Querido compañero,

¿Qué haces para tener conversaciones difíciles? ¿Cómo las resuelves?

Cómo tener una conversación difícil Photo by Nik MacMillan on Unsplash

 

Existen muchos momentos, tanto en nuestra vida personal, como profesional en los que tenemos que abordar conversaciones que nos resultan difíciles. Desde pedir un aumento de sueldo, hasta hablar con un colaborador de su baja productividad o mantener una conversación con tu pareja sobre su comportamiento en un encuentro con amigos…

Quisiera compartirte 11 claves que te pueden ayudar a tener éxito cuando tienes una conversaciones difícil o incómoda:

  1. Mi primera clave es comentarte la importancia de algo que ya te he compartido en inumerables ocasiones, la preparación: “lo bien preparado, resultado esperado y lo mal preparado, resultado caótico” ¿Qué es importante que preparares?
    1. Primero tú, tu propia gestión emocional. Indaga y párate a escucharte, a verte, a sentirte ¿Esa conversación cómo te hace sentir? Nuestro siguiente paso sería gestionar esa emoción. Puedes hacerlo siguiendo la técnica de 2miradas para la regulación emocional.
    2. Elige el momento y el lugar donde quieres que se dé la conversación.
    3. Prepara la conversación que vas a mantener. Prepara los argumentos y que estos sean lo más objetivos posibles y además, diseña diferentes estrategias para que la conversación termine de la mejor manera posible para ambas partes.
    4. Fija un objetivo de tu conversación, lo que quieres conseguir con ella. Te recuerdo cómo puedes crear los objetivos con la técnica SMART-E
  2. Aborda las conversaciones difíciles cara cara. Reúnete con la persona, no te escondas detrás de un móvil o un ordenador escribiendo un sms, whatsapp o un correo electrónico. Te recuerdo que el lenguaje escrito es más pobre que el lenguaje verbal. Cuando queremos tener conversaciones de cierto conflicto, cuando tenemos que discutir o abordar asuntos complicados es mucho más efectiva cona conversación en persona.
  3. Trata de mantener en todo momento la calma, manteniendo una conversación asertiva. Evita en todo momento de la conversación: atacar, insultar, descalificar o utilizar una comunicación verbal o no verbal  violenta. El gritar o menospreciar te va a quitar la razón, aunque la tengas. Habla en primera persona y no juzgues al otro. Así mismo, evita el sarcasmo, la ironía y la angustia.
  4. Con el fin de plantear hechos y situaciones más objetivas con seriedad es conveniente que separes a la persona del problema o de la situación planteada. “Sé firme con el problema y suave con la persona”. No confundas la persona con el problema. De esta manera evitarás las acusaciones y las etiquetas.
  5. Intenta tratar punto por punto el global de la conversación difícil. Una forma de llegar a un acuerdo final es ir cerrando acuerdos más simples. Es un método progresivo que busca paso a paso mejores acuerdos e ir avanzando juntos hacia la solución.
  6. Practica en todo momento la observación. Estate atento a todo lo que se expresa durante la conversación, a toda la comunicación verbal y no verbal, para que no pierdas ningún detalle y puedas comprender mejor a la otra persona.
  7. En nuestra conversación difícil es necesario hablar despacio, escuchar y practicar el silencio para poder hacernos entender, para entender la postura y los motivos del otro. También necesitas practicar la empatía, poniéndote en la piel de la otra persona, entendiéndola desde su perspectiva como si fuera tu situación o problema.
  8. Pon tu foco en lo que vas a lograr, en el resultado. Céntrate en la motivación y no en la postura. De esta forma te motivarás y motivarás al otro a que juntos logréis que esa conversación sea algo positivo e importante para ambas parte.
  9. Durante la conversación es necesario que chequees lo que estás entendiendo realizando la retroalimentación o el feedback. De esta forma no darás lugar a malas o falsa interpretaciones y las interpretaciones las tomarás como ciertas, evitando las discusiones sobre lo que se dijo y no se dijo. Pregunta todo lo que necesites hasta que percibas que ambos tenéis claridad sobre el tema.
  10. Resume y formaliza el acuerdo o compromiso. Incluso déjalo por escrito y firmado tal y como definísteis el acuerdo final. ¡¡Evitarás futuras desaveniencias!!
  11. Siempre que sea posible celebra el cierre de esa conversación difícil o al menos da las gracias, independientemente de que no hayáis podido cerrar la conversación desde el ganar-ganar para ambas parte.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de cómo gestionar conversaciones difíciles de Elsa Punset.

 

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar tu la forma de tener una conversación difícil? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García