Las buenas acciones mueven el mundo

 

 ¿Crees que las buenas acciones mueven el mundo?

 

las buenas acciones mueven el mundo

Photoby rawpixel on Unsplash

Hay veces que en este mundo parece que ganan los beneficios personales, los beneficios económicos, la maldad y el egoísmo frente al beneficio común, la bondad y la generosidad.

Este hecho nos puede llevar a pensar que las buenas personas escasean y que, lo bueno que se hace, no consigue aportar nada que sea realmente significativo.

Sin embargo, es sabido que para que exista equilibrio en cualquier ámbito de la vida lo bueno tiene que equiparar a lo malo. Es decir, si apreciamos tanto malo es porque hay la misma cantidad de acciones buenas.

El Sesgo de Negatividad es un fenómeno psicológico por el que la gente pone más atención, y da más peso, a las experiencias negativas que a las positivas. Prestan más atención a los defectos que a las cualidades.

Cuando nos pasan cosas buenas no solemos preguntarnos por qué nos ocurren, simplemente las aceptamos y seguimos adelante; en cambio, cuando los sucesos son negativos, nos llevan a poner más atención, estimulando más el progreso o haciendo leña del árbol caído.

Existe el "Día de las Buenas Acciones"  se celebra cada año el 7 de Abril, desde 2007 promovido por la empresaria y filántropa Shari Arison y que fue lanzado y organizado por Ruach Tova (ONG), parte de la Ted Arison Family Foundation, la rama filantrópica del Grupo Arison.

Shari Arison dice: “Creo que, si la gente piensa en buenas acciones, habla sobre buenas acciones y hace buenas acciones, los círculos de bondad crecerán en el mundo. El Día de las Buenas Acciones se ha convertido en el día más importante para la generosidad y cada año se nos unen personas, niños, estudiantes, militares y empleados de muchas empresas en este Día, que celebramos de manera anual con el objetivo de realizar buenas acciones por otros”.

En esta tradición anual, el número de participantes ha crecido. De 7.000 participantes en el año 2007 en Israel, al día 15 de abril de 2018 con 3.500.000 personas donde 100 países participaron en 20.000 proyectos, lo que significó más de 7 millones de horas de servicio.

Tú cada día puedes ser facilitador de buenas acciones en tu entorno, puedes hacer que este mundo sea mejor y en tu mano está. Te dejo 8 claves para lograrlo:

  • Cumple tus promesas. Sé coherente y cumple con tu palabra. Sé consciente de todas las veces que le haces promesas a los demás hoy y asegúrate de cumplirlas. Dormirás más lleno de paz y además, conseguirás el respeto en tu entorno: tus amigos, familiares, vecinos y compañeros de trabajo.
  • Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti. No seas clasista, independientemente del: estatus, trabajo, popularidad o dinero que tenga el otro. Platón decía: “Que me sea dado hacer a los otros lo que yo quisiera que me hicieran a mi” y Confucio decía: “No hagas a otro lo que no te gustaría que te hicieran”. En ese principio de conducta, hay dos cosas importantes: el trato que uno requiere de los demás y el trato que uno está dispuesto a dar a los demás.
  • Ya en uno de mis artículos te hablé de claves para desarrollar la humildad y en otro de mis artículos te hablé de los beneficios que puedes obtener practicando la humildad.
  • Realiza tu trabajo desde ofrecer ayuda a los demás. No cubras simplemente expediente o te enfoques solamente en los resultados. Cuando se tiene este espíritu de ayuda, cuando se práctica la buena voluntad en el vivir diario genera enormes beneficios para la salud propia y para el estado de ánimo de los demás, y también, según mi experiencia, la productividad, la motivación y los resultados personales son mayores. Cuando ayudamos, tenemos una sensación de disposición, de amor y respeto que contribuye a la armonía del entorno. Dice Mijaíl Bakunin “La libertad no puede ser realizada más que en sociedad y solo en la más estrecha igualdad y solidaridad de cada uno con todos.”
  • Practícala No esperes a que los demás te lo pidan, adelántate. La caridad es la plenitud de la ley, (Rom. 13, 10). No amemos de palabra, ni de lengua, sino de obra y de verdad (1 Jn. 3,18). Se trata de un amor desinteresado que surge por el mero deseo de darse a los demás sin pretender nada a cambio.
  • El silencio de tus acciones sean tu recompensa. Que tus acciones hablen por si mismas y que la acción sea tu propia recompensa, no lo que te digan o reconozcan los demás.
  • Sé compasivo. No juzgues y etiquetes a la gente. Según la psicóloga María Paredes, la compasión es la capacidad de reconocer el sufrimiento y tener el deseo de aliviarlo, tanto en uno mismo como en los demás. Los beneficios de acercarnos a los demás son innumerables. El ser más vulnerables y más sensibles con los demás representa una oportunidad para encontrar nuestra propia felicidad y, además, para lograr una sociedad más unida y en conexión con el dolor ajeno. El actual Dalai Lama, Tenzin Gyatso dice: "Si deseas la felicidad de los demás, sé compasivo. Si deseas tu propia felicidad, sé compasivo".
  • Sé paciente contigo y con los demás. Adáptate al ritmo de los demás y acepta que los demás no sean igual que tú. Ser paciente nos hace mejores personas, la paciencia nos ayuda a soportar más inconvenientes y ser amables en situaciones poco agradables. La paciencia ayuda a pensar más allá de uno mismo, lo que lleva a que la mayoría de las acciones terminan enfocándose en un bien mayor.

¿Qué otras buenas acciones haces para mover el mundo? Con el fin de complementar lo que te he comentado te dejo una emotiva película que habla de cómo hacer un mundo mejor: Cadena de favores

 

Después de lo que te he compartido, ¿de qué manera vas a ayudar a mover el mundo? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Milagros García