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Hace años una carrera profesional consistía en entrar en una empresa de jovencito y a partir de ahí ir ascendiendo puestos por el organigrama de la empresa. Hoy en día ésta es solo una de las opciones y cada vez menos frecuente, sobre todo, porque nadie pasa toda su vida en la misma empresa. El diseño de las carreras profesionales está cambiando y de eso os quiero hablar. Ya no hay un único camino para desarrollarse profesionalmente.

Lo primero de todo es descubrir tu pasión. Pasamos suficiente tiempo en el trabajo como para que nos guste mínimamente lo que hacemos, o al menos que no nos desagrade. Sobre esto ya Milagros os ha escrito varias veces en sus artículos: "Vivir con pasión" o "la pasión, un don que se puede lograr y mantener".

Ir caminando.  Muchas veces pensamos que no podemos ir avanzando si no tenemos claro exactamente el destino final e incluso cada paso a seguir. Sin embargo, yo he aprendido que lo importante es ir acotando posibilidades. Puede que no sea 100% lo que deseas porque no lo tengas claro pero se puede aproximar, así que prueba por ahí. Lo esencial es que sepas discriminar lo que no te gusta y dentro de lo que podría ser ir avanzando. Por ejemplo, si te gusta mucho dibujar, desde tatuador hasta ilustrador, pasando pos diseñador gráfico, pintor o graffitero… mira si tienes opciones. Y todas dentro del abanico de tus posibilidades, de tus fortalezas, de la oferta de empleos que haya en el mercado relacionadas con ellas. Solo si pruebas sabrás si es o no es lo que esperabas.

Trabajos circunstanciales. Siempre me acuerdo de una persona que conocí que decía que no hay caminos malos, solo trabajos circunstanciales. Un trabajo circunstancial es aquel que necesitas para cubrir tus necesidades básicas pero tú sabes que no es el que quieres estar desarrollando toda tu vida y que ha de permitirte seguir dando pasos hacia esos que sí deseas.

Creciendo dentro de la empresa. Una vez que entras en una empresa tienes varias opciones:

    • Desarrollo profesional vertical. Esta forma de crecer dentro de la empresa es la que conocemos tradicionalmente, la más habitual. Es la manera de ir promocionando hacia puestos de una categoría profesional superior, de más responsabilidad y de forma ascendente en el organigrama de la empresa. Por ejemplo, pasar de ser auxiliar administrativo a administrativo, a responsable de administración,…

    • Desarrollo profesional horizontal. Esta forma de crecer dentro de la empresa consiste en pasar por diferentes puestos pero dentro de una misma altura dentro del organigrama. Normalmente es un cambio de departamento que no supone un cambio de categoría. Por ejemplo, pasar de ser el director comercial a ser el director de exportación.

    • Desarrollo profesional oblicuo. Esta forma de crecer dentro de la empresa consiste en pasar a otras áreas que no van directamente relacionadas con el puesto actual pero que surgen como posibilidad debido a habilidades y capacidades de la persona para abordarlas. Por ejemplo, un técnico de producto pasa a ser el responsable de I+D de la empresa.

    • Desarrollo aleatorio. Hoy en día se trabaja mucho por proyectos, se abordan propuestas que pueden no ser lo más habitual en la empresa pero que surgen como oportunidad. A veces para plantear nuevos productos y servicios, a veces a modo de desarrollo de la gig economy, a veces como vía de empoderamiento de colaboradores o simplemente que puedan hacer otras funciones no propias de su puesto habitual. Por ejemplo, en la Fundación Bill y Melinda Gates, los trabajadores de la empresa son también los que atienden a los visitantes de la fundación y les explican lo que se hace en ella. 

Cambio de tercio. A veces nos damos cuenta que tenemos un hobby que se nos da especialmente bien. ¿Por qué no hacer de él nuestro trabajo habitual? O simplemente después de muchos años haciendo un tipo de trabajo descubrimos que nos apetece empezar por otra línea. ¿Y por qué no? Lo único que has de saber es que comenzarás como cualquier otra persona sin experiencia en ese ámbito. Es como empezar a aprender a andar por un nuevo territorio.

Todo lo que hagas, todo aquello en lo que trabajes o a lo que dediques tu tiempo como profesional va a ir marcando tu experiencia. Esa experiencia creará tu camino profesional, te dará conocimientos y habilidades y te permitirá ir conociendo de primera mano si eso que haces es lo que te gustaría seguir haciendo o si crees que hay otra cosa esperándote donde tú puedas aportar todo el valor que posees.

Las empresas pueden ofrecerte oportunidades para moverte por ellas, y a veces es en otra empresa donde lo encontrarás. Busca tu sitio para ser el mejor profesional, el sitio donde poder ir aprendiendo y aportando lo mejor de ti, donde puedas sentirte realizado y sobre todo, no te olvides de disfrutar del camino.

Aprendiendo en el camino del crecimiento. 

Raquel Bonsfills

La belleza está en el ojo de quien mira, lo que significa que cada persona va a apreciar la belleza desde su propia perspectiva. Lo que es bonito para alguien no tiene por qué serlo para otro. Y de ahí que podamos apreciar diferentes versiones de lo mismo.

Además, están los gustos. Y para gustos los colores. Cada persona tendrá una idea de cómo le gustan las cosas, cómo decorar su hogar, con qué modelo de coche se identifica más, qué estilo de vestir va con uno mismo o cómo le gusta tener el espacio de trabajo para sentirse más inspirado.

Por otra parte, la mayor parte de las personas podemos apreciar ciertos aspectos que nos provocan ese gusto por lo que vemos, admiración, o simplemente nos generan una sensación de armonía o bienestar. Por ejemplo, podemos estar de acuerdo en la belleza de las 7 maravillas del mundo o que la belleza está en el interior.

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¿Qué supone la belleza?

La belleza es una cualidad que complace a los sentidos. También se identifica con lo bueno y lo excelente según la R.A.E.

En coaching hablamos de la triada: verdad, belleza y bondad como los valores supremos del Ser. Aquí la belleza hace referencia al saber estar en diferentes ámbitos, a las inteligencias múltiples, a la elegancia con la que cada uno impregna en su comportamiento, a la forma en la que cada uno se autoadministra y se regula para favorecer la convivencia. Es una forma de dignificar y elevar los estándares.

Llevada al día a día, la belleza supone si lo puedes hacer mejor, si lo puedes hacer más bonito, si lo puedes simplificar, si lo puedes clarificar… ¿por qué no hacerlo?

Se puede poner belleza en lo que hacemos. ¿Cómo? Te dejo algunas ideas:

Pintar. Siempre me ha fascinado el arte urbano. Los trampantojos de paredes que están vacías y que pintadas nos sorprenden. Las cajas de la luz que nos encontramos por las calles también pueden estar decoradas. Un cierre de un comercio que lejos de ser una simple persiana metálica cobra vida y es sugerente. Y no solo por la calle. También dentro de las tiendas y dentro de las oficinas el color de las paredes puede resultar más propicio a la alegría o a la serenidad, con frases escritas podemos inspirarnos o podemos dejarnos llevar por la creatividad.

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Lugares de trabajo en los que apetece estar. Espacios con luz natural, con orden, con una mejor oxigenación, lugares agradables en los que la mente puede centrarse, con una buena acústica, con áreas diferentes para desconectar y activar nuestro cerebro… Por ejemplo, el edificio de Amazon en Seattle, es un lugar en el que se han llevado la naturaleza a la oficina, en el que puedes tener una reunión en una sala similar al de la casa del árbol.

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Rematar los productos o servicios que ofreces para que resulten más atractivos. En el trabajo diario también podemos hacer que la belleza se aprecie, sobre todo cuidando los detalles. Un buen diseño de una presentación hará que llegue mejor la información que contenga, el trabajo bien rematado dará una sensación de mayor calidad, un emplatado adecuado hará más apetitoso el menú… y no solo eso, generará una mejor imagen de marca de la empresa.

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Escribir correctamente. Aunque hoy en día el uso de herramientas como el Whatsapp ha provocado una disminución en la "necesidad" de escribir sin faltas de ortografía, la buena escritura hace bello lo leído. Como dice la escritora Yolanda Saenz de Tejada "necesito la belleza como forma de vida, igual que la poesía (es lo mismo, ¿no?)". Escribe textos atractivos, que inviten a soñar, que despierten sensaciones, que inspiren, que sean claros, fáciles de leer y entendibles por todos.

Ser puntual. Es la belleza de estar ahí cuando la otra persona llegue, poder recibirle, acogerle, recogerle, estar. El cliente al que esperamos se sentirá importante. Y recuerda que tu belleza se mantendrá mejor en la mente del otro si no tiene que esperarte. “Procuro ser siempre puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quién la espera”. Nicolas Boileau-Despréaux.

Comportarse con educación. Dicen en protocolo que las buenas formas ayudan a que una persona se vea más bella. Una manera de moverse grácil, respetando el espacio interpersonal, ser cortés, saber conversar, ser respetuoso, saber guardar la compostura según el momento, pedir las cosas por favor, dar las gracias, decir lo siento… todo hace que se vea mejor nuestra belleza personal. La buena educación gusta.

Sonreír. Una de las formas de expresión que más embellece a cualquier persona es su sonrisa. Una sonrisa sincera. Aunque no tengamos los dientes perfectos, seguro que la alegría que transmitimos, lo que se ilumina la cara, el brillo en la mirada, la actitud que mostramos cuando sonreímos harán que seamos percibidos mucho más bellos. La sonrisa nos hace cercanos y seguro que preferimos estar con personas alegres a nuestro alrededor que con personas que están en continua queja.  

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Sorprender Una sorpresa es algo agradable e inesperado que se acoge con agradecimiento. La generosidad para dar sin esperar nada a cambio con acciones que simplemente nos salen del corazón, hace bellas a las personas que la proporcionan. Tener ese detalle que es importante para la otra persona, para el cliente o para nuestros compañeros, amigos, pareja nos hace más bellos a sus ojos. Cuidar los detalles hace que se maximice la calidad de nuestras actuaciones y en la atención al cliente es una herramienta que marca la diferencia.

Hacer las cosas bien cuesta menos que hacerlas mal, y si además de hacerlas bien, las ponemos bonitas, serán mucho más apreciadas. Así que te invito a poner un poco de belleza en tu mundo. Al fin y al cabo, la belleza está en todo lo que tienes a tu alrededor, solo tienes que poner atención.

 

Raquel Bonsfills

 

Aún recuerdo en la universidad cuando hicimos noche para inscribirnos y poder elegir las asignaturas con los profesores que queríamos y no quedarnos sin plaza. En especial, queríamos coger la clase de fiscal con un profesor en concreto con el que no solo decían que se aprobaba, sino que en realidad era un hombre que hacía comprensible la asignatura que explicaba con amabilidad.

Recientemente se habla de líderes facilitadores, que acompañan a las personas, y aún más, de los líderes amables y bondadosos que nos comparte Isabel Carrasco en el blog de Hablemos de liderazgo.

Como he dicho ya en numerosas ocasiones: "ya no queremos que nos dirijan igual". Queremos líderes que sepan poner en valor a sus equipos, que los ayuden a crecer para hacer crecer las empresas, que tengan un buen equilibrio emocional, que sean equitativos en sus recompensas y que sepan comunicarse con sus equipos, escuchándolos para saber motivarles mejor... Y podría continuar la lista, sin embargo, me quiero centrar en las implicaciones que tiene la gestión del líder, su desempeño a la hora de motivar y generar una mayor satisfacción de los colaboradores, en especial a la hora de atraer talento.

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Foto de Unsplash

Según los resultados de Merco Empresas y Líderes España 2019 compartidos por compromiso RSE, el directivo con mayor reputación de España es Juan Roig (1º) de Mercadona; seguido de Pablo Isla (2º) de Inditex; Ana Patricia Botín (3º) de Santander; Amancio Ortega (4º)  de Inditex; José MaríaÁlverez-Pallete (5º) de Telefónica… y resulta que las empresas con mayor reputación según este índice son: Inditex (1º), seguida de Mercadona (2º), Repsol (3º), Santander (4º) yTelefónica (5º). ¿Casualidad? No.

Un buen líder puede favorecer que la empresa resulte un buen lugar en el que trabajar. Y conseguir eso, lleva a que la empresa resulte atractiva para otras personas con talento. Queremos ir a 

las empresas donde creemos que se "vive" mejor, donde se nos trata mejor, donde a la gente le gusta estar, y no solo eso, donde le gusta quedarse.

Y ¿qué podemos hacer como líderes para lograrlo? Os dejo algunas claves:

Todos tenemos redes sociales.

Cuando nos reunimos con amigos o familiares y nos preguntan por nuestro trabajo ¿qué decimos? ¿Les contamos que nuestra empresa es estupenda porque hace tal o cual cosa o nos quejamos de lo que no nos gusta de ella? Como líderes podemos ayudar a poner el foco en lo que sí hace la empresa por sus colaboradores o lo que hacen los líderes por y para sus equipos. 

Los equipos de marketing han de fidelizar al cliente interno. ¿Cuántos seguidores tiene la empresa? ¿Cuántos son colaboradores? ¡Deberían ser todos! En algunas empresas se están haciendo campañas para que los colaboradores entren en las redes sociales, les den "me gusta" a las acciones que realiza la empresa o compartan momentos de su día a día en el trabajo. Los líderes directos son esenciales para ayudar a que eso suceda. Pueden ser ejemplo, haciendo una foto a sus equipos dándolo todo en su trabajo y así haciendo un reconocimiento a su equipo. Si como líder haces ver que en tu equipo son unos cracks, el beneficio es para el equipo, para la imagen del líder y para la empresa, porque será más fácil atraer talento.

No vale ser bueno, hay que parecerlo.

Si hay buenas acciones, hay que comunicarlo. Que se sepa. A veces las personas creen que muchas empresas tienen una fachada donde ponen lo bonito que hacen, pero luego internamente es un espejismo. Hemos de hacer consciente a los colaboradores las políticas que se ejecutan diariamente por su bienestar. Que sepan las oportunidades con las que cuentan y descubran lo que tienen a modo de salario emocional.

Las políticas y normas de la empresa han de ser coherentes. Igual que los incentivos, la toma de decisiones o la capacidad de dar autonomía y empoderar a los equipos.

Líderes preparados.

Si un 75% de las personas se van de su puesto por el jefe directo, ¿por qué no capacitamos mejor a los mandos, responsables, directivos en habilidades de liderazgo con el foco en las personas? Perder talento hoy es regalar talento a la competencia.

Hay aplicaciones ya como Glassdoor donde se puede votar a los líderes y a las empresas. De la misma forma que das tu opinión a restaurantes, hoteles o a modo de reseñas de google, puedes calificar a tus líderes. Seguro que una mala calificación de los mismos hará que las personas no quieran ir a trabajar con ellos o a esas empresas.

Empezar por una buena selección de los miembros del equipo.

El proceso de selección es la base del equipo que tendremos después. Y recordar que el proceso no termina hasta que no acogemos a la persona en el equipo, hasta que le incorporamos a la empresa, le introducimos en las formas de trabajar, las reglas del juego, centramos expectativas, dotamos de los recursos y herramientas necesarias para comenzar a trabajar…todo influye en lo que vamos a hacer sentir a nuestro nuevo colaborador de forma que mantengamos su motivación e ilusión por trabajar con nosotros. El líder tendrá la capacidad de tomar medidas para no desilusionar al nuevo colaborador tras la contratación.

Prestar el tiempo necesario a cada miembro.

Como responsable forma parte de tus funciones. No es menos importante que la reunión de dirección porque es ese equipo que tienes el que va a cumplir los objetivos y lograr el éxito.

Conocer al equipo para saber qué le pasa, cómo motivarle o incluso como no desmotivarle.

Cuidar la gestión emocional propia y saber detectar y canalizar la emocionalidad de los miembros del equipo así como del equipo en su conjunto. Hoy en día el equilibrio emocional es una de las cualidades que más se piden en las empresas a los líderes de equipos. El líder ha de empezar por sí mismo para poder acompañar mejor a sus equipos. Las emociones se contagian ya ha de saber crear el ambiente propicio para que las personas puedan dar lo mejor de sí mismas. Desde el miedo nuestras capacidades se merman y no creo que a ningún jefe eso le compense.

Saber tener visión, ser guía, que el equipo sienta que el líder sabe a dónde va y sepa dar sentido a su trabajo. El colaborador no es solo un hacedor, es una parte indispensable del resultado obtenido.

El líder es humano y humilde. Se equivoca y sabe reconocer sus errores. Aprender y crecer, superando obstáculos, siendo modelo para los demás.

Somos seres sociales, las relaciones entre los miembros del equipo serán claves para nuestra satisfacción en el trabajo. Si vamos a una empresa donde nos sentimos a gusto querremos ir más veces. Si nos tratan bien, con educación, con respeto, donde nos animan a aprender y crecer, donde se construye como norma en lugar de destruir, donde se permite ser y se valora cómo eres, querremos seguir yendo. Nos gusta estar donde nos sentimos apreciados.

El líder puede favorecer todo esto y mucho más para que el día a día sea mejor. Si añade un poco de ilusión, pasión por su trabajo y dedicación a las personas, es muy fácil que todos quieran estar a su lado. Si se corre la voz será muy probable que acabe alguien haciendo lo posible por trabajar en esa empresa y con él.

Sigamos haciendo de las empresas lugares agradables en los que trabajar. Estén o no en la lista de los Best place to work.

Raquel Bonsfills

El 21 de mayo, es el día mundial de la diversidad cultural para el diálogo y el desarrollo.

La diversidad cultural es en nuestros días algo tangible en las organizaciones. Es frecuente contratar a alguna persona de una nacionalidad diferente, trabajar con ella como cliente, como proveedor o como colaborador localizado en un país distinto del nuestro, encontrársela en redes sociales, reuniones de negocios...

Esta diversidad cultural se ve reflejada en la multiplicidad de formas en las que se expresan grupos y sociedades y se trata de encontrar la armonía para que puedan convivir. Para ello, es importante el diálogo y el respeto mutuo. 

Además, la pirámide demográfica en España está invertida, hay cada vez más personas mayores que se irán jubilando y muchas menos jóvenes para abarcar todo el tejido empresarial. Por eso, personas migrantes o con culturas diferentes son y pueden ser una de las principales vías para desarrollar las empresas, para generar negocio, para hacer la economía sostenible y para mantener nuestra calidad de vida.

Atender a la diversidad de las personas en las organizaciones no es solo una cuestión cultural, es también atender a las diferencias de edad, de género, orientación sexual, origen étnico, socioeconómicas, de capacidades físicas, creencias religiosas o políticas, etc. Y como dice Don Ignacio Sola, Director General de igualdad de Trato y Diversidad, "hablar de gestión de la diversidad en la empresa ya no es una opción, es una obligación".

Claves de la gestion de la diversidad en las empresas

El pasado día 16 de Mayo, la organización Red Acoge, que lleva más de 11 años trabajando en la sensibilización para una mejor gestión de la diversidad en las organizaciones (entre otras de sus acciones), presentó por tercer año consecutivo, el informe sobre el índice D&I de la gestión de la diversidad y la inclusión en España.

En él se hace notar la influencia del cumplimiento de las leyes relacionadas con la Igualdad de género y de discapacidad, que obligan a las empresas con más de 250 trabajadores a tomar medidas en estos ámbitos. Aunque las empresas con menos de 250 trabajadores, que son la mayoría en nuestro país, también pueden poner el foco en la inclusión y en la gestión de la diversidad de las personas. Y son precisamente estos dos aspectos sobre los que más políticas o instrumentos de diagnóstico se implantan en las empresas. De hecho, el 84% de las empresas de la muestra atiende cuestiones de género y el 50% de las mismas atiende cuestiones de discapacidad.

Además, un 75,76% de las empresas participantes en este índice declaran contar con una política de gestión de la diversidad y el 69,70% dispone de instrumentos de diagnóstico, evaluación y seguimiento de ésta.

Claves para hacer una buena gestión de la diversidad:

Reconocer la ventaja competitiva que supone. El mundo se mueve muy deprisa. Las conexiones son globales, los clientes y proveedores pueden estar deslocalizados, las características y aspectos culturales propios de la forma de trabajar en unos países y otros, la creatividad que ofrecen los diferentes puntos de vista, la facilidad de entrada en nuevos países con personas que los conocen, la agilidad para adaptarse a los entornos y la rentabilidad económica que supone tener a personas diversas, hace que los negocios puedan crecer más rápido y mejor.

Por ejemplo, una autoescuela viendo la demanda de clientes de nacionalidad china decidió incorporar a su plantilla a personas de dicha nacionalidad, editó manuales en chino y ofreció sus servicios a los miembros de esta comunidad logrando así un gran éxito para el negocio.

El compromiso del equipo directivo. La dirección ha de considerar que es importante gestionar la diversidad, y además, dada la evolución de la población en España, la gestión de la diversidad es ya una variable o área a tratar. Hay que ponerlo en el plan estratégico de la empresa.

Crear una cultura de apertura a las diferencias. Hay empresas que fomentan esta cultura cuando se internacionalizan, cuando la ley obliga o cuando algún colaborador se encuentra en una situación de exclusión, de discapacidad, o ha tenido algún conflicto relevante. Sin embargo, la cultura de apertura a las diferencias se desarrolla desde unos valores de tolerancia, ética, inclusión, aprender de los demás, relaciones de igual a igual, porque todos somos personas que aportamos valor a la empresa.

Formación y sensibilización, especialmente de directivos y mandos medios. Los responsables de equipo son esenciales en la gestión de la diversidad. Las personas que tienen a su cargo son cada día más variadas y han de saber tratarlas. Se habla de liderazgo para la diversidad y hay que capacitar a estos líderes en las formas de gestionar equipos diversos, saber atender las necesidades individuales y que sumen su valor como grupo, gestionar los conflictos de las diferencias existentes y alinear a todos hacia los objetivos comunes. Y como lo que no se conoce no se puede gestionar, habrá que formar y capacitar a líderes y responsables de equipos en esta gestión.

Sin embargo, según el índice D&I, solo el 12% de las empresas sensibiliza a sus mandos medios. Mientras que las empresas que están viendo la ventaja competitiva que supone, tienen todas incorporada la gestión de la diversidad en sus programas de formación de líderes. Y nosotras, desde 2miradas, no solo gestionamos la diversidad entre los distintos miembros de nuestro equipo, sino que también incluimos la gestión de la diversidad en las formaciones sobre liderazgo y gestión de equipos que realizamos en las empresas.

Selección de las personas. Basarse en méritos, en experiencia, en capacidades y cualidades para después ver a la persona que hay detrás de ellos. Los currículum ciegos son una forma de seleccionar sin filtrar de antemano. A veces es difícil porque por el tipo de empresa se requieren ciertos requisitos, por ejemplo, una altura determinada, una fuerza determinada, una resistencia determinada, una imagen determinada… Sin embargo, eso que parece limitar la inclusión de la diversidad, en realidad no lo hace porque, por ejemplo, dentro de una misma franja de edad o con una fuerza determinada tenemos personas con diferentes culturas, género, etnia, orientación sexual… Así que está en nuestra mano abrir las posibilidades y dejarnos sorprender, en lugar de cerrarnos opciones a la entrada de talento.

Según el estudio del índice D&I, el 90% de las organizaciones cuentan con un procedimiento destinado a garantizar que los procesos de selección se basen únicamente en mérito y en las competencias de cada puesto. Y también se aplica a la selección de proveedores de forma que  5 de cada 10 empresas incorporan criterios de diversidad en los procesos de selección de empresas proveedoras y tienen en cuenta sobre todo la variable de discapacidad.

Comunicación que lo haga visible. Una empresa con una cultura abierta en la que se valoran las diferencias, en las que se permite disfrutar de los actos religiosos según cada ideología, en la que se comprende que ser madre y padre requiere de tiempo de cuidado de los hijos, que todos tenemos mayores a los que atender, que se entiende lo que es importante para cada uno, que quieras llamarte María cuando naciste Mario y sea tan fácil como cambiar el nombre en tus documentos, que lo haga fácil en pro de una mejor convivencia. Una empresa así, se convierte en un buen lugar para trabajar, un lugar atractivo donde las personas quieran ir a trabajar. Comunicar las buenas prácticas en la gestión de la diversidad es la mejor vía para atraer talento.

Casi el 85% de las empresas que han participado en este estudio tienen en cuenta las diferentes variables de diversidad en la comunicación externa que realizan, especialmente las relacionadas con el género.

Conocer la empresa y sus necesidades de negocio. Cada empresa es un mundo, y es importante conocer las oportunidades del mercado, las dificultades, a las personas que en ella están desarrollando su trabajo, los intereses de los stakeholders, el clima laboral, la imagen de la empresa…Todo esto supone un punto de partida, porque lo que no se conoce no se puede gestionar. Necesitamos indicadores. Y desde Red Acoge, participando en el estudio y respondiendo a las 22 preguntas de su cuestionario ya te dan claves sobre qué atender y dónde poner el foco para plantear las medidas necesarias para la mejor gestión de la diversidad de la empresa.

Y algunas empresas como Sodexo incluso han creado ya redes internas para la gestión de la diversidad LGBTI+ con resultados muy positivos. Aun cuando es una cuestión de índole privada, de voluntaria respuesta, cada vez se suman más personas y hay una mayor normalización e inclusión de las mismas.

La diversidad está, incluso sin pensar en las variables de edad, género, cultura, orientación sexual… cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre. La suma enriquece, se amplían las oportunidades de negocio, mejora la innovación y se obtienen mayores beneficios. También hay que gestionar los conflictos pero sigue compensando.

Como dice Mª Antonia Pérez, directora general del trabajo autónomo, economía social y de la responsabilidad social de las empresas, "no vale con blanquear el discurso, si luego dentro de la empresa no funciona así". La gestión de la diversidad habla de líderes inclusivos, que atraigan talento, buscando un entorno de respeto donde las opiniones  en contra de las diversidad no sean bien recibidas, donde las mujeres no se tengan que poner el gorro masculino por llegar a puestos de responsabilidad, donde se mantenga el talento de las personas mayores dándoles un mayor recorrido por su experiencia, donde la salud sea un factor a cuidar así como entender que hay enfermedades que no son limitantes para todos los trabajos, y que la creatividad y la innovación crece con personas diversas, y que cuanto mejor entendamos las diferencias, mejor podremos sumarlas para lograr los objetivos deseados y para poder trabajar en las mejores condiciones, en espacios donde querer trabajar, sin discriminación, sino como personas que aportamos valor.

Te dejo algunas ventajas más de gestionar la diversidad en este vídeo de Red Acoge:

Ábrete a la diversidad para mejorar el resultado y el bienestar empresarial.

Raquel Bonsfills

Últimamente me encuentro con numerosas personas que están en un proceso de cambio laboral, de reenfoque en sus carreras profesionales e incluso, en el momento de esa difícil primera decisión de encaminarse por un área profesional.

Aún recuerdo a mi orientador del colegio diciéndome "tú puedes lograr todo lo que te propongas, así que elige el camino que quieras". Y si bien era un bonito discurso, me dispersó aún más que me enfocó. Y es que "ningún viento es favorable para quien no sabe dónde va", como decía Séneca.

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Foto de Unsplash

En mi experiencia como profesional de la orientación laboral y del coaching, cuando he acompañado a personas en sus elecciones profesionales, siempre he trabajado de la misma forma: Primero la persona, luego el profesional.

Esto quiere decir que es importante conocerse, saber quiénes somos, qué es importante para nosotros mismos, qué nos gusta, qué nos disgusta, qué nos interesa, qué nos desespera, cuáles son nuestras principales habilidades, nuestros gustos, nuestros valores, con qué se nos pasa el tiempo volando o con qué soñábamos de pequeños. Y éstas son solo algunas de las preguntas que me parecen esenciales dado que hay muchas más que nos ayudan a descubrirnos, reconocernos, valorarnos…

Las crisis de los 30, de los 40, de los 50 y demás son momentos de auto-reflexión en las que en realidad tratamos de hacer ajustes en nuestra vida, buscando alinear lo que queremos para nosotros y lo que somos con la realidad que vivimos. Y son vitales y necesarias de cara a nuestro bienestar y a sentir que nuestra vida merece la pena.

Estos ajustes muchas veces pasan por analizar si nuestra situación laboral es la deseada e incluso permitirnos cambiarla si creemos que es posible. Y ahí está la clave, es posible. Si lo pensamos bien, estar en el lugar de trabajo que estamos es nuestra decisión. Mantenernos en la empresa o realizando ese trabajo es nuestra decisión. Y me dirás: "ya, pero a veces no puedes permitirte cambiar o quedarte fuera del mercado porque tienes gastos que afrontar o una familia que mantener". Y es cierto, no es fácil. Lo que sí te digo que igual que estás en ese trabajo por necesidad puedes estar en otro trabajo que te haga más feliz, aunque sea también por necesidad. Lo único que ocurre es que has de ponerte en marcha en la búsqueda de ese empleo, porque no va a cambiar tu situación por sí sola. Si quieres algo distinto para ti has de moverte. Y al principio, lo más importante, es convencerte de que puedes y creer en ti.

¿Pero cómo vas a creer en ti si no te conoces, ni reconoces tus fortalezas y capacidades? De ahí la importancia de empezar por el principio: el autoconocimiento.

Hoy en día existen numerosos test que nos ayudan a conocernos mejor. Existen test más o menos simpáticos gratuitos en los que, por ejemplo, se te pide elegir qué árbol te gusta más, del que dejo el vídeo a continuación o test más elaborados y más técnicos que recomiendan incluso cómo sería la mejor forma de liderarte.

 

Para orientarte profesionalmente uno que puede servirte es el ofrecido por Alipso. Su test de orientación vocacional, que puedes hacer online de forma gratuita, es un test autorizado por Lawrence K. Jones en el que se indica el porcentaje que posees de cada uno de los seis tipos de personalidades: Realista, Investigativo, Artístico, Social, Empresario o Convencional. Y donde se mostrarán las carreras que se incluyen en cada una de estas categorías. Así puedes enfocarte un poco mejor en la dirección en la que tus habilidades están más desarrolladas.

Eneagrama. El eneagrama, como ya te hemos compartido, es una herramienta a través de la cual podemos descubrir nuestra esencia, cómo funciona nuestro ego, nuestros comportamientos, virtudes e incluso nuestra evolución, lo que nos vendría bien y lo que nos desgasta. Toda una herramienta de autoconocimiento que puedes aprender con nosotras.

Hay 9 personalidades posibles que se desdoblan en otras más según seas y se determina por el ala con la que están relacionadas. 

Aunque para capacitarse en esta herramienta es mejor conocer los eneatipos y dejarse sentir para poder identificarse en alguno de ellos, para darte una pista te dejo el test de eneagrama extraído del libro "La Sabiduría del Eneagrama" de Don Richard Riso y Russ Hudson, expertos en este tema, que ofrece una versión breve y una más ampliada, más exacta.

El PersonalMap de MapsTell. Es una herramienta basada en el DISC pero que se desarrolla de una forma más visual, como si de un mapa personal se tratara. En él puedes encontrar un análisis de tus comportamientos y de tu forma de comunicación, incluyendo cómo otros te ven y perciben, tus principales escollos y todo ello en un documento sin largos informes al que añaden un vídeo explicativo de tu mapa personal.

Como ellos mismos explican, con 24 preguntas, MapsTell mide tres partes diferentes de tu estilo de comportamiento, lo que lleva a un resultado validado en el que se analizan los porcentajes de estos tras ámbitos de actuación:

  • El estilo Activo muestra cómo los demás perciben a alguien y muestra la impresión que él o ella quiere hacer. Muestra su capacidad de adaptación y la forma en que se comunican.
  • El estilo instintivo muestra la manera en que una persona reacciona naturalmente ante situaciones inesperadas o cuando está bajo presión.
  • El estilo Reactivo es una combinación de los estilos mencionados anteriormente y muestra la forma en que una persona reacciona en un entorno familiar.

16 Personalities. Este test gratuito ofrece un informe extenso sobre 16 tipos de personalidad, en las que explica de cada una: tus fortalezas y debilidades, relaciones de pareja, familiares, de amistad, sobre cómo eres en tu desarrollo de carrera profesional o tus hábitos para trabajar mejor.

Está basado en los cinco grandes rasgos de personalidad, en las teorías de Myers-Briggs, a su vez basadas en la teoría de las tipologías psicológicas de Jung, Socionics, las variedades del temperamento de Keirsey o los estilos de interacción de Linda Berens entre otros. Estos cinco grandes rasgos de personalidad que se identifican son:

  • Mente: Determina cómo nos relacionamos con el entorno. Si somos más o menos introvertidos o extrovertidos.
  • Energía: Determina cómo vemos el mundo y procesamos la información. Si somos más observadores o intuitivos.
  • Naturaleza: Determina cómo tomamos decisiones y nos manejamos con las emociones. Si somos más racionales y objetivos o si nos dejamos más llevar por los sentimientos.
  • Tácticos: Determina cómo afrontamos el trabajo, nos planificamos o tomamos decisiones. Si analizamos o juzgamos las situaciones de forma ordenada o si somos más de improvisar, flexibles y dejando la puerta abierta a las posibles oportunidades.
  • Identidad: Determina cómo de confiados nos mostramos con nuestras habilidades y decisiones. Cuánto confiamos en ellas. Si estamos más seguros de nosotros mismos y tenemos una mayor resistencia al estrés o si somos más conscientes de nosotros mismos nuestras emociones y tenemos un deseo de mejora continua.

Para completar aún más este artículo, te comparto 90 preguntas que te pueden servir para conocerte mejor y para conocer mejor a los demás.

Ya tienes por dónde empezar tu autoconocimiento. Y si quieres siempre puedes contar con nosotras para ayudarte en este camino y enfocarte mejor hacia ese área profesional en el que puedes dar lo mejor de ti mismo/a. ¿Te animas a probar? ¡Empieza por Conocerte!

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

El lunes 22 de Abril, 2miradas recibió su acreditación en el acto de entrega de certificados a las Entidades Firmantes del Código de Principios para la Diversidad Generacional, con la presencia de Ana Isabel Lima, Secretaria de Estado de Servicios Sociales, en la sede corporativa Repsol.

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Este primer encuentro organizado por el Observatorio generación y talento y Generacciona trata de acreditar y premiar a aquellas empresas que ponen el foco en el cuidado de las diferencias de las personas que componen las empresas, así como lo que pueden aportar cada una de ellas independientemente de la edad, poniéndolo en valor. O como ellos mismos dicen, reconocer a las empresas con "compromiso en el desarrollo favorable de la gestión de personas basado en la igualdad de oportunidades con total independencia de su edad, la no discriminación y el respeto a la diversidad generacional, promoviendo un entorno favorable y respetando en cada caso la legislación vigente y vinculante."

Como ya os compartimos, 2miradas se sumó al código de Principios de diversidad generacional del Observatorio Generación y Talento, cumpliendo con los valores y compromisos para el avance de la gestión ética y responsable de la diversidad generacional con la que las empresas nos encontramos en este momento.

"Queremos comprender los valores generacionales, sacar lo mejor de cada una de las generaciones y saber cómo impactan en productividad en las organizaciones"
Elena Cascante. Presidenta de 50plus y Socia Directora del Observatorio GT

Y para poderlo hacer, es importante darnos cuenta de:

  • ¿Por quiénes está compuesta nuestra empresa? ¿Qué edades tienen?
  • ¿Qué necesidades e intereses tienen en relación a la edad?
  • ¿Qué tenemos en cuenta a la hora de seleccionar a los colaboradores?
  • ¿Capacitamos y formamos a los miembros de nuestro equipo en base a las necesidades de desarrollo de sus habilidades y a los nuevos conocimientos requeridos sea cual sea su edad?
  • ¿Realizamos evaluaciones de rendimiento y de desempeño que nos permitan promocionar a las personas más valiosas, sean quienes sean?
  • ¿Acompañamos a los colaboradores para dar lo mejor de sí mismos, hasta su máximo nivel, independientemente de cuál sea ese nivel?
  • ¿Tenemos en cuenta las diferencias de las realidades de cada colaborador para favorecer su conciliación laboral?
  • ¿Favorecemos el empoderamiento de las personas para fomentar su autonomía facilitando la innovación y la optimización de procesos?
  • ¿Tenemos personas que desarrollen el liderazgo intergeneracional?
  • ¿Cumplimos la normativa vigente respecto a las políticas de diversidad generacional evitando cualquier tipo de discriminación?

No se trata de tener trabajadores que hagan solamente su trabajo. No se trata de no poder coger a una persona joven si es lo que requiere el crecimiento de mi empresa ni de contratar a personas mayores solo porque tiene beneficios fiscales. Va mucho más allá, es:

  • Poner en valor a las personas. Pensar en sus capacidades y en lo que pueden llegar a aportar también en el futuro.
  • Querer que las personas que componen la empresa se sientan capaces para hacer mejor su trabajo.
  • Saber detectar el talento de cada uno y querer que lo desarrolle en la empresa, para lo cual es importante que esté alineado con el crecimiento de la misma y de la propia persona.
  • Pensar que las personas son las que ponen el trabajo, el tiempo, el esfuerzo…sea cual sea su edad. Cada una en base a su forma de pensar, de trabajar, de relacionar su vida personal con la laboral, con las necesidades e intereses individuales. Y que en base a ello, tendrán una motivación u otra para hacerlo.
  • Darse cuenta que personas con intereses diferentes requieren formas de guiarlos y liderarlos diferentes. Lo que no significa mejor ni peor, solo distinto.
  • Que el compromiso varía según las necesidades de las personas. Habrá que conocer a cada colaborador para estar más acertado cuando buscamos favorecer dicho compromiso.
  • Reconocer los puntos fuertes y las debilidades de unos y otros, ver cómo potenciar lo positivo y equilibrar lo menos bueno o incluso reducirlo.
  • Evitar la pérdida de conocimiento de los seniors al dejar la organización y evitar la huída de talento innovador de las generaciones más jóvenes por no dar oportunidades a su desarrollo.
  • Saber que la diversidad suma y fomentar la inclusión de todos como parte de la cultura de la empresa.
  • Entender que la edad de un colaborador es solo un número y que el valor que aporta una persona puede ser independiente de ella. Cada persona es única, con una historia, y nos puede sorprender.
  • Facilitar la incorporación de un nuevo colaborador sin prejuicios, solo atendiendo a sus conocimientos, habilidades, actitudes, valores…y elegir al mejor.

Os dejo un vídeo en el que Rocío Lorenzo nos habla de qué forma la diversidad laboral crea equipos más innovadores 

 

Estamos ante un cambio de paradigma donde la variedad de personas en las empresas es cada vez mayor, donde no queremos que nos dirijan igual que hace 30 años, donde queremos que las personas aporten valor y que aquello que hagan en las empresas lo hagan con gusto. Y como empresas hemos de facilitarlo, aunque sea por nuestro propio interés.

Son las personas las que mejor pueden vender, desarrollar, hacer funcionar, resolver, optimizar la empresa, de igual forma que si no las cuidamos puede generarse todo lo contrario. Por este motivo, decidimos poner a las personas en el centro de las organizaciones. Y las acompañamos en su desarrollo personal y profesional.

¿Te sumas a apoyar y cuidar la diversidad generacional de tu empresa?

Raquel Bonsfills

Qué poco cuesta tratar de sacar una sonrisa a alguien y comenzar el día de otra manera. Qué poco cuesta sorprender y poner nuestra atención durante un momento en dar con generosidad a los demás. ¿Y por qué a veces nos cuesta mucho?

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Foto de Unsplash

En nuestra vida como en nuestro trabajo estamos continuamente rodeados de personas a las que de vez en cuando ni vemos aun teniéndolas delante. Personas a las que se nos pasa hasta dar los buenos días o mirar a la cara cuando nos hablan.

Hablando con un experto en protocolo comentábamos que hay cuestiones que parece que se nos olvidan, que ya no es ni por protocolo, sino por educación. Y que la cortesía no está reñida con cuestiones de género, que podemos dejar pasar a los demás cuando nos encontramos en una puerta, que podemos dar los buenos días al entrar al ascensor, que igual que decimos a nuestros hijos "pásatelo bien" al entrar al colegio, podemos tratar de ser igual de atentos con nuestros compañeros de trabajo. ¿O no?

Primero mírate tú.

Es cierto que si tú mismo no estás de humor, te cuesta mirar fuera de ti. Estás dando vueltas por tu interior, ensimismado en tus pensamientos.

Por eso, es importante que seamos capaces de reconocer que ése es nuestro estado. El éxito de la inteligencia emocional pasa por el reconocimiento de las emociones. Saber cómo estamos y preguntárnoslo cada día para chequear nuestro punto de partida. ¿Has descansado? ¿Hay algo que te preocupa? ¿Tienes algo que decir que no has dicho o que te gustaría haber dicho de otra manera? ¿Cómo está tu cuerpo? ¿Qué pasa por tu mente? ¿Cómo está tu energía? Testa las 4 partes del ser humano 

Cada día puedes elegir.

Una vez sabes cómo estás, puedes elegir si te encierras en ti mismo o si te relacionas con el entorno. Aunque vayamos al trabajo no siempre vamos siendo consciente de que hemos de relacionarnos con otros. No hay apenas trabajos tan sumamente aislados que no vean a nadie en el camino o durante la jornada laboral. Más que menos, estamos en contacto con otras personas.

Puedes elegir que te toca cuidar de ti. Darte tu tiempo. Ya sea porque puede que en ese momento no seas buena compañía para nadie o porque relacionarte requiera de un esfuerzo para el cuál no tienes energía suficiente. ¡No te olvides de cuidar de ti! Eso sí, recuerda que ha de ser por un tiempo porque si se alarga demasiado más que ayudarnos nos perjudica y necesitaremos más ayuda para salir. Las emociones más sanas son oportunas, instantáneas… y de llegar a convertirse en estados emocionales por un tiempo, que sean estados de bienestar.

O puedes pensar que dado que en general te vas a tener que relacionar con el entorno, ¿qué tal hacerlo de una forma más consciente, poniendo atención a lo que ocurre, a los demás?

Qué hacer

Ponte música. La música es catalizadora de emociones. Hay días que estamos más en modo música clásica, y días más de baladas. Pero hay días que estamos en modo rock, incluso heavy metal, aunque nos puede dar el punto reggae, indi, rap, electrónica… para gustos los ánimos con los que estemos.  Escuchar música ya nos hacer salir de nosotros mismos, dejando de escucharnos para escuchar lo que hay fuera de nosotros, esas canciones elegidas.

Escucha la radio. Hay programas de radio que animan las mañanas. La energía que tienen los locutores, a los que felicito por tener ese buen rollo que se contagia cada mañana, con sus comentarios, sus historias, los colaboradores, las entrevistas, lo que los niños nos enseñan, los chistes... Hay programas y locutores que son capaces de sacarnos esa sonrisa, sin querer y que merece la pena escuchar.

Póntelo bonito. La belleza exterior se filtra a través de nuestra mirada hasta nuestra alma. Trata de apreciar la belleza de las pequeñas cosas, la estabilidad de una estructura, la delicadeza de una flor, el trabajo de un abalorio, la perfección de un reloj… Puedes ir jugando a ver qué hay a tu alrededor, aquello que das por hecho que es así como el metro en el que vas al trabajo de repente puedes convertirlo en un objeto de admiración. E incluso puedes ordenar tu propio espacio para hacértelo más agradable, en tu casa y en tu trabajo. Cambia aquello que te provoca más rechazo que alegría.

Disfruta cada momento siendo consciente de los que haces. Medita, practica el mindfulness. Prepárate el mejor café, hazte el desayuno más rico, ponte esa camisa con la que te ves guapo o ese conjunto que te hace sentir más cómoda y seductora…y colócate una pequeña sonrisa cuando te mires al espejo antes de salir de casa. Puedes incluso ponerte post-its con frases de ánimo, que te den autoconfianza, que tengan un efecto de empoderamiento en ti, o simplemente te las puedes decir.

¿Por qué vas a boicotearte tu propio comienzo del día? Póntelo fácil, háztelo agradable.

Y una vez que has salido, fíjate en el mundo, en los demás: 

Da los buenos días. Incluso cuando el día está gris o lluvioso, cada día es una oportunidad de tener un gran día. Al dar los buenos días, mira a la persona a los ojos, que sepa que se lo dices a ella, que la has reconocido y apreciado. 

Hay frases que alegran el día. ¿Por qué no mandar una frase del día a tus compañeros o amigos? Hoy internet está llena de posibilidades para hacerlo. Y las redes sociales nos invitan a compartir lo que queramos en cualquier momento.  Aún no conozco a nadie que haya dicho que no le guste nada que le manden frases con buenos deseos.

Ponle humor. Aunque no estés de ánimo, cuando te llegan unos cuantos chistes o imágenes graciosas, puede que digas "qué malo es" pero una sonrisa ya te ha sacado. Así que más que dar fastidio, es algo a agradecer.

Pon atención a los demás. ¿Cómo vienen? ¿cómo están? Además, si son parte de tu equipo, y has de pasar el día con ellos, más razón para prestarles un poco de atención. El cariño salva muchas situaciones, la atención alimenta la buena comunicación y nos lleva a estar más unidos. Y ya sabemos que juntos podemos más, llegamos más lejos. Y aunque lo hagas de forma egoísta, hoy por ti y mañana por mí, todos necesitamos sentirnos reconocidos como personas que estamos simplemente al lado.  Que soy yo quien comparte contigo las horas, el espacio, este momento de tu camino en la vida. Y no es ninguna otra persona. Y solo por eso ya soy una persona importante y tú lo eres para mí.

Y ¿hay que hacerlo todo el rato? ¡Si tengo muchas cosas que hacer! Haz tus cosas, pero no te olvides de que el otro está ahí, a tu lado, cada día.

"Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo importante" El Principito.

Interésate de verdad, con curiosidad. A veces la mejor forma de relacionarse es a través de preguntas, como hacen los niños. Compartir, conversar, tratar de conocer al otro, indagar, tratar de descubrir sus emociones, su realidad, su forma de pensar e interpretar el mundo… Sentirnos comprendidos y escuchados nos acerca a los demás. ¿Puedes hacerlo? ¿Quieres?

Dicen que el roce hace el cariño. Y que aquello que no cuidas, puede acabar desapareciendo de tu vida. Todos queremos sentirnos bien en el trabajo y en casa, compartir momentos de la forma más agradable posible, y eso depende muchas veces de quiénes sean las personas que tenemos a nuestro alrededor y de nuestra relación con ellas.

Lo importante es saber reconocer que esa relación puede ser una u otra en función de lo que hagamos y del tiempo y atención que les dediquemos. Y también es importante saber que la relación es cosa de dos y cada uno trabajará en ella según quiera que sea y cuando no se puede lograr la relación deseada, somos nosotros los que tendremos que aceptar que la situación o la relación con esa persona es la que es. Y gestionarla de la forma más adecuada para que siga habiendo bienestar. 

¿Cómo quieres que sean tu relaciones con las personas de tu entorno? ¿Cuánta atención les dedicas? Pequeñas acciones cuestan muy poco. ¿Qué vas a hacer a partir de ahora?

"El regalo más preciado que podemos dar a otros es nuestra presencia. Cuando nuestra atención plena abraza a los que amamos, florecen como las flores" Thich Nhat Hanh

Raquel Bonsfills

Cuando hacemos un buen trabajo o cuando surgen ciertas circunstancias, llega un momento en que nos proponen promocionarnos a un puesto de mayor responsabilidad, nos instan a hacernos cargo de un equipo o de un departamento.

También personas autónomas que comenzaron solas su andadura puede que un día necesiten de otras personas que les ayuden o que les den algún tipo de soporte, que les permitan sumar a su negocio.

Ese es el momento en el que pasamos de ser técnicos a ser jefes. Pero ¿estamos preparados?

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Muchas empresas tienen planes de desarrollo de futuros directivos, especialmente orientados a puestos más relevantes o de un mayor nivel de responsabilidad, como ser directores de oficinas, directores de negocio o de área, directores de proyectos, etc. Sin embargo, cuando se trata de ser el jefe de un departamento, un mando intermedio dentro del organigrama de la compañía, no siempre se capacita de antemano a las personas que asumirán dichos puestos.

Haciendo un símil, cuando una persona llega a un puesto técnico, suele ser el jefe quien le dice cómo se hacen las cosas en esa empresa si no trae conocimientos previos, o le marca unas directrices para que aporte su propio conocimiento. Sea como sea, hay un seguimiento del trabajo y un cierto acompañamiento hasta que se puede decir que la persona sabe hacer su trabajo. Pero ¿quién lo hace con el nuevo jefe?

Es habitual escuchar a jefes de equipos que a ellos nadie les ha enseñado a hacer su trabajo, que han tenido que currárselo ellos solos, aprendiendo a base de errores y modelando o escuchando a otros, o incluso por intuición.

Por eso, creo que es importante tener en cuenta que ser jefe tiene unas funciones diferentes de las que tiene un técnico. Y muchas veces, a estos jefes, se les olvida que tienen un nuevo puesto y por costumbre, siguen desarrollando las mismas funciones que venían haciendo, y suman las nuevas tareas, como las reuniones a las que ahora está invitado. Así en poco tiempo, se ven desbordados o sintiendo que lo hacen todo y que no pueden delegar.

En mi opinión, cuando hacemos a una persona "jefe" tanto para la empresa como para la propia persona, es importante:

Tener claras las nuevas funciones. Ubicar a la persona, explicar cuáles son las funciones que como jefe tendrá que realizar a diferencia de las que realizaba hasta el momento. Y comprobar así, que la mayoría de las tareas más técnicas probablemente ya no estén en la lista.

Dedicar tiempo a las nuevas funciones. Hemos de ser conscientes de que las nuevas funciones requieren tiempo. Por ejemplo, de supervisión, de organización, de gestión del equipo, de desarrollo y optimización de recursos y procesos… No es solo hacer, hay un tiempo también de pensar en cómo hacerlo mejor.

Capacitación en áreas de dirección de equipos y liderazgo. No se nace sabiendo y aunque tengamos ciertas cualidades innatas hay que saber aplicarlas. Y facilite la empresa o no dicha formación, es importante al menos conocer formas de crear y dirigir equipos, formas de transmitir la cultura y valores de la empresa, estilos de liderazgo más adecuados según la empresa, la situación, la madurez del equipo…

Hay formaciones gratuitas para trabajadores y autónomos que pueden sernos de mucha utilidad y pueden ser subvencionadas para las empresas o que podemos hacer por nuestra cuenta aunque lo tengamos que hacer fuera de nuestro horario laboral. Y si cogen parte de nuestro horario laboral, la empresa seguramente nos permita salir un poco antes para llegar a esas formaciones dado que son en su propio beneficio.

Hay muchos libros y manuales e incluso blogs interesantes relacionados con la gestión de equipos y con claves que nos pueden ser de utilidad, además de permitirnos estar al día sobre lo que es importante para el sector, para la empresa, para las personas que han de trabajan en ella.

Aprender a delegar. Como ya no podemos estar a todo, es importante dejar que otra persona haga lo que antes hacías tú o parte de ello. Seguro que no será idéntico a como tú lo hacías pero podrás dar las indicaciones que consideres, incluso enseñando a hacerlo, y lo más importante, habrás de confiar.

Tener paciencia y tesón. No vamos a ser el mejor jefe del mundo en un día, aun cuando lleguemos con las ideas claras sobre qué hacer, porque ya desde nuestro puesto anterior veíamos lo que se podía cambiar o mejorar. Seguramente si llegamos y empezamos a decir todo lo que queremos hacer, la gente se extrañe o muestre rechazo porque los demás también llevaban haciendo las cosas de determinada manera hasta ese momento. Así que no trates de entrar como un burro en una cacharrería. Pero eso no significa que dejes a un lado tus ideas y propuestas. Ve buscando el momento adecuado.

Empezar a conocer el equipo y las rutinas propias de la empresa desde la perspectiva que te ofrece el nuevo cargo. Descubrir o redescubrir cómo funciona la empresa, cómo manejarse y relacionarse con los demás a los diferentes niveles, qué es más importante, qué intereses tiene el equipo y cada uno de sus miembros, … Antes de actuar, primero conoce bien el terreno en el que te mueves, porque no es igual desde la perspectiva de técnico que desde la de jefe.

Y después poco a poco, ir haciéndose con el cargo, con las tareas, con la nueva posición, con la responsabilidad, con las nuevas habilidades necesarias como tener una visión global, con ir más allá, con desarrollar el liderazgo, trabajar la mejor comunicación y seguir y seguir aprendiendo para llegar a ser, el mejor jefe del mundo.

Todos necesitamos aprender en cada nuevo puesto. Y sería muy positivo que las empresas tuviesen en cuenta que las personas necesitan capacitarse para asumir otros cargos que, dado que hemos hecho la selección, sabemos que son capaces de desarrollar. Ayudemos a que lo hagan lo más rápido y mejor posible.

Raquel

Algunas personas pasan por alto las situaciones que les afectan incluso negando que existan o simplemente alejándote de ellas. Otras personas hacen mucho más grandes sus problemas o preocupaciones de lo que pueden ser en realidad, dramatizándolas o magnificándolas. ¿De qué tipo eres tú?

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Hacer una montaña de un grano de arena suele pasar por varios motivos:

Estar cansado. El cansancio hace que nos cueste mucho más cualquier actuación porque no tenemos el talante ni las fuerzas o la energía necesaria para sobrellevarla como lo haríamos si no estuviésemos tan cansados. La falta de sueño o no tener tiempo para desconectar nos lleva a un agotamiento físico e incluso mental. Por poner un ejemplo, si vas de excursión a la montaña, subir una colina al inicio de la travesía puede ser más o menos llevadero dependiendo de tu estado de forma, incluso al inicio hacer el esfuerzo puede resultarte divertido. Sin embargo, cuando ya estás cansado, encontrarte con esa colina ya no hace tanta gracia, el esfuerzo para superarla es mucho mayor y vemos como si la colina se hubiera convertido en una gran montaña donde no ves el final. Y entonces te vienen las preguntas del tipo: "¿cuándo llegamos?", "¿cuánto queda?", "¿aún nos falta todo eso?"…

Estar estresado. El estrés nos pone en una situación de alerta que físicamente no podemos sostener por mucho tiempo. El cuerpo no puede hacer una maratón a modo de sprint. Por eso, cuando el estrés dura más de lo debido nos deja vulnerables ante cualquier situación que se convierte en un auténtico reto a superar de nuevo. Un reto para el cual cada vez tenemos menos fuerzas y menos capacidades que nos llevan a reaccionar en lugar de responder de forma eficiente y racional.

Acumulación de tareas en un momento dado. Hay días que de repente, aunque lo teníamos todo bajo control, algo sucede y nos llueven las tareas extras no previstas. O a lo mejor solo han llegado un par más pero que sumadas a lo que ya teníamos nos hacen desbordarnos. Esta acumulación cuando la expresamos en lista de acciones a realizar se convierte en el gran elefante que hemos de soportar, un peso que no podemos sostener al menos en ese momento en el que le tenemos por completo encima. Estamos saturados.

Las cosas malas nunca pasan solas. Cuando damos crédito a este tipo de frases o al "no hay dos sin tres" o al "¿qué más me puede pasar hoy?" abrimos la puerta a que nos sucedan más situaciones desagradables porque ya hemos puesto el foco en ello y vamos a filtrar todo eso que nos suceda desde el cristal negro con el que las estamos mirando. Además, por supuesto, todas ellas van en nuestra contra de forma personalizada, no pasan a todos lo que se vean implicados, nos pasan a nosotros. Así que nos lo tomamos como algo personal.

Sobredimensionar. No es que me haya caído, es que me he estampado. No es que esté acatarrándome, es que estoy con gripe. No es que me hayan pedido que haga una tarea, es que me han encasquetado un marronazo. Cuando queremos exagerar somos únicos. Y lo que nos decimos y cómo nos lo decimos afecta a nuestra forma de llevarlo física y emocionalmente.

Seguro que conoces otros motivos por los que nos hacemos este boicot a nuestro día a día. Ahora bien, ¿qué podemos hacer para volver a dejar a nuestro grano de arena en su justa medida?

Ser objetivos. Analizar los hechos que se han dado, sin juicios ni valoraciones, solo describiendo lo sucedido. Concretar ayuda a desmontar muchos de los problemas que nos surgen en el día a día porque la mayor parte de las veces, ver el problema más grande de lo que es, es una cuestión emocional. Si le quitamos esa parte emocional, podremos observar el problema o la situación con mucha más racionalidad. Por ejemplo, si pensamos "al entrar en la oficina Ana me ha mirado mal. Ya no quiere saber nada mí desde el otro día que me pidió ayuda y no pude quedarme para prestársela". Para ser objetivos podríamos plantear los hechos de la siguiente forma: "el jueves pasado Ana me vino a pedir ayuda y le dije que no podía porque había quedado y no me daba tiempo a llegar si salía más tarde. Hoy al entrar en la oficina Ana me ha mirado y no me ha dicho nada. Es posible que Ana pueda haberse molestado conmigo". Una vez planteados los hechos de forma objetiva, entonces, si lo considero conveniente, puedo ir a hablarlo con ella para aclarar la situación.

Desgranar la montaña. Al hacer la lista que supone cada granito que hemos sumado a nuestra montaña, hemos llegado a ver la montaña en su conjunto. Pero como no podemos hacer todo a la vez, hemos de coger la lista e irla atajando granito a granito. Ir realizando cada tarea o acción en orden, de una en una, priorizando, para que esa carga sea menos pesada cada vez. Además, ir viendo que baja la lista nos animará y nos hará más liviano su avance por ella. Por eso recuerda, que un elefante solo nos lo podemos comer ¡¡a cachitos!!

Cuidarnos. No podemos olvidarnos de cuidar de nosotros mismos. Comer bien, sano, dormir lo necesario, tener ratos de ocio o de tiempo libre en los que cambiar de ámbito nuestro cuerpo y nuestra mente, a veces hasta cambiar de postura, levantarnos de nuestra silla, dar un pase…parar un momento para recargar la energía, para oxigenar el cerebro y para activar los músculos que se van entumeciendo.

Atender a cómo nos decimos las cosas. La forma en la que nos hablamos, cómo nos decimos las cosas importa. Prestar atención al uso de las palabras es necesario para que no nos pesen. Decir que "se le olvidó la cita", no es lo mismo que decir que "me dejó tirada". Emocionalmente será mucho menos doloroso en el primer caso. Un "tengo que" nos supone una mayor carga que un "quiero". Así que tratemos de usar palabras más suaves, más neutras, más emocionalmente equilibradas. Y para ello, detecta tus pensamientos y si no están haciéndote sentir bien, trata de reescribirlos basándote en la técnica de gestión emocional de cambio de pensamiento.

Poner límites. Tenemos una resistencia y aunque es mucho mayor de la que pensamos, es bueno no jugar a llevarla al extremo o por lo menos, no por demasiado tiempo. Poner límites es una clave para dejar de sentirnos desbordados. Y es que es necesario saber decir que "no" cuando sabemos que no vamos a poder llegar o que nos va a suponer un sobreesfuerzo para el que no estamos en ese momento preparados. Delegar. Contar con otros en los que apoyarnos para abarcar más si es que no lo podemos postergar o requiere de una respuesta por nuestra parte. Es decir, hemos de saber que tenemos alternativas al "lo hago yo todo". 

El cuerpo ha de poder recuperarse, la mente necesita descanso, hemos de fluir con nuestras emociones.

Y por eso, os dejo este vídeo en el que os invito a un café, uno de calidad, el que más queráis, para evitar el estrés en vuestra vida y dejar de hacer montañas de granos de arena.

  

Raquel Bonsfills

Einstein decía que no podemos resolver el problema pensando de la misma manera que cuando fue creado. Muchas veces tomar distancia del problema nos ha ayudado a pensar de forma diferente, pero a veces necesitamos algo de ayuda para darnos cuenta que hay otras opciones.

Por otra parte, hoy en día las empresas de marketing y publicidad han de hacer esfuerzos para pensar cómo vender lo mismo de diferentes formas, planteando a los clientes diferentes opciones para que puedan elegir, aunque sepan que una en concreto será la adecuada.

Buscar alternativas es más fácil cuando tenemos una necesidad, por ejemplo, en momentos de crisis, pero no es tan fácil cuando creemos que hay un camino claro, que tenemos razón o que ya existe una mejor opción.

Los coaches también solemos hacer preguntas que lleven al cliente a plantearse alternativas que puede que no haya tenido en cuenta o que le permitan descubrir opciones que pueden llevarle más allá de los objetivos deseados.

Todo esto es posible gracias al pensamiento lateral. Y en tiempos de innovación es aún más necesario.

El pensamiento lateral

Foto de Unsplash

¿Y qué es el pensamiento lateral?

Como su propio nombre indica el pensamiento lateral consiste en pensar desde al lado, o desde otro lado. Es una invitación a tomar nuevas y creativas perspectivas sobre una situación o un problema.

Este término fue acuñado por Edward de Bono, en su libro Pensamiento lateral: manual de creatividad donde explica que "la base del pensamiento lateral consiste en considerar cualquier enfoque a un problema como útil, pero no como el único posible ni necesariamente el mejor".  

¿Cómo se utiliza?

El proceso de utilización de este tipo de pensamiento comienza con un caso o una situación a la cuál dar respuesta. Para aplicar el pensamiento lateral se realiza una lluvia de ideas en las que abordar diferentes enfoques o perspectivas.

Desde el punto de vista de la creatividad todo es válido. En el pensamiento lateral no hay juicio, no se mide qué es mejor o más efectivo. Simplemente se deja llevar por las diferentes alternativas que pueden plantearse o que somos capaces de encontrar.

Por ejemplo, si partimos de la situación ¿cómo puede dividirse un cuadrado en cuatro partes iguales? Podremos obtener diversas alternativas del tipo:

  • Cuatro secciones verticales u horizontales rectangulares.
  • Cuatro cuadrados pequeños.
  • División del cuadrado en dieciséis pequeños cuadrados y luego trazar dos líneas en forma de cruz gamada.
  • Otros…

Después Edward de Bono aplica lo que llama pensamiento vertical, que es el pensamiento analítico, de causa-efecto, que sí es capaz de discernir entre cuál de las opciones extraídas antes es la más adecuada.

Eso sí, no es conveniente mezclarlos. Es decir, no ir analizando ideas mientras vamos planteando las alternativas creativas. Ni añadir nuevas ideas cuando ya estamos en la fase de análisis.

Podemos mejorar nuestra habilidad para desarrollar el pensamiento lateral. Como dice Edward de Bono "el principal objetivo de las técnicas del pensamiento lateral es desarrollar una costumbre que paulatinamente se transforme en una actitud lateral consecuente" y para ir cogiendo esa costumbre podemos comenzar, por ejemplo:

Preguntando ¿Por qué? y también ¿cuándo? ¿cómo? ¿qué otro uso puede tener? ¿y qué más? Se trata de jugar con curiosidad, como niños.

Provocando. Edward de Bono plantea que hemos de hacer reaccionar al cerebro de forma absurda y sin la lógica habitual. Y utiliza el llamado PO (provocative operation) que puedes conocer mejor en este vídeo.

 

Divirtiéndonos con los acertijos creados por Paul Sloane. Paul Sloane propone resolver estos acertijos en grupo y definiendo un maestro de acertijos que lee la respuesta y les cuenta el caso a los demás. Luego ante las ideas y propuestas de resolución solo responderá "sí", "no" o "no importa" hasta que el grupo dé con la solución.

Un ejemplo: Los dos barberos

Un viajero llega a una pequeña ciudad. Nunca la había visitado antes, ni sabía nada sobre ella ni sobre sus habitantes. Necesitaba un corte de pelo. Había dos barberías cercanas en la calle principal. Eran las únicas de la ciudad. El hombre las estudió con cuidado. Una estaba limpia y ordenada. Todo era pulcritud. El barbero barría las últimas trazas de cabello mientras esperaba al próximo cliente.

La otra barbería estaba sumamente desordenada. Todo parecía gastado y ruinoso. El desgreñado barbero se columpiaba en una silla esperando a los clientes.

Ambos negocios cobraban lo mismo por un corte de cabello. Después de considerarlo cuidadosamente, el hombre decidió ir a cortarse el pelo con el barbero desgreñado. ¿Por qué?

Piénsalo un momento antes de leer la solución: El viajero dedujo correctamente que, ya que sólo había dos barberos en la ciudad, cada uno le cortaría el pelo al otro. Por lo tanto, el barbero cuidadoso le cortaría el pelo al desgreñado en forma descuidada. Era el desgreñado el que cortaba con esmero el pelo al otro barbero. El viajero eligió entonces al desgreñado.

Utilizando relatos. Esos relatos pueden presentarse para generar diferentes puntos de vista, por ejemplo qué pensaría cada uno de los personajes; cambiar una descripción favorable en desfavorable, no modificando el material, sino el valor relativo de diferentes conceptos y el ángulo de visión o enfoque para el análisis; extraer un significado de la información diferente al extraído por el autor…

Adivinar qué ocurre en la imagen. Jugar a qué está pasando a través de los que nos inspire la imagen. Se pueden buscar opciones diferentes.

Incuso hay quien dice que esa actitud lateral que adquiriremos con la práctica, nos ayuda a entender que hay diferentes formas de caminar por la vida, ofreciéndonos mayor libertad para elegir.

¿Quién dijo que era mejor estudiar una carrera que aprender un oficio? ¿Quién dijo que dedicarse a viajar era solo una cuestión de ocio? ¿Quién dijo que levantarse a la 1 de la mañana era perderse el día?

Solo son alternativas.  ¡Abre tu abanico de posibilidades!

Ahora que conoces un poco mejor cómo funciona el pensamiento lateral, ¿cómo puedes aplicarlo tú en tu día a día?

Raquel Bonsfills