Querido compañero,

¿De qué forma vives tu vida? ¿Practicas la humildad?

Beneficios de vivir la vida con Humildad
Foto de Luke Ellis-Craven en Unsplash

 

Hay gente que confunde la humildad con la falta o carencia de ambición y la verdad es que son dos valores que no tienen nada que ver.

La etimología nos dice que humildad procede de “humus”, es decir, aquello que se desprende de la naturaleza y que a su vez la fertiliza y la hace crecer. La humildad sería pues “lo esencial”.

En cambio, la ambición es lo que nos mueve y motiva día a día, el deseo de superación para llegar mucho más lejos y lograr nuestros objetivos. Aunque para algunos creer que pueden lograr grandes objetivos les parece imposible, para la persona ambiciosa todo es posible con determinación, esfuerzo y dedicación. Provee la motivación y fuerza necesaria para lograr objetivos y metas en la vida.

La humildad es lo contrario al orgullo, entendido como el exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás. El orgullo va unido a la vanidad, egocentrismo, soberbia, alarde, chulería, petulancia, engreimiento… La humildad, en cambio, es la virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.

Dice Goethe: “El que con perspicacia reconoce la limitación de sus facultades, está muy cerca de llegar a la perfección”

Conseguir cosas materiales o lograr éxitos y objetivos o ir promocionando profesionalmente nos da satisfacción, pero hemos de evitar que nuestro ego se alimente de ello.

En su lugar, podemos acoger esos logros desde la autoestima, que se refuerza con la aceptación y el reconocimiento de uno mismo; es decir, recoger esos logros o éxitos reforzando la confianza en nosotros mismos y con humildad.

La humildad no pasa por ser sumiso, callar y obedecer, sino se trata de saber escuchar, aprender, respetar y sobretodo, reconocer lo que falta, ayudar en lo que sea posible.

Quisiera compartirte algunos beneficios de desarrollar la humildad:

  • Serás más feliz. Una persona humilde reconoce sus puntos fuertes sin alardear y aprecia todo lo bueno que tiene y se valora, luego no sentirá, entre otras cosas, la envidia de otras personas.
  • La humildad te lleva a triunfar en la vida. La humildad produce prudencia, la cual es muy necesaria para lograr éxitos en la vida. Además, busca la excelencia y minimiza los fracasos, lo que facilita el obtener mejores resultados.
  • Tendrás más gestión emocional. La humildad genera bienestar y tranquilidad, el orgullo en cambio, trae enfados, malhumor y enfrentamientos, por eso con la humildad se mejoran las relaciones con los seres queridos y con los demás.
  • Manejarás mejor un proceso de negociación. Como ya te he comentado el orgullo no tiene límites, en cambio, la humildad te lleva a saber elegir el momento en el cual participar, en saber callar a tiempo o elegir el momento más óptimo para hacer un cierre.
  • Estarás más abierto a la mejora continua y al crecimiento. El humilde conoce y acepta sus limitaciones, luego habrá más apertura para el aprendizaje, logrando un mayor progreso y un próspero futuro.
  • Te valorarás y valorarás a los demás. Cuando se actúa con humildad y no nos creemos seres superiores reconocemos que no somos perfectos y aceptará los errores propios y ajenos, luego aceptamos que nos podemos equivocar, ya que se elimina el miedo a sentir que uno no vale. Además, un humilde tiende a perdonar a los otros más fácilmente.

 Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que habla sobre el poder de la Humildad:

 

Recuerda “llega tan lejos para que quieran alcanzarte y tan humilde para que quieran estar a tu lado”.

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar tu humildad? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García