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25 septiembre, 2017

En estos días me he dado cuenta de una distinción importante, que es la que os voy a tratar de compartir. Y ¡nunca mejor dicho!

Muchas veces repartimos tareas, a modo de tú haces esto, yo hago lo otro. Y estas tareas pueden ser parte de una misma cadena o pueden ser completamente ajenas. Un ejemplo de nuestro día a día, puede darse entre dos personas que conviven. Entre ambos se reparten las tareas del hogar. Uno pone lavadoras y plancha mientras que el otro limpia y friega. Sin embargo, hay otras acciones que preferimos compartir, como ver una serie juntos, que además, se ha demostrado que es beneficioso para nuestra salud.

Aunque son conceptos que están muy relacionados, según el diccionario definiciona, el termino compartir proviene del latín “compartīri”, en donde “com”, significa “con” y “partir” o “dividir. En otras palabras compartir es “partir con…”. El prefijo “con” también indica a algo que se hace en forma global, inclusive común, y se asocia con la raíz “kon” (junto de, cerca de). Esto nos lleva a la noción de “partir con los que están cerca“.

Por su parte, repartir contiene el prefijo re-, que significa de nuevo y hacia atrás. Y añadido a "partir" sería como "volver a partir" o "volver a dividir". Es lo que entenderíamos por separar.

Por lo tanto, podría decirse que al compartir unimos y al repartir separamos.

¿Qué quieres unir y qué quieres separar?

¿A quién quieres unir y a quién quieres separar?

Al compartir:

  • Tenemos el foco en lo mismo. Por ejemplo, conseguir la mejor idea de marketing, la crianza de los hijos o lograr el objetivo anual del departamento.
  • Vivimos un mismo momento, a la vez. Aunque no significa que lo vivamos igual.
  • Hablamos sobre lo mismo o sobre versiones y perspectivas respecto a un mismo tema.
  • Se mejora y optimiza el resultado, al seguir la espiral de las ideas.

 

 

  • Damos. El hecho de ofrecer a los demás lo que tenemos o lo que sabemos enriquece al que lo entrega tanto como al que lo recibe.
  • Queremos que esté la persona o las personas adecuadas en ese instante.
  • Las personas, como los seres sociales que somos, buscamos puntos de similitud que nos permitan mantener un cierto grado de comodidad con las personas con las que nos relacionamos. Cuando lo encontramos, eso nos acerca, nos sentimos mejor comprendidos. De hecho, dicen que una de las claves para mantener el amor en la pareja es hacer cosas extraordinarias juntos.
  • Nos es más fácil ayudar al otro. Cuando una de las personas que comparten algo tiene alguna dificultad, las otras personas involucradas en el objetivo se incluyen a sí mismas más fácilmente la parte de trabajo extra que el otro no puede asumir o le ayudan para que lo termine consiguiendo.
  • La unión hace la fuerza. Al hacer varias personas lo mismo, cuatro ojos ven más que dos, la defensa y el ataque es mejor en grupo, como podemos ver en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=Ai7K8kNZNUo

Al repartir:

  • Cada uno tiene su propio objetivo, que es la parte correspondiente del objetivo general a lograr.
  • Es una labor individual.
  • Requiere de especialización, lo que supondrá elegir con más cuidado al más capacitado para realizar la tarea. A falta de especialización, nos vale el más motivado, aunque puede que necesite ayuda, mentoring o supervisión para hacerlo de la forma más correcta.
  • Permite poner orden, que puede ser pactado o puede ser acatado. A veces aunque parece que estamos compartiendo, en ocasiones también nos repartimos para hacer las tareas de forma más ordenada. Por ejemplo, al cocinar. Lo hacemos juntos pero yo corto las patatas, tú le echas la sal y pones el aceite a calentar, los dos estamos pendientes de que se fría correctamente removiendo cuando haga falta, tú escurres la patata mientras yo bato los huevos y tú lo mezclas y lo pones en la sartén para luego yo dar la vuelta a la tortilla cuando esté a nuestro gusto, dejándola hasta que esté totalmente hecha. El objetivo compartido era común pero la tarea solo ha sido compartida cuando hemos estado los dos pendientes de lo mismo al mismo tiempo y en el mismo espacio.
  • Requiere de una visión global, de alguien que sea conocedor de lo que se busca en conjunto.
  • Requiere de una mejor comunicación porque no se está viviendo lo mismo en el mismo momento. Hay que explicarlo, ir más al detalle, dando más información, hay que dar, pedir lo que se necesite o lo que falta,…Esto requiere una comunicación más clara, más asertiva, con más escucha, preguntando todo lo que pueda dar lugar a dudas, confirmando a través del feedback que se ha entendido el mensaje para poder actuar como el otro espera, mostrando mucha más empatía para asegurarnos que comprendemos lo que siente y por lo que nos apremia o nos solicita algo.
  • Necesita una mayor definición de la tarea para poderla delegar o para poderla delimitar.
  • Se llega más rápido al objetivo si cada eslabón de la cadena realiza su parte de forma efectiva. Y si se ponen tantos medios como haga falta para ir cubriendo los gaps que puedan surgir.
  • Se minimizan los riesgos, porque un fallo se puede detectar y aislar más fácilmente. Reponiendo cuando sea necesario ese eslabón de la cadena incluso a veces, permitiendo que los demás sigan con sus propias tareas.

 Seguro que se te ocurren más beneficios y necesidades que requieren tanto las acciones a compartir como las que preferimos repartir. ¿Qué vas a tener en cuenta la próxima vez que repartas o compartas algo?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

18 septiembre, 2017

Querido compañero,

¿De qué manera utilizas el teléfono? ¿En qué momentos lo utilizas?

Hoy en día casi todos nosotros hacemos un uso inadecuado del teléfono, vivimos pegados a él y asumimos que tenemos que estar siempre conectados.

Cuando utilizamos el teléfono a menudo cometemos errores como:

  • Tener largas conversaciones en horas productivas.
  • Contestar instintivamente, incluso cuando estamos con clientes.
  • No saber ignorarlo cuando es necesario.
  • Contestar con la sensación de agradar, sin tener en cuenta nuestra disponibilidad.

Este uso ineficaz del teléfono nos lleva a:

  • Romper nuestra concentración.
  • Una pérdida de intensidad en nuestra productividad.
  • Una falsa sensación de actividad.
  • Destruir nuestro descanso.
  • Una proyección hacia los demás de disponibilidad total.
  • Provoca adicción y aislamiento.
  • Llegar a producir una pérdida de control.

Si quieres ser eficaz y eficiente en el uso de tu teléfono te propongo 10 claves para lograrlo:

  1. Cada llamada con su objetivo. No comiences a hacer una llamada sin saber el porqué vas a realizar esa llamada, cual es el fin, el cometido de la misma. De esta manera, valorarás objetivamente la importancia de la misma.
  2. Sé directo y preciso. Prepara un esquema de lo que quieres hablar en esa llamada, así evitarás el repetirte y olvidar algo que quieras decir. De esta forma no tendrás que realizar llamadas posteriores, ganando tiempo. Además, llevarás en tu conversación un orden más claro, y resultarás a tu interlocutor más preciso en lo que le vas a decir.
  3. Programa las llamadas a realizar. El programar las llamadas cada día te va a ayudar a ahorrar energía, no teniendo que pensar en diversos momentos del día a quien vas a llamar ahora.
  4. Si estás con una tarea importante, silencia el móvil. Si queremos tener concentración en lo que estamos haciendo es recomendable para lograr realizar la tarea en el menor tiempo posible realizarlas de una en una y con la menor cantidad posible de distracciones e interrupciones. Silenciar el teléfono móvil y avisar a tus colaboradores o compañeros, si tienes al lado un teléfono fijo que estás realizando una tarea importante te ayudará a obtener una mayor concentración y conseguirás realizarla en un menor tiempo.
  5. Utiliza tu buzón de voz (si es importante te dejarán un mensaje). Se está perdiendo el uso del buzón de voz, recomiendo activarlo para que en los momentos en que no te puedan localizar sepas no solo que te han llamado, sino también qué quieren y de esta manera cuando les llames habrás preparado tu llamada para acometerla en el menor tiempo posible.
  6. Comunica tus rutinas a tus clientes, familiares y colaboradores. El que la gente de tu entorno sepa tus horarios o cuando es mejor que te localicen te facilita el que hagan uso de los momentos mejores para llamarte y de esta manera evitarás interrupciones de otras tareas que estés realizando y ellos eliminarán la sensación de malestar cuando te llamen a horas que no les puedas atender.
  7. Aprende a no responder siempre. El poner límites a todo lo que hacemos nos ayuda a ser dueños de nuestro tiempo. A veces, tenemos la creencia irracional de tener que estar siempre disponibles porque, en caso contrario, no seremos buenos padres o no resultaremos ser buenos profesionales o…
  8. Combina el uso del teléfono con el email. No todo es necesario hablarlo por teléfono, de hecho, hay muchas conversaciones que podemos mantener lo suficientemente importantes como para tenerlas que dejar por escrito porque son acuerdos, escribe emails o correos antes y ganarás tiempo en tus negociaciones o acuerdos.
  9. OJO con el Whatsapp. Esta aplicación ahorra mucho tiempo si se sabe utilizar adecuadamente y está demostrado que hoy en día es una de las aplicaciones que más tiempo nos roba si se usa de manera ineficiente. El problema es que la mayor parte de las personas tenemos múltiples grupos diferentes de whatsapp, en muchos de los grupos no profesionales, en especial, se dicen tonterías, cosas sin importancia, que se pueden mirar en un momento del día y no cada vez que suena el pitido de que nos ha entrado un nuevo whatsapp.
  10. Ponernos horarios para atender otras redes sociales como: Facebook, twitter o Instagram y reducir su uso. Numerosos estudios indican que los españoles pasamos una media de 2 horas y 53 minutos de conexión diaria en la red. Abusar de estas herramientas o hacer un mal uso de ellas pude generarnos innumerables problemas, desde hacernos perder la atención y descuidar otras tareas más importantes hasta provocarnos inquietud, falta de concentración y alteraciones del ánimo, afirma la psicóloga Begoña Carbelo, incluso puede deteriorase nuestra capacidad para estar con otras personas y para relacionarnos, además de alejarnos de la felicidad.

Hacer un uso controlado de las redes sociales nos aporta beneficios, normalmente asociados con "tener una mejor atención y concentración y, consecuentemente, un mejor rendimiento", comenta la citada psicóloga.

¿Qué otras formas eres eficaz y eficiente en el uso de tu teléfono? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de una campaña para el buen uso del móvil

https://www.youtube.com/watch?v=8szThMiSk0Y

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar el uso del teléfono? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

11 septiembre, 2017
En el artículo de hoy, el equipo de 2miradas vamos a hablar del libro “Las gafas de la felicidad” en el que Rafael Santandreu nos propone un estilo de vida centrado en la “Bastantidad”. El concepto de bastantidad equivale a asumir que podemos ser plenamente felices tan sólo cubriendo nuestras necesidades básicas como son el beber, el comer o el dormir. Santandreu nos muestra un método que podemos adoptar con esfuerzo y dedicación mediante el cual conseguiremos cambiar aquellos aspectos de vida que nos impiden vivir en paz con nosotros mismos.
Las personas tenemos lo suficiente para estar bien y no necesitamos nada más. Si conseguimos más cosas es estupendo y lo sano es saber ser capaces de disfrutar de ello. Pero si no es así, si no conseguimos aquello que deseamos no ocurre nada terrible. Y es que tendemos a centrarnos en lo que no tenemos y nos olvidamos de disfrutar de lo que tenemos.
La bastantidad es propia de las personas emocionalmente fuertes ya que su práctica nos hace ser más fuertes. Nos permite valorar más lo que tenemos y no quejarnos tanto de lo que nos falta. Es fácil practicar la bastantidad con tan solo decirnos a nosotros mismos “Ya tenemos bastante”. Esta práctica se puede llevar a cabo en cualquier momento de nuestra vida cotidiana.
Además de más fuertes, la práctica de la bastantidad también ayuda a superar frustraciones del día a día. Por ejemplo, imaginemos que estamos en la cola del supermercado, después de un estresado día de trabajo en el que no hemos tenido tiempo de parar ni un segundo. El hecho de esperar a que nos atiendan nos pone de mal humor. Por la mente se nos pasan todo tipo de pensamientos negativos: “Que mala suerte tengo…”, “¿Por qué tengo que esperar?, “¿Por qué no se darán más prisa?”. Estos pensamientos tienen la consecuencia inmediata de acabar todavía más enfadados con el mundo y dispuestos a descargar la el mal humor con cualquier persona.
¿No es más inteligente y menos autodestructivo pensar de forma diferente? ¿Qué tal el cambiar el “Qué mala suerte tengo” por “tengo un trabajo que me permite vivir y cuando termino relajarme y venir a comprarme lo que quiera al supermercado”? ¿O el cambiar el “por qué tengo que esperar” por “voy a aprovechar este tiempo de espera para contestar a ese amigo al que hace tanto tiempo que no escribo”? Son estas simples situaciones cotidianas en las que podemos aprovechar para darle la vuelta a la situación.
Es un pequeño cambio de chip en nuestra cabeza que nos permite ver con otra mirada una situación negativa y sacarle algo de provecho. Esta práctica nos ayuda a nosotros mismos y a vivir en paz. No existe ninguna necesidad de amargarnos la vida ni de buscarle el fallo a todo. Es mucho más inteligente darle una vuelta a nuestro pensamiento ansioso, pensar “tengo suficiente con lo que tengo” y transformar cualquier situación incómoda en un momento de provecho.
 
 
 
 
 
"Si necesitas enfocar las cosas con tu otra mirada cuenta con nosotros"
 
El equipo de 2miradas
 
5 septiembre, 2017

Para obtener los resultados que deseamos, es importante tener un proyecto de vida. Todas las personas en algún momento nos encontramos en un punto en el que no estamos consiguiendo los resultados que creemos que merecemos, incluso un poco perdidos. Esto sucede cuando hacemos muchas cosas pero no alcanzamos los objetivos marcados generando un círculo vicioso de desmotivación y frustración.

El no cumplir nuestros objetivos profesionales o personales puede ser debido a diferentes razones. Uno de los motivos más comunes es la incapacidad de alinearlos con el modelo de administración de nuestra vida. Otro motivo es la falta de conexión de nuestras tareas del día a día con nuestros objetivos, lo cual, genera que el impacto de las tareas se diluya en lo que queremos lograr.

¿Por qué necesitamos mantener el norte de nuestros proyectos?

Todos soñamos, sentimos y deseamos. Es condición humana el desear un futuro mejor del que tenemos y el sentir que tenemos necesidades constantes. El conseguir buenos resultados y cumplir nuestros sueños nos proporciona un alto grado de satisfacción personal. Cumplir todos nuestros objetivos no es tarea fácil pero sirve de gran ayuda el seguir buenas prácticas de gestión personal.

En este artículo te mostramos cinco buenas razones por las que necesitas un proyecto de vida:

  1. Un buen método de gestión personal hará que tus ideas se desarrollen más allá de quedarse en buenas intenciones, te obligará a trabajar en un orden y ser más metódico.

 

  1. La administración de tu vida ocupará un espacio en tu mente de forma permanente que te mantendrá conectado con tus objetivos. Esta conexión te ayudará a tomar decisiones, a ejecutarlas de manera coherente, a ser consciente y constante. La administración de tu vida vuelve tangible tu proyecto y lo que quieres lograr.

 

  1. Es necesario integrar los diferentes aspectos de tu vida lo que te ayudará a verte a ti mismo como algo integral. Al margen de tus responsabilidades o tareas pendientes, es importante conectar todos los aspectos de tu vida para que exista una sinergia. Tu proyecto de vida te permite administrar tu vida de forma coherente y unificada.

 

  1. El hábito de controlar y mejorar tu propia vida es un círculo de mejora continua de ti mismo que potenciará muy positivamente los resultados que obtengas. Un proyecto de vida te proporcionará las herramientas para conseguirlo.

 

  1. Necesitas ser perseverante y constante día a día para conseguir mejores resultados. Un proyecto de vida te ayudará a auto motivarte y  lograr tus resultados en menos tiempo siendo conscientes de que el reloj nunca para.

 

 

 

"Si necesitas reencontrar tu rumbo cuenta con la brújula de 2miradas"

El equipo de 2miradas

28 agosto, 2017

A lo largo de la vida una de las metas más importantes es encontrar nuestro lugar en el mundo. El proceso de búsqueda personal de cualquier ser humano tiene un largo recorrido. Este es un proceso único y diferente en cada persona.

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Nacemos y por lo general crecemos en un entorno familiar, después como adultos nos convertimos en dueños de nuestro destino del cual somos responsables de casi todos los acontecimientos que nos suceden.
Agentes externos a nosotros mismos como por ejemplo la prisa que es un factor que marca nuestro frenético estilo de vida actual puede hacernos perder de vista nuestros objetivos. Para eso contamos con nuestras emociones que nos sirven de guía. Además importante prestar atención a las tareas importantes y espaciarlas de las tareas urgentes.

Imagínate a ti mismo dentro de 40 años; ¿Cómo te gustaría que fuese tu vida al echar tu vista al pasado? Anota tus pensamientos y reflexiones. Te ayudará a poner luz a tu mundo interior.

Toma nota de tus reflexiones o escribe un diario. Te ayudará a ordenar tu pensamiento y poner en práctica tus ideas.

Busca el equilibrio entre la razón y la intuición. Es cierto que si no defines bien tus objetivos y metas puedes llegar a un lugar inesperado y encontrarte perdido. Sin embargo, la intuición nos acompaña día a día en el trabajo. Nos ayuda a identificar riesgos y oportunidades, a confiar o desconfiar, a comunicarnos y reaccionar en ocasiones especiales, a captar realidades ocultas, a fluir en tareas y encontrar soluciones innovadoras.

Vive conectado a tu presente, aprendiendo de las experiencias del pasado y proyecta tu futuro como la persona que quieres llegar a ser.

Escucha tu cuerpo y tu corazón. Evolucionas como persona y tu vocación existencial va cambiando, las sensaciones corporales están en estrecha relación con las emociones. Los ejercicios de meditación y relajación son buenos para reconectar con nuestro interior y nos ayuda a tomar las decisiones correctas.

Si estás bien contigo mismo conseguirás anticiclones en tu vida.

Si necesitas ayuda para encontrar tu lugar cuenta con nosotros.

El equipo de 2miradas

 

21 agosto, 2017

Cuando ocurre una tragedia cercana, como la del pasado jueves en las Ramblas de Barcelona, es cómo si un tren nos arroyara. Es un suceso incontrolable e inesperado.  Las reacciones que nos deja a nivel físico, emocional y social son múltiples y, para los familiares y amigos de las víctimas serán para toda la vida. Mucho dolor, profunda tristeza, desolación… También indignación, impotencia, rabia, frustración, enfado.

Dada la magnitud de esta horrible tragedia en este artículo hablamos del enfado para superarlo y no caer en los errores que esperan los verdaderos artífices que cometamos. Nuestra inteligencia y capacidad de comunicación han sido los que nos han llevado a la prosperidad y la paz, no la violencia.

Cómo salir de las fauces de la tragedia

 

Ya hemos hablado del enfado en otras ocasiones. El enfado, debe verse como una actitud o fuerza que nos permite superar situaciones difíciles. Se trata de una emoción que bien gestionada nos ayudará en muchas ocasiones. 

En nuestro artículo “Manejo de la Ira: Sí, yo también me enfado”,  comentamos cómo el enfado nos lleva a la acción. ¿Cuántas veces hemos oído la frase “la mejor defensa es un buen ataque”? Sin embargo, esto no debe entenderse como una invitación a la venganza. Ya que el problema surge cuando el enfado se transforma en violencia. Hay que saber distinguirlos dado que la violencia es una conducta que tiene como único objetivo lastimar a otro, algo totalmente anormal e inmoral. Es un enfado tóxico, como lo llaman en el artículo emociones tóxicas  de Capacity. Es importante saber que la violencia es el uso inmoderado de la fuerza (física o psicológica) por parte del violento o agresor para lograr objetivos que van contra la voluntad del violentado o víctima

En nuestro artículo “¿elegimos que sentir?” encontraremos claves para conocer nuestras emociones y las de los demás, facilitando así nuestras relaciones de convivencia. Además podemos cambiar nuestras emociones cambiando nuestros pensamientos. El autocontrol nos ayudará con nuestro enfado y así evitaremos empoderar a los promotores.

Una vez recorrido este camino y afrontado cada paso, la mejor opción es el perdón. Perdonar es una actitud inteligente que te permite soltar y dejar atrás. Evitando que algo o alguien continúen haciéndonos daño. Esto no significa que no veamos las faltas, simplemente decidimos no tenerlas presentes.

 

14 agosto, 2017

¿Cuántas veces actuamos por impulso sin pensar? Las consecuencias pueden ser desastrosas. Uno de los primeros aprendizajes de los niños de tres años es la inhibición del impulso.

En el partido de ayer de la Super Copa, Cristiano Ronaldo, conocidísimo jugador del Real Madrid, en un impulso incontrolado, empujó al árbitro del partido. Aún se desconocen las consecuencias pero pueden ser francamente lamentables para él y sus compañeros.

La pregunta es ¿mereció/merece la pena? La respuesta es evidente. No podemos comprometer a nuestro equipo (de trabajo, familia, amigos…) por impulsos individuales. Si algo aprendemos pronto, es que todo acto tiene consecuencia. Si nos enfadamos o no somos capaces de inhibir correctamente nuestros impulsos, tal vez, terminemos arruinando muchos de nuestros objetivos.

Piensa luego actua

Pero ¿qué es La inhibición o control inhibitorio? Según el Dr Russell Barkley, es la capacidad del ser humano para inhibir o controlar las respuestas automáticas, y generar respuestas mediadas por la atención y el razonamiento. Rusell dice que esta habilidad cognitiva forma parte de las Funciones Ejecutivas y contribuye a la anticipación, planificación y al establecimiento de metas. Por lo que el control de la inhibición pone freno al comportamiento y detiene las reacciones automáticas inapropiadas, cambiándolas por una respuesta más razonada y más adaptada a la situación. En este vídeo Russell Barkley explica cuáles son las fases del auto-control emocional de forma genérica

Podemos gestionar nuestro enfado de otras maneras, cómo ya comentamos en nuestro artículo Como gestionar nuestra ira. También hay muchas maneras de actuar cuando nos sentimos ofendidos, no podemos olvidarnos que somos nosotros mismos los que nos ofendemos y podemos elegir hacerlo o no.

Si tenemos en cuenta todo esto, ahorremos energía y esfuerzos por nuestra parte o por parte de nuestros compañeros y podremos destinar nuestro tiempo a cosas mucho más productivas.

 

Feliz día

El equipo de 2miradas

7 agosto, 2017

Es agosto y muchos de nosotros estamos de vacaciones, sin embargo no todos. El mundo sigue girando aunque haga mucho calor.

Es entonces, cuando las plantillas están a medias o casi no están, cuando estamos más expuestos a problemas o incidencias con algún cliente. Por eso hoy compartimos algunos recursos que te serán de mucha ayuda ante una situación así.

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Cuando gestionas adecuadamente una reclamación está demostrado que tiene un mayor impacto en la satisfacción y fidelización del cliente.

Hoy en día es conveniente aprovechar cualquier oportunidad para fidelizar clientes y satisfacer sus necesidades. Además, si una persona te hace una queja o reclamación, te está dando la posibilidad de mejorar tu imagen o la imagen de tu empresa. Por eso, es importante mantener la calma y practicar la escucha activa. No te pierdas nuestro artículo 9 pasos para gestionar las quejas y reclamaciones de tus clientes.

Por otro lado, cuando el cliente pone una reclamación lo que quiere es recibir una recompensa o compensación por nuestro error. El cliente en todo caso busca soluciones, más que culpables, a los problemas que le hemos ocasionado. Podemos resolver este desencuentro con un acuerdo o negociación amistosa. Por eso es necesario conocer y gestionar los elementos que aparecen en una negociación.

Estas quejas o reclamaciones pueden desaparecer con un buen servicio postventa. Ya que el proceso de una venta no acaba nunca. Tras una venta, comienzan una serie de ayudas y servicios postventa que favorecen la confianza del cliente en ti y su fidelización.

Si con todas estas herramientas aún sientes estrés ante una queja o reclamación, estas de suerte: ¡puedes gestionar tu estrés!

No te sientas ofendido ante una queja: escucha, resuelve y ¡aprende!

 

31 julio, 2017

¡¡¡Bienvenidas vacaciones!!! Las deseadas vacaciones llegan y cada uno las afronta de una manera y según las posibilidades. Hay quien prefiere bullicio y fiestas mientras que otros prefieren descanso y tranquilidad. A elegir entre las consabidas playa o montaña, hoy día se acompaña de volver al pueblo, ver a la familia, volver a España o preparar algo extraordinario. Y lo mejor, todas las opciones son válidas.

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Aunque todos deseamos las vacaciones, cuando luego se dan podemos encontrarnos en tres situaciones respecto al trabajo:

  1. Desconectar: Salir del lugar de trabajo diciendo "hasta luego" y no volver a pensar en el trabajo hasta el día antes de volver. Dicen que para desconectar realmente necesitamos al menos diez días seguidos haciendo otra cosa. Hay quien solo logra hacer esto cuando está en otro lugar de vacaciones, pero le resulta arduo si está unos días en la misma casa, porque estar fuera de cobertura es una excusa como otra cualquiera para de verdad no seguir trabajando.

Desconectar de verdad es no leer e-mails, no seguir las noticias relacionadas con la empresa en las redes sociales, no mantener quedadas con compañeros de trabajo en las que seguir hablando del trabajo, no buscar un sitio con wi-fi gratis para poder enviar tal o cual documento, o para atender un tema que ha resultado urgente.

He escuchado tantas veces eso de "parece que sea tu empresa, no sabes desconectar" Y después le sigue una larga serie de reproches de por qué estás trabajando cuando por fin estás de vacaciones. Al final tienes dos problemas, el mal rollo que tiene tu familia o amigos porque estás trabajando en lugar de estar compartiendo con ellos, y tu sentimiento de culpa tanto si lo haces como si no lo haces, basada en la responsabilidad del deber.

Para ayudarte a desconectar:

Vivir el aquí y ahora. Poder disfrutar de lo que en cada momento estás haciendo: saboreando un rico refrigerio, dejándote llevar por el sonido del mar, del jaleo de las charlas veraniegas, del silencio de las montañas con los sonidos de los animales de la zona, el frescor de la mañana, el calor del mediodía, la brisa de la noche, las charlas sin prisa, el libro que te tiene enganchado, las cosas sin sustancia que distraen y entretienen y que solo puedes disfrutar en esos momentos…

Preguntarte ¿dentro de un año qué pensaré de eso?. Tener un filtro sobre ¿cómo de importante es resolver esto ahora? ¿Puede esperar 10 días? A veces pasa que corremos pensando que es súper importantísimo, súperurgentísimo y luego lo mandas y quien lo recibe se va de vacaciones o con quien hay que compartirlo ya no está…y en definitiva, el único que ha corrido eres tú. A veces es mejor pensar que hacerlo tranquilamente, sin hacer el número de la cabra para conectarte a tus documentos en un hotel, o en un locutorio, será más eficiente y seguramente será de mayor calidad.

Dejar dicho en qué casos pueden localizarte. De esa forma será solo cuando tú hayas considerado que es lo suficientemente importante y que de verdad no puede esperar. De esta manera también quien te ha de llamar se pensará dos veces si entra en la lista de cosas por las que llamarte. Saber delegar también será una clave importante para poder desconectar.

Ponte a ti en primer lugar. Si de verdad necesitas desconectar, buscar un lugar de vacaciones donde no te puedan localizar o toma las medidas para que así sea. No tener cobertura, como he dicho antes o dejar el teléfono del trabajo en casa, es solo el principio. Lo realmente importante es saber que si necesitas desconectar es porque lo primero en tu lista de prioridades en este periodo de tiempo eres tú. ¡Recuérdalo!

  1. Reconectar. A veces es importante tomar un respiro para recuperar fuerzas, para seguir con el ritmo y la exigencia del trabajo diario. Cuando necesitamos reconectar es importante:

Toma tiempo para ti. Aunque vayas con amigos o familia de vacaciones, saca ratitos para ti. Haz una lista de cosas que te quieras "regalar" para dejar atrás el ego, la rutina, a los demás y centrarte en ti, en lo que tú quieres, en lo que a ti te gusta hacer, en tu esencia...

Elije la mejor opción con asertividad. Entre los mil planes posibles a hacer cuando estamos de vacaciones seguro que hay alguno que nos gusta poco, alguno que nos apetece muchísimo y alguno que nos da igual. Decir que no a todo tampoco es la mejor opción cuando se va en grupo, porque si has elegido ir en grupo querrás hacer cosas con ellos. Pero sí que puedas decir que no a un plan que no te guste sin sentirte culpable, ni que te miren mal. Elige los planes que mejor vayan contigo y puedes también tirar de tus habilidades de liderazgo para animar a los demás a que se sumen a tu plan preferido.

Dormir más y sin poner el despertador. Una forma de recuperar nuestra energía es durmiendo y descansando u poco más. Además, está demostrado que levantarnos a golpe de despertador no es lo mejor, pero no podemos evitarlo. Así que aprovecha las vacaciones para despertarte con la luz del sol. Dicen que nuestro ciclo de vigilia y sueño se regula fácilmente tras dormir al aire libre (campings, bosques, playas…) al menos 3 días. Conectar con nuestra naturaleza como seres humanos y con nuestros ciclos biológicos, será de gran ayuda para reconectar.

Practicar la meditación. Existen numerosas opciones para conectar con tu yo interior, como puede ser la meditación, el mindfulness, hacer ejercicios tipo tai-chi, seitai o yoga, acudir a sesiones de reiki, recibir masajes relajantes, y también se ha demostrado que pintar mandalas es una buena forma de centrarte y recuperar tu equilibrio.

 

  1. Seguir conectado. Si es tu propia empresa puede ser muy difícil desconectar e incluso no es de tu interés reconectarte. Lo que quieres es seguir pendiente de lo que ocurre aunque hayas decidido tomarte unos días fuera de la oficina o haciendo otra clase de rutinas.

En este caso y si de verdad quieres tener esas vacaciones puede ayudarte:

Conectarte en un horario definido. Dejar dicho en la oficina que pueden localizarte cada día de 10 a 12 de la mañana, dejarte ese tiempo para revisar trabajo, ponerte al día, hacer tus tareas, y después seguir con las actividades que hayas elegido hacer por tus vacaciones.

Aprovecha a conocer gente y hablar de tu negocio. Estás en otro ámbito, en otro lugar, con otro nivel de relajación. Así es más sencillo abrir conversaciones hablando de qué haces, a qué te dedicas y valorando lo que los demás opinen de ello. Así puedes aprovechar a sacar nuevas ideas, a revisar qué es de interés de los demás, qué puedes mejorar, cómo lo vendes, e incluso puedes encontrar nuevos clientes, ideas creativas, etc.

Conectado en la distancia. Si tú puedes conectarte en la distancia, tus colaboradores también. Esta experiencia puede hacer que amplíes las posibilidades de tu empresa y conozcas los recursos necesarios para que cualquier miembro del equipo pueda estar conectado desde casa o desde otros lugares. Son vías de mejora para el bienestar del equipo en el desarrollo de su trabajo.

Conectado no es enganchado. Enganchado supone una adicción y como tal no es buena. Que seas tú quien elige cuándo y cómo, que puedas dominar tú el tiempo y la efectividad del trabajo. Que cuando te dediques a ello estés a ello, pero que puedas hacer otra cosa sin pensar todo el rato en ello, porque al final no estás en ninguno de los dos sitios: ni en el trabajo ni en tu lugar de vacaciones.

¿Cómo vas a disfrutar de tus vacaciones?

¡Feliz verano!

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

24 julio, 2017

Querido compañero,

¿Cómo llevas a cabo un proceso de venta? ¿Qué errores detectas cuando haces una venta?

7 clásicos errores en un proceso de venta y como evitarlos
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En el contexto actual, si quieres incrementar tus resultados comerciales, conservar y hacer nuevos clientes, mejorar las ventas es fundamental. Los clientes enfrentan nuevos retos, necesidades y problemas. Toman menos decisiones, exigen más y son menos leales.

Hoy quiero compartirte algunos de los errores más comunes que se realizan durante un proceso de venta:

  1. Ofrecer soluciones rápidas o enfocarse en la empresa versus preguntar e indagar todo lo necesario. Es fundamental tener claro que el foco está en el cliente y no en ti. El proceso de indagación es vital si quieres saber lo que puedes ofrecer a tu cliente. Además, el preguntar es muy importante para poder rebatir las objeciones. Te recuerdo una frase: “el listo rebate con mis argumentos, el tonto lo hace con los suyos”.

     

  2. Impuntualidad versus puntualidad. Lo más importante que tenemos los seres humanos a parte de nuestra salud, es el tiempo. Si tengo tiempo puedo dedicarlo a lo que quiero o necesito, por eso la puntualidad es un sinónimo de tener o sentir respeto por el otro. No olvides que además, la puntualidad puede ser un valor para tu cliente y sería una forma poco apropiada y poco acertada de comenzar una relación comercial. El hecho de ser impuntual es motivo para muchas personas de caer mal y no generar confianza.

     

  3. Falta de preparación versus conocer todo del producto y mucho del comprador. A menudo, nos confiamos en exceso de lo que sabemos, diciéndonos a nosotros mismos frases como: “total ya lo he hecho muchas veces”. Es necesario llevar todo preparado. Nos enfrentamos a un nuevo cliente y todo lo que podamos preparar tanto de sus gustos, hobbies… de esta persona como todo lo relativo al producto o servicio que voy a vender es fundamental para lograr el éxito y la venta. Te recuerdo: “lo bien preparado resultado esperado, lo mal preparado resultado caótico”. Ten confianza en ti preparando todo lo necesario para afrontar ese nuevo proceso de venta.

     

  4. Mostrar no es vender versus hablar de ventajas y beneficios. Lo evidente es el mostrar ese producto o servicio, lo necesario para ser persuasivo es saber explicar las ventajas y beneficios que va a generar en tu vida su compra y por supuesto, lo que se puede perder si no lo adquiere contigo, marcando de esta manera la diferencia y poniendo en valor lo que le estás ofreciendo.

     

  5. Dejar abiertos los procesos de venta versus hacer cierres concretos. A menudo he escuchado en un proceso de venta ¿nos vemos? ¿cuándo hablamos? Esto es un error importante, porque el cerebro de un ser humano está hecho para elegir entre unas 3 opciones, más opciones requieren reflexión. Luego si realizamos este tipo de preguntas abiertas a nuestro cliente, lo más probable es que nos conteste: ”ya te llamaré”.

    A los clientes hay que ayudarles a tomar decisiones y una de las formas es darle 2 opciones ¿nos vemos hoy o mañana? ¿hablamos por la mañana o por la tarde?

  6. Hacer promesas sin verificar versus responsabilidad en lo que decimos. Nos ponemos tan contentos cuando alguien ha hecho algo por nosotros, por ejemplo, adquirir uno de nuestros productos o servicios que queremos ser complacientes y agradecidos devolviendo algún favor. Es un principio de gratitud de los seres humanos. Pero hay veces que lo que ofrecemos o nos pide o sugiere nuestro cliente no depende de nosotros o no está en nuestras manos hacerlo y rápidamente nos lanzamos a decir que sí. Cuida lo que prometes y mira antes de decirlo si lo puedes cumplir.

     

  7. No hacer venta complementaria versus sugerir más. Otro error que he detectado en un proceso de venta es acabar la venta y no hacer nada más. Aprovecha las oportunidades que tienes, si has dejado satisfecho a un cliente. Ofrécele otros productos o servicios o sugiérele la posibilidad de que te presente a otra persona que pueda querer lo que tú tienes.

     

¿Qué otros errores conoces en una venta? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de 5 frases prohibidas en una venta


Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para no cometer errores en un proceso de venta? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García