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Einstein decía que no podemos resolver el problema pensando de la misma manera que cuando fue creado. Muchas veces tomar distancia del problema nos ha ayudado a pensar de forma diferente, pero a veces necesitamos algo de ayuda para darnos cuenta que hay otras opciones.

Por otra parte, hoy en día las empresas de marketing y publicidad han de hacer esfuerzos para pensar cómo vender lo mismo de diferentes formas, planteando a los clientes diferentes opciones para que puedan elegir, aunque sepan que una en concreto será la adecuada.

Buscar alternativas es más fácil cuando tenemos una necesidad, por ejemplo, en momentos de crisis, pero no es tan fácil cuando creemos que hay un camino claro, que tenemos razón o que ya existe una mejor opción.

Los coaches también solemos hacer preguntas que lleven al cliente a plantearse alternativas que puede que no haya tenido en cuenta o que le permitan descubrir opciones que pueden llevarle más allá de los objetivos deseados.

Todo esto es posible gracias al pensamiento lateral. Y en tiempos de innovación es aún más necesario.

El pensamiento lateral

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¿Y qué es el pensamiento lateral?

Como su propio nombre indica el pensamiento lateral consiste en pensar desde al lado, o desde otro lado. Es una invitación a tomar nuevas y creativas perspectivas sobre una situación o un problema.

Este término fue acuñado por Edward de Bono, en su libro Pensamiento lateral: manual de creatividad donde explica que "la base del pensamiento lateral consiste en considerar cualquier enfoque a un problema como útil, pero no como el único posible ni necesariamente el mejor".  

¿Cómo se utiliza?

El proceso de utilización de este tipo de pensamiento comienza con un caso o una situación a la cuál dar respuesta. Para aplicar el pensamiento lateral se realiza una lluvia de ideas en las que abordar diferentes enfoques o perspectivas.

Desde el punto de vista de la creatividad todo es válido. En el pensamiento lateral no hay juicio, no se mide qué es mejor o más efectivo. Simplemente se deja llevar por las diferentes alternativas que pueden plantearse o que somos capaces de encontrar.

Por ejemplo, si partimos de la situación ¿cómo puede dividirse un cuadrado en cuatro partes iguales? Podremos obtener diversas alternativas del tipo:

  • Cuatro secciones verticales u horizontales rectangulares.
  • Cuatro cuadrados pequeños.
  • División del cuadrado en dieciséis pequeños cuadrados y luego trazar dos líneas en forma de cruz gamada.
  • Otros…

Después Edward de Bono aplica lo que llama pensamiento vertical, que es el pensamiento analítico, de causa-efecto, que sí es capaz de discernir entre cuál de las opciones extraídas antes es la más adecuada.

Eso sí, no es conveniente mezclarlos. Es decir, no ir analizando ideas mientras vamos planteando las alternativas creativas. Ni añadir nuevas ideas cuando ya estamos en la fase de análisis.

Podemos mejorar nuestra habilidad para desarrollar el pensamiento lateral. Como dice Edward de Bono "el principal objetivo de las técnicas del pensamiento lateral es desarrollar una costumbre que paulatinamente se transforme en una actitud lateral consecuente" y para ir cogiendo esa costumbre podemos comenzar, por ejemplo:

Preguntando ¿Por qué? y también ¿cuándo? ¿cómo? ¿qué otro uso puede tener? ¿y qué más? Se trata de jugar con curiosidad, como niños.

Provocando. Edward de Bono plantea que hemos de hacer reaccionar al cerebro de forma absurda y sin la lógica habitual. Y utiliza el llamado PO (provocative operation) que puedes conocer mejor en este vídeo.

 

Divirtiéndonos con los acertijos creados por Paul Sloane. Paul Sloane propone resolver estos acertijos en grupo y definiendo un maestro de acertijos que lee la respuesta y les cuenta el caso a los demás. Luego ante las ideas y propuestas de resolución solo responderá "sí", "no" o "no importa" hasta que el grupo dé con la solución.

Un ejemplo: Los dos barberos

Un viajero llega a una pequeña ciudad. Nunca la había visitado antes, ni sabía nada sobre ella ni sobre sus habitantes. Necesitaba un corte de pelo. Había dos barberías cercanas en la calle principal. Eran las únicas de la ciudad. El hombre las estudió con cuidado. Una estaba limpia y ordenada. Todo era pulcritud. El barbero barría las últimas trazas de cabello mientras esperaba al próximo cliente.

La otra barbería estaba sumamente desordenada. Todo parecía gastado y ruinoso. El desgreñado barbero se columpiaba en una silla esperando a los clientes.

Ambos negocios cobraban lo mismo por un corte de cabello. Después de considerarlo cuidadosamente, el hombre decidió ir a cortarse el pelo con el barbero desgreñado. ¿Por qué?

Piénsalo un momento antes de leer la solución: El viajero dedujo correctamente que, ya que sólo había dos barberos en la ciudad, cada uno le cortaría el pelo al otro. Por lo tanto, el barbero cuidadoso le cortaría el pelo al desgreñado en forma descuidada. Era el desgreñado el que cortaba con esmero el pelo al otro barbero. El viajero eligió entonces al desgreñado.

Utilizando relatos. Esos relatos pueden presentarse para generar diferentes puntos de vista, por ejemplo qué pensaría cada uno de los personajes; cambiar una descripción favorable en desfavorable, no modificando el material, sino el valor relativo de diferentes conceptos y el ángulo de visión o enfoque para el análisis; extraer un significado de la información diferente al extraído por el autor…

Adivinar qué ocurre en la imagen. Jugar a qué está pasando a través de los que nos inspire la imagen. Se pueden buscar opciones diferentes.

Incuso hay quien dice que esa actitud lateral que adquiriremos con la práctica, nos ayuda a entender que hay diferentes formas de caminar por la vida, ofreciéndonos mayor libertad para elegir.

¿Quién dijo que era mejor estudiar una carrera que aprender un oficio? ¿Quién dijo que dedicarse a viajar era solo una cuestión de ocio? ¿Quién dijo que levantarse a la 1 de la mañana era perderse el día?

Solo son alternativas.  ¡Abre tu abanico de posibilidades!

Ahora que conoces un poco mejor cómo funciona el pensamiento lateral, ¿cómo puedes aplicarlo tú en tu día a día?

Raquel Bonsfills

Queremos trabajar desde casa, pero cada día es más importante generar redes de contactos, redes… ¿solo on-line?

Trabajar desde casa o compartir oficina

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Mi abuela decía que el roce hace el cariño. Y es que si eres de los que trabajan desde casa puede que en un momento dado necesites salir de tu palacio, dejarte ver, para que las oportunidades se abran, para conocer a otros que te puedan ayudar a hacer crecer tu negocio, que te inspiren, que te den nuevas perspectivas… Estar con otras personas para que puedas compartir tus penas, problemas, y alegrías con alguien más que con tu mascota.

Y no solo eso, el contacto físico se ha demostrado lo necesario que es. Las relaciones sociales además de ser claves para nuestra salud, nos permiten ejercitar nuestra inteligencia emocional.

Si no, que se lo pregunten a los miles de autónomos que tienen su propia empresa y que acaban saliendo de sus casas para poder relacionarse con otros, para sentir que tienen un grupo en el que sentirse comprendidos, reforzados, y contar con mayores posibilidades. De hecho, ahí están los prolíferos espacios de co-working que unen, que invitan a la creatividad, a sentirte más empresa que trabajador.

Por otro lado, están las personas que quieren tener días para trabajar desde casa, que prefieren la tranquilidad de su hogar (cuando no hay niños, ni compañeros de piso) que el ajetreo y ruidos varios de la oficina porque así son más productivos, sin hablar con nadie, dedicándose solo a lo suyo de manera autónoma y responsable. También hay otros profesionales que prefieren trabajar en casa para ahorrar los largos traslados de 1 y 3 horas diarias, de ida y vuelta al lugar de trabajo.

De hecho, hay empresas que han dejado que cada quien trabaje desde donde quiera el tiempo que quiera y con el tiempo han visto que la persona se desliga. Que deja de estar en el trabajo de campo, de compartir con los compañeros, de vivir el día a día, porque lleva su propio día a día. Y si bien esto puede ser muy efectivo porque te haces el trabajo a tu manera, apelando a los beneficios del jobcrafting, es más difícil contar con alguien que no está. Por eso, algunas de estas empresas que facilitan el trabajo desde casa, han implantado la necesidad de acudir a las reuniones de equipo, al menos una vez al mes, pero incluso solicitan ir por la oficina un día por semana. Otras, sin embargo, ofrecen la posibilidad de no ir a la oficina un día concreto a la semana.

Y aquí se pone sobre la mesa la confianza hacia el trabajador. El trabajo saldrá dependiendo de la responsabilidad y de las herramientas que la persona que realiza el trabajo fuera de la oficina disponga. La responsabilidad hacia el trabajo, unos objetivos claros, unas tareas a realizar concretas, una buena gestión del tiempo, asegurarse que lo que se quiere hacer desde casa se puede hacer y se hace…son claves para que las empresas se decidan a facilitar el teletrabajo. 

Esta confianza puede verse apoyada o frustrada por la directiva europea 2003/88 que obliga a las empresas españolas a tener un registro de las horas que realiza cada trabajador en jornada completa, con la idea de evitar abusos y que la persona no se vea haciendo horas extras si no se han comprometido a ello, según se explica el diario el confidencial, artículo que puedes leer aquí.

Pero ¿qué pasa con las relaciones, con el clima laboral, con la comunicación…? Según estudios relacionados con la motivación hacia el trabajo, como los realizados por Happyforce, el nivel de felicidad o el de malestar de los demás, en un nuevo trabajador se equilibra con el de sus compañeros a partir del noveno mes, pero ¿si no está con ellos? 

Es difícil implicar a alguien que va, hace su trabajo y se marcha. Que trabaja como colaborador externo, va a esa empresa o no va mucho, pero que nunca llega a formar parte de ese grupo, por mucho que sea un proyecto de varios años. Y el sentido de pertenencia a la empresa y al grupo, el sentido de integración, el poder interiorizar la cultura de dicha empresa no se da. Y llega la cena de Navidad y no va porque no conoce a nadie, porque nadie le conoce, porque ni está dentro ni está fuera por mucho que trabaje para esa empresa.  

Por tanto, creo que es necesario que en el caso que alguien decida trabajar desde su casa o desde donde quiera y pueda, entienda que la deslocalización puede tener consecuencias y que hay que plantearse algunas cuestiones antes de hacerlo:

  • El trabajo desde casa no está definido para cuestiones personales sino para trabajar. Dejar claro a los demás que aunque estés en casa estás trabajando y poner ciertas barreras que también te ayuden a ti mismo a entenderlo. Si antes necesitabas ayuda, ahora también.
  • Busca un lugar tranquilo de día y de noche. Piensa en que puede que necesites trabajar cuando todos duermen o cuando vuelven a casa a descansar o cuando estén disfrutando.
  • Necesitas acondicionar/elegir el lugar de trabajo que vayas a tener en casa. Incluye la tecnología que necesites, la conexión a Internet, el teléfono con el que mantenerte en contacto con la oficina, etc. Hay quien separa incluso perfiles dentro de sus ordenadores o tablets para su área personal y para su área profesional, cosa que hoy en día es necesaria por la confidencialidad de datos.
  • Es recomendable ponerte un horario. Si no tienes un horario estricto, puede que termines trabajando muchas más horas, sin medida. Si trabajas todas las horas, no podrás disfrutar como antes de llegar a casa y jugar con tus hijos o no podrás salir con tu pareja porque estarás trabajando. Organízate y prioriza el trabajo en el tiempo de trabajo que te hayas marcado frente a hacerte la comida o poner una lavadora.
  • Ten claros los horarios de las personas con las que trabajas porque puede que llames cuando están en su reunión de los viernes o porque es su hora de comer. Tú ya no sigues ese ritmo y se te puede olvidar.
  • Determina, si no lo hace la empresa, los momentos en los que vas a pasar por la oficina, cuándo es indispensable que vayas, cuándo es mejor para ti tener una conversación en persona que por skype o por teléfono, cuándo tu propio trabajo saldría mejor si estuvieras enterado en el momento, en directo, en contacto con los compañeros… Es decir, define en qué momentos tu tarea requiere de los demás y los demás requieren de ti. Determina también, cuándo es más eficiente estar presente.

A veces en el trabajo preferimos estar solos y a veces es más importante estar en buena compañía. En las empresas hay que jugar un papel crucial hoy en día con el clima laboral y también para ser buenos empleadores. Cuestiones como el employer branding o la employee experience marcan su futuro.

¿Quieres tener a todo el personal contento? Yo creo que solo hay una base para ello: conócelo. Y así podrás decidir si trabajar desde casa es la opción. No todo el mundo lo desea y otros, no pueden porque su trabajo es cara al público. ¿Cuál es tu caso?

Raquel Bonsfills

¿Te reconocen por el trabajo que realizas? ¿Practicas el reconocimiento con tus colaboradores?

Formas-de-practicar-el-reconocimiento-laboral

Foto de  Unsplash

El reconocimiento, según su origen etimológico, emana del latín, más concretamente se halla conformado por tres partes de esta lengua que se identifican a la perfección: el prefijo “re”, que es equivalente a “repetición”; el verbo “cognoscere”, que puede traducirse como “conocer”; y finalmente el sufijo “-mento”, que es sinónimo de “instrumento”.

Se conoce como reconocimiento a la acción y efecto de reconocer o reconocerse. El verbo refiere a examinar algo o alguien con cuidado, a registrar algo para conocer su contenido, a confesar alguna situación o a aceptar un nuevo estado de cosas.

De acuerdo con el Estudio de Greenberg y Arakawa, Profit From the Positive, los líderes que más reconocen y motivan tienen un 42% de mayor productividad que aquellos que no lo hacen.

Toda empresa necesita una rentabilidad y una productividad y esto se puede lograr teniendo un equipo de alto rendimiento. Una de las herramientas necesarias para lograr este tipo de equipos es el realizar por parte de los líderes, un reconocimiento laboral.

Como líderes podemos participar en la gestión emocional de nuestros colaboradores promoviendo emociones positivas y una forma de lograrlo es a través del reconocimiento.

La tabla siguiente indica los resultados de algunas investigaciones sobre los efectos que causan los incentivos o estímulos externos de los cuales los más corrientes son las alabanzas y las represiones.    

Tecnicas-de-motivacion

Quiero compartirte algunas formas de llevar a cabo el reconocimiento laboral que lleva a la retención del trabajador, así como una mayor productividad:

  • Reconocimiento verbal. A menudo los jefes nos llaman la atención por lo no realizado o alguna tarea no realizada como se espera, esto empeora el rendimiento del trabajador. En lugar de esto te propongo realizar reconocimientos concretos y específicos sinceros públicos sobre el trabajo bien realizado durante las reuniones de trabajo, reuniones de ejecutivos, o cualquier actividad especial, ya que eleva la autoestima y la seguridad de la persona que lo recibe y esto le motiva.
  • Reconocimiento económico. Este es el tipo de conocimiento más común, aumentar el salario, comisiones o bonus, como forma de que el colaborador siga esforzándose y mejorando. Sin embargo, está demostrado que la retribución económica por resultados no es la única, ni la mejor forma, en la que un trabajador se siente reconocido una vez se alcanza un estándar de vida, otros factores son más valorados. Gallup nos lo recuerda en su artículo.
  • Generar oportunidades para su desarrollo profesional. Otra forma de valorar y reconocer a un empleado es favorecer un ascenso o promoción dentro de la jerarquía de una empresa, bien como forma de apreciar su fidelidad a la empresa o su antigüedad en la misma.
  • Dar días libres o permitirle que salga antes de su horario habitual. Podría ser una forma de reconocer a un empleado por la innovación, un esfuerzo extra realizado, la aportación de buenas ideas…
  • Prepararle una fiesta o invitarle a una comida o salir de cañas. Cualquier pretexto es bueno para celebrar o festejar, por ejemplo, el logro de las metas individuales de un trabajador. Esto crea un mejor clima laboral y una mayor motivación del trabajador o del equipo.
  • Hacer un escrito. Dejar una nota personal en su escritorio o enviar un email a un empleado reconociendo su buen trabajo y poner en copia a su jefe de departamento o al director general.
  • Dar formación al empleado. Es una forma de incentivar que cada día tiene más importancia, la formación permite un conocimiento más global de la empresa y de la tarea que desarrolla el trabajador, generándole más seguridad y confianza.
  • Conferir autonomía. Permitir que nuestro colaborador tenga flexibilidad de horarios, autogestión del tiempo o que tome decisiones sobre cómo ejecutar sus tareas o las herramientas a utilizar, le va a llevar a tener más confianza y una mayor proactividad, así como una mayor implicación con la empresa.
  • Reconocer a un empleado con obsequios de empresa o regalos de empresa. Una manera fácil de reconocer y dar incentivos es realizar al trabajador un regalo, puede ser una tarjeta regalo, una cena para dos, un viaje, entradas para un concierto o un evento deportivo… puede multiplicar el efecto motivador en el trabajador al reconocer un trabajo bien hecho o  reconocer sus esfuerzos adicionales.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo que habla de La importancia del reconocimiento - Álex Rovira

Después de lo que te he compartido, ¿Qué vas a hacer para practicar más el reconocimiento? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

“Energizar, motivar e inspirar a través del reconocimiento y del agradecimiento refuerzan los comportamientos de los empleados y aseguran el éxito de las compañías” Bob Nelson

 

Milagros García

3 mayo, 2016
Comentarios desactivados en CURSO LIDERAZGO Y GESTION EQUIPOS en el COLEGIO OFICIAL DE INGENIEROS TÉCNICOS INDUSTRIALES
reuniones eficacesUna persona que pasa a contar con un equipo a su cargo ha de conocer las nuevas necesidades que se derivan del nuevo cargo que ocupa. Ya no se trata solo de llevar a cabo la operativa del día a día, sino que hay que dedicar tiempo a la responsabilidad de que su equipo sea productivo, eficiente, que esté motivado, etc.
Además de desarrollar el capital humano dentro de la empresa, el responsable del equipo necesitará alinearse con los objetivos de la empresa, y trasladarlo al equipo para que todos vayan en la misma dirección. El liderazgo y las habilidades para interactuar con el equipo, dirigirlo y comunicarse con él serán fundamentales. Habrá de ser consciente de que pasa a ser el modelo a seguir.

En el próximo curso de Liderazgo y Gestión de equipos del COITIM se abordarán los siguientes temas:

  • Tema 1: El liderazgo y la comunicación
  • Tema 2: Comunicación verbal y no verbal
  • Tema 3: Determinación de objetivos y planificación.
  • Tema 4: Gestión del tiempo
  • Tema 5: Reuniones eficaces
  • Tema 6: Resolución de conflictos
  • Tema 7: Negociación
Tras completar la formación, los alumnos podrán:
  • Reconocer la importancia de la comunicación para ser más productivos y generar un buen clima de trabajo.
  • Saber cómo realizar reuniones más eficaces para evitar pérdidas de tiempo innecesarias.
  • Obtener técnicas para resolver conflictos dentro del equipo incluyendo la utilidad de la negociación desde el ganar-ganar.

¿Te lo vas a perder? Apúntate ya. ¡¡¡Te esperamos!!!

Si estás interesad@, ponte en contacto con el Colegio de Ingenieros técnicos Industriales de Madrid en cursos@coitim.es o llamando al 914882400. No es imprescindible que seas ingeniero, ni que estés colegiado si te interesa compartir estas jornadas con nosotros.

Si formas parte de algún Colegio o de alguna Asociación y quieres que tu colectivo pueda formarse en Liderazgo y gestión de equipos, ponte en contacto con nosotros.

Llámanos al 91 0125632 o 656 642 628

Fechas:
OPCIÓN A (DIARIO): 3, 4, 5 y 9 de mayo de 2016 de 17:30 a 21:30 horas
OPCIÓN B (FINES DE SEMANA): 6, 7, 13 y 14 de mayo de 2016 de 17:30 a 21:30 h los viernes y de 10:00 a 14:00 horas los sábados
Duración: 16 horas Número mínimo de asistentes: 15 Número máximo de asistentes: 20
Precio
Colegiados 120 € No colegiados 180 €

Profesores

Nuestro equipo

Raquel Bonsfills García "Aprendiendo en el camino del crecimiento" Milagros García Arranz  "Te acompaño con pasión a lograr tu éxito"
Certificaciones internacionales:
Coach profesional por AECOP-EMCC Gestor del Cambio por HCMBOK BTEC Assignment Writting por PEARSON UK

 

Querido compañero,

¿Cuál es tu modelo de liderazgo? ¿Utilizas diferentes modelos de liderazgo según la situación, el momento, el equipo...?

Liderazgo Transformador

Para Sun Tzu en su libro: El arte de la guerra dice que “El liderazgo es una cuestión de inteligencia, honradez, humanidad, coraje y disciplina... Cuando uno tiene las cinco virtudes todas juntas, cada una correspondiente a su función, entonces uno puede ser un líder.”

En mi anterior artículo hablé del modelo de Liderazgo Transaccional. Hoy quisiera hablarte del modelo de liderazgo:

2. Liderazgo Transformador

Claros ejemplos de quienes ejercieron este tipo de liderazgo: Steve Jobs, Adolf Hitler, Martin Luther King, Ghandi… y actualmente Ferrán Adriá.

 ¿Qué diferencia principal y complementariedad hay entre el liderazgo Transaccional y el Transformador?

A diferencia del liderazgo transaccional que busca mantener las mismas cosas pero con una mejoría, en el liderazgo transformacional se busca cambiar el futuro.

Estos 2 modelos de liderazgo pueden ser complementarios en una organización, por ejemplo: líderes transformadores que tienen la capacidad de diseñar y comunicar grandes misiones estratégicas, pueden pasar las misiones a los líderes transaccionales para la ejecución de los detalles.

¿Qué lo caracteriza?

El líder transformador inspira y motiva a los demás con sus palabras, su hacer y su pasión. Para sus colaboradores son ejemplos a seguir. Este líder conoce a quienes le siguen y es capaz de dar a cada uno las tareas que mejor van a llevar a cabo, consiguiendo mejores resultados.

Además, este líder provoca cambios en las personas y en la empresa y promueve la autonomía, el empowerment de sus colaboradores.

Otra característica de este líder es que ofrece una visión a sus seguidores y de esta forma dota a las personas de un propósito y sentido a lo que hacen, consiguiendo que las personas trabajen más y mejor.

Estos líderes cuidan los intereses de las empresas y velan por cada uno de los miembros de su equipo preocupándose, tanto por su vida personal, como profesional.

Con el fin de complementar lo que estoy escribiendo te dejo un artículo en el que se habla de: “Ghandi: 12 lecciones de liderazgo”

  

Claves Liderazgo Transformacional

 

Una ventaja es que les hace sentir importantes a los colaboradores con lo que estos darán lo mejor de sí mismos, aumentado su rendimiento y como desventaja el beneficio que se obtiene es a largo plazo, además, puede utilizarse este tipo de liderazgo de forma inmoral.

¿Cuándo usarlo?

  • Cuando los colaboradores tienen un nivel suficiente de madurez que les permita lograr el éxito en la ejecución de sus resultados.
  • Cuando se quiere cuidar el clima organizacional, y fomentar la creatividad.
  • Cuando el líder quiere contribuir al desarrollo profesional de sus colaboradores.
  • Cuando se necesitan mejorar los procesos, innovar, buscar nuevas áreas de negocio, ampliar las opciones para la resolución de problemas y toma de decisiones.
  • Las Pymes que tienen líderes transformacionales pueden conseguir metas ambiciosas y pueden alcanzar un éxito rápido, gracias a la visión y habilidades de trabajo en equipo del líder.

¿Qué otros modelos de liderazgo conoces?

Te dejo un vídeo que complementa todo esto: “Líder Transformador”

Después de lo que te he compartido ¿En qué momento vas a utilizar este tipo de liderazgo? ¿De qué manera puedes mejorarlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Querido compañero,

¿Cuál es tu modelo de liderazgo? ¿Utilizas diferentes modelos de liderazgo dependiendo de la situación, el momento, el equipo...?

Liderazgo

 Para Harold Koontz el liderazgo es: “El arte o proceso de influir en las personas para que se esfuercen entusiasta y voluntariamente en el cumplimiento de metas grupales.”

 En mis próximos cuatro artículos hablaré de 4 diferentes modelos de liderazgo:

  1. Liderazgo Transaccional.
  2. Liderazgo Transformador.
  3. Liderazgo Trascendente.
  4. Liderazgo Emocional.

Hoy quisiera hablarte del modelo de liderazgo:

 1.       Liderazgo Transaccional

Claros ejemplos de quienes ejercieron este tipo de liderazgo: Napoleón Bonaparte, Margareth Thatcher, Juan Domingo Perón… Actualmente lo ejerce Angela Merkel.

¿Qué lo caracteriza?

Ludivina Herrera, directora de la Licenciatura en Administración y Estrategia de Negocios del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe habla sobre este tipo de liderazgo y dice: “Su mejor beneficio es lograr objetivos de manera inmediata, así como delimitar los beneficios según el acuerdo y el desempeño del trabajador, se puede decir que es inversamente proporcional a su desempeño”. 

El objetivo del líder que ejerce este tipo de liderazgo es que los empleados lleven a cabo las metas y objetivos marcados por el líder y la empresa, mientras que el objetivo de los empleados es hacer lo que su líder les indique y a cambio ellos, reciben premios o castigos en función del esfuerzo realizado.

El líder debe estar pendiente de sus empleados con el fin de encontrar las fallas y desviaciones, centrándose en el en el papel de supervisión, organización y desempeño del grupo.

Los líderes transaccionales se centran en seguir reglas existentes y en aumentar la eficiencia de las rutinas y procedimientos establecidos. En cambio, no se preocupan en hacer cambios en la estructura de la organización.

Una ventaja es que ambas partes pueden lograr su objetivo, con lo que los dos salen ganando, otra ventaja es que el líder transaccional tiene una alta capacidad de respuesta para hacer frente a pequeños detalles de funcionamiento.

Una desventaja es que no existe una relación de compromiso permanente entre las dos partes, si no hay implicación emocional; otra desventaja es que los líderes transaccionales no orientan estratégicamente a las empresas a conseguir liderazgo en el mercado.

¿Cuándo usarlo?

  • No hay demasiado tiempo para llevar a cabo la tarea.
  • Las personas no saben o no tienen la iniciativa para llevar a cabo la tarea. O no tienen autonomía para realizarla.
  • Cuando hay que marcar un qué y un cómo.
  • Cuando la meta está claramente marcada, y requiere una calidad de respuesta determinada o para proyectos que necesitan ser llevados a cabo de una manera específica.
  • El trabajo requiere de supervisión.
  • Este tipo de liderazgo también es eficaz en situaciones de crisis y de emergencia.

¿Qué otros modelos de liderazgo conoces?

Te dejo un vídeo que complementa todo esto: “Liderazgo en Práctica – Líder transaccional”.

Después de lo que te he compartido ¿En qué momento vas a utilizar este tipo de liderazgo? ¿De qué manera puedes mejorarlo?

 ¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

 No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Supongo que alguna vez habrás visto, comprado o leído una guía de viaje. Suelen tener la capacidad de hacernos desear ir a los sitios que nos muestran, saborear la esencia de cada lugar del recorrido, nos indican cómo aprovechar el tiempo y nos dicen incluso los costes que nos va a suponer. ¿Crees que esto está relacionado con el liderazgo de los equipos?

 Management como guía

Tal y como nos aporta la guía de viaje, como responsables de los equipos podemos:

Poner una foto del destino: elegir el destino y lograr que todo el equipo tenga en la mente ese lugar al que todos desean llegar. Visualizarlo y que sea compartido por todos.

Definir bien el destino:  no es lo mismo decir "ruta a pie hasta la cumbre del Teide" que "ruta del vino por la Ribera del Duero". Las sensaciones, la posibilidad de pensar que es un reto, la confianza de poder lograrlo, todo dependerá de lo claro que todos lo tengan y de que resulte atractivo abordarlo.

El mapa: necesitamos saber la ruta, las paradas, las metas volantes, las etapas del recorrido. En todo proyecto hay fases, en toda estrategia hay puntos en los que revisar cómo vamos avanzando. Por eso, es importante marcarlos.

El tiempo: cada ruta está previsto que sea realizada en un tiempo. Suele haber un tiempo estimado, pero luego puedes entretenerte en el camino, perderte, saltarte algún paso para llegar antes, o ir más o menos por donde dice la guía pero innovando o descubriendo nuevas rutas. Ese tiempo estimado, además, nos permite calcular y prever los recursos, los costes, los tiempos de producción, de distribución, de búsqueda de colaboración, de toma de decisiones, de ajuste, de reuniones, de trabajo en equipo...

 tiempo estimado de viaje

Describir lo que nos podemos encontrar en el camino: esto suele hacerse en las guías en varios sentidos: el alojamiento, la manutención, las compras, la foto desde el lugar idóneo... ¿Cómo lo podemos trasladar al equipo?  Podemos plantear con el equipo diferentes perspectivas sobre cómo vamos a llegar juntos, por ejemplo, aplicando técnicas de trabajo en equipo que nos permitan valorar lo que nos podemos encontrar, las dificultades, las facilidades, aquello que no hemos de olvidar, etc. Y también, describir lo que aporta cada miembro del equipo, que sea diferente, complementario, que sume, que sea provechoso para hacer que sea un camino de calidad, haciendo un viaje inmejorable.

Los precios: en toda guía que se precie nos vienen los costes esperados, tanto de alojamientos como de restaurantes. Y es que siempre podemos elegir el coste del proyecto.  Podemos poner los mejores materiales y los mejores profesionales, o podemos poner materiales más prácticos y menos costosos, podemos bajar la calidad, podemos disminuir los servicios ofertados, podemos elegir contratar a menor coste... Y siempre sopesaremos qué es lo que más nos interesa. La mayor parte de las veces, merece la pena invertir un poco más, hacerlo un poco mejor cada vez, caminar hacia la excelencia.

Y por último están los contenidos facilitadores: esto sí que es importante. ¿Qué hacemos si no comprendemos el idioma? ¿Si tenemos un accidente? ¿Si queremos saber más? ¿A quién acudimos? Necesitamos un líder facilitador, que resuelva dudas y conflictos, que ayude y apoye al equipo, que aporte su experiencia y sabiduría, que tenga una visión global de cómo va avanzando el proyecto, que sepa parar para que su equipo recupere fuerzas, que acompañe al equipo, lo comprenda, y, en definitiva, que el líder sea la guía que el viaje necesita.

Os dejo el vídeo de presentación del libro "Cómo preparar un gran viaje", donde seguro que encontraréis más similitudes con la forma de abordar proyectos con los equipos de trabajo.

Y tú, ¿cómo vas a aplicar el ser guía de viaje?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Hay momentos en el día a día de los negocios que nos llenan de frustración, que nos suponen fracasos, que nos desaniman y abaten a todos o algunos miembros de los equipos.

 Frustracion

La frustración, como dicen Ramiro y Miguel Ángel Calle en su libro "Cambiando tus zonas erróneas", podemos definirla como "privación total de lo que esperábamos". Y surge cuando, por ejemplo, ponemos todo nuestro esfuerzo en que salga un proyecto, en conseguir a ese cliente, en lograr una oportunidad...y esto se viene abajo, se trunca, se desvanece quedando sin efecto, perdiendo todas las ilusiones.

En ese momento las emociones emergen. Hay desánimo, descontento, decepción, notamos el cansancio acumulado que mientras estábamos en la lucha no sentíamos. Y como las emociones se contagian, nos dejamos llevar por la influencia de la mayoría y la conformidad.

Entonces, llega el jefe y dice "Vamos, ¡no te desanimes!". ¡Error!

Primero porque nuestro cerebro no entiende el "no" y se queda con "desanímate". Y sí, desanímate ahora, que es cuando corresponde. Mañana ya será otro día. Las emociones han de sentirse en el momento y no guardárnoslas porque si evitamos sentir lo que toca se puede llegar a estancar en nuestro cuerpo y un día nos sale de forma desproporcionada sin saber por qué. Además, hay que vivir la emoción pertinente. Si es una pérdida tocará sentirse triste, y no reírnos a carcajadas. 

Por tanto, hemos de permitir que se expresen las emociones que han de tener lugar, y acompañar en el sentimiento de fracaso.

Y ¿cuál es el siguiente paso? Como ya veíamos cuando hablábamos de la superación personal, saber que tenemos la capacidad de salir adelante nos va a ayudar. Como también ayuda saber que en todo entrenamiento, cuando llegamos al límite aún podemos hacer una más, y ésa es la que más vale. Por eso, es importante seguir y continuar. Perseverar.

Tendremos que recapitular y reflexionar sobre lo sucedido para procurar no cometer los mismos errores, si los hubiera, y aprender de ellos. El aprendizaje nos ayudará a avanzar.

 Desarrollo, avance

En determinados momentos, necesitamos consolidar los avances, esto es necesario para el desarrollo de la empresa, nos permite coger destreza y afianzar el cambio. Después de un tiempo, el entorno, la vida, la supervivencia de la empresa requerirá un nuevo paso, volviéndonos a superar.

Y aunque hay miedos y resistencias para salir a comernos el mundo de nuevo, sólo hay que dar el primer paso para volvernos a poner en movimiento con nuevos objetivos. Como hacemos cuando aprendemos a montar en bici de niños, nos cuesta dar los primeros pedales, son irregulares, y luego, se aprende y se coge ritmo rápidamente.

Como responsables de equipos, hemos de acompañar en esta superación de las situaciones menos favorables, ayudando a comprender que hay momentos mejores y peores, que hay perspectivas diferentes ante un mismo hecho, que un obstáculo puede convertirse en una oportunidad.

Y sobre todo, provoquemos la actuación sobre lo que sí podemos hacer, lo que depende de nuestro equipo, de cada uno de los miembros y de todos en conjunto. Porque lo que depende de nosotros, es lo que podemos cambiar.

¿Quieres ayudar a tu equipo a superar los obstáculos?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Hoy quisiera hablar de una distinción importante, la diferencia entre ayudar y apoyar.

Apoyar

Como líderes y directores o jefes de equipos, es necesario tener claras nuestras funciones. Unas funciones que en ocasiones tienen que ver con apoyar al equipo y en otras, con ayudar al equipo. Es posible que a estas alturas del post estés algo confuso ¿no es lo mismo apoyar que ayudar? No.

Apoyar, según el diccionario de la Real Academia Española es "Hacer que algo descanse sobre otra cosa".

Ayudar, según la RAE es:

1. tr. Prestar cooperación.

2. tr. Auxiliar, socorrer.

3. prnl. Hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de algo.

Una visión gráfica  de lo que significa "apoyar" versus "ayudar" podría ser la siguiente:

ayuda apoyo 

Expresado de otra forma, podría decir que para mí:

  • Apoyar supone dar soporte y sostener al equipo. Impulsar desde abajo, dejando que brille por sí mismo.
  • Ayudar supone tirar del equipo, echar una mano, asistirle desde arriba, ejerciendo el poder que como representante del equipo se posee.

Entonces, ¿cuándo apoyamos al equipo?

  • Cuando respaldamos sus decisiones y su actuación, asumiendo el riesgo y las posibles consecuencias.
  • Cuando nos responsabilizamos de los errores que pueden cometer.
  • Cuando les servimos de referencia.
  • Cuando saben que pueden contar con nosotros.
  • Cuando dotamos de las herramientas y recursos necesarios.
  • Cuando les escuchamos y atendemos en sus necesidades.
  • Cuando comprendemos sus motivaciones individuales y sabemos potenciarlas.
  • Cuando damos la base de conocimiento y formación requerida para su mayor capacitación.
  • Cuando acompañamos en la superación de hechos que no han salido como se esperaba o de aquellos sobre los que hay que aprender.
  • Cuando supervisamos el camino hacia los objetivos, validando los avances realizados.
  • Cuando sabemos trasladar toda la información relevante y necesaria para poder llevar a cabo su trabajo.
  • Cuando damos feedback constructivo.
  • Cuando delegamos de manera que contribuya al desarrollo de las personas.
  • Cuando acudimos a la historia de la empresa, a la experiencia, y narramos la esencia de las bondades, de los casos de éxito y de la cultura, que determina quiénes son y por qué están en la empresa. En definitiva, por qué son importantes.

Y ¿cuándo ayudamos?

  • Cuando somos líderes facilitadores de cara a los agentes externos al departamento.
  • Cuando les proponemos para ascensos, promociones internas e incluso al facilitar su salida de la empresa si es lo mejor para ellos.
  • Cuando reconocemos el trabajo y buen hacer diario.
  • Cuando resolvemos dudas y tomamos decisiones que les orientan en su trabajo.
  • Cuando mediamos en conflictos y cuidamos el clima laboral.
  • Cuando sabemos vender el buen trabajo que hace nuestro equipo.
  • Cuando peleamos para que nuestro equipo tenga mejores condiciones, las más adecuadas y coherentes.
  • Cuando marcamos objetivos SMART-E.
  • Cuando planteamos incentivos motivadores que fomenten el logro de dichos objetivos.
  • Cuando pedimos una mayor partida en los presupuestos para nuestro departamento, por ejemplo, para poder innovar.   
  • Cuando somos flexibles ante las necesidades especiales y particulares de cada persona.
  • Cuando impulsamos el cambio, premiamos la proactividad, la innovación y la mejora continua.
  • Cuando realizamos reuniones eficaces con el objetivo de que fluya la comunicación y se sume.
  • Cuando inspiramos y mantenemos la ilusión por lograr la misión y visión de la empresa.

Hemos de recordar que además de nuestras tareas más técnicas, hemos de ejercer tareas de dirección, desarrollar nuestro liderazgo, estar pendiente del equipo, conocerlo, para saber cuál es la mejor forma de apoyarlo o ayudarlo. Como en tantas otras habilidades, la virtud está en el equilibrio.

¿Qué más acciones se os ocurren que podrían caber entre las que pertenecen a apoyar?, ¿y a ayudar?

Y tú, ¿eres de los que ayudan? o ¿eres de los que apoyan?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

El liderazgo es una habilidad cada día más demandada, no solo para los equipos sino también para desarrollar esta capacidad cada uno en nuestra vida, tomando las riendas en los distintos ámbitos de la misma. Necesitamos líderes en este nuevo paradigma.

Ponerlo fácil

Facilitar

Hoy quiero hablaros de un tipo de liderazgo, el que ejerce el líder facilitador. ¿Y por qué? En mi opinión, este líder se hace cada día más importante porque las empresas van contando con personas muy especialistas en sus áreas, con organizaciones más horizontales en las que se subcontratan servicios concretos a las personas más cualificadas.

Por tanto, para este tipo de casos, no se busca un líder que sea maestro que contrata al aprendiz, sino más bien un líder que representa, une, coordina y facilita el trabajo de su equipo para que sea lo más competitivo y con mejores resultados del mercado.

Esta facilitación del líder se puede expresar desde dos puntos de vista, 2 miradas: 

A nivel estratégico, con una mirada hacia el exterior del equipo, tendremos un líder que:

  • Toma decisiones que procuren mejores negocios para la empresa.
  • Busca las mejores oportunidades para que su equipo aporte valor. Conoce el mercado.
  • Se relaciona con los otros departamentos de manera que construyan juntos, facilitando la cooperación.
  • Negocia las mejores condiciones para los miembros de su equipo y para sus proyectos, de forma que los puedan resolver con mayor éxito.
  • Allana el camino para que los miembros de su equipo puedan acceder a otros agentes de dentro de la empresa o de fuera.
  • Sabe vender las capacidades y virtudes de su equipo. Habla bien de él.
  • Cree y confía en las posibilidades y el buen hacer del equipo. Lo transmite con pasión.
  • Defiende al equipo cuando es necesario y asume su responsabilidad ante posibles errores.
  • Busca las herramientas, las personas, la formación y los recursos que faciliten el trabajo a su equipo.
  • Pelea y preserva los intereses de su equipo frente a superiores, incluso frente a la Dirección General.
  • Representa al equipo con orgullo.
  • Su pregunta: ¿cómo puedo hacer que mi equipo llegue más lejos?

 

A nivel de su equipo, con una mirada hacia el interior del equipo, tendremos un líder que:

  • Crea un clima de confianza y ayuda a que el equipo funcione en un buen ambiente de trabajo.
  • Es un referente que da ejemplo sobre cómo ser parte del equipo, sobre la forma de comunicarse entre ellos.
  • Da respuestas.
  • Aporta su sabiduría e invita a que los demás también lo hagan.
  • Fomenta el apoyo entre cada uno de los miembros del equipo. Hace que uno y uno sumen más que dos.
  • Escucha a las personas y gestiona las emociones del equipo.
  • Conoce al equipo, sabe los intereses de cada miembro, sus motivaciones, sus fortalezas y debilidades.
  • Apoya la creatividad, promueve la innovación.
  • Prepara a sus equipos antes de mandarlos en su representación.
  • Da lo que cada miembro necesita de forma individual y también reconoce de forma colectiva.
  • Dirige estableciendo prioridades, organizando de forma eficiente los recursos según las tareas a realizar y el tiempo disponible.
  • Cuestiona y capacita al equipo para que den lo mejor de sí mismos.
  • Permite el aprendizaje del error.
  • Sus preguntas: ¿Cómo estás? ¿qué necesitas?

 

Hablando de los líderes facilitadores, Matthieu Ricard, dice que lo líderes han de ser serviciales, aportando un punto de altruismo a sus organizaciones. Os dejo algunas de sus interesantes reflexiones aquí.  

Sabiendo esto, ¿quieres ser un líder facilitador? ¿Qué vas a comenzar a hacer?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills