llevar lo mejor posible la nueva situación en la que me veo envuelto?

Acción. El autocontrol requiere actuar porque controlar y no hacer nada al respecto es una pérdida de tiempo y energía. Por tanto, se trata de ocuparse en lugar de preocuparse. Desde respirar profundo hasta hacer un plan de trabajo para salir de la situación ¿Qué voy a comenzar a hacer?¿Qué es más ecológico para mí y para mi entorno? Decisión y Proactividad.

 

¿En qué vas a poner tu atención para comenzar a mejorar tu capacidad de autocontrol?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

El liderazgo es una habilidad cada día más demandada, no solo para los equipos sino también para desarrollar esta capacidad cada uno en nuestra vida, tomando las riendas en los distintos ámbitos de la misma. Necesitamos líderes en este nuevo paradigma.

Ponerlo fácil

Facilitar

Hoy quiero hablaros de un tipo de liderazgo, el que ejerce el líder facilitador. ¿Y por qué? En mi opinión, este líder se hace cada día más importante porque las empresas van contando con personas muy especialistas en sus áreas, con organizaciones más horizontales en las que se subcontratan servicios concretos a las personas más cualificadas.

Por tanto, para este tipo de casos, no se busca un líder que sea maestro que contrata al aprendiz, sino más bien un líder que representa, une, coordina y facilita el trabajo de su equipo para que sea lo más competitivo y con mejores resultados del mercado.

Esta facilitación del líder se puede expresar desde dos puntos de vista, 2 miradas: 

A nivel estratégico, con una mirada hacia el exterior del equipo, tendremos un líder que:

  • Toma decisiones que procuren mejores negocios para la empresa.
  • Busca las mejores oportunidades para que su equipo aporte valor. Conoce el mercado.
  • Se relaciona con los otros departamentos de manera que construyan juntos, facilitando la cooperación.
  • Negocia las mejores condiciones para los miembros de su equipo y para sus proyectos, de forma que los puedan resolver con mayor éxito.
  • Allana el camino para que los miembros de su equipo puedan acceder a otros agentes de dentro de la empresa o de fuera.
  • Sabe vender las capacidades y virtudes de su equipo. Habla bien de él.
  • Cree y confía en las posibilidades y el buen hacer del equipo. Lo transmite con pasión.
  • Defiende al equipo cuando es necesario y asume su responsabilidad ante posibles errores.
  • Busca las herramientas, las personas, la formación y los recursos que faciliten el trabajo a su equipo.
  • Pelea y preserva los intereses de su equipo frente a superiores, incluso frente a la Dirección General.
  • Representa al equipo con orgullo.
  • Su pregunta: ¿cómo puedo hacer que mi equipo llegue más lejos?

 

A nivel de su equipo, con una mirada hacia el interior del equipo, tendremos un líder que:

  • Crea un clima de confianza y ayuda a que el equipo funcione en un buen ambiente de trabajo.
  • Es un referente que da ejemplo sobre cómo ser parte del equipo, sobre la forma de comunicarse entre ellos.
  • Da respuestas.
  • Aporta su sabiduría e invita a que los demás también lo hagan.
  • Fomenta el apoyo entre cada uno de los miembros del equipo. Hace que uno y uno sumen más que dos.
  • Escucha a las personas y gestiona las emociones del equipo.
  • Conoce al equipo, sabe los intereses de cada miembro, sus motivaciones, sus fortalezas y debilidades.
  • Apoya la creatividad, promueve la innovación.
  • Prepara a sus equipos antes de mandarlos en su representación.
  • Da lo que cada miembro necesita de forma individual y también reconoce de forma colectiva.
  • Dirige estableciendo prioridades, organizando de forma eficiente los recursos según las tareas a realizar y el tiempo disponible.
  • Cuestiona y capacita al equipo para que den lo mejor de sí mismos.
  • Permite el aprendizaje del error.
  • Sus preguntas: ¿Cómo estás? ¿qué necesitas?

 

Hablando de los líderes facilitadores, Matthieu Ricard, dice que lo líderes han de ser serviciales, aportando un punto de altruismo a sus organizaciones. Os dejo algunas de sus interesantes reflexiones aquí.  

Sabiendo esto, ¿quieres ser un líder facilitador? ¿Qué vas a comenzar a hacer?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Cómo te programas? ¿Qué tienes en cuenta? ¿Qué técnicas utilizas?

 noche y día, bioritmo

En algunos de mis artículos anteriores ya te había hablado sobre la Planificación versus la Programación, y también de 10 claves y herramientas para programarte, hoy quisiera compartir contigo algunas técnicas para programarte más eficazmente:

Seguro que para programarte utilizas tus técnicas,  hoy quiero compartirte tres de las que yo uso habitualmente.

Una es la PNL (Programación Neuro Lingüística). Para programarnos es fundamental cuidar el cómo nos hablamos, las expresiones que utilizamos y el lenguaje en el que nos comuniquemos, que es importante que sea un “lenguaje positivo”. Por ejemplo: No es lo mismo decirte: “tengo que ir a una formación” a decirte ”voy a esta formación porque deseo mejorar y me gusta reciclarme”. Ya tratamos este tema en otro de nuestros artículos: ” lo que te dices y como te lo dices importa”

También es muy importante cuando te programas el cuidar tus pensamientos negativos o derrotistas. Por ejemplo, no es lo mismo pensar: “vaya día tan malo que voy a tener” a pensar “hoy voy a por todas, seguro que tendré un gran día”.

Esto es importante a la hora de programarte porque llegar o no llegar a lo que quieres hacer en el día dependerá de ello.

Otra técnica que utilizo es la Gestalt, el “vivir el aquí y el ahora” para concentrarme en lo que estoy realizando en cada momento, sin distracción. Por ejemplo: si estás duchándote, disfruta del agua al caer por tu cuerpo, del aroma del champú… en lugar de estar pensando en lo que vas a hacer después. O si estás realizando un informe, olvídate del e-mail, del teléfono,...y así podrás tener en la mente todo lo relativo a ese informe. De esta forma puedes optimizar tu tiempo y ser más eficiente. Y saber cuánto tiempo dedicas a cada cosa es una buena forma de programarse mejor y ya que lo conoces, aprovecharlo al máximo de concentración.

Tenemos ritmos biológicos diferentes, por eso, otra técnica que te propongo es atender a tus bio-ritmos, Cronobiología para ser más eficaz a la hora de programarte. Puedes saber más sobre la cronobiología en el vídeo que te dejo aquí.

  • La gente “de mañana” tiende a despertarse con facilidad, a estar en alerta desde el primer momento y tiene una caída energética considerable a últimas horas de la tarde.
  • La gente “de mediodía” es la que mejor se adapta al horario de 9 a 5. Se despiertan entre las 7 y las 8 con una actividad más lenta y su energía tiende a elevarse a primeras horas de la tarde.
  • La gente “de noche” es la que tiene el despertar más lento y la que puede estar durmiendo por la mañana sin que les moleste la luz. Son espectadores de programas de madrugada y asistentes a las “sesiones golfas” o tertulias nocturnas.

Es difícil clasificarnos claramente en una de las franjas diarias, ya que la energía puede sufrir altibajos en pequeños mini ciclos. Una buena técnica consiste en hacer un seguimiento de: las horas en las que estamos con más alerta y energía, de aquellas en que nos sentimos despiertos pero con ganas de descansar un rato, y –por último- de las horas en las que realmente nos cuesta un esfuerzo realizar el trabajo. Conocer el ciclo diario de energía nos permite programar las actividades en relación a nuestro grado de alerta.

En los estados de máxima alerta te propongo programar:

  • Grandes proyectos que precisen de un alto grado de implicación y concentración.
  • Asuntos críticos que generan presión.
  • Lecturas importantes y complejas.
  • Material que puede ser aburrido.
  • Reuniones con el jefe.
  • Reuniones y llamadas en las que –sobretodo- es importante escuchar.
  • Todo lo que requiera mas pasividad que actividad.
  • Situaciones en las que no se quiera ser interrumpido.

¿Qué otras tareas y actividades se ocurren programar cuando estás en un estado de máxima alerta?

En cambio, cuando te encuentras en un estado de letargo es cuando más nos cuesta la concentración, la atención y el mantenimiento de una actitud activa… Si nos vemos obligados a escuchar y tomar notas, el moverse y despertar el interés pueden ser unas buenas técnicas. No obstante, los ciclos de atención tienen una fluctuación de 90 minutos aproximadamente. Pararse cinco o diez minutos cada hora y media nos permite reemprender la actividad con energía renovada.

En este estado letárgico propongo realizar tareas como:

  • Proyectos de corta duración.
  • Tareas breves y variadas.
  • Actividades que requieran movimientos físicos en los que la concentración no deba ser crítica (salir del despacho e ir a otro piso para buscar algo…)
  • Llamadas o reuniones con personas que nos agraden.
  • Todo lo que encontremos sumamente interesante.

¿Qué otras tareas y actividades se ocurren programar cuando estás en un estado letárgico?

Y tú, ¿Crees que puedes mejorar tu programación? ¿De qué manera? ¿Cómo lo vas a llevar a cabo?

No te olvides que te acompaño con pasión al logro de tu éxito.

Milagros García

He estado últimamente pensando en la importancia de la superación y en poder acompañar a los equipos a que se superen y a que superen los vaivenes y baches que, a veces, frenan o golpean a nuestros departamentos.

 roto

Podemos llegar más lejos de lo que creemos, somos más fuertes de lo que pensamos, y tenemos mayor capacidad de aguante y resistencia de lo que sentimos, incluso resiliencia, como ya comenté en un artículo anterior.

Tenemos muchísimos ejemplos de esto, como el que os dejo en este vídeo:

Sin embargo, hemos también de cuidar de nosotros mismos, y conocer nuestros límites. Hablamos a veces de heroicidades que atentan contra nuestra vida o nuestra salud, sin ser una cuestión de supervivencia, llevando al extremo la superación personal o profesional, con una excesiva sobre-exigencia.   

Superación

Os recuerdo la definición de superación. Según la RAE es: Acción y efecto de vencer obstáculos, exceder límites y dejar atrás.

Cuando nos superamos, se amplía nuestra zona de confort, ampliamos nuestro mapa mental y crecemos.  ºan situaciones que nos obligan a superarnos de forma forzada, y esto suele dejarnos ciertas "heridas" que hemos de ayudar a cicatrizar.

Por ejemplo, en el caso de equipos que han trabajado duro por conseguir un proyecto y no ha salido. Es un tiempo dedicado, un esfuerzo, una ilusión que se ha desvanecido. Hay que recuperarse y seguir adelante, acompañando al equipo también emocionalmente. Dejar atrás este proyecto y coger fuerzas para afrontar uno nuevo, con un nuevo objetivo y una ilusión renovada. ¿Cómo lo hacemos?

 Me he dado cuenta que todos nos superamos muy a menudo en nuestra vida. Cada vez que queremos avanzar hacemos algo que no habíamos hecho hasta entonces, rebasando nuestros límites conocidos. Por ejemplo, visto desde nuestra perspectiva personal, serían situaciones como: casarnos, irnos a vivir solos, tener un hijo, salir de nuestra ciudad natal, aprender otra lengua...

Por tanto, la superación tiene mucho que ver con querer, atreverse y con el aprendizaje.

Y visto desde nuestra perspectiva profesional, podemos encontrar situaciones en las que nos superamos como: comenzar unos estudios, aprobarlos, trabajar en una empresa, montar una empresa propia, cambiar de puesto, proponer una campaña diferente de marketing... Estamos continuamente realizando tareas y acciones nuevas  para crecer profesionalmente.

Entonces, la superación, también tiene mucho que ver con la acción, la innovación y la mejora continua.

Necesitamos superarnos para avanzar en el camino de nuestra vida.

Y tú, ¿quieres superarte?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

Cuándo te programas ¿qué tienes en cuenta? ¿qué herramientas utilizas?

 Programar1

Ya te había hablado sobre la Planificación versus la Programación, hoy quisiera compartir contigo algunas claves para programarnos, pero antes de nada te recuerdo que, la planificación es tener claro cómo voy a hacer lo que quiero y la programación es concretar cuando hay que hacer esas actividades y tareas y los recursos que necesito.

Algunas de las claves que te propongo para programarte más eficazmente:

  • Programar las acciones según los objetivos a alcanzar.
  • Tener siempre a punto el programa de actividades diarias antes de empezar la jornada y por escrito. Jerarquizar por su prioridad e importancia nos será de gran ayuda.
  • Elaborar un programa que incluya los temas prioritarios y vitales. Atenderlos, respetarlos, mimarlos… Y delegar aquellas cuestiones que nos sean posibles para sacar tareas del mismo.
  • Intentar acompasar las actividades vitales para las horas de más alerta y eficacia.
  • Agrupar actividades y temas relacionados para realizarlos conjuntamente, siempre que sea posible, como llamadas todas seguidas, ver el correo en un horario determinado y no a cada momento...
  • Programar largos períodos de tiempo para las tareas más importantes.
  • Asegurarse de que cada actividad tenga el tiempo suficiente.
  • Mantener la suficiente flexibilidad para hacernos cargo de lo que no habíamos previsto, como las posibles interrupciones.
  • Incluir en el programa diario un tiempo para la reflexión y la programación. Además, incluir un horario fijo para la lectura de temas profesionales.
  • Asegurarse de que aquello a lo que dedicamos más tiempo está alineado con los objetivos que deseamos alcanzar. 

¿Qué otras claves tienes en cuenta a la hora de programarte?

Me gustaría complementar lo que estoy hablando con un vídeo  Pon en forma tu cerebro en 21 días:

 

Aunque puedes hacerlo tú mismo con un hoja de papel y una agenda, existen herramientas y aplicaciones que facilitan la gestión de tareas, la comunicación y seguimiento de éstas dentro de un proyecto. Algunas de ellas:

  1. Google Tasks: es una aplicación de Google para gestionar tareas. Es una aplicación simple para gestionar tus propias tareas pero de difícil aplicación en proyectos.
  2. Wundelist: es una buena y sencilla aplicación que te permite crear listas de tareas y jerarquizar la importancia de cada una de ellas.
  3. Do it (Tomorrow): con esta herramienta puedes programar las tareas de hoy y las de mañana. Esta herramienta es muy apropiada para quien prefiere la agenda de toda la vida.
  4. Teux Deux: si eres quien configura tu trabajo de semana en semana esta es tu herramienta. El programa te separa en columnas la semana laboral y es muy fácil de usar.
  5. Remember the milk: destaca porque ofrece una amplia variedad de opciones para organizar las tareas y porque permite su integración con Gmail, Google Calendar y Twitter.
  6. Active Collab: es una herramienta de colaboración para equipos de proyectos con la posibilidad de realizar la planificación y seguimiento de las tareas.
  7. Omnifocus: esta herramienta es muy popular y con él puedes marcar fechas límite a las tareas o proyectos y agregar mensajes de voz e imágenes.
  8. Things: cuando esta herramienta detecta no has cumplido con alguna tarea a su debida fecha, te lo recuerda y la pasa de forma automática a la lista de las tareas que tienes que acabar hoy.
  9. Toodledo: esta herramienta te permite organizar las tareas según preferencias y prioridades y además, te permite que la herramienta te planifique en caso de que no estés seguro de qué es lo que deberías hacer en primer lugar.
  10. Intervals: esta herramienta es una aplicación online de gestión de proyectos que permite gestionar el cronograma y las tareas, incluyendo un espacio de colaboración con la presentación de informes.

programar

¿Qué otras herramientas conoces?

Puedes conocer más aplicaciones de gestión de tareas en el link que te incluyo: http://www.lancetalent.com/blog/las-10-mejores-herramientas-para-la-gestion-de-tareas/

Después de todo lo que te he compartido, ¿Crees que puedes mejorar tu programación? ¿De qué manera? ¿Cómo lo vas a llevar a cabo? ¿Qué herramienta/s vas a usar?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión al logro de tu éxito.

Milagros García

Querido compañero,

¿Qué tienes en cuenta a la hora de gestionar una negociación? ¿Cómo gestionas estos elementos?

negociación

Ya os compartí hace tiempo en otro artículo algunos trucos para preparar la negociación. Hoy quiero compartir contigo la importancia de conocer y gestionar los elementos que aparecen en una negociación.

Algunos de estos elementos son:

  • Intereses: Centrarse o hacer notar los intereses y objetivos mutuos, no las posiciones.
  • Criterio: Insistir en que los resultados se basan en objetivos comunes.
  • Opciones: Generar una variedad de posibilidades / alternativas para un beneficio común. En general ninguna de las partes deberá convenir en algo que sea peor para esa parte que su MAAN (Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociado).
  • Personas: Separar a las personas del problema. Mantener la relación. Intentar crear compromisos con la otra parte. Tomar un acuerdo será más fácil en la medida que los compromisos adoptados sean comprensibles y verificables y para ello es conveniente diseñarles, plantearles y estructurarles.
  • Clima: orientado a soluciones, conseguir una buena comunicación entre las partes, crear un ambiente colaborativo…
  • Legitimidad (win-win): intentar que a cada parte le parezca justo, teniendo algún criterio de referencia externa que otorgue imparcialidad o algún principio de reciprocidad.

Algunas tácticas para gestionar estos elementos son:

  • Proveer de expectativas de futuro.
  • Poner límite: si es inaceptable, hacerlo saber y en ese momento no negociar.
  • Indicar lo Malo y lo Peor: proponer una situación realista, que será el objetivo y otra situación peor.
  • Echar un Farol.
  • Frases como: “Qué más quisiera yo”, da pie a explicar nuestra postura.
  • Arriba y abajo: aceptar si se hace otra concesión.
  • Enlazar: Si la otra parte nos destaca una debilidad, la intentamos enlazar con una fortaleza.
  • Chantaje emocional.
  • Hacer preguntas, escuchar activamente y saber manejar los silencios.
  • Actuar empáticamente, diciendo frases como: te entiendo, comprendo lo que me dices... de esta forma, la otra parte se relajará y se manifestará abierto a escucharte.
  • Muéstrate con actitud positiva, haz comentarios como que estas seguro que vamos a encontrar juntos soluciones para lo que estamos planteando...

¿De qué otras maneras gestionas los elementos de una negociación?

Es importante tener en cuenta, que si en un momento en una negociación lo que plantea la otra parte es inaceptable para la otra y nos encontramos en una situación de punto muerto, lo más adecuado, en ese caso, es proponer un aplazamiento y quedar otro día para retomar la negociación.

Con el fin de complementar lo que estoy hablando te dejo un  texto de un módulo que habla de los elementos de una negociación:

http://www.bvsde.paho.org/cursoa_mcc/e/modulo2.html

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué otros elementos tienes en cuenta en una negociación? ¿Cómo vas a mejorar la gestión de los elementos que intervienen en una negociación?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Muchas personas comienzan su día faltos de energía, sin ganas de hablar con nadie, molestas hasta que se toman el primer café,... A veces muestran más irritabilidad e impulsividad, son más susceptibles al estrés y a los cambios de humor...

A estas personas habría que preguntarlas ¿qué tal has dormido?

 Cansado

Los estudios de neurociencia están comenzando a darnos pistas sobre cómo funciona nuestro cerebro y también sobre la importancia del sueño. Muchas personas piensan que dormir es una pérdida de tiempo, y está calculado que si medimos el tiempo que dormimos respecto al tiempo que vivimos, más de un 30% del tiempo lo pasamos durmiendo. ¿Y por qué? ¡Porque así lo necesitamos para vivir!

Una de las funciones del cerebro según los neurociéntíficos (aunque hay aún numerosas hipótesis más) es que durante el sueño el cerebro ejerce un efecto reparador. Lo que hemos gastado durante el día, lo reemplazamos, y reconstruimos durante la noche. Y también, otra de las funciones importantes es que nos permite procesar los aprendizajes y sucesos ocurridos durante el día, consolidando la memoria. Os dejo un vídeo de Russel Foster explicando los avances en neurociencia sobre el sueño y la importancia de su cuidado para nuestro bienestar y estado emocional.

Muchas personas trabajan mucho y duermen poco. Si bien es cierto que según la edad las necesidades de dormir varían (por ejemplo, los niños han de dormir mucho más que las personas mayores),todos necesitamos un tiempo para que nuestro cerebro realice las funciones que sólo en ausencia de luz natural está preparado para realizar, como por ejemplo, la secreción de la hormona del crecimiento, que en los adultos condiciona la reparación de nuestra piel.

Para facilitar nuestro descanso y poder sentirnos mejor, menos irritables por las mañanas y más descansados, también será un factor importante cómo vivimos nuestro día. El cerebro acumula las tensiones sucedidas durante el día, los anhelos, la ansiedad, etc. y después necesita un tiempo para desconectar aunque nos vayamos a la cama y caigamos rendidos.

Por eso, los expertos en sueño, como el Doctor Estivill, nos cuenta en su libro "Dormir natural", que puedes conseguir aquí, que hay tres fases fundamentales que puedes chequear para valorar qué tal duermes:

1. Preparar el sueño: igual que con los niños hacemos el baño, la cena, les leemos un cuento y vamos bajando la intensidad de la actividad hasta llegar al sueño, de adultos ocurre lo mismo. Ir bajando la intensidad de la luz, olvidarnos del ordenador, el móvil o la tablet como medio para "entretenernos" antes de ir a la cama (o ya en la cama si eres de los que te lo llevas para mandar el último mensaje antes de dormir), es decir, tener rituales para ir a la cama que vayan haciendo al cerebro darse cuenta de que nos estamos preparando para dormir.

2. La hora de dormir: un buen colchón, una habitación con una temperatura adecuada, relajarnos, centrarnos en nuestra respiración, más lenta, dejando pasar nuestros pensamientos...

Dentro de esta fase se desarrolla el ciclo del sueño,  donde pasamos por una serie de etapas, comenzando por la primera, de sopor, en la que se nos relajan los músculos y caemos en la somnolencia dejándonos llevar por el sueño. Después hay una etapa de transición hacia la etapa en la que hay un sueño más lento, en la que las ondas cerebrales mantienen ya un ritmo muy ralentizado y necesitamos un estímulo más fuerte para hacernos despertar porque entramos en un sueño profundo. Y la etapa que se da a continuación es la que se denomina fase REM (rapid eye movement) en la que podemos reconocer que soñamos. Estas etapas se repiten 4-5 veces a lo largo de la noche.

 Mal despertar

3. Tener un buen despertar: que suene de forma estridente el despertador no es, desde luego, nada facilitador para afrontar el día con una sensación agradable y energía. Por eso, lo ideal sería poder despertarnos de forma espontánea, aumentando la intensidad de la luz de la habitación, con caricias (si tienes a alguien a tu lado) y sonidos que vayan aumentando de forma paulatina y dándonos el tiempo suficiente para activarnos.  Podemos comenzar con pequeños ejercicios para ir despertando también a nuestro cuerpo, seguir un ritual de despertar que incluya la limpieza de la piel, pues como he comentado se produce durante el sueño la regeneración de la misma, y desayunar sano y con tiempo nos ayudará a mejorar nuestro estado de ánimo para comenzar el día.

Por todo lo aquí comentado, dormir bien nos ayuda a tener una mejor concentración, tomar mejores decisiones, ser más creativos, facilita nuestras relaciones sociales, y sobre todo ganamos en salud.  ¿Qué vas a hacer para cuidar de tu sueño y de tí?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Conoces como lideras? ¿Conoces la diferencia entre gestionar y liderar?

Ovidio Peñalver y Milagros García

 Hoy quiero compartir contigo que he tenido el honor de compartir 2 jornadas de formación sobre Liderazgo con nuestro querido Ovidio Peñalver, como seguramente sabes, una persona de referencia en el mundo del management y un pionero en el liderazgo a través de los sentidos.

Me gustaría comentarte algunas claves que han surgido en estas formaciones.

Es importante darnos cuenta que estamos viendo un momento histórico fundamental. Tenemos la suerte de encontrarnos en un cambio de época, incluso en un cambio de paradigma. El cambio de entorno social lo ha provocado: la tecnología, especialmente el uso de internet, la integración de culturas muy diversas y el cambio de conciencia, con esto me refiero a nuevos hábitos culinarios, meditación…

Ovidio nos comentó que este cambio de paradigma provoca organizaciones emergentes, organizaciones con procedimientos ágiles, pocas jerarquías y que tengamos profesionales “líderes”.

¿Qué entiendes por líder? Nosotros entendemos que un líder es aquel que logra extraer lo mejor de los demás, a partir de lo mejor de uno mismo.

Además, en el liderazgo hay 3 ideas fundamentales: la primera el liderazgo lo elige uno, además me lo gano, los demás me lo reconocen y por último, lo mantengo.

¿Qué es para ti liderar? ¿Qué haces cuando lideras? Te proponemos algunas acciones de las que consideramos necesarias cuando alguien lidera:

Qué es liderar

 Y ahora te propongo hagas tu lista de las características que consideras convenientes que tenga un líder, te dejo la nuestra:

Características del líder

Algo muy característico de un líder es que tiene objetivos muy claros y sabe balancear el corto, medio y largo plazo. También un líder se arriesga y sugiere ideas.

Tanto Ovidio como yo tenemos muy muy claro, que “Uno no puede ser mejor líder que persona”

Hay algo que muchos olvidamos y es el hecho de que todos somos líderes en diferentes áreas de nuestra vida y que el liderazgo lo ejercemos de forma, no solo ascendente (como jefe o como papá o mamá), sino también descendente (cuando lideramos estando con nuestros padres) y horizontal (en muchos momentos que estamos por ejemplo con nuestros amigos o nuestra pareja).

Todos somos líderes desde antes de nacer, en el mismo momento de nuestra concepción y además, todos somos líderes y lideramos muchas veces a lo largo de nuestra vida.

¿Cómo podemos reconocer que estamos ejerciendo como líder en ese momento? Ovidio tiene una forma muy singular de expresarlo y es “que te ponga”. Lo primero, es necesario tener claro un sueño, un destino o un reto e ir a por ello o pedir ayuda para llevar a cabo el camino para conseguirlo, es el comienzo del liderazgo. Después para abordarlo nos marcaremos una acción, que con la pasión, la ilusión, el entusiasmo y la perseverancia nos llevará a nuestro futuro, a nuestro destino deseado.

Ovido en su modelo liderazgo nos propone lo que un líder experimenta a través de sus sentidos:

  • Ve – un destino, un futuro, e incluso, se anticipa a ese futuro.
  • Escucha – voluntades y necesidades.
  • Siente – personas.
  • Huele – oportunidades.
  • Saborea – cada proceso.

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Cómo lideras a través de tus sentidos?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García