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Los 5 axiomas de la comunicación

Querido compañero,

¿Qué tienes en cuenta a la hora de comunicarte? ¿Cómo te comunicas?

 5 axiomas

 

Ya he escrito varios artículos sobre la comunicación por ejemplo: técnica de comunicación asertiva o te hablé de la estructura de la comunicación efectiva o comunícate asertivamente

Hoy quiero compartir contigo los 5 axiomas de la comunicación, antes me gustaría compartirte unas cifras preocupantes:

 -CYBERPSYCOLOGY (2013)  Los malos entendidos por Whatsapp y Facebook provocan 28 millones de rupturas sentimentales en el mundo

- CENTRO DE ESTUDIOS FINANCIEROS -CEF- (2010) afirma: “La mala comunicación interna es la principal toxina laboral en Europa”

Aunque todavía hay esperanza:

-OTX SOCIALAGE (2014) El 76% de los españoles prefieren hablar en persona a enviar un mail o un mensaje.

-RANSTAAD (2014) Más del 25% de las empresas invirtió en el 2014 en formar a sus empleados en temas relacionada con la Comunicación.

Paul Watzlawick fue un teórico y psicólogo austríaco nacionalizado estadounidense. Fue uno de los principales autores de la Teoría de la comunicación humana y del Constructivismo radical, y una  importante referencia en el campo de la Terapia sistémica y, en general, de la Psicoterapia. Desde 1960, residió y trabajó toda su vida en la ciudad y Universidad californianas de Palo Alto.

Según Watzlawick, existen cinco axiomas en su teoría de la comunicación humana. Se consideran axiomas a algo evidente que no requiere demostrarse, porque su cumplimiento es indefectible; en otros términos, reflejan condiciones de hecho en la comunicación humana, que nunca se hallan ausentes. En otras palabras: el cumplimiento de estos axiomas no puede, por lógica, no verificarse.

Estos 5 axiomas son:

  1. Es imposible No comunicar. Todo comportamiento es una forma de comunicarse.
  2. En toda comunicación hay dos niveles: contenido y relacional y es por tanto una metacomunicación.
  3. La naturaleza de la comunicación depende de la puntuación de la secuencia de hechos. Cada uno cree que la conducta del otro es la causa de su propia conducta, cuando la comunicación humana es un proceso cíclico y no puede reducirse a un juego de causa y efecto.
  4. La comunicación humana implica dos modalidades: digital (lo que se dice, la comunicación verbal) y analógica (cómo se dice, la comunicación no verbal).

No es lo mismo:         Lo que se piensa decir.

Lo que se quiere decir.

Lo que se sabe decir.

Lo que se dice.

Lo que se oye.

Lo que se entiende.

Lo que se acepta.

Lo que se retiene.

Lo que se aplica.

  1. Los intercambios comunicacionales pueden ser: simétricos (intercambios igualitarios, por ejemplo una pareja) y complementarios (intercambios aditivos, por ejemplo: una madre y una hija).

Como resumen podemos decir: “No es necesario decir todo lo que se piensa pero sí es necesario pensar todo lo que se dice”

Me gustaría complementar lo que estoy hablando y para ello te dejo un vídeo de Paul Watzlawick que habla de la verdad y la realidad:

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Cómo vas a trabajar y/o tener en cuenta estos axiomas cuando te comunicas?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Querido compañero,

¿Qué tienes en cuenta a la hora de gestionar una negociación? ¿Cómo gestionas estos elementos?

negociación

Ya os compartí hace tiempo en otro artículo algunos trucos para preparar la negociación. Hoy quiero compartir contigo la importancia de conocer y gestionar los elementos que aparecen en una negociación.

Algunos de estos elementos son:

  • Intereses: Centrarse o hacer notar los intereses y objetivos mutuos, no las posiciones.
  • Criterio: Insistir en que los resultados se basan en objetivos comunes.
  • Opciones: Generar una variedad de posibilidades / alternativas para un beneficio común. En general ninguna de las partes deberá convenir en algo que sea peor para esa parte que su MAAN (Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociado).
  • Personas: Separar a las personas del problema. Mantener la relación. Intentar crear compromisos con la otra parte. Tomar un acuerdo será más fácil en la medida que los compromisos adoptados sean comprensibles y verificables y para ello es conveniente diseñarles, plantearles y estructurarles.
  • Clima: orientado a soluciones, conseguir una buena comunicación entre las partes, crear un ambiente colaborativo…
  • Legitimidad (win-win): intentar que a cada parte le parezca justo, teniendo algún criterio de referencia externa que otorgue imparcialidad o algún principio de reciprocidad.

Algunas tácticas para gestionar estos elementos son:

  • Proveer de expectativas de futuro.
  • Poner límite: si es inaceptable, hacerlo saber y en ese momento no negociar.
  • Indicar lo Malo y lo Peor: proponer una situación realista, que será el objetivo y otra situación peor.
  • Echar un Farol.
  • Frases como: “Qué más quisiera yo”, da pie a explicar nuestra postura.
  • Arriba y abajo: aceptar si se hace otra concesión.
  • Enlazar: Si la otra parte nos destaca una debilidad, la intentamos enlazar con una fortaleza.
  • Chantaje emocional.
  • Hacer preguntas, escuchar activamente y saber manejar los silencios.
  • Actuar empáticamente, diciendo frases como: te entiendo, comprendo lo que me dices... de esta forma, la otra parte se relajará y se manifestará abierto a escucharte.
  • Muéstrate con actitud positiva, haz comentarios como que estas seguro que vamos a encontrar juntos soluciones para lo que estamos planteando...

¿De qué otras maneras gestionas los elementos de una negociación?

Es importante tener en cuenta, que si en un momento en una negociación lo que plantea la otra parte es inaceptable para la otra y nos encontramos en una situación de punto muerto, lo más adecuado, en ese caso, es proponer un aplazamiento y quedar otro día para retomar la negociación.

Con el fin de complementar lo que estoy hablando te dejo un  texto de un módulo que habla de los elementos de una negociación:

http://www.bvsde.paho.org/cursoa_mcc/e/modulo2.html

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué otros elementos tienes en cuenta en una negociación? ¿Cómo vas a mejorar la gestión de los elementos que intervienen en una negociación?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Querido compañero,

¿Conoces la forma en que persuades a los demás? 

Persuadir

Hoy quiero comentar contigo algo que ayer compartí en el MBA Internacional especializado en marketing dentro del módulo resolución de conflictos, y es la habilidad de la persuasión, que junto con otras como la escucha completa del otro, la empatía, la asertividad, o el tratamiento de quejas y objeciones, nos permite llegar a mejores acuerdos y soluciones.

Wikipedia define la persuasión como la influencia social de las creencias, actitudes, intenciones,motivaciones y comportamientos. La persuasión es un proceso intencionado destinado a cambiar la actitud o comportamiento de una persona o un grupo hacia algún evento, idea, objeto o persona(s), mediante el uso de palabras para transmitir información, sentimientos, o el razonamiento, o una combinación de los mismos.

La persuasión es también una habilidad que podemos desarrollar con tiempo, esfuerzo y práctica. Cuanto más confiables parezcamos, más fácil nos será ser persuasivos.

Convencer no es vencer, es ser capaces de tener las respuestas y argumentos necesarios, de comprender al otro, de mostrar la actitud necesaria y de transmitirlo con entusiasmo, ya que si a ti no te entusiasma algo, no puedes lograr que a otro le entusiasme.

Me gustaría poner algo más de marco sobre este tema y para ello os pongo un link donde se explica la diferencia entre influir, persuadir y manipular.

¿Cuáles son los pilares de la persuasión? En mi opinión, os comparto los 6 pilares que considero más importantes, que son:

  • Credibilidad del mensaje. ¿Cómo has preparado el mensaje? ¿Cuál es el objetivo de tu mensaje? ¿A quién te vas a dirigir? ¿Crees en lo que vas a decir? Aportar experiencias, propias y ajenas, correctamente combinadas con el mensaje, facilitarán la comprensión y el deseo de aceptación del otro. Argumenta con explicaciones lógicas y racionales.
  • Credibilidad, coherencia y confiabilidad del emisor. ¿Qué haces para ser coherente en tu comunicación? ¿Qué haces cada día para resultar una persona creíble y confiable? Crea un clima de confianza para que el otro pueda manifestar todas sus dudas y expresa tu emoción, pues se contagia.
  • Capacidad de Comunicación. ¿De qué manera te comunicas? ¿Cómo te expresas? ¿Utilizas un lenguaje comprensible y adaptado a tu interlocutor? ¿Cuidas tu comunicación no verbal? ¿Qué preparas cuando quieres comunicar?
  • Capacidad para conocer a la otra parte. ¿Qué sabes del otro? ¿Qué preguntas para detectar sus necesidades y lo que le importa? ¿De qué manera te interesas por el otro? Haz que tus mensajes sean interesantes para el otro y piensa que en general lo que más nos interesa es que alguien nos escuche. Pregúntale. Interésate por él y procura que este interés sea verdadero (el falso interés se nota enseguida).
  • Liderazgo Personal. ¿Cómo desarrollas tu carisma? ¿Qué tipo de liderazgo sueles ejercer? ¿Cómo puedes inspirar para que te sigan? Y también el hecho de que te vean como un modelo, que gustes por tus cualidades, capacidades, tu forma de ser y hacer, será una clave muy importante para la persuasión.
  • Reciprocidad. ¿Lo qué pides se equipara a lo que estás dispuesto a dar?

Con el fin de complementar lo que estoy hablando te dejo un vídeo sobre la persuasión que aporta más información sobre las características indispensables para que tu mensaje sea más persuasivo.

Después de lo que acabo de compartir ¿de qué te has dado cuenta? ¿De qué manera vas a mejorar tu capacidad de persuasión?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Querido compañero,

Cuando te comunicas, ¿las personas se acercan o se alejan de ti? ¿En qué momentos se acercan? ¿Qué les motiva a acercarse a ti? 

Acercar

En el anterior post te hablé de lo que nos aleja y de la importancia de los conflictos en las relaciones (http://2miradas.es/blog/cuatro-reglas-universales-que-nos-alejan-de-los-demas/). Hoy voy a hablarte de los obstáculos en la comunicación y de lo que nos acerca a los otros.

 ¿Qué obstáculos tienes cuando te comunicas? Te invito a que escribas todos aquellos obstáculos que encuentres, yo te comparto algunos: 

  1. Exigencia, amenaza, agresividad.
  2. Juicio, la crítica, las etiquetas.
  3. Aconsejar, consejo no pedido. Esto se da cuando alguien quiere contarnos algo y no busca nuestra solución ni consejo. Lo único que quiere es ser escuchado, que estés ahí, sentir que le entiendes, que se empatice con él y que se le comprenda.
  4. Diagnóstico, interpretación, el hacer “psicoanálisis” del otro. Nadie más que uno mismo sabe lo que nos pasa.
  5. Preguntar con juicio. Por ejemplo: y... ¿cómo se te ha ocurrido hacer eso??? Y tú, ¿qué pintabas allí? A ver, y tú, ¿qué hubieras hecho en mi lugar? (seguramente estés pensando: “seguro que hubieras hecho lo mismo”). Estas preguntas encierran un juicio importante que hace que el otro se aleje.
  6. La Ironía. Por ejemplo: ironizar una situación que el otro nos plantea. "Seguro que no te gustó, ya, ya..."
  7. La Broma. Por ejemplo: "Sacas la cartera pero no asoma el dinero. Uy, no te enfades, ¡¡es broma!!"
  8. Moralizar. El soltar sermones. Recordad que los valores de cada uno son de cada uno, no imponerlos.
  9. La Lógica. No dejan de ser mis razones. Recordad que cada uno tenemos nuestra forma de pensar y que no tiene por qué coincidir con lo que piensa el otro.
  10. Humillar. Por ejemplo: en muchas ocasiones nos ponemos a hablar de los niños y criticarles con otro adulto estando éstos presentes.
  11. Alabar. Por ejemplo: no me digas que soy buen trabajador cuando me quedo después de la jornada laboral porque el día que no me quede, me puedes decir que soy mal trabajador. Mejor reconoce o agradece que tu trabajador se quede haciendo horas extras.
  12. Consolar. Por ejemplo, un amigo pierde su trabajo y le dices: “menos mal que tienes muy buena salud”. A tu amigo en ese momento lo que le está doliendo es que está sin trabajo, mejor acompañarle empatizando con él y no hacer comentarios por consolar poco acertados. 

En esta ocasión te voy a pedir que pienses en una persona que cuando se relaciona contigo te haga sentir bien, con una comunicación que te acerque. Y pensando en esta situación, que contestéis la pregunta: ¿qué te acerca? ¿Qué hace que se haga más cercana la relación? Te invito a que hagas una lista.

Algunos seguramente hayáis contestado: me escucha, me entiende, me hace reír, me valora, desdramatiza, me acepta tal cual, su sonrisa, su bondad. Otros quizás habéis escrito: creatividad, me apoya en los proyectos, me ofrece cariño, me habla bien, me trata con respecto, tengo complementariedad, me da reconocimiento, su disponibilidad, su accesibilidad, complicidad, el tiempo y el espacio que me dedica, que comparte conmigo, la confianza que me da.

Ahora te vuelvo a pedir que amplíes la situación, pensando en todas las personas que te acercan ¿qué hacen, qué dicen, cómo se comportan para que te quieras acercar? Quizás alargues esta lista escribiendo: me da ánimo, me acompaña, está abierto a todo lo que le digo, habla con transparencia, es honesta, generosa, es una relación de igualdad, expresa sus sentimientos…

Como ya he indicado en mi anterior artículo, las emociones nos proporcionan señales de alarma que nos indican nuestras necesidades o lo que nos ocurre. En este caso, ¿cómo reacciona tu cuerpo cuando te sientes cerca del otro? Seguramente que tu cuerpo esté relajado y te sientas más tranquilo.

Lo importante en una relación es que nos comuniquemos como seres humanos y esto ¿en qué crees que consiste? Básicamente en los 4 aspectos siguientes: 

  1. Aprender a que el otro se sienta escuchado.
  2. Sentir empatía por el otro.
  3. Aprender a que el otro se sienta atendido y aceptado. Entender y comprender al otro.
  4. Expresarnos con respeto, de forma asertiva y de igual a igual.

 Con el fin de facilitaros más información os invito a ver este vídeo, en el que habla un gran maestro de la comunicación, Marshall Rosenberg, sobre la comunicación empática:

Después de todo lo que he compartido contigo, ahora ¿qué mejoras vas a llevar a cabo para acercarte más al otro cuando te comunicas?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Lo cierto es que en una entrevista de trabajo todos somos comerciales. ¡¡De nosotros mismos!!

Confianza para las entrevistas

Por lo tanto, la selección de comerciales tendría que ser muy fácil porque todos conocemos las competencias que hacen falta: buena comunicación, confianza en uno mismo, saber potenciar los puntos fuertes, tener humildad para reconocer nuestras áreas de aprendizaje,... ¿o no es así? Ya os contamos cuestiones a evitar para mostrarse convincentes que se pueden aplicar a las entrevistas de trabajo o a las reuniones en las que hemos de vender nuestras ideas, servicios y/o productos.

Sin embargo, hay cualidades que si bien estaban altamente valoradas hace años, ahora se van sustituyendo por otras. Por ejemplo, la verborrea. Hasta hace relativamente poco tiempo, se reconocía a los comerciales porque no callaban ni debajo del agua. Ellos te contaban todo, lo que se quería saber y lo que no, entretenían y eran escuchados con atención o desesperación por los clientes. Ahora esto ha cambiado ligeramente. Más bien se buscan asesores comerciales, y son éstos los que escuchan al cliente y le responden de forma personalizada y con labia.

En el proceso de selección, ya sea durante entrevistas, en dinámicas grupales, test o completos assessment centers, la intención es descubrir la máxima información del candidato, sus comportamientos conscientes o inconscientes, habilidades, conocimientos aplicables a la práctica, en definitiva, competencias que no se extraen en el repaso del currículum vitae o investigando por internet sobre el candidato.

Para ello, los casos de discusión sin respuesta definida o las preguntas sobre situaciones vividas y cómo se desarrollaron, dan pistas de las reacciones con las que nos podemos encontrar en el futuro si contratamos a esos candidatos.

En ocasiones, el uso de preguntas ambiguas es fundamental para ver por dónde sale el candidato. Por ejemplo, "convénceme de que tu jersey es rojo", cuando por supuesto no lo lleva así.  ¿Qué competencia queremos extraer con esta pregunta? Podría ser para validar la capacidad de persuasión, podría ser para ver si tiene creatividad y soltura para salir del paso ante una pregunta compleja, podría ser para valorar su honestidad si esperamos que responda que no es rojo, etc. Lo importante es tener claro qué competencia queremos chequear para que la pregunta sea la más adecuada.

Si en este caso la persona contesta que su jersey no es rojo sino blanco, entonces ¿habremos comprobado su capacidad de persuasión (si ésta era la competencia que queríamos validar)?

Cuanto mejores preguntas realicemos, mejores respuestas e información extraeremos. Hacer buenas preguntas es el mayor de los artes de los expertos en selección de personas.

Martha Alles, experta en selección por competencias, ha escrito numerosos libros sobre la definición de competencias y cómo abordarlas en procesos de selección. Y aunque no esté así definido en todas las empresas (porque elijan otros métodos de gestión), para ser formalmente estricto y coherente, la empresa ha de implantar un modelo de gestión por competencias. Os dejo más información sobre este tema aquí.

Por lo tanto, para seleccionar comerciales, y como decía al principio, comerciales en una entrevista somos todos, no nos quedamos en la primera impresión sino que hemos de indagar un poco más en la persona para averiguar si lo que estamos buscando a nivel de comportamientos, de actitud, de conocimiento, de valores, etc. lo atesora el candidato.

Y para poder discriminar entre unos candidatos y otros, estos requisitos detectados y necesarios para el puesto que se va a desempeñar habrán de ser medibles y comprobables. Se trata de ser lo más objetivos posibles en el proceso de selección.

¿Tienes bien descritos tus requisitos específicos para elegir comerciales? ¿Son medibles y comprobables? ¿Cómo indagas para extraer esa información?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Conoces cómo te comunicas?

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Quiero comentarte algunas claves que han surgido en la formación que hemos compartido ayer, lunes 07 de abril, Marta Pinillos y yo. Por poneros en situación, Marta es una colaboradora de 2miradas especialista y gran profesional que cuenta con 19 años de experiencia como logofoniatra.

Marta comenzó a explicar la misión de nuestros hemisferios, el derecho y el izquierdo. El hemisferio izquierdo es la parte motriz capaz de reconocer grupos de letras formando palabras, y grupos de palabras formando frases, tanto en lo que se refiere al habla, la escritura, la numeración, las matemáticas y la lógica, como a las facultades necesarias para transformar un conjunto de datos en palabras, gestos y pensamientos. Se ocupa del manejo de la información lógica.

Mientras que el hemisferio derecho es un hemisferio integrador, centro de las facultades visio-espaciales no verbales, especializado en sensaciones,sentimientos y habilidades especiales, como las artísticas y musicales. Concibe las situaciones y las estrategias del pensamiento de una forma total. Este hemisferio necesita diversión, no aburrirse, porque si quien comunica es aburrido al contar la información por muy interesante que ésta sea nuestro hemisferio derecho  intentará llevarnos a pensar o prestar atención a otras cosas.

Como dice Voltaire: “Conviene siempre tratar de ser más interesante que exacto, pues el público perdona todo menos el sopor” y como dice Paul Watzlawick que “No podemos no comunicar”.

Ha quedado demostrado, tal y como han practicado y comprobado los asistentes, que el resultado de la comunicación no es lo que dice el emisor, sino lo que entiende el receptor. Por tanto, es importante es dedicar un tiempo a asegurarte de lo que ha entendido tu receptor.  Esta parte está incluida en el feedback dentro del proceso de comunicación.

Además, cada participante de forma individual ha trabajado lo que en comunicación se llama 'estatua': concepto que engloba el cuerpo, el mensaje y la voz para resultar congruentes en un proceso de comunicación.  Cuidar este aspecto lleva a que tu interlocutor entienda antes y con menos esfuerzo tu mensaje y, además, hace que sea más creíble.

Marta ha compartido el orden en que llega a nuestra amígdala la información. Primero será el lenguaje no verbal, después el paraverbal y por último, la palabra. En numerosas ocasiones cuidamos mucho la elección de las palabras exactas y no preparamos de la misma forma el cómo nos mostramos cuando decimos esas palabras.

Además es importante para tener una buena voz tener en cuenta los siguientes pasos:

·         Respiración abdominal.

·         La impostación.

·         La resonancia.

·         La articulación.

·         Coordinación del aire cuando hablo.

·         La melodía e inflexión de la voz.

De esta manera, entre otros aspectos, no fuerzas tus cuerdas vocales, no te cansas ni te asfixias porque tienes todo el aire que necesitas. Y tu mensaje se recibirá con más fuerza y contundencia (te recuerdo que ya te hablamos sobre la estructura para una comunicación eficaz y sobre las claves que la posibilitan). 

Después de lo que acabo de indicarte ¿de qué te has dado cuenta? ¿Qué vas a aplicar en tu comunicación?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso, y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García

Muchas veces nos encontramos envueltos en conversaciones que bien podrían ser monólogos realizados por las distintas personas que se han reunido. Saber conversar y conversar mejor supone un arte en el que no se puede ser espectador sino actor.

conversacion

Por este motivo, mantener una comunicación más participativa supondría evitar algunas cuestiones clave:

  • El orgullo: el exceso de estimación propia nos impide ponernos al mismo nivel de los demás porque implica cierta superioridad y puede que nos haga inaccesibles a sus ojos. Puede llevar a una personalidad narcisista.
  • El desinterés: ¡cuántas veces nos hemos pillado diciendo para nuestros adentros… me importa bastante poco lo que me dices, ¿para qué me lo cuentas?, ¿por qué a mí?, ya me ha cogido por banda… No querer escuchar es el principal síntoma de las No-conversaciones.
  • El negativismo: es difícil conversar con alguien muy negativo para el que todo lo que se diga sea menospreciado, o sea una complicación, o sea un desastre. Suele llevar a justificar lo que se diga y puede resultar agotador.
  • La superficialidad: muchas conversaciones tratan de cuestiones con fondo, en las que profundizar. Quedarnos en la superficie, no querer entrar en un tema nos puede hacer perdernos la esencia de lo que nos quieren contar, o lo que de verdad nos quieren decir, además de que si no lo hacemos nunca (¡aunque es muy rico y necesario a veces!), nos costará mostrarnos como personas coherentes e íntegras.
  • La impaciencia: querer acabar pronto, completar las frases, acelerar la conversación para ir al grano, interrumpir mientras el otro está tratando de explicarse, la ansiedad por irse situando el cuerpo ya hacia una salida, puede resultar poco confortable y no sirve para nada.
  • La susceptibilidad: tomarse las cosas como algo personal impide que se ponga el foco en el otro, que sólo nos miremos a nosotros y a cómo nos afecta los que nos han dicho, percibiendo todo como una crítica.
  • El perfeccionismo: bien para pensarse mucho lo que decir y cómo decirlo pues ralentiza la conversación, como para redecir de veinte formas diferentes lo mismo. ¿Llegará un momento en el que lo dicho sea perfecto?
  • La razón: tener la razón siempre limita las posibilidades de abrirnos a nuevos mundos, a la creatividad, a que pueda ser de otra manera. Además, tras expresiones categóricas suele haber un silencio en busca de vías para poder seguir conversando. “¡Porque lo digo yo!”
  • La inseguridad: “casi mejor me callo, así no meto la pata”. ¿A caso no tenemos opinión de todo? Para conversar será necesario arriesgarse y dar nuestro parecer, sin hablar no podemos ser convincentes. Como se suele decir, mejor pedir perdón que pedir permiso.
  • El etiquetado: cuando nos hacemos una primera impresión, cuesta mucho cambiarla. Y ya nos pueden explicar que si no nos abrimos a que pueda ser diferente, no lo será.
  • El malhumor: cuando estamos malhumorados nos cuesta escuchar al otro y más que hablar parecerá que ladremos. Como cantaba el grupo Tenesse, ¡vete! ya no aguanto tu malhumor.
  • La antipatía: expresada como falta de empatía, que no comprende las emociones del otro, que las rehuye y le incomodan. Ignorar los sentimientos de los demás, hacen que buena parte de la comunicación se pierda, ya que el lenguaje es sólo una pequeña parte, el tono, el timbre, el ritmo…en definitiva, la paralingüística va a venir muy influenciada por la emoción sobre lo que se está diciendo.
  • El monopolio: uno solo no puede jugar un partido de tenis. Solo habla una persona y cuando se quiere meter baza, vuelve a hablar de nuevo ella un rato más,… ¿para conversar no hacen falta al menos dos? ¿Y esto no iba por turnos?

Poniendo alertas a estas cuestiones para que nos avisen de cuándo se están dando en nosotros o en los otros, podremos reconducir nuestras conversaciones y éstas serán mucho más agradables para todos los partícipes de las mismas.

¿Quieres disfrutar de una mejor comunicación y de mejores relaciones?

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

La pasada semana, Milagros García, CEO y fundadora de http://2miradas.es impartió un Taller de Comunicación Verbal de 4 horas en Madrid School of Marketing.  

Comunicación verbal - Milagros García

El curso comenzó recordando el proceso comunicativo, indicando las pautas para preparar una comunicación, desgranando los obstáculos que impiden la correcta transmisión del mensaje y señalando todos aquellos elementos que mejoran el proceso comunicativo.

Aquí encontrarás las claves para llevar a cabo una comunicación efectiva.

Taller Comunicación Verbal www.madridschoolofmarketing.com by 2miradas

 

 

 Azucena Madrigal

 

Una de las herramientas más importantes para que una comunicación sea efectiva está implícita en el propio proceso de la comunicación y a veces nos olvidamos de ella: la retroalimentación.

¿Te has asegurado de que lo que has comunicado ha sido interpretado como tú querías?

 Comunicación

Retroalimentación, según el diccionario de la lengua española Espasa, es el conjunto de reacciones o respuestas que manifiesta un receptor respecto a la actuación del emisor, lo que es tenido en cuenta por éste para cambiar o modificar su mensaje.

A partir de ahora utilizaré el término anglosajón feedback en este escrito por la popularización de su uso en los últimos tiempos.

¿Para qué dar feedback?

El feedback en cualquier caso mejorará la comunicación si se realiza con asertividad y no con desdén y a modo de crítica sin fundamento.

Se puede aplicar el feedback simplemente para dar una información adicional, por ejemplo, en cuestionarios o evaluaciones en las que aportar el punto de vista personal sobre lo propuesto.

También se puede aplicar a modo de refuerzo de una mejora o para potenciar el rendimiento. Por ejemplo, “esto que has hecho está muy bien, ¿crees que podríamos añadirle algún indicador para optimizarlo?”.

Un feedback en el que se señale un error también puede ser un buen feedback, porque necesitamos de esa parte que prevea posibles inconvenientes y nos baje a la tierra, como ya tuvo en cuenta Edward de Bono en sus 6 sombreros para pensar o Walt Disney en su proceso creativo.

Por poner un caso práctico: queremos pedir a alguien que haga un trabajo para nosotros. Tenemos en la cabeza cómo ha de ser y se lo tratamos de expresar. Una forma de asegurarnos que ha comprendido lo que queremos es pidiendo su feedback. Por ejemplo, que nos cuente qué es lo que ha integrado de lo comentado, qué puede aportar y cómo lo va a hacer. Esto nos permitirá detectar las posibles pérdidas de información y acotarlas desde el inicio, para evitar futuras frustraciones de expectativas incumplidas cuando se presente el trabajo final.

Tipos de feedback

Basándonos en la diferenciación que ofrece Wikipedia, tenemos dos tipos principales de retroalimentación, o más convenientemente llamada, realimentación:

-        La realimentación negativa, que es la más común, implica que ante un hecho negativo o error, su conocimiento/eliminación ayuda a mantener o devolver la estabilidad en un sistema/relación/proyecto.

-        La realimentación positiva, que amplifica las posibilidades creativas y abre las alternativas. Es la condición necesaria para incrementar los cambios, la evolución, o el crecimiento. Da al sistema/relación/proyecto la capacidad de tener acceso a nuevos puntos de equilibrio.

Siendo ambos tipos necesarios según la ocasión, en 2miradas queremos apostar por el feedback constructivo:

•       Busca soluciones.

•       Se centra en el presente y se orienta hacia el futuro.

•       Se expresa de forma asertiva.

•       Utiliza ejemplos concretos y objetivos.

•       Evita la sobrecarga de información.

•       Establece una comunicación de dos vías, promueve el diálogo y el intercambio de impresiones.

•       Encuentra metas comunes.

•       No realiza juicios de valor sino que procura la ecuanimidad.

•       Valora desde el positivismo.

•       Separa la persona de los hechos.

•       Permite considerar la perspectiva del que recibe las sugerencias.

•       Ofrece ayuda y colaboración.

Ahora sólo queda ponerlo en práctica, porque el entrenamiento hará que demos cada vez un mejor feedback y mantengamos conversaciones más efectivas.

 Y tú ¿te sumas al feedback constructivo?

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Cuándo escuchas a alguien realmente estás escuchando o estás pensando?

Saber Escuchar, con mayúsculas, de manera verdadera lo que alguien está diciendo es todo un arte.

Cuando se practica una escucha activa o una escucha completa, quien escucha está más enfocado en la otra persona más enfocado en ti que en mí. Empiezo a saber y sentir quién eres por escuchar tu expresión completa.

Hoy quiero compartir algunas claves para que practiques este tipo de escucha:

  • Escucha la expresión completa de tu interlocutor/a. No interrumpas a la persona que habla, escuchale de principio a fin.
  • Pider precisión y/o clarificación para verificar lo que no hayas entendido. Es importante tener cuidado cuidado con nuestras percepciones, interpretaciones o lo que imaginamos que la otra persona nos indica. Si tenemos cualquier duda, es conveniente pedir aclaración y de esta forma saber que lo que realmente nos quiere indicar quien habla.
  • No caigas en las presuposiciones: nuestra propia experiencia 'filtra' lo que escuchamos.
  • Evita soluciones inmediatas o querer arreglar el problema. A menudo, cuando escuchamos a alguien solemos saber lo que necesita o es mejor para él y solemos dar soluciones. Pero realmente, con esta conducta, nos equivocamos, ya que nadie mejor que uno mismo sabe lo que quiere y lo que le conviene.
  • Evita juzgar. ¿Quién soy yo para juzgar o catalogar a otro?
  • Evita dar consejos salvo que te los pidan. Cuando alguien habla, la mayoría de las veces solo necesita y quiere ser escuchado, desahogarse o compartir algo.
  • Evita interrumpir a quien habla y menos para dar tu opinión. Si interrumpimos al que habla lo normal es que pierda el hilo de lo que dice. Además, se sentirá poco atendido.
  • Evita rechazar lo que esté sintiendo el otro. A los participantes de mis cursos siempre les pongo un ejemplo para explicar esta clave. Les cuento que en una ocasión estuve en un dentista de urgencia un sábado, por lo que no era mi dentista habitual. Llevaba ya dos noches sin dormir a causa del dolor que me producía una muela. Cuando llegué al dentista le comenté lo que me pasaba y me dijo: “No pasa nada”. ¿Cómo que no pasa nada? Pensé. Este dentista no me dio confianza y me fui. Él bien podría haberme dicho: “Entiendo lo que te pasa, yo voy a ayudarte para que estés mejor…” pero no lo hizo y sentí malestar.

El desafío de la escucha implica: ¿Estás realmente escuchando? o ¿Estás preparando tu respuesta y esperando tu turno para hablar? ¿Cómo puedes practicar una escucha activa?

Estoy siempre a tu disposición si quieres comentar tu caso o que responda a tus dudas y preguntas. 

Te acompaño con pasión hacia tu éxito.

Milagros García.