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25 septiembre, 2017

En estos días me he dado cuenta de una distinción importante, que es la que os voy a tratar de compartir. Y ¡nunca mejor dicho!

Muchas veces repartimos tareas, a modo de tú haces esto, yo hago lo otro. Y estas tareas pueden ser parte de una misma cadena o pueden ser completamente ajenas. Un ejemplo de nuestro día a día, puede darse entre dos personas que conviven. Entre ambos se reparten las tareas del hogar. Uno pone lavadoras y plancha mientras que el otro limpia y friega. Sin embargo, hay otras acciones que preferimos compartir, como ver una serie juntos, que además, se ha demostrado que es beneficioso para nuestra salud.

Aunque son conceptos que están muy relacionados, según el diccionario definiciona, el termino compartir proviene del latín “compartīri”, en donde “com”, significa “con” y “partir” o “dividir. En otras palabras compartir es “partir con…”. El prefijo “con” también indica a algo que se hace en forma global, inclusive común, y se asocia con la raíz “kon” (junto de, cerca de). Esto nos lleva a la noción de “partir con los que están cerca“.

Por su parte, repartir contiene el prefijo re-, que significa de nuevo y hacia atrás. Y añadido a "partir" sería como "volver a partir" o "volver a dividir". Es lo que entenderíamos por separar.

Por lo tanto, podría decirse que al compartir unimos y al repartir separamos.

¿Qué quieres unir y qué quieres separar?

¿A quién quieres unir y a quién quieres separar?

Al compartir:

  • Tenemos el foco en lo mismo. Por ejemplo, conseguir la mejor idea de marketing, la crianza de los hijos o lograr el objetivo anual del departamento.
  • Vivimos un mismo momento, a la vez. Aunque no significa que lo vivamos igual.
  • Hablamos sobre lo mismo o sobre versiones y perspectivas respecto a un mismo tema.
  • Se mejora y optimiza el resultado, al seguir la espiral de las ideas.

 

 

  • Damos. El hecho de ofrecer a los demás lo que tenemos o lo que sabemos enriquece al que lo entrega tanto como al que lo recibe.
  • Queremos que esté la persona o las personas adecuadas en ese instante.
  • Las personas, como los seres sociales que somos, buscamos puntos de similitud que nos permitan mantener un cierto grado de comodidad con las personas con las que nos relacionamos. Cuando lo encontramos, eso nos acerca, nos sentimos mejor comprendidos. De hecho, dicen que una de las claves para mantener el amor en la pareja es hacer cosas extraordinarias juntos.
  • Nos es más fácil ayudar al otro. Cuando una de las personas que comparten algo tiene alguna dificultad, las otras personas involucradas en el objetivo se incluyen a sí mismas más fácilmente la parte de trabajo extra que el otro no puede asumir o le ayudan para que lo termine consiguiendo.
  • La unión hace la fuerza. Al hacer varias personas lo mismo, cuatro ojos ven más que dos, la defensa y el ataque es mejor en grupo, como podemos ver en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=Ai7K8kNZNUo

Al repartir:

  • Cada uno tiene su propio objetivo, que es la parte correspondiente del objetivo general a lograr.
  • Es una labor individual.
  • Requiere de especialización, lo que supondrá elegir con más cuidado al más capacitado para realizar la tarea. A falta de especialización, nos vale el más motivado, aunque puede que necesite ayuda, mentoring o supervisión para hacerlo de la forma más correcta.
  • Permite poner orden, que puede ser pactado o puede ser acatado. A veces aunque parece que estamos compartiendo, en ocasiones también nos repartimos para hacer las tareas de forma más ordenada. Por ejemplo, al cocinar. Lo hacemos juntos pero yo corto las patatas, tú le echas la sal y pones el aceite a calentar, los dos estamos pendientes de que se fría correctamente removiendo cuando haga falta, tú escurres la patata mientras yo bato los huevos y tú lo mezclas y lo pones en la sartén para luego yo dar la vuelta a la tortilla cuando esté a nuestro gusto, dejándola hasta que esté totalmente hecha. El objetivo compartido era común pero la tarea solo ha sido compartida cuando hemos estado los dos pendientes de lo mismo al mismo tiempo y en el mismo espacio.
  • Requiere de una visión global, de alguien que sea conocedor de lo que se busca en conjunto.
  • Requiere de una mejor comunicación porque no se está viviendo lo mismo en el mismo momento. Hay que explicarlo, ir más al detalle, dando más información, hay que dar, pedir lo que se necesite o lo que falta,…Esto requiere una comunicación más clara, más asertiva, con más escucha, preguntando todo lo que pueda dar lugar a dudas, confirmando a través del feedback que se ha entendido el mensaje para poder actuar como el otro espera, mostrando mucha más empatía para asegurarnos que comprendemos lo que siente y por lo que nos apremia o nos solicita algo.
  • Necesita una mayor definición de la tarea para poderla delegar o para poderla delimitar.
  • Se llega más rápido al objetivo si cada eslabón de la cadena realiza su parte de forma efectiva. Y si se ponen tantos medios como haga falta para ir cubriendo los gaps que puedan surgir.
  • Se minimizan los riesgos, porque un fallo se puede detectar y aislar más fácilmente. Reponiendo cuando sea necesario ese eslabón de la cadena incluso a veces, permitiendo que los demás sigan con sus propias tareas.

 Seguro que se te ocurren más beneficios y necesidades que requieren tanto las acciones a compartir como las que preferimos repartir. ¿Qué vas a tener en cuenta la próxima vez que repartas o compartas algo?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

18 septiembre, 2017

Querido compañero,

¿De qué manera utilizas el teléfono? ¿En qué momentos lo utilizas?

Hoy en día casi todos nosotros hacemos un uso inadecuado del teléfono, vivimos pegados a él y asumimos que tenemos que estar siempre conectados.

Cuando utilizamos el teléfono a menudo cometemos errores como:

  • Tener largas conversaciones en horas productivas.
  • Contestar instintivamente, incluso cuando estamos con clientes.
  • No saber ignorarlo cuando es necesario.
  • Contestar con la sensación de agradar, sin tener en cuenta nuestra disponibilidad.

Este uso ineficaz del teléfono nos lleva a:

  • Romper nuestra concentración.
  • Una pérdida de intensidad en nuestra productividad.
  • Una falsa sensación de actividad.
  • Destruir nuestro descanso.
  • Una proyección hacia los demás de disponibilidad total.
  • Provoca adicción y aislamiento.
  • Llegar a producir una pérdida de control.

Si quieres ser eficaz y eficiente en el uso de tu teléfono te propongo 10 claves para lograrlo:

  1. Cada llamada con su objetivo. No comiences a hacer una llamada sin saber el porqué vas a realizar esa llamada, cual es el fin, el cometido de la misma. De esta manera, valorarás objetivamente la importancia de la misma.
  2. Sé directo y preciso. Prepara un esquema de lo que quieres hablar en esa llamada, así evitarás el repetirte y olvidar algo que quieras decir. De esta forma no tendrás que realizar llamadas posteriores, ganando tiempo. Además, llevarás en tu conversación un orden más claro, y resultarás a tu interlocutor más preciso en lo que le vas a decir.
  3. Programa las llamadas a realizar. El programar las llamadas cada día te va a ayudar a ahorrar energía, no teniendo que pensar en diversos momentos del día a quien vas a llamar ahora.
  4. Si estás con una tarea importante, silencia el móvil. Si queremos tener concentración en lo que estamos haciendo es recomendable para lograr realizar la tarea en el menor tiempo posible realizarlas de una en una y con la menor cantidad posible de distracciones e interrupciones. Silenciar el teléfono móvil y avisar a tus colaboradores o compañeros, si tienes al lado un teléfono fijo que estás realizando una tarea importante te ayudará a obtener una mayor concentración y conseguirás realizarla en un menor tiempo.
  5. Utiliza tu buzón de voz (si es importante te dejarán un mensaje). Se está perdiendo el uso del buzón de voz, recomiendo activarlo para que en los momentos en que no te puedan localizar sepas no solo que te han llamado, sino también qué quieren y de esta manera cuando les llames habrás preparado tu llamada para acometerla en el menor tiempo posible.
  6. Comunica tus rutinas a tus clientes, familiares y colaboradores. El que la gente de tu entorno sepa tus horarios o cuando es mejor que te localicen te facilita el que hagan uso de los momentos mejores para llamarte y de esta manera evitarás interrupciones de otras tareas que estés realizando y ellos eliminarán la sensación de malestar cuando te llamen a horas que no les puedas atender.
  7. Aprende a no responder siempre. El poner límites a todo lo que hacemos nos ayuda a ser dueños de nuestro tiempo. A veces, tenemos la creencia irracional de tener que estar siempre disponibles porque, en caso contrario, no seremos buenos padres o no resultaremos ser buenos profesionales o…
  8. Combina el uso del teléfono con el email. No todo es necesario hablarlo por teléfono, de hecho, hay muchas conversaciones que podemos mantener lo suficientemente importantes como para tenerlas que dejar por escrito porque son acuerdos, escribe emails o correos antes y ganarás tiempo en tus negociaciones o acuerdos.
  9. OJO con el Whatsapp. Esta aplicación ahorra mucho tiempo si se sabe utilizar adecuadamente y está demostrado que hoy en día es una de las aplicaciones que más tiempo nos roba si se usa de manera ineficiente. El problema es que la mayor parte de las personas tenemos múltiples grupos diferentes de whatsapp, en muchos de los grupos no profesionales, en especial, se dicen tonterías, cosas sin importancia, que se pueden mirar en un momento del día y no cada vez que suena el pitido de que nos ha entrado un nuevo whatsapp.
  10. Ponernos horarios para atender otras redes sociales como: Facebook, twitter o Instagram y reducir su uso. Numerosos estudios indican que los españoles pasamos una media de 2 horas y 53 minutos de conexión diaria en la red. Abusar de estas herramientas o hacer un mal uso de ellas pude generarnos innumerables problemas, desde hacernos perder la atención y descuidar otras tareas más importantes hasta provocarnos inquietud, falta de concentración y alteraciones del ánimo, afirma la psicóloga Begoña Carbelo, incluso puede deteriorase nuestra capacidad para estar con otras personas y para relacionarnos, además de alejarnos de la felicidad.

Hacer un uso controlado de las redes sociales nos aporta beneficios, normalmente asociados con "tener una mejor atención y concentración y, consecuentemente, un mejor rendimiento", comenta la citada psicóloga.

¿Qué otras formas eres eficaz y eficiente en el uso de tu teléfono? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de una campaña para el buen uso del móvil

https://www.youtube.com/watch?v=8szThMiSk0Y

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar el uso del teléfono? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

11 septiembre, 2017
En el artículo de hoy, el equipo de 2miradas vamos a hablar del libro “Las gafas de la felicidad” en el que Rafael Santandreu nos propone un estilo de vida centrado en la “Bastantidad”. El concepto de bastantidad equivale a asumir que podemos ser plenamente felices tan sólo cubriendo nuestras necesidades básicas como son el beber, el comer o el dormir. Santandreu nos muestra un método que podemos adoptar con esfuerzo y dedicación mediante el cual conseguiremos cambiar aquellos aspectos de vida que nos impiden vivir en paz con nosotros mismos.
Las personas tenemos lo suficiente para estar bien y no necesitamos nada más. Si conseguimos más cosas es estupendo y lo sano es saber ser capaces de disfrutar de ello. Pero si no es así, si no conseguimos aquello que deseamos no ocurre nada terrible. Y es que tendemos a centrarnos en lo que no tenemos y nos olvidamos de disfrutar de lo que tenemos.
La bastantidad es propia de las personas emocionalmente fuertes ya que su práctica nos hace ser más fuertes. Nos permite valorar más lo que tenemos y no quejarnos tanto de lo que nos falta. Es fácil practicar la bastantidad con tan solo decirnos a nosotros mismos “Ya tenemos bastante”. Esta práctica se puede llevar a cabo en cualquier momento de nuestra vida cotidiana.
Además de más fuertes, la práctica de la bastantidad también ayuda a superar frustraciones del día a día. Por ejemplo, imaginemos que estamos en la cola del supermercado, después de un estresado día de trabajo en el que no hemos tenido tiempo de parar ni un segundo. El hecho de esperar a que nos atiendan nos pone de mal humor. Por la mente se nos pasan todo tipo de pensamientos negativos: “Que mala suerte tengo…”, “¿Por qué tengo que esperar?, “¿Por qué no se darán más prisa?”. Estos pensamientos tienen la consecuencia inmediata de acabar todavía más enfadados con el mundo y dispuestos a descargar la el mal humor con cualquier persona.
¿No es más inteligente y menos autodestructivo pensar de forma diferente? ¿Qué tal el cambiar el “Qué mala suerte tengo” por “tengo un trabajo que me permite vivir y cuando termino relajarme y venir a comprarme lo que quiera al supermercado”? ¿O el cambiar el “por qué tengo que esperar” por “voy a aprovechar este tiempo de espera para contestar a ese amigo al que hace tanto tiempo que no escribo”? Son estas simples situaciones cotidianas en las que podemos aprovechar para darle la vuelta a la situación.
Es un pequeño cambio de chip en nuestra cabeza que nos permite ver con otra mirada una situación negativa y sacarle algo de provecho. Esta práctica nos ayuda a nosotros mismos y a vivir en paz. No existe ninguna necesidad de amargarnos la vida ni de buscarle el fallo a todo. Es mucho más inteligente darle una vuelta a nuestro pensamiento ansioso, pensar “tengo suficiente con lo que tengo” y transformar cualquier situación incómoda en un momento de provecho.
 
 
 
 
 
"Si necesitas enfocar las cosas con tu otra mirada cuenta con nosotros"
 
El equipo de 2miradas
 
7 agosto, 2017

Es agosto y muchos de nosotros estamos de vacaciones, sin embargo no todos. El mundo sigue girando aunque haga mucho calor.

Es entonces, cuando las plantillas están a medias o casi no están, cuando estamos más expuestos a problemas o incidencias con algún cliente. Por eso hoy compartimos algunos recursos que te serán de mucha ayuda ante una situación así.

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Photo by Mitchell Hollander on Unsplash

Cuando gestionas adecuadamente una reclamación está demostrado que tiene un mayor impacto en la satisfacción y fidelización del cliente.

Hoy en día es conveniente aprovechar cualquier oportunidad para fidelizar clientes y satisfacer sus necesidades. Además, si una persona te hace una queja o reclamación, te está dando la posibilidad de mejorar tu imagen o la imagen de tu empresa. Por eso, es importante mantener la calma y practicar la escucha activa. No te pierdas nuestro artículo 9 pasos para gestionar las quejas y reclamaciones de tus clientes.

Por otro lado, cuando el cliente pone una reclamación lo que quiere es recibir una recompensa o compensación por nuestro error. El cliente en todo caso busca soluciones, más que culpables, a los problemas que le hemos ocasionado. Podemos resolver este desencuentro con un acuerdo o negociación amistosa. Por eso es necesario conocer y gestionar los elementos que aparecen en una negociación.

Estas quejas o reclamaciones pueden desaparecer con un buen servicio postventa. Ya que el proceso de una venta no acaba nunca. Tras una venta, comienzan una serie de ayudas y servicios postventa que favorecen la confianza del cliente en ti y su fidelización.

Si con todas estas herramientas aún sientes estrés ante una queja o reclamación, estas de suerte: ¡puedes gestionar tu estrés!

No te sientas ofendido ante una queja: escucha, resuelve y ¡aprende!

 

31 julio, 2017

¡¡¡Bienvenidas vacaciones!!! Las deseadas vacaciones llegan y cada uno las afronta de una manera y según las posibilidades. Hay quien prefiere bullicio y fiestas mientras que otros prefieren descanso y tranquilidad. A elegir entre las consabidas playa o montaña, hoy día se acompaña de volver al pueblo, ver a la familia, volver a España o preparar algo extraordinario. Y lo mejor, todas las opciones son válidas.

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Aunque todos deseamos las vacaciones, cuando luego se dan podemos encontrarnos en tres situaciones respecto al trabajo:

  1. Desconectar: Salir del lugar de trabajo diciendo "hasta luego" y no volver a pensar en el trabajo hasta el día antes de volver. Dicen que para desconectar realmente necesitamos al menos diez días seguidos haciendo otra cosa. Hay quien solo logra hacer esto cuando está en otro lugar de vacaciones, pero le resulta arduo si está unos días en la misma casa, porque estar fuera de cobertura es una excusa como otra cualquiera para de verdad no seguir trabajando.

Desconectar de verdad es no leer e-mails, no seguir las noticias relacionadas con la empresa en las redes sociales, no mantener quedadas con compañeros de trabajo en las que seguir hablando del trabajo, no buscar un sitio con wi-fi gratis para poder enviar tal o cual documento, o para atender un tema que ha resultado urgente.

He escuchado tantas veces eso de "parece que sea tu empresa, no sabes desconectar" Y después le sigue una larga serie de reproches de por qué estás trabajando cuando por fin estás de vacaciones. Al final tienes dos problemas, el mal rollo que tiene tu familia o amigos porque estás trabajando en lugar de estar compartiendo con ellos, y tu sentimiento de culpa tanto si lo haces como si no lo haces, basada en la responsabilidad del deber.

Para ayudarte a desconectar:

Vivir el aquí y ahora. Poder disfrutar de lo que en cada momento estás haciendo: saboreando un rico refrigerio, dejándote llevar por el sonido del mar, del jaleo de las charlas veraniegas, del silencio de las montañas con los sonidos de los animales de la zona, el frescor de la mañana, el calor del mediodía, la brisa de la noche, las charlas sin prisa, el libro que te tiene enganchado, las cosas sin sustancia que distraen y entretienen y que solo puedes disfrutar en esos momentos…

Preguntarte ¿dentro de un año qué pensaré de eso?. Tener un filtro sobre ¿cómo de importante es resolver esto ahora? ¿Puede esperar 10 días? A veces pasa que corremos pensando que es súper importantísimo, súperurgentísimo y luego lo mandas y quien lo recibe se va de vacaciones o con quien hay que compartirlo ya no está…y en definitiva, el único que ha corrido eres tú. A veces es mejor pensar que hacerlo tranquilamente, sin hacer el número de la cabra para conectarte a tus documentos en un hotel, o en un locutorio, será más eficiente y seguramente será de mayor calidad.

Dejar dicho en qué casos pueden localizarte. De esa forma será solo cuando tú hayas considerado que es lo suficientemente importante y que de verdad no puede esperar. De esta manera también quien te ha de llamar se pensará dos veces si entra en la lista de cosas por las que llamarte. Saber delegar también será una clave importante para poder desconectar.

Ponte a ti en primer lugar. Si de verdad necesitas desconectar, buscar un lugar de vacaciones donde no te puedan localizar o toma las medidas para que así sea. No tener cobertura, como he dicho antes o dejar el teléfono del trabajo en casa, es solo el principio. Lo realmente importante es saber que si necesitas desconectar es porque lo primero en tu lista de prioridades en este periodo de tiempo eres tú. ¡Recuérdalo!

  1. Reconectar. A veces es importante tomar un respiro para recuperar fuerzas, para seguir con el ritmo y la exigencia del trabajo diario. Cuando necesitamos reconectar es importante:

Toma tiempo para ti. Aunque vayas con amigos o familia de vacaciones, saca ratitos para ti. Haz una lista de cosas que te quieras "regalar" para dejar atrás el ego, la rutina, a los demás y centrarte en ti, en lo que tú quieres, en lo que a ti te gusta hacer, en tu esencia...

Elije la mejor opción con asertividad. Entre los mil planes posibles a hacer cuando estamos de vacaciones seguro que hay alguno que nos gusta poco, alguno que nos apetece muchísimo y alguno que nos da igual. Decir que no a todo tampoco es la mejor opción cuando se va en grupo, porque si has elegido ir en grupo querrás hacer cosas con ellos. Pero sí que puedas decir que no a un plan que no te guste sin sentirte culpable, ni que te miren mal. Elige los planes que mejor vayan contigo y puedes también tirar de tus habilidades de liderazgo para animar a los demás a que se sumen a tu plan preferido.

Dormir más y sin poner el despertador. Una forma de recuperar nuestra energía es durmiendo y descansando u poco más. Además, está demostrado que levantarnos a golpe de despertador no es lo mejor, pero no podemos evitarlo. Así que aprovecha las vacaciones para despertarte con la luz del sol. Dicen que nuestro ciclo de vigilia y sueño se regula fácilmente tras dormir al aire libre (campings, bosques, playas…) al menos 3 días. Conectar con nuestra naturaleza como seres humanos y con nuestros ciclos biológicos, será de gran ayuda para reconectar.

Practicar la meditación. Existen numerosas opciones para conectar con tu yo interior, como puede ser la meditación, el mindfulness, hacer ejercicios tipo tai-chi, seitai o yoga, acudir a sesiones de reiki, recibir masajes relajantes, y también se ha demostrado que pintar mandalas es una buena forma de centrarte y recuperar tu equilibrio.

 

  1. Seguir conectado. Si es tu propia empresa puede ser muy difícil desconectar e incluso no es de tu interés reconectarte. Lo que quieres es seguir pendiente de lo que ocurre aunque hayas decidido tomarte unos días fuera de la oficina o haciendo otra clase de rutinas.

En este caso y si de verdad quieres tener esas vacaciones puede ayudarte:

Conectarte en un horario definido. Dejar dicho en la oficina que pueden localizarte cada día de 10 a 12 de la mañana, dejarte ese tiempo para revisar trabajo, ponerte al día, hacer tus tareas, y después seguir con las actividades que hayas elegido hacer por tus vacaciones.

Aprovecha a conocer gente y hablar de tu negocio. Estás en otro ámbito, en otro lugar, con otro nivel de relajación. Así es más sencillo abrir conversaciones hablando de qué haces, a qué te dedicas y valorando lo que los demás opinen de ello. Así puedes aprovechar a sacar nuevas ideas, a revisar qué es de interés de los demás, qué puedes mejorar, cómo lo vendes, e incluso puedes encontrar nuevos clientes, ideas creativas, etc.

Conectado en la distancia. Si tú puedes conectarte en la distancia, tus colaboradores también. Esta experiencia puede hacer que amplíes las posibilidades de tu empresa y conozcas los recursos necesarios para que cualquier miembro del equipo pueda estar conectado desde casa o desde otros lugares. Son vías de mejora para el bienestar del equipo en el desarrollo de su trabajo.

Conectado no es enganchado. Enganchado supone una adicción y como tal no es buena. Que seas tú quien elige cuándo y cómo, que puedas dominar tú el tiempo y la efectividad del trabajo. Que cuando te dediques a ello estés a ello, pero que puedas hacer otra cosa sin pensar todo el rato en ello, porque al final no estás en ninguno de los dos sitios: ni en el trabajo ni en tu lugar de vacaciones.

¿Cómo vas a disfrutar de tus vacaciones?

¡Feliz verano!

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

10 julio, 2017

Querido compañero,

¿Qué haces como líder para que los miembros de un equipo materialicen de la forma más eficaz y eficiente la visión de la empresa? ¿Qué haces como líder para que los miembros de tu equipo compartan una visión? ¿Qué haces para que esa visión se lleve a cabo?

compartir visión empresarial

 

Hoy leyendo el libro "Madera de Líder" del Dr. Mario Alonso Puig he recordado la importancia de que un Líder piense en grande y que tenga una visión que impulse a traspasar sus propios límites. Toda visión lleva tiempo encontrarla y hasta que logramos visualizarla requiere tiempo, paciencia y dedicación en su búsqueda.

Desde mi punto de vista, toda visión, como proyección de futuro, tiene un componente de deseo de ser realizada o de necesidad de cumplirlo y otro componente de movimiento, cambio o acción, porque si solo llevara el componente de quererlo y no perseguirlo, no haciendo nada para lograrlo, sería una ensoñación y, muy probablemente, la persona podría sufrir una frustración o una falta de autoestima, tapada por pensamientos del tipo: “esto no es para mí”, “ahora no toca”, “ya soy mayor o joven para llevarlo a cabo” …

Como líder, la visión puede partir de la propia persona y motivar e inspirar llevando a que un grupo la comparta. También esta visión la puede crear el propio grupo o equipo de personas que forman parte de una empresa o de un proyecto.

Para que un grupo de personas ayuden a que se haga realidad una visión son fundamentales varios puntos que te quiero compartir:

  1. Que esa visión sea vivida y compartida por todos los miembros del equipo o del grupo. ¿Qué significa para mí esa visión? ¿Del 1 al 10 cuanto me hace sentir bien el imaginar logrando esa visión? Te propongo también que todos sus miembros hagan un ejercicio: visualizarse cuando hayan materializado esta visión, anticipándose a lo que verá, escuchará y a cómo se sentirá. Esto sirve como elemento motivacional y además, de enfoque para sus miembros. ¿Qué veré? ¿Qué escucharé? ¿Cómo me sentiré?
  2. La visión tiene que producir algún beneficio o resultar favorable para algo o alguien. ¿Cuál es el beneficio cuando logremos materializar la visión? ¿Quién o quiénes se beneficiarán de conseguirlo?
  3. La visión tiene que suponer un reto, algo motivante que mueva al equipo o al grupo a querer llevarlo a cabo, que todos se sienten con fuerza y ganas para estar en acción, para hacer cada día algo que lleve al logro de esa visión. ¿Cuándo pienso en esa visión cómo me hace sentir? ¿Qué me motiva de esa visión?
  4. Conocer los puntos fuertes, talentos, recursos, destrezas y experiencias de los diferentes componentes que participarán a lograr que se haga realidad esa visión. Este punto es importante para aprovechar las sinergias de unos y otros, para superar retos y aprovechar oportunidades. ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? ¿Cuáles son mis principales logros? ¿Cómo puedo utilizar mis fortalezas para avanzar en el logro de los resultados que se requieren para conseguir esa visión?
  5. De la misma forma es importante conocer los puntos débiles, obstáculos o barreras que podrían impedir que el equipo o grupo no avanzase en el logro de la visión. Una forma de conseguirlo es conociendo las experiencias negativas y los fracasos más relevantes de los distintos miembros. ¿Qué errores significativos has cometido? ¿Qué provocó esos fracasos? ¿Cuáles han sido tus aprendizajes? ¿Qué puede faltar al equipo?¿Qué puede limitar la continuidad del trabajo o de la fuerza del equipo?
  6. Que cada uno de los miembros del equipo o del grupo sepa qué tienen que llevar a cabo, cuál es la tarea o tareas a realizar, en definitiva, que conozcan su misión para situarse en el presente. ¿Qué voy a hacer yo hoy para que esta visión se haga realidad?
  7. Definir los objetivos a corto, medio y largo plazo a llevar a cabo hasta conseguir esa visión. Te recuerdo una técnica para que te ayude a que puedas fijarlos S.M.A.R.T-E
  8. Es importante que el equipo o grupo conozcan su aportación a la visión y esto ha de suponerles un reto y no una losa, siendo ecológico para ellos, así como para su entorno. ¿Qué supone para mí lograr esta visión? ¿Cómo se sentirá mi entorno: familia, amigos, compañeros… cuando lo logre?
  9. Es necesario fijar las reglas de funcionamiento para lograr realizar esa visión, así como el conjunto de principios, valores y creencias y la forma de comunicarse entre los diferentes participantes. ¿Cómo nos vamos a relacionar? ¿Cuándo? ¿De qué manera? ¿Cuáles son los valores del grupo o equipo?
  10. Revisar continuamente la motivación de todos los miembros del equipo, recordar la importancia de la visión porque da sentido. Y también, revisar el progreso, además de realizar todos los cambios y ajustes necesarios en pro del logro de esa visión compartida. ¿De qué forma estamos avanzando para materializarla? ¿Estamos manteniendo la visión o nos estamos desviando? ¿Cuánto me falta para lograr esa visión? ¿Cómo puedo ser más eficaz y eficiente en conseguir la visión? ¿Qué medidores utilizo para evaluar el progreso?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de la Visión Compartida

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para que los miembros de tu equipo logren materializar la visión de la empresa? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

19 junio, 2017

Esta semana queremos compartir el artículo de portada del último número de la revista Woman Essentia, escrito por nuestra CEO Milagros García:

La pasión por el liderazgo

En esta ocasión y siempre desde el enfoque de las 2miradas, la mirada interna y la mirada externa, Milagros aborda la pasión, cómo podemos descubrir la nuestra, cómo vivirla o, si no las has descubierto, las causas por las que quizás no lo hayas hecho. 

Esta no es la primera vez que una de nuestras CEO´s colaboran con Woman Essentia, revista femenina online que trata temas de actualidad, cultura, moda, belleza, viajes, etc., destinada a informar sobre aspectos que conciernen a la mujer. Los artículos escritos por 2miradas en la revista se han enfocado al liderazgo. La lectura de estos artículos nos recuerdan que todos somos líderes si sabemos a dónde ir y caminamos hacia nuestro objetivo con pasión:

Líderes emocionalmente inteligentes

La Creatividad del Líder

Atributos de un líder

Dos miradas al liderazgo

Hace años que las mujeres están al mismo nivel de desarrollo profesional que los hombres. Ocupamos cada vez más puestos directivos, aportamos cualidades al trabajo que permiten obtener nuevas perspectivas y mucha creatividad para sacar adelante las empresas.  

Desde 2miradas compartimos la opinión de que el liderazgo femenino, desde la propia intuición, está más dispuesto a compartir. El rol de la mujer siempre ha sido el de velar por el bien común: si un miembro mejora todos lo hacen. Es por todo esto que las mujeres llevamos ventaja en temas como conciliación, respeto, empatía, organización según competencias de los miembros del equipo, así como en desarrollo y crecimiento profesional. Estas habilidades llevadas a la empresa sólo puedes significar una cosa: beneficio.

Como decía Federico Fellini: “No hay fin, no hay comienzo. Solo hay Pasión por la vida”, así que a vivir la vida liderando con Pasión.

Y tú ¿ya conoces tus pasiones? ¿Sabes cómo mantenerte en el camino?

Contacta con el equipo de 2miradas

Dentro de las organizaciones y de las relacione en general tachamos de ogros a las personas que se enfadan y ponen el grito en el cielo. También sucede que tenemos una sensación de alerta, amenaza u ofensa al escuchar a alguien alzar la voz, despotricar, refunfuñar, juzgar, avergonzar a otros, etc. Parece que mostrar la ira está mal visto.

Ya os hablé del péndulo de las emociones como herramienta para la gestión emocional. Y es que no es lo mismo decir: "me estoy enfadando", que pegar un puñetazo a una puerta y gritar saltándosenos los ojos de las órbitas.

como gestionar nuestra ira Diseñado por Freepik

Os dejo algunas claves para ayudarnos a manejar la ira:

Aceptar que "eso" nos enfada. Una de las principales causas de sentirnos mal con el trabajo o con los amigos y familiares, o con determinadas situaciones es porque no terminamos de aceptar que "eso" nos molesta, "eso" no nos gusta o "eso" nos da rabia. Sin embargo soy yo y no "eso" quien se enfada y personas diferentes o nosotros mismos en otro momento podemos no sentirnos tan disgustados o afectados por "eso" mismo.

A veces, nos negamos la evidencia pero nuestro lenguaje no verbal seguramente nos delate. Y también es posible que nos sintamos vulnerables porque ¡hay algo que nos saca de nuestras casillas! Ya no somos todo lo correctos y perfectos que deberíamos ser. Actuemos sobre lo que esté en nuestra mano. Y para lo que no, os dejo como ayuda el arte japonés del “Shikata ga nai” (aceptarlo, no hay más remedio).

Cuidado con lo que piensas y dices porque importa. Los debería ser así, querer tener la razón, tener pensamientos extremos (todo o nada), o catastrofistas (ver solo lo negativo), determinar lo que es justo o injusto, querer cambiar a las personas…  Aprovechar el autoconocimiento y la objetividad, revisar la irrealidad de las creencias, centrarse en mantener nuestro bienestar. ¿Me está afectando pensar así? Descarto este pensamiento y lo sustituyo por uno más útil y beneficioso para mí. Os dejo unos ejemplos de Elia Roca para reencuadrar el enfoque de las situaciones que provocan nuestra ira:

ira

Compasión. Con nosotros mismos y con los demás. Es posible que reaccionemos con ira porque no sabemos en ese momento reaccionar de otra manera. Al principio cuando estamos protestando puede que nos sintamos en nuestro derecho y nuestra autoestima esté muy alta. Pero luego, pasado un tiempo, es posible que sintamos vergüenza o culpa porque no teníamos que habernos puesto así, no era para tanto, perdimos los papeles, etc. A veces hemos de saber perdonar y dejar hacer. No darle tanta importancia.

Darnos tiempo.  Es importante tomarse el tiempo para entender qué ha sucedido y por qué nos sentimos así. Una vez que lo hemos detectado, podemos actuar y hablar con la persona correcta en el momento y lugar adecuado. Y sobre todo, en esta ocasión, dado que hemos tenido el tiempo de reflexión, podremos utilizar una comunicación más asertiva, constructiva, orientada a soluciones, con más tranquilidad. Afrontar la situación y no guardárnosla es clave para dejar atrás lo que nos molesta. Hemos de soltar el lastre y no cargar con tantas mochilas de deberías, culpas y tengo que.

Aristóteles decía: “Cualquiera puede enfadarse, eso es fácil. Lo difícil es enfadarse con la persona adecuada, en el momento justo y en el grado necesario”.

Separar a la persona del suceso. Hay enfados que separan familias incluso durante generaciones. Las últimas generaciones ya no saben ni por qué, es simplemente algo histórico que aprenden desde que nacen. Si queremos mantener las relaciones con los demás, si nos importan las personas de nuestro alrededor, es necesario que sepamos separar lo que hizo, lo que dijo o lo que no hizo o no dijo de lo que la persona es o representa para nosotros.  Todos podemos fallar a las expectativas de los demás en un determinado momento. La exigencia hacia los demás no favorece que nos sintamos mejor y terminamos por juzgar a las personas. Es conveniente no confundir a la persona con sus conductas.

Mantener la calma. Eso es fácil de decir y difícil de hacer. Con la práctica, cada vez nos daremos cuenta antes de que nos estamos enfadando, sobre todo si ponemos atención a las señales que nos da nuestro cuerpo. Y seremos más conscientes cada vez para evitar saltar de forma desmedida. Respirar de forma diafragmática, hacer ejercicios de relajación o darnos instrucciones son buenas opciones para regular nuestra intensidad ante la ira. La consciencia de nuestro cuerpo y mente, de nuestras emociones es esencial para lograr una buena gestión emocional.

Utilizar el poder de la imaginación. La PNL nos ayuda a modificar imágenes mentales que nos sirven para tomar nuevas perspectivas sobre una situación, para relativizar y alejarnos emocionalmente de lo que nos provoca la ira, etc. Por ejemplo, podemos cerrar los ojos y  pensar en la persona y el suceso que nos desagrada. Esa imagen la podemos llevar como a una pantalla de cine delante nuestra, podemos ponerla en blanco y negro, cambiarle las voces a los personajes que aparecen, colocarnos en otra posición respecto a la escena…

¿Qué vas a comenzar a hacer para gestionar tu ira mejor?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

22 mayo, 2017

Querido compañero,

¿Cómo realizas la sintonía o el Rapport? ¿Qué haces para llegar a conseguir sintonía con tu cliente?

 

tecnicas para practicar el rapport

En mi artículo anterior te hablé sobre claves para practicar el Rapport, hoy quisiera hablarte de diferentes técnicas para practicar el Rapport o técnicas para que se dé la sintonía con tu interlocutor y de los pasos a llevar a cabo para lograrla.

Es interesante practicar la sintonía o Rapport para favorecer la relación con el otro creando un ambiente agradable, de confianza y colaboración mutua. Es la ciencia de sentirse confortable con los demás y que los demás se sientan confortables con uno. Esta habilidad permite reducir rápidamente las diferencias de percepción del mundo entre las personas.

Realizar Rapport conlleva a múltiples beneficios como estás viendo, además de compartir emociones, mayor predisposición a tratar un tema determinado, mejor disponibilidad a llegar acuerdos en una negociación, conseguir que el interlocutor tenga una mayor apertura dado que se genera una mayor confianza, que surjan más pensamientos positivos entre los interlocutores…

¿Qué otros beneficios sabes que se producen cuando practicas la sintonía con el otro?

Existen múltiples formas para desarrollar el Rapport, algunas de ellas son:

  • Observar al otro y adaptarse a su estilo.
  • Copiar gestos de sus expresiones faciales.
  • Reír cuando lo hace el otro y en la misma intensidad.
  • Realizar los mismos movimientos de piernas y pies.
  • Adquirir la misma forma de mirar y de estar presente.
  • Mantener la distancia que establezca el otro.
  • Seguir los movimientos del otro de brazos y manos.
  • Hablar con el mismo o similar tono, con la misma cadencia o ritmo y llevar la conversación con la misma velocidad que el otro.
  • Expresar una similar postura corporal.
  • Respirar con la misma frecuencia.
  • Buscar el mismo estilo personal.
  • Equilibrarte con el mismo nivel energético del otro.

¿Qué otros aspectos tienes en cuenta para realizar Rapport?

También quiero aprovechar para compartirte los 3 Pasos que en 2miradas practicamos para poder realizar Rapport:

  1. Prestar atención al otro: en este paso vamos a tener en cuenta lo que llamamos en PNL Calibrar, observando la comunicación no verbal de tu interlocutor: la postura corporal de la persona, sus gestos, movimientos, respiración…

También observaremos su comunicación verbal: desarrollo del contenido, volumen, tono de voz. Todo lo que podamos apreciar en la forma del habla del otro.

Tendremos en cuenta lo que vemos, lo que oímos, lo que sentimos, olemos, palpamos, degustamos del otro. Es decir, todo lo que percibimos a través de nuestros sentidos.

  1. Acompasar: hacer de espejo con toda la información recogida en el paso anterior; es decir, duplicar lo ya observado, intentando parecernos en todo lo posible a nuestro interlocutor pero a nuestro estilo.
  2. Comprobar: cuando ya hayas realizado Rapport puedes comprobar si se ha dado la conexión mutua dejando de seguirle y realizando algún gesto distinto al de tu interlocutor. Si te copia o realiza un gesto similar al que tú has realizado se habrá verificado la sincronía. ¡Felicidades!

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla del Rapport, sus diferentes aplicaciones… Lenguaje sin palabras - Rapport

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar para realizar Rapport? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

 

 

 

Querido compañero,
¿Para qué es importante la sintonía o el Rapport? ¿En qué momentos es importante que practiques el Rapport?

Rapport

 

Llevo varios artículos escribiendo sobre la importancia y el desarrollo de habilidades sociales para resultar más agradables a los demás y predisponerlos a nuestro favor. Hoy quisiera hablarte de una habilidad que considero fundamental para lograrlo: el Rapport.

La comunicación es como  un baile y el Rapport crea la sintonía perfecta, facilitando una comunicación más plena y de confianza.

El Rapport es una habilidad por la que dos o más personas conectan. Es una sintonía psicológica y emocional que favorece la relación entre sí. El Rapport, compenetración o acompasamiento lo desarrollamos con quienes sentimos algún tipo de sintonía, con personas con quienes encontramos similitudes o con aquellos a los que admiramos, aunque el rapport también se puede comenzar provocando y luego fluir en él.

Cuando conocí esta técnica a través de uno de los Másters que he realizado de coaching me generó muchas dudas, pues pensé que si la practicaba con un cliente podría pensar que le estaba imitando, o incluso, que pudiera pensar que le estaba haciendo burla.

Con el fin de eliminar este tipo de creencias infundadas, quisiera compartirte este vídeo donde se deja muy claro, a través del estudio realizado, que el Rapport provoca bienestar en el otro: Acompasamiento o Rapport

Quiero aprovechar a compartirte algunas claves para cuando practiques el Rapport:

  • Ten cuidado porque durante esos primeros minutos que vas a practicar esta técnica es posible que te pierdas parte de la comunicación verbal del otro, pues vas a estar más pendiente de su comunicación no verbal.
  • El Rapport es una forma de influenciar a nuestro interlocutor, por lo que es vital practicar el win-win, siempre en beneficio mutuo para que la conversación y el trato sea más fluido y cómodo para las dos partes.
  • Es muy importante practicar la sutileza al acompasar los movimientos del otro cuando hacemos Rapport especialmente durante los primeros minutos. Luego ya verás que todo fluye y que ya no necesitas estar tan pendiente de su comunicación no verbal.
  • El Rapport incluye tres componentes conductuales: atención mutua, positividad mutua y coordinación.
  • Para poder realizar esta coordinación es necesario adaptarse al ritmo de la otra persona, sobre todo, emocionalmente (reflejando uno mismo el estado emocional de la otra persona para empatizar y a la vez hacer manifiesta esa empatía), también oralmente (adaptar el tono de voz y el ritmo del habla al de la otra persona) y además, gestualmente (captando su lenguaje no verbal y repitiéndolo de modo parecido).
  • La sintonía se logra con la escucha completa del otro, prueba a vaciarte de ti para llenarte del otro y lograrás que el otro se vea reflejado en ti.
  • Cuida que tu comunicación verbal case con la no verbal para no parecer inconexo o incoherente. Estas incongruencias nos hacen menos creíbles y confiables, y más contradictorios ante nuestro interlocutor.
  • Cuanto más realices Rapport más sencillo te resultará y de una forma más inconsciente lo llevarás a cabo. Además te recuerdo que el Rapport abre la puerta a la empatía.
  • Si has comprobado que estáis ya acompasados realizando el Rapport, puedes relajarte y volver a realizarlo cuando, por ejemplo, veas que la conversación se tensa.
  • También puedes dejar de hacer Rapport cuando quieras acabar una conversación, cuando te esté molestando lo que el otro te dice, cuando necesites poner límites, cuando necesites marcharte…

¿De qué otras maneras logras Rapport con tu interlocutor?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla del Rapport, cómo crear Rapport, cuando terminar con el Rapport… ¿Qué es el Rapport?


 Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar para realizar Rapport? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García