¿Cuántas veces has tomado una decisión siguiendo tu impulso, sin realmente mucho razonamiento, y luego ha salido bien? ¿Cuántas veces has pensado "lo sabía" aunque no puedas explicar por qué lo sabías? Todo ello tiene que ver con la intuición.
    intuición
    Según el diccionario de la lengua española, la intuición es:
  • * Facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento.
  • * Percepción íntima e instantánea de una idea o una verdad que aparece como evidente a quien la tiene.
    Como dice Shakira, las mujeres son las de la intuición porque estamos preparadas a nivel cerebral desde la prehistoria. Sin embargo, todos los estudios realizados demuestran la capacidad de todos los seres humanos hacia la intuición. Y de hecho, grandes personalidades creen en el gran potencial de la intuición y la han utilizado en su desarrollo personal y profesional. En este vídeo se recopilan algunas de sus frases más famosas:

    A la intuición se le otorga el reconocimiento de máxima sabiduría.  Por eso, si en algo que normalmente se realiza en 2 minutos tú estás tardando dos días en conseguirlo, has de darte cuenta de que has de parar, porque estás recibiendo avisos de que estás bloqueado o que no es el momento, o que hay que revisar lo que está sucediendo.
    "La intuición nos da respuestas a las dudas que nos planteamos en nuestra vida".
    Sobre la intuición se ha investigado mucho y toda la información que se ha extraído es enriquecedora porque nos aporta nuevo conocimiento sobre nuestra forma de funcionar. Por ejemplo, Kahneman definió dos variantes del pensamiento intuitivo, diciendo que la intuición se basa en nuestras experiencias previas y en las estrategias mentales a la hora de razonar, que tenemos un pensamiento rápido y uno más lento.
    Por otra parte, desde la neurociencia, nos explican la manera en la que captamos la información y la retenemos, cómo asociamos conceptos y que hay algunos que se conectan de forma muy rápida y acertada. Se habla de decisiones instintivas basadas en procesos ajenos a la lógica.
    Entonces, en mi opinión, podemos decir que la intuición aparece como información que nos llega inconscientemente sobre la cual tenemos una sensación de certeza, aunque no la podemos justificar mediante razonamiento lógico previo, y que después, se demuestra que es la indicada.
    Además, en el mundo empresarial y en el mundo del coaching, a la hora de asumir el acompañamiento de personas hacia la consecución de los objetivos, la intuición juega un papel importante. De hecho, para las categorías más altas de las certificaciones en coaching (PCC o MCC) dentro de la International Coach Federation (ICF), la intuición se considera un requisito necesario.
    Entonces, ahora que parece que la intuición es importante, más que nada por su utilidad y su certeza en los resultados, creo que es el momento de averiguar cómo la podemos practicar y desarrollar. Eso no significa que antes de dejarnos llevar por ella, no hayamos valorado todas las opciones o hayamos realizado un análisis de la cuestión planteada. Y con todo sobre la mesa, una ayuda por parte de nuestra intuición, seguramente ¡nos valga de mucho!
    Para desarrollar nuestra intuición podemos:
  • Desarrollar nuestros sentidos.
  • Practicar el desapego.
  • Aceptar lo positivo y también las dificultades que se nos presentan, con naturalidad, como parte de la vida.
  • No hacer nada en contra de nuestros principios porque si tenemos conflicto interno, no podemos estar en paz, y estaremos menos receptivos.
  • Aprender a tener quietud. Un ejercicio que puedes realizar es sentarte durante 25 minutos y dejarte llevar. Tener de fondo una música como ésta, te puede ayudar.
  • Realizar ejercicios de respiración.
  • Eliminar las obsesiones. Si no podemos pasar sin mirar el móvil, dejar el móvil durante un tiempo. Si tenemos que comer pan en las comidas, dejar durante tres meses de comer pan en las comidas...Y así ver qué ocurre.
  • Meditación y mindfulness.
  • Antes de irte a dormir, cuando estés ya en la cama a punto de dormirte, reflexiona sobre las cuestiones que no has podido responder a lo largo del día. Deja papel y lápiz junto a la cama porque es posible que te despiertes con alguna idea aclaratoria o que puede ser interesante para solucionar lo que te planteabas.
  • Ejercicio de visualización "el semáforo". Imagina un semáforo que puede ponerse rojo (lo que significaría "no") y verde (lo que significaría "sí"). Comienza por preguntas de respuesta sí o no que sepas tú la respuesta, como por ejemplo "¿Me llamo María?" si es que te llamas así. Visualiza tu semáforo y comprueba que se pone verde. Después de varias preguntas en las que sepas la respuesta de antemano, con las que podrás ir cogiendo confianza, podrás ir haciendo preguntas de las cuáles no sepas la respuesta.
    Dicen los expertos que hay varios niveles de intuición, ¿cuál es el tuyo? Aquí puedes hacer un test para saberlo.
    Como siempre, practicando podremos desarrollar una mayor habilidad. En este caso para mejorar nuestra intuición. ¿Te animas? Recuerda que para recibir respuestas intuitivas has de estar abierto, receptivo, relajado y que estas respuestas pueden venir en forma de palabras clave, símbolos, frases incluso que te dicen otras personas, etc. Estar tranquilo y no impaciente es la mejor forma de obtener buenos resultados.
    ¿Qué vas a comenzar a hacer para desarrollar tu intuición y servirte de ella para tomar mejores decisiones?
    Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills