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31 Octubre, 2016

Ya hemos cambiado la hora y nos encontramos en pleno otoño, una estación de vulnerabilidad emocional ya que los días ahora son más cortos y aumenta el tiempo de oscuridad. Evidentemente esto puede producir una influencia directa en el estado de ánimo.

¿Cómo aumentar la capacidad de resiliencia frente a la depresión?
El concepto de resiliencia se ha extrapolado del ámbito industrial a la psicología y se puede definir, siguiendo la R.A.E., como “la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”. Por lo que todos nosotros tenemos la capacidad de superar con facilidad la depresión otoñal. Ahora que sabemos esto vamos a recuperar varias claves para superar esta temporada y cualquier otra situación de desasosiego:

Es importante saber que la capacidad de resiliencia tiene varias ventajas y una muy importante es: se puede entrenar. ¿Cómo?

  • Analizar y aceptar la situación. Conocer los hechos, separar las partes diferenciables que podrían tener soluciones distintas, aceptar y asumir lo que es y lo que no es. Tomar responsabilidad en lo que esté en nuestra mano y pedir ayuda en lo que no, buscando facilitadores en las áreas que no dependen de nosotros.
  • Con una mentalidad superadora. Esta mentalidad de crecimiento fue así descrita por la profesora en psicología Carol Dweck, que como resume Juna Albert en su libro “Feliz Vida”, es un estado mental en el que se generan creencias positivas sobre uno mismo y sobre el universo, permitiendo tomar una perspectiva de valentía y confianza, utilizando la curiosidad para superar el miedo a lo desconocido. Cuando actuamos con optimismo auténtico es cuando elegimos construir esta mentalidad superadora.
  • Planteando alternativas. Resistirnos puede hacer que nos rompamos mientras que movernos al son que tocan nos permite seguir avanzando más o menos rápido, más o menos estilosamente, más o menos acertados. Pero si tenemos claro cuál es el objetivo, el deseo de superación, ¡podemos probar numerosas opciones para alcanzarlo!
  • Mantener el foco en que podemos superarlo, en las soluciones,  manteniendo la esperanza y siendo firmes en nuestra decisión de conseguir aquello que queremos, lo que queremos resolver.
  • Relativizar, desdramatizar, incluso reírse de la situación, aunque sea con ironía, nos libera de peso emocional.
  • Actitud de oportunidad para afrontar retos en lugar de victimismo, extrayendo el aprendizaje y realizando una buena gestión del fracaso, porque ser consciente de un error nos acerca más a un éxito.

Una de las claves del éxito consiste en conseguir lo que deseamos. Y no nos referimos  a que nos toque la lotería, sino a sentirnos satisfechos, orgullosos, capaces…

Y para afrontar la semana super motivados os dejamos una canción de los Aslandticos que nos encanta:

¡Feliz puente! ¡Feliz semana!

El equipo de 2miradas

24 Octubre, 2016

Últimamente estamos oyendo hablar de cambios de paradigma, de la necesidad de sumarse a las nuevas tecnologías, contar con nuevas infraestructuras y atender a la emocionalidad de las personas en entornos de trabajo flexibles e innovadores, entre otras cuestiones.

Se buscan personas que aporten valor

Las empresas no pueden seguir funcionando como lo hacían hace 20 años porque los clientes no demandan lo mismo que hace 20 años, ni lo mismo que hace 10 años. Y tampoco, las personas que componen las empresas tienen las mismas inquietudes, ni las mismas formas de trabajar.

En épocas anteriores se podía pensar que una empresa nos ofrecía trabajo y que nuestra responsabilidad al aceptarlo era simplemente atender a ese trabajo, deseablemente haciéndolo de la mejor forma posible. Sin embargo, esto hoy no es suficiente. Las empresas, de cara a su supervivencia, y por tanto, para seguir manteniendo la empleabilidad de las personas que las componen y el beneficio que aportan a la sociedad, buscan hoy personas que aporten valor.

¿Cómo contribuyes al éxito de la organización?

¿Qué haces tú por mantener y mejorar tu trabajo?

¿Trabajas como deseas trabajar?

Los líderes han de ser cada día más cercanos, facilitadores y acompañantes del desarrollo de las personas. Ayudan al crecimiento del negocio ayudando a crecer a sus equipos. Ésta es su aportación de valor. Y para lograrlo es importante:

Creer en las capacidades del equipo para crear. Todas las personas son valiosas. Por eso están en la organización. Y si creemos que no es así, entonces hemos de tomar otra clase de decisiones. Pero si están, es porque tenemos la claridad de que aportan al grupo, al trabajo, a la misión y visión. Además, los líderes han de fomentar y transferir los valores de la empresa a sus equipos para estar alineados, remando todos en la misma dirección.

Fomentar la participación para que se ponga sobre la mesa toda la sabiduría del grupo. El mensaje es: "¿Quieres aportar? ¡Puedes!" Para ello es necesaria la apertura para saber recibir las diferentes versiones de las aportaciones. Y también, definir las reglas del juego de la participación respetuosa e inteligente. ¿Cuál es el canal que resulta más facilitador para los participantes?

Escuchar a las personas. Para saber si una persona aporta valor hay que prestarla atención, apreciando lo que expresa. ¿Qué dice? ¿Qué no dice? ¿Qué quiere decir? ¿Va más allá? ¿Cómo de interesante puede ser lo que dice? Y por supuesto, atender también a su persona, cómo es, qué hace, cómo lo muestra… Es importante fomentar un buen clima de confianza para que se pueda hablar sin miedo a juicios, etiquetas o descalificaciones.

Encontrar la mejor opción. Con las propuestas, juntos analizar, criticar, mejorar y llegar a acuerdos para avanzar y conseguir la mejor versión de lo que se quiere aportar.

Tener capacidad de resolución. Tomar decisiones y pasar a la acción. Si no se da continuidad a las ideas que se han compartido, queda en meras intenciones y se acaba perdiendo el sentido de contribución y el "para qué" de quienes aportan. Se trata de hacer realidad, hacer tangibles las ideas porque cuando una persona con talento que quiere aportar no ve resultados, se va a otra empresa donde sí quieran implementar sus ideas.

Hoy los líderes no han de saber todo. Se rodean de personas que pueden aportar mucho valor, mucho conocimiento e ideas, líderes que tienen una visión más global para ejercer su liderazgo en entornos más abiertos, diversos y ambiguos.

Aportar valor no es cuestión solo de los "elegidos". Tú, ¿cómo puedes aportar valor?

Dando lo mejor de ti. Buscando la excelencia, siendo inconformista ante la mediocridad. Si sabes que puedes hacerlo mejor, ¡hazlo!

Utilizando los canales a tu disposición. Atrévete a aportar tus ideas y propuestas de mejora, o proponiendo nuevos canales. Siempre hay una forma de hacer llegar nuestras ideas. Y como ejemplo, esta canción de Toni, porque cuando quieres ser feliz no hay limitaciones.

Optimizando. Nadie mejor que tú conoce tu trabajo. Y seguro sabes qué cosas se pueden hacer de forma más fácil, menos burocrática, más eficientemente…

Actitud positiva. La actitud enfocada a la mejora continua, al aprendizaje y a la superación es clave para aportar valor y que se note que lo aportas. Ningún impulsor del cambio lo ha logrado con desidia y rindiéndose a la primera.

Formándote. Si crees que para hacerlo mejor has de capacitarte más, pídelo. Ponte en marcha. Comienza. Que no quede solo en debería, o me gustaría. Da el primer paso, pues ése es el principio del cambio.

Subirnos al carro del nuevo paradigma donde todos estamos trabajando por la sostenibilidad de las empresas, del empleo, de la satisfacción en el trabajo, de la armonía en la convivencia y del crecimiento personal y profesional, está en buena parte en nosotros.

¿Cuándo vas a comenzar a aportar valor?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

17 Octubre, 2016

¿Qué haces para crear una primera buena impresión? ¿Cómo te preparas esa primera cita?

Ya en otro artículo te hable de las claves para crear una primera impresión impactante y positiva. Y generar una impactante primera impresión requiere de preparación. Hoy quiero hablarte de cómo puedes prepararte para lograrlo.

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Hoy en día, donde la falta de tiempo prima, es necesario que podamos y sepamos causar una buena e incluso, impactante, primera impresión en los primeros segundos.  Cambiar una negativa o una mala imagen creada puede llevarnos horas, tiempo que quizás no lleguemos a tener o no disponga nuestro interlocutor.

Las personas formamos opiniones de los demás en solo unos minutos, y es por eso que es importante estar preparado para mostrar lo mejor de nosotros mismos.

Lillian Bjorseth, asesora en comunicaciones y autora del libro "Contacto a fondo (Breakthrough Networking)", asegura que la gente saca muchas conclusiones sobre un individuo con sólo mirarlo durante 10 segundos, incluso antes de que hable. Lo que ven de ti y lo que les haces sentir va a marcar si quieren seguir conociéndote o si quieren comenzar a trabajar contigo.

Para causar una positiva primera impresión es necesaria una previa preparación. Como siempre indico, “lo bien preparado, resultado esperado y en lo mal preparado o no preparado, el resultado puede ser caótico” ¿qué es necesario preparar?

Os voy a dejar todo lo que yo preparo para crear una impactante primera impresión:

  • Prepara el objetivo u objetivos que quieres lograr de esa primera cita con tu/s interlocutor/es. Sé sincero y realista con tus expectativas. Te recuerdo la técnica para definir objetivos SMART-E ¿Qué quieres lograr?
  • Prepara tu presentación. Véndete bien, subraya tus virtudes y puntos fuertes, así como tu experiencia relevante.  ¿Cómo te presentarás? ¿Qué dirás? Además, pon Pasión en lo que vas a decir.
  • Es importante preparar la presentación de tus productos y/o servicios acorde a los objetivos planteados y a la persona o personas con las que te has citado. Enfoca tu mensaje dependiendo de la persona o personas a las que vaya dirigido. ¿Cuál es el mensaje que quieres que recuerde tu interlocutor? ¿Cuáles son los beneficios de tus productos y/o servicios?
  • Practica todo lo que quieres decir en ese primer encuentro o reunión para adquirir más fluidez en el momento decisivo. Puedes incluso grabarte o mirarte al espejo mientras ensayas, así cuando llegue la ocasión estarás más tranquilo y las palabras saldrán más fácilmente y sonarán más naturales.
  • Prepara la ruta hacia el lugar donde te vas a encontrar y los tiempos que te llevarán, para sí o sí ser puntual y llegar unos 5-10 minutos de antelación. A nadie le gusta que llegue tarde la persona con la que han quedado, incluso muchas personas tienen asociada la impuntualidad con una falta de respeto. Tener en cuenta todas las variables y darte el tiempo necesario para llegar a la hora porque puede ser que no tengas una segunda oportunidad.
  • Desarrolla tu capacidad de observación y escucha para adecuarte lo antes posible a tu interlocutor. Por ejemplo, adecuándote para conocer y saber tratar a tus interlocutores según el interés que muestran.
  • Cuida tu presencia, vete vestido acorde con la importancia de la reunión y acorde con el/los interlocutor/es. Para ello, busca información en las redes. En todo caso, te recomiendo que proyectes un look cuidado y correcto. Algunas reglas básicas a tener en cuenta: Nada de estreno, especialmente camisas o zapatos. Colores neutros o discretos como marino, negro o gris. Cuidado con las manchas, corbatas mal anudadas, braguetas desabrochadas, camisas que se abren en el pecho, camisetas con mensaje, no llevar prendas o accesorios muy llamativos… son distracciones para las personas.
  • Está más que demostrado que desprender buena energía y buenas sensaciones tiene más impacto sobre los demás de lo que imaginas. Según estudios realizados por los psicólogos de la Universidad de Harvard transmitir calidez y simpatía natural no forzada en la primera cita es todo. ¿Cómo puedes crear esa calidez y simpatía natural? Por ejemplo, yo antes de cualquier cita me pregunto cómo estoy y trabajo un rato mi gestión emocional. Te recuerdo un artículo en el que escribí: “7 pasos para poderte gestionar emocionalmente”, luego pienso en algo agradable o en algún recuerdo grato y finalmente hago 3 respiraciones profundas y conecto conmigo, con lo mejor de mí.
  • También prepara tu voz, masajea tus cuerdas vocales y cuello, haz un ejercicio con tu garganta y date un pequeño masaje en la cara. Así tu rostro estará más relajado, activado y fresco, favoreciendo esa buena primera impresión.
  • Realiza algunos ejercicios de movimiento, con el fin de soltar tus hombros y el resto de tu cuerpo. El lenguaje no verbal ofrece mucha información a tu interlocutor. Por lo tanto, evita las tensiones innecesarias, sobre todo las que vayas cargando a lo largo del día hasta el momento de la cita.
  •  De camino al encuentro con tu/s interlocutor/es sería conveniente que estructuraras mentalmente lo que vas a decir y cómo lo vas a decir. Ten en mente tus objetivos para la reunión o entrevista para tratar de cumplirlos. Enfócate.
  • Apaga tu móvil y a ser posible mantén el móvil fuera de tu alcance. Tu concentración debe estar en la/s personas con las que te vas a reunir. Prestar tu atención hoy en día es un regalo y hará que la gente te recuerde.

Con el fin de complementar lo que te acabo de compartir te dejo un vídeo que habla sobre las Primeras impresiones: la primera impresión es clave para una buena comunicación.

Es importante que recuerdes que la gente puede olvidar lo que has dicho o hecho, pero nunca olvidarán cómo les has hecho sentir.

Después de lo que te he compartido, ¿qué vas a hacer para prepararte para crear una primera  impresión impactante y positiva? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Dentro de las empresas está siendo un hecho la transformación digital. Los procesos se optimizan a través de las nuevas tecnologías, se mejoran las vías de comunicación especialmente entre personas a nivel internacional, uso de herramientas colaborativas para atender proyectos de manera rápida, creativa, inmediata, en línea…etc.

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Photo by Vladimir Kudinov

Sin embargo, cuando una empresa se plantea esta transformación y esta mejora continua de adaptación a las necesidades del entorno, es importante no caer en errores como:

Falta de apoyo de los directivos y líderes de la empresa: Desde las altas estancias hasta los mandos medios y responsables de equipos. Necesitamos que aquellas personas a las que el resto de colaboradores mira y admira sea consistente con el cambio que se quiere promover. Esto genera credibilidad, facilita la adhesión a la causa y se reducen las resistencias.

Desconocer la madurez del proceso de digitalización de la empresa: Es necesario testar al inicio cuál es el punto de partida, los perfiles de los diferentes colaboradores y su posicionamiento frente al cambio digital. IBM en su informe "Digital reinvention: Preparing for a very different tomorrow" indica un modelo de madurez para determinar la evolución del proceso de digitalización de la empresa.

Falta de planificación y administración de la comunicación del cambio: Los rumores, la incertidumbre de lo que supondrá el cambio y la mala o nula información baja la productividad de las personas en las empresas. Una eficaz comunicación es esencial desde el inicio hasta el final del proceso de transformación digital. Al inicio para inspirar la necesidad de cambio, para promoverlo; y al final, para mantener el nuevo sistema. Ha de tratarse como un proceso de venta al cliente (interno) terminando en la fidelización de cada colaborador.

No tener un equipo embajador de la transformación digital: Muchas empresas en este proceso de cambio necesitan nuevos departamentos y estructuras, una forma diferente de gestionar el conocimiento, y también una revisión de la cultura empresarial, entre otros aspectos. Para ello, es importante crear un equipo enfocado y motivado por el futuro, que se implique, que sea inspirador para el resto de las personas y que vaya analizando, mejorando, creando, probando e integrando las propuestas desde antes de su lanzamiento.

Mantenerse ajeno a la emocionalidad de las personas frente a la transformación digital: el cambio lo realizan las personas, bien adquiriendo nuevas herramientas que han de aprender a manejar o atendiendo a nuevos procedimientos o tareas. "¿Desaparecerá mi puesto de trabajo?", "¿Sabré utilizar la nueva tecnología?", "¿Qué tendré que modificar en mi día a día, respecto a lo que ya hago con seguridad y comodidad?" Nos cuesta salir de nuestra zona de confort y a veces no entendemos por qué tenemos que cambiar. Será importante revisar el clima laboral, estar al tanto de posibles conflictos e incluso preverlos, detectar el estrés y la motivación para el cambio.

Falta de creatividad e innovación: Existen tantas posibilidades y soluciones para la transformación digital de la empresa como ideas se les puedan ocurrir a las personas. Siempre habrá un software que consiga hacer lo que nos interesa y si no, se crea. Dejar volar la imaginación es imprescindible para llegar más lejos, para ser diferente, para mejorar y crecer. Y la creatividad es una habilidad cada vez más necesaria en los líderes de hoy en día.

Impedir la participación de los colaboradores: La mejor forma de comprometerse con un cambio es ser parte de él. En la transformación digital es importante averiguar la forma de hacer partícipes a los colaboradores, de que lleguen sus ideas a ser propuestas de valor, de que se sientan representados, escuchados y acompañados en el cambio. Una forma de hacerlo es creando un espacio o canal participativo donde todos los miembros de la empresa puedan expresar sus opiniones e ideas creativas y de mejora referentes a los temas tratados respecto al cambio. Y después, que sean herramientas personalizadas, tanto para el cliente como para cada colaborador. Por ejemplo, desde Recursos Humanos, que haya beneficios adaptados a las necesidades de cada persona.

Ahora que sabemos algunas de las claves para llevar a cabo una transformación digital, ¿qué te falta? ¿Qué puedes hacer mejor? ¿Qué haces ya muy bien? Feliz transformación.

Raquel Bonsfills

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

3 Octubre, 2016

¿Cuál es tu Pasión? ¿Con qué sientes pasión? ¿Haciendo el qué te lleva a sentir pasión?

Recientemente escribí la necesidad de tener pasión en lo que haces como una de las características necesarias de un emprendedor en el entorno VUCA en el que nos movemos. Hoy quisiera compartirte cómo puedes lograr y mantener esa Pasión en tu vida.

Pasión en tu vida

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Sentir Pasión por actividades u objetivos que vas a desarrollar o emprender en tu día a día se puede lograr y además, es necesario si te quieres sentir más feliz y exitoso.

¿Cómo puedes sentir Pasión?

Se suele asociar la Pasión a un estado de bienestar con mayor intensidad emocional. No es que algo te guste, es que te encanta. No es que algo esté rico, es que está delicioso.

Para sentir Pasión hay que comenzar por sentirse bien. Después te gusta cada vez más, te vuelcas, le dedicas más tiempo, estás deseando tener la oportunidad de volver a esa actividad…

La Pasión también puede ser una sensación de satisfacción más tranquila, lo que te hace saber que estás viviendo la vida bajo tus propios términos.

Otra manera de sentir Pasión es teniendo un objetivo que sea muy importante para ti conseguirlo y que pese a las vicisitudes que tendrás que pasar, que tu objetivo sea lo suficientemente fuerte como para querer afrontarlas. Es un objetivo que "te engancha" y no lo puedes evitar.

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¿Cómo puedes descubrir tu/s Pasión/es?

El punto de partida es detectar aquellas actividades en las que el mero hecho de llevarlas a cabo sea tu propia recompensa y te hagan sentir realmente bien. Cuando cada segundo que pases implementándolo te sientas contento y que el tiempo al realizarlas se pase sin darte cuenta. Puedes elegir una tarea, una actividad, un proyecto, una idea, un negocio… que “te ponga”. Quiero decir que cuando pienses en ello te emocione, te guste, te ilusione.

A veces es uno mismo quien no se permite disfrutar de las pasiones de su vida, a veces son los demás quienes nos frustran en el camino. Te comparto un vídeo en el que se habla de las 6 ideas por las que quizás no te han dejado descubrir tu pasión: 6 ideas equivocadas que no te han dejado descubrir lo que te apasiona

El poder descubrir tus pasiones, según mi experiencia, se puede lograr de diferentes formas:

  1. Indagando sobre lo que te gustaba cuando eras niño. ¿Qué te gustaba hacer? ¿Con qué te ensimismabas y se te pasaba el tiempo sin darte cuenta?
  1. Explorando e indagando sobre ideas o aficiones o temas que inicialmente llamen tu atención. El saber más y tu curiosidad te pueden llevar a que sientas pasión por ello. ¿Hay algo sobre lo que siempre hayas querido saber más? ¿Algo para lo que hayas querido tener el tiempo para hacerlo?
  1. Saliendo de tu zona de confort. El hacer siempre lo mismo o de la misma manera te va a llevar en la mayoría de los casos a no descubrir nada nuevo. El arriesgarte en quehaceres, tareas nuevas o salir de tu rutina pueden llevarte a descubrir tu pasión.

Te dejo un artículo que complementa lo que te estoy compartiendo, donde se habla de 5 pasos para encontrar tu pasión.

¿Qué ocurre cuando la Pasión decae o comienza a desfallecer?

También puede ocurrir que pasados los días e incluso los años haciendo eso que inicialmente te apasionaba, al ir haciendo siempre lo mismo, al volverse muchas de las tareas incluso rutinarias, la pasión empiece a decaer. ¿Qué podemos hacer?

  • Es importante pararte y reflexionar sobre lo que tú aportas a ese proyecto, idea o negocio. También preguntarte sobre lo que estás recibiendo sobre esa idea, proyecto o negocio. Y con ambas respuestas, indagar sobre tus expectativas u objetivos porque muy probablemente no estás recibiendo lo que esperas o no estás dando lo necesario para llevarlo a cabo. ¿Qué te falta?
  • Haz que lo rutinario sea diferente: cambia hábitos, rutinas… incluso cambia tu camino para llegar al lugar donde desarrolles tu idea, proyecto o negocio. Cambia muebles de sitio o la decoración de tu despacho o tu espacio. Reordenar el espacio nos ayuda a reordenar nuestras ideas y renovarnos.
  • “Cuida tu actitud”, aprende y crea nuevos retos. Está ya demostrado que la diferencia entre un día malo y uno bueno es la actitud que mostremos frente a ese nuevo día. La negatividad quema la pasión.

Con el fin de complementar la información que te acabo de compartir, te dejo un vídeo que nos habla de este tema: “El poder de la actitud”

  • Rodearte de gente apasionada. La Pasión se contagia y además, puedes modelar a las personas que sienten pasión por lo que hacen.

Como resumen de todo lo que hoy te he compartido te dejo una guía que practicamos en 2miradas para que sientas tu Pasión de una forma más perdurable en el tiempo:

  1. Si quieres sentir pasión es importante indagar sobre ti mismo, tus gustos, lo que te gustaba hacer en tu niñez, lo que te llama la atención aunque no te hayas atrevido a hacerlo nunca. Incluso pregunta a las personas de tu entorno porque ¡te pueden sorprender sus respuestas!
  2. Trata de rodearte de gente apasionada. Las emociones se contagian.
  3. Realimenta tu Pasión desde la curiosidad y la mejora continua. ¿Y si…?
  4. Mantente activo en tu pasión. Evita la rutina, afronta nuevos objetivos o retos, practica, prueba, cambia, descubre, juega.
  5. Pon tu don o talento al servicio de los demás de una manera generosa.

Y si ves que la llama de la Pasión en lo que antes emprendías ya no se da a pesar de haber intentado avivarla, quizás sea el momento de buscar una alternativa y vivir una nueva Pasión.

Después de lo que te he compartido, si aún no has encontrado tu/s Pasión/es ¿Qué vas a hacer para encontrarla? Si ya conoces tu/s Pasión/es ¿Qué vas a hacer para que esa llama no se apague? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

26 Septiembre, 2016

No hacemos otra cosa que oír hablar del entorno VUCA, de cambio digital, de cambiar o morir…

En realidad, estamos continuamente cambiando pero lo hacemos muchas veces de forma inconsciente.
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¿Acaso no hemos superado la adolescencia, en ese recorrido de salir del cascarón de protección paternal para asumir que vivimos dentro de un mundo inmenso en el que queremos, entre otras cosas, ser aceptados? ¿Acaso no hemos ido asumiendo que cuando hemos dejado de estudiar nos hemos puesto a buscar trabajo? ¿Acaso no hemos decidido independizarnos, vivir en pareja o tener hijos? ¿No son todo cambios?

Efectivamente estamos en continuo cambio, igual que el entorno y la humanidad. Y si ya no llevamos hombreras bien gruesas o ya quedamos con los amigos a través de whatsapp será porque en el fondo, preferimos estar al día, preferimos todo aquello que nos haga la vida más fácil, que nos resulte de algún beneficio (o al menos que creamos que lo tiene para nosotros) y que ese beneficio nos haga estar cómodos con el cambio.

Sin embargo, tenemos resistencias:

Cuando el cambio no es elegido. No es lo mismo que yo quiera cambiar para conseguir un puesto de trabajo en el extranjero, con todo lo que ello supone, que el hecho de que mi empresa me diga que ahora vamos a cambiar la forma de trabajar. Ahí es cuando decimos: "Y yo ¡para qué quiero cambiar! si como lo estaba haciendo ya me iba bien". En este segundo caso la motivación es externa y la podemos tomar como una oportunidad o como una amenaza.

Cuando tenemos que salir de nuestra zona de confort. "Ahora que ya había cogido mi rutina, que ya lo tengo todo ubicado, que ya me sale todo bien,¡toca hacerlo de otra forma!". Lo cierto es que además de fastidio por tener que dejar de hacer algo que ya no nos costaba, que ya incluso podíamos tener automatizada, necesitamos aprendizaje y práctica para conseguir desarrollar buenos hábitos y necesitamos motivación interna para romper rutinas ineficientes según las circunstancias. La incertidumbre en mayor o menor medida nos da miedo. Os dejo un vídeo de Elsa Punset explicando lo que nos ocurre cuando sentimos miedo.

Cuando no apreciamos el sentido del cambio o no creemos en él. Y es que nos lo tienen que explicar. Necesitamos saber el para qué, en qué nos beneficiará, qué tiene de bueno para la empresa o por qué es importante hacerlo en este momento. Desconfiamos de las empresas veletas o las decisiones continuamente cambiantes. Aunque nos generan flexibilidad, también nos dan una idea de falta de misión, visión y claridad empresarial.

Cuando nos supone un esfuerzo. "Para ir yo solo, no voy". A veces el apoyo de los demás nos es de gran ayuda para afrontar los cambios. El "mal de muchos" alivia porque no nos lo tomamos como algo personal, porque no "va contra mí". Si sentimos que los cambios nos afectan solo a nosotros o si sentimos que vamos contracorriente, nos desgastamos.

Cuando no queremos ver la realidad. A veces negamos la evidencia o encontramos justificaciones que nos permitan mantenernos en "lo malo conocido". Puede ser que tengamos algún tipo de incapacidad para afrontar el cambio o que así lo creamos y permanecer ciego ante lo que sucede, es un mecanismo de defensa.

Cuando sentimos que perdemos. Ya sea que creamos que perdemos derechos adquiridos, que perdemos status, que perdemos dinero, cosas tangibles o intangibles, el sentimiento de pérdida es uno de los más potentes motores para resistirnos al cambio. Mi abuelo decía que ganar sabe cualquiera, pero que el éxito está en aprender a perder.

Entonces, ante estos cambios que se nos proponen hoy en día, ¿cómo reaccionamos? Os dejo algunas preguntas para chequear cómo afrontas el cambio:

¿Te cuesta cambiar tus rutas de trayecto habituales?

¿Te da pereza cambiar tus hábitos?

¿Tienes miedo y ni sales fácilmente de tu zona de confort?

¿Necesitas que te convenzan para modificar los planes que tenías planteados?

¿Crees que utilizar nuevas tecnologías es una oportunidad o un reto?

Ante los cambios piensas: ¿"no tengo por qué hacerlo", "no es el momento" o "no es para mí"?

¿Rápidamente te sumas a los nuevos proyectos que te proponen?

¿Te resulta más difícil si lo tienes que hacer tú solo, sin que alguien que conoces te acompañe en el cambio?

¿Procrastinas los cambios que sabes que tienes que acometer?

Puedes ver aquí algunos tipos de resistencia al cambio. Quizá te veas reflejado actuando de alguna de las formas que Lola Pelayos indica o quizá puedas reconocer a alguien de tu entorno en ellas. Además, nos facilita algunas ideas para desactivar estas resistencias.

¿Quieres seguir llevando de forma natural los cambios de tu vida o quieres seguir resistiéndote?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

19 Septiembre, 2016

Como seres sociales y porque convivimos con otras personas, las habilidades sociales son esenciales para sentirnos bien con nosotros y con los demás.

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Podemos definir las habilidades sociales como conductas, pensamientos y emociones que nos permiten relacionarnos con otras personas. Y son relevantes, como dice la psicóloga Patricia Ramírez, para:

  • Expresar amor, agrado y afecto. Porque hay personas que no son capaces de decir "te quiero" o que no sabes cómo demostrar su afectividad.
  • Pedir favores. Hay personas que les cuesta muchísimo porque sienten que molestan o que van a hacer que otros le dediquen su tiempo.
  • Aceptar halagos. Hay personas que se sienten vulnerables ante los halagos y hacen como que no se los dicen para no "ablandarse".
  • Decir que no. Tanto si nos piden hacer algo como si nos invitan a algún evento por un sentimiento de no defraudar a quien nos lo pide y que no cambie su concepto de nosotros.
  • Afrontar situaciones que nos molestan y decirlo. Muchas personas prefieres tragarse la incomodidad que les supone un hecho antes que confrontarlo con la personas para evitar que vuelva a suceder o simplemente, no aceptarlo esa vez.
  • Hablar en público. Y es que esto es un acto social en el que queremos agradar a todos y en el que de antemano nos sentimos juzgados.
  • Pedir trabajo. Hoy día que es tan importante la red de contactos para acceder al entorno laboral, es esencial perder el miedo a pedir a los demás un trabajo.
  • Expresar opiniones encontradas. Por miedo a hacer el ridículo, por no defraudar al grupo o al interlocutor, caer bien, por creer que nuestra opinión no es importante…
  • Superar el estrés. Si estamos estresados normalmente estamos muy afectados por el entorno, que nos domina y nos supera. Las exigencias de los demás o las autoexigencias nos fuerzan a hacer esfuerzos extra que a veces no sabemos manejar.

El desarrollo de las habilidades sociales, según Daniel Goleman, en su libro La práctica de la Inteligencia Emocional , nos lleva a practicar en las siguientes áreas:

  • Influencia: utilizar tácticas eficaces y trabajar la capacidad de persuasión. Invitar a hacer algo, ofrecer los beneficios para la persona si lo hace,… Y si una táctica no funciona, no insistir e insistir, ¡cambiarla por otra!
  • Gestión de Conflictos: negociar y resolver los desacuerdos. ¿Qué podemos hacer para que ambos podamos adecuarnos a las circunstancias que nos hemos encontrado? Buscar el ganar-ganar comprendiendo las necesidades e intereses de las partes afectadas, desarrollando la empatía antes que el ataque y el cierre en posiciones.
  • Comunicación: transmitir mensajes claros, directos y convincentes. Mensajes desde el yo, con asertividad, aprendiendo decir no, a dar las gracias, siendo honesto con uno mismo. Afrontar la situación lo antes posible para no quedárnoslo rumiando.
  • Liderazgo: inspirar, orientar, guiar… Por eso recuperar el propio liderazgo es esencial para liderar a los demás. Comenzar por uno mismo. Para ello, es importante tener visión, ilusión y ese nuevo objetivo servirá de motor para uno mismo permitiéndonos mirar al futuro, soñar y después, contagiar el sueño a otros.
  • Catalizador de Cambios: iniciar, promover o acompañar el cambio paso a paso. Si algo nos molesta de nuestro propio comportamiento o de la forma en que nos tomamos las cosas, cambiémoslo. Si es algo de los demás, pidámoselo. Si no cambia, asumamos nosotros la forma en la que llevarlo mejor. "Si no cambias tú, tendré que cambiar yo".

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  • Establecer vínculos: alimentar las relaciones. Cada vez buscamos servicios y productos más personalizados. Se hace necesario saber tratar a los clientes, conocerlos, saber cubrir las necesidades de los clientes, adaptarnos a ellos, relacionarnos e interactuar con ellos. Es igual que hacemos para mantener una amistad, llamamos, nos preocupamos, nos mantenemos en contacto… Hoy en día todo el entorno digital permite esto de una forma más sencilla, ayudémonos de la tecnología a nuestro alcance.
  • Colaboración y cooperación: trabajar con otros para alcanzar objetivos compartidos.  Juntos somos más creativos, podemos llegar a más personas, nos podemos beneficiar más, presentar mejores propuestas, más completas,… La satisfacción compartida sube en intensidad. "Lo puedo hacer yo solo aunque… ¿y si lo hago contigo?¿qué más se aportaría?"
  • Habilidades de equipo: crear sinergias para trabajar por las metas colectivas. Personas enfrentadas dentro del equipo, malas caras a un compañero… dan muy mala imagen y nos hacen no querer ir al trabajo.  ¿No sería mucho mejor aprender a valorar a los compañeros, sus habilidades y poder decir al cliente: “espera un momento que llamo a Miguel que te responderá mejor porque él domina completamente este tema”?

Para completar esta información os dejo un vídeo con 12 consejos de nuestra comunicación no verbal para desarrollar las habilidades sociales.

Ahora que sabes algunas tácticas para practicar y mejorar tus habilidades sociales ¿qué vas a empezar a hacer?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

12 Septiembre, 2016

Querido compañero,

¿Has emprendido alguna vez? ¿Qué dificultades has encontrado?

Hoy quisiera hablarte de las barreras que podemos encontrarnos al emprender por primera vez o al emprender en un nuevo negocio, idea o proyecto.

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El término emprendedor, según la Wikipedia viene del francés entrepreneur, y es usado para referirse a un individuo que organiza y opera una o varias empresas, asumiendo cierto riesgo financiero en el emprendimiento.

Según mi experiencia a la hora de emprender me he encontrado con 3 tipos de barreras que son:

  1. Barreras profesionales
  2. Barreras psicológicas
  3. Barreras culturales
  1. Barreras profesionales. Aquí estarían englobadas las referentes a:
    • Falta de una idea de negocio interesante.

      Lo que se necesita para desarrollar ideas son pensamientos creativos y diferentes alternativas.

      Algunas fuentes de ideas podrían ser: nuevos inventos o tecnologías, hobbies o intereses personales, observación de las tendencias sociales, observación de las deficiencias de otro, observación de una ausencia o necesidad no satisfecha, descubrimiento de nuevas utilidades de cosas ordinarias, nuevas fórmulas de comercialización, experiencia adquirida en empleos anteriores, franquicias…

      Te dejo un vídeo sobre cómo superar la barrera de la creatividad:

       

    • Falta de dinero.

      Es uno de los principales motivos por los que puede un negocio, empresa o idea fracasar. Se necesita normalmente una inversión inicial de puesta a punto y un capital o colchón que sirva de sostén hasta que la empresa esté posicionada y comience a dar beneficios.

      Es importante valorar las opciones que tienes a tu disposición para obtener dinero, como pueden ser: acudir a fondos ICO, fondos de capital riesgo, buscar inversionistas, participar en concursos de proyectos, business angels, crowdfunding, préstamos bancarios, micropréstamos, FFF, patrocinadores, crowdlending, venture capital, subvenciones.

      Con el fin de complementar la información que te acabo de compartir, te dejo un artículo donde se habla de  12 tipos de financiación para emprendedores.

    • Falta de preparación.

      Es fundamental tener o adquirir conocimientos profesionales sobre: la actividad que queramos desarrollar, el mercado y sector en el que se desarrolla, aspectos técnicos y buscar contactos.

      También es necesario desarrollar la capacidad de gestión de una empresa, esto se puede adquirir con una formación específica general, ad-hoc y /o con la contratación de los servicios de una gestoría y asesoría.

      Y además, conviene que el emprendedor desarrolle o tenga ciertas cualidades personales necesarias  durante todo el proceso de emprendimiento, que te compartí en mi anterior post Nuevas cualidades y habilidades necesarias para los emprendedores en este entorno VUCA.

    • Desconocimiento del mercado, del sector, de la competencia, de los proveedores y de los futuros clientes.

      Este conocimiento se puede conseguir a través de internet, información publicada, trabajo de campo, por ejemplo, hablando con posibles clientes, asesores de ventas, consultores expertos…

      Dicen que para lanzarte al mercado solo has de tener un primer cliente, sin embargo, será más efectivo tener todo este conocimiento para no cometer los mismos errores que pudieron cometer tus antecesores, para poder diseñar mejor el plan de tu idea, proyecto o negocio y para tener más claro el producto o servicio a ofrecer.

      Hoy en día con procedimientos del tipo Lean management se desarrollan los proyectos sobre la marcha, escalando tu idea y mejorando el producto o servicio. Sin embargo, un buen conocimiento de los tiempos que necesitas para dar el servicio, de lo que buscan los potenciales clientes, de las carencias y oportunidades del sector, etc. te harán el trabajo más fácil.

    • Desconfianza del entorno próximo.

      Si nuestro entorno desconfía de nuestra idea, proyecto o negocio es fácil que no te apoyen. Puedes sentir que vas contra corriente, que estás solo. De ahí que se busquen socios en los que apoyarse, lugares tipo co-working para sentirse arropado por un entorno en el que todos están en situación similar…

      Es muy importante que estés preparado para poder sobrellevar los comentarios de quienes te rodean para que no te desanimes, ni te desalientes ante la primera dificultad que aparezca. Muchas personas solo te apoyarán cuando veas que tienes éxito. Por eso, a veces hay que hacer oídos sordos.

  2. Barreras psicológicas (creencias, prejuicios…)

    En el caso de un emprendedor las barreras psicológicas son factores mentales que pueden impedirnos avanzar en alguna acción, pudiendo frenar de esta manera nuestra idea, proyecto o negocio.

    Estas barreras crecen dentro de nosotros de forma inconsciente, desde que somos pequeños se van creando ciertos mensajes y mandatos en el cerebro que se van almacenando. Estos mensajes aparecen en momentos que pueden bloquearnos o incluso llevarnos al cese de lo que estemos emprendiendo.

    Algunas barreras psicológicas de un emprendedor serían: miedo al éxito o al fracaso, expectativas poco realistas,  la procrastinación o el querer controlarlo todo.

    ¿Cómo puedes superar estas barreras?

    • Una forma sería conocer tus creencias limitantes, reflexionar sobre ellas para darte cuenta que no te aportan y entonces, cambiarlas por otras creencias realistas.
    • Otra forma sería aprendiendo a delegar…
    • Para ayudarte con una de las barreras más importantes: el miedo, te recomiendo el libro de Sergio Fernández "Vivir sin miedos", emprendedor, empresario, autor de otros libros como "Vivir sin jefe" que puede resultarte también muy enriquecedor.
  3. Barreras culturales (tradiciones…)

    Con esta barrera me refiero a las características culturales del emprendedor y de su entorno.

    Esta barrera tiene que ver con la visión, actitud y valores con los que te han educado. Ejemplos de esta barrera en nuestra sociedad pueden ser: el valorar mucho la seguridad de un buen empleo, la resistencia a trasladarse de ciudad, el castigar, penalizar o rechazar los errores o fracasos, algo que se valora mucho en EEUU ya que piensan que esto ha servido a la persona que lo ha sufrido como un valioso aprendizaje.

    ¿Cómo puedes superar esta barrera?

      • Cambiando tus pensamientos negativos por positivos.
      • Otra manera, en lugar de culpabilizarte por cada error cometido, responsabilizarte viendo en cada error un aprendizaje.
      • Otra forma, trabajar tu auto-estima de esta manera te verás capaz de realizar cualquier cosa que te propongas…

¿Qué otras barreras conoces o te ocurren cuando emprendes?

Después de lo que te he compartido ¿Cómo te vas a preparar para las barreras que te surjan cuando emprendas? Y ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

5 Septiembre, 2016

¿Qué cualidades personales tienes o desarrollas cada vez que emprendes algo?

Hoy quisiera hablarte de las cualidades personales necesarias de un emprendedor durante todo el proceso de emprendimiento. Cualidades que son indispensables más aún en este entorno VUCA en el que nos encontramos:

Hombre de negocios con una gran idea Vector Gratis www.freepik.es

A continuación te comparto algunas que considero muy importantes para cualquier emprendedor como:

Sentir pasión por tu proyecto, idea o negocio. Es importante por 2 motivos fundamentales: uno es que gracias a la pasión podrás disfrutar de lo que haces y además, afrontar con una mejor actitud  los problemas que te vayan surgiendo en tu día a día; y por otro lado, para poder contagiar a tus futuros clientes, proveedores, colaboradores, socios… 

Ser optimista. Una persona optimista sabe trabajar desde el ganar-ganar, aprovechando las oportunidades para aprender y corregir los errores que se hayan cometido. También sabe apreciar el lado bueno de todas las cosas incluso cuando no han salido como se esperaba. Y además, las personas positivas atraen la buena suerte y a la buena gente, porque apetece estar con ellas.

Ser proactivo. La proactividad es necesaria para hacer frente a las situaciones difíciles, superándolas, y además, es una actitud que ayuda a concretar los objetivos y planificarse para poderlos llevar a cabo.

Creer en ti. La confianza es vital para poder tener clientes y seguidores. Una persona con baja autoestima no genera confianza y sin confianza no hay venta de productos y/o servicios. Además, la confianza es necesaria para afrontar los problemas y dificultades.

Conocer tus puntos fuertes y débiles. Conocer tus dones y habilidades te llevará a poder  emplear tus fortalezas provechosamente y a buscar maneras de compensar tus debilidades. En 2miradas te damos algunas ideas sobre cómo y por qué apoyarte en tus puntos fuertes.

No tener miedo al éxito, ser ambicioso. Para forjarte un espíritu emprendedor es importante tener la determinación de querer llegar lo más lejos posible. Soñar en grande.

Saber comunicarse, para poder convencer y para saber cómo hacer llegar los mensajes a los diferentes interlocutores con tu poder de persuasión. Recuerda incluir en esta cualidad tu habilidad en el entorno digital, porque será necesario para afrontar las comunicaciones dentro del entorno VUCA en el que hoy es imprescindible moverse. Y también es importante ser coherente en tu comunicación, es decir, que lo que muestras, dices y haces revele lo mismo de ti y de tu mensaje.

Desarrollar competencias sociales como: la empatía. Un emprendedor es importante que sea capaz de ponerse en el lugar de los demás y descubrir cuáles son sus sentimientos y necesidades. Para lograr esto es necesario practicar la escucha activa. La empatía es vital para los emprendedores que desean triunfar debido a que permite saber qué quiere el público al que se dirige y así adaptar su proyecto a los gustos y preferencias de sus potenciales clientes.

Ser constante, para poder cumplir los sueños se necesita perseverar y ser fuerte ante las dificultades, te recuerdo una de mis frases: “insiste, resiste y persiste”.

Mente abierta y mejora continua. Es una forma de estar al día, de garantizar de alguna manera tu continuidad en el mercado, atender a nuevas perspectivas e ideas y de poder dar respuesta a las demandas de tus futuros clientes.

Tener capacidad de flexibilidad, tolerancia y adaptación. Hoy en día todo evoluciona muy deprisa y se requiere estar dispuesto a cambiar hábitos y formas de hacer. Esto se logra con esta capacidad… Ya decía Giuseppe Tomasi di Lampedusa "El Gatopardo": "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".

Además, la flexibilidad es necesaria para poder hacer frente a las situaciones que se presentan para utilizarlas a tu favor y poder adaptarse a todos los cambios que se producen en el entorno VUCA.

Ser organizado y planificar todo lo necesario a corto, medio y largo plazo. Es importante que un emprendedor sea capaz de plantear tus acciones e incluso los hábitos que necesitarás mantener como emprendedor en lo que hayas decidido. Así mismo, es imprescindible que realices un plan sobre lo que quieras desarrollar. Ser organizado y planificado nos lleva a ser eficaces en todo lo que desarrollemos con observación y previsión.

Conocer a tu competencia y todo lo relacionado con tu sector. Es importante conocer lo que otros ya han hecho y aprender de sus fallos para que no te desgastes tanto. Estar al día de todo es vital para poder perdurar en el mercado y no quedarnos atrás, para afrontar el entorno VUCA que estamos viviendo y para identificar y aprovechar las oportunidades que se puedan  presentar.

Conocer y hacer seguimiento de tus clientes. Es vital saber sus gustos, necesidades y problemas no resueltos para poder cubrirlos e incluso superarlos logrando tener clientes subscriptores. Hay estudios que demuestran que  cuesta 10 veces más hacer un nuevo cliente que mantener a uno que ya se tiene.

Ser hábil en la toma de decisiones y en la negociación. Para un emprendedor es necesario saber relativizar los problemas y saber negociar para encontrar posibles soluciones, siempre desde el ganar-ganar. También es importante pensar para tomar las decisiones muy bien antes de ejecutarlas, valorar las posibles consecuencias y encontrar la mejor solución a los inconvenientes que vayan surgiendo.

Con el fin de complementar la información que te acabo de compartir, te dejo un vídeo que nos habla: “5 claves para ser un emprendedor” de Sergio Fernández.

Después de lo que te he compartido ¿Qué otras cualidades o habilidades personales consideras necesarias en un emprendedor? ¿Qué cualidades o habilidades ya trabajas?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

29 Agosto, 2016

Seguimos de vuelta al trabajo, tras haber disfrutado de las merecidas vacaciones, es el momento de pensar en cómo ir adaptándonos, poco a poco, para dar de nuevo lo mejor de nosotros mismos.

En las vacaciones nos tomamos un respiro de nuestra rutina diaria, nos cargamos de energía renovada y llenamos nuestro cuerpo y mente de bienestar. Sin embargo, en los primeros días u horas de vuelta al trabajo sentimos que perdemos ese bienestar que habíamos disfrutado. ¿Cómo podemos mantenerlo?

Buena parte de  nuestro bienestar depende de cómo nos tomemos las cosas, de las relaciones con los demás y también, de nuestra gestión emocional. Hemos de estar bien primero y luego hacer cosas para estar bien, es decir mantenernos bien.
vuelta-al-trabajo

Ya os compartí en otro artículo la ecología del éxito que es esencial para 2miradas, para que aquello que consigamos sea positivo para nosotros y nuestro entorno y también, que sea más sostenible en el tiempo. Solo si estamos bien, podremos disfrutar más de nuestro éxito.

Por eso, ahora, quiero añadiros unas cuantas claves que nos permiten mejorar ese estar bien (bien-estar) para tener éxito. Como dicen los doctores Bob Hoffman y Jason A. Deitch en su libro "Discover Wellnes", estar bien puede hacerte rico. 
discover wellness book cover

Ellos nos ofrecen 20 recomendaciones que en su experiencia producen los mejores resultados a largo plazo:

  1. Que nuestra estructura física esté correctamente alineada. Tener una buena estructura, una columna vertebral y unas articulaciones en óptimas condiciones nos permiten una mejor movilidad y un funcionamiento mejor de todo nuestro cuerpo. Para alinearlo correctamente se puede utilizar una de las técnicas centenarias que existen como es la quiropraxia.
  2. Hacer ejercicio cardiovascular entre 4-6 días por semana, no más de 30-60 minutos, con una intensidad de baja a moderada. Por ejemplo, caminar a buen ritmo, nadar, montar en bici, correr... Eso sí, nunca sobrepasarnos de esta pauta porque puede perjudicarnos y estresarnos más de lo que nos beneficiaría.
  3. Cada mañana comienza con estiramientos y algún ejercicio de fuerza. Para ello se puede practicar yoga, Tai Chi, Qi Gong (Chi-kung) porque combina  la respiración diafragmática con el movimiento. Aprender a respirar con el diafragma es muy bueno para sentirnos mejor cada día y relajarnos. Además, está comprobado que las personas que lo practican tienen una mejor actitud, aclaran la mente y se preparan para afrontar el día.
  4. El cerebro también necesita su programa de bienestar. Las personas que hacen ejercicios mentales son más productivas y menos proclives a que se debilite el cerebro provocando enfermedades como el Alzheimer. Por tanto, hacer sudokus, autodefinidos, leer, realizar planificaciones estratégicas o de resolución de problemas puede ser muy beneficioso para nuestro cerebro y sólo hay que dedicarle unos minutos al día.
  5. Beber agua. Nuestro cuerpo está compuesto en más de un 70% de agua y nuestras células han de estar bien hidratadas para hacer correctamente su función. Beber agua nos permite eliminar toxinas y nos mantiene más jóvenes. La recomendación es beber 8 vasos de agua al día.
  6. Tomar multivitaminas o suplementos minerales para aportarnos una cantidad correcta de los nutrientes que este entorno de prisas, comidas de trabajo o fuera de casa nos pueden hacer perder. Por supuesto, mantener una dieta sana y equilibrada ha de ser la base de nuestra alimentación.
  7. Tomar alimentos con antioxidantes (vitaminas A, C, E y selenio) cada día. Los antioxidantes neutralizan los efectos de las moléculas llamadas "radicales libres" que son las encargadas de producir inflamación y que aceleran el envejecimiento del cuerpo. Aquí te dejo algunos de los más recomendados.
  8. Cada mañana antes de ir a trabajar dedicar un tiempo a identificar los objetivos y propósitos del día. Esto nos predispone y nos permite decidir cómo queremos abordarlo y cómo relacionarnos con los demás.
  9. Ser caritativo. Las personas que ayudan a otras son más felices y más optimistas. Por lo tanto, ayudar es saludable.
  10. Ser mentor. Los mentores ayudan a acortar el periodo de aprendizaje y pueden marcar la diferencia en la vida de las personas, empoderando a las personas que les rodean, lo que tendrá un efecto positivo en la sociedad. Ser mentor de lo que tengamos experiencia, de lo que hayamos aprendido y creamos que vendrá bien a otros es una forma de devolver valor a la humanidad.
  11. Descansar. Necesitamos recargar nuestra energía para ser más productivos y entusiastas. Un exceso de fatiga mental nos cansa y nos quema. Y eso puede hacer que digamos o hagamos algo que podamos lamentar. ¿No te pasa que cuando estás cansado todo te parece más costoso, más difícil y ves menos oportunidades?
  12. No pasar demasiado tiempo sin comer. Si comemos sin tener hambre no gastamos la energía que tenemos almacenada y eso nos ayuda a evitar errores mentales, lesiones y enfermedades. Necesitamos mantener una ingesta estable y regular de alimentos y nutrientes para que nuestro cuerpo y mente estén fuertes y vitales.
  13. Resolver conflictos personales inmediatamente. Sentirnos liberados de conflictos permite a nuestra mente ser más constructivos. Sacar nuestras emociones y no reprimirlas es beneficioso para nuestra salud.
  14. Hacer una pausa cada día para el cuerpo y para la mente. Parar nos permite reflexionar, coger nuevas ideas, etc. Y nos permite gestionar el estrés. Hacer una parada de 15-20 minutos por la tarde (como por ejemplo, una siesta) permite al cuerpo y a la mente coger fuerzas para continuar con el día dando el máximo rendimiento.
  15. Los hobbies nos permiten mantener la pasión en nuestra vida. Además, nos ayudan a desarrollar habilidades como estar alerta, ser comprometidos, construirnos una nueva profesión, liberarnos de las tensiones diarias... La mayoría de las personas exitosas tiene un hobby al que dedican su tiempo y no suelen dedicar mucho tiempo a una misma cosa porque eso alimenta la monotonía.
  16. Dormir lo suficiente. Es la única forma de recuperarnos de las tensiones diarias, de asentar en nuestra cabeza lo que hemos aprendido durante el día o la información que hemos manejado. La recomendación es dormir un mínimo de 7h cada noche. Te dejo aquí un artículo sobre la importancia de dormir bien.
  17. Respirar aire puro. El oxígeno enciende nuestra energía y es mejor que respiremos aire de calidad. Por ejemplo, salir de la oficina, de casa, del coche y demás sitios cerrados e ir regularmente al parque, al  campo, a la montaña o a la playa, poner filtros de aire dentro de los espacios cerrados, todo ayuda a que nos encontremos mejor.
  18. Evitar la exposición a la polución, pesticidas, sprays, humedades, disolventes… Todo ello genera toxinas que el cuerpo habrá de eliminar y si las recibimos en exceso, se verá afectada nuestra productividad y tendremos un mayor riesgo de enfermar.
  19. Pasar tiempo con personas que nos enriquezcan. Las personas que viven cuidando su bienestar cultivan y se nutren de relaciones con más sentido. Por ello, hemos de dar importancia al tiempo que dedicamos a nuestra familia, amigos, a ser sociales y a pasarlo bien, incluso con nosotros mismos.
  20. Escuchar música o sonidos de la naturaleza. La música afecta a nuestros pensamientos y emociones. Música suave puede ayudarnos a relajarnos y también la podemos utilizar para meditar, llevándonos con la imaginación a un lugar en el que estar en paz.

Ahora que tienes todas estas claves, ¿qué vas a empezar a hacer para cuidarte? Hagas lo que hagas, no te olvides nunca de ti.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.


Raquel Bonsfills