La mayor parte de las veces al escuchar a una persona somos capaces de interpretar su estado de ánimo con acierto. Y utilizamos expresiones del tipo: "parece abatido", "estaba nerviosa, le temblaba la voz", "hablaba tan deprisa por lo contenta que venía con lo que le había pasado…"

Pero ¿sabías que en un gran número de estudios se ha demostrado que varios aspectos del estado físico y emocional del emisor, incluyendo edad, sexo, inteligencia, apariencia y personalidad pueden identificarse solamente por la voz? De hecho, Amazon ya está incorporando la voz como factor determinante para poder desarrollar mejor las competencias de Alexa, como explica José Melgar en su artículo de neuromarketing. Y no solo Amazon, son múltiples las empresas que están poniendo la voz como tendencia a incorporar en su tecnología o en la robótica.  

la voz y las emociones

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El ser humano posee una estructura que le permite emitir sonidos, con un ritmo y velocidad, un tono, un timbre, una intensidad, un volumen, una energía, con una vibración de las cuerdas vocales… y que según cómo se posicionen los músculos, el aire, la cabeza o la mandíbula, pueden expresar una misma frase con diferente sentido.

Siguiendo los estudios de la técnica Alexander, y basándose en su propia experiencia con la voz, Michael McCallion afirma en la entrevista que le hicieron para la revista Muy Interesante, que cada emoción tiene su voz, y además posee su propia pauta de respiración, ya que existen muchas maneras distintas de respirar. "Ésta es la energía básica para hablar. Luego cada sílaba es una unidad en la que se usan unos músculos determinados".

Puedes hacer la prueba tú mismo. Elige una frase cualquiera de un libro o de este artículo, por ejemplo: "cada emoción tiene su voz" y repítela siguiendo las indicaciones de volumen, tono, velocidad y ritmo que se indican. ¿Notas la diferencia? Conectarte con la emoción también te ayudará porque como los buenos actores, hay que meterse en el papel para ser creíbles.

Como dice Mª Soledad Cabrelles en su artículo de la Biblioteca virtual Miguel de Cervantes, una voz sana posee versatilidad, sensitividad y pureza de timbre, sin muestras de estar forzada o violentada. Por encima de todo, la voz sana posee vitalidad siendo clara y firme. Y para cuidar de nuestra voz y por ende, de nuestras emociones, podemos aplicar algunas técnicas y herramientas que nos faciliten su gestión:

Expresión facial y corporal acorde a la emoción. Puede que no nos sintamos contentos, pero poner los ojos achinados y nuestra mejor sonrisa durante un tiempo, nos hará sentir más felices que si no lo hacemos. O por ejemplo, nos costará mucho más sonar enfadados si ladeamos un poco la cabeza en un gesto de ternura, como quien mira a un cachorro o un muñeco de peluche. El cuerpo ayuda a la expresión de las emociones y tendrá repercusión en la voz.

Prepararse antes de hablar en público, calentando los músculos que intervienen en la expresión oral, relajándonos, respirando, abriendo la boca durante un rato para favorecer nuestra vocalización, hacer inflexiones en la voz… Todo ello será indispensable para resultar más persuasivos, como explica Emma Rodero en este vídeo.

Utiliza las herramientas propias del lenguaje. Una frase según dónde hagas énfasis o dónde pongas la coma o la pausa, puede cambiar totalmente. Por ejemplo: "Ayer llegaste tarde, y te vi sonreír" es diferente de "¡Ayer llegaste tarde y te vi sonreír!" o "Ayer, llegaste tarde, y ¿te vi sonreír?"

La musicoterapia. Es el proceso sistemático de intervención en el que un musicoterapeuta establece una relación de ayuda con la/s persona/s con las que trabaja mediante el uso de la música y/o de sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía, armonía) en un encuadre adecuado, con el fin de promover y/o restablecer la salud y mejorar la calidad de vida de esa/as persona/s, satisfaciendo sus necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas, y fomentando cambios significativos en ellas (Asociación Española de Musicoterapeutas Profesionales, 2014). Normalmente va acompañado de canto y percusión para favorecer la musicalidad de la voz, porque la música y la emoción comparten una misma región en el cerebro.

DAVID (Da Amazing Voice Inflection Device). Es una herramienta gratuita desarrollada por un equipo de neurocientíficos e ingenieros de audio en el CREAM Lab, IRCAM, de París, que transforma la voz en tiempo real "coloreando" cualquier grabación de voz con una emoción que no fue pensada por su emisor. Por ejemplo, tú hablas normal y te escuchas más contento. Crearon una plataforma de audio digital para modificar encubiertamente el tono emocional de las voces de los participantes mientras hablaban sobre la felicidad, la tristeza o el miedo. Los oyentes percibieron las transformaciones como ejemplos naturales del habla emocional, pero los participantes permanecieron inconscientes de la manipulación, lo que indica que no somos conscientes continuamente de nuestras propias señales emocionales. En cambio, como consecuencia de escuchar sus voces alteradas, el estado emocional de los participantes cambió en congruencia con la emoción escuchada.

Y como recomendación, "el libro de la voz", en el que Michael McCallion explica cómo utilizarla con la mayor eficacia, y cómo cuidarla, para evitar perderla cuando más la necesitamos.

Y ahora que sabes más de la voz y de sus matices en relación con las emociones, ¿qué vas a comenzar a hacer para cuidar de ella y ayudarte a expresar con mayor claridad tus mensajes o las emociones que quieres transmitir?

Aprendiendo sobre la voz en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills