Querido compañero,

¿Cómo practicas el silencio? ¿Qué técnicas utilizas para realizar el silencio?

En mi anterior artículo te hablé sobre claves sobre el uso del silencio, hoy quisiera hablarte sobre algunas técnicas para poder usar de forma efectiva el silencio.

Hablar es algo realmente importante para los seres humanos. A menudo hablar con los amigos es reconfortante; sin embargo, hablar en público o trabajar cara al público nos puede cansar y puede llegar a ser muy desgastante.

Además, dada la cantidad de información y de ruidos que tenemos constantemente a lo largo del día, una de las principales dificultades que estamos teniendo en nuestra sociedad es el poder estar en silencio. ¿Te ha pasado que al subir al coche pones la radio automáticamente? Nos cuesta mucho quedarnos en silencio, con nosotros mismos, sin distracciones.

Por este motivo, es necesario llegar a crear espacios de silencio para volver a conectar con nosotros mismos, para escucharnos e incluso para descansar.

Practicar el silencio es necesario para el desarrollo personal y profesional.

Te propongo 2 técnicas para llegar a conseguir silencio con uno mismo:

  • La primera técnica que te quiero compartir es la técnica que yo practico: La técnica de parada consciente. Los pasos para utilizar esta técnica son los siguientes:
    1. Apaga la radio, la tele, internet, el móvil… cualquier cosa que te pueda distraer porque suene o pueda sonar.
    2. Deja cualquier tarea que estés realizando o cualquier libro que estés leyendo.
    3. Dirígete a algún lugar de la casa donde te puedas sentir tranquilo o vete a ese parque o a ese lugar donde te sientas tan a gusto y tranquilo.
    4. Siéntate manteniendo la espalda recta y los hombros y los brazos relajados.
    5. Cierra los ojos e imagina una cuenta atrás de los números desde el 10 hasta el 0. Es el momento de abrirte a ti mismo.
    6. Realiza un mínimo de 3 respiraciones profundas.
    7. Trata de escuchar y poner atención a tu espacio personal. Si te vienen pensamientos automáticos asúmelos y deja que pasen. Si ocurriera que te aburres reconócelo y permítete vivirlo.
    8. Con los ojos cerrados haz un recorrido por tu cuerpo, como chequeándolo, pues el cuerpo es nuestro mejor aliado para saber cómo estamos. Si notas alguna molestia, dale las gracias por avisarte y continua tu recorrido.
    9. Al finalizar tu recorrido corporal, siente. Pon atención a los tejidos de tu ropa, a lo cómodo del lugar donde estés sentado, al aire que pueda rozar tu piel,…
    10. Y por último, para, quédate sin hacer nada. Solo estar. Sin prisa. Tu cuerpo te avisará cuando esté listo para volver a la actividad.
  • Otras técnicas a practicar en tu vida cotidiana para conseguir mantenerte en silencio y estar cada vez más cómodo con el silencio son las técnicas de relajación, como por ejemplo, la meditación. Según la Wikipedia el término meditación se refiere a un amplio espectro de prácticas que incluyen técnicas diseñadas para promover la relajación, construir energía interna o fuerza de vida (Qì, ki, chi, prāṇa, etc.) y desarrollar compasión, amor, paciencia, generosidad y perdón.

Te dejo el vídeo de una meditación guiada:

Larry Rosenberg en su libro "tres pasos para el despertar", dice que "conocerse a sí mismo es la puerta a la sabiduría y la libertad".

Ahora me gustaría comentarte 2 técnicas para practicar el silencio cuando te comunicas con otros:

  • Juego de la indiscreción.

 Si bien es verdad que la Ley de Protección de Datos (LOPD) no nos permite facilitar información de nuestros clientes sin su permiso, es habitual en nuestra comunicación con nuestros potenciales clientes que hablemos de ejemplos de cómo les ha ido o les va con nuestros productos o servicios a algunos de nuestros clientes actuales. Además, en el trabajo comercial, es importante haber realizado las preguntas idóneas para recopilar la máxima información sobre nuestros clientes, por lo que obtenemos una gran cantidad de datos a nuestra disposición que podríamos utilizar.

El juego de la indiscreción nos ayuda a poner a prueba lo discretos que somos al contar o no contar algún detalle que conocemos de nuestro cliente. Por ejemplo, en la compra de una vivienda, decidir decir o no a nuestro potencial cliente comprador algo que conocemos de nuestro cliente vendedor para favorecer la compra.

Normalmente formará parte de nuestra ética, profesionalidad, conocimiento de la negociación, etc. el saber qué es oportuno decir y no decir.

Esta técnica consiste en:

  • Recopilar toda la información que tenemos sobre una persona.
  • Determinar qué información debo y puedo compartir porque es importante y útil.
  • Determinar qué información no debo pero puedo compartir si lo necesito.
  • Determinar qué información no puedo compartir aunque lo necesite.
  • Asegurarse de no decir lo que no corresponde, una vez que lo tenemos presente.

¿Qué no contarías a tus clientes? ¿En qué momento te mantendrías en silencio?

  • Morderse la lengua.

A veces sentimos el impulso de hablar o de responder inmediatamente porque nos incomoda un silencio. Sin embargo, como hemos visto, hay momentos en los que es importante dejar que el cliente tome su tiempo para reflexionar, para comprender, para tomar decisiones, o simplemente, para escucharle de forma plena.

En esos momentos en los que no podemos contenernos, practica la técnica de morderte la lengua o apretar la mandíbula y contar mentalmente hasta 10. Asegúrate que la expresión de tu rostro no se modifica. Puedes practicar delante de un espejo.

De esta forma podrás aplacar la impulsividad de dar respuestas inmediatas y tendrás tiempo de plantearte si lo que vas a decir es más oportuno o mejor que el silencio.

¿Qué otras técnicas conoces para practicar el silencio?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, os dejo un vídeo que habla de ¿Cómo introducir el silencio y la meditación en la vida cotidiana?

Después de lo que te he compartido ¿cómo vas a mejorar la práctica de tu silencio personal? ¿Y para llevar a cabo el silencio en tu comunicación? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García