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Seguramente en varias ocasiones has dicho “no puedo” y/o te has visto envuelto en situaciones que sentías que te superaban, que las valorabas como complicadas o difíciles. En consecuencia, tus acciones mostraban comportamientos que ni tú pensabas que adoptarías.

resiliencia 

En los momentos en los que nos vemos desbordados, una de las diferentes herramientas que podemos poner en práctica es saber que los seres humanos tenemos capacidad de resiliencia.

El concepto de resiliencia se ha extrapolado del ámbito industrial a la psicología y se puede definir, siguiendo la R.A.E., como “la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”. Es decir, que todos nosotros tenemos la capacidad, en mayor o menor medida, de superar situaciones que nos mantienen en un estado de incertidumbre y desasosiego. Sabiendo esto, ¡podemos con lo que nos echen!

Es importante saber que la capacidad de resiliencia tiene varias ventajas y una muy importante es: se puede entrenar. ¿Cómo?

  • Analizar y aceptar la situación. Conocer los hechos, separar las partes diferenciables que podrían tener soluciones distintas, aceptar y asumir lo que es y lo que no es. Tomar responsabilidad en lo que esté en nuestra mano y pedir ayuda en lo que no, buscando facilitadores en las áreas que no dependen de nosotros.
  • Con una mentalidad superadora. Esta mentalidad de crecimiento fue así descrita por la profesora en psicología Carol Dweck, que como resume Juna Albert en su libro “Feliz Vida”, es un estado mental en el que se generan creencias positivas sobre uno mismo y sobre el universo, permitiendo tomar una perspectiva de valentía y confianza, utilizando la curiosidad para superar el miedo a lo desconocido. Cuando actuamos con optimismo auténtico es cuando elegimos construir esta mentalidad superadora.
  • Planteando alternativas. Resistirnos puede hacer que nos rompamos mientras que movernos al son que tocan nos permite seguir avanzando más o menos rápido, más o menos estilosamente, más o menos acertados. Pero si tenemos claro cuál es el objetivo, el deseo de superación, ¡podemos probar numerosas opciones para alcanzarlo!
  • Mantener el foco en que podemos superarlo, en las soluciones,  manteniendo la esperanza y siendo firmes en nuestra decisión de conseguir aquello que queremos, lo que queremos resolver.
  • Relativizar, desdramatizar, incluso reírse de la situación, aunque sea con ironía, nos libera de peso emocional.
  • Actitud de oportunidad para afrontar retos en lugar de victimismo, extrayendo el aprendizaje y realizando una buena gestión del fracaso, porque ser consciente de un error nos acerca más a un éxito.

Y como colofón a este post os dejo una canción, porque para desarrollar la capacidad de resiliencia es necesario también tener momentos de autocuidado y relajación, para poder seguir superando todo lo que la vida nos depare. ¡Que la disfrutéis!

 

 

 

 

¿En qué nivel está tu capacidad de resiliencia?

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

 

 

Querido compañero,

¿En qué te basas cuando utilizas el Coaching?

 

 

El Coaching y 2miradas

 

Hoy quisiera hablarte del Coaching: de los modelos, condiciones previas, bases del coaching en 2miradas y lo que es imprescindible.

Modelos de Coaching

Podemos hablar de diversos tipos de coaching según el enfoque teórico que se utilice. Algunos de los más destacados pueden ser: 

  • Coaching sistémico, cuando se trabaja con el individuo y/u organización, teniendo en cuenta todos los elementos y variables que le rodean, los sistemas a los que pertenece;
  • Coaching Ontológico de Rafael Echevarría. Está basado en el diálogo y en el lenguaje que utilizamos cuando nos expresamos.
  • Coaching con PNL o Programación Neurolingüística, en el que predominan el empleo de las técnicas procedentes de la PNL, etc.

 

Condiciones Previas

Para comenzar un proceso de coaching se deben valorar una serie de condiciones previas que en buena parte dependen de la preparación y capacitación del coach (o quien utilice la técnica) para afrontar una conversación de coaching. 

  • Tener expectativas positivas, confiar en tu interlocutor/a y en su potencial, aunque aún no lo haya demostrado.
  • Involucrar a tu interlocutor/a.
  • Construir una relación y un entorno basado en la confianza.
  • Ver a tu interlocutor/a como una persona ingeniosa y completa que es capaz de más.
  • Enfocarse en las experiencias de tu interlocutor/a y no en las tuyas.
  • Construir una relación adulto – adulto.
  • Construir una relación “ganar – ganar”, una relación basada en la igualdad.
  • Confiar en el hecho de que las personas son capaces de generar sus propias soluciones.

 

Bases del Coaching que desarrollamos en 2miradas: 

  • Orientación al logro.
  • Orientación a futuro.
  • Orientación a soluciones.
  • Orientación a la acción.
  • Qué quieres conseguir y cómo hacerlo tú.
  • Preguntas.
  • Empatía.
  • Potenciar compartiendo.
  • Aprendizaje de la experiencia.
  • Apoyarse en los puntos fuertes.
  • Automotivación.
  • Celebración.

 Lo que es imprescindible:

  • Compromiso, cuya base es “Querer lograr”. Mantener el deseo y la inquietud por conseguir los objetivos, así como la voluntad para ponerse en marcha.
  • Responsabilidad personal. Gracias al proceso de preguntar e involucrar al coachee en sus decisiones, el proceso de coaching eleva la auto-conciencia y el sentido de control personal. Tener claro que es uno mismo quien ha de hacer el camino hasta llegar a la meta.
  • Auto-descubrimiento. Cuanta más apertura y honestidad para con uno mismo, más rápido será el proceso. Mirar en tu interior, cuestionarte, mirar al exterior, volver a cuestionarte, e integrar las alternativas, probar las opciones desde el convencimiento. Son todas invitaciones a nuestro autoconocimiento y la base para crecer.

Tenemos que responsabilizarnos de nuestros resultados. Si haces siempre lo mismo, obtendrás los mismos resultados. Si quieres otros resultados, habrás de cambiar algo, ¿verdad?

¿De qué otras formas desarrollas Coaching? ¿Qué es imprescindible para ti cuando realizas procesos de Coaching?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Hemos hablado muchas veces de la necesidad de fluir, de ser como el bambú que puede llegar a tocar el suelo si hay un vendaval y que puede volver a enderezarse cuando sale el sol. Es decir, se mueve al son de las inclemencias del entorno manteniendo sus cualidades y utilizando de la mejor forma sus recursos.

fluir_bambu

El sentido de fluir, para mí, tiene una connotación de armonía en cualquier circunstancia, de disfrute de la vida en cada momento. Incluso nos proporciona una mayor energía en nuestro cuerpo, que se mantiene en continuo movimiento, como nos cuentan desde la kinesiología y el Jin Shin Jyutsu.

Mihaly Csikszentmihalyi, psicólogo húngaro, definió el concepto de flow (fuir o estado de flujo) como la capacidad de concentrar la energía psíquica y la atención en planes y objetivos de nuestra elección, como comenta en la entrevista que le hace Eduard Punset.

¿Alguna vez te has sentido tan centrado en la tarea, en la conversación con un amigo, en la que parecía que no hubiera más mundo alrededor (estabas como en una burbuja) y cuando has mirado el reloj te has dado cuenta de que han pasado incluso horas?

Se ha comprobado que estas experiencias óptimas de disfrute pueden darse en cualquier situación, incluso en el trabajo. Y como nos cuenta Ovidio Peñalver en su libro Emociones colectivas, hay una serie de elementos necesarios para que se produzcan las experiencias óptimas de disfrute:

  • Actividad desafiante que requiere de nuestras habilidades para desarrollarla.
  • Alta concentración en lo que hacemos.
  • Metas claras y retroalimentación (feedback) inmediata de cómo vamos en su consecución.
  • Alta capacidad para involucrarse sin sensación de esfuerzo. No hay miedo al fracaso.
  • Despreocupación por perder el control.
  • Pérdida de la autoconciencia. Nos olvidamos de nosotros mismos.
  • Alteración en la sensación del tiempo.

Podríamos decir que es la forma de vivir el aquí y ahora, con conciencia y permitiéndonos perder la consciencia deleitándonos con lo que estemos haciendo. ¿Y cómo se hace?

Profundizar en técnicas de control mental como el mindfullness, que nos permite mejorar nuestro estado de concentración y volver al presente, descartando los pensamientos del pasado y del futuro, o los ajenos a lo que estemos haciendo en ese momento.

Parar y relajarnos. Observarnos en lo que estamos haciendo en ese momento, tomando conciencia, poniendo los pies en la tierra, escuchando al otro si estamos en una conversación o a nosotros mismos relatando lo que estamos haciendo y los pensamientos que nos llegan sobre lo que estamos haciendo, conectándonos cómo nos sentimos en ese momento, detectando el olor, el sabor, el tacto de lo que tengamos entre manos y del ambiente.

Y como decía Mihaly, para fluir más es esencial prestar más atención a lo que hacemos desde la mañana a la noche, y tratar de averiguar qué cosas nos hacen sentir mejor y qué cosas nos hacen sentir peor en la vida. Después, intentar organizar nuestra vida de forma que empecemos a hacer más de aquello que nos hace sentir mejor y menos de lo que nos hace sentir peor, como contaba en la entrevista que le hicieron desde Neuronilla.

¿Quieres fluir y disfrutar de la vida?

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

La semana pasada os hablé de lo que yo entiendo por coaching y os dejé algunas de las características básicas de esta técnica. Hoy quiero profundizar un poco más, en este caso con las competencias del coach.

Para algunos el coaching se convierte en una filosofía de vida e incorporan las competencias a su día a día. Incluso, cada vez más se valora la importancia de adquirir estas competencias en los puestos de dirección de equipos, encontrándonos numerosas formaciones de lo que se llama “líder coach”.

coaching

¿Y qué competencias son?

La European Mentoring and Coaching Council (EMCC) determina una serie de competencias  que ha de tener el coach, que están relacionadas con la propia práctica del modelo de coaching, la forma de llevarlo a cabo y el compromiso con el desarrollo personal.

Sin embargo, cada escuela determina las que considera imprescindibles y cada coach explora en su desarrollo en la práctica aquellas que considera que tienen mejores resultados. Por mi parte os quiero dejar algunas de las que considero más importantes:

  • Creer que puede. Como decía Henry Ford “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”. Un coach ha de creer en su coachee y en que lograr su objetivo  es posible y se asegurará de que así sea acompañando en la determinación de los objetivos para que éstos estén bien definidos (por ejemplo, con la técnica SMART-E). ¡El coach puede ser el mejor fan!
  • Confianza. La relación de coaching ha de estar basada en la confianza, una confianza que podrá facilitarse, por ejemplo, atendiendo a la confidencialidad de los procesos, propiciando un entorno de seguridad que permita la prueba y error, la duda, el descubrimiento, la transformación…
  • Comunicación. Como el coaching se realiza en base a una conversación en el que prima la escucha y la pregunta, la comunicación ha de ser transparente, clara, transcendente, sin juicio, asertiva, constructiva, retadora, retroalimentada, con conciencia y coherencia entre el lenguaje verbal y no verbal. En cualquier caso, adaptada al interlocutor.
  • Potenciar. Extraer las mejores capacidades, fortalezas  y cualidades para que el coachee se despliegue en su máxima plenitud, con sus mejores recursos y respuestas, con las herramientas que le permiten avanzar de forma más ágil y facilitadora. El reconocimiento de todo esto es fundamental.
  •  Adaptabilidad. Flexibilidad para acompañar de la forma más adecuada a cada uno de los coachees en sus distintos ámbitos, con sus diferentes tipologías y motivaciones, con sus tiempos y ritmos, con sus creencias, con sus mapas mentales...
  • Capacidad de análisis y síntesis. La capacidad para realizar una indagación apreciativa, para profundizar, temporizar, facilitar la evaluación de prioridades, determinar las áreas y contextos en los que se muestran ciertas actuaciones y/o recursos, bloqueos, etc. Y también, capacidad de resumir, concretar y sacar conclusiones.
  • Orientación a resultados. Acompañar en la forma de llegar a los objetivos deseados, abriendo posibilidades y opciones, verificando la motivación a la consecución y el compromiso por conseguirlo, apoyándole para que se mantengan los propósitos también en los momentos más bajos o menos propicios.
  • Apertura. Cada coach necesita vaciarse de sí mismo para llenarse del otro. Y ese llenado puede ser muy diferente a cómo es uno mismo, con lo que el coach podrá acompañarle solamente desde la aceptación completa del coachee, evitando los filtros, ruidos o diálogos internos que puedan etiquetar una actuación o a la propia persona. Es apertura para lograr la máxima comprensión del otro desde él y también para facilitar alternativas con creatividad.
  • Idoneidad. Capacidad de encontrar la pregunta oportuna en el momento oportuno. Saber utilizar el modelo, la técnica, la herramienta, la filosofía más adecuada para la necesidad presentada por el coachee, la que permite superar obstáculos de la forma más sencilla, la que permite el descubrimiento y el cambio para tener sobre lo mismo una nueva perspectiva.

¿Creéis que podemos entonces aplicar estas competencias a los directivos, responsables y jefes de equipos? ¿Qué pasaría si las incorporamos? ¿Nos entrenamos como líderes coach?

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Hoy el coaching es una técnica manejada ya por muchos y también sigue siendo desconocida para otros.

Por este motivo, quería aportar desde la humildad de mi conocimiento, lo que para mí es el coaching.

¿Qué es el coaching?

El coaching profesional, según la ICF (International Coach Federation), consiste en una relación profesional continuada que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresa o negocios de las personas. Mediante el proceso de coaching, el cliente profundiza en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida.

En mi opinión, el coaching supone acompañamiento a la persona que realiza el proceso desde el momento presente hasta el logro del objetivo (previamente determinado) que desea alcanzar. En este acompañamiento, se pueden incluir herramientas y conocimientos de otras áreas como la filosofía, psicología, antropología, biología, etc. que supongan un apoyo para la persona que realiza el proceso. También el coach deberá adquirir ciertas destrezas y competencias que le capaciten para la realización de dicho camino, que sigue una estructura determinada mediante conversaciones dentro de una relación de confianza.

Por lo tanto, las palabras claves son:

Coaching: es el proceso que se realiza. Como verbo en gerundio supone acción y continuidad. Está enfocado en la consecución de metas desde el presente hacia el futuro, orientado a soluciones y resultados. Existen diferentes modelos a seguir para realizar cada sesión de coaching así como el proceso en su conjunto. Uno de los más conocidos es el GROW, atribuido a John Withmore.

Coachee: es la persona que realiza el proceso. Es el protagonista. Como en un partido de baloncesto, los jugadores son quienes salen a jugar, quienes hacen canasta o falta. De ellos depende el resultado del partido y su compromiso es indispensable para lograr el resultado deseado. Por tanto, el coachee será quien decide jugar su partido y de su dedicación, implicación, apertura, humildad para reconocer y reconocerse, y de su motivación dependerá que consiga sus objetivos. Es, por tanto, muy importante tomar conciencia de la responsabilidad personal que cada uno tenemos sobre lo que nos sucede y lo que ofrecemos.

Coach: es el acompañante. En la terminología anglosajona sería el entrenador, que siguiendo el símil del baloncesto, resulta ser el facilitador, el fan, el apoyo, el estímulo, el cuestionador, el observador, el que ayuda a vislumbrar el objetivo y las alternativas.

Hay diferentes tipos de coaching, dependiendo de la persona y tema a tratar (como el coaching de vida o coaching personal, coaching ejecutivo, coaching grupal), o dependiendo de la metodología en la que se base (como el coaching sistémico, coaching ontológico, etc.).

Sin embargo, en cualquiera de las tipologías se utilizan herramientas esenciales para un proceso de coaching:

  • Acuerdo: para que se dé una relación de coaching debe haber cierto grado de confianza que el coach habrá de ganarse. Para ello, trabajará en la construcción de la relación, comenzando por crear el clima adecuado que le permita sintonizar con el coachee y que éste se pueda abrir a su propio crecimiento personal y desarrollo profesional. Cuestiones como la confidencialidad, el tiempo que se va a dedicar o lo que se quiere alcanzar con el proceso han de quedar claramente determinados y confirmados por ambas partes.
  • Preguntas: la conversación de coaching se basa en preguntas. Se habla de preguntas poderosas porque de lo que se trata es de hacer que el coachee se dé cuenta u obtenga una nueva perspectiva, bien de sí mismo o bien de la situación. El hecho de preguntar lleva al coachee a cuestionarse a sí mismo porque la respuesta está en él. El coach no da respuestas pues nadie conoce mejor lo más adecuado para uno mismo que uno mismo. Os dejo algunos ejemplos utilizados en la práctica.
  • Escucha: es necesaria la escucha completa del coachee, no sólo de las palabras sino de todo su ser. La comprensión del coachee desde lo que éste vive, dejando a un lado prejuicios, creencias personales y escuchar desde la aceptación, en el contexto en el que lo vive el coachee.
  • Feedback: la retroalimentación dentro de la comunicación resulta esencial para generar una conversación eficiente. Permite clarificar y ayudar a que el coachee se clarifique, que descubra creencias, distinciones, eliminaciones del lenguaje que expresa a veces de forma inconsciente o que quizá nunca se haya cuestionado. El coach hace de espejo en el que se refleja el coachee, le pone en valor, abre opciones, celebra con él, potencia sus cualidades y fortalezas.

Con este conocimiento básico sobre el coaching, ¿para qué crees que te puede ser de utilidad?

¿Necesitas un coach?

Cómo líder, ¿quieres conocer esta herramienta? Te acompañamos en su aprendizaje.

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Hoy en día podemos encontrar dos posturas empresariales muy comunes:

1. Las empresas se encuentran en ocasiones poniendo el foco en los objetivos, en ganar más, recuperar las ventas o conseguir una mejor posición en el mercado. También las encontramos revisando la imagen que ofrecen al público e incluso recogiendo el feedback de proveedores, clientes, y competidores. En estas empresas lo primordial es la mirada externa, hacia a fuera, al futuro.

Sin embargo, si la estructura de la empresa y las decisiones que se tomen no acompañan a la consecución de estos objetivos, la empresa será vista desde fuera como incoherente y perderá esa imagen.

Mirada externa

Por poner un ejemplo. Si en nuestra identidad de la empresa está la calidad en el servicio y no tenemos ningún sistema de medida de la calidad, o no hay políticas que convengan las consecuencias ante los fallos en la calidad, esa imagen no será consistente.

2. Por otro lado, hay empresas que se preocupan por encontrar productos interesantes, por desarrollar tecnología, por dar herramientas a sus colaboradores, por formarles, por diseñar un clima y una cultura de innovación, por mantener lo bueno aprendido a lo largo de su historia, valorando la experiencia. En estas empresas lo primordial es la mirada interna, hacia adentro, hacia el pasado.

Sin embargo, si todo ese desarrollo no va acorde con las necesidades del mercado, si no tiene un objetivo bien definido a corto, medio y largo plazo, la empresa se puede dispersar o hundir. La empresa será posiblemente minusvalorada aún teniendo unos productos y unas cualidades y capacidades envidiables.

Mirada interna

Por este motivo, y para ir alineadas, acordes al momento del tiempo en el que viven, de continuo cambio, las empresas han de ser flexibles y mostrarse más compactas que nunca para sobrevivir.

2miradas

Tener en cuenta las 2 miradas, la interna y la externa a la par, será la clave de la sostenibilidad en el tiempo de las empresas.

Para ello, proponemos dar respuesta a las siguientes cuestiones en toda decisión que se tome, ya sea a nivel estratégico, o de departamento:

  • ¿Para qué?
  • ¿Qué?
  • ¿Cómo?
  • ¿Con qué?
  • ¿Con quién?

Aportando esta doble perspectiva, 2miradas, acompañamos a las empresas con el objetivo de dotarlas de autonomía, de proteger la integridad de las mismas, entrenándolas para su propio éxito, que será el nuestro, si se mantienen en el tiempo, porque ninguna empresa se crea con el planteamiento de que no perdure en el tiempo.

El equipo de 2miradas, está a disposición de todas las empresas, y se sienta con ellas porque la cercanía, el poder ver, sentir y escuchar a la empresa es parte de la esencia del trabajo que con pasión realiza.

¡Déjanos conocerte!

Te espero en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Como ya cantaba Francisco en su conocida canción Latino, “no es por casualidad…” Y es que muchas veces ponemos el azar como justificación de lo que nos ocurre.

Coincidencia

Por diferenciar entre casualidad y coincidencia, dejo aquí la definición recogida de la RAE:

Casualidad:

1. f. Combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar.

Coincidencia.

1. f. Acción y efecto de coincidir: ocurrir a un mismo tiempo, convenir en el modo, ocasión u otras circunstancias.

Si bien la casualidad estaría más ligada al azar, la coincidencia lleva una serie de condicionantes, como por ejemplo, que estemos en el sitio adecuado en el momento oportuno. Y para esto no podemos quedarnos sentados esperando a que se dé “por azar” aquello que deseamos. Hemos de mostrarnos proactivos, favorecer las circunstancias e insistir.

Como dicen Álex Rovira y Fernando Trías en el libro “La buena suerte”, tener la oportunidad depende de nosotros. Por tanto, tendremos que preparar los elementos necesarios para que se dé esa coincidencia.

¿Qué elementos son esos?

  1. Enfoque en nuestro objetivo: tener el foco en lo que queremos y deseamos, en lo que hemos de lograr, nos evita la dispersión.
  2. Conocer los pasos correlativos que nos acerquen a nuestro objetivo: plantear, al menos al inicio, las posibles metas del recorrido. Es posible que cuando comencemos a caminarlo descubramos otros pasos intermedios necesarios que en el primer momento desconocíamos, pero esa es una de las virtudes que tiene el caminar, que nos invita a descubrir, a indagar, a flexibilizar, a abordar desafíos, etc. Una advertencia: no siempre los pasos correlativos previstos son causa unos de otros. Os pongo un ejemplo:  
  3. El terreno para la siembra: si conocemos los pasos habrá que comenzar por el principio, por la base. Y es que cuando la siembra no se realiza en el lugar adecuado, provoca frustraciones, limitaciones y rechazo. Por este motivo es importante encontrar el entorno que nos sea favorable. 
  4. Los personajes: como en toda historia, como puede ser la nuestra, existen personajes principales (nosotros mismos) y personajes secundarios que son determinantes para el desarrollo de la misma y de los cuales extraeremos claves y aprendizajes necesarios. ¿Con quién has de contar? ¿A quién has de preguntar? ¿Cómo puedes llegar a conocer a esa persona que te interesa?
  5. Los recursos a tu alcance: en lugar de fijarnos en lo que no tenemos, que es una práctica muy habitual, centrarnos en qué podemos hacer con lo que sí tenemos. No sé si os acordáis de McGyver, un hombre al que las circunstancias le pusieron en apuros y que no se dejó amilanar por ellas, sino que gracias a su habilidad en combinar los recursos a su alcance, llevaba al éxito todos sus proyectos.
  6. Tener confianza: Como decía Henry Ford “tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón”. Desde el punto de vista más trascendente, creer en nosotros y creer en que se va a dar lo que nosotros deseamos nos mantiene con la actitud necesaria para que así sea. Nos embarga una fuerza interior y una motivación intrínseca. Si después no se da, según las leyes de la India, sería porque no se tendría que dar. Nada ocurre por casualidad. 
  7. Ponerse en acción: Para que algo ocurra has de estar trabajando en ello. Pedro Palao, escritor de “La casualidad no existe” cuenta que: “el científico ya estaba investigando, cuando se genera el hecho llamado “serendípico”. Lo que pasa es que a veces descubre “cuando no lo espera”, u obtiene un resultado que no era el buscado”.

Teniendo en cuenta estos elementos y contando con nuestra persistencia en aquello en lo que creemos, será más sencillo hacer de las coincidencias de nuestra vida, nuestros éxitos. ¿Promueves la coincidencia o justificas la casualidad? Te espero en el camino del crecimiento. Raquel Bonsfills

Querido compañero, ¿Crees que son importantes los objetivos? ¿Qué tienes en cuenta a la hora de fijar tus metas? Para empezar, te diré que está demostrado que, en la medida en que un ser humano va acometiendo y alcanzando los objetivos que se fija, es más feliz. Y tú, ¿quieres ser más feliz?
    metas-y-objetivos-de-empresa[1]
    Quisiera compartir contigo la técnica SMART-E para fijar objetivos. Te aseguro, que si la empleas, sentirás confianza y no la frustración por no conseguir tus objetivos. Sigue leyendo y sabrás cómo puede beneficiarte aplicar esta técnica.
  • S de Específicos: tus objetivos han de ser más concretos posibles. "Quiero ser feliz" ¿De verdad consideras que este objetivo es concreto? En este punto, antes de formular el objetivo, viene otra pregunta, el qué. ¿Qué es para ti ser feliz? La respuesta podría ser: tener un coche impresionante. Pero sigue siendo una respuesta poco específica, imprecisa, por lo que tendrías que seguir preguntándote ¿Qué es para mí un coche impresionante? Y así sucesivamente hasta conseguir una respuesta totalmente concreta.
  • M de Medibles: ¿cómo sabrás que vas avanzando a tus objetivos, que los alcanzas? Utiliza indicadores con los que puedas chequear el qué punto del camino hacia tu(s) objetivo(s) estás. ¿Estás al inicio? ¿En mitad del camino? ¿A punto de lograrlo? ¿Cómo lo sabes?
  • A de Ambiciosos: para que, cuando lo consigas, te haga sentir más que orgullo. El objetivo, realmente, tiene que tener un valor extra para ti. Tu objetivo ha de suponerte un reto porque, si te resulta demasiado fácil, acabarás por no importancia. Y créeme: los siguientes pasos serán la apatía,  la desgana para emprender el camino...  Y esto es precisamente lo que hay que evitar si queremos estar plenamente motivados para actuar. Un objetivo debe empujarnos a su logro, y su importancia debe convertirlo en necesidad hasta en los momentos más difíciles.
  • R de Realistas: tienes que poder lograrlo. Un chico con 16 años dice: "el año que viene seré el mejor cirujano del mundo" ¿Realista? Es muy importante  que un objetivo no sea tan costoso como para hacerte caer en la frustración si no lo puedes conseguir. Tienes que poder abordarlo, aunque sea dividiéndolo en pequeñas etapas. Si es demasiado idealista, el no tener los pies en la tierra, te impide afrontarlo desde tu realidad actual.
  • T de Temporizados: es imprescindible que el objetivo esté acotado en el tiempo. Si es un objetivo sin plazos, es un objetivo eterno.
    Por mi parte, además de esta técnica, procuro emplear otra: la Ecología. Según una de las acepciones que recoge la RAE, 'ecología' hace referencia a "una parte de la sociología que estudia la relación entre los grupos humanos y su ambiente, tanto físico, como social". Por tanto, y aplicándolo al tema que nos ocupa, se trata de que tus objetivos no se opongan a tus intereses en otras áreas, sino que tienen que producir un bienestar en ti y en tu alrededor.
    Algunas preguntas que te ayudarán a evaluar la ecología de tu objetivo en el momento en que lo estás fijando es  ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de tu estado actual para ti y tu entorno? ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de lo que quieres conseguir para  ti y para la gente de tu alrededor?
    Y tú, ¿qué vas a tener en cuenta para fijarte tus objetivos cotidianos? Y a medida que los vayas consiguiendo ¿qué vas hacer con su logro?
    Estoy siempre a tu disposición si quieres comentar tu caso o que responda a tus dudas y preguntas.
    Te acompaño con pasión hacia tu éxito.
Milagros García