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Cuando comienza el año lo empezamos con espíritu renovado, con nuevas ilusiones y propósitos. Volvemos al trabajo tras unos días diferentes y lo afrontamos con más ganas o con perspectivas de cambio. Nos apoyamos en los pensamientos de ¿qué queremos para nuestra vida? ¿Es esto?

Y es entonces cuando nos damos cuenta de la realidad del presente, de que tenemos muchas cosas por hacer y a veces, al verlas todas juntas, nos abrumamos. Nos ponemos a todo por esa fuerza que traemos pero a veces, entramos en caos. ¿Y qué podemos hacer para mantener la fuerza en este comienzo del año?

Coger el ritmo al año nuevo

Foto de Brooke Lark en Unsplash

Coger el ritmo. Con tanto por hacer es fácil que nos cansemos pronto. Hemos de coger de nuevo el ritmo. Es como comenzar a correr. Hemos de ir poco a poco. No podremos hacer una maratón el primer día que salimos a correr, ni siquiera tras haberlo dejado de hacer durante un mes. Para ayudarnos a coger el ritmo, podemos utilizar el método Kaizen japonés:

Acordarse de que no estamos solos. Aunque a veces nos sintamos solos, siempre tenemos un vecino amable que nos pasa un cable cuando se nos va la luz. O una persona que nos ofrece una magdalena recién hecha tras una discusión para apaciguar los ánimos y devolvernos la sonrisa.

Trabajar en equipo. Cuando hay mucho que abordar, y no llegamos solos, siempre podemos contar con los demás. La solidaridad y el "hoy por ti y mañana por mí", hace que al final lleguemos a todo juntos y más reforzados como equipo. Eso sí, hay que cuidar el equilibrio entre dar y recibir para no desgastarnos y percibir que la situación es abusiva.

El caos requiere organización. Cuando tenemos muchos frentes abiertos hay que priorizar. Organizar a las personas que nos pueden ayudar en diferentes partes del trabajo, y concretar los esfuerzos a realizar. El elefante que sentimos que se nos viene encima solo nos lo podemos comer a cachitos. Así que, ¡a diferenciar y abordar los trocitos!

Para ello podemos acogernos a diferentes metodologías como las utilizadas en el ámbito industrial, contable o informático. Por ejemplo:

LIFO - FIFO

Imagen de Manteinfo

  • FIFO: "Primero en entrar, primero en salir". Guarda analogía con las personas que esperan en una cola y van siendo atendidas en el orden en que llegaron. También se le denomina «primero en llegar, primero en ser atendido» (del inglés first come, first served o FCFS).
  • LIFO: “Último en entrar, primero en salir”. Guarda analogía con una pila de platos, en la que los platos van poniéndose uno sobre el otro, y si se quiere sacar uno, se saca primero el último que se ha puesto.

Además yo añado algunas que me parecen oportunas por mi experiencia:

  • Primero lo más fácil. Cuando nos está costando ponernos al día, cuando tenemos que coger de nuevo el ritmo, empieza por lo más fácil o más llevadero. Conseguirlo te irá animando e invitando a hacer lo siguiente. "¡A por otra cosa!"
  • Primero las piedras más grandes. Resolver el problema principal, el más pesado, primero. O al menos arrancarlo. Eso nos permite meter otros asuntos en los tiempos que necesitemos para desconectar o en los momentos en los que nuestro cerebro necesita parar porque la atención plena dura un tiempo. O incluso en cocina, cuando pones un guiso o un asado que lleva más tiempo, eso es lo primero que preparas. Después, mientras se hace, vas preparando otras recetas o haciendo otras tareas, como se explica en la historia del frasco y las piedras. Te dejo este vídeo para que veas cómo funciona:

Y sobre todo, recuerda que has de seguir cuidando de ti porque no podrás conseguir tantas cosas como deseas si enfermas o si te olvidas de ti.

Lograr requiere acción. Soñar es solo el principio.

¿Qué vas a comenzar a hacer para adaptarte al ritmo que te permita lograr tus propósitos de este año?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

 

Este fin de semana hemos querido dedicarnos tiempo. Por eso nos hemos ido a Garganta la Olla en Cáceres para asistir a la formacion de Tantra que imparte María de los Ángeles. El tantra te conecta con tu verdadera esencia, con quien realmente eres, sin limitaciones ni juicios, sintiendo desde lo más profundo de ti. Sintiendo la respiración a través del centro de tu corazón, lentamente, pausadamente, inhalando y exhalando, abriendo la hermosa flor de la vida.   

 

Empezamos la formacion de tantra con una relajación de presencia para adentrarnos en la magia transformadora del tantra. Después recargamos baterías con una estupenda comida

  

Más tarde realizamos un ejercicio de tantra de respiracion para activar los 7 chakras:

 

 

La palabra sánscrita chakra se traduce literalmente como la rueda o el disco. En yoga, meditación, y Ayurveda, este término se refiere a las ruedas de la energía en todo el cuerpo.

Durante el fin de semana hemos realizado meditaciones activas de osho que están diseñadas específicamente para la gente contemporánea que quiere permanecer en el carril rápido, y que también quiere encontrar la relajación. La conciencia es la clave.

También hemos realizado la dinámica del Círculo de amor de hombres y mujeres, la meditacion del espejo y el circulo tántrico, hemos meditado para dar las gracias al nuevo día y practicado la dinámica de cartas con los Ángeles.

Por la noche hemos practicado meditaciones con dulces sueños y dinámica con fuego para alejar todo aquello que no queremos en nuestra vida.

 

También hubo tiempo para disfrutar del maravilloso entorno y las Pozas de Garganta la Olla

Ha sido un fin de semana fabuloso y una experiencia altamente recomendable. Muchas gracias a todos por ser tan extraordinarias personas y a María de los Angeles por ser tan buena maestra de Tantra!

 

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

 

 

 

 

4 diciembre, 2017

Las prisas nos son buenas, como dice Fito en su canción "Soldadito marinero" o como decía Fernando VII, según lo cuenta Benito Pérez Galdós "vísteme despacio que tengo prisa".

El mundo gira muy deprisa, parece que llegamos tarde a los cambios que hacen falta en las empresas y que las personas tratamos de subirnos al carro del futuro, pero vamos siempre un paso por detrás. Y ¿por qué tenemos esa sensación de "no llego" o me siento presionado a actuar? Porque cada uno necesita un tiempo para adaptarse, para afrontar los cambios o para decidir qué prefiere.


Photo by Georgia de Lotz on Unsplash

Existe en psicología lo que se denomina la técnica del banco de niebla. Es una  técnica que se utiliza para parar y no reaccionar de manera impulsiva ante una situación desagradable, una crítica o un enfrentamiento. Es como si meternos en esa nube, nos ayuda a darnos un tiempo para tomar conciencia de nuestras emociones, para centrarnos y preparar una respuesta más adecuada. Este tiempo puede ser diferente para cada persona.

Además, en el caso de afrontar situaciones nuevas, no siempre nos sentimos tan fuertes como para gestionar la incertidumbre y nos sentimos vulnerables. Tener un tiempo para prepararnos, para capacitarnos, formarnos, tratar de conocer lo hasta el momento desconocido, indagar, respirar, tomar distancia y perspectiva, puede ser un gran aliado para ganar confianza ante lo que nos venga.

¿Cómo podemos darnos tiempo?

Primero de todo habría que decir que sí, que podemos darnos tiempo. Algunas personas piensan que hay que dar la respuesta inmediatamente, que no pueden decir, "mañana te lo digo" porque eso bajaría su profesionalidad. Sin embargo, cuando empiezan a practicar el darse tiempo de forma consciente, se dan cuenta que la respuesta es mucho más eficiente porque le ha permitido valorar cuestiones que seguramente con las prisas no hubiera podido.

Una de las claves para darnos tiempo es programarlo. Podemos incluir dentro de nuestra jornada laboral un tiempo para leer, para reflexionar, para pensar, para nosotros mismos. Así surgirán seguramente ideas más valiosas.

Prever el tiempo que las personas necesitan. Si hay que realizar un cambio, es necesario prever el tiempo que llevaría el cambio. No podemos pretender que 200 personas cambien su modus operandi en 3 meses cuando lo vienen haciendo de forma diferente 20 años. Habrá que dar a conocer lo que se va a cambiar, probarlo, ir cogiendo confianza, detectar las dificultades, seguir avanzando, hacerlo cada vez mejor con la práctica y así hasta coger el nuevo hábito. A mayor cambio, mayor tiempo para desaprender y volver a aprender lo nuevo.

Cada persona es diferente. Igual que cada persona aprende a distinto ritmo, también actúa más o menos pausadamente, necesita más tiempo para pensar en las posibles consecuencias hasta tomar una decisión más acertada según su criterio. Dejar que las personas se tomen el tiempo que necesiten dará mejores resultados. Conócete y conoce a tu equipo.

Excusarse para salir de la situación. Pedir un momento para ir al aseo, salir de la sala en la que estemos, nos permite tomar distancia respecto a la situación de conflicto. Salir a que nos dé el aire es importante para actuar de forma más sosegada, soltar la energía negativa y volver con una nueva mucho más clarificadora, que nos ayudará a comunicarnos más asertivamente con lo que podremos mantener mejor nuestras relaciones interpersonales.

Darnos tiempo no es perder el tiempo. La ansiedad no es buena compañera de viaje. Todos preferimos la serenidad. El tiempo lo estamos dedicando a cuidar de nosotros.

Con esto no quiero decir que no haya que correr cuando toca, o que no por tomarnos un tiempo vayamos a quedarnos parados. Nos mantenemos actuando sobre aquello que haya que tratar pero desde una nueva situación, con una mirada más comprensiva y compasiva. Porque a veces, hay que bajar el ritmo.

Como dice Jeff Foster en su libro "La senda del reposo", deja de presionar para que te lleguen las respuestas, deja que todo descanse. Permite que por ahora esas respuestas queden sin responder.  Date espacio a ti mismo para respirar y deja que todo esté fuera de control, permítete no ser capaz de mantener todo en su lugar. Permítete no saber cómo, no saber nada. Todo está tan bien cuando te relajas…

¿Cómo vas a darte tu tiempo? ¿Qué vas a hacer para permitírselo a los demás?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Conoces las capacidades que se empiezan a pedir en una selección de personal? ¿Sabes lo que quiere decir que una persona tenga learnability?

Claves del presente para el futuro profesional
Photo by The Climate Reality Project on Unsplash

 

Una de las competencias de alto potencial que se busca detectar en las personas para que sean futuros líderes es: su curiosidad y capacidad de aprendizaje, según un estudio realizado por Hay Group en el 2016.

A este respecto, el concepto inglés del que se habla como índicador para el futuro es la Learnability Quotient (LQ) o cociente de aprendibilidad que refleja la capacidad de aprendizaje, crecimiento y adaptación a nuevas circunstancias y retos en tu vida profesional.

Según la Real Academia de Lengua Española (RAE), el aprendizaje se entiende como la acción y efecto de aprender nuevo conocimiento, la adquisición por la práctica de una conducta duradera o el alcance de nuevos significados a partir de la interacción que tiene un sujeto con el mundo que lo rodea.

La learnability se trata de la capacidad de aprender de forma efectiva y a lo largo de toda la vida. Pilar Llacer, experta española en la gestión de talento y especialista en ética de los negocios dice que hay que “estar al día de todo, estar constantemente aprendiendo, reciclándose, al margen de la edad”.

Hasta ahora lo que se valoraba en los procesos de selección eran las competencias de los candidatos, ahora se valora la capacidad de aprender. Ya indica José Antonio Marina que el mundo de la empresa cambia con mucha rapidez, lo que hace necesaria una actualización constante. Se supone que los jóvenes que terminan este año sus estudios tendrán que reciclarse entre 10 y 14 veces a lo largo de su vida laboral, lo cual exige una capacidad de aprendizaje muy amplia. Aprender no estará motivado por la ignorancia, sino por la necesidad de desarrollo personal.

A las personas que tienen esta capacidad se les llama Knowmads, nómadas del conocimiento. Este término fue creado por John Moravec​ para referirse a los trabajadores nómadas del conocimiento y la innovación. Se caracteriza por ser innovador, imaginativo, creativo, capaz de trabajar en colaboración con casi cualquier persona, en cualquier momento y lugar. Un knowmad es valorado por su conocimiento personal, lo que le proporciona una ventaja competitiva con respecto a otros trabajadores.

En la sociedad industrial los trabajadores permanecían generalmente en un lugar físico fijo, para realizar funciones muy concretas, en cambio, los trabajadores de nuestro S.XXI, en nuestra sociedad de la información y del conocimiento nos hemos vuelto mucho menos específicos en términos de ubicación y de las tareas a desempeñar, lo cual se ve favorecido por las tecnologías que permiten efectuar buena parte del trabajo de manera virtual.

La sociedad del conocimiento se rige por una ley que no podemos olvidar: “Una persona, una organización, una empresa o una sociedad entera necesitan para sobrevivir aprender al menos a la misma velocidad con que cambia el entorno. Y para progresar, necesitan hacerlo a más velocidad”

Los knowmads tienen la capacidad de volver a configurar y contextualizar su espacio de trabajo en cualquier momento, intercambiando información e ideas con otros profesionales, lo que genera ideas, productos y servicios muy diferentes a lo que haría cada uno por su parte.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de ¿Quiénes son los knowmads? Los profesionales para el siglo 21

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar tu Learnability? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

El tiempo pasa. Las personas evolucionamos y el entorno laboral en el que queremos estar también es diferente.

Tras asistir al evento XLDesafío sobre ‘La Nueva Empleabilidad’ en el Espacio de la Fundación Telefónica el pasado miércoles, quiero compartir algunas reflexiones relacionadas con el panorama que en este encuentro se planteaban.

La cuarta revolución industrial de la que se habla, lleva a plantear que la tecnología va a formar parte de nuestra vida cada vez más, sin embargo, no todo es tecnología. También hay cambios culturales, sociales, políticos, económicos…

empleabilidad
Photo by rawpixel.com on Unsplash

Nos relacionamos de una forma diferente. Incluso en las relaciones de pareja, en las que de algún modo hay algo que no cambia, la capacidad de amar y ser amado, se dan cambios. Desde abrirnos a los diferentes tipos de pareja, a que sea ella quien le invita a bailar a él, hasta la forma en la que nos comunicamos utilizando las posibilidades que la conexión global nos permite para permanecer cerca estando lejos.  

En el entorno laboral también hemos cambiado mucho en los últimos años. Antes estaba mal visto que una persona cambiase de trabajo. Ahora, preguntamos qué le ha llevado al cambio y valoramos como positivo que la persona se esfuerce por conseguir sus sueños y que busque el sitio donde poder aportar el tan apreciado gusto por lo que hace. Ya no queremos ser números dentro de una empresa, no queremos jefes autoritarios que no escuchan y ajenos a las necesidades e ideas de las personas con las que colabora, no queremos que el trabajo sea una pura cuestión económica,…

Buscamos líderes cercanos, humanos, que acompañan a las personas. Los estudios relacionados con la empleabilidad revelan que las personas esperan de sus líderes: transparencia, habilidades de comunicación, menos espacio y distancia entre directivos y las personas (menos jerarquías), un propósito y visión clara de la empresa y la forma de hacer ver a cada colaborador que hace posible y es partícipe del logro de esa visión. Las empresas han de plantearse el objetivo de que ninguna persona se vaya por una mala relación con el jefe, lo que requiere un esfuerzo en la formación para mejorar las habilidades de liderazgo.

Sarah Harmon, directora de Linkedin para España y Portugal dice que cambian continuamente las competencias más buscadas por las empresas año tras año. Las competencias de hace 5 años ya no están ni siquiera en la lista de las más deseadas hoy. Y este ritmo del cambio nos hace llegar casi tarde a las competencias técnicas que se buscan para el desarrollo más productivo de las organizaciones, especialmente en algunos sectores.

Gran parte de los puestos de trabajo en el futuro vendrán del mundo STEM (siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y, posiblemente, sean los mejor retribuidos. José María de Areilza, propone fomentar la "stempatía" porque la tecnología requiere un comportamiento colaborativo donde la empatía es clave, así como relacionarse con respeto, trabajar juntos y poner en común la creatividad.

Por tanto, las competencias en habilidades y actitudinales son las que están aportando más en las empresas: Resiliencia, Gestión del cambio, perseverancia… Y es que lo que tiene valor en el mundo son las ideas y las empresas que aportan más valor, son aquellas que han puesto más ideas en práctica, las que han probado y mejorado procesos y productos, superando el error, las que mejor se han adaptado a la diversidad de las personas, etc.

Ante esta necesidad de ideas, pongo el caso de General Electric, que tiene un área de diseño de motores de avión. Un avión ahorra más combustible siendo más ligero. Pero en el diseño que estaban haciendo se encontraban con la dificultad para rebajar el peso de un motor en su conexión con las alas. A pesar de todas las personas cualificadísimas que podían trabajar ya en la empresa, no daban con ello. Hicieron un concurso abierto y recibieron 600 ideas de diferentes personas de todo el mundo, de las cuales ninguna provino de un ingeniero aeronáutico. Quien ganó se llevó 20.000$ y su propuesta consiguió reducir el peso en un 60%. Solucionado.

El valor de las ideasPhoto by Riccardo Annandale on Unsplash

Por lo tanto, las empresas han de plantearse sus competencias necesarias para el futuro y fomentar el desarrollo profesional para que mañana haya profesionales capaces de abordar los retos del futuro. Y dada la dificultad de prever esas competencias, dado que son tan cambiantes, hemos de capacitar a las personas en su apertura, en el desarrollo de sus talentos, en el aprendizaje continuo, en buscar nuevas oportunidades, en la conexión de ideas para ir más allá de lo obvio, en competencias digitales…

Y también, las empresas, tendrán que apoyar a las personas que dedican su tiempo y su talento en ella apreciándolas y actuando para poner en marcha las mejores ideas. Una persona que aporta ideas que no se llevan a cabo de forma sistemática, se cansa de aportar y también en muchos casos, se va de la empresa. A modo de ejemplo, os dejo este vídeo, en el que podéis conocer a Molly:

 

Hoy somos más sociables y multitareas, estamos acostumbrados a ser nómadas de proyectos o de puestos como dice Santiago Bergareche, Presidente de Vocento. Y comenta que la empleabilidad, el desarrollo del talento y integración laboral son desafíos a los que nos enfrentamos. Estos retos no solo los tenemos que abordar desde la tecnología, aunque la tengamos en cuenta y la utilicemos con sabiduría para lograr crecer y mejorar el mercado laboral.

¿Estás preparado para dirigir la empresa y a las personas de forma diferente, asumiendo los retos que se presentan?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Llegas a final de mes? ¿Ahorras habitualmente?

como ahorrarDiseñado por Freepik

 

En el desarrollo de las personas detectamos que hay desórdenes en diferentes ámbitos de la vida, incluyendo el ámbito económico.

Te dejo una rueda de la vida para que puedas ver cómo estás gestionando y viviendo cada una de las diferentes áreas de tu vida: Rueda de la vida: herramienta de coaching

Esta área de la vida no solo incluye los ingresos, sino la responsabilidad y el uso que hagamos de los mismos. Aprender a ser eficiente en este ámbito de tu vida te ayudará a ser más eficiente en el resto de las áreas y además, cuanto más eficiente seas en este ámbito mayor calidad tendrá tu vida.

En mis últimos artículos te he hablado de temas sobre tu economía  Conciencia sobre tu economía: la educación financiera, 10 consejos para invertir tu dinero y de claves para realizar tus inversiones.

Si tu caso es el que apenas llegas o mal llegas económicamente al final de cada mes, no te preocupes, ¡ocúpate! y verás que hay muchas maneras de poder ahorrar. Además, según los  datos del INE, alrededor del 70% de los ciudadanos declara no disponer de dinero suficiente para poder ahorrar.

Jorge Planelló, coautor de ‘Cómo ahorrar 5.000 euros al año’, no cree en grandes “sacrificios”, dice que “ahorrar” no significa gastar menos, sino no derrochar y planificar los gastos.

Hoy quiero compartirte claves para que puedas ahorrar en tu día a día:

  1. La primera, no vivas por encima de tus posibilidades y elimina gastos superfluos. Comprueba si puedes sustituir o eliminar alguno de los gastos que realizas:

    • En lugar de coger un taxi vete en metro.
    • Anula los paquetes privados de televisión.
    • Cambia tu coche por uno más barato y que requiera menor mantenimiento.
    • Cambia de casa si es grande o pagas mucho por ella.
    • Si comes habitualmente en restaurantes, busca la forma de comer en casa o prepararte y llevarte la comida. Seguro que será bueno para tu economía y para la calidad de lo que comes.
    • Si quieres hacer ejercicio, sal a correr o ve a un gimnasio low cost, en lugar de pagar a un entrenador personal. Las clases grupales son más baratas que las particulares.
    • Evita las compras por impulso, normalmente esas cosas no las necesitas.
  2. Estudia ofertas de todos los gastos generales del hogar y negocia con la competencia:

    • Ver las ofertas de las distintas compañías telefónicas y elegir la que mejor se acomode por precio a tus necesidades.
    • Revisar las tarifas de las compañías de agua, electricidad y gas y negociar descuentos anuales.
    • Comprobar y negociar los gastos de mantenimiento de las cuentas bancarias.
    • Si eres un buen pagador, negocia tu alquiler. Un arrendatario prefiere tener a una persona responsable y comprometida que poder ganar más con alguien que no conoce.
    • Negocia tu hipoteca y condiciones viendo lo que esté ofreciendo otras entidades bancarias.
    • Paga mensualmente todos los gastos anuales que sean posibles. Por ejemplo, si pagas el IBI mensualmente y no con un único pago te ahorras un 10% y además, no te llevas el sofocón en noviembre de un único pago.
  3. Si tienes niños hay muchas partidas en las que puedes ahorrar:

    • Ver la posibilidad de hacer algunas compras de segunda mano. He comprado algunas cosas como las cunas de mis 2 niñas y luego, tras su uso, las he vendido por el mismo precio.
    • Haz un listado de material escolar y comprueba lo que ya tienes en casa antes de empezar a comprar.
    • Investiga si puedes obtener alguna beca para libros, comedor o transporte.
    • El comprobar en diferentes lugares el precio de los libros puede llevar a un ahorro de hasta un 25%. Busca dónde es más económico: en tiendas on line o supermercados o beneficiarte de una financiación sin intereses en hipermercados por la compra de material escolar u otras cosas.
    • Existe ahora un programa en la comunidad de Madrid para reciclaje y reutilización de libros de texto.
    • Otra forma de ahorrar es vendiendo todo aquello que tus niños ya no necesitan, hay multitud de páginas en las que fácilmente puedes publicar los objetos como: milanuncios o Vibbo o vete a tiendas de segunda mano como: cash converters.
  4. Ahorra en el consumo habitual de energía:

    • Si aún no lo has hecho cambia todas tus bombillas por las de bajo consumo o led.
    • Procura no tener encendidas las luces que no utilices en ese momento.

      Te dejo un vídeo de cómo ahorrar en la factura de la luz:

      http://www.antena3.com/programas/eso-que-te-ahorras/noticias/descubre-como-ahorrar-en-la-factura-de-la-luz_2017091459baee750cf2b1432c7f6dc4.html

    • Programa la calefacción para las horas que sean necesarias.
    • Utiliza adecuadamente el aire acondicionado. Por ejemplo, abriendo las ventanas muchas veces o manteniendo las estancias en penumbra durante las horas de más calor, no es necesario poner el aire acondicionado.
    • No malgastes el agua. Por ejemplo, no tengas abierto el grifo todo el tiempo mientras te lavas los dientes o te duchas, hay momentos que no se necesita el agua.
    • Cuida que no haya elementos en el hogar en que se produzcan fugas de energía, por ejemplo, tener ventanas no selladas o tener vidrios rotos…
    • Si usas el coche economiza gasolina. Reduce la velocidad porque pasar de 100 a 120 kilómetros por hora eleva un 44% el consumo de combustible.
  5. Ahorra cuando te diviertas:

  6. Posibles ahorros en la compra para la casa:

    • Aprovecha los cupones y descuentos de productos de los supermercados que te dan por fidelización.
    • No compres aplazando tus compras. El interés que te va a cobrar tu banco por ello supera en muchos casos el 20%.
    • Compra marcas blancas. Esto te puede ahorrar en tu cuenta habitual cerca de un 40%.
  7. Otros tipos de ahorros:

    • Utiliza cuentas diferentes, cuenta de ingresos de cada persona, cuenta de gastos del hogar… Tener el dinero organizado te va a ayudar a saber el dinero que te sobra para hacer inversiones.
    • Elige cuentas que te den cierta rentabilidad por tener tu dinero en ellas. Aunque ahora los bancos no dan mucho, es más que nada.
    • El economista Nicolás Litvinoff explica en Lanacion.com que “es un error pensar que hay que ahorrar lo que sobre”. Litvinoff considera que el ahorro no es un extra sino parte de la administración de nuestro dinero mensual.

¿De qué otras formas ahorras? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de  Cómo ahorrar ganando un salario mínimo o muy bajo

 

 

Y si tu caso es que, aún cuidando tu economía y los gastos que generas necesitas más dinero, te invito a buscar nuevas fuentes de ingresos.

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar tu educación financiera? ¿Cómo vas a mejorar tu libertad financiera? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

23 octubre, 2017

Querido compañero,

¿Cómo haces tus inversiones? ¿Qué tienes en cuenta al realizar tus inversiones?

 

Ya en mis 2 anteriores artículos te hablé sobre cómo ser más consciente de lo que ganas y los gastos que generas: Conciencia sobre tu economía: la educación financiera y Claves para realizar inversiones. En esta ocasión, me gustaría compartirte 10 trucos a la hora de llevar a cabo tus inversiones.

Si tu saldo es positivo podrás llevar a cabo algunas inversiones, aunque si no lo has hecho antes, sé prudente.  Te sugiero algunas claves que paso a compartirte:

  1. Solo destina a la inversión el excedente de tus ingresos y de tus gastos. Te recomiendo evitar las deudas, en la medida que sea posible. Las deudas deben ser devueltas. A mí, particularmente, no me gusta sentirme adeudada. Sólo lo he hecho si asumiendo poco riesgo puedo multiplicar de forma muy interesante la inversión realizada.
  2. La dificultad inicial es el elegir la estrategia a llevar a cabo. Para ello, te sugiero que tengas algunos conocimientos, leyendo libros y dedicando un tiempo: tiempo para realizar tus inversiones, tiempo para reflexionar y tomar una buena decisión…
  3. ¡Ojo con dónde decides invertir! Desconfía de aquellas inversiones que ofrecen rentabilidades fuera del mercado o desconfía de promesas de muy altas rentabilidades. Normalmente el riesgo y la rentabilidad van unidos, altos rendimientos conllevan asumir riesgos elevados.
  4. Busca asesoramiento profesional, por ejemplo, en el banco donde tengas tus domiciliaciones habituales o elige un intermediario autorizado y registrado en la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores).
  5. Es importante que conozcas o te ayuden a conocer tu perfil inversor: conservador, moderado o arriesgado. Esto se conoce en función de tus objetivos financieros, tu horizonte temporal, tu personalidad y tolerancia al riesgo, así como tus conocimientos financieros.
  6. Conocido tu perfil, que te informe de los productos que tenga el banco que más se adecúan para ti. Antes de tomar una decisión de inversión: de firmar algún contrato o de realizar aportaciones de capital, es importante que te informes del mínimo de inversión, histórico de rentabilidad de cada producto, intereses bancarios, comisiones, gastos de gestión, gastos de mantenimiento, tarifas de inversión y plazos y penalizaciones. Invierte sólo cuando comprendas y estés conforme con las características esenciales y los riesgos del producto elegido.
  7. Ya sabes el refrán: “no pongas todos los huevos en la misma cesta”. Diversifica tus inversiones siempre que te sea posible, no hagas una sola inversión en un único producto. Aunque es normal que empieces con una, luego podrás ir aumentándolas y variando.
  8. Evita sorpresas estableciendo las responsabilidades y las posibles actuaciones de tu asesor financiero. Deja muy claro, y si es posible por escrito, qué puede hacer y qué no.
  9. Si, por ejemplo, estás pensando en una inversión para tu jubilación, invierte en algo que pueda crecer lo más indefinidamente posible.
  10. Realiza seguimiento de tus inversiones realizadas. Una vez que hayas firmado los nuevos productos de inversión es importante que establezcas cómo quieres que tu asesor te vaya informando y pide claves y formas para que vía on line puedas estar informado en todo momento de cómo van tus inversiones.

¿Qué más tienes en cuenta a la hora de hacer tus inversiones? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de "Invertir en fondos mixtos, clave para la evolución de los mercados"

https://www.elconfidencial.com/empresas/2017-09-30/fondos-mixtos-renta-variable-santander-am-bra_1452087/

Pienso y te dejo una de mis frases que “Si quieres afianzar tu futuro, realiza inversiones acertadas, esto te reportará mayor calidad de vida”

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer con tu excedente de dinero? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

2 octubre, 2017

Querido compañero,

¿Gestionas tus finanzas? ¿De qué manera lo haces?

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Hoy es el día de la educación financiera, así que he decidido escribir algo al respecto.

Según la Wikipedia la educación financiera es la capacidad de entender como funciona el dinero en el mundo: como una persona lo obtiene (gana), lo administra, lo invierte y lo dona para ayudar a los demás. Más específicamente, la educación financiera se refiere al conjunto de habilidades y conocimientos que permiten a un individuo tomar decisiones informadas de todos sus recursos financieros.

A menudo conozco a personas que ganan dinero y sin embargo, no llegan a final de mes ¿conoces a alguien? ¿te pasa a ti? Quisiera compartirte algunos trucos que utilizo en mi vida cotidiana para que mi economía sea sana.

Tu economía está determinada por 3 factores:

  1. El dinero que ganas.
  2. El porcentaje que ahorras del dinero que ganas.
  3. Cómo inviertes ese dinero que ahorras.

Lo primero que quiero indicarte es el que seas consciente de lo que ganas y de los gastos que generas:

  • Hazte consciente cada mes del dinero que vas a disfrutar.

Si trabajas para una empresa lo tienes fácil pero si eres autónomo, seguro que dependiendo del mes vas a percibir unos ingresos u otros.

Rentabilidades de inversiones.

Ingresos pasivos serían las rentabilidades o beneficios que te dan otras actividades que desarrolles.

Herencias.

Ingresos extraordinarios como que te toca la lotería o los rendimientos de un libro escrito…

 

  • Realiza un listado de pagos anuales.

Aquí entrarían los seguros: médicos, coche, moto, casa, responsabilidad civil o personales.

Servicios de mantenimiento del vehículo, calderas, aire acondicionado o alarmas.

Pago de asociaciones a las que pertenezcas.

Si tienes algún crédito o hipoteca que hagas algún pago específico anual.

Declaración de hacienda si te suele salir positiva.

Si tienes casa propia pago del IBI.

Si tienes niños, en septiembre compra de libros, útiles escolares y uniformes; pago de algunas actividades anuales como las deportivas…

Recuerda que muchos de estos pagos lo puedes prorratear mensualmente.

 

  • Sé consciente de todos los gastos fijos que tienes cada mes.

Si eres autónomo el pago de la seguridad social, IRPF y el IVA.

Gastos corrientes: agua, luz, gas, comunidad, según tengas tu vivienda y/o plaza de garaje en compra o en alquiler el pago mensual correspondiente de hipoteca o alquiler.

Telefonía, internet, otras comunicaciones como canales de tv privados o servicios tecnológicos.

Gastos derivados por el transporte: abono transporte, gasolina o taxis.

Gastos de alimentación: comidas, cafés o tentempiés.

Otros gastos: medicinas habituales, si eres fumador el tabaco, cuotas del gimnasio o club al que pertenezcas, el gasto si tienes a alguien que te eche una mano con la casa…

Si tienes familia, además de estos gastos, los relacionados con los niños: guardería o colegio, comedor, actividades extraescolares, posible persona que te ayude con los niños…

 

  • Haz una previsión de los gastos variables y posibles gastos extras. Algunos ejemplos: Comprar algo de ropa o calzado.

Algún útil que se pueda necesitar en la casa por su desgaste y uso (sartenes, cazuelas, platos, cubiertos, vasos…),

Gastos de posibles invitaciones o celebraciones, ejemplo, ese mes puede ser tu cumpleaños o el cumpleaños de algún allegado, aniversarios…

Gastos generados por salidas sociales en pareja, familia o con amigos: cenas, copas, excursiones, espectáculos, actividades con niños,

Si tienes niños y no tienes familia con quien dejarlos, gastos de cuidadora.

Necesidades y requerimientos escolares y de tu desarrollo profesional

Gastos de caprichos o que generan bienestar: masajes, o ir al fisio, teatro, danza o bailes de salón…

Gastos médicos: revisiones médicas: oftalmólogo, dentista, ginecólogo, gastos extras médicos o medicamentos puntuales.

 

  • Realiza una previsión de gastos extraordinarios:

Gastos de formación continua: relacionados con formaciones.

Desarrollo personal: cita con un psicólogo o un coach.

Inversiones en nuevos negocios.

Posibles averías de electrodomésticos.

Renovación de mobiliario o decoración.

Viaje inesperado.

Robos de cosas que hay que reponer.

Derramas extraordinarias de la comunidad.

Gastos relativos a una herencia. Te dejo un vídeo donde podrás ver todos los gastos para poder heredar.

¿Qué otros gastos tienes? Sería una buena rutina ir anotando todos los gastos que generas al final del día.

Una vez que conozcas los ingresos y los gastos, comprobarás si puedes asumir esos gastos o tienes que hacer algunas restricciones.

Te dejo un artículo que complementa lo que te he comentado: Principales gastos de una familia media en España.

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar tu educación financiera? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

25 septiembre, 2017

En estos días me he dado cuenta de una distinción importante, que es la que os voy a tratar de compartir. Y ¡nunca mejor dicho!

Muchas veces repartimos tareas, a modo de tú haces esto, yo hago lo otro. Y estas tareas pueden ser parte de una misma cadena o pueden ser completamente ajenas. Un ejemplo de nuestro día a día, puede darse entre dos personas que conviven. Entre ambos se reparten las tareas del hogar. Uno pone lavadoras y plancha mientras que el otro limpia y friega. Sin embargo, hay otras acciones que preferimos compartir, como ver una serie juntos, que además, se ha demostrado que es beneficioso para nuestra salud.

Aunque son conceptos que están muy relacionados, según el diccionario definiciona, el termino compartir proviene del latín “compartīri”, en donde “com”, significa “con” y “partir” o “dividir. En otras palabras compartir es “partir con…”. El prefijo “con” también indica a algo que se hace en forma global, inclusive común, y se asocia con la raíz “kon” (junto de, cerca de). Esto nos lleva a la noción de “partir con los que están cerca“.

Por su parte, repartir contiene el prefijo re-, que significa de nuevo y hacia atrás. Y añadido a "partir" sería como "volver a partir" o "volver a dividir". Es lo que entenderíamos por separar.

Por lo tanto, podría decirse que al compartir unimos y al repartir separamos.

¿Qué quieres unir y qué quieres separar?

¿A quién quieres unir y a quién quieres separar?

Al compartir:

  • Tenemos el foco en lo mismo. Por ejemplo, conseguir la mejor idea de marketing, la crianza de los hijos o lograr el objetivo anual del departamento.
  • Vivimos un mismo momento, a la vez. Aunque no significa que lo vivamos igual.
  • Hablamos sobre lo mismo o sobre versiones y perspectivas respecto a un mismo tema.
  • Se mejora y optimiza el resultado, al seguir la espiral de las ideas.

 

 

  • Damos. El hecho de ofrecer a los demás lo que tenemos o lo que sabemos enriquece al que lo entrega tanto como al que lo recibe.
  • Queremos que esté la persona o las personas adecuadas en ese instante.
  • Las personas, como los seres sociales que somos, buscamos puntos de similitud que nos permitan mantener un cierto grado de comodidad con las personas con las que nos relacionamos. Cuando lo encontramos, eso nos acerca, nos sentimos mejor comprendidos. De hecho, dicen que una de las claves para mantener el amor en la pareja es hacer cosas extraordinarias juntos.
  • Nos es más fácil ayudar al otro. Cuando una de las personas que comparten algo tiene alguna dificultad, las otras personas involucradas en el objetivo se incluyen a sí mismas más fácilmente la parte de trabajo extra que el otro no puede asumir o le ayudan para que lo termine consiguiendo.
  • La unión hace la fuerza. Al hacer varias personas lo mismo, cuatro ojos ven más que dos, la defensa y el ataque es mejor en grupo, como podemos ver en este vídeo:

Al repartir:

  • Cada uno tiene su propio objetivo, que es la parte correspondiente del objetivo general a lograr.
  • Es una labor individual.
  • Requiere de especialización, lo que supondrá elegir con más cuidado al más capacitado para realizar la tarea. A falta de especialización, nos vale el más motivado, aunque puede que necesite ayuda, mentoring o supervisión para hacerlo de la forma más correcta.
  • Permite poner orden, que puede ser pactado o puede ser acatado. A veces aunque parece que estamos compartiendo, en ocasiones también nos repartimos para hacer las tareas de forma más ordenada. Por ejemplo, al cocinar. Lo hacemos juntos pero yo corto las patatas, tú le echas la sal y pones el aceite a calentar, los dos estamos pendientes de que se fría correctamente removiendo cuando haga falta, tú escurres la patata mientras yo bato los huevos y tú lo mezclas y lo pones en la sartén para luego yo dar la vuelta a la tortilla cuando esté a nuestro gusto, dejándola hasta que esté totalmente hecha. El objetivo compartido era común pero la tarea solo ha sido compartida cuando hemos estado los dos pendientes de lo mismo al mismo tiempo y en el mismo espacio.
  • Requiere de una visión global, de alguien que sea conocedor de lo que se busca en conjunto.
  • Requiere de una mejor comunicación porque no se está viviendo lo mismo en el mismo momento. Hay que explicarlo, ir más al detalle, dando más información, hay que dar, pedir lo que se necesite o lo que falta,…Esto requiere una comunicación más clara, más asertiva, con más escucha, preguntando todo lo que pueda dar lugar a dudas, confirmando a través del feedback que se ha entendido el mensaje para poder actuar como el otro espera, mostrando mucha más empatía para asegurarnos que comprendemos lo que siente y por lo que nos apremia o nos solicita algo.
  • Necesita una mayor definición de la tarea para poderla delegar o para poderla delimitar.
  • Se llega más rápido al objetivo si cada eslabón de la cadena realiza su parte de forma efectiva. Y si se ponen tantos medios como haga falta para ir cubriendo los gaps que puedan surgir.
  • Se minimizan los riesgos, porque un fallo se puede detectar y aislar más fácilmente. Reponiendo cuando sea necesario ese eslabón de la cadena incluso a veces, permitiendo que los demás sigan con sus propias tareas.

 Seguro que se te ocurren más beneficios y necesidades que requieren tanto las acciones a compartir como las que preferimos repartir. ¿Qué vas a tener en cuenta la próxima vez que repartas o compartas algo?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

11 septiembre, 2017
En el artículo de hoy, el equipo de 2miradas vamos a hablar del libro “Las gafas de la felicidad” en el que Rafael Santandreu nos propone un estilo de vida centrado en la “Bastantidad”. El concepto de bastantidad equivale a asumir que podemos ser plenamente felices tan sólo cubriendo nuestras necesidades básicas como son el beber, el comer o el dormir. Santandreu nos muestra un método que podemos adoptar con esfuerzo y dedicación mediante el cual conseguiremos cambiar aquellos aspectos de vida que nos impiden vivir en paz con nosotros mismos.
Las personas tenemos lo suficiente para estar bien y no necesitamos nada más. Si conseguimos más cosas es estupendo y lo sano es saber ser capaces de disfrutar de ello. Pero si no es así, si no conseguimos aquello que deseamos no ocurre nada terrible. Y es que tendemos a centrarnos en lo que no tenemos y nos olvidamos de disfrutar de lo que tenemos.
La bastantidad es propia de las personas emocionalmente fuertes ya que su práctica nos hace ser más fuertes. Nos permite valorar más lo que tenemos y no quejarnos tanto de lo que nos falta. Es fácil practicar la bastantidad con tan solo decirnos a nosotros mismos “Ya tenemos bastante”. Esta práctica se puede llevar a cabo en cualquier momento de nuestra vida cotidiana.
Además de más fuertes, la práctica de la bastantidad también ayuda a superar frustraciones del día a día. Por ejemplo, imaginemos que estamos en la cola del supermercado, después de un estresado día de trabajo en el que no hemos tenido tiempo de parar ni un segundo. El hecho de esperar a que nos atiendan nos pone de mal humor. Por la mente se nos pasan todo tipo de pensamientos negativos: “Que mala suerte tengo…”, “¿Por qué tengo que esperar?, “¿Por qué no se darán más prisa?”. Estos pensamientos tienen la consecuencia inmediata de acabar todavía más enfadados con el mundo y dispuestos a descargar la el mal humor con cualquier persona.
¿No es más inteligente y menos autodestructivo pensar de forma diferente? ¿Qué tal el cambiar el “Qué mala suerte tengo” por “tengo un trabajo que me permite vivir y cuando termino relajarme y venir a comprarme lo que quiera al supermercado”? ¿O el cambiar el “por qué tengo que esperar” por “voy a aprovechar este tiempo de espera para contestar a ese amigo al que hace tanto tiempo que no escribo”? Son estas simples situaciones cotidianas en las que podemos aprovechar para darle la vuelta a la situación.
Es un pequeño cambio de chip en nuestra cabeza que nos permite ver con otra mirada una situación negativa y sacarle algo de provecho. Esta práctica nos ayuda a nosotros mismos y a vivir en paz. No existe ninguna necesidad de amargarnos la vida ni de buscarle el fallo a todo. Es mucho más inteligente darle una vuelta a nuestro pensamiento ansioso, pensar “tengo suficiente con lo que tengo” y transformar cualquier situación incómoda en un momento de provecho.
 
 
 
 
 
"Si necesitas enfocar las cosas con tu otra mirada cuenta con nosotros"
 
El equipo de 2miradas