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La transformación digital es un hecho desde que llegaron las nuevas tecnologías. Este cambio fundamental en el día a día de una organización, afecta a los tipos de productos y servicios que ofrece, la forma en que los entrega, la forma de producirlos… Toda organización que quiera continuar en la brecha en el entorno VUCA, tiene la necesidad, al menos constante, de transformarse o adaptarse, ya sea una empresa, agencia gubernamental, un proveedor de servicios, universidades, colegios, centros sanitarios, etc.

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Estos cambios responden a las demandas y exigencias de los consumidores, dado que nosotros mismos estamos en constante cambio en nuestra forma de consumo y lo que consumimos, ya que formamos parte de este tejido digital.

Muchos cambios culturales, y más en estos momentos en los que estamos ante la transformación digital de las empresas, han de venir sustentados por los cambios en los valores de la organización.

Los procesos se optimizan a través de las nuevas tecnologías, se mejoran las vías de comunicación especialmente entre personas a nivel internacional, se utilizan herramientas colaborativas para atender proyectos de manera rápida, creativa, inmediata, en línea…etc. Sin embargo, cuando una empresa se plantea esta transformación y esta mejora continua de adaptación a las necesidades del entorno, es importante no caer en errores en su transformación digital.

Las empresas que están en la cresta de la ola de la transformación están integrando en sus filas a knowmads o nómadas del conocimiento, personas que aporten valor. Estas empresas cuentan con líderes responsables que saben trabajar en equipo, alcanzar objetivos y  conseguir resultados.

Si crees que puedes necesitar ayuda o apoyo en la transformación digital de tu empresa o equipo de trabajo contacta con 2miradas. Te aportamos los recursos y herramientas necesarios.

27 marzo, 2017

Hay personas que llaman la atención solo por aparecer en una sala. Hay personas que parece que siempre encuentran las palabras adecuadas para compartir con los demás. Hay personas a las que apetece conocer y escuchar. Son personas con carisma.

¿Qué es el carisma? Es una palabra que proviene del griego "charis" que significa gracia o regalo. Es la capacidad de atraer o fascinar, según la R.A.E. Por eso, es una habilidad social muy apreciada y deseada. Está relacionada con la capacidad de influencia y persuasión. Y se convierte en una cualidad indispensable para el liderazgo.

Ser carismático puede ser una fortaleza personal innata pero la buena noticia es que está demostrado que también se puede aprender. Sólo hace falta tener en cuenta algunas claves para sentirnos más cómodos, con mayor confianza, fluyendo en las diferentes situaciones que se nos presenten y sabiendo conectar con las personas que nos rodean.

Claves para desarrollar el carisma:

La coherencia entre tu comunicación verbal y no verbal. Es importante ser auténtico. Poner una cara y luego hacer o decir lo contrario no genera confianza. Somos mucho más creíbles cuando somos coherentes entre nuestra forma de ser y de hacer.

La imagen. Coco Chanel decía "viste vulgar y solo verán el vestido, viste elegante y solo verán a la mujer". Esto no es más que una forma de decir que cuidemos la imagen que queremos proyectar. Da igual si es más formal o informal pero sí saber que si tenemos una mancha o la bragueta abierta probablemente se fijen en eso en lugar de en nosotros como personas o en la importancia de nuestro mensaje. Y también que sea una imagen acorde contigo, que estés cómodo/a con ella, que seas tú mismo/a. Y paradójicamente, cuando sientes que eres tú mismo, te dará más igual lo que llevas puesto. Cuida el ser más que el parecer.

Ten el "guapo subido". Esta expresión puede que la conozcamos más las chicas que los chicos. Al menos nunca se la he oído decir a ningún chico. Sin embargo, a todos nos gusta vernos bien en el espejo, gustarnos. No hace falta ser modelo ni ser guapo. Es solo sentirnos bien. Hay ropa con la que nos vemos mejor y otra con la que no queremos ni que nos vean. Para tener carisma es importante elegir aquello con lo que te gusta verte. Cuanto mejor te veas tú, mejor te verán los demás. Es cuestión de autoestima.

Saca tus artes de seducción. En los negocios como en la vida personal, se trata de enamorar.Ve con la idea de que lo más importante en la vida es amar. Así cuando quieras conocer a alguien evitarás toda timidez o vergüenza. Tu foco estará en la otra persona, querrás conocerle, saber más, querrás hacerle sentir bien y que esté a gusto contigo.

 

Postura abierta, mirada sincera y escucha activa. La mirada atenta, los brazos abiertos, las palmas hacia arriba, espalda recta, rostro relajado y una sonrisa. Es una forma de decir que estás abierto/a a conocer a la otra persona, sin juzgarla, a tratar de comprenderla, a empatizar…

Adopta la posición VASE para transmitir seguridad 

Utiliza un lenguaje sencillo. Que nos comprendan y que resultemos cercanos tiene mucho que ver con el lenguaje que utilicemos. Una de las cualidades del carisma es la capacidad de conectar y con un lenguaje que todos entiendan, adaptado al interlocutor lo lograremos mejor.

Evita la negatividad. No nos gustan las personas que están continuamente quejándose, nos alejan. Personas positivas, alegres, que inspiran, que nos motivan y creen en nosotros, nos resultan mucho más agradables.

Habla de tus emociones. Expresa lo que sientes, contagia emociones y muestra tu pasión. Así  tu mensaje será memorable porque aquello que vivimos con emoción lo recordamos mejor. Además, tocar a tu interlocutor en el momento adecuado también es un multiplicador de la potencia de tus mensajes. Por ejemplo, como dice Pau de habilidadsocial.com en su documento 10 hábitos inteligentes para ser más carismático, "si tocas a alguien mientras expresas tristeza, percibirá tu lamento de forma más intensa. Si lo haces mientras expresas felicidad, transmitirás mayor alegría." Tocar genera cercanía y nos hace sentirnos a gusto.

Utiliza el rapport para generar más confianza. Nos sentimos mejor con personas similares a nosotras, con las que tenemos cosas en común. Así que imita los gestos de tu interlocutor de forma muy sutil, a tu manera. Alinea tu tono, ritmo y volumen de voz, así como la respiración. Prueba. El rapport es una de las claves de la conexión con los demás.

Muestra tu capacidad para superar dificultades. Admiramos a las personas que creemos más fuertes o valientes. También a las que consideramos más sabias o que han hecho algo que nosotros deseamos. Son héroes o modelos de superación. Y esto nos hace mirarlos con otros ojos. Estoy segura que tú también has superado situaciones difíciles y que te has sabido remangar cuando ha hecho falta. Pues muéstralo, no te avergüences por una situación vivida, sino celebra el haber salido de ella.

No tengas miedo. Los demás son personas igual que tú, con sus fortalezas y debilidades. Nadie es perfecto. Y tú eres tan único/a como el otro. Cree en ti.

Os dejo este vídeo de Rafael Santandreu hablando del carisma, una cuestión relacionada con la introversión y la extroversión, con sentirse bien en las relaciones sociales:

Después de conocer estas claves, ¿qué vas a comenzar a hacer para desarrollar tu carisma?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Hace tiempo que venimos escuchando hablar sobre el storytelling, vocablo en lengua inglesa que utilizamos para decir "cuentacuentos". Y no me refiero a cuentacuentos por ir contando cuentos chinos, sino por contar historias con moraleja o que nos dejen un aprendizaje como son todos los cuentos infantiles que aún recordamos.

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La programación neurolingüística ha demostrado la importancia del uso del lenguaje para dar sentido, comprender, interpretar e integrar alguna información. Y en las empresas, podemos encontrar numerosas ocasiones para que una buena historia nos cale y nos invite a involucrarnos con ella. Algunos ejemplos de situaciones en las que podemos usar cuentos:

Al compartir la misión, visión y valores de la empresa. Hoy en día es muy importante que las personas se sientan identificadas con el propósito de la empresa o al menos que sientan que son parte de algo más grande y quieran sumarse a hacerlo posible. Tener preparado un cuento que bien pueda empezar con "había una vez, en el año XXXX, unas personas que tuvieron una idea, un sueño…"y así continuar nuestro storytelling para que enganche a cada nueva persona que se incorpora a la empresa.

Al realizar un nuevo proyecto. Cada nuevo proyecto tiene un propósito. Y últimamente ha de incorporar a personas de diferentes departamentos, áreas geográficas, edades, internos y externos a la organización, que se unen específicamente para tal efecto. Todas ellas entenderán mejor el proyecto y aumentarán su alineamiento con él, así como su unión como equipo si todas conocen la historia que da sentido al proyecto. Nuestro storytelling será creado antes de incorporar a cada miembro del equipo de proyecto para poderlo compartir con todos los miembros a su llegada, ya sea individualmente o para todos en una reunión de bienvenida.

Al transmitir una nueva idea. En publicidad es habitual crear cuentos o historias, como se hace para cada anuncio, para que se comprenda de forma sencilla una idea clave, dar a conocer un producto, o generar una sensación que podamos asociar a lo que queramos contar. Nos es más fácil acordarnos de algo cuando tenemos una emoción asociada. Así que incorporaremos en nuestro storytelling el componente emocional además de utilizar otras herramientas del lenguaje como por ejemplo, el uso de metáforas. Algunos ejemplos de cómo se han utilizado las historias o cuentos en publicidad las recopila aquí Neurads.

Al comunicar la marca. Cada empresa representa algo. Desde su logo, sus colores, su imagen hacia el exterior, si se tiene por una buena marca empleadora, etc. Cualquier diseñador gráfico al que preguntes sobre la creación de un logo o de la identidad corporativa de una empresa te dirá que ha de conocer la empresa, sus intereses, sus ideales, lo que quiere lograr… Y ese logo, cuando te lo expliquen también transmitirá esa historia que han querido resumir con toda la información que recopilaron. Pensemos entonces en qué queremos que cuente nuestra marca para que llegue así al público en general. Un buen ejemplo de marca que hace storytelling es Coca-Cola, y como muestra os dejo el último anuncio:

 

 

Al poner una oferta de empleo. Es habitual que las empresas pongan una pequeña descripción de las mismas en sus ofertas de empleo, del tipo: "empresa líder en el mercado, dedicada a ofrecer los servicios financieros personalizados y con mejores rendimientos, busca…"  Ahí está expresando una historia de lo que es, quiere ser o quiere que una persona se interese al formar parte de esa empresa. Si nos esmeramos en crear una historia donde se involucre a la persona, seguramente le resulte más atractiva para decidir apuntarse a la oferta de empleo. Un ejemplo para la contar la historia de otra forma podría ser: "¿Eres una persona con iniciativa, que le gusta viajar, crecer profesionalmente…? ¡Esta es tu empresa!"

Al dar los resultados de cierre de ejercicio. No es lo mismo llegar a una reunión y decir: "Así estábamos y así estamos", que contar una historia de logro y motivación por obtener esos resultados, ya se hayan conseguido o no. Si nos damos cuenta, las cifras son objetivas pero interpretables. Y según quien las lea podremos obtener versiones que inspiran a estar a favor o en contra. Por ejemplo, no es lo mismo decir: "En un año difícil, donde la disminución de personal, la desconfianza del mercado y los cambios en la organización han hecho mella en nuestros equipos, hemos logrado el 70% de lo que nos habíamos propuesto. Unos objetivos, que ya desde mediados de año veíamos que estaban algo por encima de nuestras posibilidades, pudiendo no ser del todo realistas". O decir: "Habíamos planteado unos objetivos de 300.000€ en ventas de nuestro nuevo producto y nos hemos quedado a falta de un 30% para lograrlo". ¿Verdad que no suena igual?

Al comenzar una exposición o presentación. En numerosas ocasiones hemos de presentar un proyecto, un servicio, una propuesta,… a nuestros compañeros, superiores, clientes, etc. Una forma de captar la atención de la audiencia es contando una historia. Por supuesto, escojamos nuestro storytelling con algo relacionado con lo que vamos a proponer, ya sea en cuanto a los beneficios a obtener o en cuanto al problema que vamos a tratar de resolver.

Seguro que se te ocurren muchas más ocasiones para aplicar el storytelling. Recuerda que:

  • Los cuentos hacen que se nos quede en nuestro cerebro la información de forma más sencilla.
  • Seguro que hay personas con gran experiencia que tienen maravillosas historias ilustrativas tanto de aspectos a evitar como de aprendizajes, valores y formas de adaptación que nos vendrán muy bien según las circunstancias o el momento en el que las vayamos a utilizar.
  • Las historias ayudan a pensar, invitan a reflexionar o a cuestionarnos.
  • Toda historia tiene un claro comienzo, desarrollo y desenlace.
  • Redacta un contenido de calidad y apropiado para cada ocasión.
  • Utiliza la emoción o haz hincapié en los conflictos que ayudarán a enganchar a las personas con la historia. Que quien lo escuche pueda pensar y sentir.
  • Puedes añadir vídeos, imágenes, sonidos y todo lo que tu creatividad idee para hacer más real y más atractiva tu historia.
  • ¡Todo el mundo adora las grandes historias!

Ahora que ya sabes dónde puedes incorporar las historias y los beneficios que pueden tener en el día a día de la organización, ¿cuándo vas a comenzar a preparar y hacer tu storytelling?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

27 febrero, 2017

A la hora del reconocimiento del trabajo bien hecho por los empleados hay personas en los equipos a las que no les gustan las celebraciones en las que se lleva algo de comer a la oficina o en las que se queda todo el equipo para comer juntos fuera de su horario laboral. A veces lo que el jefe siente como un símbolo de celebración y dinámica de reconocimiento laboral, para muchos es más bien un castigo o una obligación.

Antes de nada, creo que es importante reconocer el sentido de por qué celebrar en los equipos:

Celebrar un buen resultado conseguido es lo más habitual. Un cliente ganado, un proyecto que se ha cerrado con éxito, los objetivos cumplidos… todo son motivos de celebración.

Sin embargo, es importante que los miembros del equipo sientan que avanzan, que van logrando metas, que van estando más cerca de los objetivos a conseguir, que van ganando confianza en que se puede llegar a obtener el éxito, etc.  Es la forma de sentir satisfacción en el trabajo diario y por el trabajo bien hecho, reconocimiento laboral.

Según Jennifer Amozorrutia de Great place to Work en México: "Las  celebraciones  contribuyen  a  que  en  las  organizaciones  se  refuerce  la  confianza,  por medio de las muestras de gratitud y reconocimiento hacia las personas, lo que hace que  sientan  que  su  esfuerzo  y  dedicación  son  realmente  valorados  y  se  fortalezca  la percepción  de  apoyo organizacional.

¿Y celebrar incluso si sale mal? no celebraremos pero sí acompañaremos al equipo en la evaluación y aprendizajes de lo que no se alcanzó. No es tanto celebrar que algo no salga como esperábamos, sino que sí lo hagamos a lo largo del camino en lo que se va consiguiendo fruto del trabajo y esfuerzo o de la dedicación, de esta forma sabremos mejor entender y concretar lo que no salió bien, con el fin de poder aprender del error.  

Lo que sí es importante, es que las celebraciones sean:

Oportunas. Una celebración es  un reconocimiento laboral y debe darse en el momento que sucede. Es como participar en un concurso y que nos den el primer premio. ¿Tendría sentido celebrarlo 6 meses después? Es probable que en esos meses hayan sucedido tantas otras cosas que o bien esa celebración sea considerada insignificante, o puede que quede como que no se le dio el aprecio suficiente. Por ejemplo, se puede hacer una celebración del equipo a nivel interno en el momento en el que se logró y después que haya un reconocimiento a nivel de la compañía en general si ha sido algo relevante (por ejemplo en la cena de navidad). Y por supuesto, nunca celebrar antes de tiempo, no sea que al final no haya que celebrarlo…

En la medida adecuada. No es lo mismo ir ganando posiciones respecto al reto a lograr que conseguir el reto. Las celebraciones que se refieren a los avances que se van haciendo pueden ser más sencillos y se puede preparar algo más llamativo para cuando se logre el objetivo planteado.

A gusto de todos. Dicen que no llueve nunca a gusto de todos, pero en un equipo es importante que los miembros se sientan parte. Esto significa que si a algún miembro del equipo no le hace gracia salir a desayunar chocolate con churros cuando ganan un nuevo cliente para su cartera, igual hay que plantearse otras formas de celebrarlo. Es más, se puede consensuar entre los miembros del equipo la forma en la que se van a celebrar los logros que se consigan. Cada equipo tendrá su estilo y sus intereses, como se muestra en este vídeo:

Diferentes a los incentivos. No es lo mismo una motivación externa como puede ser por ejemplo: un premio que se quiera conseguir, un viaje excepcional, un bonus económico…que una celebración con los miembros del equipo por el buen trabajo realizado. Estas celebraciones han de ser una forma de que el equipo se dé un capricho, se sientan más felices en su día a día, se animen, se unan, se reconozcan en su satisfacción, etc. Pueden ser acciones sencillas como ponerse música que les guste, hacer un donativo para cambiar algo de su entorno, ir un día con ropa casual, tener una salida a la naturaleza, invitar a la familia al trabajo a modo de jornada de puertas abiertas, hacer una clase de yoga para todos…En definitiva, cualquier cosa que pueda ser del gusto de todos los miembros del equipo.

Alineadas con la filosofía de la empresa. No todas las celebraciones siguen las políticas o las formas de trabajar o la cultura de la empresa. Por ejemplo, en una empresa en la que es primordial la seguridad en el trabajo para protección de sus empleados, no es una opción hacer una salida en bicicleta sin cascos o por una zona que no esté preparada para ello.

Tras conocer estas características, ¿cómo vas a realizar las celebraciones con tu equipo? ¿Qué vas a tener en cuenta para reconocer el trabajo diario de tu equipo?

Recuerda que el rendimiento de nuestro día a día depende mucho del ánimo con el que realicemos el trabajo diario. Dando reconocimiento obtenemos mejores relaciones, mayor confianza, mayor compromiso y mayor satisfacción.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

7 febrero, 2017

Querido compañero,

¿Cómo practicas el silencio? ¿Qué técnicas utilizas para realizar el silencio?

En mi anterior artículo te hablé sobre claves sobre el uso del silencio, hoy quisiera hablarte sobre algunas técnicas para poder usar de forma efectiva el silencio.

Hablar es algo realmente importante para los seres humanos. A menudo hablar con los amigos es reconfortante; sin embargo, hablar en público o trabajar cara al público nos puede cansar y puede llegar a ser muy desgastante.

Además, dada la cantidad de información y de ruidos que tenemos constantemente a lo largo del día, una de las principales dificultades que estamos teniendo en nuestra sociedad es el poder estar en silencio. ¿Te ha pasado que al subir al coche pones la radio automáticamente? Nos cuesta mucho quedarnos en silencio, con nosotros mismos, sin distracciones.

Por este motivo, es necesario llegar a crear espacios de silencio para volver a conectar con nosotros mismos, para escucharnos e incluso para descansar.

Practicar el silencio es necesario para el desarrollo personal y profesional.

Te propongo 2 técnicas para llegar a conseguir silencio con uno mismo:

  • La primera técnica que te quiero compartir es la técnica que yo practico: La técnica de parada consciente. Los pasos para utilizar esta técnica son los siguientes:
    1. Apaga la radio, la tele, internet, el móvil… cualquier cosa que te pueda distraer porque suene o pueda sonar.
    2. Deja cualquier tarea que estés realizando o cualquier libro que estés leyendo.
    3. Dirígete a algún lugar de la casa donde te puedas sentir tranquilo o vete a ese parque o a ese lugar donde te sientas tan a gusto y tranquilo.
    4. Siéntate manteniendo la espalda recta y los hombros y los brazos relajados.
    5. Cierra los ojos e imagina una cuenta atrás de los números desde el 10 hasta el 0. Es el momento de abrirte a ti mismo.
    6. Realiza un mínimo de 3 respiraciones profundas.
    7. Trata de escuchar y poner atención a tu espacio personal. Si te vienen pensamientos automáticos asúmelos y deja que pasen. Si ocurriera que te aburres reconócelo y permítete vivirlo.
    8. Con los ojos cerrados haz un recorrido por tu cuerpo, como chequeándolo, pues el cuerpo es nuestro mejor aliado para saber cómo estamos. Si notas alguna molestia, dale las gracias por avisarte y continua tu recorrido.
    9. Al finalizar tu recorrido corporal, siente. Pon atención a los tejidos de tu ropa, a lo cómodo del lugar donde estés sentado, al aire que pueda rozar tu piel,…
    10. Y por último, para, quédate sin hacer nada. Solo estar. Sin prisa. Tu cuerpo te avisará cuando esté listo para volver a la actividad.
  • Otras técnicas a practicar en tu vida cotidiana para conseguir mantenerte en silencio y estar cada vez más cómodo con el silencio son las técnicas de relajación, como por ejemplo, la meditación. Según la Wikipedia el término meditación se refiere a un amplio espectro de prácticas que incluyen técnicas diseñadas para promover la relajación, construir energía interna o fuerza de vida (Qì, ki, chi, prāṇa, etc.) y desarrollar compasión, amor, paciencia, generosidad y perdón.

Te dejo el vídeo de una meditación guiada:

Larry Rosenberg en su libro "tres pasos para el despertar", dice que "conocerse a sí mismo es la puerta a la sabiduría y la libertad".

Ahora me gustaría comentarte 2 técnicas para practicar el silencio cuando te comunicas con otros:

  • Juego de la indiscreción.

 Si bien es verdad que la Ley de Protección de Datos (LOPD) no nos permite facilitar información de nuestros clientes sin su permiso, es habitual en nuestra comunicación con nuestros potenciales clientes que hablemos de ejemplos de cómo les ha ido o les va con nuestros productos o servicios a algunos de nuestros clientes actuales. Además, en el trabajo comercial, es importante haber realizado las preguntas idóneas para recopilar la máxima información sobre nuestros clientes, por lo que obtenemos una gran cantidad de datos a nuestra disposición que podríamos utilizar.

El juego de la indiscreción nos ayuda a poner a prueba lo discretos que somos al contar o no contar algún detalle que conocemos de nuestro cliente. Por ejemplo, en la compra de una vivienda, decidir decir o no a nuestro potencial cliente comprador algo que conocemos de nuestro cliente vendedor para favorecer la compra.

Normalmente formará parte de nuestra ética, profesionalidad, conocimiento de la negociación, etc. el saber qué es oportuno decir y no decir.

Esta técnica consiste en:

  • Recopilar toda la información que tenemos sobre una persona.
  • Determinar qué información debo y puedo compartir porque es importante y útil.
  • Determinar qué información no debo pero puedo compartir si lo necesito.
  • Determinar qué información no puedo compartir aunque lo necesite.
  • Asegurarse de no decir lo que no corresponde, una vez que lo tenemos presente.

¿Qué no contarías a tus clientes? ¿En qué momento te mantendrías en silencio?

  • Morderse la lengua.

A veces sentimos el impulso de hablar o de responder inmediatamente porque nos incomoda un silencio. Sin embargo, como hemos visto, hay momentos en los que es importante dejar que el cliente tome su tiempo para reflexionar, para comprender, para tomar decisiones, o simplemente, para escucharle de forma plena.

En esos momentos en los que no podemos contenernos, practica la técnica de morderte la lengua o apretar la mandíbula y contar mentalmente hasta 10. Asegúrate que la expresión de tu rostro no se modifica. Puedes practicar delante de un espejo.

De esta forma podrás aplacar la impulsividad de dar respuestas inmediatas y tendrás tiempo de plantearte si lo que vas a decir es más oportuno o mejor que el silencio.

¿Qué otras técnicas conoces para practicar el silencio?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, os dejo un vídeo que habla de ¿Cómo introducir el silencio y la meditación en la vida cotidiana?

Después de lo que te he compartido ¿cómo vas a mejorar la práctica de tu silencio personal? ¿Y para llevar a cabo el silencio en tu comunicación? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Es curioso que cada nuevo año comenzamos diciendo:  "le pido al año nuevo…" Y yo he aprendido en la dirección de personas y con todo en mi vida, que primero hay que dar si queremos recibir.

Dar para recibir Diseñado por Freepik

Podemos esperar que las cosas nos caigan del cielo, o que las encontremos por azar. Sin embargo, nos será más fácil conseguir aquello para lo que nos hayamos puesto en acción. Ir dando pasos hacia nuestros objetivos y nuestros sueños.

Os planteo tres preguntas:

  1. ¿Qué quiero conseguir este año?
  2. ¿Qué voy a comenzar a hacer para lograrlo?
  3. ¿Qué necesito empezar dando para recibir lo que deseo?

 

Podemos empezar ofreciendo lo básico, como puede ser:

Dar amor. Pedimos que nos amen, sin embargo, se nos llena mucho más el corazón de satisfacción cuando damos amor con generosidad, cuando nos damos también a nosotros mismos nuestro amor pues fortalece nuestra autoestima. Por eso, comencemos el año queriéndonos y queriendo a los que tenemos a nuestro alrededor. ¿Estás poniendo amor en lo que haces?

Dar estabilidad. En este entorno tan incierto, necesitamos un poco de seguridad. Una seguridad que desde la cual poder seguir investigando, desde la que atreverse a hacer cambios, desde la que luchar, porque tenemos el colchón en el que caer si las cosas no salen como queremos. Una forma de dar estabilidad es cuidar aquello que nos da paz, ya sea un espacio físico o a una persona que tenemos en nuestro entorno. Y por supuesto, como dice Maslow, hacer lo posible para mantener nuestra base económica o nuestra salud. Sentir inestabilidad nos hace ser mucho más ineficientes, por lo que en la medida que podamos, proveamos de estabilidad a quienes nos rodean. ¿Estás dotando de estabilidad a tu entorno?

Dar recursos. A veces exigimos a los demás antes de dotarles de las herramientas o recursos que necesitan para poder lograr lo que les pedimos. Sobre todo, cuando llega alguien nuevo a nuestro equipo queremos rápidos resultados. Si tenemos de verdad bien preparado su proceso de bienvenida, su acogida, su mentor y todos los materiales que vaya a poder necesitar, será operativo mucho antes. ¿Estás facilitando los recursos necesarios para lograr los objetivos?

Dar tiempo. Dar a los demás y a las cosas importantes nuestro tiempo. El tiempo es lo más preciado que tenemos. A qué lo dediquemos será nuestra responsabilidad y de ahí obtendremos nuestros resultados. Que no te arrepientas por no haber hecho o por no haberle dedicado el tiempo necesario. ¿Qué tiempo le prestas a lo que de verdad importa?

Dar lo mejor de ti. Hablamos mucho de talento en estos tiempos. Puede que no hayas descubierto en qué eres talentoso o puede que sí. En cualquier caso, revisa tus fortalezas y ponlas al servicio de los demás y al tuyo propio. Así irás encaminado a la excelencia. ¿Le pones lo mejor de ti a cada uno de tus actos?

Dar alegría. Esto es como un propósito de año nuevo: haga lo que haga o lo que tenga que hacer, me propongo hacerlo con el mejor humor, con entusiasmo, con una sonrisa. Mi abuelo decía:"si tiene remedio, para qué enfadarse y si no lo tiene, para qué enfadarse". Pues eso, ¡a llevarlo con optimismo!¿Cómo te tomas la vida, cuál es tu actitud ante lo que te depara?

Os dejo este vídeo, como ejemplo de que dar, que es la mejor medicina para recibir lo que deseamos.

¿Qué vas a comenzar a dar tú este año? Empecemos con fuerza y energía. Que no falte la ilusión por superarnos y por cumplir nuestros sueños.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

 

19 diciembre, 2016

Querido compañero,

¿De qué manera preguntas? ¿Qué técnicas para hacer preguntas empleas?

Ya te compartí en mi anterior artículo claves para hacer preguntas poderosas. Hoy quiero compartirte 3 técnicas para hacer preguntas poderosas.

Técnicas para saber hacer preguntas poderosas

Técnica del cuchicheo

Esta técnica para hacer preguntas tiene en cuenta que cada persona es un territorio por descubrir y además, para practicarla es necesario:

  • Determinar las preguntas que quieres hacer. ¡Prepárate! y prepara las preguntas que vas a realizar.
  • Practicar la indagación apreciativa. Que se note que tenemos aprecio real por la persona, poniendo en valor a la persona.
  • Realizar las preguntas dejando tiempo para contestar. No interrumpas mientras habla.
  • Hacer que sea una experiencia agradable para ambos.
  • Y antes de acabar la conversación plantéate: ¿tengo toda la información? ¿qué más necesito saber?

 

Técnica de la caja de cambio de las preguntas

El orden para saber preguntar es muy importante. Al realizar la indagación sobre lo que nos interese hemos de llevar un orden. Conforme nos vayamos ganando la confianza del otro o vayamos entrando en materia, podremos ir haciendo preguntas más personales o controvertidas.

Con esta técnica para hacer preguntas nos garantizamos que la persona se vaya abriendo y le vayamos animando a que nos cuente más.

  • 1ª y 2ª marcha: hagamos preguntas que comiencen por conjunciones adverbiales como: ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Quién? Serían preguntas de carácter general.
  • 3ª y 4ª marcha: realizar preguntas que empiecen por ¿cómo?
  • 5ª y 6ª marcha: serían las preguntas que comienzan por ¿por qué? y ¿para qué? Serían preguntas más privadas o personales.

 

Técnica global para saber Preguntar de Poppelmonde y Wyffels 2008

Hacer la pregunta adecuada en el momento justo, no solo es una cuestión técnica, sino más que todo una sabiduría práctica que se logra con la experiencia. Esta técnica propone:

  1. Enfocar la atención en la esencia del asunto. ¿Qué les parecieron los resultados? ¿Qué les llamó más la atención?
  2. Cuestionarnos nuestras preguntas. ¿Cómo formularíamos mejor esta pregunta?
  3. Estrategia. ¿Hemos investigado todas las alternativas? ¿Tenemos un orden?
  4. Claridad, transparencia y cuidado. ¿Todas/os comprenden este razonamiento? ¿Hablamos de lo mismo?
  5. Definiciones y significados. ¿Qué es ‘x’? ¿Qué quieres decir con ‘x’?
  6. Importancia y relevancia. ¿Es este el argumento de mayor peso?
  7. Ejemplos y contraejemplos. ¿Puedes dar un ejemplo?
  8. Investigación deductiva, argumentación y demostración, reflexión lógica y conclusiones. ¿En qué te basas para decir eso?
  9. Investigación de antecedentes lógicos y lo que se toma como ‘verdadero’ (suposiciones). ¿Es verdad / correcta esta suposición, por qué?
  10. Implicaciones y consecuencias. ¿Las consecuencias son deseables?
  11. Consistencia (lógica interna) y coherencia. ¿Esto no se contradice con lo dicho anteriormente?
  12. Preguntas informativas, de contexto, hechos o experiencias. ¿Ya sabemos suficiente?
  13. Consenso. ¿Estamos todas/os de acuerdo?
  14. Especulación, creatividad e hipótesis. ¿No podría ser así…?
  15. Verificación, comprobación o falsificación. ¿Cómo podemos saber si es cierto?
  16. Preguntas respecto a puntos de vista, posiciones, perspectivas y cambio de perspectivas. ¿Qué pensaría ‘x’ de eso?
  17. Analogías y metáforas. ¿Con qué lo podrías comparar?
  18. Honestidad intelectual. ¿Esta respuesta te conviene por alguna razón?
  19. Formalización. ¿Podemos definir una regla o procedimiento para esto?
  20. Sintetizar, ir cerrando, recapitular. ¿Qué podemos concluir?
  21. Meta - Conversación. ¿Qué hicimos bien y debemos continuar haciendo una próxima vez? ¿Qué no hicimos bien y debemos evitar?

 

¿Qué otras técnicas utilizas para realizar preguntas poderosas?

Te recuerdo una frase de Thomas Louis Berger: “El arte y la ciencia de hacer preguntas es la fuente de todo el conocimiento”.

Con el fin de complementar las técnicas para hacer preguntas que he comentado, te dejo un vídeo que te habla de escuchar y preguntar de forma eficaz:


 

Después de estas técnicas para hacer preguntas que he compartido ¿cómo vas a mejorar las técnicas que utilizas para hacer preguntas?  ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

12 diciembre, 2016

Hace tiempo que se ha vuelto a poner en alza el tema de los valores en las organizaciones. También en la calle se escucha de nuevo la importancia de retomar valores esenciales.

Muchos valores y mucho que poner en valor para una mejor convivencia. Pero, ¿para qué queremos los valores?

valores

 

Podemos definir los valores como las cualidades que consideramos estimables y que nos permiten discernir entre lo que es correcto y lo que está bien respecto a lo que no, al menos para nosotros. Representan nuestra predisposición a actuar y están bajo nuestros comportamientos.

Comenzaré por decir que los valores son personales, pueden ser morales, éticos y pragmáticos, estar relacionados con el bienestar común, con las relaciones sociales, familiares, grupales, valores emocionales, etc… De ahí, que extrapolemos los valores compartidos por las personas a las empresas, porque al final, lo que tratamos de hacer es dar al grupo de trabajo una idea de lo que está bien y lo que no, de aquello que es importante para la empresa y que no lo es en su forma de proceder. Los valores pueden sustituir las normas de funcionamiento, como dicen en WorkMeter al explicar la dirección por valores.

Por otra parte, los valores son ideales, subjetivos y aunque puede ser que todos comprendamos lo que sugiere la palabra "respeto", seguro que si nos ponemos a definirlo cada uno de nosotros le aportará matices diferentes. Por ejemplo, respeto por autoridad versus respeto desde la tolerancia o respeto desde la aceptación.

Y si son algo intangible, ¿para qué son importantes en la organización? No por ser intangible no es algo valioso en la organización. Al final, los valores marcan la cultura de la empresa. Por ejemplo, si uno de los valores que queremos trasladar a la empresa, que queremos que se sienta y se viva en la empresa es la creatividad y la innovación, habremos de determinar qué formas de trabajar son válidas para fomentar esa creatividad y qué prácticas no son válidas. Una práctica no válida en espacios creativos y de innovación sería  el exceso de burocracia o las rutinas. Una práctica válida sería invertir en nuevas ideas o permitir la flexibilidad.

Por lo tanto, la clave de los valores está en cómo los definimos y cómo los bajamos al día a día. Y lo siguiente más importante, es que sean compartidos por los miembros de la empresa porque los valores no son de la empresa, son de las personas que la componen.

La controversia está en quien los define: ¿La dirección, todos los miembros de la empresa, el consejo de administración…? Las empresas las componen las personas y cada una tendrá sus propios valores. En la creación de la empresa es sencillo saber quién ha de definirlos: los creadores. Sin embargo, cuando la empresa ya está en funcionamiento, ¿a quién le preguntamos? Hoy en día, creo que es acertado hacer partícipe a todas las personas, al menos para que nos digan cuáles creen que son los valores y desde la dirección chequear si es lo que queremos que sea o si creemos que se ha de cambiar, y también, marcar las estrategias para alinear a los equipos en los valores.

Muchos cambios culturales, y más en estos momentos en los que estamos ante la transformación digital de las empresas, han de venir sustentados por los cambios en los valores de la organización.

Os dejo algunas pautas sobre los valores en las organizaciones:

Los valores han de definirse. Para evitar controversias, es mejor dejar por escrito los valores que son claves en la organización. No más de 5-7 valores. Es importante que vayan alineados con la misión y visión de la empresa por una cuestión de coherencia.

Se pueden modificar. Las empresas evolucionan y a veces esta evolución se debe a la llegada de personas nuevas que traen aire fresco a las organizaciones. Estas personas aportan sus valores propios que si nos gustan, podemos acogerlos como parte de los valores de la organización. Cambiemos los valores cuando sea oportuno, revisémoslos paulatinamente, actualicémoslos y veamos si son los más favorecedores para conseguir la misión, visión y objetivos de la empresa.

Hacerlos tangibles a través de formas de actuar. Han de permitirnos tomar decisiones. Por ejemplo, nos paga un cliente de más por error o porque le hemos dado la vuelta mal sin darnos cuenta. ¿Qué hacemos? No decimos nada porque hemos salido ganando o avisamos al cliente y le devolvemos la diferencia. Si para una empresa un valor fundamental es la honestidad, no se le ocurrirá jamás aceptar el pago de más de un cliente.

Utilizarlos en la selección de personas. Si los valores son importantes para la empresa, será mejor preguntar por ellos a las personas que vayan a formar parte de ella, no? Es más fácil y nos sentiremos más cómodos trabajando en empresas en las que los valores estén alineados con los nuestros personales. De hecho, suele ocurrir que las personas se van de las empresas por no estar de acuerdo con la forma de proceder en la empresa, por las políticas que siguen o porque no han "encajado". En este caso, no está de más revisarnos los valores porque no podemos vivir mucho tiempo en contra de nuestros valores.

Para acompañar este artículo os dejo con Simon Dolan, que nos habla en profundidad sobre los valores, el comportamiento de las personas y las emociones, todo cuestiones a tener en cuenta en las empresas y en nuestra vida.

 

¿Cuáles son tus valores? ¿Qué comportamientos de tu día a día encajan o son congruentes con tus valores? ¿Sabes cuáles son los valores de la empresa? ¿Cambiarías alguno de los valores que se viven en la empresa?

Si necesitas ayuda para revisarlos, cuenta con 2miradas. Haz tangible tus valores.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

5 diciembre, 2016

Querido compañero, ¿Sabes cómo preguntar? ¿Cómo haces preguntas? ¿Qué tienes en cuenta a la hora de hacer preguntas?

cómo preguntar Designed by Freepik

Una de las habilidades necesarias hoy en día tanto en nuestra vida personal como profesional es el Saber Preguntar: cómo preguntar. De hecho, el arte de hacer preguntas o mayéutica definida en los tiempos de Platón y Sócrates, ha llegado a nuestros días a través de una técnica que hoy está de moda: el Coaching, en el que se habla de preguntas poderosas.

Daniel Goleman considera que el principal error que cometen las personas con escasas habilidades sociales es que intentan dirigir la conversación o el comportamiento del otro demasiado pronto y no sintonizar con su marco de referencia. Tratan de cambiar de tema bruscamente y dan sus opiniones o se muestran en desacuerdo pronto, antes de que se haya creado una sintonía adecuada con los demás.

Para evitar este error, al relacionarnos con los demás es importante tener en cuenta sus sentimientos, procurando no provocarles emociones desagradables (que llevarían a rechazarnos) y contribuir en lo posible a que experimenten emociones satisfactorias (que ayuden a sentirse bien consigo mismas y con nosotros).

Este aspecto es útil tanto a nivel personal, en nuestras relaciones diarias con las personas de nuestro entorno, como a nivel profesional, porque de esta forma será más fácil que compren nuestros productos y servicios.

Según Carnegie hemos de mantener conductas que nos ayudan a resultar agradables a los demás y predisponerlos a nuestro favor.

Para resultar más agradables a ojos de los demás podemos:

  • No criticar.
  • No llevar la contraria, no entrar en confrontación.
  • Hacer elogios sinceros.
  • Destacar los puntos de acuerdo con el interlocutor.
  • Evitar discusiones.
  • Tener presentes las expectativas de los demás sobre nuestro comportamiento, lo que esperan de nosotros, para poder adaptarnos y que no nos sorprendan los resultados.

Ya Albert Einstein decía: “lo importante es: no dejar de cuestionarse”.

¿Por qué saber cómo preguntar es una habilidad a desarrollar? Saber cómo preguntar lleva a poder recabar toda la información necesaria para poder cumplir las  expectativas de nuestros clientes e incluso superarlas. Nos predispone a enfocarnos en el cliente facilitándonos la empatía. También nos permite averiguar las verdaderas necesidad o necesidades de los clientes. Y nos puede llevar a realizar cierres de ventas o acuerdos con nuestros clientes.

Algunas claves a la hora saber cómo preguntar:

  • Haz preguntas para ayudar al otro a descubrir por sí mismo la respuesta. Esta nueva información acelera sus resultados.
  • Haz preguntas orientadas hacia el futuro y soluciones. Esto ayuda a enfocarnos en el logro de objetivos y en la toma de responsabilidades.
  • Espera paciente la respuesta. Cada uno tenemos nuestro tiempo de procesar la información y de responder a la misma.
  • Sé cortés y respetuoso a la hora de formular preguntas.
  • Cuida los términos, tecnicismos y las formas de expresión. Adáptate a tu interlocutor.
  • Evita preguntas insustanciales.
  • No preguntes aquello que puedes averiguar por ti mismo, salvo que tengas dudas o quieras verificarlo.
  • No supongas, asegúrate preguntando.
  • Si no entiendes la respuesta, vuelve a preguntar.
  • Sé preciso, concreto y claro, evita ambigüedades.
  • Encuentra el momento oportuno, el lugar, el entorno, según la disposición en que se encuentre el interlocutor.
  • Ten en cuenta los intereses, la personalidad, las expectativas y la forma en que cada cual se relaciona con los demás y, en particular, al que se le va a preguntar.

¿Qué otros aspectos tienes en cuenta a la hora de formular preguntas?

Te recuerdo una de mis frases: “ La calidad de las respuestas que recibes refleja la calidad de las preguntas que haces”.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo 10 preguntas poderosas que espero sepas contestar:

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar cuando hagas preguntas? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo? ¿Cómo vas a contribuir a que las personas de tu entorno experimenten emociones más satisfactorias?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

 

 

 

 

28 noviembre, 2016
Comentarios desactivados en Tipo de líder: Cómo te ven en tu entorno

Muchas veces hemos oído decir frases como "a este jefe no se le puede molestar porque muerde", o "más que un jefe es como un colega" o "se le ve muy ocupado siempre ahí metido en su despacho". Cada persona y cada jefe o líder inspira con su tipo de liderazgo una sensación que después conlleva un comportamiento por nuestra parte hacia esa persona o tipo de líder.

Ahora bien, por mucho que nos disguste reconocerlo, si alguien siente "eso" hacia nosotros como lideres ¡es por algo! Por el tipo de líder que somos.

Tipo de lider: Como te ven como liderDesigned by Freepik

Yo no sé si todos buscamos ser el mejor jefe del mundo, como fue el caso de Dan Price en EEUU, pero desde luego creo que sí hemos de tratar de actuar de la mejor manera para que seamos de utilidad al equipo en lo personal y en lo profesional, en lo emocional y en lo racional. Al final, cuanto mejor estemos todos trabajando, mejores resultados tendremos.

Por eso hoy, cómo lideres, quiero invitaros a chequear qué inspiráis a vuestros equipos o a las personas de vuestro entorno. Os dejo algunas opciones sobre expresiones que podemos decir de los jefes, que pueden decir los demás de nosotros o que tipo de líder somos:

"Le tengo miedo". Esta expresión es más habitual de lo que parece. Es la sensación que desprendemos cuando estamos a la que salta, cuando vamos con el palo ante los errores, cuando dejamos de escuchar y mostrar empatía por el otro. Suele ir acompañado de agresividad verbal y mostrase muy tajante e inflexible. Ahora que puede que solo sea perro ladrador y por dentro sea una muy buena persona. Este tipo de líder, esta forma de actuar, suele ser un mecanismo de defensa.

"Es un pedazo de pan". Hay personas a las que se las ve con una dulzura o encanto, que a veces puede parecer debilidad o vulnerabilidad, pero que hace que no puedas hablar mal de él o ella. Algunas personas creen que este tipo de lideres que son todo amor no ponen los puntos sobre las íes o no tienen las agallas para responder ante situaciones. Sin embargo, ¿eso podríamos decirlo de una madre amorosa?

"Es un/a trepa". Este es el tipo de líder al que se le ve codearse con los superiores con los que es todo amabilidad pero que luego exige a los colaboradores y demás miembros del equipo, porque ha de tener éxito, y a veces, esto puede llevarle a apropiarse del buen trabajo de los demás para llevarse las medallas.

"Está en su mundo". Es el tipo de líder que delega y confía, que deja hacer y se va a su despacho, a su mundo, a sus cosas. A veces pierde un poco de perspectiva de la realidad o de lo que pasa en el día a día de su equipo.

"Él/ella lo sabe". Hay un tipo de líder al que nos gusta acudir porque nos da la respuesta que buscamos,piensa en la solución más idónea o nos da las pistas certeras para encontrarla nosotros. Es esa persona que desprende sabiduría y aunque se dedique a lo suyo, sabe cómo ayudar.

"Es lo que diga la norma". Hay algunos jefes que parece que no tengan criterio propio. Es lo que diga la norma o la política de la empresa. Es un "yo no puedo hacer nada porque aquí las cosas son así". Y es absolutamente fiel a esa norma pese a quien pese, incluso aunque sea a sí mismo.

"El majete". Este jefe es la persona que está contigo, que te hace reír, que genera un ambiente alegre, que habla con todos y que se lleva bien con todos. Prefiere ser el colega antes que el jefe y eso pesa cuando hay que tomar decisiones. El equipo puede no tomarle en serio cuando se trata de hacer lo que él sugiere.

"Porque lo digo yo". Éste tipo de persona actúa por su autoridad o más bien por el poder que cree tener. El puesto para él es lo que marca la diferencia, dejando claro que él es el jefe y los demás subordinados. Él sabe más que nadie y las cosas son como él dice.

"El/la conciliador/a". Es quien pone paz en los conflictos, quien calma los nervios y para un momento para marcar la estrategia a seguir. Es bueno poniendo orden, se puede acudir a él y suele ser justo.

Con el fin de complementar lo que os he compartido, os dejo un vídeo donde se habla de otros tipos de jefes:

https://www.youtube.com/watch?v=dvNgswMMqmk

Seguro que conoces más casos o tipos de líder. Lo importante es que tú puedes tomar conciencia de cómo actúas y elegir la forma en la que tratar a los demás según quieras que te vean.

Además, puede que no nos mostremos de una de estas formas en todo momento, que dependa de las personas con las que nos relacionamos. Podemos ser un encanto con unos y muy rígidos con otros. Revisa por qué ocurre así, ¿qué tienen esas personas para que te comportes de una forma u otra? ¿Cómo te sientes tú frente a ellas? ¿Cómo quieres ser? ¿Qué puedes comenzar a cambiar?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills