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20 Febrero, 2017

Querido compañero,

¿Para qué es importante la confianza? ¿Cuándo es importante que generes confianza?

Ya en otro de mis artículos hablé de la importancia de la gestión por confianza para las organizaciones, como diría José María Gasalla, la  confianza puede  ser  entendida  como  una  virtud  social  o  como  un  activo  potencial  intangible que se caracteriza por:

  • Creer en uno mismo, en el entorno, en los demás.
  • Está basada en la autoestima personal.
  • Permite ser a cada uno como realmente es.
  • Si se cometen errores, se pueden reconocer públicamente.
  • Supone aprender continuamente, desde la humildad.
  • Funciona como un valor a partir del cual derivan unas competencias, a cada una de las cuales vienen asociados determinados comportamientos. Es decir, según sea nuestra confianza, así actuaremos.

La confianza es la seguridad o esperanza firme que alguien tiene de otro individuo o de algo. También se trata de la presunción de uno mismo y del ánimo o vigor para obrar. Por ejemplo: “Este hombre no me inspira confianza, creo que no voy a aceptar el trato”, “Juan le dio su confianza y ella lo traicionó”, “Tengo la confianza necesaria para derrotar al rival”.

La confianza es el pilar sobre la que se construyen las relaciones. Incluso nuestro éxito profesional depende de la confianza que generemos en los otros. Vivimos en sociedad y necesitamos generar confianza en los demás para que quieran estar con nosotros.

Por lo tanto, tener autoconfianza nos lleva a:

  • Sentirnos más seguros.
  • Ser más competentes.
  • Mostrar nuestras capacidades y habilidades con naturalidad.
  • Estar más receptivo y más alerta a lo que el cliente puede demandar.
  • Mostrar profesionalidad.
  • Y sobre todo, tener confianza en uno mismo nos hace más confiable.

Hoy en día, en general para que un cliente adquiera nuestros productos o servicios es necesario generar e irradiar confianza. Dada su importancia te voy a proponer diferentes maneras de lograrlo:

  • Conoce todo lo relativo a tu trabajo: los productos y los servicios que realizas. Conoce todo lo relativo al trabajo que vas a desempeñar, además de conocer a tu público objetivo.
  • Aprende técnicas para capacitarte y mejorar tus habilidades personales y profesionales, así como mantener la mejora continua.
  • Prepárate de la mejor manera posible para afrontar el nuevo día.
  • Visualízate como exitoso. Además de ser un tipo de cierre, si eres capaz de visualizar algo es que ya estás en el camino de poder lograrlo.
  • Cuida tu saludo, por ejemplo: sonríe, da una mano firme recta, muestra una postura abierta…
  • Cuida tu postura e imagen y utiliza un lenguaje corporal relajado y elegante.
  • Apóyate en tus puntos fuertes y en las personas que te respaldan.
  • Celebra y valora cada éxito o logro que consigas, esto te animará y mejorará tu actitud.
  • Define objetivos SMART-e cuantos más objetivos te propongas y logres mayor autoconfianza y autoestima vas a desarrollar.
  • Pon tu foco en lo positivo que te ocurre o te puede ocurrir cada día, de esta forma enfocas a tu cerebro con actitud.
  • Trata de dedicarte algo de tiempo para conocerte y valorarte, por ejemplo: cada día piensa lo que has hecho ¿qué has logrado? ¿qué has aprendido? ¿qué te ha faltado? ¿qué vas a hacer la próxima vez?
  • Manifiéstate de forma coherente entre lo que dices, lo que haces y lo que piensas (ser coherente en el saber ser, saber estar y saber hacer). Decir algo y parecer otra cosa, no ofrece confianza.
  • Mira a los ojos del otro constantemente, esto también nos hace parecer confiables, ya que el que miente por lo general no puede mantener nuestra mirada.
  • Cuida mucho lo que dices, por ejemplo: no hables mal de nadie e intenta ser positivo en lo que comunicas y en cómo lo comunicas.
  • Confía más en los demás, de esta manera tendrás más oportunidades de logro. Yo soy de las personas que piensa que cada uno de nosotros en ese momento hacemos lo mejor que sabemos.

¿De qué otras maneras logras mostrar confianza?

Y ya sabes lo que dicen, la confianza puede tardar años en ganarse y un momento en perderse. Y una vez perdida recuperarla puede resultar muy difícil o imposible.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de cómo generar confianza para que un empleado o colaborador sea más productivo en una empresa: Great place to work

 

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar para poder tener más confianza? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

22 Diciembre, 2016

Felices fiestas

Un final de año más. Un nuevo comienzo. Y en este cambio recuerda que es Navidad:

Nueva vida, nuevos proyectos, nuevas ilusiones…

Acompañarnos de quienes queremos.

Vivir cada momento y hacerlo especial.

Imaginar cómo podría ser mejor, soñar…

Disfrutar con cada detalle.

Amar lo que hagamos, querernos y mostrar nuestro cariño.

Dar con generosidad todo el talento y todo lo bueno que tenemos dentro.

 

Feliz Navidad 

En este final de 2016 celebra lo que has conseguido, recárgate para comenzar el nuevo año y sé feliz.

Nosotras estaremos siempre ahí para ti, para tu equipo, para las personas que lo necesiten de tu entorno, porque seguimos disfrutando con pasión de nuestra vocación y queremos acompañarte en el logro de tu éxito.

Gracias a todos por seguir confiando en nosotros.

Equipo 2miradas

12 Diciembre, 2016

Hace tiempo que se ha vuelto a poner en alza el tema de los valores en las organizaciones. También en la calle se escucha de nuevo la importancia de retomar valores esenciales.

Muchos valores y mucho que poner en valor para una mejor convivencia. Pero, ¿para qué queremos los valores?

valores

 

Podemos definir los valores como las cualidades que consideramos estimables y que nos permiten discernir entre lo que es correcto y lo que está bien respecto a lo que no, al menos para nosotros. Representan nuestra predisposición a actuar y están bajo nuestros comportamientos.

Comenzaré por decir que los valores son personales, pueden ser morales, éticos y pragmáticos, estar relacionados con el bienestar común, con las relaciones sociales, familiares, grupales, valores emocionales, etc… De ahí, que extrapolemos los valores compartidos por las personas a las empresas, porque al final, lo que tratamos de hacer es dar al grupo de trabajo una idea de lo que está bien y lo que no, de aquello que es importante para la empresa y que no lo es en su forma de proceder. Los valores pueden sustituir las normas de funcionamiento, como dicen en WorkMeter al explicar la dirección por valores.

Por otra parte, los valores son ideales, subjetivos y aunque puede ser que todos comprendamos lo que sugiere la palabra "respeto", seguro que si nos ponemos a definirlo cada uno de nosotros le aportará matices diferentes. Por ejemplo, respeto por autoridad versus respeto desde la tolerancia o respeto desde la aceptación.

Y si son algo intangible, ¿para qué son importantes en la organización? No por ser intangible no es algo valioso en la organización. Al final, los valores marcan la cultura de la empresa. Por ejemplo, si uno de los valores que queremos trasladar a la empresa, que queremos que se sienta y se viva en la empresa es la creatividad y la innovación, habremos de determinar qué formas de trabajar son válidas para fomentar esa creatividad y qué prácticas no son válidas. Una práctica no válida en espacios creativos y de innovación sería  el exceso de burocracia o las rutinas. Una práctica válida sería invertir en nuevas ideas o permitir la flexibilidad.

Por lo tanto, la clave de los valores está en cómo los definimos y cómo los bajamos al día a día. Y lo siguiente más importante, es que sean compartidos por los miembros de la empresa porque los valores no son de la empresa, son de las personas que la componen.

La controversia está en quien los define: ¿La dirección, todos los miembros de la empresa, el consejo de administración…? Las empresas las componen las personas y cada una tendrá sus propios valores. En la creación de la empresa es sencillo saber quién ha de definirlos: los creadores. Sin embargo, cuando la empresa ya está en funcionamiento, ¿a quién le preguntamos? Hoy en día, creo que es acertado hacer partícipe a todas las personas, al menos para que nos digan cuáles creen que son los valores y desde la dirección chequear si es lo que queremos que sea o si creemos que se ha de cambiar, y también, marcar las estrategias para alinear a los equipos en los valores.

Muchos cambios culturales, y más en estos momentos en los que estamos ante la transformación digital de las empresas, han de venir sustentados por los cambios en los valores de la organización.

Os dejo algunas pautas sobre los valores en las organizaciones:

Los valores han de definirse. Para evitar controversias, es mejor dejar por escrito los valores que son claves en la organización. No más de 5-7 valores. Es importante que vayan alineados con la misión y visión de la empresa por una cuestión de coherencia.

Se pueden modificar. Las empresas evolucionan y a veces esta evolución se debe a la llegada de personas nuevas que traen aire fresco a las organizaciones. Estas personas aportan sus valores propios que si nos gustan, podemos acogerlos como parte de los valores de la organización. Cambiemos los valores cuando sea oportuno, revisémoslos paulatinamente, actualicémoslos y veamos si son los más favorecedores para conseguir la misión, visión y objetivos de la empresa.

Hacerlos tangibles a través de formas de actuar. Han de permitirnos tomar decisiones. Por ejemplo, nos paga un cliente de más por error o porque le hemos dado la vuelta mal sin darnos cuenta. ¿Qué hacemos? No decimos nada porque hemos salido ganando o avisamos al cliente y le devolvemos la diferencia. Si para una empresa un valor fundamental es la honestidad, no se le ocurrirá jamás aceptar el pago de más de un cliente.

Utilizarlos en la selección de personas. Si los valores son importantes para la empresa, será mejor preguntar por ellos a las personas que vayan a formar parte de ella, no? Es más fácil y nos sentiremos más cómodos trabajando en empresas en las que los valores estén alineados con los nuestros personales. De hecho, suele ocurrir que las personas se van de las empresas por no estar de acuerdo con la forma de proceder en la empresa, por las políticas que siguen o porque no han "encajado". En este caso, no está de más revisarnos los valores porque no podemos vivir mucho tiempo en contra de nuestros valores.

Para acompañar este artículo os dejo con Simon Dolan, que nos habla en profundidad sobre los valores, el comportamiento de las personas y las emociones, todo cuestiones a tener en cuenta en las empresas y en nuestra vida.

 

¿Cuáles son tus valores? ¿Qué comportamientos de tu día a día encajan o son congruentes con tus valores? ¿Sabes cuáles son los valores de la empresa? ¿Cambiarías alguno de los valores que se viven en la empresa?

Si necesitas ayuda para revisarlos, cuenta con 2miradas. Haz tangible tus valores.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

28 Noviembre, 2016
Comentarios desactivados en Tipo de líder: Cómo te ven en tu entorno

Muchas veces hemos oído decir frases como "a este jefe no se le puede molestar porque muerde", o "más que un jefe es como un colega" o "se le ve muy ocupado siempre ahí metido en su despacho". Cada persona y cada jefe o líder inspira con su tipo de liderazgo una sensación que después conlleva un comportamiento por nuestra parte hacia esa persona o tipo de líder.

Ahora bien, por mucho que nos disguste reconocerlo, si alguien siente "eso" hacia nosotros como lideres ¡es por algo! Por el tipo de líder que somos.

Tipo de lider: Como te ven como liderDesigned by Freepik

Yo no sé si todos buscamos ser el mejor jefe del mundo, como fue el caso de Dan Price en EEUU, pero desde luego creo que sí hemos de tratar de actuar de la mejor manera para que seamos de utilidad al equipo en lo personal y en lo profesional, en lo emocional y en lo racional. Al final, cuanto mejor estemos todos trabajando, mejores resultados tendremos.

Por eso hoy, cómo lideres, quiero invitaros a chequear qué inspiráis a vuestros equipos o a las personas de vuestro entorno. Os dejo algunas opciones sobre expresiones que podemos decir de los jefes, que pueden decir los demás de nosotros o que tipo de líder somos:

"Le tengo miedo". Esta expresión es más habitual de lo que parece. Es la sensación que desprendemos cuando estamos a la que salta, cuando vamos con el palo ante los errores, cuando dejamos de escuchar y mostrar empatía por el otro. Suele ir acompañado de agresividad verbal y mostrase muy tajante e inflexible. Ahora que puede que solo sea perro ladrador y por dentro sea una muy buena persona. Este tipo de líder, esta forma de actuar, suele ser un mecanismo de defensa.

"Es un pedazo de pan". Hay personas a las que se las ve con una dulzura o encanto, que a veces puede parecer debilidad o vulnerabilidad, pero que hace que no puedas hablar mal de él o ella. Algunas personas creen que este tipo de lideres que son todo amor no ponen los puntos sobre las íes o no tienen las agallas para responder ante situaciones. Sin embargo, ¿eso podríamos decirlo de una madre amorosa?

"Es un/a trepa". Este es el tipo de líder al que se le ve codearse con los superiores con los que es todo amabilidad pero que luego exige a los colaboradores y demás miembros del equipo, porque ha de tener éxito, y a veces, esto puede llevarle a apropiarse del buen trabajo de los demás para llevarse las medallas.

"Está en su mundo". Es el tipo de líder que delega y confía, que deja hacer y se va a su despacho, a su mundo, a sus cosas. A veces pierde un poco de perspectiva de la realidad o de lo que pasa en el día a día de su equipo.

"Él/ella lo sabe". Hay un tipo de líder al que nos gusta acudir porque nos da la respuesta que buscamos,piensa en la solución más idónea o nos da las pistas certeras para encontrarla nosotros. Es esa persona que desprende sabiduría y aunque se dedique a lo suyo, sabe cómo ayudar.

"Es lo que diga la norma". Hay algunos jefes que parece que no tengan criterio propio. Es lo que diga la norma o la política de la empresa. Es un "yo no puedo hacer nada porque aquí las cosas son así". Y es absolutamente fiel a esa norma pese a quien pese, incluso aunque sea a sí mismo.

"El majete". Este jefe es la persona que está contigo, que te hace reír, que genera un ambiente alegre, que habla con todos y que se lleva bien con todos. Prefiere ser el colega antes que el jefe y eso pesa cuando hay que tomar decisiones. El equipo puede no tomarle en serio cuando se trata de hacer lo que él sugiere.

"Porque lo digo yo". Éste tipo de persona actúa por su autoridad o más bien por el poder que cree tener. El puesto para él es lo que marca la diferencia, dejando claro que él es el jefe y los demás subordinados. Él sabe más que nadie y las cosas son como él dice.

"El/la conciliador/a". Es quien pone paz en los conflictos, quien calma los nervios y para un momento para marcar la estrategia a seguir. Es bueno poniendo orden, se puede acudir a él y suele ser justo.

Con el fin de complementar lo que os he compartido, os dejo un vídeo donde se habla de otros tipos de jefes:

https://www.youtube.com/watch?v=dvNgswMMqmk

Seguro que conoces más casos o tipos de líder. Lo importante es que tú puedes tomar conciencia de cómo actúas y elegir la forma en la que tratar a los demás según quieras que te vean.

Además, puede que no nos mostremos de una de estas formas en todo momento, que dependa de las personas con las que nos relacionamos. Podemos ser un encanto con unos y muy rígidos con otros. Revisa por qué ocurre así, ¿qué tienen esas personas para que te comportes de una forma u otra? ¿Cómo te sientes tú frente a ellas? ¿Cómo quieres ser? ¿Qué puedes comenzar a cambiar?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

21 Noviembre, 2016
Comentarios desactivados en Como superar los miedos

¿Cuáles son tus miedos?

Querido compañero,
¿A qué tienes miedo? ¿Cuál es tu mayor miedo?

como superar los miedos

Ya te hablé en mi anterior artículo sobre el sentido que tienen nuestros miedos, hoy quiero compartirte los tipos de miedos que puedes tener y los más relevantes dependiendo del tipo de personalidad según la técnica del eneagrama.

Actualmente, el Eneagrama está considerado como el sistema de identificación de personalidad más completo, sofisticado, práctico y útil, jamás descrito.

La palabra Eneagrama deriva del griego ennea gramma, que significa figura de nueve lados. De ahí que el eneagrama esté representado por una estrella de nueve puntas inscrita en un círculo.

El círculo representa el mundo y, las puntas, las diferentes maneras de percibirlo. Para identificar mejor cada variante, Claudio Naranjo asignó una cifra y un nombre a cada una, constituyendo así los nueve tipos distintos de personalidad.

Los 9 tipos o personalidades arquetípicas, según Russ Hudson y Don Richard Riso. Estas 9 personalidades tienen su propio miedo básico característico, aunque los miedos básicos son universales. Seguro que vas a reconocer los miedos básicos de los 9 tipos. Sin embargo, dice el eneagrama que cada personalidad se verá más afectada en su comportamiento por su propio miedo básico. Los miedos básicos de cada uno son los siguientes:

  • En el caso del 1. El Reformador. Tiene miedo a ser malo o a hacer algo mal. Ser corrupto, perverso o imperfecto porque teme ser condenado por sus errores.
  • El tipo 2. El Ayudador. Tiene miedo a no ser querido. Teme que no se le reconozca por lo que es. Teme ser indigno del Amor, con mayúsculas.
  • La personalidad 3. El Triunfador. Teme el fracaso, la ineficacia y el ser rechazado por eso. Tiene miedo a no ser valorado por su trabajo, por sus resultados y que le consideren inútil. Teme no brillar y no ser reconocido.
  • El tipo 4. El Individualista. Tiene sobre todo miedo a carecer de identidad o de no ser importante. Teme que los demás le vean como vulgar o corriente y que no se le vea lo especial que es.
  • La personalidad 5. El Investigador. Teme ser ignorante a no saber dar respuesta a lo que le pregunten. Tiene miedo a ser inútil, incapaz o incompetente.
  • El tipo 6. El Leal. Tiene sobre todo miedo al rechazo, a que lo abandones, que nadie quiera estar a su lado. Miedo a carecer de apoyo u orientación, a ser incapaz de sobrevivir solo.
  • La personalidad 7. El Entusiasta. Siente miedo al dolor y al aburrimiento, a quedarse atrapado en el sufrimiento.
  • El tipo 8. El Desafiador. Su miedo básico es el ser dañados o controlados por otros. Teme que le puedan dominar, sentirse inferior o más débil.
  • La personalidad 9. El Pacificador. Tiene miedo a sentirse separado de los demás por lo que teme entrar en conflicto. Teme los cambios porque le desestabilizan.

¿Qué haces cuando sientes miedo? Piper nos da algunas claves para lograr superarlo, te comparto el último precioso video de Pixar:

 

Algunas técnicas que practicamos en 2miradas para vencer nuestros miedos:

  • Practica el aquí y el ahora. Hazte consciente del momento de todo lo que te rodea, por ejemplo, centrándote en mirar todo lo que tienes a tu lado y en el lugar donde estés. También hazte consciente de todo lo que sientes, por ejemplo, frío o calor, piel de gallina, dientes apretados, manos sudorosas.... Por último, párate a pensar en todo lo que te estás diciendo o lo que te están diciendo los demás. Tratar de ser objetivo con lo que sucede a tu alrededor y en ti mismo, te ayudará a restar intensidad a tu miedo y a valorar más alternativas para superarlo.
  • Cambia la palabra miedo por la palabra Amor. Una vez que has identificado tu miedo, por ejemplo, miedo a las alturas, cambia la palabra miedo por la palabra amor: Amor a las alturas. Así te irás familiarizando con él y no viéndolo como un enemigo.
  • Observa tu miedo y acéptalo. ¿Cómo es tu miedo? Define tu miedo a través de todos tus sentidos. ¿Cómo lo ves? ¿Qué sientes? ¿A qué sabe? ¿A qué huele? ¿Qué te dice? Una vez que lo hayas descrito y materializado, acéptalo y abrázalo, forma parte de ti. Esto te llevará a tranquilizarte más y a tu autocuidado.
  • Practica la psicoterapia de la razón. ¿Qué estás pensando? ¿Son tus miedos reales? Recoge tus pensamientos, contrástalos con la realidad y si son exagerados o irreales cambia tu pensamiento.
  • Conecta contigo mismo. Haz 3 respiraciones profundas. Inspira en la mitad de tiempo que expiras y que la respiración sea abdominal. Si además consigues parar tus pensamientos, te llevará a tranquilizarte y volver a ti.

Como resumen de todas las claves que te he planteado te recomiendo que no te paralices, ni huyas del miedo, afróntalo y no te pares. Lánzate a hacer las cosas y no pierdas oportunidades por tus miedos. Aunque tengas miedo, hazlo!!!

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo de Cómo Superar el Miedo y la Ansiedad de Eckhart Tolle:

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar cuando sientas miedo? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.


Milagros García

31 Octubre, 2016

Ya hemos cambiado la hora y nos encontramos en pleno otoño, una estación de vulnerabilidad emocional ya que los días ahora son más cortos y aumenta el tiempo de oscuridad. Evidentemente esto puede producir una influencia directa en el estado de ánimo.

¿Cómo aumentar la capacidad de resiliencia frente a la depresión?
El concepto de resiliencia se ha extrapolado del ámbito industrial a la psicología y se puede definir, siguiendo la R.A.E., como “la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”. Por lo que todos nosotros tenemos la capacidad de superar con facilidad la depresión otoñal. Ahora que sabemos esto vamos a recuperar varias claves para superar esta temporada y cualquier otra situación de desasosiego:

Es importante saber que la capacidad de resiliencia tiene varias ventajas y una muy importante es: se puede entrenar. ¿Cómo?

  • Analizar y aceptar la situación. Conocer los hechos, separar las partes diferenciables que podrían tener soluciones distintas, aceptar y asumir lo que es y lo que no es. Tomar responsabilidad en lo que esté en nuestra mano y pedir ayuda en lo que no, buscando facilitadores en las áreas que no dependen de nosotros.
  • Con una mentalidad superadora. Esta mentalidad de crecimiento fue así descrita por la profesora en psicología Carol Dweck, que como resume Juna Albert en su libro “Feliz Vida”, es un estado mental en el que se generan creencias positivas sobre uno mismo y sobre el universo, permitiendo tomar una perspectiva de valentía y confianza, utilizando la curiosidad para superar el miedo a lo desconocido. Cuando actuamos con optimismo auténtico es cuando elegimos construir esta mentalidad superadora.
  • Planteando alternativas. Resistirnos puede hacer que nos rompamos mientras que movernos al son que tocan nos permite seguir avanzando más o menos rápido, más o menos estilosamente, más o menos acertados. Pero si tenemos claro cuál es el objetivo, el deseo de superación, ¡podemos probar numerosas opciones para alcanzarlo!
  • Mantener el foco en que podemos superarlo, en las soluciones,  manteniendo la esperanza y siendo firmes en nuestra decisión de conseguir aquello que queremos, lo que queremos resolver.
  • Relativizar, desdramatizar, incluso reírse de la situación, aunque sea con ironía, nos libera de peso emocional.
  • Actitud de oportunidad para afrontar retos en lugar de victimismo, extrayendo el aprendizaje y realizando una buena gestión del fracaso, porque ser consciente de un error nos acerca más a un éxito.

Una de las claves del éxito consiste en conseguir lo que deseamos. Y no nos referimos  a que nos toque la lotería, sino a sentirnos satisfechos, orgullosos, capaces…

Y para afrontar la semana super motivados os dejamos una canción de los Aslandticos que nos encanta:

¡Feliz puente! ¡Feliz semana!

El equipo de 2miradas

24 Octubre, 2016

Últimamente estamos oyendo hablar de cambios de paradigma, de la necesidad de sumarse a las nuevas tecnologías, contar con nuevas infraestructuras y atender a la emocionalidad de las personas en entornos de trabajo flexibles e innovadores, entre otras cuestiones.

Se buscan personas que aporten valor

Las empresas no pueden seguir funcionando como lo hacían hace 20 años porque los clientes no demandan lo mismo que hace 20 años, ni lo mismo que hace 10 años. Y tampoco, las personas que componen las empresas tienen las mismas inquietudes, ni las mismas formas de trabajar.

En épocas anteriores se podía pensar que una empresa nos ofrecía trabajo y que nuestra responsabilidad al aceptarlo era simplemente atender a ese trabajo, deseablemente haciéndolo de la mejor forma posible. Sin embargo, esto hoy no es suficiente. Las empresas, de cara a su supervivencia, y por tanto, para seguir manteniendo la empleabilidad de las personas que las componen y el beneficio que aportan a la sociedad, buscan hoy personas que aporten valor.

¿Cómo contribuyes al éxito de la organización?

¿Qué haces tú por mantener y mejorar tu trabajo?

¿Trabajas como deseas trabajar?

Los líderes han de ser cada día más cercanos, facilitadores y acompañantes del desarrollo de las personas. Ayudan al crecimiento del negocio ayudando a crecer a sus equipos. Ésta es su aportación de valor. Y para lograrlo es importante:

Creer en las capacidades del equipo para crear. Todas las personas son valiosas. Por eso están en la organización. Y si creemos que no es así, entonces hemos de tomar otra clase de decisiones. Pero si están, es porque tenemos la claridad de que aportan al grupo, al trabajo, a la misión y visión. Además, los líderes han de fomentar y transferir los valores de la empresa a sus equipos para estar alineados, remando todos en la misma dirección.

Fomentar la participación para que se ponga sobre la mesa toda la sabiduría del grupo. El mensaje es: "¿Quieres aportar? ¡Puedes!" Para ello es necesaria la apertura para saber recibir las diferentes versiones de las aportaciones. Y también, definir las reglas del juego de la participación respetuosa e inteligente. ¿Cuál es el canal que resulta más facilitador para los participantes?

Escuchar a las personas. Para saber si una persona aporta valor hay que prestarla atención, apreciando lo que expresa. ¿Qué dice? ¿Qué no dice? ¿Qué quiere decir? ¿Va más allá? ¿Cómo de interesante puede ser lo que dice? Y por supuesto, atender también a su persona, cómo es, qué hace, cómo lo muestra… Es importante fomentar un buen clima de confianza para que se pueda hablar sin miedo a juicios, etiquetas o descalificaciones.

Encontrar la mejor opción. Con las propuestas, juntos analizar, criticar, mejorar y llegar a acuerdos para avanzar y conseguir la mejor versión de lo que se quiere aportar.

Tener capacidad de resolución. Tomar decisiones y pasar a la acción. Si no se da continuidad a las ideas que se han compartido, queda en meras intenciones y se acaba perdiendo el sentido de contribución y el "para qué" de quienes aportan. Se trata de hacer realidad, hacer tangibles las ideas porque cuando una persona con talento que quiere aportar no ve resultados, se va a otra empresa donde sí quieran implementar sus ideas.

Hoy los líderes no han de saber todo. Se rodean de personas que pueden aportar mucho valor, mucho conocimiento e ideas, líderes que tienen una visión más global para ejercer su liderazgo en entornos más abiertos, diversos y ambiguos.

Aportar valor no es cuestión solo de los "elegidos". Tú, ¿cómo puedes aportar valor?

Dando lo mejor de ti. Buscando la excelencia, siendo inconformista ante la mediocridad. Si sabes que puedes hacerlo mejor, ¡hazlo!

Utilizando los canales a tu disposición. Atrévete a aportar tus ideas y propuestas de mejora, o proponiendo nuevos canales. Siempre hay una forma de hacer llegar nuestras ideas. Y como ejemplo, esta canción de Toni, porque cuando quieres ser feliz no hay limitaciones.

Optimizando. Nadie mejor que tú conoce tu trabajo. Y seguro sabes qué cosas se pueden hacer de forma más fácil, menos burocrática, más eficientemente…

Actitud positiva. La actitud enfocada a la mejora continua, al aprendizaje y a la superación es clave para aportar valor y que se note que lo aportas. Ningún impulsor del cambio lo ha logrado con desidia y rindiéndose a la primera.

Formándote. Si crees que para hacerlo mejor has de capacitarte más, pídelo. Ponte en marcha. Comienza. Que no quede solo en debería, o me gustaría. Da el primer paso, pues ése es el principio del cambio.

Subirnos al carro del nuevo paradigma donde todos estamos trabajando por la sostenibilidad de las empresas, del empleo, de la satisfacción en el trabajo, de la armonía en la convivencia y del crecimiento personal y profesional, está en buena parte en nosotros.

¿Cuándo vas a comenzar a aportar valor?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

3 Octubre, 2016

¿Cuál es tu Pasión? ¿Con qué sientes pasión? ¿Haciendo el qué te lleva a sentir pasión?

Recientemente escribí la necesidad de tener pasión en lo que haces como una de las características necesarias de un emprendedor en el entorno VUCA en el que nos movemos. Hoy quisiera compartirte cómo puedes lograr y mantener esa Pasión en tu vida.

Pasión en tu vida

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Sentir Pasión por actividades u objetivos que vas a desarrollar o emprender en tu día a día se puede lograr y además, es necesario si te quieres sentir más feliz y exitoso.

¿Cómo puedes sentir Pasión?

Se suele asociar la Pasión a un estado de bienestar con mayor intensidad emocional. No es que algo te guste, es que te encanta. No es que algo esté rico, es que está delicioso.

Para sentir Pasión hay que comenzar por sentirse bien. Después te gusta cada vez más, te vuelcas, le dedicas más tiempo, estás deseando tener la oportunidad de volver a esa actividad…

La Pasión también puede ser una sensación de satisfacción más tranquila, lo que te hace saber que estás viviendo la vida bajo tus propios términos.

Otra manera de sentir Pasión es teniendo un objetivo que sea muy importante para ti conseguirlo y que pese a las vicisitudes que tendrás que pasar, que tu objetivo sea lo suficientemente fuerte como para querer afrontarlas. Es un objetivo que "te engancha" y no lo puedes evitar.

sentir-pasion

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¿Cómo puedes descubrir tu/s Pasión/es?

El punto de partida es detectar aquellas actividades en las que el mero hecho de llevarlas a cabo sea tu propia recompensa y te hagan sentir realmente bien. Cuando cada segundo que pases implementándolo te sientas contento y que el tiempo al realizarlas se pase sin darte cuenta. Puedes elegir una tarea, una actividad, un proyecto, una idea, un negocio… que “te ponga”. Quiero decir que cuando pienses en ello te emocione, te guste, te ilusione.

A veces es uno mismo quien no se permite disfrutar de las pasiones de su vida, a veces son los demás quienes nos frustran en el camino. Te comparto un vídeo en el que se habla de las 6 ideas por las que quizás no te han dejado descubrir tu pasión: 6 ideas equivocadas que no te han dejado descubrir lo que te apasiona

El poder descubrir tus pasiones, según mi experiencia, se puede lograr de diferentes formas:

  1. Indagando sobre lo que te gustaba cuando eras niño. ¿Qué te gustaba hacer? ¿Con qué te ensimismabas y se te pasaba el tiempo sin darte cuenta?
  1. Explorando e indagando sobre ideas o aficiones o temas que inicialmente llamen tu atención. El saber más y tu curiosidad te pueden llevar a que sientas pasión por ello. ¿Hay algo sobre lo que siempre hayas querido saber más? ¿Algo para lo que hayas querido tener el tiempo para hacerlo?
  1. Saliendo de tu zona de confort. El hacer siempre lo mismo o de la misma manera te va a llevar en la mayoría de los casos a no descubrir nada nuevo. El arriesgarte en quehaceres, tareas nuevas o salir de tu rutina pueden llevarte a descubrir tu pasión.

Te dejo un artículo que complementa lo que te estoy compartiendo, donde se habla de 5 pasos para encontrar tu pasión.

¿Qué ocurre cuando la Pasión decae o comienza a desfallecer?

También puede ocurrir que pasados los días e incluso los años haciendo eso que inicialmente te apasionaba, al ir haciendo siempre lo mismo, al volverse muchas de las tareas incluso rutinarias, la pasión empiece a decaer. ¿Qué podemos hacer?

  • Es importante pararte y reflexionar sobre lo que tú aportas a ese proyecto, idea o negocio. También preguntarte sobre lo que estás recibiendo sobre esa idea, proyecto o negocio. Y con ambas respuestas, indagar sobre tus expectativas u objetivos porque muy probablemente no estás recibiendo lo que esperas o no estás dando lo necesario para llevarlo a cabo. ¿Qué te falta?
  • Haz que lo rutinario sea diferente: cambia hábitos, rutinas… incluso cambia tu camino para llegar al lugar donde desarrolles tu idea, proyecto o negocio. Cambia muebles de sitio o la decoración de tu despacho o tu espacio. Reordenar el espacio nos ayuda a reordenar nuestras ideas y renovarnos.
  • “Cuida tu actitud”, aprende y crea nuevos retos. Está ya demostrado que la diferencia entre un día malo y uno bueno es la actitud que mostremos frente a ese nuevo día. La negatividad quema la pasión.

Con el fin de complementar la información que te acabo de compartir, te dejo un vídeo que nos habla de este tema: “El poder de la actitud”

  • Rodearte de gente apasionada. La Pasión se contagia y además, puedes modelar a las personas que sienten pasión por lo que hacen.

Como resumen de todo lo que hoy te he compartido te dejo una guía que practicamos en 2miradas para que sientas tu Pasión de una forma más perdurable en el tiempo:

  1. Si quieres sentir pasión es importante indagar sobre ti mismo, tus gustos, lo que te gustaba hacer en tu niñez, lo que te llama la atención aunque no te hayas atrevido a hacerlo nunca. Incluso pregunta a las personas de tu entorno porque ¡te pueden sorprender sus respuestas!
  2. Trata de rodearte de gente apasionada. Las emociones se contagian.
  3. Realimenta tu Pasión desde la curiosidad y la mejora continua. ¿Y si…?
  4. Mantente activo en tu pasión. Evita la rutina, afronta nuevos objetivos o retos, practica, prueba, cambia, descubre, juega.
  5. Pon tu don o talento al servicio de los demás de una manera generosa.

Y si ves que la llama de la Pasión en lo que antes emprendías ya no se da a pesar de haber intentado avivarla, quizás sea el momento de buscar una alternativa y vivir una nueva Pasión.

Después de lo que te he compartido, si aún no has encontrado tu/s Pasión/es ¿Qué vas a hacer para encontrarla? Si ya conoces tu/s Pasión/es ¿Qué vas a hacer para que esa llama no se apague? ¿Cuándo vas a empezar a llevarlo a cabo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

12 Septiembre, 2016

Querido compañero,

¿Has emprendido alguna vez? ¿Qué dificultades has encontrado?

Hoy quisiera hablarte de las barreras que podemos encontrarnos al emprender por primera vez o al emprender en un nuevo negocio, idea o proyecto.

barreras-emprendedorDesigned by Freepik

El término emprendedor, según la Wikipedia viene del francés entrepreneur, y es usado para referirse a un individuo que organiza y opera una o varias empresas, asumiendo cierto riesgo financiero en el emprendimiento.

Según mi experiencia a la hora de emprender me he encontrado con 3 tipos de barreras que son:

  1. Barreras profesionales
  2. Barreras psicológicas
  3. Barreras culturales
  1. Barreras profesionales. Aquí estarían englobadas las referentes a:
    • Falta de una idea de negocio interesante.

      Lo que se necesita para desarrollar ideas son pensamientos creativos y diferentes alternativas.

      Algunas fuentes de ideas podrían ser: nuevos inventos o tecnologías, hobbies o intereses personales, observación de las tendencias sociales, observación de las deficiencias de otro, observación de una ausencia o necesidad no satisfecha, descubrimiento de nuevas utilidades de cosas ordinarias, nuevas fórmulas de comercialización, experiencia adquirida en empleos anteriores, franquicias…

      Te dejo un vídeo sobre cómo superar la barrera de la creatividad:

       

    • Falta de dinero.

      Es uno de los principales motivos por los que puede un negocio, empresa o idea fracasar. Se necesita normalmente una inversión inicial de puesta a punto y un capital o colchón que sirva de sostén hasta que la empresa esté posicionada y comience a dar beneficios.

      Es importante valorar las opciones que tienes a tu disposición para obtener dinero, como pueden ser: acudir a fondos ICO, fondos de capital riesgo, buscar inversionistas, participar en concursos de proyectos, business angels, crowdfunding, préstamos bancarios, micropréstamos, FFF, patrocinadores, crowdlending, venture capital, subvenciones.

      Con el fin de complementar la información que te acabo de compartir, te dejo un artículo donde se habla de  12 tipos de financiación para emprendedores.

    • Falta de preparación.

      Es fundamental tener o adquirir conocimientos profesionales sobre: la actividad que queramos desarrollar, el mercado y sector en el que se desarrolla, aspectos técnicos y buscar contactos.

      También es necesario desarrollar la capacidad de gestión de una empresa, esto se puede adquirir con una formación específica general, ad-hoc y /o con la contratación de los servicios de una gestoría y asesoría.

      Y además, conviene que el emprendedor desarrolle o tenga ciertas cualidades personales necesarias  durante todo el proceso de emprendimiento, que te compartí en mi anterior post Nuevas cualidades y habilidades necesarias para los emprendedores en este entorno VUCA.

    • Desconocimiento del mercado, del sector, de la competencia, de los proveedores y de los futuros clientes.

      Este conocimiento se puede conseguir a través de internet, información publicada, trabajo de campo, por ejemplo, hablando con posibles clientes, asesores de ventas, consultores expertos…

      Dicen que para lanzarte al mercado solo has de tener un primer cliente, sin embargo, será más efectivo tener todo este conocimiento para no cometer los mismos errores que pudieron cometer tus antecesores, para poder diseñar mejor el plan de tu idea, proyecto o negocio y para tener más claro el producto o servicio a ofrecer.

      Hoy en día con procedimientos del tipo Lean management se desarrollan los proyectos sobre la marcha, escalando tu idea y mejorando el producto o servicio. Sin embargo, un buen conocimiento de los tiempos que necesitas para dar el servicio, de lo que buscan los potenciales clientes, de las carencias y oportunidades del sector, etc. te harán el trabajo más fácil.

    • Desconfianza del entorno próximo.

      Si nuestro entorno desconfía de nuestra idea, proyecto o negocio es fácil que no te apoyen. Puedes sentir que vas contra corriente, que estás solo. De ahí que se busquen socios en los que apoyarse, lugares tipo co-working para sentirse arropado por un entorno en el que todos están en situación similar…

      Es muy importante que estés preparado para poder sobrellevar los comentarios de quienes te rodean para que no te desanimes, ni te desalientes ante la primera dificultad que aparezca. Muchas personas solo te apoyarán cuando veas que tienes éxito. Por eso, a veces hay que hacer oídos sordos.

  2. Barreras psicológicas (creencias, prejuicios…)

    En el caso de un emprendedor las barreras psicológicas son factores mentales que pueden impedirnos avanzar en alguna acción, pudiendo frenar de esta manera nuestra idea, proyecto o negocio.

    Estas barreras crecen dentro de nosotros de forma inconsciente, desde que somos pequeños se van creando ciertos mensajes y mandatos en el cerebro que se van almacenando. Estos mensajes aparecen en momentos que pueden bloquearnos o incluso llevarnos al cese de lo que estemos emprendiendo.

    Algunas barreras psicológicas de un emprendedor serían: miedo al éxito o al fracaso, expectativas poco realistas,  la procrastinación o el querer controlarlo todo.

    ¿Cómo puedes superar estas barreras?

    • Una forma sería conocer tus creencias limitantes, reflexionar sobre ellas para darte cuenta que no te aportan y entonces, cambiarlas por otras creencias realistas.
    • Otra forma sería aprendiendo a delegar…
    • Para ayudarte con una de las barreras más importantes: el miedo, te recomiendo el libro de Sergio Fernández "Vivir sin miedos", emprendedor, empresario, autor de otros libros como "Vivir sin jefe" que puede resultarte también muy enriquecedor.
  3. Barreras culturales (tradiciones…)

    Con esta barrera me refiero a las características culturales del emprendedor y de su entorno.

    Esta barrera tiene que ver con la visión, actitud y valores con los que te han educado. Ejemplos de esta barrera en nuestra sociedad pueden ser: el valorar mucho la seguridad de un buen empleo, la resistencia a trasladarse de ciudad, el castigar, penalizar o rechazar los errores o fracasos, algo que se valora mucho en EEUU ya que piensan que esto ha servido a la persona que lo ha sufrido como un valioso aprendizaje.

    ¿Cómo puedes superar esta barrera?

      • Cambiando tus pensamientos negativos por positivos.
      • Otra manera, en lugar de culpabilizarte por cada error cometido, responsabilizarte viendo en cada error un aprendizaje.
      • Otra forma, trabajar tu auto-estima de esta manera te verás capaz de realizar cualquier cosa que te propongas…

¿Qué otras barreras conoces o te ocurren cuando emprendes?

Después de lo que te he compartido ¿Cómo te vas a preparar para las barreras que te surjan cuando emprendas? Y ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

29 Agosto, 2016

Seguimos de vuelta al trabajo, tras haber disfrutado de las merecidas vacaciones, es el momento de pensar en cómo ir adaptándonos, poco a poco, para dar de nuevo lo mejor de nosotros mismos.

En las vacaciones nos tomamos un respiro de nuestra rutina diaria, nos cargamos de energía renovada y llenamos nuestro cuerpo y mente de bienestar. Sin embargo, en los primeros días u horas de vuelta al trabajo sentimos que perdemos ese bienestar que habíamos disfrutado. ¿Cómo podemos mantenerlo?

Buena parte de  nuestro bienestar depende de cómo nos tomemos las cosas, de las relaciones con los demás y también, de nuestra gestión emocional. Hemos de estar bien primero y luego hacer cosas para estar bien, es decir mantenernos bien.
vuelta-al-trabajo

Ya os compartí en otro artículo la ecología del éxito que es esencial para 2miradas, para que aquello que consigamos sea positivo para nosotros y nuestro entorno y también, que sea más sostenible en el tiempo. Solo si estamos bien, podremos disfrutar más de nuestro éxito.

Por eso, ahora, quiero añadiros unas cuantas claves que nos permiten mejorar ese estar bien (bien-estar) para tener éxito. Como dicen los doctores Bob Hoffman y Jason A. Deitch en su libro "Discover Wellnes", estar bien puede hacerte rico. 
discover wellness book cover

Ellos nos ofrecen 20 recomendaciones que en su experiencia producen los mejores resultados a largo plazo:

  1. Que nuestra estructura física esté correctamente alineada. Tener una buena estructura, una columna vertebral y unas articulaciones en óptimas condiciones nos permiten una mejor movilidad y un funcionamiento mejor de todo nuestro cuerpo. Para alinearlo correctamente se puede utilizar una de las técnicas centenarias que existen como es la quiropraxia.
  2. Hacer ejercicio cardiovascular entre 4-6 días por semana, no más de 30-60 minutos, con una intensidad de baja a moderada. Por ejemplo, caminar a buen ritmo, nadar, montar en bici, correr... Eso sí, nunca sobrepasarnos de esta pauta porque puede perjudicarnos y estresarnos más de lo que nos beneficiaría.
  3. Cada mañana comienza con estiramientos y algún ejercicio de fuerza. Para ello se puede practicar yoga, Tai Chi, Qi Gong (Chi-kung) porque combina  la respiración diafragmática con el movimiento. Aprender a respirar con el diafragma es muy bueno para sentirnos mejor cada día y relajarnos. Además, está comprobado que las personas que lo practican tienen una mejor actitud, aclaran la mente y se preparan para afrontar el día.
  4. El cerebro también necesita su programa de bienestar. Las personas que hacen ejercicios mentales son más productivas y menos proclives a que se debilite el cerebro provocando enfermedades como el Alzheimer. Por tanto, hacer sudokus, autodefinidos, leer, realizar planificaciones estratégicas o de resolución de problemas puede ser muy beneficioso para nuestro cerebro y sólo hay que dedicarle unos minutos al día.
  5. Beber agua. Nuestro cuerpo está compuesto en más de un 70% de agua y nuestras células han de estar bien hidratadas para hacer correctamente su función. Beber agua nos permite eliminar toxinas y nos mantiene más jóvenes. La recomendación es beber 8 vasos de agua al día.
  6. Tomar multivitaminas o suplementos minerales para aportarnos una cantidad correcta de los nutrientes que este entorno de prisas, comidas de trabajo o fuera de casa nos pueden hacer perder. Por supuesto, mantener una dieta sana y equilibrada ha de ser la base de nuestra alimentación.
  7. Tomar alimentos con antioxidantes (vitaminas A, C, E y selenio) cada día. Los antioxidantes neutralizan los efectos de las moléculas llamadas "radicales libres" que son las encargadas de producir inflamación y que aceleran el envejecimiento del cuerpo. Aquí te dejo algunos de los más recomendados.
  8. Cada mañana antes de ir a trabajar dedicar un tiempo a identificar los objetivos y propósitos del día. Esto nos predispone y nos permite decidir cómo queremos abordarlo y cómo relacionarnos con los demás.
  9. Ser caritativo. Las personas que ayudan a otras son más felices y más optimistas. Por lo tanto, ayudar es saludable.
  10. Ser mentor. Los mentores ayudan a acortar el periodo de aprendizaje y pueden marcar la diferencia en la vida de las personas, empoderando a las personas que les rodean, lo que tendrá un efecto positivo en la sociedad. Ser mentor de lo que tengamos experiencia, de lo que hayamos aprendido y creamos que vendrá bien a otros es una forma de devolver valor a la humanidad.
  11. Descansar. Necesitamos recargar nuestra energía para ser más productivos y entusiastas. Un exceso de fatiga mental nos cansa y nos quema. Y eso puede hacer que digamos o hagamos algo que podamos lamentar. ¿No te pasa que cuando estás cansado todo te parece más costoso, más difícil y ves menos oportunidades?
  12. No pasar demasiado tiempo sin comer. Si comemos sin tener hambre no gastamos la energía que tenemos almacenada y eso nos ayuda a evitar errores mentales, lesiones y enfermedades. Necesitamos mantener una ingesta estable y regular de alimentos y nutrientes para que nuestro cuerpo y mente estén fuertes y vitales.
  13. Resolver conflictos personales inmediatamente. Sentirnos liberados de conflictos permite a nuestra mente ser más constructivos. Sacar nuestras emociones y no reprimirlas es beneficioso para nuestra salud.
  14. Hacer una pausa cada día para el cuerpo y para la mente. Parar nos permite reflexionar, coger nuevas ideas, etc. Y nos permite gestionar el estrés. Hacer una parada de 15-20 minutos por la tarde (como por ejemplo, una siesta) permite al cuerpo y a la mente coger fuerzas para continuar con el día dando el máximo rendimiento.
  15. Los hobbies nos permiten mantener la pasión en nuestra vida. Además, nos ayudan a desarrollar habilidades como estar alerta, ser comprometidos, construirnos una nueva profesión, liberarnos de las tensiones diarias... La mayoría de las personas exitosas tiene un hobby al que dedican su tiempo y no suelen dedicar mucho tiempo a una misma cosa porque eso alimenta la monotonía.
  16. Dormir lo suficiente. Es la única forma de recuperarnos de las tensiones diarias, de asentar en nuestra cabeza lo que hemos aprendido durante el día o la información que hemos manejado. La recomendación es dormir un mínimo de 7h cada noche. Te dejo aquí un artículo sobre la importancia de dormir bien.
  17. Respirar aire puro. El oxígeno enciende nuestra energía y es mejor que respiremos aire de calidad. Por ejemplo, salir de la oficina, de casa, del coche y demás sitios cerrados e ir regularmente al parque, al  campo, a la montaña o a la playa, poner filtros de aire dentro de los espacios cerrados, todo ayuda a que nos encontremos mejor.
  18. Evitar la exposición a la polución, pesticidas, sprays, humedades, disolventes… Todo ello genera toxinas que el cuerpo habrá de eliminar y si las recibimos en exceso, se verá afectada nuestra productividad y tendremos un mayor riesgo de enfermar.
  19. Pasar tiempo con personas que nos enriquezcan. Las personas que viven cuidando su bienestar cultivan y se nutren de relaciones con más sentido. Por ello, hemos de dar importancia al tiempo que dedicamos a nuestra familia, amigos, a ser sociales y a pasarlo bien, incluso con nosotros mismos.
  20. Escuchar música o sonidos de la naturaleza. La música afecta a nuestros pensamientos y emociones. Música suave puede ayudarnos a relajarnos y también la podemos utilizar para meditar, llevándonos con la imaginación a un lugar en el que estar en paz.

Ahora que tienes todas estas claves, ¿qué vas a empezar a hacer para cuidarte? Hagas lo que hagas, no te olvides nunca de ti.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.


Raquel Bonsfills