Category Archives for comunicacion-2

El tiempo pasa. Las personas evolucionamos y el entorno laboral en el que queremos estar también es diferente.

Tras asistir al evento XLDesafío sobre ‘La Nueva Empleabilidad’ en el Espacio de la Fundación Telefónica el pasado miércoles, quiero compartir algunas reflexiones relacionadas con el panorama que en este encuentro se planteaban.

La cuarta revolución industrial de la que se habla, lleva a plantear que la tecnología va a formar parte de nuestra vida cada vez más, sin embargo, no todo es tecnología. También hay cambios culturales, sociales, políticos, económicos…

empleabilidad
Photo by rawpixel.com on Unsplash

Nos relacionamos de una forma diferente. Incluso en las relaciones de pareja, en las que de algún modo hay algo que no cambia, la capacidad de amar y ser amado, se dan cambios. Desde abrirnos a los diferentes tipos de pareja, a que sea ella quien le invita a bailar a él, hasta la forma en la que nos comunicamos utilizando las posibilidades que la conexión global nos permite para permanecer cerca estando lejos.  

En el entorno laboral también hemos cambiado mucho en los últimos años. Antes estaba mal visto que una persona cambiase de trabajo. Ahora, preguntamos qué le ha llevado al cambio y valoramos como positivo que la persona se esfuerce por conseguir sus sueños y que busque el sitio donde poder aportar el tan apreciado gusto por lo que hace. Ya no queremos ser números dentro de una empresa, no queremos jefes autoritarios que no escuchan y ajenos a las necesidades e ideas de las personas con las que colabora, no queremos que el trabajo sea una pura cuestión económica,…

Buscamos líderes cercanos, humanos, que acompañan a las personas. Los estudios relacionados con la empleabilidad revelan que las personas esperan de sus líderes: transparencia, habilidades de comunicación, menos espacio y distancia entre directivos y las personas (menos jerarquías), un propósito y visión clara de la empresa y la forma de hacer ver a cada colaborador que hace posible y es partícipe del logro de esa visión. Las empresas han de plantearse el objetivo de que ninguna persona se vaya por una mala relación con el jefe, lo que requiere un esfuerzo en la formación para mejorar las habilidades de liderazgo.

Sarah Harmon, directora de Linkedin para España y Portugal dice que cambian continuamente las competencias más buscadas por las empresas año tras año. Las competencias de hace 5 años ya no están ni siquiera en la lista de las más deseadas hoy. Y este ritmo del cambio nos hace llegar casi tarde a las competencias técnicas que se buscan para el desarrollo más productivo de las organizaciones, especialmente en algunos sectores.

Gran parte de los puestos de trabajo en el futuro vendrán del mundo STEM (siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y, posiblemente, sean los mejor retribuidos. José María de Areilza, propone fomentar la "stempatía" porque la tecnología requiere un comportamiento colaborativo donde la empatía es clave, así como relacionarse con respeto, trabajar juntos y poner en común la creatividad.

Por tanto, las competencias en habilidades y actitudinales son las que están aportando más en las empresas: Resiliencia, Gestión del cambio, perseverancia… Y es que lo que tiene valor en el mundo son las ideas y las empresas que aportan más valor, son aquellas que han puesto más ideas en práctica, las que han probado y mejorado procesos y productos, superando el error, las que mejor se han adaptado a la diversidad de las personas, etc.

Ante esta necesidad de ideas, pongo el caso de General Electric, que tiene un área de diseño de motores de avión. Un avión ahorra más combustible siendo más ligero. Pero en el diseño que estaban haciendo se encontraban con la dificultad para rebajar el peso de un motor en su conexión con las alas. A pesar de todas las personas cualificadísimas que podían trabajar ya en la empresa, no daban con ello. Hicieron un concurso abierto y recibieron 600 ideas de diferentes personas de todo el mundo, de las cuales ninguna provino de un ingeniero aeronáutico. Quien ganó se llevó 20.000$ y su propuesta consiguió reducir el peso en un 60%. Solucionado.

El valor de las ideasPhoto by Riccardo Annandale on Unsplash

Por lo tanto, las empresas han de plantearse sus competencias necesarias para el futuro y fomentar el desarrollo profesional para que mañana haya profesionales capaces de abordar los retos del futuro. Y dada la dificultad de prever esas competencias, dado que son tan cambiantes, hemos de capacitar a las personas en su apertura, en el desarrollo de sus talentos, en el aprendizaje continuo, en buscar nuevas oportunidades, en la conexión de ideas para ir más allá de lo obvio, en competencias digitales…

Y también, las empresas, tendrán que apoyar a las personas que dedican su tiempo y su talento en ella apreciándolas y actuando para poner en marcha las mejores ideas. Una persona que aporta ideas que no se llevan a cabo de forma sistemática, se cansa de aportar y también en muchos casos, se va de la empresa. A modo de ejemplo, os dejo este vídeo, en el que podéis conocer a Molly:

 

Hoy somos más sociables y multitareas, estamos acostumbrados a ser nómadas de proyectos o de puestos como dice Santiago Bergareche, Presidente de Vocento. Y comenta que la empleabilidad, el desarrollo del talento y integración laboral son desafíos a los que nos enfrentamos. Estos retos no solo los tenemos que abordar desde la tecnología, aunque la tengamos en cuenta y la utilicemos con sabiduría para lograr crecer y mejorar el mercado laboral.

¿Estás preparado para dirigir la empresa y a las personas de forma diferente, asumiendo los retos que se presentan?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

30 octubre, 2017

Últimamente en diferentes congresos, foros y blogs leo muchas veces que hay que hacer cambios disruptivos, especialmente en cuestiones de transformación digital. Y yo me pregunto: ¿es realmente necesario que sean disruptivos?

Un cambio se considera disruptivo cuando rompe bruscamente con la situación anterior.

 

 

Sin embargo, en nuestra vida, normalmente evolucionamos, y salvo acontecimientos trágicos, no cambiamos drásticamente. Entonces, ¿por qué en las empresas queremos cambiar de manera tan radical?

En este punto, he de decir que hacer cambios bruscos  a veces sí es positivo, sobre todo en cuestiones tecnológicas, o en estrategias a seguir.  Por ejemplo, cuando la empresa empieza a entrar en una etapa de declive o llega la obsolescencia de procesos o productos y hay que subirse de nuevo al carro del mercado para volver a ser competitivos. Quizá sea el momento de parar y reflexionar para darse cuenta que hemos de cambiar de camino, y hacer algo distinto nos puede llevar mejor al éxito. Teniendo en cuenta que en este cambio disruptivo es importante aprovechar toda la experiencia, capacidades y sinergias del buen hacer hasta el momento. Lo positivo.

Y además, es necesario que los líderes tengan en cuenta que para las personas, un cambio brusco es mucho más costoso que un cambio paso a paso.

 

 

Para mí, cuando hay un abismo que saltar, porque los objetivos son ambiciosos, porque el cambio ha de ser importante, hay dos factores clave para que el equipo quieran sumarse al cambio:

  1. Foco. No vamos a hacer un salto al vacío sin un motivo, sin un sentido y hay que dárselo.

Las personas necesitamos información para tomar decisiones y también para poder gestionar nuestra propia incertidumbre ante los cambios. A mayor información menos sensación de riesgo asumimos, ofreciendo una sensación de mayor seguridad ante el cambio. Aunque también dependerá del tipo de personalidad que tengamos, de lo atrevidos, comedidos, intuitivos… que seamos.

Para enfocar a las personas en la organización hacia el cambio, habrá que indicar:

  • Qué se va a lograr, cuál es el objetivo y beneficios.
  • Qué camino ha sido el elegido para llegar a lograrlo.
  • Cómo. Un camino en el que no están solas y en el que se les va a apoyar para llegar de la mejor manera posible: con formación, con una comunicación efectiva y oportuna, con una gran atención a las necesidades que puedan surgir y sobre todo, creyendo en ellas y en su capacidad para hacerlo muy bien.
  1. Confianza. ¿Estamos pidiendo un salto de fe?

Como en Indiana Jones y la última cruzada, que era decisivo que saltase al abismo si quería conseguir salvar a su padre:

https://www.youtube.com/watch?v=0aQzG7rQ4VM

José Mª Gasalla y Laila Navarro dicen en su libro "Confianza", que para avanzar hacia los objetivos, es necesario crear confianza y nos proponen el modelo de Gestión por confianza en las organizaciones. Además, destacan que hay una serie de actitudes que crean confianza y de no haberlas, no crean confianza y a veces, pueden llegar a destruirla. Son las siguientes:

  • Decir lo que se espera del otro.
  • Dar ejemplo.
  • Tener humildad.
  • Ser generoso.
  • Ser equitativo.
  • Ofrecerse sin pedir nada a cambio.
  • Renunciar a un beneficio personal a favor de otros.
  • Transmitir seguridad.
  • Crear proximidad con las personas.
  • Dar feedback de los aspectos positivos y de los que precisan ser mejorados.
  • Rechazar la propuesta de hacer algo si no se tienen los conocimientos o habilidades necesarios.
  • Participar de manera activa, dedicada y duradera.
  • Empezar y terminar una reunión en horario establecido.
  • Manifestar verbalmente o por medio de actitudes que los principios son los mismos a lo largo del tiempo.
  • Actuar con empatía.

Una vez que hacemos todo esto para dar confianza, es cuando podemos pedirla. En realidad, no es algo tan descabellado porque actuamos continuamente apostando en la vida, con confianza de que irá bien, por ejemplo, al elegir una profesión, al elegir una pareja, al elegir a los amigos… Después ya se verá si va bien o no y haremos los cambios oportunos, pero ese primer paso, lo damos con la mayor de las confianzas e ilusiones. Nadie va a perjudicarse a sabiendas.

La confianza en uno mismo también será importante para afrontar estas situaciones complejas, cuanto más nos apoyemos en nuestros puntos fuertes, cuando más seguros estemos de nosotros mismos y de nuestras capacidades, cuanto más motivación tengamos por lograr nuestros propios objetivos personales, más fácil nos resultará tirarnos a la piscina con convicción.

Y ahora que sabes esto, ¿qué vas  hacer para afrontar con mayor éxito los cambio en tu organización?   

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

23 octubre, 2017

Querido compañero,

¿Cómo haces tus inversiones? ¿Qué tienes en cuenta al realizar tus inversiones?

 

Ya en mis 2 anteriores artículos te hablé sobre cómo ser más consciente de lo que ganas y los gastos que generas: Conciencia sobre tu economía: la educación financiera y Claves para realizar inversiones. En esta ocasión, me gustaría compartirte 10 trucos a la hora de llevar a cabo tus inversiones.

Si tu saldo es positivo podrás llevar a cabo algunas inversiones, aunque si no lo has hecho antes, sé prudente.  Te sugiero algunas claves que paso a compartirte:

  1. Solo destina a la inversión el excedente de tus ingresos y de tus gastos. Te recomiendo evitar las deudas, en la medida que sea posible. Las deudas deben ser devueltas. A mí, particularmente, no me gusta sentirme adeudada. Sólo lo he hecho si asumiendo poco riesgo puedo multiplicar de forma muy interesante la inversión realizada.
  2. La dificultad inicial es el elegir la estrategia a llevar a cabo. Para ello, te sugiero que tengas algunos conocimientos, leyendo libros y dedicando un tiempo: tiempo para realizar tus inversiones, tiempo para reflexionar y tomar una buena decisión…
  3. ¡Ojo con dónde decides invertir! Desconfía de aquellas inversiones que ofrecen rentabilidades fuera del mercado o desconfía de promesas de muy altas rentabilidades. Normalmente el riesgo y la rentabilidad van unidos, altos rendimientos conllevan asumir riesgos elevados.
  4. Busca asesoramiento profesional, por ejemplo, en el banco donde tengas tus domiciliaciones habituales o elige un intermediario autorizado y registrado en la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores).
  5. Es importante que conozcas o te ayuden a conocer tu perfil inversor: conservador, moderado o arriesgado. Esto se conoce en función de tus objetivos financieros, tu horizonte temporal, tu personalidad y tolerancia al riesgo, así como tus conocimientos financieros.
  6. Conocido tu perfil, que te informe de los productos que tenga el banco que más se adecúan para ti. Antes de tomar una decisión de inversión: de firmar algún contrato o de realizar aportaciones de capital, es importante que te informes del mínimo de inversión, histórico de rentabilidad de cada producto, intereses bancarios, comisiones, gastos de gestión, gastos de mantenimiento, tarifas de inversión y plazos y penalizaciones. Invierte sólo cuando comprendas y estés conforme con las características esenciales y los riesgos del producto elegido.
  7. Ya sabes el refrán: “no pongas todos los huevos en la misma cesta”. Diversifica tus inversiones siempre que te sea posible, no hagas una sola inversión en un único producto. Aunque es normal que empieces con una, luego podrás ir aumentándolas y variando.
  8. Evita sorpresas estableciendo las responsabilidades y las posibles actuaciones de tu asesor financiero. Deja muy claro, y si es posible por escrito, qué puede hacer y qué no.
  9. Si, por ejemplo, estás pensando en una inversión para tu jubilación, invierte en algo que pueda crecer lo más indefinidamente posible.
  10. Realiza seguimiento de tus inversiones realizadas. Una vez que hayas firmado los nuevos productos de inversión es importante que establezcas cómo quieres que tu asesor te vaya informando y pide claves y formas para que vía on line puedas estar informado en todo momento de cómo van tus inversiones.

¿Qué más tienes en cuenta a la hora de hacer tus inversiones? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de "Invertir en fondos mixtos, clave para la evolución de los mercados"

https://www.elconfidencial.com/empresas/2017-09-30/fondos-mixtos-renta-variable-santander-am-bra_1452087/

Pienso y te dejo una de mis frases que “Si quieres afianzar tu futuro, realiza inversiones acertadas, esto te reportará mayor calidad de vida”

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer con tu excedente de dinero? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

25 septiembre, 2017

En estos días me he dado cuenta de una distinción importante, que es la que os voy a tratar de compartir. Y ¡nunca mejor dicho!

Muchas veces repartimos tareas, a modo de tú haces esto, yo hago lo otro. Y estas tareas pueden ser parte de una misma cadena o pueden ser completamente ajenas. Un ejemplo de nuestro día a día, puede darse entre dos personas que conviven. Entre ambos se reparten las tareas del hogar. Uno pone lavadoras y plancha mientras que el otro limpia y friega. Sin embargo, hay otras acciones que preferimos compartir, como ver una serie juntos, que además, se ha demostrado que es beneficioso para nuestra salud.

Aunque son conceptos que están muy relacionados, según el diccionario definiciona, el termino compartir proviene del latín “compartīri”, en donde “com”, significa “con” y “partir” o “dividir. En otras palabras compartir es “partir con…”. El prefijo “con” también indica a algo que se hace en forma global, inclusive común, y se asocia con la raíz “kon” (junto de, cerca de). Esto nos lleva a la noción de “partir con los que están cerca“.

Por su parte, repartir contiene el prefijo re-, que significa de nuevo y hacia atrás. Y añadido a "partir" sería como "volver a partir" o "volver a dividir". Es lo que entenderíamos por separar.

Por lo tanto, podría decirse que al compartir unimos y al repartir separamos.

¿Qué quieres unir y qué quieres separar?

¿A quién quieres unir y a quién quieres separar?

Al compartir:

  • Tenemos el foco en lo mismo. Por ejemplo, conseguir la mejor idea de marketing, la crianza de los hijos o lograr el objetivo anual del departamento.
  • Vivimos un mismo momento, a la vez. Aunque no significa que lo vivamos igual.
  • Hablamos sobre lo mismo o sobre versiones y perspectivas respecto a un mismo tema.
  • Se mejora y optimiza el resultado, al seguir la espiral de las ideas.

 

 

  • Damos. El hecho de ofrecer a los demás lo que tenemos o lo que sabemos enriquece al que lo entrega tanto como al que lo recibe.
  • Queremos que esté la persona o las personas adecuadas en ese instante.
  • Las personas, como los seres sociales que somos, buscamos puntos de similitud que nos permitan mantener un cierto grado de comodidad con las personas con las que nos relacionamos. Cuando lo encontramos, eso nos acerca, nos sentimos mejor comprendidos. De hecho, dicen que una de las claves para mantener el amor en la pareja es hacer cosas extraordinarias juntos.
  • Nos es más fácil ayudar al otro. Cuando una de las personas que comparten algo tiene alguna dificultad, las otras personas involucradas en el objetivo se incluyen a sí mismas más fácilmente la parte de trabajo extra que el otro no puede asumir o le ayudan para que lo termine consiguiendo.
  • La unión hace la fuerza. Al hacer varias personas lo mismo, cuatro ojos ven más que dos, la defensa y el ataque es mejor en grupo, como podemos ver en este vídeo:

Al repartir:

  • Cada uno tiene su propio objetivo, que es la parte correspondiente del objetivo general a lograr.
  • Es una labor individual.
  • Requiere de especialización, lo que supondrá elegir con más cuidado al más capacitado para realizar la tarea. A falta de especialización, nos vale el más motivado, aunque puede que necesite ayuda, mentoring o supervisión para hacerlo de la forma más correcta.
  • Permite poner orden, que puede ser pactado o puede ser acatado. A veces aunque parece que estamos compartiendo, en ocasiones también nos repartimos para hacer las tareas de forma más ordenada. Por ejemplo, al cocinar. Lo hacemos juntos pero yo corto las patatas, tú le echas la sal y pones el aceite a calentar, los dos estamos pendientes de que se fría correctamente removiendo cuando haga falta, tú escurres la patata mientras yo bato los huevos y tú lo mezclas y lo pones en la sartén para luego yo dar la vuelta a la tortilla cuando esté a nuestro gusto, dejándola hasta que esté totalmente hecha. El objetivo compartido era común pero la tarea solo ha sido compartida cuando hemos estado los dos pendientes de lo mismo al mismo tiempo y en el mismo espacio.
  • Requiere de una visión global, de alguien que sea conocedor de lo que se busca en conjunto.
  • Requiere de una mejor comunicación porque no se está viviendo lo mismo en el mismo momento. Hay que explicarlo, ir más al detalle, dando más información, hay que dar, pedir lo que se necesite o lo que falta,…Esto requiere una comunicación más clara, más asertiva, con más escucha, preguntando todo lo que pueda dar lugar a dudas, confirmando a través del feedback que se ha entendido el mensaje para poder actuar como el otro espera, mostrando mucha más empatía para asegurarnos que comprendemos lo que siente y por lo que nos apremia o nos solicita algo.
  • Necesita una mayor definición de la tarea para poderla delegar o para poderla delimitar.
  • Se llega más rápido al objetivo si cada eslabón de la cadena realiza su parte de forma efectiva. Y si se ponen tantos medios como haga falta para ir cubriendo los gaps que puedan surgir.
  • Se minimizan los riesgos, porque un fallo se puede detectar y aislar más fácilmente. Reponiendo cuando sea necesario ese eslabón de la cadena incluso a veces, permitiendo que los demás sigan con sus propias tareas.

 Seguro que se te ocurren más beneficios y necesidades que requieren tanto las acciones a compartir como las que preferimos repartir. ¿Qué vas a tener en cuenta la próxima vez que repartas o compartas algo?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

18 septiembre, 2017

Querido compañero,

¿De qué manera utilizas el teléfono? ¿En qué momentos lo utilizas?

Hoy en día casi todos nosotros hacemos un uso inadecuado del teléfono, vivimos pegados a él y asumimos que tenemos que estar siempre conectados.

Cuando utilizamos el teléfono a menudo cometemos errores como:

  • Tener largas conversaciones en horas productivas.
  • Contestar instintivamente, incluso cuando estamos con clientes.
  • No saber ignorarlo cuando es necesario.
  • Contestar con la sensación de agradar, sin tener en cuenta nuestra disponibilidad.

Este uso ineficaz del teléfono nos lleva a:

  • Romper nuestra concentración.
  • Una pérdida de intensidad en nuestra productividad.
  • Una falsa sensación de actividad.
  • Destruir nuestro descanso.
  • Una proyección hacia los demás de disponibilidad total.
  • Provoca adicción y aislamiento.
  • Llegar a producir una pérdida de control.

Si quieres ser eficaz y eficiente en el uso de tu teléfono te propongo 10 claves para lograrlo:

  1. Cada llamada con su objetivo. No comiences a hacer una llamada sin saber el porqué vas a realizar esa llamada, cual es el fin, el cometido de la misma. De esta manera, valorarás objetivamente la importancia de la misma.
  2. Sé directo y preciso. Prepara un esquema de lo que quieres hablar en esa llamada, así evitarás el repetirte y olvidar algo que quieras decir. De esta forma no tendrás que realizar llamadas posteriores, ganando tiempo. Además, llevarás en tu conversación un orden más claro, y resultarás a tu interlocutor más preciso en lo que le vas a decir.
  3. Programa las llamadas a realizar. El programar las llamadas cada día te va a ayudar a ahorrar energía, no teniendo que pensar en diversos momentos del día a quien vas a llamar ahora.
  4. Si estás con una tarea importante, silencia el móvil. Si queremos tener concentración en lo que estamos haciendo es recomendable para lograr realizar la tarea en el menor tiempo posible realizarlas de una en una y con la menor cantidad posible de distracciones e interrupciones. Silenciar el teléfono móvil y avisar a tus colaboradores o compañeros, si tienes al lado un teléfono fijo que estás realizando una tarea importante te ayudará a obtener una mayor concentración y conseguirás realizarla en un menor tiempo.
  5. Utiliza tu buzón de voz (si es importante te dejarán un mensaje). Se está perdiendo el uso del buzón de voz, recomiendo activarlo para que en los momentos en que no te puedan localizar sepas no solo que te han llamado, sino también qué quieren y de esta manera cuando les llames habrás preparado tu llamada para acometerla en el menor tiempo posible.
  6. Comunica tus rutinas a tus clientes, familiares y colaboradores. El que la gente de tu entorno sepa tus horarios o cuando es mejor que te localicen te facilita el que hagan uso de los momentos mejores para llamarte y de esta manera evitarás interrupciones de otras tareas que estés realizando y ellos eliminarán la sensación de malestar cuando te llamen a horas que no les puedas atender.
  7. Aprende a no responder siempre. El poner límites a todo lo que hacemos nos ayuda a ser dueños de nuestro tiempo. A veces, tenemos la creencia irracional de tener que estar siempre disponibles porque, en caso contrario, no seremos buenos padres o no resultaremos ser buenos profesionales o…
  8. Combina el uso del teléfono con el email. No todo es necesario hablarlo por teléfono, de hecho, hay muchas conversaciones que podemos mantener lo suficientemente importantes como para tenerlas que dejar por escrito porque son acuerdos, escribe emails o correos antes y ganarás tiempo en tus negociaciones o acuerdos.
  9. OJO con el Whatsapp. Esta aplicación ahorra mucho tiempo si se sabe utilizar adecuadamente y está demostrado que hoy en día es una de las aplicaciones que más tiempo nos roba si se usa de manera ineficiente. El problema es que la mayor parte de las personas tenemos múltiples grupos diferentes de whatsapp, en muchos de los grupos no profesionales, en especial, se dicen tonterías, cosas sin importancia, que se pueden mirar en un momento del día y no cada vez que suena el pitido de que nos ha entrado un nuevo whatsapp.
  10. Ponernos horarios para atender otras redes sociales como: Facebook, twitter o Instagram y reducir su uso. Numerosos estudios indican que los españoles pasamos una media de 2 horas y 53 minutos de conexión diaria en la red. Abusar de estas herramientas o hacer un mal uso de ellas pude generarnos innumerables problemas, desde hacernos perder la atención y descuidar otras tareas más importantes hasta provocarnos inquietud, falta de concentración y alteraciones del ánimo, afirma la psicóloga Begoña Carbelo, incluso puede deteriorase nuestra capacidad para estar con otras personas y para relacionarnos, además de alejarnos de la felicidad.

Hacer un uso controlado de las redes sociales nos aporta beneficios, normalmente asociados con "tener una mejor atención y concentración y, consecuentemente, un mejor rendimiento", comenta la citada psicóloga.

¿Qué otras formas eres eficaz y eficiente en el uso de tu teléfono? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de una campaña para el buen uso del móvil

https://www.youtube.com/watch?v=8szThMiSk0Y

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar el uso del teléfono? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

11 septiembre, 2017
En el artículo de hoy, el equipo de 2miradas vamos a hablar del libro “Las gafas de la felicidad” en el que Rafael Santandreu nos propone un estilo de vida centrado en la “Bastantidad”. El concepto de bastantidad equivale a asumir que podemos ser plenamente felices tan sólo cubriendo nuestras necesidades básicas como son el beber, el comer o el dormir. Santandreu nos muestra un método que podemos adoptar con esfuerzo y dedicación mediante el cual conseguiremos cambiar aquellos aspectos de vida que nos impiden vivir en paz con nosotros mismos.
Las personas tenemos lo suficiente para estar bien y no necesitamos nada más. Si conseguimos más cosas es estupendo y lo sano es saber ser capaces de disfrutar de ello. Pero si no es así, si no conseguimos aquello que deseamos no ocurre nada terrible. Y es que tendemos a centrarnos en lo que no tenemos y nos olvidamos de disfrutar de lo que tenemos.
La bastantidad es propia de las personas emocionalmente fuertes ya que su práctica nos hace ser más fuertes. Nos permite valorar más lo que tenemos y no quejarnos tanto de lo que nos falta. Es fácil practicar la bastantidad con tan solo decirnos a nosotros mismos “Ya tenemos bastante”. Esta práctica se puede llevar a cabo en cualquier momento de nuestra vida cotidiana.
Además de más fuertes, la práctica de la bastantidad también ayuda a superar frustraciones del día a día. Por ejemplo, imaginemos que estamos en la cola del supermercado, después de un estresado día de trabajo en el que no hemos tenido tiempo de parar ni un segundo. El hecho de esperar a que nos atiendan nos pone de mal humor. Por la mente se nos pasan todo tipo de pensamientos negativos: “Que mala suerte tengo…”, “¿Por qué tengo que esperar?, “¿Por qué no se darán más prisa?”. Estos pensamientos tienen la consecuencia inmediata de acabar todavía más enfadados con el mundo y dispuestos a descargar la el mal humor con cualquier persona.
¿No es más inteligente y menos autodestructivo pensar de forma diferente? ¿Qué tal el cambiar el “Qué mala suerte tengo” por “tengo un trabajo que me permite vivir y cuando termino relajarme y venir a comprarme lo que quiera al supermercado”? ¿O el cambiar el “por qué tengo que esperar” por “voy a aprovechar este tiempo de espera para contestar a ese amigo al que hace tanto tiempo que no escribo”? Son estas simples situaciones cotidianas en las que podemos aprovechar para darle la vuelta a la situación.
Es un pequeño cambio de chip en nuestra cabeza que nos permite ver con otra mirada una situación negativa y sacarle algo de provecho. Esta práctica nos ayuda a nosotros mismos y a vivir en paz. No existe ninguna necesidad de amargarnos la vida ni de buscarle el fallo a todo. Es mucho más inteligente darle una vuelta a nuestro pensamiento ansioso, pensar “tengo suficiente con lo que tengo” y transformar cualquier situación incómoda en un momento de provecho.
 
 
 
 
 
"Si necesitas enfocar las cosas con tu otra mirada cuenta con nosotros"
 
El equipo de 2miradas
 
7 agosto, 2017

Es agosto y muchos de nosotros estamos de vacaciones, sin embargo no todos. El mundo sigue girando aunque haga mucho calor.

Es entonces, cuando las plantillas están a medias o casi no están, cuando estamos más expuestos a problemas o incidencias con algún cliente. Por eso hoy compartimos algunos recursos que te serán de mucha ayuda ante una situación así.

 atencion-al-cliente
Photo by Mitchell Hollander on Unsplash

Cuando gestionas adecuadamente una reclamación está demostrado que tiene un mayor impacto en la satisfacción y fidelización del cliente.

Hoy en día es conveniente aprovechar cualquier oportunidad para fidelizar clientes y satisfacer sus necesidades. Además, si una persona te hace una queja o reclamación, te está dando la posibilidad de mejorar tu imagen o la imagen de tu empresa. Por eso, es importante mantener la calma y practicar la escucha activa. No te pierdas nuestro artículo 9 pasos para gestionar las quejas y reclamaciones de tus clientes.

Por otro lado, cuando el cliente pone una reclamación lo que quiere es recibir una recompensa o compensación por nuestro error. El cliente en todo caso busca soluciones, más que culpables, a los problemas que le hemos ocasionado. Podemos resolver este desencuentro con un acuerdo o negociación amistosa. Por eso es necesario conocer y gestionar los elementos que aparecen en una negociación.

Estas quejas o reclamaciones pueden desaparecer con un buen servicio postventa. Ya que el proceso de una venta no acaba nunca. Tras una venta, comienzan una serie de ayudas y servicios postventa que favorecen la confianza del cliente en ti y su fidelización.

Si con todas estas herramientas aún sientes estrés ante una queja o reclamación, estas de suerte: ¡puedes gestionar tu estrés!

No te sientas ofendido ante una queja: escucha, resuelve y ¡aprende!

 

31 julio, 2017

¡¡¡Bienvenidas vacaciones!!! Las deseadas vacaciones llegan y cada uno las afronta de una manera y según las posibilidades. Hay quien prefiere bullicio y fiestas mientras que otros prefieren descanso y tranquilidad. A elegir entre las consabidas playa o montaña, hoy día se acompaña de volver al pueblo, ver a la familia, volver a España o preparar algo extraordinario. Y lo mejor, todas las opciones son válidas.

v

 

Aunque todos deseamos las vacaciones, cuando luego se dan podemos encontrarnos en tres situaciones respecto al trabajo:

  1. Desconectar: Salir del lugar de trabajo diciendo "hasta luego" y no volver a pensar en el trabajo hasta el día antes de volver. Dicen que para desconectar realmente necesitamos al menos diez días seguidos haciendo otra cosa. Hay quien solo logra hacer esto cuando está en otro lugar de vacaciones, pero le resulta arduo si está unos días en la misma casa, porque estar fuera de cobertura es una excusa como otra cualquiera para de verdad no seguir trabajando.

Desconectar de verdad es no leer e-mails, no seguir las noticias relacionadas con la empresa en las redes sociales, no mantener quedadas con compañeros de trabajo en las que seguir hablando del trabajo, no buscar un sitio con wi-fi gratis para poder enviar tal o cual documento, o para atender un tema que ha resultado urgente.

He escuchado tantas veces eso de "parece que sea tu empresa, no sabes desconectar" Y después le sigue una larga serie de reproches de por qué estás trabajando cuando por fin estás de vacaciones. Al final tienes dos problemas, el mal rollo que tiene tu familia o amigos porque estás trabajando en lugar de estar compartiendo con ellos, y tu sentimiento de culpa tanto si lo haces como si no lo haces, basada en la responsabilidad del deber.

Para ayudarte a desconectar:

Vivir el aquí y ahora. Poder disfrutar de lo que en cada momento estás haciendo: saboreando un rico refrigerio, dejándote llevar por el sonido del mar, del jaleo de las charlas veraniegas, del silencio de las montañas con los sonidos de los animales de la zona, el frescor de la mañana, el calor del mediodía, la brisa de la noche, las charlas sin prisa, el libro que te tiene enganchado, las cosas sin sustancia que distraen y entretienen y que solo puedes disfrutar en esos momentos…

Preguntarte ¿dentro de un año qué pensaré de eso?. Tener un filtro sobre ¿cómo de importante es resolver esto ahora? ¿Puede esperar 10 días? A veces pasa que corremos pensando que es súper importantísimo, súperurgentísimo y luego lo mandas y quien lo recibe se va de vacaciones o con quien hay que compartirlo ya no está…y en definitiva, el único que ha corrido eres tú. A veces es mejor pensar que hacerlo tranquilamente, sin hacer el número de la cabra para conectarte a tus documentos en un hotel, o en un locutorio, será más eficiente y seguramente será de mayor calidad.

Dejar dicho en qué casos pueden localizarte. De esa forma será solo cuando tú hayas considerado que es lo suficientemente importante y que de verdad no puede esperar. De esta manera también quien te ha de llamar se pensará dos veces si entra en la lista de cosas por las que llamarte. Saber delegar también será una clave importante para poder desconectar.

Ponte a ti en primer lugar. Si de verdad necesitas desconectar, buscar un lugar de vacaciones donde no te puedan localizar o toma las medidas para que así sea. No tener cobertura, como he dicho antes o dejar el teléfono del trabajo en casa, es solo el principio. Lo realmente importante es saber que si necesitas desconectar es porque lo primero en tu lista de prioridades en este periodo de tiempo eres tú. ¡Recuérdalo!

  1. Reconectar. A veces es importante tomar un respiro para recuperar fuerzas, para seguir con el ritmo y la exigencia del trabajo diario. Cuando necesitamos reconectar es importante:

Toma tiempo para ti. Aunque vayas con amigos o familia de vacaciones, saca ratitos para ti. Haz una lista de cosas que te quieras "regalar" para dejar atrás el ego, la rutina, a los demás y centrarte en ti, en lo que tú quieres, en lo que a ti te gusta hacer, en tu esencia...

Elije la mejor opción con asertividad. Entre los mil planes posibles a hacer cuando estamos de vacaciones seguro que hay alguno que nos gusta poco, alguno que nos apetece muchísimo y alguno que nos da igual. Decir que no a todo tampoco es la mejor opción cuando se va en grupo, porque si has elegido ir en grupo querrás hacer cosas con ellos. Pero sí que puedas decir que no a un plan que no te guste sin sentirte culpable, ni que te miren mal. Elige los planes que mejor vayan contigo y puedes también tirar de tus habilidades de liderazgo para animar a los demás a que se sumen a tu plan preferido.

Dormir más y sin poner el despertador. Una forma de recuperar nuestra energía es durmiendo y descansando u poco más. Además, está demostrado que levantarnos a golpe de despertador no es lo mejor, pero no podemos evitarlo. Así que aprovecha las vacaciones para despertarte con la luz del sol. Dicen que nuestro ciclo de vigilia y sueño se regula fácilmente tras dormir al aire libre (campings, bosques, playas…) al menos 3 días. Conectar con nuestra naturaleza como seres humanos y con nuestros ciclos biológicos, será de gran ayuda para reconectar.

Practicar la meditación. Existen numerosas opciones para conectar con tu yo interior, como puede ser la meditación, el mindfulness, hacer ejercicios tipo tai-chi, seitai o yoga, acudir a sesiones de reiki, recibir masajes relajantes, y también se ha demostrado que pintar mandalas es una buena forma de centrarte y recuperar tu equilibrio.

 

  1. Seguir conectado. Si es tu propia empresa puede ser muy difícil desconectar e incluso no es de tu interés reconectarte. Lo que quieres es seguir pendiente de lo que ocurre aunque hayas decidido tomarte unos días fuera de la oficina o haciendo otra clase de rutinas.

En este caso y si de verdad quieres tener esas vacaciones puede ayudarte:

Conectarte en un horario definido. Dejar dicho en la oficina que pueden localizarte cada día de 10 a 12 de la mañana, dejarte ese tiempo para revisar trabajo, ponerte al día, hacer tus tareas, y después seguir con las actividades que hayas elegido hacer por tus vacaciones.

Aprovecha a conocer gente y hablar de tu negocio. Estás en otro ámbito, en otro lugar, con otro nivel de relajación. Así es más sencillo abrir conversaciones hablando de qué haces, a qué te dedicas y valorando lo que los demás opinen de ello. Así puedes aprovechar a sacar nuevas ideas, a revisar qué es de interés de los demás, qué puedes mejorar, cómo lo vendes, e incluso puedes encontrar nuevos clientes, ideas creativas, etc.

Conectado en la distancia. Si tú puedes conectarte en la distancia, tus colaboradores también. Esta experiencia puede hacer que amplíes las posibilidades de tu empresa y conozcas los recursos necesarios para que cualquier miembro del equipo pueda estar conectado desde casa o desde otros lugares. Son vías de mejora para el bienestar del equipo en el desarrollo de su trabajo.

Conectado no es enganchado. Enganchado supone una adicción y como tal no es buena. Que seas tú quien elige cuándo y cómo, que puedas dominar tú el tiempo y la efectividad del trabajo. Que cuando te dediques a ello estés a ello, pero que puedas hacer otra cosa sin pensar todo el rato en ello, porque al final no estás en ninguno de los dos sitios: ni en el trabajo ni en tu lugar de vacaciones.

¿Cómo vas a disfrutar de tus vacaciones?

¡Feliz verano!

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

10 julio, 2017

Querido compañero,

¿Qué haces como líder para que los miembros de un equipo materialicen de la forma más eficaz y eficiente la visión de la empresa? ¿Qué haces como líder para que los miembros de tu equipo compartan una visión? ¿Qué haces para que esa visión se lleve a cabo?

compartir visión empresarial

 

Hoy leyendo el libro "Madera de Líder" del Dr. Mario Alonso Puig he recordado la importancia de que un Líder piense en grande y que tenga una visión que impulse a traspasar sus propios límites. Toda visión lleva tiempo encontrarla y hasta que logramos visualizarla requiere tiempo, paciencia y dedicación en su búsqueda.

Desde mi punto de vista, toda visión, como proyección de futuro, tiene un componente de deseo de ser realizada o de necesidad de cumplirlo y otro componente de movimiento, cambio o acción, porque si solo llevara el componente de quererlo y no perseguirlo, no haciendo nada para lograrlo, sería una ensoñación y, muy probablemente, la persona podría sufrir una frustración o una falta de autoestima, tapada por pensamientos del tipo: “esto no es para mí”, “ahora no toca”, “ya soy mayor o joven para llevarlo a cabo” …

Como líder, la visión puede partir de la propia persona y motivar e inspirar llevando a que un grupo la comparta. También esta visión la puede crear el propio grupo o equipo de personas que forman parte de una empresa o de un proyecto.

Para que un grupo de personas ayuden a que se haga realidad una visión son fundamentales varios puntos que te quiero compartir:

  1. Que esa visión sea vivida y compartida por todos los miembros del equipo o del grupo. ¿Qué significa para mí esa visión? ¿Del 1 al 10 cuanto me hace sentir bien el imaginar logrando esa visión? Te propongo también que todos sus miembros hagan un ejercicio: visualizarse cuando hayan materializado esta visión, anticipándose a lo que verá, escuchará y a cómo se sentirá. Esto sirve como elemento motivacional y además, de enfoque para sus miembros. ¿Qué veré? ¿Qué escucharé? ¿Cómo me sentiré?
  2. La visión tiene que producir algún beneficio o resultar favorable para algo o alguien. ¿Cuál es el beneficio cuando logremos materializar la visión? ¿Quién o quiénes se beneficiarán de conseguirlo?
  3. La visión tiene que suponer un reto, algo motivante que mueva al equipo o al grupo a querer llevarlo a cabo, que todos se sienten con fuerza y ganas para estar en acción, para hacer cada día algo que lleve al logro de esa visión. ¿Cuándo pienso en esa visión cómo me hace sentir? ¿Qué me motiva de esa visión?
  4. Conocer los puntos fuertes, talentos, recursos, destrezas y experiencias de los diferentes componentes que participarán a lograr que se haga realidad esa visión. Este punto es importante para aprovechar las sinergias de unos y otros, para superar retos y aprovechar oportunidades. ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? ¿Cuáles son mis principales logros? ¿Cómo puedo utilizar mis fortalezas para avanzar en el logro de los resultados que se requieren para conseguir esa visión?
  5. De la misma forma es importante conocer los puntos débiles, obstáculos o barreras que podrían impedir que el equipo o grupo no avanzase en el logro de la visión. Una forma de conseguirlo es conociendo las experiencias negativas y los fracasos más relevantes de los distintos miembros. ¿Qué errores significativos has cometido? ¿Qué provocó esos fracasos? ¿Cuáles han sido tus aprendizajes? ¿Qué puede faltar al equipo?¿Qué puede limitar la continuidad del trabajo o de la fuerza del equipo?
  6. Que cada uno de los miembros del equipo o del grupo sepa qué tienen que llevar a cabo, cuál es la tarea o tareas a realizar, en definitiva, que conozcan su misión para situarse en el presente. ¿Qué voy a hacer yo hoy para que esta visión se haga realidad?
  7. Definir los objetivos a corto, medio y largo plazo a llevar a cabo hasta conseguir esa visión. Te recuerdo una técnica para que te ayude a que puedas fijarlos S.M.A.R.T-E
  8. Es importante que el equipo o grupo conozcan su aportación a la visión y esto ha de suponerles un reto y no una losa, siendo ecológico para ellos, así como para su entorno. ¿Qué supone para mí lograr esta visión? ¿Cómo se sentirá mi entorno: familia, amigos, compañeros… cuando lo logre?
  9. Es necesario fijar las reglas de funcionamiento para lograr realizar esa visión, así como el conjunto de principios, valores y creencias y la forma de comunicarse entre los diferentes participantes. ¿Cómo nos vamos a relacionar? ¿Cuándo? ¿De qué manera? ¿Cuáles son los valores del grupo o equipo?
  10. Revisar continuamente la motivación de todos los miembros del equipo, recordar la importancia de la visión porque da sentido. Y también, revisar el progreso, además de realizar todos los cambios y ajustes necesarios en pro del logro de esa visión compartida. ¿De qué forma estamos avanzando para materializarla? ¿Estamos manteniendo la visión o nos estamos desviando? ¿Cuánto me falta para lograr esa visión? ¿Cómo puedo ser más eficaz y eficiente en conseguir la visión? ¿Qué medidores utilizo para evaluar el progreso?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de la Visión Compartida

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para que los miembros de tu equipo logren materializar la visión de la empresa? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

19 junio, 2017

Esta semana queremos compartir el artículo de portada del último número de la revista Woman Essentia, escrito por nuestra CEO Milagros García:

La pasión por el liderazgo

En esta ocasión y siempre desde el enfoque de las 2miradas, la mirada interna y la mirada externa, Milagros aborda la pasión, cómo podemos descubrir la nuestra, cómo vivirla o, si no las has descubierto, las causas por las que quizás no lo hayas hecho. 

Esta no es la primera vez que una de nuestras CEO´s colaboran con Woman Essentia, revista femenina online que trata temas de actualidad, cultura, moda, belleza, viajes, etc., destinada a informar sobre aspectos que conciernen a la mujer. Los artículos escritos por 2miradas en la revista se han enfocado al liderazgo. La lectura de estos artículos nos recuerdan que todos somos líderes si sabemos a dónde ir y caminamos hacia nuestro objetivo con pasión:

Líderes emocionalmente inteligentes

La Creatividad del Líder

Atributos de un líder

Dos miradas al liderazgo

Hace años que las mujeres están al mismo nivel de desarrollo profesional que los hombres. Ocupamos cada vez más puestos directivos, aportamos cualidades al trabajo que permiten obtener nuevas perspectivas y mucha creatividad para sacar adelante las empresas.  

Desde 2miradas compartimos la opinión de que el liderazgo femenino, desde la propia intuición, está más dispuesto a compartir. El rol de la mujer siempre ha sido el de velar por el bien común: si un miembro mejora todos lo hacen. Es por todo esto que las mujeres llevamos ventaja en temas como conciliación, respeto, empatía, organización según competencias de los miembros del equipo, así como en desarrollo y crecimiento profesional. Estas habilidades llevadas a la empresa sólo puedes significar una cosa: beneficio.

Como decía Federico Fellini: “No hay fin, no hay comienzo. Solo hay Pasión por la vida”, así que a vivir la vida liderando con Pasión.

Y tú ¿ya conoces tus pasiones? ¿Sabes cómo mantenerte en el camino?

Contacta con el equipo de 2miradas