¿Usas adecuadamente el teléfono?  ¿Pierdes el tiempo con cada llamada?

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 Foto Unsplash

Una de las causas principales de la pérdida de tiempo es el mal uso que muchos hacemos del teléfono. De ahí que quiera compartirte formas de cómo hacer un buen uso del teléfono.

Según una investigación publicada por la compañía Mobile Insurance, el ser humano gasta un tiempo aproximado de 3,7 años de su vida en la pantalla de un dispositivo móvil y este uso sigue aumentando.

Y para comenzar me gustaría comentarte algunos malos hábitos en el uso del teléfono:

  • Conversaciones largas en horas productivas. Cuando usamos el teléfono para mantener largas conversaciones nos desconcentra y además, hacemos un uso  inadecuado del tiempo. En estas conversaciones largas normalmente, nos enrollamos hablando y repitiendo las mismas cosas una y otra vez durante la misma conversación lo que nos resta efectividad y productividad.
  • Abusar de los whatsapps. Usar desmedidamente whatsapp por miedo a hacer llamadas o quedar con la persona. A veces es mejor aclarar la cuestión o el problema que se haya planteado en persona. Y hablar las cosas cara a cara puede ser más conveniente para no dar lugar a malos entendidos y llegar a soluciones en el menor tiempo posible.
  • Tener el teléfono constantemente en la mano. Esto nos lleva a contestar instintivamente, incluso cuando estamos con clientes, actuando como esclavos del teléfono o incluso, pudiendo provocar un accidente, si por ejemplo, lo atendemos cuando estamos conduciendo.
  • Hablar en alto por teléfono. Los ruidos del entorno, sonidos del teléfono, sensación distante del interlocutor… nos llevan, en muchas ocasiones, a hablar alto o chillar al teléfono, esto se considera una falta de respeto por los demás.
  • Escribir mientras estamos caminando. Además de perder información en ese paseo, podemos poner incluso en peligro nuestra vida con este mal hábito. Conozco el caso de un amigo que se puso a escribir en la calle, no dándose cuenta de que se bajó de la acera y lamentablemente, murió atropellado por un coche.
  • Usarlo en lugares públicos donde hay alguien muy cerca. Es importante tener apagado o en modo silencio el teléfono en lugares de encuentro sociales (salas de conferencia o salas de formación, actos culturales, conciertos, espacios religiosos…) o en lugares públicos (tren, autobús, avión…) Seguro que os ha pasado alguna vez haciendo un viaje, que un desconocido o un amigo se ha pasado el viaje llamando o recibiendo llamadas. Si se ha repetido en el tiempo ¿cómo te has sentido frente a este hecho si estabas con un amigo y querías hablar con él? ¿Y si era un desconocido y querías descansar en el trayecto o leer algo o estar concentrado en alguna tarea?
  • Sacar vídeos y fotos constantemente. Si eres de los que sacas fotos de todo, esto puede llevarte a perderte el momento o la experiencia que estás viviendo. Recuerdo que en uno de mis viajes, visitando los fiordos noruegos, me puse a sacar fotos de las ballenas, en lugar de vivir el momento y no a través de una cámara.

Consecuencias de los malos hábitos en el uso del teléfono:

Podemos sufrir problemas de salud. El Doctor Hugo Pazmiño, médico generalista, asegura que el constante uso de tu teléfono inteligente tiene algunas consecuencias en la salud. Este doctor afirma: "Cada vez veo más pacientes jóvenes que llegan al consultorio con problemas en la parte alta de la espalda y el cuello”. También genera problemas en los globos oculares a largo plazo, ya que los caracteres en un teléfono celular son mucho más pequeños y al responder mensajes en un teclado tan pequeño se ponen las manos y dedos en una posición tensa, pudiendo generar a la larga problemas en las articulaciones.

El Instituto Nacional de Cáncer en Estados Unidos sostiene que “los teléfonos celulares emiten energía de radiofrecuencia, una forma de radiación electromagnética no ionizante, que puede ser absorbida por los tejidos más cerca de donde se sostiene el teléfono”. Además, señala que la cantidad de exposición que sufre la persona depende de “la tecnología del teléfono, la distancia entre la antena del equipo y el usuario, la extensión y el tipo de uso, y la distancia a la persona desde las torres de telefonía celular”.

Un mal uso puede provocar una conducta obsesiva. Cuando la persona no para de revisar sus notificaciones, que van llegando una por una y repitiéndolo un sinfín de veces al cabo del día. Y esto pasa porque cada vez que escuchas el sonido de una notificación (por ejemplo, un like en Facebook) segregas dopamina, que es una recompensa para tu cerebro y con esto consigues una sensación de felicidad.

 Pérdida de tiempo. Una persona hiperconectada siempre está pensando en más de una cosa a la vez, en lugar de estar concentrado en una actividad. La atención se distribuye en algunas tareas irrelevantes, ya que el teléfono nos distrae y esto nos lleva a realizar menos tareas en el mismo tiempo creando una sensación de falsa actividad.

No saber ignorarlo cuando es necesario. Utilizarlo de forma indiscriminada nos lleva a no tener en cuenta a los demás, ni a mis necesidades del momento. El no ignorar el teléfono en determinados momentos lleva a que rompamos nuestra concentración si estamos realizando una tarea que lo requiere o nos puede llevar a romper nuestro descanso. Además, si contestamos instintivamente, incluso cuando estamos con clientes pueden sentirse que no estamos atendiéndoles como se merecen.

Proyección hacia los demás de disponibilidad total. Esto lo generamos cuando contestamos con la sensación de agradar versus disponibilidad. Y quizá luego nos arrepintamos de estar hablando con clientes a las once de la noche o el domingo por la tarde, o nuestros amigos o parejas nos lo reprochen. ¿La disponibilidad total también es hacia ellos?

 El mal hábito de usar el teléfono afecta la comunicación. El uso abusivo del teléfono nos está alejando en muchos casos de relacionarnos de manera más directa con otros seres humanos. A menudo veo a grupos de amigos, cenando juntos y hablándose a través del teléfono. Este hecho nos está llevando a la larga a la soledad.

Un uso constante del teléfono cuando estamos realizando otras actividades, rompe nuestra concentración. Taquicardia, nerviosismo, falta de concentración, pérdida de interés por aficiones previas y de la noción del tiempo, son algunas de las señales que pueden alertar de un uso excesivo del teléfono móvil, junto a las mentiras sobre el tiempo de utilización de este dispositivo, comenta la psicóloga Gloria Martín.

 ¿Qué otras consecuencias conoces de hacer un mal uso del teléfono? Con el fin de complementar lo que te he comentado, hábitos a evitar cuando uses un teléfono celular:

Después de lo que te he compartido ¿cómo vas a detectar que estás haciendo un mal uso del teléfono? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

O como Albert Einstein dijo...

“Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas.”

 

Milagros García