Dar feedback puede convertirse en un arte muy útil y conveniente, especialmente para las relaciones y el trabajo en equipo. En lo personal y en lo profesional nos vemos ante situaciones en las que debemos aportar nuestra opinión, favorable o desfavorable, de la manera más natural posible. Sólo así lo convertiremos en una buena práctica de nuestra comunicación efectiva (recuerda que puedes ver nuestra definición de feedback constructivo pinchando aquí).

 feedback

¿Cómo hacerlo?

He recopilado 5 de las fórmulas más comunes para que cada uno considere la que más se adapte a sí mismo. Eso sí, mejor probar todas para conocerlas y quedarse con la/s que más te guste/n, o simplemente, para poder tener opciones a elegir.

Fórmula del Sandwich

  1. Expresa lo positivo, valora el tiempo dedicado, el esfuerzo realizado, lo que te gusta y con lo que estás conforme.
  2. Expresa lo que necesita mejora, revisión o cambio, incluso aportando ejemplos.
  3. Termina con una apreciación positiva general, para dejar con buen sabor de boca.

Fórmula Millara (Carlos Millara, 2009)

  1. "Cuando tú...". Se trata de exponer la situación sobre la cual se va a dar el feedback, pero siempre desde el "hacer" o el "estar", nunca desde el "ser".
  2. "A mí me produce...". Se trata de explicar nuestras sensaciones hacia dichas situaciones.
  3. "Porque...". Se trata de unir y explicar cómo esa situación lleva a esas sensaciones.

Fórmula DMA

D. Desactivar: expresa lo que se necesita dejar de realizar, evitar, regular o tener bajo control.
M. Mantener: expresa aquello que está bien y que se valora como adecuado y positivo, lo que hay que continuar realizando.
A. Activar: expresa lo que sería conveniente o interesante añadir, comenzar a realizar o tener en cuenta.

Fórmula MIMO (Miguel Ángel Romero, 2013)

M. Mantener: expresa aquello que aporta valor, que ya está bien como está y merece ser preservado para posteriores actuaciones.
I. Incorporar: expresar aquello que si se hubiera incluido, aportaría valor al resultado.
M. Mejorar: expresar aquello que sí ha estado presente y puede ser valioso, y que es susceptible de modificar, bien en su cantidad, frecuencia o calidad.
O. Omitir: expresa aquello que ha estado presente, y que sin embargo no ha aportado valor al resultado perseguido, por lo que conviene eliminarlo para futuras actuaciones.

Y por último, la quinta fórmula.  Os dejo un vídeo de uno de los desayunos que organiza la Universidad de Stanford sobre cómo realizar un feedback positivo en el entorno empresarial:

 

Hemos de tener en cuenta que cuando proporcionemos feedback, éste será más constructivo si...

-        Se parte de una escucha activa previa que permita evaluar y comprender el conjunto de lo expuesto/ocurrido.

-        Quien lo ofrece tiene la autoridad/conocimiento/relevancia para poder darlo, y será mejor si conocemos su forma de ver el mundo, pues cada persona tiene su propio punto de vista.

-        Es oportuno, escogiendo el lugar y momento adecuado. Como recomendación, lo positivo en público, lo negativo en privado.

-        Aporte valoración apreciativa.

-        Hable con el lenguaje “yo”, en primera persona, ofreciendo su propia opinión y asumiendo su responsabilidad sobre lo que exprese.

-        Invite a la acción. Plantee los pasos siguientes o las recomendaciones a considerar para darlos.

Y también que para recibir feedback hay que prepararse. Para ello es conveniente:

-        Ser receptivo, no se trata de negar ni contraatacar con juicios y críticas.

-        Considerar la posibilidad de que el otro tenga razón, total o parcialmente.

-        Solicitar ejemplos específicos si se considera necesario.

-        Concebirlo como una oportunidad de mejora, con comprensión.

-        Dado que tenemos la tendencia a quedarnos con lo negativo o a no querer escucharlo, valorar el conjunto.

¿Preparado para realizar y recibir un buen feedback?

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills