Category Archives for las-claves-de

27 Marzo, 2017

Hay personas que llaman la atención solo por aparecer en una sala. Hay personas que parece que siempre encuentran las palabras adecuadas para compartir con los demás. Hay personas a las que apetece conocer y escuchar. Son personas con carisma.

¿Qué es el carisma? Es una palabra que proviene del griego "charis" que significa gracia o regalo. Es la capacidad de atraer o fascinar, según la R.A.E. Por eso, es una habilidad social muy apreciada y deseada. Está relacionada con la capacidad de influencia y persuasión. Y se convierte en una cualidad indispensable para el liderazgo.

Ser carismático puede ser una fortaleza personal innata pero la buena noticia es que está demostrado que también se puede aprender. Sólo hace falta tener en cuenta algunas claves para sentirnos más cómodos, con mayor confianza, fluyendo en las diferentes situaciones que se nos presenten y sabiendo conectar con las personas que nos rodean.

Claves para desarrollar el carisma:

La coherencia entre tu comunicación verbal y no verbal. Es importante ser auténtico. Poner una cara y luego hacer o decir lo contrario no genera confianza. Somos mucho más creíbles cuando somos coherentes entre nuestra forma de ser y de hacer.

La imagen. Coco Chanel decía "viste vulgar y solo verán el vestido, viste elegante y solo verán a la mujer". Esto no es más que una forma de decir que cuidemos la imagen que queremos proyectar. Da igual si es más formal o informal pero sí saber que si tenemos una mancha o la bragueta abierta probablemente se fijen en eso en lugar de en nosotros como personas o en la importancia de nuestro mensaje. Y también que sea una imagen acorde contigo, que estés cómodo/a con ella, que seas tú mismo/a. Y paradójicamente, cuando sientes que eres tú mismo, te dará más igual lo que llevas puesto. Cuida el ser más que el parecer.

Ten el "guapo subido". Esta expresión puede que la conozcamos más las chicas que los chicos. Al menos nunca se la he oído decir a ningún chico. Sin embargo, a todos nos gusta vernos bien en el espejo, gustarnos. No hace falta ser modelo ni ser guapo. Es solo sentirnos bien. Hay ropa con la que nos vemos mejor y otra con la que no queremos ni que nos vean. Para tener carisma es importante elegir aquello con lo que te gusta verte. Cuanto mejor te veas tú, mejor te verán los demás. Es cuestión de autoestima.

Saca tus artes de seducción. En los negocios como en la vida personal, se trata de enamorar.Ve con la idea de que lo más importante en la vida es amar. Así cuando quieras conocer a alguien evitarás toda timidez o vergüenza. Tu foco estará en la otra persona, querrás conocerle, saber más, querrás hacerle sentir bien y que esté a gusto contigo.

 

Postura abierta, mirada sincera y escucha activa. La mirada atenta, los brazos abiertos, las palmas hacia arriba, espalda recta, rostro relajado y una sonrisa. Es una forma de decir que estás abierto/a a conocer a la otra persona, sin juzgarla, a tratar de comprenderla, a empatizar…

Adopta la posición VASE para transmitir seguridad 

Utiliza un lenguaje sencillo. Que nos comprendan y que resultemos cercanos tiene mucho que ver con el lenguaje que utilicemos. Una de las cualidades del carisma es la capacidad de conectar y con un lenguaje que todos entiendan, adaptado al interlocutor lo lograremos mejor.

Evita la negatividad. No nos gustan las personas que están continuamente quejándose, nos alejan. Personas positivas, alegres, que inspiran, que nos motivan y creen en nosotros, nos resultan mucho más agradables.

Habla de tus emociones. Expresa lo que sientes, contagia emociones y muestra tu pasión. Así  tu mensaje será memorable porque aquello que vivimos con emoción lo recordamos mejor. Además, tocar a tu interlocutor en el momento adecuado también es un multiplicador de la potencia de tus mensajes. Por ejemplo, como dice Pau de habilidadsocial.com en su documento 10 hábitos inteligentes para ser más carismático, "si tocas a alguien mientras expresas tristeza, percibirá tu lamento de forma más intensa. Si lo haces mientras expresas felicidad, transmitirás mayor alegría." Tocar genera cercanía y nos hace sentirnos a gusto.

Utiliza el rapport para generar más confianza. Nos sentimos mejor con personas similares a nosotras, con las que tenemos cosas en común. Así que imita los gestos de tu interlocutor de forma muy sutil, a tu manera. Alinea tu tono, ritmo y volumen de voz, así como la respiración. Prueba. El rapport es una de las claves de la conexión con los demás.

Muestra tu capacidad para superar dificultades. Admiramos a las personas que creemos más fuertes o valientes. También a las que consideramos más sabias o que han hecho algo que nosotros deseamos. Son héroes o modelos de superación. Y esto nos hace mirarlos con otros ojos. Estoy segura que tú también has superado situaciones difíciles y que te has sabido remangar cuando ha hecho falta. Pues muéstralo, no te avergüences por una situación vivida, sino celebra el haber salido de ella.

No tengas miedo. Los demás son personas igual que tú, con sus fortalezas y debilidades. Nadie es perfecto. Y tú eres tan único/a como el otro. Cree en ti.

Os dejo este vídeo de Rafael Santandreu hablando del carisma, una cuestión relacionada con la introversión y la extroversión, con sentirse bien en las relaciones sociales:

Después de conocer estas claves, ¿qué vas a comenzar a hacer para desarrollar tu carisma?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

13 Marzo, 2017

Querido compañero,

¿Usas la empatía? ¿Conoces los beneficios de la empatía?

¿Cual es el significado de empatía?

La empatía es una herramienta que nos ayuda a la captación de emociones, deseos, necesidades, puntos de vista e intereses de otra persona. Nos ayuda a comprender y actuar acorde a su estado.

“Es la capacidad de percibir el mundo interior de la otra persona, integrado por significados personales y privados, como si fuera el propio, pero sin perder nunca de vista ese ‘como si’.” Carl Rogers (1902-1987)

“Es la capacidad de sintonizar emocionalmente con los demás.” Daniel Goleman.

La esencia de la empatía consiste en darnos cuenta de lo que sienten los demás, siendo capaces de percibir no sólo sus mensajes explícitos sino también sus sentimientos e interpretando las señales verbales y no verbales.

¿Por qué son importantes las señales no verbales? Muchas veces no expresamos nuestros sentimientos con palabras porque no los tenemos claros, por la respuesta que pueda tener nuestro interlocutor, etc. Hemos de fijarnos en qué puede darnos pistas de su estado emocional. Si no conocemos su estado emocional, no podremos atenderlo o entenderlo.

Cuando tratamos de comprender a la otra persona, hemos de comprender desde el corazón, no tanto desde la cabeza. Es decir, es posible que te cuenten una historia de necesidad por vender, de problemas económicos o de drama familiar, que conceptualmente podemos comprender. Sin embargo, para tener empatía es necesario plantearse ¿qué sentiría yo en su lugar?

 

 

Es difícil a veces conseguir sentir la empatía porque puede que no hayamos vivido una situación similar como para entender de verdad lo que la persona puede sentir. Sin embargo, tenemos una ayuda. Nuestro cerebro suele buscar algún tipo de conexión similar a través de algo que hayamos vivido, aunque no sea igual, o que conozcamos la situación por alguien cercano que nos haya hablado antes de ello, que nos hayamos implicado en algo parecido previamente, etc. ¿Qué de lo que te cuenta el otro, te dice algo a ti, de ti? Llegar a conocerlo nos permite conectar mejor con la persona que tenemos delante.

Claves para usar la empatía

Algunas claves para practicar la empatía son:

  • Toda relación social tiene que ver con la empatía. Es imposible llegar a odiar a alguien si lo llegas a entender.
  • Las personas empáticas suelen tener más éxito personal, profesional y social, porque la empatía facilita las relaciones interpersonales, la persuasión, la capacidad de negociación e incluso el desarrollo del carisma, mejora tu capacidad de liderazgo y de motivación y normalmente, si ejerces la empatía tendrás unas relaciones sociales satisfactorias.
  • La empatía ayuda a comprender pero no es necesario compartir los sentimientos del otro.
  • La empatía se relaciona con la solidaridad y la ética, en ayudar cuando otro tiene dudas o problemas, potenciándole.
  • Si una persona se siente comprendida, el efecto de las neuronas espejo provoca que tu interlocutor se sienta en deuda contigo y que quiera entenderte a ti también.
  • Ser valorados positivamente por las personas de nuestro entorno favorece nuestra habilidad empática.
  • Para poder empatizar con los demás hemos de ser conscientes de nuestras propias emociones y saber manejarlas de forma que no se desborden. Desbordados no podremos captar las señales sutiles que los demás nos muestran.
  • Conocer nuestro estado emocional ayuda a comprender el de los demás.
  • La empatía como competencia emocional se logra cuando combinamos a nivel intelectual la escucha activa, a nivel emocional la comprensión y a nivel conductual la asertividad.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo de la cadena de la empatía:

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar a la hora de ejercer empatía? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

20 Febrero, 2017

Querido compañero,

¿Para qué es importante la confianza? ¿Cuándo es importante que generes confianza?

Ya en otro de mis artículos hablé de la importancia de la gestión por confianza para las organizaciones, como diría José María Gasalla, la  confianza puede  ser  entendida  como  una  virtud  social  o  como  un  activo  potencial  intangible que se caracteriza por:

  • Creer en uno mismo, en el entorno, en los demás.
  • Está basada en la autoestima personal.
  • Permite ser a cada uno como realmente es.
  • Si se cometen errores, se pueden reconocer públicamente.
  • Supone aprender continuamente, desde la humildad.
  • Funciona como un valor a partir del cual derivan unas competencias, a cada una de las cuales vienen asociados determinados comportamientos. Es decir, según sea nuestra confianza, así actuaremos.

La confianza es la seguridad o esperanza firme que alguien tiene de otro individuo o de algo. También se trata de la presunción de uno mismo y del ánimo o vigor para obrar. Por ejemplo: “Este hombre no me inspira confianza, creo que no voy a aceptar el trato”, “Juan le dio su confianza y ella lo traicionó”, “Tengo la confianza necesaria para derrotar al rival”.

La confianza es el pilar sobre la que se construyen las relaciones. Incluso nuestro éxito profesional depende de la confianza que generemos en los otros. Vivimos en sociedad y necesitamos generar confianza en los demás para que quieran estar con nosotros.

Por lo tanto, tener autoconfianza nos lleva a:

  • Sentirnos más seguros.
  • Ser más competentes.
  • Mostrar nuestras capacidades y habilidades con naturalidad.
  • Estar más receptivo y más alerta a lo que el cliente puede demandar.
  • Mostrar profesionalidad.
  • Y sobre todo, tener confianza en uno mismo nos hace más confiable.

Hoy en día, en general para que un cliente adquiera nuestros productos o servicios es necesario generar e irradiar confianza. Dada su importancia te voy a proponer diferentes maneras de lograrlo:

  • Conoce todo lo relativo a tu trabajo: los productos y los servicios que realizas. Conoce todo lo relativo al trabajo que vas a desempeñar, además de conocer a tu público objetivo.
  • Aprende técnicas para capacitarte y mejorar tus habilidades personales y profesionales, así como mantener la mejora continua.
  • Prepárate de la mejor manera posible para afrontar el nuevo día.
  • Visualízate como exitoso. Además de ser un tipo de cierre, si eres capaz de visualizar algo es que ya estás en el camino de poder lograrlo.
  • Cuida tu saludo, por ejemplo: sonríe, da una mano firme recta, muestra una postura abierta…
  • Cuida tu postura e imagen y utiliza un lenguaje corporal relajado y elegante.
  • Apóyate en tus puntos fuertes y en las personas que te respaldan.
  • Celebra y valora cada éxito o logro que consigas, esto te animará y mejorará tu actitud.
  • Define objetivos SMART-e cuantos más objetivos te propongas y logres mayor autoconfianza y autoestima vas a desarrollar.
  • Pon tu foco en lo positivo que te ocurre o te puede ocurrir cada día, de esta forma enfocas a tu cerebro con actitud.
  • Trata de dedicarte algo de tiempo para conocerte y valorarte, por ejemplo: cada día piensa lo que has hecho ¿qué has logrado? ¿qué has aprendido? ¿qué te ha faltado? ¿qué vas a hacer la próxima vez?
  • Manifiéstate de forma coherente entre lo que dices, lo que haces y lo que piensas (ser coherente en el saber ser, saber estar y saber hacer). Decir algo y parecer otra cosa, no ofrece confianza.
  • Mira a los ojos del otro constantemente, esto también nos hace parecer confiables, ya que el que miente por lo general no puede mantener nuestra mirada.
  • Cuida mucho lo que dices, por ejemplo: no hables mal de nadie e intenta ser positivo en lo que comunicas y en cómo lo comunicas.
  • Confía más en los demás, de esta manera tendrás más oportunidades de logro. Yo soy de las personas que piensa que cada uno de nosotros en ese momento hacemos lo mejor que sabemos.

¿De qué otras maneras logras mostrar confianza?

Y ya sabes lo que dicen, la confianza puede tardar años en ganarse y un momento en perderse. Y una vez perdida recuperarla puede resultar muy difícil o imposible.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de cómo generar confianza para que un empleado o colaborador sea más productivo en una empresa: Great place to work

 

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar para poder tener más confianza? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Muchas personas cuando no se encuentran a gusto en su puesto de trabajo se convierten en tóxicas para el resto de los miembros del equipo y su actitud, rendimiento y resultados se ven claramente afectados.

La manzana podrida y cómo despedir a un empleado

En ocasiones nos encontramos con personas que no terminan de encajar en el equipo, que han cambiado de actitud, que se encuentran quejándose continuamente, que no obtienen la productividad esperada, que no son valorados, o que no están motivados, ni se sienten como parte de un objetivo mayor, el de la propia empresa. Éstos son solo algunos de los casos que podemos detectar en los equipos de trabajo, quizá con más frecuencia de la que nos gustaría.

Ante una persona en estas circunstancias, ¿qué hacemos?

  1. A veces mantenemos a una persona por los elevados costes de despedirla, porque no encontramos a otra que la reemplace o por lo que pueda repercutirnos por parte de sindicatos, miedo a posibles demandas, etc. Muchas empresas han dejado de ganar o han perdido incluso muchísimo dinero por mantener en sus equipos y empresas a una persona. Normalmente no es la mejor opción porque a más tiempo en sus puestos, mayores son los efectos colaterales que supone mantenerla, para el equipo, para el clima de trabajo, para la consecución de objetivos, etc.
  2. Atenderla. Seguro que detrás de su comportamiento hay una necesidad que no está cubierta. Quizá haya sucedido algo en su vida que consciente o inconscientemente le tenga en una situación de amargura, depresión o rabia. Será importante antes de nada saber qué le ocurre, dedicarle un tiempo e incluso proporcionarle apoyo psicológico, de coaching, de reconocimiento o de formación, según lo que pueda estar demandando. Si creemos que es una persona valiosa (se supone que por eso está en el equipo y en la empresa) es importante tratar de hacer algo por su bienestar antes de tomar otra clase de decisiones.
  3. Despedirla. Y esto suena a veces muy duro de decir. Parece que seamos insensibles. Si después de haber puesto todo de nuestra parte para que la persona esté mejor, continúa con el mismo comportamiento, entonces, no es cuestión de sensibilidad, es cuestión de hechos y resultados. Además, muchas veces, la persona es lo que está deseando que ocurra: salir de la empresa.

Si vas a despedir a alguien, hazlo correctamente

¿Cómo despedimos a alguien?

  1. Preparación:
  • Es esencial haber hablado con la persona de antemano y que sea consciente de que el despido es una consecuencia posible dado su comportamiento.
  • Ser objetivo al identificar las causas por las que consideramos necesario el despido. Incluso es importante dedicar un tiempo para ir anotando dichos sucesos antes de exponérselo a la persona.
  • Prevé una sustitución si es necesario y procura no mover nada hasta que no se verifique que la persona no va a continuar en la empresa.
  • Convoca a la persona a una reunión. Como hoy en día el seguimiento y el cuidado de los miembros del equipo es básico para su desarrollo, tener reuniones personales con el jefe no ha de resultar nada fuera de lo común. Y siempre será la continuación a algo hablado previamente.
  • Que no esté en boca de todos. Es importante que la decisión sea entre el responsable directo y la persona en cuestión. Por mucho que a los demás les parezca una idea estupenda que se eche a esa persona, ha de ser una conversación entre los dos. Y no hacer crónica de una muerte anunciada en la que el interesado sea el último en enterarse.
  1. En la reunión:
  • Comunícate siempre con asertividad. Escucha. Mantén la actitud de querer hacerlo muy bien y con empatía hacia la persona que tienes delante.
  • Comienza preguntando cómo siguen las acciones que se había planteado hacer para mejorar su comportamiento. Y escucha su punto de vista.
  • Expón los hechos que anotaste de lo que ha sucedido. ¿Va alineado con lo que quiere cambiar? ¿O no quiere cambiar?
  • Si ya no hay más oportunidades, y dado que la consecuencia estaba clara, simplemente hacer que la persona lo recuerde. ¿Recuerdas cuál era la consecuencia de no haber cambios en tu comportamiento?
  • Hacerle notar que es una persona valiosa y que ha quedado claro que no está a gusto ahí. No se trata de retener a nadie contra su voluntad. Además, seguro que fuera de esa empresa puede encontrar múltiples oportunidades donde ser más feliz, porque merecemos ser felices en nuestro trabajo ya que es el lugar donde pasamos la mayor parte de nuestro día. Que tenga la claridad de que si no aporta valor en tu empresa puede que sea porque no es la empresa en la que mejor puede hacerlo y seguro que hay otra empresa deseando encontrar a una persona como ella. ¡Valídala!

  • Intenta en lo posible que la decisión sea consensuada y compartida o que tome la decisión el trabajador. En muchas ocasiones, como decíamos, esta persona tampoco se siente a gusto y podemos ambas partes acordar la no continuación en la empresa o que la propia persona decida que marcharse es la mejor opción.
  • Dar las gracias por el tiempo y el trabajo dedicado a la empresa.
  • Y facilitar la salida. Preparar el papeleo del despido, dar plazos hasta la fecha de salida si así fuese convenido y establecer los siguientes pasos.
  1. Cierre.
  • Sé elegante en tu despedida. Cómo tratamos a las personas hace que se tenga una imagen de cómo funcionamos como empresa y hoy en día, influye en nuestra marca como empleadores. Deja un buen sabor de boca en la persona que se va y hablará bien de ti.
  • Recopila la información de la experiencia vivida con la persona que se va. ¿Cuál ha sido el motivo final del despido y de la insatisfacción de la persona que sale de la empresa? ¿Qué has aprendido? ¿Qué puedes mejorar? ¿Qué has de cambiar tú?

Ahora que sabes cómo despedir a alguien, ojalá que no tengas que hacerlo nunca y que tus equipos sean competentes y entusiastas. De hecho, en equipos de alto rendimiento es el propio equipo el que echa a la persona que no cumple con lo que se espera de ella, y no permite que baje su rendimiento por un miembro que no da todo lo que puede aportar o que resta al equipo. Así que, crea equipos cohesionados, comprometidos, apasionados, responsables, generosos… y lidéralos para que sean grandes equipos en la consecución de los objetivos.

Cuando hay una persona que no está bien en el equipo, pregúntate a ti qué estás haciendo para que así sea. Como líderes somos responsables del bienestar de nuestros equipos.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

 

7 Febrero, 2017

Querido compañero,

¿Cómo practicas el silencio? ¿Qué técnicas utilizas para realizar el silencio?

En mi anterior artículo te hablé sobre claves sobre el uso del silencio, hoy quisiera hablarte sobre algunas técnicas para poder usar de forma efectiva el silencio.

Hablar es algo realmente importante para los seres humanos. A menudo hablar con los amigos es reconfortante; sin embargo, hablar en público o trabajar cara al público nos puede cansar y puede llegar a ser muy desgastante.

Además, dada la cantidad de información y de ruidos que tenemos constantemente a lo largo del día, una de las principales dificultades que estamos teniendo en nuestra sociedad es el poder estar en silencio. ¿Te ha pasado que al subir al coche pones la radio automáticamente? Nos cuesta mucho quedarnos en silencio, con nosotros mismos, sin distracciones.

Por este motivo, es necesario llegar a crear espacios de silencio para volver a conectar con nosotros mismos, para escucharnos e incluso para descansar.

Practicar el silencio es necesario para el desarrollo personal y profesional.

Te propongo 2 técnicas para llegar a conseguir silencio con uno mismo:

  • La primera técnica que te quiero compartir es la técnica que yo practico: La técnica de parada consciente. Los pasos para utilizar esta técnica son los siguientes:
    1. Apaga la radio, la tele, internet, el móvil… cualquier cosa que te pueda distraer porque suene o pueda sonar.
    2. Deja cualquier tarea que estés realizando o cualquier libro que estés leyendo.
    3. Dirígete a algún lugar de la casa donde te puedas sentir tranquilo o vete a ese parque o a ese lugar donde te sientas tan a gusto y tranquilo.
    4. Siéntate manteniendo la espalda recta y los hombros y los brazos relajados.
    5. Cierra los ojos e imagina una cuenta atrás de los números desde el 10 hasta el 0. Es el momento de abrirte a ti mismo.
    6. Realiza un mínimo de 3 respiraciones profundas.
    7. Trata de escuchar y poner atención a tu espacio personal. Si te vienen pensamientos automáticos asúmelos y deja que pasen. Si ocurriera que te aburres reconócelo y permítete vivirlo.
    8. Con los ojos cerrados haz un recorrido por tu cuerpo, como chequeándolo, pues el cuerpo es nuestro mejor aliado para saber cómo estamos. Si notas alguna molestia, dale las gracias por avisarte y continua tu recorrido.
    9. Al finalizar tu recorrido corporal, siente. Pon atención a los tejidos de tu ropa, a lo cómodo del lugar donde estés sentado, al aire que pueda rozar tu piel,…
    10. Y por último, para, quédate sin hacer nada. Solo estar. Sin prisa. Tu cuerpo te avisará cuando esté listo para volver a la actividad.
  • Otras técnicas a practicar en tu vida cotidiana para conseguir mantenerte en silencio y estar cada vez más cómodo con el silencio son las técnicas de relajación, como por ejemplo, la meditación. Según la Wikipedia el término meditación se refiere a un amplio espectro de prácticas que incluyen técnicas diseñadas para promover la relajación, construir energía interna o fuerza de vida (Qì, ki, chi, prāṇa, etc.) y desarrollar compasión, amor, paciencia, generosidad y perdón.

Te dejo el vídeo de una meditación guiada:

Larry Rosenberg en su libro "tres pasos para el despertar", dice que "conocerse a sí mismo es la puerta a la sabiduría y la libertad".

Ahora me gustaría comentarte 2 técnicas para practicar el silencio cuando te comunicas con otros:

  • Juego de la indiscreción.

 Si bien es verdad que la Ley de Protección de Datos (LOPD) no nos permite facilitar información de nuestros clientes sin su permiso, es habitual en nuestra comunicación con nuestros potenciales clientes que hablemos de ejemplos de cómo les ha ido o les va con nuestros productos o servicios a algunos de nuestros clientes actuales. Además, en el trabajo comercial, es importante haber realizado las preguntas idóneas para recopilar la máxima información sobre nuestros clientes, por lo que obtenemos una gran cantidad de datos a nuestra disposición que podríamos utilizar.

El juego de la indiscreción nos ayuda a poner a prueba lo discretos que somos al contar o no contar algún detalle que conocemos de nuestro cliente. Por ejemplo, en la compra de una vivienda, decidir decir o no a nuestro potencial cliente comprador algo que conocemos de nuestro cliente vendedor para favorecer la compra.

Normalmente formará parte de nuestra ética, profesionalidad, conocimiento de la negociación, etc. el saber qué es oportuno decir y no decir.

Esta técnica consiste en:

  • Recopilar toda la información que tenemos sobre una persona.
  • Determinar qué información debo y puedo compartir porque es importante y útil.
  • Determinar qué información no debo pero puedo compartir si lo necesito.
  • Determinar qué información no puedo compartir aunque lo necesite.
  • Asegurarse de no decir lo que no corresponde, una vez que lo tenemos presente.

¿Qué no contarías a tus clientes? ¿En qué momento te mantendrías en silencio?

  • Morderse la lengua.

A veces sentimos el impulso de hablar o de responder inmediatamente porque nos incomoda un silencio. Sin embargo, como hemos visto, hay momentos en los que es importante dejar que el cliente tome su tiempo para reflexionar, para comprender, para tomar decisiones, o simplemente, para escucharle de forma plena.

En esos momentos en los que no podemos contenernos, practica la técnica de morderte la lengua o apretar la mandíbula y contar mentalmente hasta 10. Asegúrate que la expresión de tu rostro no se modifica. Puedes practicar delante de un espejo.

De esta forma podrás aplacar la impulsividad de dar respuestas inmediatas y tendrás tiempo de plantearte si lo que vas a decir es más oportuno o mejor que el silencio.

¿Qué otras técnicas conoces para practicar el silencio?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, os dejo un vídeo que habla de ¿Cómo introducir el silencio y la meditación en la vida cotidiana?

Después de lo que te he compartido ¿cómo vas a mejorar la práctica de tu silencio personal? ¿Y para llevar a cabo el silencio en tu comunicación? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Querido compañero,

¿Para qué utilizas el silencio? ¿En qué momento usas el silencio?

Claves sobre el uso del silencio

Según la Wikipedia, el silencio es la ausencia total de sonido. Y, sin embargo, que no haya sonido alguno no siempre quiere decir que no haya comunicación. El silencio ayuda en pausas reflexivas que sirven para tener más claridad de las situaciones o mensajes. El silencio es igual de importante que el sonido porque sin sonido no se podrían hacer silencios.

En la música, por ejemplo, sin silencio las canciones serían muy rápidas y no habría tiempo para que respirara quien la está interpretando. Los silencios permiten dar armonía y ritmo. Generalmente, el silencio sirve de pausa reflexiva tras una comunicación, para ayudar a valorar el mensaje.

Existen muchos tipos de silencio algunos de los que utilizamos en nuestro día a día son:

  • Silencio emocional: Ocurre cuando mostramos una actitud abierta de plena atención y escucha en el otro. En este silencio podemos ser como un espejo y se crea sintonía con el otro. Un ejemplo de silencio emocional es el que se produce cuando mirando a una persona a los ojos. Aquí puedes comprobar lo que ocurre:

 

  • Silencio reflexivo: Se produce tras un dato o información que el otro no se espera.
  • Silencio injerente: Sucede como una forma expresa de ataque o castigo del otro por una información que hemos dado.
  • Silencio responsable: Se produce cuando se desconoce o no se tiene la suficiente certeza sobre un tema o algo que nos han dicho. Se suele realizar por cautela.
  • Silencio cómplice: Es aquel que sucede por conveniencia oportunista, porque se obtendrá una ventaja o por miedo. Por ejemplo: estás en una tienda, hay alguien que está robando y quien lo ve no dice nada.
  • Silencio tolerante: Se produce al no responder a alguien ante una agresión o insulto con el fin de evitar problemas o conflictos mayores.

William Shakespeare ya nos decía sobre el silencio: “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras” y antes Confucio nos recordaba: “El silencio es el único amigo que jamás traiciona”

Quiero facilitarte algunas claves en el uso del silencio cuando nos comunicamos:

  • No existe una regla universal del tiempo que se debe mantener el silencio.
  • El silencio no es sinónimo de neutralidad, indiferencia o no saber qué hacer.
  • El silencio tiene valor en cuanto que comunica algo.
  • Durante el silencio, la comunicación no verbal tiene una importancia capital.
  • El silencio es importante cuando hablamos en público, pues rompe el ritmo de lo que estamos diciendo y de esta manera mantenemos la atención y el interés del auditorio.
  • Mirar al que habla en silencio provoca interés del tema que esté tratando.
  • Utilizar el silencio y la mirada a los ojos ante algo que nos han dicho y nos ha molestado, lleva a que el otro explique más detalladamente lo que ha indicado o a que nos pida disculpas.
  • Dejar 2 segundos de cortesía antes de colgar el teléfono o para hacer un inciso.
  • El buen comunicador vale más por lo que sabe y calla, que por lo que cuenta.
  • Utiliza el silencio si vas a hacer promesas que no vayas a cumplir.
  • Si vas a ser portador de una noticia inesperada, utiliza el silencio para ayudar a que la otra persona supere su duelo o sorpresa. Y recuerda hacerlo con empatía.

Claves de uso del silencio con nosotros mismos:

  • El silencio es necesario para concentrarnos en la realización de muchas tareas, para relajarnos, descansar o meditar.
  • El silencio nos aporta energía y recarga nuestra mente, desactivando o frenando a nuestro ego durante ese periodo de tiempo.
  • Practicar el silencio nos lleva un estado de reflexión serena y puede ayudarnos a alcanzar un nivel profundo de paz interior.
  • Vivir el silencio facilita la proyección de lo que queremos hacer en un futuro más o menos inmediato.
  • El silencio nos proporciona tiempo para pensar, para encontrar soluciones a problemas que nos surgen en nuestro día a día.
  • El silencio nos ayuda a nuestro aprendizaje continuo, para reflexionar sobre hechos vividos o decisiones a tomar.
  • Algunas cosas son demasiado hermosas para para ser descritas por palabras. Es necesario admirarlas en silencio para disfrutar de ellas en toda su plenitud.
  • Usemos el silencio para conocernos más, desactivar el piloto automático en el que nos movamos en la vida y conectémonos con nuestra potencialidad, con lo que queremos ser y la vida que deseamos.

¿En qué otros casos utilizas el silencio?

Además, en nuestra vida cotidiana vivir el silencio es a veces casi imposible por todos los ruidos exteriores e interiores que nos rodean. Esto nos lleva a generar y buscar espacios y momentos en los cuales podamos disfrutar del silencio tan necesario.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, os dejo una música que os puede facilitar algún momento de silencio, meditación o reflexión:

 

Después de lo que te he compartido ¿en qué momentos vas a utilizar el silencio? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

12 Diciembre, 2016

Hace tiempo que se ha vuelto a poner en alza el tema de los valores en las organizaciones. También en la calle se escucha de nuevo la importancia de retomar valores esenciales.

Muchos valores y mucho que poner en valor para una mejor convivencia. Pero, ¿para qué queremos los valores?

valores

 

Podemos definir los valores como las cualidades que consideramos estimables y que nos permiten discernir entre lo que es correcto y lo que está bien respecto a lo que no, al menos para nosotros. Representan nuestra predisposición a actuar y están bajo nuestros comportamientos.

Comenzaré por decir que los valores son personales, pueden ser morales, éticos y pragmáticos, estar relacionados con el bienestar común, con las relaciones sociales, familiares, grupales, valores emocionales, etc… De ahí, que extrapolemos los valores compartidos por las personas a las empresas, porque al final, lo que tratamos de hacer es dar al grupo de trabajo una idea de lo que está bien y lo que no, de aquello que es importante para la empresa y que no lo es en su forma de proceder. Los valores pueden sustituir las normas de funcionamiento, como dicen en WorkMeter al explicar la dirección por valores.

Por otra parte, los valores son ideales, subjetivos y aunque puede ser que todos comprendamos lo que sugiere la palabra "respeto", seguro que si nos ponemos a definirlo cada uno de nosotros le aportará matices diferentes. Por ejemplo, respeto por autoridad versus respeto desde la tolerancia o respeto desde la aceptación.

Y si son algo intangible, ¿para qué son importantes en la organización? No por ser intangible no es algo valioso en la organización. Al final, los valores marcan la cultura de la empresa. Por ejemplo, si uno de los valores que queremos trasladar a la empresa, que queremos que se sienta y se viva en la empresa es la creatividad y la innovación, habremos de determinar qué formas de trabajar son válidas para fomentar esa creatividad y qué prácticas no son válidas. Una práctica no válida en espacios creativos y de innovación sería  el exceso de burocracia o las rutinas. Una práctica válida sería invertir en nuevas ideas o permitir la flexibilidad.

Por lo tanto, la clave de los valores está en cómo los definimos y cómo los bajamos al día a día. Y lo siguiente más importante, es que sean compartidos por los miembros de la empresa porque los valores no son de la empresa, son de las personas que la componen.

La controversia está en quien los define: ¿La dirección, todos los miembros de la empresa, el consejo de administración…? Las empresas las componen las personas y cada una tendrá sus propios valores. En la creación de la empresa es sencillo saber quién ha de definirlos: los creadores. Sin embargo, cuando la empresa ya está en funcionamiento, ¿a quién le preguntamos? Hoy en día, creo que es acertado hacer partícipe a todas las personas, al menos para que nos digan cuáles creen que son los valores y desde la dirección chequear si es lo que queremos que sea o si creemos que se ha de cambiar, y también, marcar las estrategias para alinear a los equipos en los valores.

Muchos cambios culturales, y más en estos momentos en los que estamos ante la transformación digital de las empresas, han de venir sustentados por los cambios en los valores de la organización.

Os dejo algunas pautas sobre los valores en las organizaciones:

Los valores han de definirse. Para evitar controversias, es mejor dejar por escrito los valores que son claves en la organización. No más de 5-7 valores. Es importante que vayan alineados con la misión y visión de la empresa por una cuestión de coherencia.

Se pueden modificar. Las empresas evolucionan y a veces esta evolución se debe a la llegada de personas nuevas que traen aire fresco a las organizaciones. Estas personas aportan sus valores propios que si nos gustan, podemos acogerlos como parte de los valores de la organización. Cambiemos los valores cuando sea oportuno, revisémoslos paulatinamente, actualicémoslos y veamos si son los más favorecedores para conseguir la misión, visión y objetivos de la empresa.

Hacerlos tangibles a través de formas de actuar. Han de permitirnos tomar decisiones. Por ejemplo, nos paga un cliente de más por error o porque le hemos dado la vuelta mal sin darnos cuenta. ¿Qué hacemos? No decimos nada porque hemos salido ganando o avisamos al cliente y le devolvemos la diferencia. Si para una empresa un valor fundamental es la honestidad, no se le ocurrirá jamás aceptar el pago de más de un cliente.

Utilizarlos en la selección de personas. Si los valores son importantes para la empresa, será mejor preguntar por ellos a las personas que vayan a formar parte de ella, no? Es más fácil y nos sentiremos más cómodos trabajando en empresas en las que los valores estén alineados con los nuestros personales. De hecho, suele ocurrir que las personas se van de las empresas por no estar de acuerdo con la forma de proceder en la empresa, por las políticas que siguen o porque no han "encajado". En este caso, no está de más revisarnos los valores porque no podemos vivir mucho tiempo en contra de nuestros valores.

Para acompañar este artículo os dejo con Simon Dolan, que nos habla en profundidad sobre los valores, el comportamiento de las personas y las emociones, todo cuestiones a tener en cuenta en las empresas y en nuestra vida.

 

¿Cuáles son tus valores? ¿Qué comportamientos de tu día a día encajan o son congruentes con tus valores? ¿Sabes cuáles son los valores de la empresa? ¿Cambiarías alguno de los valores que se viven en la empresa?

Si necesitas ayuda para revisarlos, cuenta con 2miradas. Haz tangible tus valores.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

29 Agosto, 2016

Seguimos de vuelta al trabajo, tras haber disfrutado de las merecidas vacaciones, es el momento de pensar en cómo ir adaptándonos, poco a poco, para dar de nuevo lo mejor de nosotros mismos.

En las vacaciones nos tomamos un respiro de nuestra rutina diaria, nos cargamos de energía renovada y llenamos nuestro cuerpo y mente de bienestar. Sin embargo, en los primeros días u horas de vuelta al trabajo sentimos que perdemos ese bienestar que habíamos disfrutado. ¿Cómo podemos mantenerlo?

Buena parte de  nuestro bienestar depende de cómo nos tomemos las cosas, de las relaciones con los demás y también, de nuestra gestión emocional. Hemos de estar bien primero y luego hacer cosas para estar bien, es decir mantenernos bien.
vuelta-al-trabajo

Ya os compartí en otro artículo la ecología del éxito que es esencial para 2miradas, para que aquello que consigamos sea positivo para nosotros y nuestro entorno y también, que sea más sostenible en el tiempo. Solo si estamos bien, podremos disfrutar más de nuestro éxito.

Por eso, ahora, quiero añadiros unas cuantas claves que nos permiten mejorar ese estar bien (bien-estar) para tener éxito. Como dicen los doctores Bob Hoffman y Jason A. Deitch en su libro "Discover Wellnes", estar bien puede hacerte rico. 
discover wellness book cover

Ellos nos ofrecen 20 recomendaciones que en su experiencia producen los mejores resultados a largo plazo:

  1. Que nuestra estructura física esté correctamente alineada. Tener una buena estructura, una columna vertebral y unas articulaciones en óptimas condiciones nos permiten una mejor movilidad y un funcionamiento mejor de todo nuestro cuerpo. Para alinearlo correctamente se puede utilizar una de las técnicas centenarias que existen como es la quiropraxia.
  2. Hacer ejercicio cardiovascular entre 4-6 días por semana, no más de 30-60 minutos, con una intensidad de baja a moderada. Por ejemplo, caminar a buen ritmo, nadar, montar en bici, correr... Eso sí, nunca sobrepasarnos de esta pauta porque puede perjudicarnos y estresarnos más de lo que nos beneficiaría.
  3. Cada mañana comienza con estiramientos y algún ejercicio de fuerza. Para ello se puede practicar yoga, Tai Chi, Qi Gong (Chi-kung) porque combina  la respiración diafragmática con el movimiento. Aprender a respirar con el diafragma es muy bueno para sentirnos mejor cada día y relajarnos. Además, está comprobado que las personas que lo practican tienen una mejor actitud, aclaran la mente y se preparan para afrontar el día.
  4. El cerebro también necesita su programa de bienestar. Las personas que hacen ejercicios mentales son más productivas y menos proclives a que se debilite el cerebro provocando enfermedades como el Alzheimer. Por tanto, hacer sudokus, autodefinidos, leer, realizar planificaciones estratégicas o de resolución de problemas puede ser muy beneficioso para nuestro cerebro y sólo hay que dedicarle unos minutos al día.
  5. Beber agua. Nuestro cuerpo está compuesto en más de un 70% de agua y nuestras células han de estar bien hidratadas para hacer correctamente su función. Beber agua nos permite eliminar toxinas y nos mantiene más jóvenes. La recomendación es beber 8 vasos de agua al día.
  6. Tomar multivitaminas o suplementos minerales para aportarnos una cantidad correcta de los nutrientes que este entorno de prisas, comidas de trabajo o fuera de casa nos pueden hacer perder. Por supuesto, mantener una dieta sana y equilibrada ha de ser la base de nuestra alimentación.
  7. Tomar alimentos con antioxidantes (vitaminas A, C, E y selenio) cada día. Los antioxidantes neutralizan los efectos de las moléculas llamadas "radicales libres" que son las encargadas de producir inflamación y que aceleran el envejecimiento del cuerpo. Aquí te dejo algunos de los más recomendados.
  8. Cada mañana antes de ir a trabajar dedicar un tiempo a identificar los objetivos y propósitos del día. Esto nos predispone y nos permite decidir cómo queremos abordarlo y cómo relacionarnos con los demás.
  9. Ser caritativo. Las personas que ayudan a otras son más felices y más optimistas. Por lo tanto, ayudar es saludable.
  10. Ser mentor. Los mentores ayudan a acortar el periodo de aprendizaje y pueden marcar la diferencia en la vida de las personas, empoderando a las personas que les rodean, lo que tendrá un efecto positivo en la sociedad. Ser mentor de lo que tengamos experiencia, de lo que hayamos aprendido y creamos que vendrá bien a otros es una forma de devolver valor a la humanidad.
  11. Descansar. Necesitamos recargar nuestra energía para ser más productivos y entusiastas. Un exceso de fatiga mental nos cansa y nos quema. Y eso puede hacer que digamos o hagamos algo que podamos lamentar. ¿No te pasa que cuando estás cansado todo te parece más costoso, más difícil y ves menos oportunidades?
  12. No pasar demasiado tiempo sin comer. Si comemos sin tener hambre no gastamos la energía que tenemos almacenada y eso nos ayuda a evitar errores mentales, lesiones y enfermedades. Necesitamos mantener una ingesta estable y regular de alimentos y nutrientes para que nuestro cuerpo y mente estén fuertes y vitales.
  13. Resolver conflictos personales inmediatamente. Sentirnos liberados de conflictos permite a nuestra mente ser más constructivos. Sacar nuestras emociones y no reprimirlas es beneficioso para nuestra salud.
  14. Hacer una pausa cada día para el cuerpo y para la mente. Parar nos permite reflexionar, coger nuevas ideas, etc. Y nos permite gestionar el estrés. Hacer una parada de 15-20 minutos por la tarde (como por ejemplo, una siesta) permite al cuerpo y a la mente coger fuerzas para continuar con el día dando el máximo rendimiento.
  15. Los hobbies nos permiten mantener la pasión en nuestra vida. Además, nos ayudan a desarrollar habilidades como estar alerta, ser comprometidos, construirnos una nueva profesión, liberarnos de las tensiones diarias... La mayoría de las personas exitosas tiene un hobby al que dedican su tiempo y no suelen dedicar mucho tiempo a una misma cosa porque eso alimenta la monotonía.
  16. Dormir lo suficiente. Es la única forma de recuperarnos de las tensiones diarias, de asentar en nuestra cabeza lo que hemos aprendido durante el día o la información que hemos manejado. La recomendación es dormir un mínimo de 7h cada noche. Te dejo aquí un artículo sobre la importancia de dormir bien.
  17. Respirar aire puro. El oxígeno enciende nuestra energía y es mejor que respiremos aire de calidad. Por ejemplo, salir de la oficina, de casa, del coche y demás sitios cerrados e ir regularmente al parque, al  campo, a la montaña o a la playa, poner filtros de aire dentro de los espacios cerrados, todo ayuda a que nos encontremos mejor.
  18. Evitar la exposición a la polución, pesticidas, sprays, humedades, disolventes… Todo ello genera toxinas que el cuerpo habrá de eliminar y si las recibimos en exceso, se verá afectada nuestra productividad y tendremos un mayor riesgo de enfermar.
  19. Pasar tiempo con personas que nos enriquezcan. Las personas que viven cuidando su bienestar cultivan y se nutren de relaciones con más sentido. Por ello, hemos de dar importancia al tiempo que dedicamos a nuestra familia, amigos, a ser sociales y a pasarlo bien, incluso con nosotros mismos.
  20. Escuchar música o sonidos de la naturaleza. La música afecta a nuestros pensamientos y emociones. Música suave puede ayudarnos a relajarnos y también la podemos utilizar para meditar, llevándonos con la imaginación a un lugar en el que estar en paz.

Ahora que tienes todas estas claves, ¿qué vas a empezar a hacer para cuidarte? Hagas lo que hagas, no te olvides nunca de ti.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.


Raquel Bonsfills

8 Agosto, 2016

Líder, conseguir un equipo de trabajo ganador está a tu alcance si te entrenas en el éxito.

lider

En 2miradas nos apasiona facilitarte con todo el apoyo que necesitas lograr el objetivo  una perspectiva basada en la apuesta por el factor humano, no siempre valorado en el mundo profesional y, sin embargo, de probada efectividad.

Por eso hoy vamos a recomendarte algunos trucos que sabemos son indispensables, todos ellos desde la perspectiva de un líder.

Lo primero es darnos cuenta de que estamos en un momento histórico fundamental. Y este cambio de entorno social, ya llamado entorno VUCA, lo ha provocado: la tecnología y la integración de culturas muy diversas. Por esto desde 2miradas sabemos que necesitamos líderes para el nuevo paradigma que apliquen los conocimientos que compartimos en nuestro blog. Lo segundo es saber la diferencia entre liderar y dirigir.

Además hay que tener en cuenta:

Como siempre, te esperamos aprendiendo en el camino del crecimiento y no olvides que te acompañamos con pasión hacia el logro de tu éxito.

Feliz verano - el equipo de 2miradas
25 Abril, 2016

Querido compañero,

¿Cómo trabajas la calle fría? ¿Qué claves tienes en cuenta?

calle fría 2
En mi anterior artículo ya te hablé de 8 claves para prepararte antes de hacer calle fría.

Hoy quisiera compartirte algunas ideas a la hora de realizar la calle fría, una vez situado en la calle o zona seleccionada:

1. Practica la Observación.
Observa todo lo que hay en la zona para que no haya nada, ni nadie, que te incomode o te distraiga. Por ejemplo: evita situarte al lado de cubos de basura porque su olor te puede molestar y también a tus posibles clientes. O no ponerte al lado de alguien que esté tocando música, si esto te lleva a tener que hablar muy alto con los clientes potenciales o los despista.
También es importante observar a todas las personas que están en la zona elegida por si hay alguien que pueda ser facilitador en la consecución de tus objetivos.

2. Elige la posición en la zona o calle donde vas a situarte exactamente.
Dentro de la zona o calle que habíamos previsto con más posibilidades, una vez en el lugar, has de detectar dónde está más concurrido, dónde se aglutinan más personas o público target a esa hora. Si, por ejemplo, hay unas escaleras donde se sienta la gente, si hay un escaparte donde todos se paran, si está la entrada de un centro comercial...

3. Ten en tu mano todo lo que necesitas inicialmente para un primer contacto con el potencial cliente.
¿Qué necesitas para establecer un primer contacto? ¿Qué necesitas para una presentación inicial? ¿Qué puedes mostrar para generar confianza a tu posible cliente? ¿Con qué puedes engancharle o animarle a pararse contigo?

4. Elige a un posible interlocutor y acércate.
Como ya te indiqué en la forma de trabajar la puerta fría, te propongo que antes de comenzar a vender u ofrecer algo, empieces ofreciendo tú algo a la otra parte. Elige algo que sea verdaderamente útil para el cliente, y que no le cueste nada. Por ejemplo: comparte un dato, una imagen, un informe, una noticia, un detalle de marketing, información de algo de la zona…
Llama la atención de alguna manera a la persona que vas a abordar.

5. Comienza con una pregunta o ten una frase que pueda romper el hielo y crear alguna expectativa o ganas de que el interlocutor continúe hablando contigo.
Comenzar por ejemplo con preguntas como: ¿Cómo está? Muy buenos días. ¿Qué tal va su día? Espero que muy bien. Y continuar con frases como: Quiero contarle algo que puede ser de su total interés… No tiene nada que perder y mucho que ganar. ¿Tiene un minuto?
Te dejo unas técnicas cálidas para romper el hielo con el cliente.

6. Ofrece referencias a tus interlocutores.
La mayor parte de todas las personas con las que vas a hablar no te conocen, así que siempre que sea posible, pon ejemplos de vecinos o empresas de referencia con las que ya hayas trabajado y los beneficios que han conseguido trabajando con tu empresa o comprando tu producto. Esto producirá en tu interlocutor confianza y agrado, dos claves necesarias para poder efectuar una venta.

7. Utiliza las habilidades de comunicación: Practica la Pregunta, la observación y la escucha y comunícate de forma sencilla y fluida.
Sé amable, educado, amistoso, cordial, atento... mantén la sonrisa.
Conoce a tu interlocutor, tu posible cliente e indaga para detectar sus posibles necesidades. Así podrás adaptar tus servicios o productos a ellas.
Hazle sentir que te importa y que en la medida que le conozcas podrás ayudarle y satisfacerle mejor. Es muy importante no olvidar que el foco es tu cliente, no tú, hazle partícipe e involúcrale.
Practicando esto también podrás demostrar a tu cliente que conoces los temas que habla, demostrando tus conocimientos y profesionalidad.
Probablemente la persona a la que te dirijas no conozca nada, ni de tu empresa, ni de ti, ni de tu producto y menos de términos técnicos que el producto o servicio pueda tener, por eso has de ponérselo fácil. Es fundamental que tu manera de comunicarte sea simple. De esta forma, la persona se dará antes cuenta de la buena opción que es contar contigo.

8. Siempre pregunta a la persona con la que has hablado, si conoce a alguien que pueda estar interesado en tu producto o servicio.
Es necesario no perder posibles oportunidades o contactos. Aprovecha el hecho de que esa persona te ha atendido y has podido hablar con ella para que te pueda ofrecer nuevos clientes o referencias de clientes potenciales.

9. Pide y toma nota de todos los datos posibles de tu nuevo contacto.
Para poder hacer seguimiento es necesario tener los datos de contacto de la persona con la que hayas estado hablando. Pídeselos y toma nota de todas las características de la persona con la que hayas hablado, anotando, por ejemplo: sus gustos, necesidades, aficiones, hobbies, detalles de la conversación…. La información es poder y todo esto te dará oportunidades para generar siguientes comunicaciones o para resolver objeciones.
Si quieres seguir generando confianza, déjale una tarjeta de presentación tuya.

10. Haz seguimiento de tu posible cliente o del contacto que te haya proporcionado la persona con la que has hablado.
Si no hubiera sido posible realizar la venta de nuestro producto o servicio, es necesario, siempre que puedas, volver a contactar con nuestro futuro cliente. De esta manera le seguiremos informando de las ventajas y beneficios de nuestros servicios o productos, o si tenemos servicios o productos nuevos más adecuados a sus necesidades.
Ya conoces una de mis frases repetidas: “Insiste, resiste y persiste” para poder conseguir que tu cliente potencial, llegue a ser tu cliente.

Como resumen de todas las claves que te he planteado sobre la calle fría en mi dos últimos artículos: prepárate y prepara todo lo necesario para realizar la calle fría, atrévete a acercarte de forma muy amable a las personas que elijas, haz partícipe a tu futuro cliente y plantea posibles llamadas y/o visitas, si no consigues hacer la venta en el momento.

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar cuando realices calle fría? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.
Milagros García