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Todo ser humano está compuesto por, según las últimas investigaciones, un número similar de células y bacterias que se van renovando con más o menos periodicidad excepto en partes muy concretas, y aún se discute sobre alguna de ellas...

También sabemos que en los genes no solo se guardan aspectos físicos como el color del pelo o los ojos. Nuestra forma de ser también, incluso, nuestras ideas están condicionadas por la genética. Por eso hay personas que afirman que ellas son así y que nunca cambiarán, nada más lejos de la realidad! Son muchos los científicos, educadores o filósofos que afirman que el camino de la libertad está en la educación y el conocimiento de nuestro cerebro.

David Bueno i Torrens, en su libro Cerebroflexia explica cómo la biología y el ambiente en el que vivimos cambian nuestro cerebro. En la entrevista que le realizó el periódico la Vanguardia explica que existen genes que condicionan que haya personas con más tendencia hacia la infidelidad que otras, aunque nunca debe hacerse servir como excusa. Nos recomienda sacar provecho de nuestro cerebro para ser felices: edúcalo para que te ayude a gestionar las emociones, racionalizar y empatizar con los demás.

Educación y aprendizaje 

José Antonio Marina, en su libro La educación del Talento analiza el talento como la inteligencia triunfante. Este libro es el primero de una serie de libros sobre educación con una finalidad práctica, ayudar a educar. El método pedagógico que se propone une la sabiduría educativa de la humanidad con los últimos descubrimientos en neurociencia o en psicología evolutiva. Los libros tienen una parte expositiva, en papel, y una ampliación científica, histórica, documental, en la red.

En este vídeo José Antonio Marina explica que somos lo que somos más nuestras posibilidades y cómo los métodos educativos tradicionales están obsoletos.

Desde 2miradas nos damos perfecta cuenta que debemos trabajar los talentos humanos para ser más felices. Es un pilar fundamental de nuestra razón de ser como empresa donde tenemos muy presentes los procesos de aprendizaje.

Por eso, en nuestro equipo, no cesamos de buscar nuevos horizontes de saber e impartir cursos o formaciones donde ayudamos a nuestros alumnos a fortalecer sus mecanismos cerebrales desde las dos miradas: la interna y la externa. Por ejemplo, en la mirada interna, hacia nosotros mismos, utilizamos herramientas que nos ayudan a visualizar de forma clara y rápida nuestros intereses o pasiones; esto nos ayuda a tomar decisiones sostenibles y que no nos perjudiquen. Desde la mirada externa, hacia fuera y en relación a nosotros con el resto de individuos, trabajamos el liderazgo y la gestión de equipos para alcanzar logros comunes con pasión y decisión.  

Desde 2miradas afirmamos que todos nos adaptamos y en esa adaptación o aprendizaje, cambiamos. Sin embargo, debemos conocer cómo afectan esos cambios y si el rumbo nos lleva a la consecución de nuestros objetivos. Hay herramientas, lecturas y personas que pueden sustentar el desarrollo interno y externo de las personas y su entorno.   

Tomar conciencia de que estamos permanentemente cambiando y adquiriendo competencias es fundamental para tomar el control de nuestras vidas. En nuestro blog tenemos muchos artículos sobre aprendizaje que puedes usar de guía  inicial. También puedes contactar con nosotros para lograr alcanzar con pasión el éxito genuino: ¡Bienvenido a tu zona de aprendizaje!

 

Se valiente, atrévete.

 

 

    En esta época que vivimos donde lo colaborativo prevalece sobre lo competitivo, ¿nos puede ser útil la envidia? La envidia la tenemos asociada con una emoción a evitar, sin embargo, es también un elemento promotor en el desarrollo del ser humano. Y me explico, no sólo la creatividad y la innovación son esenciales para progresar. A veces, desear lo que otro tiene es un aliciente muy efectivo para superarnos y para lograr el éxito.
 
    envidia empresarial
La envidia, por tanto, nos puede servir para:
  • Si el otro puede, ¡yo también! Miremos, por ejemplo, la preparación de los Juegos Olímpicos de Pekín, ¿Podían las chicas chinas poner el entusiasmo y el arte de las Cheerleaders norteamericanas? Sí. Los organizadores de los Juegos Olímpicos dijeron que si Estados Unidos podía tener un espectáculo de Cheerleaders de referencia, aprenderían de ellas. Y pusieron los medios: se llevaron al conjunto de animadoras del equipo de fútbol americano New England Patriots para enseñarlas. Por tanto, aprender del otro es clave para conseguir lo que tiene, si es eso lo que deseamos. Y como ejemplo, las innumerables marcas imitadoras de productos que existen en el mercado. Las preguntas que nos podemos hacer serían: ¿Quién es la referencia? ¿Cómo lo hace?
  • Ir más lejos. Ser menos conformistas. Además de tratar de conseguir los resultados la envidia nos puede ayudar a superarnos con un extra, que también se puede extrapolar a la venta de cara a aportar a nuestros clientes ese algo más que les hace tener/saber más que los demás. Las preguntas que nos podemos hacer serían: ¿Qué más puedo ofrecer a mi cliente para que le vaya aún mejor, para que tenga más que su competidor directo o para que funcione mejor?
  • Afinar nuestro marketing. Y es que la intención de compra aumenta cuando nuestro actor favorito usa tal perfume, porque "si yo me lo echo, me verán igual de atractivo". Será útil preguntarnos: ¿Qué pueden desear de mi producto? ¿Quién puede ser un gancho para que los demás quieran imitarlo/ comprarlo?
  • Mejorar nuestra capacidad para recordar y analizar, porque la envidia mejora nuestra atención, como demostraron en diferentes estudios en la Universidad de Texas. Eso sí, hemos de tener cuidado porque puede ser agotador mantener la atención continuamente en nuestro competidor o "rival". Es lo que los psicólogos llaman "agotamiento del ego". Además, de la inactividad operativa que podemos tener obre nuestro trabajo diario. Ahora bien, estar alerta a lo que hace nuestro competidor principal para sacar la copia, mejorada o no, lo antes posible es una práctica habitual en el mercado. Estar alerta a cómo ir mejorando nuestras habilidades para hacer un mejor trabajo diario, es una práctica que lleva a la excelencia.
  • Competir con nosotros mismos. Se trata de superarnos, de invertir la energía que la envidia nos genera en desarrollar nuestros propios recursos, en buscar nuestras propias oportunidades, en crecer desde nuestro potencial para conseguir cada vez mayores logros.
    Y en cualquier caso, utilizar la envidia para mirarnos y ver las posibilidades de mejora que aún tenemos, los retos y el recorrido que nos marca el camino hacia la consecución de nuestros objetivos.
    ¿Cómo vas a utilizar a partir de ahora tu envidia?
    Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.
Raquel Bonsfills

Hay momentos en el día a día de los negocios que nos llenan de frustración, que nos suponen fracasos, que nos desaniman y abaten a todos o algunos miembros de los equipos.

 Frustracion

La frustración, como dicen Ramiro y Miguel Ángel Calle en su libro "Cambiando tus zonas erróneas", podemos definirla como "privación total de lo que esperábamos". Y surge cuando, por ejemplo, ponemos todo nuestro esfuerzo en que salga un proyecto, en conseguir a ese cliente, en lograr una oportunidad...y esto se viene abajo, se trunca, se desvanece quedando sin efecto, perdiendo todas las ilusiones.

En ese momento las emociones emergen. Hay desánimo, descontento, decepción, notamos el cansancio acumulado que mientras estábamos en la lucha no sentíamos. Y como las emociones se contagian, nos dejamos llevar por la influencia de la mayoría y la conformidad.

Entonces, llega el jefe y dice "Vamos, ¡no te desanimes!". ¡Error!

Primero porque nuestro cerebro no entiende el "no" y se queda con "desanímate". Y sí, desanímate ahora, que es cuando corresponde. Mañana ya será otro día. Las emociones han de sentirse en el momento y no guardárnoslas porque si evitamos sentir lo que toca se puede llegar a estancar en nuestro cuerpo y un día nos sale de forma desproporcionada sin saber por qué. Además, hay que vivir la emoción pertinente. Si es una pérdida tocará sentirse triste, y no reírnos a carcajadas. 

Por tanto, hemos de permitir que se expresen las emociones que han de tener lugar, y acompañar en el sentimiento de fracaso.

Y ¿cuál es el siguiente paso? Como ya veíamos cuando hablábamos de la superación personal, saber que tenemos la capacidad de salir adelante nos va a ayudar. Como también ayuda saber que en todo entrenamiento, cuando llegamos al límite aún podemos hacer una más, y ésa es la que más vale. Por eso, es importante seguir y continuar. Perseverar.

Tendremos que recapitular y reflexionar sobre lo sucedido para procurar no cometer los mismos errores, si los hubiera, y aprender de ellos. El aprendizaje nos ayudará a avanzar.

 Desarrollo, avance

En determinados momentos, necesitamos consolidar los avances, esto es necesario para el desarrollo de la empresa, nos permite coger destreza y afianzar el cambio. Después de un tiempo, el entorno, la vida, la supervivencia de la empresa requerirá un nuevo paso, volviéndonos a superar.

Y aunque hay miedos y resistencias para salir a comernos el mundo de nuevo, sólo hay que dar el primer paso para volvernos a poner en movimiento con nuevos objetivos. Como hacemos cuando aprendemos a montar en bici de niños, nos cuesta dar los primeros pedales, son irregulares, y luego, se aprende y se coge ritmo rápidamente.

Como responsables de equipos, hemos de acompañar en esta superación de las situaciones menos favorables, ayudando a comprender que hay momentos mejores y peores, que hay perspectivas diferentes ante un mismo hecho, que un obstáculo puede convertirse en una oportunidad.

Y sobre todo, provoquemos la actuación sobre lo que sí podemos hacer, lo que depende de nuestro equipo, de cada uno de los miembros y de todos en conjunto. Porque lo que depende de nosotros, es lo que podemos cambiar.

¿Quieres ayudar a tu equipo a superar los obstáculos?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

¿Te preocupas por lo que pasará en el futuro o te ocupas de planificar lo que quieres para ti en el futuro y cómo conseguirlo?

¿Te preocupas por la incertidumbre o te ocupas de lo que está en tu mano hacer, lo que sí conoces, lo que sí puedes "prever" dentro de la incertidumbre? ¿O te ocupas de aprender a bailar con el cambio? Como nos explica Cristina Llagostera, aprender a tolerar la incertidumbre.

 Preocupada

Nadie sabe qué pasará mañana. El prefijo pre-. significa anterioridad local o temporal, y aplicado a nuestro caso, nos lleva a ocuparnos antes de tiempo en cuestiones que luego pueden o no darse. Nos llevan a vivir antes de tiempo o en otro sitio lo que está o no por venir.

Por este motivo, y desde el sentido de fluir del que ya hemos hablado, que nos permite disfrutar del aquí y ahora de cada día de nuestra vida, se trata de ocuparnos de lo que toca en cada momento. Ocuparse de parar y marcarse objetivos para después plantear cómo dirigirse a ellos, actuar de forma proactiva hacia el futuro deseado, marcando qué queremos que pase y poner los medios para que ocurra, en lugar de perdernos en elucubraciones y desesperarnos por una opción única que nos hemos hecho en la cabeza sin ver otras muchas opciones posibles que pueden darse.

Cuando nos preocupamos, ponemos nuestro foco en aquello que nos perturba y mental y emocionalmente adquiere más importancia cuanto más pensamos en ello. Y,  al final, lo que queremos evitar, se va haciendo más grande.

Que nos lleguen alertas sobre futuras situaciones es muy beneficioso porque, en muchos casos, nos ayudará a evitar posteriores problemas e incluso,  sobrevivir. La capacidad de prever del ser humano no sólo es muy útil sino necesaria y se puede aprender. Sin embargo, si estas alertas las tomamos como preocupaciones nos pueden limitar y bloquear más que favorecer.  La preocupación nos puede llevar a un estado de tensión y estrés, de negatividad y de ansiedad que puede que nos desborde.

¿Y qué podemos hacer para dejar de preocuparnos y ocuparnos en lo que sea necesario? Por ejemplo, hacer un mapa mental con diversas alternativas sobre lo que puede ocurrir, planteando diferentes escenarios. Así comenzamos a ocuparnos en el problema, empezamos a anticiparnos y a poner los medios para evitar aquello que no deseamos. O al menos, a diseñar estrategias para, dado el caso, que suceda lo que no queremos, preparar la forma de actuar más sana para nosotros y nuestro entorno.

Ahora bien, nos puede costar mucho ponernos frente a la situación que nos preocupa desde diferentes puntos de vista y plantear alternativas distintas a la que está permanentemente ofuscando nuestro pensamiento. De hecho, con obtener sólo una alternativa bajará la intensidad de la ansiedad que nos genera. "Ya no es lo que estamos pensando que va a pasar sí o sí".

Con el fin de utilizar alternativas diferentes, podemos utilizar la técnica de los "6 sombreros para pensar" de Edward de Bono, y podemos utilizarla de forma grupal (que es como se definió) si queremos compartir la problemática con un grupo y también de forma individual. Nosotros mismos podemos tratar de ponernos en la posición a la que hace referencia cada sombrero y generar desde ahí una alternativa a nuestra situación inicial.

Otra herramienta ¿Y sí...? nos sirve para abrir opciones, aunque puede darnos un doble juego del que hemos de ser conscientes. Podemos utilizarla en nuestra contra, poniendo todos los "y si" alineados a nuestro problema, o poniendo el "y si" para darnos nuevas perspectivas y crear supuestos diferentes que nos permitan ampliar el abanico de posibilidades a desarrollar o a prever.

Por ejemplo, nos dice nuestro jefe que quiere hablar con nosotros en el despacho.

  • Opción 1 habitual: ¿Y si me va a echar la bronca por algo?
  • Opción 2 alternativa: ¿Y si me quiere proponer un nuevo reto?

¿Qué está en mi mano? Hay aspectos que no dependen de nosotros: llueve, viene un cliente gritando, se rompe la impresora justo en el momento más oportuno... Lo que hagamos al respecto sí que depende de nosotros. Cómo nos lo tomemos, la importancia que le demos, la gestión emocional que hagamos va a ser clave para afrontar las distintas situaciones que el futuro nos traiga.

Para disfrutar del presente os invito a vivirlo, y si estamos pensando en mañana, nos estamos perdiendo hoy. Ocupémonos de lo que podemos hacer hoy, que mañana ya llegará. 

¿Quieres ocuparte más que preocuparte?

Te espero aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills