En los últimos tiempos ya no se habla de dirigir el trabajo ni a los equipos, ahora se escucha liderar equipos, liderar tu vida,…

Dirigir

Me gustaría comenzar por diferenciar estos conceptos. Según la RAE:

Liderar: Dirigir o estar a la cabeza de un grupo, de un partido político, de una competición, etc.

Dirigir: Guiar, mostrando o dando las señas de un camino. Encaminar la intención y las operaciones a determinado fin. Gobernar, regir, dar reglas para el manejo de una dependencia, empresa o pretensión. Orientar, guiar, aconsejar a quien realiza un trabajo.

Por supuesto, ambas capacidades son necesarias para los jefes, responsables, directores de equipos, incluso la falta de ellas puede suponer una carencia para el buen desarrollo del trabajo diario.

Últimamente hay numerosa formación para ser los mejores líderes, se encuentran diferentes tipos de liderazgo (transformador, inspirador, coach…), incluso se hacen estudios de las tendencias en el desarrollo de liderazgo deseables para los próximos años, como el estudio que realizó Right Management en el que destacan como características: liderar el cambio, retener y desarrollar el talento en sus equipos y tener visión y pensamiento global.

Si los líderes actuales y del futuro tienen que ser “maestros en la estrategia, gestores del cambio, generadores de relaciones y desarrolladores del talento” tal y como concluyen en este estudio, ¿estas habilidades a desarrollar son realmente de liderazgo o de dirección? Y una cuestión más ¿son habilidades o son funciones incluidas en la dirección?

Según Juan Luis Urcola en su libro "Dirigir personas: fondo y formas", dirigir supone realizar dos tipos de funciones:

  • Funciones estratégicas: planificar, organizar, decidir, coordinar y controlar.
  • Funciones sociales: hacer/trabajar en equipo, formar, informar, motivar y controlar.

¿Y el liderazgo? Se encuadra dentro de las competencias directivas de gestión de los demás. Sin embargo, como nos cuenta Andrés Ortega, parece que los managers están en peligro de extinción, o al menos modificando algunas funciones dentro de su rol.

Entonces, yo os pregunto a vosotros, directivos y responsables de equipos ¿qué porcentaje dedicáis a liderar y qué porcentaje a dirigir? ¿Qué incluís en liderar y qué en dirigir?

 Os espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills