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Hace años una carrera profesional consistía en entrar en una empresa de jovencito y a partir de ahí ir ascendiendo puestos por el organigrama de la empresa. Hoy en día ésta es solo una de las opciones y cada vez menos frecuente, sobre todo, porque nadie pasa toda su vida en la misma empresa. El diseño de las carreras profesionales está cambiando y de eso os quiero hablar. Ya no hay un único camino para desarrollarse profesionalmente.

Lo primero de todo es descubrir tu pasión. Pasamos suficiente tiempo en el trabajo como para que nos guste mínimamente lo que hacemos, o al menos que no nos desagrade. Sobre esto ya Milagros os ha escrito varias veces en sus artículos: "Vivir con pasión" o "la pasión, un don que se puede lograr y mantener".

Ir caminando.  Muchas veces pensamos que no podemos ir avanzando si no tenemos claro exactamente el destino final e incluso cada paso a seguir. Sin embargo, yo he aprendido que lo importante es ir acotando posibilidades. Puede que no sea 100% lo que deseas porque no lo tengas claro pero se puede aproximar, así que prueba por ahí. Lo esencial es que sepas discriminar lo que no te gusta y dentro de lo que podría ser ir avanzando. Por ejemplo, si te gusta mucho dibujar, desde tatuador hasta ilustrador, pasando pos diseñador gráfico, pintor o graffitero… mira si tienes opciones. Y todas dentro del abanico de tus posibilidades, de tus fortalezas, de la oferta de empleos que haya en el mercado relacionadas con ellas. Solo si pruebas sabrás si es o no es lo que esperabas.

Trabajos circunstanciales. Siempre me acuerdo de una persona que conocí que decía que no hay caminos malos, solo trabajos circunstanciales. Un trabajo circunstancial es aquel que necesitas para cubrir tus necesidades básicas pero tú sabes que no es el que quieres estar desarrollando toda tu vida y que ha de permitirte seguir dando pasos hacia esos que sí deseas.

Creciendo dentro de la empresa. Una vez que entras en una empresa tienes varias opciones:

    • Desarrollo profesional vertical. Esta forma de crecer dentro de la empresa es la que conocemos tradicionalmente, la más habitual. Es la manera de ir promocionando hacia puestos de una categoría profesional superior, de más responsabilidad y de forma ascendente en el organigrama de la empresa. Por ejemplo, pasar de ser auxiliar administrativo a administrativo, a responsable de administración,…

    • Desarrollo profesional horizontal. Esta forma de crecer dentro de la empresa consiste en pasar por diferentes puestos pero dentro de una misma altura dentro del organigrama. Normalmente es un cambio de departamento que no supone un cambio de categoría. Por ejemplo, pasar de ser el director comercial a ser el director de exportación.

    • Desarrollo profesional oblicuo. Esta forma de crecer dentro de la empresa consiste en pasar a otras áreas que no van directamente relacionadas con el puesto actual pero que surgen como posibilidad debido a habilidades y capacidades de la persona para abordarlas. Por ejemplo, un técnico de producto pasa a ser el responsable de I+D de la empresa.

    • Desarrollo aleatorio. Hoy en día se trabaja mucho por proyectos, se abordan propuestas que pueden no ser lo más habitual en la empresa pero que surgen como oportunidad. A veces para plantear nuevos productos y servicios, a veces a modo de desarrollo de la gig economy, a veces como vía de empoderamiento de colaboradores o simplemente que puedan hacer otras funciones no propias de su puesto habitual. Por ejemplo, en la Fundación Bill y Melinda Gates, los trabajadores de la empresa son también los que atienden a los visitantes de la fundación y les explican lo que se hace en ella. 

Cambio de tercio. A veces nos damos cuenta que tenemos un hobby que se nos da especialmente bien. ¿Por qué no hacer de él nuestro trabajo habitual? O simplemente después de muchos años haciendo un tipo de trabajo descubrimos que nos apetece empezar por otra línea. ¿Y por qué no? Lo único que has de saber es que comenzarás como cualquier otra persona sin experiencia en ese ámbito. Es como empezar a aprender a andar por un nuevo territorio.

Todo lo que hagas, todo aquello en lo que trabajes o a lo que dediques tu tiempo como profesional va a ir marcando tu experiencia. Esa experiencia creará tu camino profesional, te dará conocimientos y habilidades y te permitirá ir conociendo de primera mano si eso que haces es lo que te gustaría seguir haciendo o si crees que hay otra cosa esperándote donde tú puedas aportar todo el valor que posees.

Las empresas pueden ofrecerte oportunidades para moverte por ellas, y a veces es en otra empresa donde lo encontrarás. Busca tu sitio para ser el mejor profesional, el sitio donde poder ir aprendiendo y aportando lo mejor de ti, donde puedas sentirte realizado y sobre todo, no te olvides de disfrutar del camino.

Aprendiendo en el camino del crecimiento. 

Raquel Bonsfills

¿Te cuesta delegar?  ¿Te cuesta mucho tomar decisiones? ¿Crees que haces las cosas mejor que los demás?

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Hoy quiero hablarte de "la importancia de dejar de ser perfeccionista" y lo hago porque me estoy encontrando muchas personas a mi alrededor tanto alumnos, como compañeros y familiares que se empeñan en ser perfectos y esto, les está robando, entre otras cosas, muchas oportunidades de lograr nuevos éxitos.

El perfeccionismo, según la RAE, es la tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado. Algunos sinónimos serían: concienzudo, detallista, exigente, cuidadoso, prolijo, exacto, minucioso…

¿Eres una persona perfeccionista? Emol nos recuerda que en diciembre de 2013 The Huffington Post publicó un artículo en el que indicaba 14 signos característicos de las personas perfeccionistas que a continuación paso a explicaros:

  1. Siempre estás dispuesto a agradar. Desde que somos pequeños nuestros mayores, nos premian y castigan en función de nuestros éxitos o logros, por lo que se incentiva el querer gustar y agradar.
  2. Sientes que nunca es suficiente. Un perfeccionista siempre siente que algo les falta y que no consiguen lo que desean, ya que la perfección no existe.
  3. Tienes un alma culpable. Un perfeccionista no se deja ver, no muestra cómo es en realidad, ya que no muestra su fragilidad, ni su vulnerabilidad.
  4. Te cuesta abrirte hacia los demás. Al buscar la aceptación, evitan tocar con los demás sus inseguridades, miedos o debilidades.
  5. Te gusta dilatar. Un perfeccionista teme equivocarse y fracasar, luego dilatan la toma de decisiones y posponen tareas.
  6. Ser del "montón" te pone nervioso. Los perfeccionistas quieren ser los mejores y sobresalir entre los demás.
  7. Criticas a los otros. Una manera de defenderse un perfeccionista es juzgando o etiquetando a los demás, su exigencia les lleva a no aceptar en los demás lo que no aceptan de sí mismos.
  8. Apuntas siempre a lo grande. Un perfeccionista no se arriesga si no piensa que juega a caballo ganador, si no piensa que el proyecto será exitoso.
  9. Lloras sobre la leche derramada, aunque sabes que no debes hacerlo. Los perfeccionistas no admiten los errores y cuando cometen alguno lo toman como un gran fracaso por muy pequeño que sea.
  10. Disfrutas con los errores de los otros. Al no aceptar sus errores cuando otros los cometen se sienten mejor, otro de sus lemas es “mal de muchos consuelo de todos”.
  11. Tomas todo a modo personalUn perfeccionista en lugar de ver el problema cada vez que pasa algo piensan que son el problema.
  12. Sientes nostalgia de tu época escolar. En la época colegial conocíamos fácilmente quien iba bien o mal en los estudios por las notas y esto les hacía sentir seguros a los perfeccionistas.
  13. Te pones a la defensiva cuando te critican. Un perfeccionista se esfuerza mucho por cuidar su imagen y tienden a defenderse ante la más mínima crítica.
  14. Sabes que buscar la perfección te hace daño, pero crees que es el precio que debes pagar por el éxito. Desde su niñez les dicen que “lo que cuesta es lo que vale”. Este es uno de los lemas de un perfeccionista.

El perfeccionismo aunque para muchos puede resultar una conducta positiva puede en realidad provocar serios daños colaterales. Te indico algunos daños que padecen los perfeccionistas:

Pueden presentar problemas físicos. La Universidad de Brock, en Ontario tras un estudio elaborado sobre la relación entre perfeccionismo y salud física de 492 personas, de entre 24 y 35 años de edad, concluyeron que las personas perfeccionistas son más propensas a sentirse mal, y a quejarse de falta de sueño, dolor y fatigas que aquellas que no lo son. E incluso, presentar problemas digestivos, intestinales, cefaleas tensionales, jaquecas, dermatitis, etc.

Un perfeccionista presenta una baja autoestima y una falta de confianza y seguridad, como he indicado rechazan cualquier error, fracaso e imperfección, nunca están conformes con lo que consiguen.

Además de que son personas que temen mucho un fracaso y necesitan siempre ser perfectos y como todo esto es imposible de lograrse en cada momento, pueden sentir mucha frustración e incluso, llegar a estados depresivos.

Los perfeccionistas quieren todo bajo control y son obsesivos. Las personas demasiado perfeccionistas podrían llegar a tener el temido trastorno obsesivo-compulsivo.

También las personas perfeccionistas son pesimistas al marcarse objetivos poco realistas y muy altos, su exigencia les obliga a esforzarse tanto por sus metas que les impide disfrutar de cada momento.

En el artículo paradoja del perfeccionismo puedes ver más síntomas físicos y emocionales.

Thomas Curran nos recuerda que nuestra peligrosa obsesión por el perfeccionismo está empeorando.

Después de lo que acabo de compartir ¿qué vas a hacer para dejar de ser perfeccionista? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso, yo te responderé a cualquier duda o pregunta que quieras realizarme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Puede parecer un poco extraño en estos tiempos que vivimos en el que tanta relevancia se da al liderazgo y a ser el mejor, el primero, etc., que quiera centrarme en el “número dos”. Pero es que tanto organizaciones en general, como departamentos y equipos de trabajo necesitan grandes “números dos”. ¿Por qué?

  • Porque hace mejor al líder y al resto del equipo.
  • Porque asume responsabilidades de líder cuando éste necesita ayuda para cubrirlas de forma eficiente.
  • Porque ayuda a enfocar las tareas, aconsejando al líder en su gestión.
  • Porque ejerce de interfaz o pasarela entre el líder y el resto del equipo, generando o mejorando el equilibrio del equipo en su conjunto, modulando las relaciones entre el líder y el resto del equipo.
  • Porque aporta una perspectiva diferente especialmente cuando las cosas no salen, convirtiéndose en “consejero” del líder y del equipo.

Por propia experiencia puedo decir que todos los puntos antes mencionados se cumplen. Y esto no significa que el líder pierda valor.

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De los puntos anteriores, me gustaría centrarme precisamente en el papel de interfaz o pasarela. Ese nivel adicional de confianza que supone un “número dos” reduce enormemente la distancia entre el líder y el equipo, genera un mejor ambiente de trabajo y ayuda a aumentar la productividad.

En cuanto a las tareas, es capaz de repartir trabajo sin quitarse lo que a sí mismo le corresponde, organiza, revisa, etc.

Y en cuanto a la parte personal con el equipo, es aquel que cuando hay conflicto genera unión, escucha las dos versiones con empatía y da claves para que ciertas situaciones no se enquisten o empeoren. Muchas veces no tenemos a quién contarle nuestros problemas, pero encontrar a alguien en la estructura del equipo capaz de entender las dos partes, ayuda a resolverlos antes.

Para un líder, encontrar a su número dos no es tarea fácil. En ocasiones se crea un equipo de cero, y sin buscarlo, poco a poco esa figura del número dos aparece por sí sola. Si eso ocurre, es porque la relación de confianza que comentaba anteriormente sale de forma natural, y el hecho de no existir imposición para ese puesto, hace que todo fluya mejor. Los organigramas tienden a colgar del jefe de proyecto a ciertos responsables de área. En teoría todos ellos deberían ser número dos, pero de todos ellos suele haber uno que es el verdadero número dos, y tanto más cuando el resto del equipo así lo reconoce. En mi opinión, alguien que haya liderado equipos anteriormente cumple mejor con ese papel de número dos, ya que es capaz de ponerse en la situación del líder con más facilidad.

El aumento de la productividad en las organizaciones y los equipos de trabajo con la existencia de un gran número dos es evidente en tanto en cuanto ese número dos asume el papel de segundo líder, haciéndose más responsable si cabe de ciertos aspectos, descarga de trabajo al líder, pudiéndose éste centrar en otras áreas que requieran más atención. Esa delegación de tareas es clave, y mucho más cuando un líder puede delegar completamente en su número dos, sin tener que dedicar tiempo a su supervisión. Muchas veces es como si hubiera dos líderes y no uno. Cuando eso se logra, el equipo avanza, y lo hace de forma más sólida.

En el terreno deportivo hay muchos ejemplos: En estos años en los que el Real Madrid o el Barcelona han cosechado tantos títulos, todos sabemos que sus números uno han sido Cristiano Ronaldo y Messi, ¿pero creéis que hubieran conseguido los mismos éxitos sin otros talentos como Sergio Ramos, Modric, Iniesta o Luis Suárez? Lo que está claro es que en un equipo puedes ser el mejor, pero bien acompañado se consiguen mayores logros.

Y… ¿Os imagináis a Sherlock Holmes sin Watson? ¿O a Han Solo sin Chewbacca?...

Os animo a qué tratéis de identificar a vuestro alrededor esos “número dos” que enriquecen, mejoran y aportan valor a vuestros equipos.

Ricardo González Rivero

Ingeniero técnico industrial

Qué poco cuesta tratar de sacar una sonrisa a alguien y comenzar el día de otra manera. Qué poco cuesta sorprender y poner nuestra atención durante un momento en dar con generosidad a los demás. ¿Y por qué a veces nos cuesta mucho?

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En nuestra vida como en nuestro trabajo estamos continuamente rodeados de personas a las que de vez en cuando ni vemos aun teniéndolas delante. Personas a las que se nos pasa hasta dar los buenos días o mirar a la cara cuando nos hablan.

Hablando con un experto en protocolo comentábamos que hay cuestiones que parece que se nos olvidan, que ya no es ni por protocolo, sino por educación. Y que la cortesía no está reñida con cuestiones de género, que podemos dejar pasar a los demás cuando nos encontramos en una puerta, que podemos dar los buenos días al entrar al ascensor, que igual que decimos a nuestros hijos "pásatelo bien" al entrar al colegio, podemos tratar de ser igual de atentos con nuestros compañeros de trabajo. ¿O no?

Primero mírate tú.

Es cierto que si tú mismo no estás de humor, te cuesta mirar fuera de ti. Estás dando vueltas por tu interior, ensimismado en tus pensamientos.

Por eso, es importante que seamos capaces de reconocer que ése es nuestro estado. El éxito de la inteligencia emocional pasa por el reconocimiento de las emociones. Saber cómo estamos y preguntárnoslo cada día para chequear nuestro punto de partida. ¿Has descansado? ¿Hay algo que te preocupa? ¿Tienes algo que decir que no has dicho o que te gustaría haber dicho de otra manera? ¿Cómo está tu cuerpo? ¿Qué pasa por tu mente? ¿Cómo está tu energía? Testa las 4 partes del ser humano 

Cada día puedes elegir.

Una vez sabes cómo estás, puedes elegir si te encierras en ti mismo o si te relacionas con el entorno. Aunque vayamos al trabajo no siempre vamos siendo consciente de que hemos de relacionarnos con otros. No hay apenas trabajos tan sumamente aislados que no vean a nadie en el camino o durante la jornada laboral. Más que menos, estamos en contacto con otras personas.

Puedes elegir que te toca cuidar de ti. Darte tu tiempo. Ya sea porque puede que en ese momento no seas buena compañía para nadie o porque relacionarte requiera de un esfuerzo para el cuál no tienes energía suficiente. ¡No te olvides de cuidar de ti! Eso sí, recuerda que ha de ser por un tiempo porque si se alarga demasiado más que ayudarnos nos perjudica y necesitaremos más ayuda para salir. Las emociones más sanas son oportunas, instantáneas… y de llegar a convertirse en estados emocionales por un tiempo, que sean estados de bienestar.

O puedes pensar que dado que en general te vas a tener que relacionar con el entorno, ¿qué tal hacerlo de una forma más consciente, poniendo atención a lo que ocurre, a los demás?

Qué hacer

Ponte música. La música es catalizadora de emociones. Hay días que estamos más en modo música clásica, y días más de baladas. Pero hay días que estamos en modo rock, incluso heavy metal, aunque nos puede dar el punto reggae, indi, rap, electrónica… para gustos los ánimos con los que estemos.  Escuchar música ya nos hacer salir de nosotros mismos, dejando de escucharnos para escuchar lo que hay fuera de nosotros, esas canciones elegidas.

Escucha la radio. Hay programas de radio que animan las mañanas. La energía que tienen los locutores, a los que felicito por tener ese buen rollo que se contagia cada mañana, con sus comentarios, sus historias, los colaboradores, las entrevistas, lo que los niños nos enseñan, los chistes... Hay programas y locutores que son capaces de sacarnos esa sonrisa, sin querer y que merece la pena escuchar.

Póntelo bonito. La belleza exterior se filtra a través de nuestra mirada hasta nuestra alma. Trata de apreciar la belleza de las pequeñas cosas, la estabilidad de una estructura, la delicadeza de una flor, el trabajo de un abalorio, la perfección de un reloj… Puedes ir jugando a ver qué hay a tu alrededor, aquello que das por hecho que es así como el metro en el que vas al trabajo de repente puedes convertirlo en un objeto de admiración. E incluso puedes ordenar tu propio espacio para hacértelo más agradable, en tu casa y en tu trabajo. Cambia aquello que te provoca más rechazo que alegría.

Disfruta cada momento siendo consciente de los que haces. Medita, practica el mindfulness. Prepárate el mejor café, hazte el desayuno más rico, ponte esa camisa con la que te ves guapo o ese conjunto que te hace sentir más cómoda y seductora…y colócate una pequeña sonrisa cuando te mires al espejo antes de salir de casa. Puedes incluso ponerte post-its con frases de ánimo, que te den autoconfianza, que tengan un efecto de empoderamiento en ti, o simplemente te las puedes decir.

¿Por qué vas a boicotearte tu propio comienzo del día? Póntelo fácil, háztelo agradable.

Y una vez que has salido, fíjate en el mundo, en los demás: 

Da los buenos días. Incluso cuando el día está gris o lluvioso, cada día es una oportunidad de tener un gran día. Al dar los buenos días, mira a la persona a los ojos, que sepa que se lo dices a ella, que la has reconocido y apreciado. 

Hay frases que alegran el día. ¿Por qué no mandar una frase del día a tus compañeros o amigos? Hoy internet está llena de posibilidades para hacerlo. Y las redes sociales nos invitan a compartir lo que queramos en cualquier momento.  Aún no conozco a nadie que haya dicho que no le guste nada que le manden frases con buenos deseos.

Ponle humor. Aunque no estés de ánimo, cuando te llegan unos cuantos chistes o imágenes graciosas, puede que digas "qué malo es" pero una sonrisa ya te ha sacado. Así que más que dar fastidio, es algo a agradecer.

Pon atención a los demás. ¿Cómo vienen? ¿cómo están? Además, si son parte de tu equipo, y has de pasar el día con ellos, más razón para prestarles un poco de atención. El cariño salva muchas situaciones, la atención alimenta la buena comunicación y nos lleva a estar más unidos. Y ya sabemos que juntos podemos más, llegamos más lejos. Y aunque lo hagas de forma egoísta, hoy por ti y mañana por mí, todos necesitamos sentirnos reconocidos como personas que estamos simplemente al lado.  Que soy yo quien comparte contigo las horas, el espacio, este momento de tu camino en la vida. Y no es ninguna otra persona. Y solo por eso ya soy una persona importante y tú lo eres para mí.

Y ¿hay que hacerlo todo el rato? ¡Si tengo muchas cosas que hacer! Haz tus cosas, pero no te olvides de que el otro está ahí, a tu lado, cada día.

"Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo importante" El Principito.

Interésate de verdad, con curiosidad. A veces la mejor forma de relacionarse es a través de preguntas, como hacen los niños. Compartir, conversar, tratar de conocer al otro, indagar, tratar de descubrir sus emociones, su realidad, su forma de pensar e interpretar el mundo… Sentirnos comprendidos y escuchados nos acerca a los demás. ¿Puedes hacerlo? ¿Quieres?

Dicen que el roce hace el cariño. Y que aquello que no cuidas, puede acabar desapareciendo de tu vida. Todos queremos sentirnos bien en el trabajo y en casa, compartir momentos de la forma más agradable posible, y eso depende muchas veces de quiénes sean las personas que tenemos a nuestro alrededor y de nuestra relación con ellas.

Lo importante es saber reconocer que esa relación puede ser una u otra en función de lo que hagamos y del tiempo y atención que les dediquemos. Y también es importante saber que la relación es cosa de dos y cada uno trabajará en ella según quiera que sea y cuando no se puede lograr la relación deseada, somos nosotros los que tendremos que aceptar que la situación o la relación con esa persona es la que es. Y gestionarla de la forma más adecuada para que siga habiendo bienestar. 

¿Cómo quieres que sean tu relaciones con las personas de tu entorno? ¿Cuánta atención les dedicas? Pequeñas acciones cuestan muy poco. ¿Qué vas a hacer a partir de ahora?

"El regalo más preciado que podemos dar a otros es nuestra presencia. Cuando nuestra atención plena abraza a los que amamos, florecen como las flores" Thich Nhat Hanh

Raquel Bonsfills

¿Utilizas técnicas para fomentar tu creatividad o tu toma de decisiones? ¿Y para fomentarlo en tu equipo?

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En mi último artículo te hablé de una técnica de trabajo en equipo que fomenta la creatividad y la toma de decisiones dentro de un equipo y que fue desarrollada por Edward de Bono. Hoy quiero hablarte de los beneficios y la efectividad de este método.

“Todas las personas tienen la disposición de trabajar creativamente. Lo que sucede es que la mayoría jamás lo nota”. Truman Capote.

Los sombreros son más efectivos usados a ratos, utilizando un sombrero en cada momento para obtener un determinado tipo de pensamiento. Cuando es necesario explorar un tema completamente y de manera efectiva, se puede crear una secuencia de sombreros y después, usarlos cada uno por turnos. Se puede sugerir el orden en que quieres que se utilice cada sombrero y a la vez, resumiendo lo que se ha pensado para posteriormente, llegar a conclusiones.

La clave es que cada sombrero es una dirección de pensamiento en vez de ser una etiqueta de pensamiento. La justificación teórica para utilizar los Siete Sombreros del Pensamiento es que:

  • Fomenta el pensamiento lateral, no solo usa el pensamiento lógico.
  • Fomenta el pensamiento en toda amplitud.
  • Separa el ego del desempeño, analiza todo tipo de pensamientos contradictorios y defendibles.

Algunos beneficios del método de los Siete Sombreros usado individualmente:

  • Técnica que te ayuda a resolver problemas de una manera imaginativa, porque usar varios sombreros nos lleva a conseguir un estilo de pensamiento más ágil, variado y creativo.
  • Método que permite tomar decisiones mejores, antes y de una manera objetiva, ya que vemos nuestras realidades personales desde diversos enfoques y perspectivas.
  • Mejora la calidad de nuestras relaciones y nuestra productividad, ya que al abrir perspectivas a otros enfoques se logra una mayor flexibilidad, reflexión y mejor razonamiento.

Algunos beneficios del método de los Siete Sombreros usado en reuniones:

  • Permite la expresión legítima de sentimientos e intuiciones en una reunión sin justificaciones ni disculpas. "Esto es lo que siento".
  • Proporciona una manera simple y directa de conmutar el pensamiento sin ofender. "¿Qué tal un poco de pensamiento de sombrero amarillo sobre este punto?"
  • Requiere que todos los pensadores sean capaces de utilizar cada uno de los sombreros en vez de quedarse cerrados en sólo un tipo de pensamiento.
  • Separa el ego del rendimiento en el pensar. Libera las mentes capaces para poder examinar un tema más completamente.
  • Proporciona un método práctico de pensar para utilizar diferentes aspectos del pensamiento en la mejor secuencia posible.
  • Se escapa de los argumentos en pro y en contra y permite a los participantes colaborar en una exploración constructiva.
  • Hace las reuniones mucho más productivas.
  • Esta dinámica favorece la comunicación entre los miembros de las empresas.

Para complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo que habla de nuestra creatividad de Elsa Punset

 

Después de lo que te he compartido, ¿Qué vas a hacer para potenciar la creatividad y la toma de decisiones tuyas y las de tu equipo? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

“El ser humano nace con inteligencia pero debe aprender a pensar”. Edward de Bono.

Milagros García

Algunas personas pasan por alto las situaciones que les afectan incluso negando que existan o simplemente alejándote de ellas. Otras personas hacen mucho más grandes sus problemas o preocupaciones de lo que pueden ser en realidad, dramatizándolas o magnificándolas. ¿De qué tipo eres tú?

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Hacer una montaña de un grano de arena suele pasar por varios motivos:

Estar cansado. El cansancio hace que nos cueste mucho más cualquier actuación porque no tenemos el talante ni las fuerzas o la energía necesaria para sobrellevarla como lo haríamos si no estuviésemos tan cansados. La falta de sueño o no tener tiempo para desconectar nos lleva a un agotamiento físico e incluso mental. Por poner un ejemplo, si vas de excursión a la montaña, subir una colina al inicio de la travesía puede ser más o menos llevadero dependiendo de tu estado de forma, incluso al inicio hacer el esfuerzo puede resultarte divertido. Sin embargo, cuando ya estás cansado, encontrarte con esa colina ya no hace tanta gracia, el esfuerzo para superarla es mucho mayor y vemos como si la colina se hubiera convertido en una gran montaña donde no ves el final. Y entonces te vienen las preguntas del tipo: "¿cuándo llegamos?", "¿cuánto queda?", "¿aún nos falta todo eso?"…

Estar estresado. El estrés nos pone en una situación de alerta que físicamente no podemos sostener por mucho tiempo. El cuerpo no puede hacer una maratón a modo de sprint. Por eso, cuando el estrés dura más de lo debido nos deja vulnerables ante cualquier situación que se convierte en un auténtico reto a superar de nuevo. Un reto para el cual cada vez tenemos menos fuerzas y menos capacidades que nos llevan a reaccionar en lugar de responder de forma eficiente y racional.

Acumulación de tareas en un momento dado. Hay días que de repente, aunque lo teníamos todo bajo control, algo sucede y nos llueven las tareas extras no previstas. O a lo mejor solo han llegado un par más pero que sumadas a lo que ya teníamos nos hacen desbordarnos. Esta acumulación cuando la expresamos en lista de acciones a realizar se convierte en el gran elefante que hemos de soportar, un peso que no podemos sostener al menos en ese momento en el que le tenemos por completo encima. Estamos saturados.

Las cosas malas nunca pasan solas. Cuando damos crédito a este tipo de frases o al "no hay dos sin tres" o al "¿qué más me puede pasar hoy?" abrimos la puerta a que nos sucedan más situaciones desagradables porque ya hemos puesto el foco en ello y vamos a filtrar todo eso que nos suceda desde el cristal negro con el que las estamos mirando. Además, por supuesto, todas ellas van en nuestra contra de forma personalizada, no pasan a todos lo que se vean implicados, nos pasan a nosotros. Así que nos lo tomamos como algo personal.

Sobredimensionar. No es que me haya caído, es que me he estampado. No es que esté acatarrándome, es que estoy con gripe. No es que me hayan pedido que haga una tarea, es que me han encasquetado un marronazo. Cuando queremos exagerar somos únicos. Y lo que nos decimos y cómo nos lo decimos afecta a nuestra forma de llevarlo física y emocionalmente.

Seguro que conoces otros motivos por los que nos hacemos este boicot a nuestro día a día. Ahora bien, ¿qué podemos hacer para volver a dejar a nuestro grano de arena en su justa medida?

Ser objetivos. Analizar los hechos que se han dado, sin juicios ni valoraciones, solo describiendo lo sucedido. Concretar ayuda a desmontar muchos de los problemas que nos surgen en el día a día porque la mayor parte de las veces, ver el problema más grande de lo que es, es una cuestión emocional. Si le quitamos esa parte emocional, podremos observar el problema o la situación con mucha más racionalidad. Por ejemplo, si pensamos "al entrar en la oficina Ana me ha mirado mal. Ya no quiere saber nada mí desde el otro día que me pidió ayuda y no pude quedarme para prestársela". Para ser objetivos podríamos plantear los hechos de la siguiente forma: "el jueves pasado Ana me vino a pedir ayuda y le dije que no podía porque había quedado y no me daba tiempo a llegar si salía más tarde. Hoy al entrar en la oficina Ana me ha mirado y no me ha dicho nada. Es posible que Ana pueda haberse molestado conmigo". Una vez planteados los hechos de forma objetiva, entonces, si lo considero conveniente, puedo ir a hablarlo con ella para aclarar la situación.

Desgranar la montaña. Al hacer la lista que supone cada granito que hemos sumado a nuestra montaña, hemos llegado a ver la montaña en su conjunto. Pero como no podemos hacer todo a la vez, hemos de coger la lista e irla atajando granito a granito. Ir realizando cada tarea o acción en orden, de una en una, priorizando, para que esa carga sea menos pesada cada vez. Además, ir viendo que baja la lista nos animará y nos hará más liviano su avance por ella. Por eso recuerda, que un elefante solo nos lo podemos comer ¡¡a cachitos!!

Cuidarnos. No podemos olvidarnos de cuidar de nosotros mismos. Comer bien, sano, dormir lo necesario, tener ratos de ocio o de tiempo libre en los que cambiar de ámbito nuestro cuerpo y nuestra mente, a veces hasta cambiar de postura, levantarnos de nuestra silla, dar un pase…parar un momento para recargar la energía, para oxigenar el cerebro y para activar los músculos que se van entumeciendo.

Atender a cómo nos decimos las cosas. La forma en la que nos hablamos, cómo nos decimos las cosas importa. Prestar atención al uso de las palabras es necesario para que no nos pesen. Decir que "se le olvidó la cita", no es lo mismo que decir que "me dejó tirada". Emocionalmente será mucho menos doloroso en el primer caso. Un "tengo que" nos supone una mayor carga que un "quiero". Así que tratemos de usar palabras más suaves, más neutras, más emocionalmente equilibradas. Y para ello, detecta tus pensamientos y si no están haciéndote sentir bien, trata de reescribirlos basándote en la técnica de gestión emocional de cambio de pensamiento.

Poner límites. Tenemos una resistencia y aunque es mucho mayor de la que pensamos, es bueno no jugar a llevarla al extremo o por lo menos, no por demasiado tiempo. Poner límites es una clave para dejar de sentirnos desbordados. Y es que es necesario saber decir que "no" cuando sabemos que no vamos a poder llegar o que nos va a suponer un sobreesfuerzo para el que no estamos en ese momento preparados. Delegar. Contar con otros en los que apoyarnos para abarcar más si es que no lo podemos postergar o requiere de una respuesta por nuestra parte. Es decir, hemos de saber que tenemos alternativas al "lo hago yo todo". 

El cuerpo ha de poder recuperarse, la mente necesita descanso, hemos de fluir con nuestras emociones.

Y por eso, os dejo este vídeo en el que os invito a un café, uno de calidad, el que más queráis, para evitar el estrés en vuestra vida y dejar de hacer montañas de granos de arena.

  

Raquel Bonsfills

¿Crees que la excelencia te lleva a ser mejor profesional y persona? ¿Intentas practicar la excelencia en tu día a día?

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Esta semana he tenido la suerte de ser invitada a la entrega de los premios de excelencia de Prosegur y aunque el acto resultó ser muy poco excelente, lo que sí resultó realmente excelente fueron las 38 personas nominadas y premiadas por sus actuaciones destacadas en el desarrollo diario de su actividad en la Comunidad de Madrid durante el pasado año. Acciones como: salvar a 2 niños metidos en un coche a 40º un día de verano, incautar alijos de droga, controlar y extinguir incendios, realizar primeros auxilios in extremis ‘salvando vidas’…

Y es que, se puede trabajar realizando las tareas con esfuerzo mínimo para salir del paso o se puede trabajar preparándote y dando lo mejor de ti en cada una y buscando la mejora continua.

La excelencia hace mención a alguna capacidad o habilidad fuera de lo común o a un talento difícil de igualar. También puede tratarse de una condición moral muy elevada, aunque es más común encontrar dicho concepto en un contexto académico o con relación a alguna disciplina artística.

La búsqueda de la excelencia nos lleva a la conexión de uno de los deseos más nobles de la naturaleza humana y que más nos acerca a la felicidad: el deseo de superación personal.

Para mí la excelencia no es un acto, es un hábito, es una forma de vida, es el intentar hacer las cosas lo mejor posible cada vez y para practicar este hábito en el día a día se requiere de compromiso, constancia, esfuerzo, resiliencia y pasión.

Alvin Toffler en su frase nos recuerda que “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer o escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender”.

Hoy quiero compartirte 8 claves para lograr la excelencia:

  • Practica “Insiste, resiste y persiste”. A menudo los resultados iniciales no se parecen en nada o en muy poco a lo que puedas desear, no pares, avanza y busca la manera de mejorar cada detalle de lo que estás persiguiendo a pesar de lo frustrante que a veces pueda resultar.
  • Mejora cada día, ten hambre de aprender. Es fundamental para poder practicar la excelencia el realizar acciones como: leer al menos 15’ al día, reunirte con personas interesantes e inteligentes y el cuestionarte todo. De esta manera mejorarás tus habilidades y capacidades, recursos o información y esto, te llevará a lograr cambios que te lleven a un aumento mayor en tu excelencia.
  • Define tus objetivos y metas y planifica las acciones para lograrlo de forma excelente. Ya te he compartido cómo definir tus objetivos con la técnica SMART-E, te invito a que además, cada día verifiques que estás en el camino de lograr lo que te has propuesto. Revisa lo realizado y aprendido el día anterior y planifica lo que quieres realizar ese día, teniendo en cuenta y dando tiempo a las cosas verdaderamente importantes. Esto te ayudará a estar más centrado y ser más productivo y excelente.
  • Haz más de lo que te han pedido. Especialmente, si se trata de clientes ofrece más de lo que el cliente necesita, si el desempeño percibido excede a las expectativas del cliente, genera lealtad incondicional, porque siente afinidad. Si logras superar sus expectativas podrás fidelizarlo y mantener un cliente fidelizado cuesta seis veces menos de tiempo y dinero que hacer un nuevo cliente para las pymes en España, según el estudio llevado a cabo por Everilion.
  • Adelántate y maneja de la mejor manera posible los imprevistos. Muchas personas comenten una y otra vez los mismos errores pudiéndolo evitar, es importante para practicar la excelencia el aprender de las situaciones vividas pasadas y tomar acción a futuro. Además, disminuiremos de forma considerable el estrés que generan los imprevistos por su naturaleza imprevisible.
  • Atrévete y realiza acciones que puedan sorprender positivamente. Sorprender a una persona o un cliente es una estrategia de éxito garantizado, generando recuerdos y buenos comentarios y esto se traduce en futuras ventas o una posible difusión gratuita.
  • Practica cada día el intentar ser mejor persona. La excelencia requiere ponerse a punto e integrar, de forma cotidiana, tus 4 partes como ser humano: físico, intelectual, emocional y energético - espiritual. Una forma de ponerte a punto es prepárate para afrontar tu nuevo día.
  • Y para mí, la clave principal: practica la excelencia todos los días y además, hazlo con Pasión. Si es algo que merece la pena para ti, no dejes de trabajar en ello a diario, no descanses. Esto marca la diferencia entre que algo sea posible o que no lo sea. El corazón rompe las barreras que te pone el cerebro, la pasión te enfoca en tu objetivo y te quita las limitaciones que te pone tu cerebro.

¿De qué otras maneras logras la excelencia?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo que habla de La iniciativa como camino a la excelencia de David M Calduch.

Después de lo que te he compartido, ¿Qué vas a hacer para lograr más la excelencia? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

En cuanto a mí, estoy en busca de la excelencia. No tengo tiempo para envejecer” Will Eisner.

Milagros García

Queremos trabajar desde casa, pero cada día es más importante generar redes de contactos, redes… ¿solo on-line?

Trabajar desde casa o compartir oficina

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Mi abuela decía que el roce hace el cariño. Y es que si eres de los que trabajan desde casa puede que en un momento dado necesites salir de tu palacio, dejarte ver, para que las oportunidades se abran, para conocer a otros que te puedan ayudar a hacer crecer tu negocio, que te inspiren, que te den nuevas perspectivas… Estar con otras personas para que puedas compartir tus penas, problemas, y alegrías con alguien más que con tu mascota.

Y no solo eso, el contacto físico se ha demostrado lo necesario que es. Las relaciones sociales además de ser claves para nuestra salud, nos permiten ejercitar nuestra inteligencia emocional.

Si no, que se lo pregunten a los miles de autónomos que tienen su propia empresa y que acaban saliendo de sus casas para poder relacionarse con otros, para sentir que tienen un grupo en el que sentirse comprendidos, reforzados, y contar con mayores posibilidades. De hecho, ahí están los prolíferos espacios de co-working que unen, que invitan a la creatividad, a sentirte más empresa que trabajador.

Por otro lado, están las personas que quieren tener días para trabajar desde casa, que prefieren la tranquilidad de su hogar (cuando no hay niños, ni compañeros de piso) que el ajetreo y ruidos varios de la oficina porque así son más productivos, sin hablar con nadie, dedicándose solo a lo suyo de manera autónoma y responsable. También hay otros profesionales que prefieren trabajar en casa para ahorrar los largos traslados de 1 y 3 horas diarias, de ida y vuelta al lugar de trabajo.

De hecho, hay empresas que han dejado que cada quien trabaje desde donde quiera el tiempo que quiera y con el tiempo han visto que la persona se desliga. Que deja de estar en el trabajo de campo, de compartir con los compañeros, de vivir el día a día, porque lleva su propio día a día. Y si bien esto puede ser muy efectivo porque te haces el trabajo a tu manera, apelando a los beneficios del jobcrafting, es más difícil contar con alguien que no está. Por eso, algunas de estas empresas que facilitan el trabajo desde casa, han implantado la necesidad de acudir a las reuniones de equipo, al menos una vez al mes, pero incluso solicitan ir por la oficina un día por semana. Otras, sin embargo, ofrecen la posibilidad de no ir a la oficina un día concreto a la semana.

Y aquí se pone sobre la mesa la confianza hacia el trabajador. El trabajo saldrá dependiendo de la responsabilidad y de las herramientas que la persona que realiza el trabajo fuera de la oficina disponga. La responsabilidad hacia el trabajo, unos objetivos claros, unas tareas a realizar concretas, una buena gestión del tiempo, asegurarse que lo que se quiere hacer desde casa se puede hacer y se hace…son claves para que las empresas se decidan a facilitar el teletrabajo. 

Esta confianza puede verse apoyada o frustrada por la directiva europea 2003/88 que obliga a las empresas españolas a tener un registro de las horas que realiza cada trabajador en jornada completa, con la idea de evitar abusos y que la persona no se vea haciendo horas extras si no se han comprometido a ello, según se explica el diario el confidencial, artículo que puedes leer aquí.

Pero ¿qué pasa con las relaciones, con el clima laboral, con la comunicación…? Según estudios relacionados con la motivación hacia el trabajo, como los realizados por Happyforce, el nivel de felicidad o el de malestar de los demás, en un nuevo trabajador se equilibra con el de sus compañeros a partir del noveno mes, pero ¿si no está con ellos? 

Es difícil implicar a alguien que va, hace su trabajo y se marcha. Que trabaja como colaborador externo, va a esa empresa o no va mucho, pero que nunca llega a formar parte de ese grupo, por mucho que sea un proyecto de varios años. Y el sentido de pertenencia a la empresa y al grupo, el sentido de integración, el poder interiorizar la cultura de dicha empresa no se da. Y llega la cena de Navidad y no va porque no conoce a nadie, porque nadie le conoce, porque ni está dentro ni está fuera por mucho que trabaje para esa empresa.  

Por tanto, creo que es necesario que en el caso que alguien decida trabajar desde su casa o desde donde quiera y pueda, entienda que la deslocalización puede tener consecuencias y que hay que plantearse algunas cuestiones antes de hacerlo:

  • El trabajo desde casa no está definido para cuestiones personales sino para trabajar. Dejar claro a los demás que aunque estés en casa estás trabajando y poner ciertas barreras que también te ayuden a ti mismo a entenderlo. Si antes necesitabas ayuda, ahora también.
  • Busca un lugar tranquilo de día y de noche. Piensa en que puede que necesites trabajar cuando todos duermen o cuando vuelven a casa a descansar o cuando estén disfrutando.
  • Necesitas acondicionar/elegir el lugar de trabajo que vayas a tener en casa. Incluye la tecnología que necesites, la conexión a Internet, el teléfono con el que mantenerte en contacto con la oficina, etc. Hay quien separa incluso perfiles dentro de sus ordenadores o tablets para su área personal y para su área profesional, cosa que hoy en día es necesaria por la confidencialidad de datos.
  • Es recomendable ponerte un horario. Si no tienes un horario estricto, puede que termines trabajando muchas más horas, sin medida. Si trabajas todas las horas, no podrás disfrutar como antes de llegar a casa y jugar con tus hijos o no podrás salir con tu pareja porque estarás trabajando. Organízate y prioriza el trabajo en el tiempo de trabajo que te hayas marcado frente a hacerte la comida o poner una lavadora.
  • Ten claros los horarios de las personas con las que trabajas porque puede que llames cuando están en su reunión de los viernes o porque es su hora de comer. Tú ya no sigues ese ritmo y se te puede olvidar.
  • Determina, si no lo hace la empresa, los momentos en los que vas a pasar por la oficina, cuándo es indispensable que vayas, cuándo es mejor para ti tener una conversación en persona que por skype o por teléfono, cuándo tu propio trabajo saldría mejor si estuvieras enterado en el momento, en directo, en contacto con los compañeros… Es decir, define en qué momentos tu tarea requiere de los demás y los demás requieren de ti. Determina también, cuándo es más eficiente estar presente.

A veces en el trabajo preferimos estar solos y a veces es más importante estar en buena compañía. En las empresas hay que jugar un papel crucial hoy en día con el clima laboral y también para ser buenos empleadores. Cuestiones como el employer branding o la employee experience marcan su futuro.

¿Quieres tener a todo el personal contento? Yo creo que solo hay una base para ello: conócelo. Y así podrás decidir si trabajar desde casa es la opción. No todo el mundo lo desea y otros, no pueden porque su trabajo es cara al público. ¿Cuál es tu caso?

Raquel Bonsfills

27 noviembre, 2018

¿Conoces el significado de tus sueños?

El-significado-de-los-sueños

Photo by Peter Fogden on Unsplash

Muchas veces nos pasamos el día entero dándole vueltas a un sueño que hemos tenido mientras dormíamos. Podemos soñar con cualquier cosa y si a veces el sueño parece tan real es porque nuestro inconsciente intenta decirnos algo.

Todos ellos, sueños y pesadillas, tienen su significado y debemos estar atentos porque contienen mucha información de nuestra propia personalidad.

La interpretación de los sueños es el arte y la técnica de asignar significado a los diversos componentes, elementos e imágenes que aparecen en los sueños. Se trata de una práctica humana milenaria, de la que se conservan registros escritos de más de 3.800 años de antigüedad.

La ciencia encargada de estudiar todo aquello relacionado con los sueños y sus significados se llama oniromancia, y ofrece un conjunto de técnicas que se emplean para descifrarlos.

Freud mantiene que todos los sueños representan la realización de un deseo por parte del soñador, incluso los sueños tipo pesadilla. Hoy en día, sigue en pie la conclusión general de Freud: los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos. Según su teoría, la “censura” de los sueños produce una distorsión de su contenido. Así que lo que puede parecer ser un conjunto de imágenes soñadas sin sentido, a través del análisis y del método “descifrador”, puede ser demostrado como un conjunto de ideas coherentes. Freud propone que el valor del análisis de los sueños radica en la revelación de la actividad subconsciente de la mente. Te dejo un artículo que completa esto: La Teoría de Sigmund Freud sobre la interpretación de los sueños. 

La producción de sueños es totalmente universal, mientras que poder recordarlos varía según el individuo.

Todos nuestros sueños pueden tener interpretaciones. Por ejemplo, si sueñas con animales domésticos significa la vida dentro del hogar. Está relacionado con nuestra vida íntima, familiar, la relación que tenemos con estas personas tan cercanas y nuestra vida laboral.

Si sueñas con el mar o bañarte en él y es un mar calmado anuncia suerte y éxito. En cambio, ver un mar agitado con oleaje y aguas turbias significa contrariedades, peleas familiares o enfermedad.

Soñar que estás volando es el símbolo de la libertad, este sueño ofrece buenos presagios. Son comunes a muchas personas y por lo general, simbolizan nuestra inspiración y el deseo de trascender de lo común.

También soñar nos puede ser útil desde otro punto de vista. Como nos recordaba Raquel en su artículo Creatividad para el día a día, Walt Disney decía: “si lo puedes soñar, lo puedes hacer”. Mientras que Albert Einstein decía "si lo puedes imaginar, lo puedes lograr". Además, desde la PNL (programación neurolingüística), se dice que cuando lo sueñas es porque tienes ya los recursos en ti para poderlo realizar.

En ocasiones, los sueños llegan para impulsarnos a seguir adelante, aportándonos energía e incluso, ayudándonos a lograr objetivos. Si sueñas con un aumento de salario, lograr mayor número de clientes, una promoción interna… puedes aprovecharlo para impulsarte a conseguirlo.

Realmente lo importante de soñar que logras tu objetivo es la sensación que tienes de haberlo conseguido. Nuestro subconsciente nos recuerda que puedes lograrlo, que puedes alcanzar tus metas y objetivos y que si lo quieres de verdad te ayuda a alinearte en pro de cumplir tus sueños. Recuerda que todo lo que sueñas lo puedes utilizar en tu propio beneficio.

Además, Laura Sánchez nos recuerda que soñar que logras tus objetivos puede suceder en tu vida en dos momentos muy diferentes: Puedes soñar cuando estás a punto de conseguir algo importante, y también cuando lo has dado todo por perdido, cuando ya no puedes más, cuando has perdido la seguridad en ti mismo y estás a punto de tirar la toalla.

Por seguir sumando, quisiera darte una clave para el logro de tus sueños. A menudo, veo que la mayor parte de las personas no logran sus sueños porque no saben lo que quieren hacer o no saben a donde quieren llegar y entonces, copian los planes de otros que sí tienen claro lo que quieren y dónde quieren llegar.

Dice Steve Jobs: “Si no tienes planes para ti, seguramente termines siendo parte de los planes de otra persona”

Cuando nos hablan de sueños, en muchas ocasiones, se asocia a algo inalcanzable o algo de nuestra imaginación. Sin embargo, yo te invito a que te preguntes ¿cuántas cosas que realmente te has propuesto en la vida has logrado? Seguramente que me dirás que casi un 100% de ellas. Es decir, eres capaz de lograr lo que te propones.

Luego evalúa si tu sueño es lo suficiente motivador y retador, pero también realizable para que no se quede en una ensoñación. Para ello, el primer paso es definirlo concreta y adecuadamente. Te recuerdo una técnica para comprobarlo SMART-E.

Por último, pasa a la acción, sigue tu sueño, haz cada día algo para que un día tu sueño sea una realidad.

¿Qué otras cosas haces para lograr tus sueños? Con el fin de complementar lo que te he comentado te dejo un vídeo que habla de ello 

Después de lo que te he compartido, ¿Quieres lograr tu sueño? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Milagros García

19 noviembre, 2018

Esta semana tenemos el ya famoso Black Friday. Solo hace unos años que en España hemos adquirido como propio este día. Podemos encontrar descuentos especiales en todo, desde coches, electrónica, muebles, ropa, servicios, financiación bancaria… nadie quiere dejar pasar esta oportunidad de ganar más clientes.

Además, estas ofertas también han llegado a la formación. Puedes hacer cursos a precios mucho más reducidos.

Foto Unsplash

Los descuentos que se ofrecen en la formación son realmente una oportunidad para las personas que se acogen a estas ofertas. ¿Baja el precio y baja la calidad? Sinceramente creo que no. Al menos en 2miradas y como profesionales que somos, no sabemos dar una formación de peor calidad. Siempre queremos que los alumnos se lleven lo máximo de cada formación. 

Es el momento. Igual que esperamos a las rebajas de enero para comprar esas cosas a las que tenemos echado el ojo, ahora con el Black Friday también podemos hacerlo con la formación. Si hay algún máster o formación que nos interesa, la recomendación es estar pendiente por si se suman a las promociones de este día.

Sin embargo, para quienes quieren formarse y no haya estas ofertas en las áreas que sean de su interés, os recuerdo la enorme cantidad de entidades y cursos que se ofrecen a través del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), cursos subvencionados por el Estado y que resultan gratuitos para quienes las quieran realizar.

Y como empresa, si quieres apoyar el desarrollo profesional de tus equipos, también puede salir mucho más económica bonificándote dicha formación con los fondos que se gestionan a través del FUNDAE y que toda empresa dispone en mayor o menor medida. Incluso para los autónomos, os dejo un enlace para saber cómo bonificarte la formación.

¿Black? ¿Negro? De eso nada. La formación siempre nos va a dar luz, nos va a permitir descubrir, practicar, conocer, analizar, encontrar… y todos los verbos que queráis para decir que algo siempre se nos queda, que nunca es tiempo perdido. De hecho, el retorno de la inversión en formación, es decir, el beneficio que recibe la empresa al invertir en la formación y capacitación de sus colaboradores(ROI= [Beneficio neto/costes] x 100) es de al menos un 4%. Y puede ser mucho mayor si se sabe elegir estrategia más adecuada a los temas a impartir y a los objetivos a lograr, como explica Maite Sáenz en su artículo para el Observatorio de RRHH.

¿Formación un viernes? La verdad que si va a ser de cosas técnicas, mejor que no. Los viernes tenemos la cabeza en otro sitio, más en el fin de semana, y estamos más cansados para asimilar dicha información. Eso sí, es un día estupendo para realizar jornadas outdoor o formaciones relacionadas con la inteligencia emocional, el cuidado de las personas o su bienestar.

En 2miradas pronto empezaremos a ofreceros cursos con grandes ofertas que podréis hacer online, a vuestro ritmo, cuando queráis y donde queráis. Así que ¡estar atentos!

¿Quieres seguir aprendiendo? Fórmate. ¿Quieres que tu empresa crezca? Forma a tus equipos. Ahora ya sabes cómo hacerlo a mejores precios.

"Nada tarda tanto en llegar como lo que nunca se empieza"  Alain

Raquel Bonsfills