Archives by milagrosgarcia

21 Marzo, 2017

Querido compañero,

¿Eres más empático o más antipático? ¿En qué momentos utilizas la simpatía?

Hoy quisiera hablarte de tres conceptos relacionados con la empatía. Para ello, pongamos el caso de una persona que nos cuenta su historia, una historia dramática o desagradable. Está enfocada en su problema, en su situación o en su pena. Nosotros tenemos tres posibles alternativas de actuación:

Simpatía: Es el caso en el que al escuchar esa historia o lo que nos está trasladando esa persona, nos sintamos tan conmovidos e implicados, que nos quedemos sintiendo las mismas emociones que la persona que nos lo cuenta aunque no sea nuestra propia situación. Nos quedamos enganchados y nos cogemos el problema como propio. Nos contagiamos de su emoción.

Cuando nos pasa esto, dejamos de tener el foco en la otra persona pasando a ser protagonistas de la historia.

Un ejemplo para ilustrar esta situaciónpuede ser: la otra persona te cuenta que acaba de perder el trabajo y que está viviendo un momento muy delicado por las consecuencias económicas que le supone. Entonces tú te conectas con su emoción recordando el despedido de una empresa que te supuso también un grave problema en tu vida.

Antipatía: Es el caso en el que al escuchar la historia del otro no queramos implicarnos, incluso la evitemos, poniéndonos corazas para no sentirnos afectados por lo que nos pueda contar.

Esto les pasa mucho a algunos médicos, que parece que no comprendan la situación de sus pacientes, que se encuentran enfermos. A veces esta antipatía es positiva, porque nos permite cuidar de nosotros si no estamos lo suficientemente fuertes para atender emocionalmente a la persona que tenemos delante.

Empatía: Es el caso en el que escuchamos a la otra persona y nos ponemos en su lugar, sabiendo que la situación no la estamos viviendo nosotros y que después podremos continuar con nuestra vida.

Podemos dedicarle nuestro tiempo a la persona, reconocer lo que la ocurre, acompañarla en el momento y después, volver a nuestra posición, recuperar nuestros propios zapatos. La situación que vive la otra persona no es la que vivimos nosotros, luego no tenemos por qué sentirnos igual.  

Desde ahí, desde nuestra propia posición, podemos preguntar si podemos  ayudar, ya que en ese caso tendremos una perspectiva diferente del problema, nuestra propia perspectiva, ajena a la de la persona con la que estamos. Si nos deja, seremos de gran ayuda y mantendríamos el foco en el otro.

Ser empático tiene muchos beneficios para mantener y mejorar nuestras relaciones sociales. Te invito a leer mi anterior artículo en el que hablo de sobre la empatía y algunas claves de su uso.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo sobre Sentir lo que otros sienten:


Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer cuando alguien te cuente algo? ¿Cuándo vas a empezar a ser más empático?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

13 Marzo, 2017

Querido compañero,

¿Usas la empatía? ¿Conoces los beneficios de la empatía?

¿Cual es el significado de empatía?

La empatía es una herramienta que nos ayuda a la captación de emociones, deseos, necesidades, puntos de vista e intereses de otra persona. Nos ayuda a comprender y actuar acorde a su estado.

“Es la capacidad de percibir el mundo interior de la otra persona, integrado por significados personales y privados, como si fuera el propio, pero sin perder nunca de vista ese ‘como si’.” Carl Rogers (1902-1987)

“Es la capacidad de sintonizar emocionalmente con los demás.” Daniel Goleman.

La esencia de la empatía consiste en darnos cuenta de lo que sienten los demás, siendo capaces de percibir no sólo sus mensajes explícitos sino también sus sentimientos e interpretando las señales verbales y no verbales.

¿Por qué son importantes las señales no verbales? Muchas veces no expresamos nuestros sentimientos con palabras porque no los tenemos claros, por la respuesta que pueda tener nuestro interlocutor, etc. Hemos de fijarnos en qué puede darnos pistas de su estado emocional. Si no conocemos su estado emocional, no podremos atenderlo o entenderlo.

Cuando tratamos de comprender a la otra persona, hemos de comprender desde el corazón, no tanto desde la cabeza. Es decir, es posible que te cuenten una historia de necesidad por vender, de problemas económicos o de drama familiar, que conceptualmente podemos comprender. Sin embargo, para tener empatía es necesario plantearse ¿qué sentiría yo en su lugar?

 

 

Es difícil a veces conseguir sentir la empatía porque puede que no hayamos vivido una situación similar como para entender de verdad lo que la persona puede sentir. Sin embargo, tenemos una ayuda. Nuestro cerebro suele buscar algún tipo de conexión similar a través de algo que hayamos vivido, aunque no sea igual, o que conozcamos la situación por alguien cercano que nos haya hablado antes de ello, que nos hayamos implicado en algo parecido previamente, etc. ¿Qué de lo que te cuenta el otro, te dice algo a ti, de ti? Llegar a conocerlo nos permite conectar mejor con la persona que tenemos delante.

Claves para usar la empatía

Algunas claves para practicar la empatía son:

  • Toda relación social tiene que ver con la empatía. Es imposible llegar a odiar a alguien si lo llegas a entender.
  • Las personas empáticas suelen tener más éxito personal, profesional y social, porque la empatía facilita las relaciones interpersonales, la persuasión, la capacidad de negociación e incluso el desarrollo del carisma, mejora tu capacidad de liderazgo y de motivación y normalmente, si ejerces la empatía tendrás unas relaciones sociales satisfactorias.
  • La empatía ayuda a comprender pero no es necesario compartir los sentimientos del otro.
  • La empatía se relaciona con la solidaridad y la ética, en ayudar cuando otro tiene dudas o problemas, potenciándole.
  • Si una persona se siente comprendida, el efecto de las neuronas espejo provoca que tu interlocutor se sienta en deuda contigo y que quiera entenderte a ti también.
  • Ser valorados positivamente por las personas de nuestro entorno favorece nuestra habilidad empática.
  • Para poder empatizar con los demás hemos de ser conscientes de nuestras propias emociones y saber manejarlas de forma que no se desborden. Desbordados no podremos captar las señales sutiles que los demás nos muestran.
  • Conocer nuestro estado emocional ayuda a comprender el de los demás.
  • La empatía como competencia emocional se logra cuando combinamos a nivel intelectual la escucha activa, a nivel emocional la comprensión y a nivel conductual la asertividad.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo de la cadena de la empatía:

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar a la hora de ejercer empatía? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

7 Febrero, 2017

Querido compañero,

¿Cómo practicas el silencio? ¿Qué técnicas utilizas para realizar el silencio?

En mi anterior artículo te hablé sobre claves sobre el uso del silencio, hoy quisiera hablarte sobre algunas técnicas para poder usar de forma efectiva el silencio.

Hablar es algo realmente importante para los seres humanos. A menudo hablar con los amigos es reconfortante; sin embargo, hablar en público o trabajar cara al público nos puede cansar y puede llegar a ser muy desgastante.

Además, dada la cantidad de información y de ruidos que tenemos constantemente a lo largo del día, una de las principales dificultades que estamos teniendo en nuestra sociedad es el poder estar en silencio. ¿Te ha pasado que al subir al coche pones la radio automáticamente? Nos cuesta mucho quedarnos en silencio, con nosotros mismos, sin distracciones.

Por este motivo, es necesario llegar a crear espacios de silencio para volver a conectar con nosotros mismos, para escucharnos e incluso para descansar.

Practicar el silencio es necesario para el desarrollo personal y profesional.

Te propongo 2 técnicas para llegar a conseguir silencio con uno mismo:

  • La primera técnica que te quiero compartir es la técnica que yo practico: La técnica de parada consciente. Los pasos para utilizar esta técnica son los siguientes:
    1. Apaga la radio, la tele, internet, el móvil… cualquier cosa que te pueda distraer porque suene o pueda sonar.
    2. Deja cualquier tarea que estés realizando o cualquier libro que estés leyendo.
    3. Dirígete a algún lugar de la casa donde te puedas sentir tranquilo o vete a ese parque o a ese lugar donde te sientas tan a gusto y tranquilo.
    4. Siéntate manteniendo la espalda recta y los hombros y los brazos relajados.
    5. Cierra los ojos e imagina una cuenta atrás de los números desde el 10 hasta el 0. Es el momento de abrirte a ti mismo.
    6. Realiza un mínimo de 3 respiraciones profundas.
    7. Trata de escuchar y poner atención a tu espacio personal. Si te vienen pensamientos automáticos asúmelos y deja que pasen. Si ocurriera que te aburres reconócelo y permítete vivirlo.
    8. Con los ojos cerrados haz un recorrido por tu cuerpo, como chequeándolo, pues el cuerpo es nuestro mejor aliado para saber cómo estamos. Si notas alguna molestia, dale las gracias por avisarte y continua tu recorrido.
    9. Al finalizar tu recorrido corporal, siente. Pon atención a los tejidos de tu ropa, a lo cómodo del lugar donde estés sentado, al aire que pueda rozar tu piel,…
    10. Y por último, para, quédate sin hacer nada. Solo estar. Sin prisa. Tu cuerpo te avisará cuando esté listo para volver a la actividad.
  • Otras técnicas a practicar en tu vida cotidiana para conseguir mantenerte en silencio y estar cada vez más cómodo con el silencio son las técnicas de relajación, como por ejemplo, la meditación. Según la Wikipedia el término meditación se refiere a un amplio espectro de prácticas que incluyen técnicas diseñadas para promover la relajación, construir energía interna o fuerza de vida (Qì, ki, chi, prāṇa, etc.) y desarrollar compasión, amor, paciencia, generosidad y perdón.

Te dejo el vídeo de una meditación guiada:

Larry Rosenberg en su libro "tres pasos para el despertar", dice que "conocerse a sí mismo es la puerta a la sabiduría y la libertad".

Ahora me gustaría comentarte 2 técnicas para practicar el silencio cuando te comunicas con otros:

  • Juego de la indiscreción.

 Si bien es verdad que la Ley de Protección de Datos (LOPD) no nos permite facilitar información de nuestros clientes sin su permiso, es habitual en nuestra comunicación con nuestros potenciales clientes que hablemos de ejemplos de cómo les ha ido o les va con nuestros productos o servicios a algunos de nuestros clientes actuales. Además, en el trabajo comercial, es importante haber realizado las preguntas idóneas para recopilar la máxima información sobre nuestros clientes, por lo que obtenemos una gran cantidad de datos a nuestra disposición que podríamos utilizar.

El juego de la indiscreción nos ayuda a poner a prueba lo discretos que somos al contar o no contar algún detalle que conocemos de nuestro cliente. Por ejemplo, en la compra de una vivienda, decidir decir o no a nuestro potencial cliente comprador algo que conocemos de nuestro cliente vendedor para favorecer la compra.

Normalmente formará parte de nuestra ética, profesionalidad, conocimiento de la negociación, etc. el saber qué es oportuno decir y no decir.

Esta técnica consiste en:

  • Recopilar toda la información que tenemos sobre una persona.
  • Determinar qué información debo y puedo compartir porque es importante y útil.
  • Determinar qué información no debo pero puedo compartir si lo necesito.
  • Determinar qué información no puedo compartir aunque lo necesite.
  • Asegurarse de no decir lo que no corresponde, una vez que lo tenemos presente.

¿Qué no contarías a tus clientes? ¿En qué momento te mantendrías en silencio?

  • Morderse la lengua.

A veces sentimos el impulso de hablar o de responder inmediatamente porque nos incomoda un silencio. Sin embargo, como hemos visto, hay momentos en los que es importante dejar que el cliente tome su tiempo para reflexionar, para comprender, para tomar decisiones, o simplemente, para escucharle de forma plena.

En esos momentos en los que no podemos contenernos, practica la técnica de morderte la lengua o apretar la mandíbula y contar mentalmente hasta 10. Asegúrate que la expresión de tu rostro no se modifica. Puedes practicar delante de un espejo.

De esta forma podrás aplacar la impulsividad de dar respuestas inmediatas y tendrás tiempo de plantearte si lo que vas a decir es más oportuno o mejor que el silencio.

¿Qué otras técnicas conoces para practicar el silencio?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, os dejo un vídeo que habla de ¿Cómo introducir el silencio y la meditación en la vida cotidiana?

Después de lo que te he compartido ¿cómo vas a mejorar la práctica de tu silencio personal? ¿Y para llevar a cabo el silencio en tu comunicación? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

Querido compañero,

¿Para qué utilizas el silencio? ¿En qué momento usas el silencio?

Claves sobre el uso del silencio

Según la Wikipedia, el silencio es la ausencia total de sonido. Y, sin embargo, que no haya sonido alguno no siempre quiere decir que no haya comunicación. El silencio ayuda en pausas reflexivas que sirven para tener más claridad de las situaciones o mensajes. El silencio es igual de importante que el sonido porque sin sonido no se podrían hacer silencios.

En la música, por ejemplo, sin silencio las canciones serían muy rápidas y no habría tiempo para que respirara quien la está interpretando. Los silencios permiten dar armonía y ritmo. Generalmente, el silencio sirve de pausa reflexiva tras una comunicación, para ayudar a valorar el mensaje.

Existen muchos tipos de silencio algunos de los que utilizamos en nuestro día a día son:

  • Silencio emocional: Ocurre cuando mostramos una actitud abierta de plena atención y escucha en el otro. En este silencio podemos ser como un espejo y se crea sintonía con el otro. Un ejemplo de silencio emocional es el que se produce cuando mirando a una persona a los ojos. Aquí puedes comprobar lo que ocurre:

 

  • Silencio reflexivo: Se produce tras un dato o información que el otro no se espera.
  • Silencio injerente: Sucede como una forma expresa de ataque o castigo del otro por una información que hemos dado.
  • Silencio responsable: Se produce cuando se desconoce o no se tiene la suficiente certeza sobre un tema o algo que nos han dicho. Se suele realizar por cautela.
  • Silencio cómplice: Es aquel que sucede por conveniencia oportunista, porque se obtendrá una ventaja o por miedo. Por ejemplo: estás en una tienda, hay alguien que está robando y quien lo ve no dice nada.
  • Silencio tolerante: Se produce al no responder a alguien ante una agresión o insulto con el fin de evitar problemas o conflictos mayores.

William Shakespeare ya nos decía sobre el silencio: “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras” y antes Confucio nos recordaba: “El silencio es el único amigo que jamás traiciona”

Quiero facilitarte algunas claves en el uso del silencio cuando nos comunicamos:

  • No existe una regla universal del tiempo que se debe mantener el silencio.
  • El silencio no es sinónimo de neutralidad, indiferencia o no saber qué hacer.
  • El silencio tiene valor en cuanto que comunica algo.
  • Durante el silencio, la comunicación no verbal tiene una importancia capital.
  • El silencio es importante cuando hablamos en público, pues rompe el ritmo de lo que estamos diciendo y de esta manera mantenemos la atención y el interés del auditorio.
  • Mirar al que habla en silencio provoca interés del tema que esté tratando.
  • Utilizar el silencio y la mirada a los ojos ante algo que nos han dicho y nos ha molestado, lleva a que el otro explique más detalladamente lo que ha indicado o a que nos pida disculpas.
  • Dejar 2 segundos de cortesía antes de colgar el teléfono o para hacer un inciso.
  • El buen comunicador vale más por lo que sabe y calla, que por lo que cuenta.
  • Utiliza el silencio si vas a hacer promesas que no vayas a cumplir.
  • Si vas a ser portador de una noticia inesperada, utiliza el silencio para ayudar a que la otra persona supere su duelo o sorpresa. Y recuerda hacerlo con empatía.

Claves de uso del silencio con nosotros mismos:

  • El silencio es necesario para concentrarnos en la realización de muchas tareas, para relajarnos, descansar o meditar.
  • El silencio nos aporta energía y recarga nuestra mente, desactivando o frenando a nuestro ego durante ese periodo de tiempo.
  • Practicar el silencio nos lleva un estado de reflexión serena y puede ayudarnos a alcanzar un nivel profundo de paz interior.
  • Vivir el silencio facilita la proyección de lo que queremos hacer en un futuro más o menos inmediato.
  • El silencio nos proporciona tiempo para pensar, para encontrar soluciones a problemas que nos surgen en nuestro día a día.
  • El silencio nos ayuda a nuestro aprendizaje continuo, para reflexionar sobre hechos vividos o decisiones a tomar.
  • Algunas cosas son demasiado hermosas para para ser descritas por palabras. Es necesario admirarlas en silencio para disfrutar de ellas en toda su plenitud.
  • Usemos el silencio para conocernos más, desactivar el piloto automático en el que nos movamos en la vida y conectémonos con nuestra potencialidad, con lo que queremos ser y la vida que deseamos.

¿En qué otros casos utilizas el silencio?

Además, en nuestra vida cotidiana vivir el silencio es a veces casi imposible por todos los ruidos exteriores e interiores que nos rodean. Esto nos lleva a generar y buscar espacios y momentos en los cuales podamos disfrutar del silencio tan necesario.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, os dejo una música que os puede facilitar algún momento de silencio, meditación o reflexión:

 

Después de lo que te he compartido ¿en qué momentos vas a utilizar el silencio? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

19 Diciembre, 2016

Querido compañero,

¿De qué manera preguntas? ¿Qué técnicas para hacer preguntas empleas?

Ya te compartí en mi anterior artículo claves para hacer preguntas poderosas. Hoy quiero compartirte 3 técnicas para hacer preguntas poderosas.

Técnicas para saber hacer preguntas poderosas

Técnica del cuchicheo

Esta técnica para hacer preguntas tiene en cuenta que cada persona es un territorio por descubrir y además, para practicarla es necesario:

  • Determinar las preguntas que quieres hacer. ¡Prepárate! y prepara las preguntas que vas a realizar.
  • Practicar la indagación apreciativa. Que se note que tenemos aprecio real por la persona, poniendo en valor a la persona.
  • Realizar las preguntas dejando tiempo para contestar. No interrumpas mientras habla.
  • Hacer que sea una experiencia agradable para ambos.
  • Y antes de acabar la conversación plantéate: ¿tengo toda la información? ¿qué más necesito saber?

 

Técnica de la caja de cambio de las preguntas

El orden para saber preguntar es muy importante. Al realizar la indagación sobre lo que nos interese hemos de llevar un orden. Conforme nos vayamos ganando la confianza del otro o vayamos entrando en materia, podremos ir haciendo preguntas más personales o controvertidas.

Con esta técnica para hacer preguntas nos garantizamos que la persona se vaya abriendo y le vayamos animando a que nos cuente más.

  • 1ª y 2ª marcha: hagamos preguntas que comiencen por conjunciones adverbiales como: ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Quién? Serían preguntas de carácter general.
  • 3ª y 4ª marcha: realizar preguntas que empiecen por ¿cómo?
  • 5ª y 6ª marcha: serían las preguntas que comienzan por ¿por qué? y ¿para qué? Serían preguntas más privadas o personales.

 

Técnica global para saber Preguntar de Poppelmonde y Wyffels 2008

Hacer la pregunta adecuada en el momento justo, no solo es una cuestión técnica, sino más que todo una sabiduría práctica que se logra con la experiencia. Esta técnica propone:

  1. Enfocar la atención en la esencia del asunto. ¿Qué les parecieron los resultados? ¿Qué les llamó más la atención?
  2. Cuestionarnos nuestras preguntas. ¿Cómo formularíamos mejor esta pregunta?
  3. Estrategia. ¿Hemos investigado todas las alternativas? ¿Tenemos un orden?
  4. Claridad, transparencia y cuidado. ¿Todas/os comprenden este razonamiento? ¿Hablamos de lo mismo?
  5. Definiciones y significados. ¿Qué es ‘x’? ¿Qué quieres decir con ‘x’?
  6. Importancia y relevancia. ¿Es este el argumento de mayor peso?
  7. Ejemplos y contraejemplos. ¿Puedes dar un ejemplo?
  8. Investigación deductiva, argumentación y demostración, reflexión lógica y conclusiones. ¿En qué te basas para decir eso?
  9. Investigación de antecedentes lógicos y lo que se toma como ‘verdadero’ (suposiciones). ¿Es verdad / correcta esta suposición, por qué?
  10. Implicaciones y consecuencias. ¿Las consecuencias son deseables?
  11. Consistencia (lógica interna) y coherencia. ¿Esto no se contradice con lo dicho anteriormente?
  12. Preguntas informativas, de contexto, hechos o experiencias. ¿Ya sabemos suficiente?
  13. Consenso. ¿Estamos todas/os de acuerdo?
  14. Especulación, creatividad e hipótesis. ¿No podría ser así…?
  15. Verificación, comprobación o falsificación. ¿Cómo podemos saber si es cierto?
  16. Preguntas respecto a puntos de vista, posiciones, perspectivas y cambio de perspectivas. ¿Qué pensaría ‘x’ de eso?
  17. Analogías y metáforas. ¿Con qué lo podrías comparar?
  18. Honestidad intelectual. ¿Esta respuesta te conviene por alguna razón?
  19. Formalización. ¿Podemos definir una regla o procedimiento para esto?
  20. Sintetizar, ir cerrando, recapitular. ¿Qué podemos concluir?
  21. Meta - Conversación. ¿Qué hicimos bien y debemos continuar haciendo una próxima vez? ¿Qué no hicimos bien y debemos evitar?

 

¿Qué otras técnicas utilizas para realizar preguntas poderosas?

Te recuerdo una frase de Thomas Louis Berger: “El arte y la ciencia de hacer preguntas es la fuente de todo el conocimiento”.

Con el fin de complementar las técnicas para hacer preguntas que he comentado, te dejo un vídeo que te habla de escuchar y preguntar de forma eficaz:


 

Después de estas técnicas para hacer preguntas que he compartido ¿cómo vas a mejorar las técnicas que utilizas para hacer preguntas?  ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

5 Diciembre, 2016

Querido compañero, ¿Sabes cómo preguntar? ¿Cómo haces preguntas? ¿Qué tienes en cuenta a la hora de hacer preguntas?

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Una de las habilidades necesarias hoy en día tanto en nuestra vida personal como profesional es el Saber Preguntar: cómo preguntar. De hecho, el arte de hacer preguntas o mayéutica definida en los tiempos de Platón y Sócrates, ha llegado a nuestros días a través de una técnica que hoy está de moda: el Coaching, en el que se habla de preguntas poderosas.

Daniel Goleman considera que el principal error que cometen las personas con escasas habilidades sociales es que intentan dirigir la conversación o el comportamiento del otro demasiado pronto y no sintonizar con su marco de referencia. Tratan de cambiar de tema bruscamente y dan sus opiniones o se muestran en desacuerdo pronto, antes de que se haya creado una sintonía adecuada con los demás.

Para evitar este error, al relacionarnos con los demás es importante tener en cuenta sus sentimientos, procurando no provocarles emociones desagradables (que llevarían a rechazarnos) y contribuir en lo posible a que experimenten emociones satisfactorias (que ayuden a sentirse bien consigo mismas y con nosotros).

Este aspecto es útil tanto a nivel personal, en nuestras relaciones diarias con las personas de nuestro entorno, como a nivel profesional, porque de esta forma será más fácil que compren nuestros productos y servicios.

Según Carnegie hemos de mantener conductas que nos ayudan a resultar agradables a los demás y predisponerlos a nuestro favor.

Para resultar más agradables a ojos de los demás podemos:

  • No criticar.
  • No llevar la contraria, no entrar en confrontación.
  • Hacer elogios sinceros.
  • Destacar los puntos de acuerdo con el interlocutor.
  • Evitar discusiones.
  • Tener presentes las expectativas de los demás sobre nuestro comportamiento, lo que esperan de nosotros, para poder adaptarnos y que no nos sorprendan los resultados.

Ya Albert Einstein decía: “lo importante es: no dejar de cuestionarse”.

¿Por qué saber cómo preguntar es una habilidad a desarrollar? Saber cómo preguntar lleva a poder recabar toda la información necesaria para poder cumplir las  expectativas de nuestros clientes e incluso superarlas. Nos predispone a enfocarnos en el cliente facilitándonos la empatía. También nos permite averiguar las verdaderas necesidad o necesidades de los clientes. Y nos puede llevar a realizar cierres de ventas o acuerdos con nuestros clientes.

Algunas claves a la hora saber cómo preguntar:

  • Haz preguntas para ayudar al otro a descubrir por sí mismo la respuesta. Esta nueva información acelera sus resultados.
  • Haz preguntas orientadas hacia el futuro y soluciones. Esto ayuda a enfocarnos en el logro de objetivos y en la toma de responsabilidades.
  • Espera paciente la respuesta. Cada uno tenemos nuestro tiempo de procesar la información y de responder a la misma.
  • Sé cortés y respetuoso a la hora de formular preguntas.
  • Cuida los términos, tecnicismos y las formas de expresión. Adáptate a tu interlocutor.
  • Evita preguntas insustanciales.
  • No preguntes aquello que puedes averiguar por ti mismo, salvo que tengas dudas o quieras verificarlo.
  • No supongas, asegúrate preguntando.
  • Si no entiendes la respuesta, vuelve a preguntar.
  • Sé preciso, concreto y claro, evita ambigüedades.
  • Encuentra el momento oportuno, el lugar, el entorno, según la disposición en que se encuentre el interlocutor.
  • Ten en cuenta los intereses, la personalidad, las expectativas y la forma en que cada cual se relaciona con los demás y, en particular, al que se le va a preguntar.

¿Qué otros aspectos tienes en cuenta a la hora de formular preguntas?

Te recuerdo una de mis frases: “ La calidad de las respuestas que recibes refleja la calidad de las preguntas que haces”.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo 10 preguntas poderosas que espero sepas contestar:

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar cuando hagas preguntas? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo? ¿Cómo vas a contribuir a que las personas de tu entorno experimenten emociones más satisfactorias?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

 

 

 

 

7 Noviembre, 2016

¿A qué tienes miedo? ¿Qué haces cuando sientes miedo?

Los seres humanos somos temerosos, vulnerables, inseguros y muy emocionales. Además, uno de nuestros peores enemigos son nuestros miedos.

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Está claro que todos los seres humanos sentimos miedo, ya que es una de nuestras emociones básicas. Nuestro cerebro está diseñado para nuestra supervivencia y a través del miedo nos hacemos conscientes de los peligros externos que nos pueden amenazar. El miedo actúa de mecanismo de defensa cuando nos enfrentamos a determinados estímulos, tanto reales como imaginarios, y también nos estimula a hacer cambios.

Un experimento llevado a cabo por científicos del Centro de Salud Mental de la Universidad de Texas en Dallas (EEUU), entre ellos John Hart, muestra la reacción emocional que el miedo provoca en las personas, ya sea positiva o negativa. Se trata de la primera vez que un trabajo de investigación identifica un marcador electrofisiológico del miedo en el cerebro, esto es, la manera en la que nuestro cerebro procesa esta emoción.

Bambi de la Rosa, líder del estudio publicado en la revista Brain and Cognition comenta: “Hemos sabido durante mucho tiempo que el cerebro da prioridad a la información amenazante sobre otros procesos cognitivos. Estos resultados nos muestran cómo sucede esto. La actividad de las ondas theta se inicia en la parte posterior del cerebro, en el centro del control emocional - la amígdala – en este caso con miedo, y luego interactúa con el centro de memoria del cerebro - el hipocampo - antes de viajar al lóbulo frontal, donde se encuentran las áreas de procesamiento de pensamientos. Al mismo tiempo, la actividad de ondas beta indica que la corteza motora calienta motores en el caso de que las piernas, por ejemplo, necesiten moverse para evitar la amenaza percibida”

En un artículo del National Geographic nos explican cómo primero los sentidos captan el foco de peligro, pasando a ser interpretado por el cerebro, y de ahí pasa a la acción el sistema límbico. Cuando esto ocurre, se activa la amígdala, que se encarga de desencadenar todo el sistema del miedo, y entonces nuestro cuerpo pasa a sufrir las siguientes reacciones:

  • Aumento de la presión arterial.
  • Aumento de la velocidad en el metabolismo.
  • Aumento de la glucosa en sangre.
  • Detención de las funciones no esenciales.
  • Aumento de adrenalina.
  • Aumento de la tensión muscular.
  • Apertura de ojos y dilatación de pupilas.

En determinados momentos de miedo, puede llegar el pánico, que hará que se desactiven nuestros lóbulos frontales, retroalimentando el miedo y haciendo que se pierda la noción de la magnitud de éste y en muchas ocasiones el control sobre la conducta de uno mismo.

El miedo está en nuestro ADN. Fue muy útil para nuestros antepasados en determinadas épocas de la prehistoria con el fin de que no muriéramos a manos de otros animales y de otras amenazas y peligros, como las inclemencias meteorológicas. Este miedo nos ha ayudado a que nuestra especie sobreviva durante tantos millones de años, actuando como mecanismo adaptativo de nuestro entorno.

Si seguimos la historia podemos encontrar que el miedo ha sido utilizado para bien y para mal. Muchos líderes se han valido del miedo para lograr sus objetivos como el caso de Adolf Hitler y que incluso, algunas religiones a través del miedo han hecho que muchos seguidores hicieran lo que se les pedía, por ejemplo, el seguir los 10 mandamientos para evitar ir al infierno tras la muerte.

En la actualidad, uno de los miedos más enraizados en nuestra sociedad es el miedo a lo diferente y a lo desconocido. Por ejemplo, el tema de las diferencias de orientación sexual que siguen causando tantos conflictos y es hoy en día aún un foco de polémica.

El miedo en sí mismo, como emoción, es positivo, nos ayuda a alejarnos de un suceso para el cual todavía no estamos preparados. El miedo es necesario, el problema es cuando ese miedo es disfuncional; es decir, cuando nuestras creencias e interpretaciones hacen que sintamos miedo de forma desproporcionada o no adecuada a la situación dada.

Según Eduardo Ortega Pérez, nuestras forma de afrontar las situaciones ante la vida están condicionadas por las experiencias=actitudes y por los pensamientos=creencias, que hacen que nos comportemos de diversas maneras ante una situación que nos infunde terror y van desde la tristeza=entierro social hasta el pánico, activando las alarmas, las fobias…

El miedo nos puede llevar a la huida, a la paralización o al ataque. Un ejemplo de actuación de huida puede ser cuando me voy a casar. Justo antes de ir al altar siento miedo y salgo corriendo dejando todo atrás. Un ejemplo de una actuación de paralización podría ser el sentir miedo al hablar en público, al expresar nuestras ideas o a que nos salga bien… y decidimos dejar de hacerlo perdiendo oportunidades de negocios, colaboraciones, llegar a acuerdos… Y un ejemplo de cómo el miedo puede llevarnos al ataque, ante el ejemplo que he puesto antes de penalizar, encarcelar, juzgar o incluso llegar a matar a un ser humano por ser homosexual. Según Amnistía Internacional, más de setenta países persiguen a los homosexuales y ocho hasta los condenan a muerte.

Como estoy comentando, los miedos cuando se les deja, crecen, y normalmente generan unas consecuencias perjudiciales para nosotros o para nuestro entorno, y además, nos restan objetividad. Cuando el miedo es una constante perdemos la confianza en nosotros mismos y en nuestra propia capacidad pero cuando decidimos entenderlo y comprenderlo, el miedo se transforma y cuando lo afrontamos, nos damos cuenta que la mayoría de los temores fueron provocados por nuestro propio miedo y lo que ocasionó ese miedo fue el temor a afrontarlo.

Hoy en día no podemos vivir con un miedo permanente, el miedo nos protege pero no nos tiene que limitar y como dice Paulo Coelho  “Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar”

Con el fin de complementar lo que te acabo de compartir te dejo un vídeo de Elsa Punset que habla sobre el Miedo:

 

Después de lo que te he compartido, ¿qué vas a hacer con tus miedos? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

17 Octubre, 2016

¿Qué haces para crear una primera buena impresión? ¿Cómo te preparas esa primera cita?

Ya en otro artículo te hable de las claves para crear una primera impresión impactante y positiva. Y generar una impactante primera impresión requiere de preparación. Hoy quiero hablarte de cómo puedes prepararte para lograrlo.

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Hoy en día, donde la falta de tiempo prima, es necesario que podamos y sepamos causar una buena e incluso, impactante, primera impresión en los primeros segundos.  Cambiar una negativa o una mala imagen creada puede llevarnos horas, tiempo que quizás no lleguemos a tener o no disponga nuestro interlocutor.

Las personas formamos opiniones de los demás en solo unos minutos, y es por eso que es importante estar preparado para mostrar lo mejor de nosotros mismos.

Lillian Bjorseth, asesora en comunicaciones y autora del libro "Contacto a fondo (Breakthrough Networking)", asegura que la gente saca muchas conclusiones sobre un individuo con sólo mirarlo durante 10 segundos, incluso antes de que hable. Lo que ven de ti y lo que les haces sentir va a marcar si quieren seguir conociéndote o si quieren comenzar a trabajar contigo.

Para causar una positiva primera impresión es necesaria una previa preparación. Como siempre indico, “lo bien preparado, resultado esperado y en lo mal preparado o no preparado, el resultado puede ser caótico” ¿qué es necesario preparar?

Os voy a dejar todo lo que yo preparo para crear una impactante primera impresión:

  • Prepara el objetivo u objetivos que quieres lograr de esa primera cita con tu/s interlocutor/es. Sé sincero y realista con tus expectativas. Te recuerdo la técnica para definir objetivos SMART-E ¿Qué quieres lograr?
  • Prepara tu presentación. Véndete bien, subraya tus virtudes y puntos fuertes, así como tu experiencia relevante.  ¿Cómo te presentarás? ¿Qué dirás? Además, pon Pasión en lo que vas a decir.
  • Es importante preparar la presentación de tus productos y/o servicios acorde a los objetivos planteados y a la persona o personas con las que te has citado. Enfoca tu mensaje dependiendo de la persona o personas a las que vaya dirigido. ¿Cuál es el mensaje que quieres que recuerde tu interlocutor? ¿Cuáles son los beneficios de tus productos y/o servicios?
  • Practica todo lo que quieres decir en ese primer encuentro o reunión para adquirir más fluidez en el momento decisivo. Puedes incluso grabarte o mirarte al espejo mientras ensayas, así cuando llegue la ocasión estarás más tranquilo y las palabras saldrán más fácilmente y sonarán más naturales.
  • Prepara la ruta hacia el lugar donde te vas a encontrar y los tiempos que te llevarán, para sí o sí ser puntual y llegar unos 5-10 minutos de antelación. A nadie le gusta que llegue tarde la persona con la que han quedado, incluso muchas personas tienen asociada la impuntualidad con una falta de respeto. Tener en cuenta todas las variables y darte el tiempo necesario para llegar a la hora porque puede ser que no tengas una segunda oportunidad.
  • Desarrolla tu capacidad de observación y escucha para adecuarte lo antes posible a tu interlocutor. Por ejemplo, adecuándote para conocer y saber tratar a tus interlocutores según el interés que muestran.
  • Cuida tu presencia, vete vestido acorde con la importancia de la reunión y acorde con el/los interlocutor/es. Para ello, busca información en las redes. En todo caso, te recomiendo que proyectes un look cuidado y correcto. Algunas reglas básicas a tener en cuenta: Nada de estreno, especialmente camisas o zapatos. Colores neutros o discretos como marino, negro o gris. Cuidado con las manchas, corbatas mal anudadas, braguetas desabrochadas, camisas que se abren en el pecho, camisetas con mensaje, no llevar prendas o accesorios muy llamativos… son distracciones para las personas.
  • Está más que demostrado que desprender buena energía y buenas sensaciones tiene más impacto sobre los demás de lo que imaginas. Según estudios realizados por los psicólogos de la Universidad de Harvard transmitir calidez y simpatía natural no forzada en la primera cita es todo. ¿Cómo puedes crear esa calidez y simpatía natural? Por ejemplo, yo antes de cualquier cita me pregunto cómo estoy y trabajo un rato mi gestión emocional. Te recuerdo un artículo en el que escribí: “7 pasos para poderte gestionar emocionalmente”, luego pienso en algo agradable o en algún recuerdo grato y finalmente hago 3 respiraciones profundas y conecto conmigo, con lo mejor de mí.
  • También prepara tu voz, masajea tus cuerdas vocales y cuello, haz un ejercicio con tu garganta y date un pequeño masaje en la cara. Así tu rostro estará más relajado, activado y fresco, favoreciendo esa buena primera impresión.
  • Realiza algunos ejercicios de movimiento, con el fin de soltar tus hombros y el resto de tu cuerpo. El lenguaje no verbal ofrece mucha información a tu interlocutor. Por lo tanto, evita las tensiones innecesarias, sobre todo las que vayas cargando a lo largo del día hasta el momento de la cita.
  •  De camino al encuentro con tu/s interlocutor/es sería conveniente que estructuraras mentalmente lo que vas a decir y cómo lo vas a decir. Ten en mente tus objetivos para la reunión o entrevista para tratar de cumplirlos. Enfócate.
  • Apaga tu móvil y a ser posible mantén el móvil fuera de tu alcance. Tu concentración debe estar en la/s personas con las que te vas a reunir. Prestar tu atención hoy en día es un regalo y hará que la gente te recuerde.

Con el fin de complementar lo que te acabo de compartir te dejo un vídeo que habla sobre las Primeras impresiones: la primera impresión es clave para una buena comunicación.

Es importante que recuerdes que la gente puede olvidar lo que has dicho o hecho, pero nunca olvidarán cómo les has hecho sentir.

Después de lo que te he compartido, ¿qué vas a hacer para prepararte para crear una primera  impresión impactante y positiva? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

5 Septiembre, 2016

¿Qué cualidades personales tienes o desarrollas cada vez que emprendes algo?

Hoy quisiera hablarte de las cualidades personales necesarias de un emprendedor durante todo el proceso de emprendimiento. Cualidades que son indispensables más aún en este entorno VUCA en el que nos encontramos:

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A continuación te comparto algunas que considero muy importantes para cualquier emprendedor como:

Sentir pasión por tu proyecto, idea o negocio. Es importante por 2 motivos fundamentales: uno es que gracias a la pasión podrás disfrutar de lo que haces y además, afrontar con una mejor actitud  los problemas que te vayan surgiendo en tu día a día; y por otro lado, para poder contagiar a tus futuros clientes, proveedores, colaboradores, socios… 

Ser optimista. Una persona optimista sabe trabajar desde el ganar-ganar, aprovechando las oportunidades para aprender y corregir los errores que se hayan cometido. También sabe apreciar el lado bueno de todas las cosas incluso cuando no han salido como se esperaba. Y además, las personas positivas atraen la buena suerte y a la buena gente, porque apetece estar con ellas.

Ser proactivo. La proactividad es necesaria para hacer frente a las situaciones difíciles, superándolas, y además, es una actitud que ayuda a concretar los objetivos y planificarse para poderlos llevar a cabo.

Creer en ti. La confianza es vital para poder tener clientes y seguidores. Una persona con baja autoestima no genera confianza y sin confianza no hay venta de productos y/o servicios. Además, la confianza es necesaria para afrontar los problemas y dificultades.

Conocer tus puntos fuertes y débiles. Conocer tus dones y habilidades te llevará a poder  emplear tus fortalezas provechosamente y a buscar maneras de compensar tus debilidades. En 2miradas te damos algunas ideas sobre cómo y por qué apoyarte en tus puntos fuertes.

No tener miedo al éxito, ser ambicioso. Para forjarte un espíritu emprendedor es importante tener la determinación de querer llegar lo más lejos posible. Soñar en grande.

Saber comunicarse, para poder convencer y para saber cómo hacer llegar los mensajes a los diferentes interlocutores con tu poder de persuasión. Recuerda incluir en esta cualidad tu habilidad en el entorno digital, porque será necesario para afrontar las comunicaciones dentro del entorno VUCA en el que hoy es imprescindible moverse. Y también es importante ser coherente en tu comunicación, es decir, que lo que muestras, dices y haces revele lo mismo de ti y de tu mensaje.

Desarrollar competencias sociales como: la empatía. Un emprendedor es importante que sea capaz de ponerse en el lugar de los demás y descubrir cuáles son sus sentimientos y necesidades. Para lograr esto es necesario practicar la escucha activa. La empatía es vital para los emprendedores que desean triunfar debido a que permite saber qué quiere el público al que se dirige y así adaptar su proyecto a los gustos y preferencias de sus potenciales clientes.

Ser constante, para poder cumplir los sueños se necesita perseverar y ser fuerte ante las dificultades, te recuerdo una de mis frases: “insiste, resiste y persiste”.

Mente abierta y mejora continua. Es una forma de estar al día, de garantizar de alguna manera tu continuidad en el mercado, atender a nuevas perspectivas e ideas y de poder dar respuesta a las demandas de tus futuros clientes.

Tener capacidad de flexibilidad, tolerancia y adaptación. Hoy en día todo evoluciona muy deprisa y se requiere estar dispuesto a cambiar hábitos y formas de hacer. Esto se logra con esta capacidad… Ya decía Giuseppe Tomasi di Lampedusa "El Gatopardo": "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".

Además, la flexibilidad es necesaria para poder hacer frente a las situaciones que se presentan para utilizarlas a tu favor y poder adaptarse a todos los cambios que se producen en el entorno VUCA.

Ser organizado y planificar todo lo necesario a corto, medio y largo plazo. Es importante que un emprendedor sea capaz de plantear tus acciones e incluso los hábitos que necesitarás mantener como emprendedor en lo que hayas decidido. Así mismo, es imprescindible que realices un plan sobre lo que quieras desarrollar. Ser organizado y planificado nos lleva a ser eficaces en todo lo que desarrollemos con observación y previsión.

Conocer a tu competencia y todo lo relacionado con tu sector. Es importante conocer lo que otros ya han hecho y aprender de sus fallos para que no te desgastes tanto. Estar al día de todo es vital para poder perdurar en el mercado y no quedarnos atrás, para afrontar el entorno VUCA que estamos viviendo y para identificar y aprovechar las oportunidades que se puedan  presentar.

Conocer y hacer seguimiento de tus clientes. Es vital saber sus gustos, necesidades y problemas no resueltos para poder cubrirlos e incluso superarlos logrando tener clientes subscriptores. Hay estudios que demuestran que  cuesta 10 veces más hacer un nuevo cliente que mantener a uno que ya se tiene.

Ser hábil en la toma de decisiones y en la negociación. Para un emprendedor es necesario saber relativizar los problemas y saber negociar para encontrar posibles soluciones, siempre desde el ganar-ganar. También es importante pensar para tomar las decisiones muy bien antes de ejecutarlas, valorar las posibles consecuencias y encontrar la mejor solución a los inconvenientes que vayan surgiendo.

Con el fin de complementar la información que te acabo de compartir, te dejo un vídeo que nos habla: “5 claves para ser un emprendedor” de Sergio Fernández.

Después de lo que te he compartido ¿Qué otras cualidades o habilidades personales consideras necesarias en un emprendedor? ¿Qué cualidades o habilidades ya trabajas?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

25 Julio, 2016

Querido compañero,

¿Trabajas en equipo? ¿Por qué trabajas en equipo?

Por todos es de sobra conocido que el ser humano necesita unirse a otros para alcanzar metas que serían imposibles de lograr uno solo. Por este motivo, el origen del trabajo en equipo se encuentra en la necesidad de alcanzar objetivos y conseguir resultados.

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Ya te hablé en uno de mis artículos de los factores a tener en cuenta en el trabajo en equipo y de algunas técnicas de trabajo en equipo.

Hoy quisiera compartirte las ventajas y desventajas en trabajar en equipo. Algunas de las ventajas que se logran son:

  • Se consigue una mayor eficacia y compromiso. La aceptación de los miembros de un equipo aumenta la participación y el grado de compromiso con los objetivos, así como la integración con el equipo. Además, el hecho de participar en el análisis y toma de decisiones compromete con las metas del equipo y los objetivos organizacionales. George Clements nos indica que “el espíritu de equipo es lo que da a muchas empresas una ventaja sobre sus competidores”
  • Trabajar en equipo produce unos resultados mejores y de mayor calidad. Al trabajar en equipo hay más componentes que pueden detectar, atender, resolver o cuestionar cualquier asunto haciendo que el resultado se haya optimizado. “Los individuos marcan goles, pero los equipos ganan partidos” Zig Ziglar
  • Cuando alguien trabaja en equipo se fomentan las relaciones interpersonales, creando un mejor clima laboral y una mejor comunicación entre sus miembros.
  • Mayor éxito en las tareas complejas. Trabajar en equipo supone dividir el trabajo y multiplicar los resultados. Tener un equipo bien organizado permite que se simplifiquen las tareas y que cada miembro especializado pueda abordar aquella parte para la cual se muestra más competente. Realizando después una tarea integradora, el trabajo se hace más manejable.
  • Mayor suma total de conocimientos, experiencias e información. Trabajando en equipo se pueden lograr sinergias, lo que significa que el resultado global alcanzado por el grupo sea superior a la suma de los resultados que obtendrían sus componentes trabajando individualmente. La Madre Teresa de Calcuta decía:“yo hago lo que usted no puede, y usted hace lo que yo no puedo. Juntos podemos hacer grandes cosas”. 
  • Estimula la creatividad, de esta manera se crean más enfoques de un problema y un aumento del entendimiento de las perspectivas de los otros.

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  • Enriquecimiento individual y de grupo. Trabajando en equipo se logra un mayor y más rápido aprendizaje de cada uno de sus miembros. Se entra en una dinámica de dar y recibir que permite crecer a todo el equipo.
  • Mejor comprensión de la decisión tomada. El trabajo en grupo permite distintos puntos de vista a la hora de tomar una decisión, esto permite una mayor comprensión del trabajo y minimiza las frustraciones. Además, las decisiones que se toman con la participación de los miembros de un equipo tienen mayor aceptación que las decisiones tomadas por un solo individuo.
  • Motivación, satisfacción e integración. Los miembros de un equipo tienen la oportunidad de aplicar sus conocimientos y competencias y además, pueden ser reconocidos por sus integrantes. Lo más hermoso del trabajo en equipo es que siempre tienes a otros de tu lado” Margaret Carty.
  • Apoyo. Un equipo que trabaja conjuntamente permite a cada uno de sus miembros tener un respaldo por parte del equipo para ayudar en momentos de necesidad, para aconsejar, para mentorizar, para acompañar emocionalmente, para celebrar…

¿Qué otras ventajas encuentras cuando trabajas en equipo?

Se recela, a veces, del trabajo en equipo porque presenta una serie de desventajas que habría que tener en cuenta. Algunas de ellas son:

  • Mayor costo de tiempo, por ejemplo, el que se consume en reuniones discutiendo soluciones y acciones y retrasando su puesta en marcha, sobre todo si hay que llegar a un consenso.
  • Se diluyen algunas responsabilidades, por ejemplo, es posible que si se cometen errores, nadie quiera asumirlos en forma individual. O que haya acciones a realizar que no queden bajo la responsabilidad de nadie, como en el limbo porque ¿esto no lo hacías tú?¿ah, pero no eras tú?
  • Que se den desacuerdos y posibles divisiones, por ejemplo, conflictos de intereses. Puede ser que impere el dominio de unas pocas de las personas que componen el equipo sobre los demás, o que puedan generarse conflictos duraderos entre los miembros. Hay ocasiones en las que hay muchas diferencias en las formas de pensar y éstas pueden llevar a discusiones que dividan al grupo.
  • Que haya componentes del equipo que se escaqueen en el trabajo cotidiano. Que existan miembros del grupo que trabajen a un determinado ritmo y otros que no quieran seguirlo. Esto resultará más difícil de comprobar cuanto mayor sea el número de miembros que compongan el equipo.

Buena parte de estas desventajas se solventan con una mejor comunicación entre los miembros del equipo y reuniones más efectivas. Además, es necesaria la confianza en todas y cada una de las personas que componen el equipo.

Con el fin de complementar la información que te acabo de compartir, te dejo un vídeo que nos habla del trabajo en equipo: “Seamos gansos”

Después de lo que te he compartido ¿Qué otros beneficios tienes en cuenta a la hora de trabajar en equipo? Y ¿para qué te sirven en tu día a día?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García