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25 septiembre, 2017

En estos días me he dado cuenta de una distinción importante, que es la que os voy a tratar de compartir. Y ¡nunca mejor dicho!

Muchas veces repartimos tareas, a modo de tú haces esto, yo hago lo otro. Y estas tareas pueden ser parte de una misma cadena o pueden ser completamente ajenas. Un ejemplo de nuestro día a día, puede darse entre dos personas que conviven. Entre ambos se reparten las tareas del hogar. Uno pone lavadoras y plancha mientras que el otro limpia y friega. Sin embargo, hay otras acciones que preferimos compartir, como ver una serie juntos, que además, se ha demostrado que es beneficioso para nuestra salud.

Aunque son conceptos que están muy relacionados, según el diccionario definiciona, el termino compartir proviene del latín “compartīri”, en donde “com”, significa “con” y “partir” o “dividir. En otras palabras compartir es “partir con…”. El prefijo “con” también indica a algo que se hace en forma global, inclusive común, y se asocia con la raíz “kon” (junto de, cerca de). Esto nos lleva a la noción de “partir con los que están cerca“.

Por su parte, repartir contiene el prefijo re-, que significa de nuevo y hacia atrás. Y añadido a "partir" sería como "volver a partir" o "volver a dividir". Es lo que entenderíamos por separar.

Por lo tanto, podría decirse que al compartir unimos y al repartir separamos.

¿Qué quieres unir y qué quieres separar?

¿A quién quieres unir y a quién quieres separar?

Al compartir:

  • Tenemos el foco en lo mismo. Por ejemplo, conseguir la mejor idea de marketing, la crianza de los hijos o lograr el objetivo anual del departamento.
  • Vivimos un mismo momento, a la vez. Aunque no significa que lo vivamos igual.
  • Hablamos sobre lo mismo o sobre versiones y perspectivas respecto a un mismo tema.
  • Se mejora y optimiza el resultado, al seguir la espiral de las ideas.

 

 

  • Damos. El hecho de ofrecer a los demás lo que tenemos o lo que sabemos enriquece al que lo entrega tanto como al que lo recibe.
  • Queremos que esté la persona o las personas adecuadas en ese instante.
  • Las personas, como los seres sociales que somos, buscamos puntos de similitud que nos permitan mantener un cierto grado de comodidad con las personas con las que nos relacionamos. Cuando lo encontramos, eso nos acerca, nos sentimos mejor comprendidos. De hecho, dicen que una de las claves para mantener el amor en la pareja es hacer cosas extraordinarias juntos.
  • Nos es más fácil ayudar al otro. Cuando una de las personas que comparten algo tiene alguna dificultad, las otras personas involucradas en el objetivo se incluyen a sí mismas más fácilmente la parte de trabajo extra que el otro no puede asumir o le ayudan para que lo termine consiguiendo.
  • La unión hace la fuerza. Al hacer varias personas lo mismo, cuatro ojos ven más que dos, la defensa y el ataque es mejor en grupo, como podemos ver en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=Ai7K8kNZNUo

Al repartir:

  • Cada uno tiene su propio objetivo, que es la parte correspondiente del objetivo general a lograr.
  • Es una labor individual.
  • Requiere de especialización, lo que supondrá elegir con más cuidado al más capacitado para realizar la tarea. A falta de especialización, nos vale el más motivado, aunque puede que necesite ayuda, mentoring o supervisión para hacerlo de la forma más correcta.
  • Permite poner orden, que puede ser pactado o puede ser acatado. A veces aunque parece que estamos compartiendo, en ocasiones también nos repartimos para hacer las tareas de forma más ordenada. Por ejemplo, al cocinar. Lo hacemos juntos pero yo corto las patatas, tú le echas la sal y pones el aceite a calentar, los dos estamos pendientes de que se fría correctamente removiendo cuando haga falta, tú escurres la patata mientras yo bato los huevos y tú lo mezclas y lo pones en la sartén para luego yo dar la vuelta a la tortilla cuando esté a nuestro gusto, dejándola hasta que esté totalmente hecha. El objetivo compartido era común pero la tarea solo ha sido compartida cuando hemos estado los dos pendientes de lo mismo al mismo tiempo y en el mismo espacio.
  • Requiere de una visión global, de alguien que sea conocedor de lo que se busca en conjunto.
  • Requiere de una mejor comunicación porque no se está viviendo lo mismo en el mismo momento. Hay que explicarlo, ir más al detalle, dando más información, hay que dar, pedir lo que se necesite o lo que falta,…Esto requiere una comunicación más clara, más asertiva, con más escucha, preguntando todo lo que pueda dar lugar a dudas, confirmando a través del feedback que se ha entendido el mensaje para poder actuar como el otro espera, mostrando mucha más empatía para asegurarnos que comprendemos lo que siente y por lo que nos apremia o nos solicita algo.
  • Necesita una mayor definición de la tarea para poderla delegar o para poderla delimitar.
  • Se llega más rápido al objetivo si cada eslabón de la cadena realiza su parte de forma efectiva. Y si se ponen tantos medios como haga falta para ir cubriendo los gaps que puedan surgir.
  • Se minimizan los riesgos, porque un fallo se puede detectar y aislar más fácilmente. Reponiendo cuando sea necesario ese eslabón de la cadena incluso a veces, permitiendo que los demás sigan con sus propias tareas.

 Seguro que se te ocurren más beneficios y necesidades que requieren tanto las acciones a compartir como las que preferimos repartir. ¿Qué vas a tener en cuenta la próxima vez que repartas o compartas algo?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

11 septiembre, 2017
En el artículo de hoy, el equipo de 2miradas vamos a hablar del libro “Las gafas de la felicidad” en el que Rafael Santandreu nos propone un estilo de vida centrado en la “Bastantidad”. El concepto de bastantidad equivale a asumir que podemos ser plenamente felices tan sólo cubriendo nuestras necesidades básicas como son el beber, el comer o el dormir. Santandreu nos muestra un método que podemos adoptar con esfuerzo y dedicación mediante el cual conseguiremos cambiar aquellos aspectos de vida que nos impiden vivir en paz con nosotros mismos.
Las personas tenemos lo suficiente para estar bien y no necesitamos nada más. Si conseguimos más cosas es estupendo y lo sano es saber ser capaces de disfrutar de ello. Pero si no es así, si no conseguimos aquello que deseamos no ocurre nada terrible. Y es que tendemos a centrarnos en lo que no tenemos y nos olvidamos de disfrutar de lo que tenemos.
La bastantidad es propia de las personas emocionalmente fuertes ya que su práctica nos hace ser más fuertes. Nos permite valorar más lo que tenemos y no quejarnos tanto de lo que nos falta. Es fácil practicar la bastantidad con tan solo decirnos a nosotros mismos “Ya tenemos bastante”. Esta práctica se puede llevar a cabo en cualquier momento de nuestra vida cotidiana.
Además de más fuertes, la práctica de la bastantidad también ayuda a superar frustraciones del día a día. Por ejemplo, imaginemos que estamos en la cola del supermercado, después de un estresado día de trabajo en el que no hemos tenido tiempo de parar ni un segundo. El hecho de esperar a que nos atiendan nos pone de mal humor. Por la mente se nos pasan todo tipo de pensamientos negativos: “Que mala suerte tengo…”, “¿Por qué tengo que esperar?, “¿Por qué no se darán más prisa?”. Estos pensamientos tienen la consecuencia inmediata de acabar todavía más enfadados con el mundo y dispuestos a descargar la el mal humor con cualquier persona.
¿No es más inteligente y menos autodestructivo pensar de forma diferente? ¿Qué tal el cambiar el “Qué mala suerte tengo” por “tengo un trabajo que me permite vivir y cuando termino relajarme y venir a comprarme lo que quiera al supermercado”? ¿O el cambiar el “por qué tengo que esperar” por “voy a aprovechar este tiempo de espera para contestar a ese amigo al que hace tanto tiempo que no escribo”? Son estas simples situaciones cotidianas en las que podemos aprovechar para darle la vuelta a la situación.
Es un pequeño cambio de chip en nuestra cabeza que nos permite ver con otra mirada una situación negativa y sacarle algo de provecho. Esta práctica nos ayuda a nosotros mismos y a vivir en paz. No existe ninguna necesidad de amargarnos la vida ni de buscarle el fallo a todo. Es mucho más inteligente darle una vuelta a nuestro pensamiento ansioso, pensar “tengo suficiente con lo que tengo” y transformar cualquier situación incómoda en un momento de provecho.
 
 
 
 
 
"Si necesitas enfocar las cosas con tu otra mirada cuenta con nosotros"
 
El equipo de 2miradas
 
5 septiembre, 2017

Para obtener los resultados que deseamos, es importante tener un proyecto de vida. Todas las personas en algún momento nos encontramos en un punto en el que no estamos consiguiendo los resultados que creemos que merecemos, incluso un poco perdidos. Esto sucede cuando hacemos muchas cosas pero no alcanzamos los objetivos marcados generando un círculo vicioso de desmotivación y frustración.

El no cumplir nuestros objetivos profesionales o personales puede ser debido a diferentes razones. Uno de los motivos más comunes es la incapacidad de alinearlos con el modelo de administración de nuestra vida. Otro motivo es la falta de conexión de nuestras tareas del día a día con nuestros objetivos, lo cual, genera que el impacto de las tareas se diluya en lo que queremos lograr.

¿Por qué necesitamos mantener el norte de nuestros proyectos?

Todos soñamos, sentimos y deseamos. Es condición humana el desear un futuro mejor del que tenemos y el sentir que tenemos necesidades constantes. El conseguir buenos resultados y cumplir nuestros sueños nos proporciona un alto grado de satisfacción personal. Cumplir todos nuestros objetivos no es tarea fácil pero sirve de gran ayuda el seguir buenas prácticas de gestión personal.

En este artículo te mostramos cinco buenas razones por las que necesitas un proyecto de vida:

  1. Un buen método de gestión personal hará que tus ideas se desarrollen más allá de quedarse en buenas intenciones, te obligará a trabajar en un orden y ser más metódico.

 

  1. La administración de tu vida ocupará un espacio en tu mente de forma permanente que te mantendrá conectado con tus objetivos. Esta conexión te ayudará a tomar decisiones, a ejecutarlas de manera coherente, a ser consciente y constante. La administración de tu vida vuelve tangible tu proyecto y lo que quieres lograr.

 

  1. Es necesario integrar los diferentes aspectos de tu vida lo que te ayudará a verte a ti mismo como algo integral. Al margen de tus responsabilidades o tareas pendientes, es importante conectar todos los aspectos de tu vida para que exista una sinergia. Tu proyecto de vida te permite administrar tu vida de forma coherente y unificada.

 

  1. El hábito de controlar y mejorar tu propia vida es un círculo de mejora continua de ti mismo que potenciará muy positivamente los resultados que obtengas. Un proyecto de vida te proporcionará las herramientas para conseguirlo.

 

  1. Necesitas ser perseverante y constante día a día para conseguir mejores resultados. Un proyecto de vida te ayudará a auto motivarte y  lograr tus resultados en menos tiempo siendo conscientes de que el reloj nunca para.

 

 

 

"Si necesitas reencontrar tu rumbo cuenta con la brújula de 2miradas"

El equipo de 2miradas

28 agosto, 2017

A lo largo de la vida una de las metas más importantes es encontrar nuestro lugar en el mundo. El proceso de búsqueda personal de cualquier ser humano tiene un largo recorrido. Este es un proceso único y diferente en cada persona.

Encontrar tu lugar Diseñado por Freepik

Nacemos y por lo general crecemos en un entorno familiar, después como adultos nos convertimos en dueños de nuestro destino del cual somos responsables de casi todos los acontecimientos que nos suceden.
Agentes externos a nosotros mismos como por ejemplo la prisa que es un factor que marca nuestro frenético estilo de vida actual puede hacernos perder de vista nuestros objetivos. Para eso contamos con nuestras emociones que nos sirven de guía. Además importante prestar atención a las tareas importantes y espaciarlas de las tareas urgentes.

Imagínate a ti mismo dentro de 40 años; ¿Cómo te gustaría que fuese tu vida al echar tu vista al pasado? Anota tus pensamientos y reflexiones. Te ayudará a poner luz a tu mundo interior.

Toma nota de tus reflexiones o escribe un diario. Te ayudará a ordenar tu pensamiento y poner en práctica tus ideas.

Busca el equilibrio entre la razón y la intuición. Es cierto que si no defines bien tus objetivos y metas puedes llegar a un lugar inesperado y encontrarte perdido. Sin embargo, la intuición nos acompaña día a día en el trabajo. Nos ayuda a identificar riesgos y oportunidades, a confiar o desconfiar, a comunicarnos y reaccionar en ocasiones especiales, a captar realidades ocultas, a fluir en tareas y encontrar soluciones innovadoras.

Vive conectado a tu presente, aprendiendo de las experiencias del pasado y proyecta tu futuro como la persona que quieres llegar a ser.

Escucha tu cuerpo y tu corazón. Evolucionas como persona y tu vocación existencial va cambiando, las sensaciones corporales están en estrecha relación con las emociones. Los ejercicios de meditación y relajación son buenos para reconectar con nuestro interior y nos ayuda a tomar las decisiones correctas.

Si estás bien contigo mismo conseguirás anticiclones en tu vida.

Si necesitas ayuda para encontrar tu lugar cuenta con nosotros.

El equipo de 2miradas

 

21 agosto, 2017

Cuando ocurre una tragedia cercana, como la del pasado jueves en las Ramblas de Barcelona, es cómo si un tren nos arroyara. Es un suceso incontrolable e inesperado.  Las reacciones que nos deja a nivel físico, emocional y social son múltiples y, para los familiares y amigos de las víctimas serán para toda la vida. Mucho dolor, profunda tristeza, desolación… También indignación, impotencia, rabia, frustración, enfado.

Dada la magnitud de esta horrible tragedia en este artículo hablamos del enfado para superarlo y no caer en los errores que esperan los verdaderos artífices que cometamos. Nuestra inteligencia y capacidad de comunicación han sido los que nos han llevado a la prosperidad y la paz, no la violencia.

Cómo salir de las fauces de la tragedia

 

Ya hemos hablado del enfado en otras ocasiones. El enfado, debe verse como una actitud o fuerza que nos permite superar situaciones difíciles. Se trata de una emoción que bien gestionada nos ayudará en muchas ocasiones. 

En nuestro artículo “Manejo de la Ira: Sí, yo también me enfado”,  comentamos cómo el enfado nos lleva a la acción. ¿Cuántas veces hemos oído la frase “la mejor defensa es un buen ataque”? Sin embargo, esto no debe entenderse como una invitación a la venganza. Ya que el problema surge cuando el enfado se transforma en violencia. Hay que saber distinguirlos dado que la violencia es una conducta que tiene como único objetivo lastimar a otro, algo totalmente anormal e inmoral. Es un enfado tóxico, como lo llaman en el artículo emociones tóxicas  de Capacity. Es importante saber que la violencia es el uso inmoderado de la fuerza (física o psicológica) por parte del violento o agresor para lograr objetivos que van contra la voluntad del violentado o víctima

En nuestro artículo “¿elegimos que sentir?” encontraremos claves para conocer nuestras emociones y las de los demás, facilitando así nuestras relaciones de convivencia. Además podemos cambiar nuestras emociones cambiando nuestros pensamientos. El autocontrol nos ayudará con nuestro enfado y así evitaremos empoderar a los promotores.

Una vez recorrido este camino y afrontado cada paso, la mejor opción es el perdón. Perdonar es una actitud inteligente que te permite soltar y dejar atrás. Evitando que algo o alguien continúen haciéndonos daño. Esto no significa que no veamos las faltas, simplemente decidimos no tenerlas presentes.

 

14 agosto, 2017

¿Cuántas veces actuamos por impulso sin pensar? Las consecuencias pueden ser desastrosas. Uno de los primeros aprendizajes de los niños de tres años es la inhibición del impulso.

En el partido de ayer de la Super Copa, Cristiano Ronaldo, conocidísimo jugador del Real Madrid, en un impulso incontrolado, empujó al árbitro del partido. Aún se desconocen las consecuencias pero pueden ser francamente lamentables para él y sus compañeros.

La pregunta es ¿mereció/merece la pena? La respuesta es evidente. No podemos comprometer a nuestro equipo (de trabajo, familia, amigos…) por impulsos individuales. Si algo aprendemos pronto, es que todo acto tiene consecuencia. Si nos enfadamos o no somos capaces de inhibir correctamente nuestros impulsos, tal vez, terminemos arruinando muchos de nuestros objetivos.

Piensa luego actua

Pero ¿qué es La inhibición o control inhibitorio? Según el Dr Russell Barkley, es la capacidad del ser humano para inhibir o controlar las respuestas automáticas, y generar respuestas mediadas por la atención y el razonamiento. Rusell dice que esta habilidad cognitiva forma parte de las Funciones Ejecutivas y contribuye a la anticipación, planificación y al establecimiento de metas. Por lo que el control de la inhibición pone freno al comportamiento y detiene las reacciones automáticas inapropiadas, cambiándolas por una respuesta más razonada y más adaptada a la situación. En este vídeo Russell Barkley explica cuáles son las fases del auto-control emocional de forma genérica

Podemos gestionar nuestro enfado de otras maneras, cómo ya comentamos en nuestro artículo Como gestionar nuestra ira. También hay muchas maneras de actuar cuando nos sentimos ofendidos, no podemos olvidarnos que somos nosotros mismos los que nos ofendemos y podemos elegir hacerlo o no.

Si tenemos en cuenta todo esto, ahorremos energía y esfuerzos por nuestra parte o por parte de nuestros compañeros y podremos destinar nuestro tiempo a cosas mucho más productivas.

 

Feliz día

El equipo de 2miradas

31 julio, 2017

¡¡¡Bienvenidas vacaciones!!! Las deseadas vacaciones llegan y cada uno las afronta de una manera y según las posibilidades. Hay quien prefiere bullicio y fiestas mientras que otros prefieren descanso y tranquilidad. A elegir entre las consabidas playa o montaña, hoy día se acompaña de volver al pueblo, ver a la familia, volver a España o preparar algo extraordinario. Y lo mejor, todas las opciones son válidas.

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Aunque todos deseamos las vacaciones, cuando luego se dan podemos encontrarnos en tres situaciones respecto al trabajo:

  1. Desconectar: Salir del lugar de trabajo diciendo "hasta luego" y no volver a pensar en el trabajo hasta el día antes de volver. Dicen que para desconectar realmente necesitamos al menos diez días seguidos haciendo otra cosa. Hay quien solo logra hacer esto cuando está en otro lugar de vacaciones, pero le resulta arduo si está unos días en la misma casa, porque estar fuera de cobertura es una excusa como otra cualquiera para de verdad no seguir trabajando.

Desconectar de verdad es no leer e-mails, no seguir las noticias relacionadas con la empresa en las redes sociales, no mantener quedadas con compañeros de trabajo en las que seguir hablando del trabajo, no buscar un sitio con wi-fi gratis para poder enviar tal o cual documento, o para atender un tema que ha resultado urgente.

He escuchado tantas veces eso de "parece que sea tu empresa, no sabes desconectar" Y después le sigue una larga serie de reproches de por qué estás trabajando cuando por fin estás de vacaciones. Al final tienes dos problemas, el mal rollo que tiene tu familia o amigos porque estás trabajando en lugar de estar compartiendo con ellos, y tu sentimiento de culpa tanto si lo haces como si no lo haces, basada en la responsabilidad del deber.

Para ayudarte a desconectar:

Vivir el aquí y ahora. Poder disfrutar de lo que en cada momento estás haciendo: saboreando un rico refrigerio, dejándote llevar por el sonido del mar, del jaleo de las charlas veraniegas, del silencio de las montañas con los sonidos de los animales de la zona, el frescor de la mañana, el calor del mediodía, la brisa de la noche, las charlas sin prisa, el libro que te tiene enganchado, las cosas sin sustancia que distraen y entretienen y que solo puedes disfrutar en esos momentos…

Preguntarte ¿dentro de un año qué pensaré de eso?. Tener un filtro sobre ¿cómo de importante es resolver esto ahora? ¿Puede esperar 10 días? A veces pasa que corremos pensando que es súper importantísimo, súperurgentísimo y luego lo mandas y quien lo recibe se va de vacaciones o con quien hay que compartirlo ya no está…y en definitiva, el único que ha corrido eres tú. A veces es mejor pensar que hacerlo tranquilamente, sin hacer el número de la cabra para conectarte a tus documentos en un hotel, o en un locutorio, será más eficiente y seguramente será de mayor calidad.

Dejar dicho en qué casos pueden localizarte. De esa forma será solo cuando tú hayas considerado que es lo suficientemente importante y que de verdad no puede esperar. De esta manera también quien te ha de llamar se pensará dos veces si entra en la lista de cosas por las que llamarte. Saber delegar también será una clave importante para poder desconectar.

Ponte a ti en primer lugar. Si de verdad necesitas desconectar, buscar un lugar de vacaciones donde no te puedan localizar o toma las medidas para que así sea. No tener cobertura, como he dicho antes o dejar el teléfono del trabajo en casa, es solo el principio. Lo realmente importante es saber que si necesitas desconectar es porque lo primero en tu lista de prioridades en este periodo de tiempo eres tú. ¡Recuérdalo!

  1. Reconectar. A veces es importante tomar un respiro para recuperar fuerzas, para seguir con el ritmo y la exigencia del trabajo diario. Cuando necesitamos reconectar es importante:

Toma tiempo para ti. Aunque vayas con amigos o familia de vacaciones, saca ratitos para ti. Haz una lista de cosas que te quieras "regalar" para dejar atrás el ego, la rutina, a los demás y centrarte en ti, en lo que tú quieres, en lo que a ti te gusta hacer, en tu esencia...

Elije la mejor opción con asertividad. Entre los mil planes posibles a hacer cuando estamos de vacaciones seguro que hay alguno que nos gusta poco, alguno que nos apetece muchísimo y alguno que nos da igual. Decir que no a todo tampoco es la mejor opción cuando se va en grupo, porque si has elegido ir en grupo querrás hacer cosas con ellos. Pero sí que puedas decir que no a un plan que no te guste sin sentirte culpable, ni que te miren mal. Elige los planes que mejor vayan contigo y puedes también tirar de tus habilidades de liderazgo para animar a los demás a que se sumen a tu plan preferido.

Dormir más y sin poner el despertador. Una forma de recuperar nuestra energía es durmiendo y descansando u poco más. Además, está demostrado que levantarnos a golpe de despertador no es lo mejor, pero no podemos evitarlo. Así que aprovecha las vacaciones para despertarte con la luz del sol. Dicen que nuestro ciclo de vigilia y sueño se regula fácilmente tras dormir al aire libre (campings, bosques, playas…) al menos 3 días. Conectar con nuestra naturaleza como seres humanos y con nuestros ciclos biológicos, será de gran ayuda para reconectar.

Practicar la meditación. Existen numerosas opciones para conectar con tu yo interior, como puede ser la meditación, el mindfulness, hacer ejercicios tipo tai-chi, seitai o yoga, acudir a sesiones de reiki, recibir masajes relajantes, y también se ha demostrado que pintar mandalas es una buena forma de centrarte y recuperar tu equilibrio.

 

  1. Seguir conectado. Si es tu propia empresa puede ser muy difícil desconectar e incluso no es de tu interés reconectarte. Lo que quieres es seguir pendiente de lo que ocurre aunque hayas decidido tomarte unos días fuera de la oficina o haciendo otra clase de rutinas.

En este caso y si de verdad quieres tener esas vacaciones puede ayudarte:

Conectarte en un horario definido. Dejar dicho en la oficina que pueden localizarte cada día de 10 a 12 de la mañana, dejarte ese tiempo para revisar trabajo, ponerte al día, hacer tus tareas, y después seguir con las actividades que hayas elegido hacer por tus vacaciones.

Aprovecha a conocer gente y hablar de tu negocio. Estás en otro ámbito, en otro lugar, con otro nivel de relajación. Así es más sencillo abrir conversaciones hablando de qué haces, a qué te dedicas y valorando lo que los demás opinen de ello. Así puedes aprovechar a sacar nuevas ideas, a revisar qué es de interés de los demás, qué puedes mejorar, cómo lo vendes, e incluso puedes encontrar nuevos clientes, ideas creativas, etc.

Conectado en la distancia. Si tú puedes conectarte en la distancia, tus colaboradores también. Esta experiencia puede hacer que amplíes las posibilidades de tu empresa y conozcas los recursos necesarios para que cualquier miembro del equipo pueda estar conectado desde casa o desde otros lugares. Son vías de mejora para el bienestar del equipo en el desarrollo de su trabajo.

Conectado no es enganchado. Enganchado supone una adicción y como tal no es buena. Que seas tú quien elige cuándo y cómo, que puedas dominar tú el tiempo y la efectividad del trabajo. Que cuando te dediques a ello estés a ello, pero que puedas hacer otra cosa sin pensar todo el rato en ello, porque al final no estás en ninguno de los dos sitios: ni en el trabajo ni en tu lugar de vacaciones.

¿Cómo vas a disfrutar de tus vacaciones?

¡Feliz verano!

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Todo ser humano está compuesto por, según las últimas investigaciones, un número similar de células y bacterias que se van renovando con más o menos periodicidad excepto en partes muy concretas, y aún se discute sobre alguna de ellas...

También sabemos que en los genes no solo se guardan aspectos físicos como el color del pelo o los ojos. Nuestra forma de ser también, incluso, nuestras ideas están condicionadas por la genética. Por eso hay personas que afirman que ellas son así y que nunca cambiarán, nada más lejos de la realidad! Son muchos los científicos, educadores o filósofos que afirman que el camino de la libertad está en la educación y el conocimiento de nuestro cerebro.

David Bueno i Torrens, en su libro Cerebroflexia explica cómo la biología y el ambiente en el que vivimos cambian nuestro cerebro. En la entrevista que le realizó el periódico la Vanguardia explica que existen genes que condicionan que haya personas con más tendencia hacia la infidelidad que otras, aunque nunca debe hacerse servir como excusa. Nos recomienda sacar provecho de nuestro cerebro para ser felices: edúcalo para que te ayude a gestionar las emociones, racionalizar y empatizar con los demás.

Educación y aprendizaje 

José Antonio Marina, en su libro La educación del Talento analiza el talento como la inteligencia triunfante. Este libro es el primero de una serie de libros sobre educación con una finalidad práctica, ayudar a educar. El método pedagógico que se propone une la sabiduría educativa de la humanidad con los últimos descubrimientos en neurociencia o en psicología evolutiva. Los libros tienen una parte expositiva, en papel, y una ampliación científica, histórica, documental, en la red.

En este vídeo José Antonio Marina explica que somos lo que somos más nuestras posibilidades y cómo los métodos educativos tradicionales están obsoletos.

Desde 2miradas nos damos perfecta cuenta que debemos trabajar los talentos humanos para ser más felices. Es un pilar fundamental de nuestra razón de ser como empresa donde tenemos muy presentes los procesos de aprendizaje.

Por eso, en nuestro equipo, no cesamos de buscar nuevos horizontes de saber e impartir cursos o formaciones donde ayudamos a nuestros alumnos a fortalecer sus mecanismos cerebrales desde las dos miradas: la interna y la externa. Por ejemplo, en la mirada interna, hacia nosotros mismos, utilizamos herramientas que nos ayudan a visualizar de forma clara y rápida nuestros intereses o pasiones; esto nos ayuda a tomar decisiones sostenibles y que no nos perjudiquen. Desde la mirada externa, hacia fuera y en relación a nosotros con el resto de individuos, trabajamos el liderazgo y la gestión de equipos para alcanzar logros comunes con pasión y decisión.  

Desde 2miradas afirmamos que todos nos adaptamos y en esa adaptación o aprendizaje, cambiamos. Sin embargo, debemos conocer cómo afectan esos cambios y si el rumbo nos lleva a la consecución de nuestros objetivos. Hay herramientas, lecturas y personas que pueden sustentar el desarrollo interno y externo de las personas y su entorno.   

Tomar conciencia de que estamos permanentemente cambiando y adquiriendo competencias es fundamental para tomar el control de nuestras vidas. En nuestro blog tenemos muchos artículos sobre aprendizaje que puedes usar de guía  inicial. También puedes contactar con nosotros para lograr alcanzar con pasión el éxito genuino: ¡Bienvenido a tu zona de aprendizaje!

 

Se valiente, atrévete.

 

 

10 julio, 2017

Querido compañero,

¿Qué haces como líder para que los miembros de un equipo materialicen de la forma más eficaz y eficiente la visión de la empresa? ¿Qué haces como líder para que los miembros de tu equipo compartan una visión? ¿Qué haces para que esa visión se lleve a cabo?

compartir visión empresarial

 

Hoy leyendo el libro "Madera de Líder" del Dr. Mario Alonso Puig he recordado la importancia de que un Líder piense en grande y que tenga una visión que impulse a traspasar sus propios límites. Toda visión lleva tiempo encontrarla y hasta que logramos visualizarla requiere tiempo, paciencia y dedicación en su búsqueda.

Desde mi punto de vista, toda visión, como proyección de futuro, tiene un componente de deseo de ser realizada o de necesidad de cumplirlo y otro componente de movimiento, cambio o acción, porque si solo llevara el componente de quererlo y no perseguirlo, no haciendo nada para lograrlo, sería una ensoñación y, muy probablemente, la persona podría sufrir una frustración o una falta de autoestima, tapada por pensamientos del tipo: “esto no es para mí”, “ahora no toca”, “ya soy mayor o joven para llevarlo a cabo” …

Como líder, la visión puede partir de la propia persona y motivar e inspirar llevando a que un grupo la comparta. También esta visión la puede crear el propio grupo o equipo de personas que forman parte de una empresa o de un proyecto.

Para que un grupo de personas ayuden a que se haga realidad una visión son fundamentales varios puntos que te quiero compartir:

  1. Que esa visión sea vivida y compartida por todos los miembros del equipo o del grupo. ¿Qué significa para mí esa visión? ¿Del 1 al 10 cuanto me hace sentir bien el imaginar logrando esa visión? Te propongo también que todos sus miembros hagan un ejercicio: visualizarse cuando hayan materializado esta visión, anticipándose a lo que verá, escuchará y a cómo se sentirá. Esto sirve como elemento motivacional y además, de enfoque para sus miembros. ¿Qué veré? ¿Qué escucharé? ¿Cómo me sentiré?
  2. La visión tiene que producir algún beneficio o resultar favorable para algo o alguien. ¿Cuál es el beneficio cuando logremos materializar la visión? ¿Quién o quiénes se beneficiarán de conseguirlo?
  3. La visión tiene que suponer un reto, algo motivante que mueva al equipo o al grupo a querer llevarlo a cabo, que todos se sienten con fuerza y ganas para estar en acción, para hacer cada día algo que lleve al logro de esa visión. ¿Cuándo pienso en esa visión cómo me hace sentir? ¿Qué me motiva de esa visión?
  4. Conocer los puntos fuertes, talentos, recursos, destrezas y experiencias de los diferentes componentes que participarán a lograr que se haga realidad esa visión. Este punto es importante para aprovechar las sinergias de unos y otros, para superar retos y aprovechar oportunidades. ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? ¿Cuáles son mis principales logros? ¿Cómo puedo utilizar mis fortalezas para avanzar en el logro de los resultados que se requieren para conseguir esa visión?
  5. De la misma forma es importante conocer los puntos débiles, obstáculos o barreras que podrían impedir que el equipo o grupo no avanzase en el logro de la visión. Una forma de conseguirlo es conociendo las experiencias negativas y los fracasos más relevantes de los distintos miembros. ¿Qué errores significativos has cometido? ¿Qué provocó esos fracasos? ¿Cuáles han sido tus aprendizajes? ¿Qué puede faltar al equipo?¿Qué puede limitar la continuidad del trabajo o de la fuerza del equipo?
  6. Que cada uno de los miembros del equipo o del grupo sepa qué tienen que llevar a cabo, cuál es la tarea o tareas a realizar, en definitiva, que conozcan su misión para situarse en el presente. ¿Qué voy a hacer yo hoy para que esta visión se haga realidad?
  7. Definir los objetivos a corto, medio y largo plazo a llevar a cabo hasta conseguir esa visión. Te recuerdo una técnica para que te ayude a que puedas fijarlos S.M.A.R.T-E
  8. Es importante que el equipo o grupo conozcan su aportación a la visión y esto ha de suponerles un reto y no una losa, siendo ecológico para ellos, así como para su entorno. ¿Qué supone para mí lograr esta visión? ¿Cómo se sentirá mi entorno: familia, amigos, compañeros… cuando lo logre?
  9. Es necesario fijar las reglas de funcionamiento para lograr realizar esa visión, así como el conjunto de principios, valores y creencias y la forma de comunicarse entre los diferentes participantes. ¿Cómo nos vamos a relacionar? ¿Cuándo? ¿De qué manera? ¿Cuáles son los valores del grupo o equipo?
  10. Revisar continuamente la motivación de todos los miembros del equipo, recordar la importancia de la visión porque da sentido. Y también, revisar el progreso, además de realizar todos los cambios y ajustes necesarios en pro del logro de esa visión compartida. ¿De qué forma estamos avanzando para materializarla? ¿Estamos manteniendo la visión o nos estamos desviando? ¿Cuánto me falta para lograr esa visión? ¿Cómo puedo ser más eficaz y eficiente en conseguir la visión? ¿Qué medidores utilizo para evaluar el progreso?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de la Visión Compartida

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para que los miembros de tu equipo logren materializar la visión de la empresa? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

Benjamin Franklin dijo: "La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla". Pero ¿quién dijo que la pereza no lleva a ningún lado?

La pereza o la vía más fácil

 

La pereza según el diccionario de la Real Academia Española es:

  1. f. Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados.
  2. f. Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos.

La pereza lleva a dejar para mañana lo que podemos hacer hoy, a procrastinar, a tumbarnos si podemos en lugar de estar sentados, y a que sólo por pensar en ello ya te sientas fatigado.

Como decía Jules Renard, escritor y dramaturgo, "la pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado".

Sin embargo, hoy quiero hablarte de las opciones que la pereza trae consigo para que podamos aprovecharlas en nuestro beneficio.

Despierta la creatividad. Si te da pereza cambiar una bombilla (aplícalo tú a lo que creas conveniente) y no encuentras nunca el momento, seguro que empiezas a idear posibilidades para, o bien no hacerlo tú, o bien que sea más llevadero hacerlo. Tendrás tantas alternativas como capacidad de creatividad tengas. La creatividad ha ido siempre de la mano de los perezosos.

De la creatividad a la innovación. Si además de pensar en propuestas que puedan hacernos más fácil la tarea, nos planteamos eso de ¿y cómo podría yo conseguir que esto se hiciese solo? ¿cómo podríamos reducir presupuesto/esfuerzo en ello? ¿cómo podría hacerlo para que resultase una tarea más natural, menos tediosa, más rápida…? Encontrar la respuesta ha llevado a los grandes genios a presentarnos sus inventos. Por ejemplo, Steve Jobs con sus modelos de ordenador portátil extraplanos, menos pesados y que ¡caben en un sobre! Demostración que hizo cuando presentó el modelo MacBook Air.  

Mejora la capacidad de persuasión. En el caso de no hacerlo tú mismo, seguro que plantearás diversas alternativas para tratar de convencer a alguien de que lo haga por ti. Por ejemplo, pagándole por hacerlo, compensándole con algo que puedas hacer tú sin que te suponga más esfuerzo, ordenándoselo a alguien, pidiéndolo con artimañas y zalamería, con la sonrisa encantadora aprovechando todo tu arte de persuasión…

Adelgaza. Si algo tiene la pereza es que por no levantarte a cogerlo…no como. Aunque tiene el riesgo de irte al otro extremo, "por no ponerme a cocinar, me como cualquier cosa". Funcionará solo si ese cualquier cosa es más sano que la comida rápida, unas patatas fritas o comida prefabricada. Por suerte, hoy día hay numerosas empresas que tienen servicio a domicilio de comida sana.

Aprender a delegar. Hay personas a las que les cuesta mucho delegar porque nadie lo va a hacer igual de bien que ellos, porque "yo lo hago todo", porque se sienten indispensables o porque no confían en quien lo podrían delegar. En este caso la sobresaturación de tareas o la pereza pueden ser grandes aliados. Al final, ¡hay que soltar algo!

Ponerlo fácil. Ser facilitador no es sencillo. Requiere de habilidad para simplificar, de concreción, de saber discernir lo importante y lo necesario respecto al resto. De hecho, existen profesionales que son facilitadores y que ayudan a empresarios, responsables de equipos y directivos a optimizar procesos, reuniones, estrategias, estructuras, etc. como somos en 2miradas. De hecho es la base de la gamificación y también se activa con la pereza.

Después de todo lo que te he compartido, te invito a descubrir los mecanismos que se te despiertan cuando sientes pereza. ¿Te animas? Pero sin esfuerzo, eh!!!

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills