Archives by admin

6 noviembre, 2017

Una de las principales problemáticas de la selección de personal es no saber realizar las entrevistas de trabajo. Saber qué preguntar, saber cómo organizar la entrevista, tener claros los objetivos que buscamos para poder identificar a la persona idónea, son algunas claves para que las entrevistas tengan mayor éxito.

Malas entrevistas aumentan las posibilidades de bajas laborales, elevada rotación de personal y una mayor pérdida de tiempo y dinero.

 


Diseñado por Freepik

 

Y es que la selección de personal es un arte, que tiene la dificultad añadida que la realiza una persona, con su subjetividad, con su historia y su forma de pensar. Hay quien cree que ha de ser muy serio en la entrevista, o que hay que poner trampas al entrevistado, incluso que es una falta de tacto hablar de la parte económica como factor determinante del puesto.

Desde mi punto de vista, lejos de todo esto, el objetivo en sí de la selección de personal es conocer lo máximo posible al candidato para asegurarnos, con las mínimas posibilidades de duda, que la persona va a encajar en el puesto.

Según lo que se busque y los candidatos que haya, se pueden hacer muchas pruebas, se pueden poner diferentes dinámicas, tests, o filtros que nos permitan ir afinando la elección de la persona más adecuada. De hecho, cada vez se incorporan más opciones para descubrir la manera de ser de los candidatos, como por ejemplo, lo que hacen en United Shore, que realizan room escapes para la selección de personal.

Sin embargo, para ser un buen entrevistador, es importante evitar algunos errores para seleccionar mejor:

  1. No identificar el perfil del puesto que queremos cubrir.
  2. Olvidar el objetivo: buscar la persona idónea para el puesto.
  3. No incluir las cualidades imprescindibles que hacen falta para trabajar en el equipo al que se va a ir a formar parte.
  4. No tener en cuenta los valores esenciales de la empresa. Mejor alinearnos.
  5. No ajustarse a las necesidades reales de los departamentos y de los trabajos a realizar.
  6. No basarse en el perfil buscado para poner el anuncio o para filtrar CV's. Si ponemos un anuncio según el perfil, los CV's que recibamos serán lo más aproximados al puesto a cubrir.
  7. No poner el anuncio en el sitio donde las personas que queremos nos buscarán. No vale cualquier canal para encontrar a nuestro candidato.
  8. Poner anuncios como todos los demás. La empresa quiere atraer a personas concretas, luego habrá que diferenciarse.
  9. No solo por ser responsable de un equipo se sabe hacer selección de personal. Es algo que se aprende.
  10. No preparar la entrevista. Cada candidato requiere una entrevista particular, según su formación, experiencia y las necesidades del puesto a cubrir.
  11. No todas las personas han de pasar a entrevistas personales. Hay filtros intermedios.
  12. Dejarnos llevar por las primeras impresiones. Hay que contrastar la información.
  13. Realizar la lista de preguntas que sale en internet o que nos han dejado otros profesionales. Cada puesto requiere unas preguntas.
  14. Hacer preguntas cerradas. Así no podrás conocer al candidato.
  15. Hablar y hablar, contar condiciones y la empresa versus escuchar al candidato.
  16. No prestar atención a las respuestas del candidato. Si no te interesa, ¿para qué le preguntas?
  17. Escribir opiniones sobre el candidato tanto en el CV como durante la entrevista. Se trata de poner lo que la persona dice. Ser objetivos.
  18. No por no pedir experiencia previa vale cualquier persona. Tendrás que valorar habilidades y actitudes necesarias para el puesto.
  19. El proceso de selección se acaba a la firma del contrato. Hay que cerrar el acuerdo con la persona y preparar su incorporación para que sea más óptima su puesta al día.
  20. Coger a alguien por amistad, por necesidad o por recomendación y no formarle para que se ponga al nivel que requiere el puesto.

En este vídeo podemos valorar algún ejemplo más de acciones de los entrevistadores que no siempre son las más idóneas y cómo mejorar tus entrevistas:

Seguro que se te ocurren muchos más errores que te pasen o que hayas vivido como entrevistado. Cuéntanos tu caso. Además, en 2miradas, formamos profesionales para hacer mejores entrevistas. ¿Te interesa? ¡Llámanos! Estaremos encantados de ayudar a tus responsables de equipos a realizar mejores entrevistas, logrando mayores éxitos.

¿Qué vas a dejar de hacer a la hora de afrontar tus entrevistas de trabajo?

Aprendiendo en el camino del crecimiento

Raquel Bonsfills

30 octubre, 2017

Últimamente en diferentes congresos, foros y blogs leo muchas veces que hay que hacer cambios disruptivos, especialmente en cuestiones de transformación digital. Y yo me pregunto: ¿es realmente necesario que sean disruptivos?

Un cambio se considera disruptivo cuando rompe bruscamente con la situación anterior.

 

 

Sin embargo, en nuestra vida, normalmente evolucionamos, y salvo acontecimientos trágicos, no cambiamos drásticamente. Entonces, ¿por qué en las empresas queremos cambiar de manera tan radical?

En este punto, he de decir que hacer cambios bruscos  a veces sí es positivo, sobre todo en cuestiones tecnológicas, o en estrategias a seguir.  Por ejemplo, cuando la empresa empieza a entrar en una etapa de declive o llega la obsolescencia de procesos o productos y hay que subirse de nuevo al carro del mercado para volver a ser competitivos. Quizá sea el momento de parar y reflexionar para darse cuenta que hemos de cambiar de camino, y hacer algo distinto nos puede llevar mejor al éxito. Teniendo en cuenta que en este cambio disruptivo es importante aprovechar toda la experiencia, capacidades y sinergias del buen hacer hasta el momento. Lo positivo.

Y además, es necesario que los líderes tengan en cuenta que para las personas, un cambio brusco es mucho más costoso que un cambio paso a paso.

 

 

Para mí, cuando hay un abismo que saltar, porque los objetivos son ambiciosos, porque el cambio ha de ser importante, hay dos factores clave para que el equipo quieran sumarse al cambio:

  1. Foco. No vamos a hacer un salto al vacío sin un motivo, sin un sentido y hay que dárselo.

Las personas necesitamos información para tomar decisiones y también para poder gestionar nuestra propia incertidumbre ante los cambios. A mayor información menos sensación de riesgo asumimos, ofreciendo una sensación de mayor seguridad ante el cambio. Aunque también dependerá del tipo de personalidad que tengamos, de lo atrevidos, comedidos, intuitivos… que seamos.

Para enfocar a las personas en la organización hacia el cambio, habrá que indicar:

  • Qué se va a lograr, cuál es el objetivo y beneficios.
  • Qué camino ha sido el elegido para llegar a lograrlo.
  • Cómo. Un camino en el que no están solas y en el que se les va a apoyar para llegar de la mejor manera posible: con formación, con una comunicación efectiva y oportuna, con una gran atención a las necesidades que puedan surgir y sobre todo, creyendo en ellas y en su capacidad para hacerlo muy bien.
  1. Confianza. ¿Estamos pidiendo un salto de fe?

Como en Indiana Jones y la última cruzada, que era decisivo que saltase al abismo si quería conseguir salvar a su padre:

https://www.youtube.com/watch?v=0aQzG7rQ4VM

José Mª Gasalla y Laila Navarro dicen en su libro "Confianza", que para avanzar hacia los objetivos, es necesario crear confianza y nos proponen el modelo de Gestión por confianza en las organizaciones. Además, destacan que hay una serie de actitudes que crean confianza y de no haberlas, no crean confianza y a veces, pueden llegar a destruirla. Son las siguientes:

  • Decir lo que se espera del otro.
  • Dar ejemplo.
  • Tener humildad.
  • Ser generoso.
  • Ser equitativo.
  • Ofrecerse sin pedir nada a cambio.
  • Renunciar a un beneficio personal a favor de otros.
  • Transmitir seguridad.
  • Crear proximidad con las personas.
  • Dar feedback de los aspectos positivos y de los que precisan ser mejorados.
  • Rechazar la propuesta de hacer algo si no se tienen los conocimientos o habilidades necesarios.
  • Participar de manera activa, dedicada y duradera.
  • Empezar y terminar una reunión en horario establecido.
  • Manifestar verbalmente o por medio de actitudes que los principios son los mismos a lo largo del tiempo.
  • Actuar con empatía.

Una vez que hacemos todo esto para dar confianza, es cuando podemos pedirla. En realidad, no es algo tan descabellado porque actuamos continuamente apostando en la vida, con confianza de que irá bien, por ejemplo, al elegir una profesión, al elegir una pareja, al elegir a los amigos… Después ya se verá si va bien o no y haremos los cambios oportunos, pero ese primer paso, lo damos con la mayor de las confianzas e ilusiones. Nadie va a perjudicarse a sabiendas.

La confianza en uno mismo también será importante para afrontar estas situaciones complejas, cuanto más nos apoyemos en nuestros puntos fuertes, cuando más seguros estemos de nosotros mismos y de nuestras capacidades, cuanto más motivación tengamos por lograr nuestros propios objetivos personales, más fácil nos resultará tirarnos a la piscina con convicción.

Y ahora que sabes esto, ¿qué vas  hacer para afrontar con mayor éxito los cambio en tu organización?   

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

23 octubre, 2017

Querido compañero,

¿Cómo haces tus inversiones? ¿Qué tienes en cuenta al realizar tus inversiones?

 

Ya en mis 2 anteriores artículos te hablé sobre cómo ser más consciente de lo que ganas y los gastos que generas: Conciencia sobre tu economía: la educación financiera y Claves para realizar inversiones. En esta ocasión, me gustaría compartirte 10 trucos a la hora de llevar a cabo tus inversiones.

Si tu saldo es positivo podrás llevar a cabo algunas inversiones, aunque si no lo has hecho antes, sé prudente.  Te sugiero algunas claves que paso a compartirte:

  1. Solo destina a la inversión el excedente de tus ingresos y de tus gastos. Te recomiendo evitar las deudas, en la medida que sea posible. Las deudas deben ser devueltas. A mí, particularmente, no me gusta sentirme adeudada. Sólo lo he hecho si asumiendo poco riesgo puedo multiplicar de forma muy interesante la inversión realizada.
  2. La dificultad inicial es el elegir la estrategia a llevar a cabo. Para ello, te sugiero que tengas algunos conocimientos, leyendo libros y dedicando un tiempo: tiempo para realizar tus inversiones, tiempo para reflexionar y tomar una buena decisión…
  3. ¡Ojo con dónde decides invertir! Desconfía de aquellas inversiones que ofrecen rentabilidades fuera del mercado o desconfía de promesas de muy altas rentabilidades. Normalmente el riesgo y la rentabilidad van unidos, altos rendimientos conllevan asumir riesgos elevados.
  4. Busca asesoramiento profesional, por ejemplo, en el banco donde tengas tus domiciliaciones habituales o elige un intermediario autorizado y registrado en la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores).
  5. Es importante que conozcas o te ayuden a conocer tu perfil inversor: conservador, moderado o arriesgado. Esto se conoce en función de tus objetivos financieros, tu horizonte temporal, tu personalidad y tolerancia al riesgo, así como tus conocimientos financieros.
  6. Conocido tu perfil, que te informe de los productos que tenga el banco que más se adecúan para ti. Antes de tomar una decisión de inversión: de firmar algún contrato o de realizar aportaciones de capital, es importante que te informes del mínimo de inversión, histórico de rentabilidad de cada producto, intereses bancarios, comisiones, gastos de gestión, gastos de mantenimiento, tarifas de inversión y plazos y penalizaciones. Invierte sólo cuando comprendas y estés conforme con las características esenciales y los riesgos del producto elegido.
  7. Ya sabes el refrán: “no pongas todos los huevos en la misma cesta”. Diversifica tus inversiones siempre que te sea posible, no hagas una sola inversión en un único producto. Aunque es normal que empieces con una, luego podrás ir aumentándolas y variando.
  8. Evita sorpresas estableciendo las responsabilidades y las posibles actuaciones de tu asesor financiero. Deja muy claro, y si es posible por escrito, qué puede hacer y qué no.
  9. Si, por ejemplo, estás pensando en una inversión para tu jubilación, invierte en algo que pueda crecer lo más indefinidamente posible.
  10. Realiza seguimiento de tus inversiones realizadas. Una vez que hayas firmado los nuevos productos de inversión es importante que establezcas cómo quieres que tu asesor te vaya informando y pide claves y formas para que vía on line puedas estar informado en todo momento de cómo van tus inversiones.

¿Qué más tienes en cuenta a la hora de hacer tus inversiones? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de "Invertir en fondos mixtos, clave para la evolución de los mercados"

https://www.elconfidencial.com/empresas/2017-09-30/fondos-mixtos-renta-variable-santander-am-bra_1452087/

Pienso y te dejo una de mis frases que “Si quieres afianzar tu futuro, realiza inversiones acertadas, esto te reportará mayor calidad de vida”

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer con tu excedente de dinero? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

16 octubre, 2017

Querido compañero,

¿Qué tipos de inversiones realizas? ¿En qué te basas para elegir tus inversiones?

 

 

Ya en mi anterior artículo te hablé sobre cómo ser más consciente de lo que ganas y los gastos que generas: Conciencia sobre tu economía: la educación financiera. En esta ocasión me gustaría compartirte algunas claves a la hora de hacer inversiones, en caso de que tus ingresos superen a tus gastos.

Tomar decisiones sobre cómo invertir tus ahorros es muy importante, ya que condicionará tu situación financiera, presente y futura.

La palabra latina inversión es el origen etimológico del actual término inversión y que está conformada por la suma de tres partes: el prefijo in– que puede traducirse como “hacia dentro”, el vocablo versus que es sinónimo de “dado la vuelta” y finalmente el sufijo –ion que es equivalente a “acción”.

Las inversiones son colocaciones de capital en ciertas actividades que pueden ser comerciales o civiles, con la finalidad de alcanzar un rendimiento económico. Cualquier persona que cuente con cierto dinero puede invertir y buscar con esto, obtener ganancias mayores a largo plazo. La inversión será satisfactoria si se cumplen los siguientes elementos: rentabilidad, tiempo y riesgo.

Según el tiempo en el que se quiera recuperar la inversión existen inversiones: a largo plazo como la compra de acciones, a medio plazo como la compra de divisas, o a corto plazo como la adquisición de letras de cambio o pagarés.

Algunas de las inversiones más importantes pueden ser:

  • Bienes raíces o comprar inmuebles.

Es una inversión que suele aumentar de valor con el tiempo, no sufriendo subidas, ni bajadas como ocurre en el mercado de valores. En la compra o venta de un inmueble es importante tener en cuenta los gastos que se originan en la transacción, así como los costos relacionados por ser propietario (ejemplo: pago del IBI, gastos de la comunidad...)

  • Invertir en divisas.

Rodrigo García, analista de XTB, indica que operar en el mercado de divisas, básicamente “consiste en hacer trading con países. Apostar por las divisas de los países que lo están haciendo mejor y, al mismo tiempo, apostar en contra (vender al descubierto) las divisas de los países o regiones que peor desempeño en cuanto a datos macroeconómicos están teniendo. En términos operativos, estamos depositando un capital en la moneda comprada mientras nos estamos endeudando en la moneda vendida”.

Se puede hacer: en tu banco abriendo una cuenta en otra divisa (ejemplo libras) o contratos forward, mediante acuerdos bilaterales a plazo entre una empresa y un banco de inversión.

  • Bonos del estado o de otras sociedades.

Un bono es como un préstamo a una sociedad anónima o al gobierno por un determinado período de tiempo llamado: plazo. Los plazos de los bonos pueden ser de unos meses hasta de 30 años. Cuanto más tiempo tengas esta inversión en bonos mayor será su rendimiento.

  • Objetos de arte.

Francisco Gómez-Trenor, director general de Mirabaud &Cie (Europe) en España, señala varias razones por las que invertir en arte: «Puede ser una decisión rentable y segura. Muchos inversores que han apostado en el pasado por este tipo de activos cuentan con colecciones que, además de ser un bien del que pueden disfrutar durante su vida, se suele revalorizar, incrementando su valor con el paso del tiempo».

  • Inversiones de bajo riesgo: certificados de depósito, una cuenta de depósito del mercado monetario…

Los certificados de depósito o una cuenta de depósito del mercado monetario son dos opciones de ahorro aseguradas por la FDICE (Federal Deposit Insurance Corporation). En este tipo de inversiones la probabilidad de perder tu dinero es muy baja y permite, en muchos casos, tener acceso a tu dinero de forma flexible.

Una cuenta de mercado monetario es parecido a una cuenta de ahorros tradicional pero, por lo general, ofreciendo: una tasa de interés más alta que la cuenta de ahorros, ganar más intereses cuando aumentas el saldo y te da más flexibilidad para acceder a tu dinero bien a través de cajero o de cheques.

Un certificado de depósitos (CD) es una manera de ahorrar dinero y obtener una rentabilidad mayor que una cuenta de mercado monetario, eligiendo el plazo que suele ser entre 1 mes y 5 años. Obteniendo una tasa fija de interés mayor, cuanto mayor sea el plazo de la colocación. Existen penalizaciones en caso de que retires tu dinero antes de la fecha de vencimiento.

Si puedes permitirte el mantener tu dinero en efectivo por períodos más largos de tiempo y no necesitas el dinero en efectivo de inmediato, un certificado de depósitos puede darte un rendimiento más alto. En cambio, si necesitas flexibilidad del día a día y la posibilidad de acceder fácilmente a tus fondos, una cuenta de mercado monetario puede ser tu opción.

  • Invertir en Bolsa: fondos de inversión e inversión directa en Bolsa.

En los fondos de inversión colectiva hay un administrador del fondo que se encarga de decidir cuándo y qué comprar o vender. Los fondos de inversión te pueden ofrecer muchas ventajas: gestión profesional, menor coste por operación en los mercados, diversificación de las inversiones y un acceso a cualquier mercado, dado que se invierte de forma colectiva.

Una inversión directa en bolsa es la compra de acciones. Esta inversión consiste en invertir en empresas, llegando a ser propietarios de una parte de la compañía. Si decides comprar acciones, hazlo en empresas que creas que pueden tener buenos resultados.

  • Business Angels que invierten en startups.

La inversión que se suele realizar los Business Angels va de 100.000 hasta 1.000.000€. Puedes invertir individualmente o puedes hacerlo a través de la colaboración de redes de Business Angels. El nivel de exigencia legal es elevado, siendo imprescindible la elaboración de un pacto de socios y la estrategia tanto de inversión en el negocio como la previsión de las formas de salida del mismo.

¿Qué otras maneras inviertes tu dinero? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de pequeños negocios: otras maneras para hacer inversiones.

https://www.youtube.com/watch?v=fOaPyIeZRBQ

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar tus inversiones? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

9 octubre, 2017

Últimamente me he encontrado con varios casos en los que "el problema" es que la personas se han olvidado de sí mismas y la suma de tareas, el constante quehacer, ha producido un efecto de insatisfacción, estrés y desmotivación ante la vida. Y también una necesidad de huir, de tomar distancia y tener tiempo para uno mismo.
Sucede que al ir pasando los días, permanecemos en la bola de la vida, en lugar de coger la vida con nuestras propias manos, dirigiéndola a donde deseamos. Y nos preguntamos ¿y cómo he llegado hasta aquí?

 

 Designed by KeenanConstance on Unsplash

 

Hay muchas personas que dejan de cuidar de sí mismas por ser adictas al trabajo, siendo su pasión o sin serlo, por responsabilidad y/o autoexigencia. Otras, porque si piensan en sí mismas se sienten egoístas, otras por el orgullo de tener que quedar por encima como en una competición...


Siempre he escuchado el dicho de "si no cuidas de ti, no vas a poder cuidar de los demás". Creo que todas las tendencias hoy día van encaminadas al autocuidado, a incluir al cuerpo como una parte esencial del ser humano, a tener en cuenta las emociones y la satisfacción personal, además de la satisfacción laboral. Las técnicas como el mindfulness, la proliferación de variedades del yoga, incluso los gimnasios de electrodos o de 24h o lo relacionado con una nutrición más sana y natural. Son todo invitaciones a parar y a poner la atención en nosotros mismos y en el equilibrio de nuestra vida.


Ahora bien. Es muy fácil decir: "dedícate tiempo" cuando tienes que llegar a casa después del trabajo y atender a tus hijos, preparar la merienda, luego la cena, hablar con tu madre, llevar a tu perro al veterinario, recoger el correo, acudir a la reunión de vecinos, planchar la ropa del día siguiente, etc.
Por eso, quiero compartir contigo unas claves que me han funcionado para no dejarme llevar y olvidarme de mí.

- Ponte en la agenda. Demostrado, lo que no está en la agenda no está. Si te apuntas al gimnasio con un ya iré, no irás. Has de apuntarte y proponerte ir a las 7 a la clase de Zumba, o de 8 a 9 antes de entrar a trabajar. O decidir hacer taichí según te levantas. O dar un paseo al volver del trabajo. Un ratito de tiempo que es solo para ti y que está programado, no dejado al azar del "si tengo tiempo".

- Haz tu lista de cosas que te gusten. Resulta que te gusta mucho ir al cine y no vas nunca. Te encanta ver a tus amigos y apenas los ves. Te lo estás perdiendo y te estás perdiendo a ti mismo/a. Por eso, haz esa lista de cosas con las que disfrutas: leer, un baño de espuma, escuchar música, un masaje relajante, salir en bici a la montaña, ir al teatro, pintar,… y entonces, vuelve al punto anterior, planifícalo. ¡Hasta en las dietas te dejan darte un capricho una vez a la semana!

Es importante darse cuenta que hay un montón de personas, cosas y lugares maravillosos a nuestro alrededor. Sin embargo, no son cosas que nos hacen felices. Ellas por sí solas no tienen ese poder, no se lo des. Solo nosotros podemos hacernos felices. Como decía Louis Hay, "hazte feliz a ti mismo, ámate a ti mismo, y cambiarás tu vida". Te recomiendo su libro, que es un manual de trabajo para conocerte y cuidar de ti.

- Date prioridad. Plantéate que esos tiempos para ti son igual de importantes que las demás tareas que tienes que hacer. Si las demás acciones no las cambias o pospones, las que decidas dedicarte, tampoco.

- No te metas en más quehaceres. Basta que tengas tiempo para que te pongas a hacer otras cosas que tienes pendientes o que de repente se te ocurren. Asegúrate que el tiempo que has conseguido sacar es para dedicártelo a ti. Y hazlo con tranquilidad, con todo el tiempo que requieras para ello, sin prisa.

- Con continuidad. Como cuando caes en la cuenta de que te has olvidado de ti ya es una gran necesidad, para recuperarte necesitarás más tiempo. No porque te vayas un fin de semana a la playa, está hecho. Por supuesto, ¡es el primer paso! así que no lo dejes de hacer. Pero recuerda que has de plantearte el siguiente. Es una carrera de fondo, es lograr el hábito, y al principio, requiere más tiempo y más consciencia. Después con la rutina adquirida puede ser solo un mantenimiento. Así que cuando acabes una actividad que te hayas dedicado, comienza a poner el foco en cuál será la siguiente.
 
-Ponte amor. A veces estamos enamorados de los demás, de la vida, y se nos olvida enamorarnos de nosotros mismos. Ponte guapo/a, gústate, abrázate, quiérete con tus bondades y con tus puntos flacos, que no por querer mejorar en algún aspecto dejes de adorar a la preciosa persona que eres. Todos somos diferentes y tus diferencias te hacen único/a.

- Haz oídos sordos a los comentarios desafortunados. Es posible que quienes estén a tu alrededor se extrañen de tu nuevo comportamiento, o incluso se quejen porque te estás dedicando el tiempo a ti en lugar de a ellos. Aquí es el momento de recordarte la frase inicial que te compartí, porque cuidar de ti y estar bien tú, te hace poder acudir a ellos con tu mejor versión. Y ellos ¡seguro que te prefieren en tu mejor versión!

- Cree que puedes. El principal problema para dejar de cuidarse es creer que no puedes dedicarte el tiempo ("¿que no tienes?" - todos tenemos 24h al día), que no te lo mereces o que no eres capaz. Y aquí te digo, sí puedes. Quizá no lo creas posible si miras desde el mismo punto de vista que tienes ahora. Hay que saber parar, tomar perspectiva de uno mismo, y querer estar mejor. Cuando creas que puedes, cuando quieras el cambio, entonces podrás sacar ese minuto al día para ti, luego esos 5 minutos más, luego 15 minutos y así sucesivamente.

Martin Seligman, padre de la psicología positiva, ha demostrado que la mejor forma de prevenir la salud mental es entrenarnos en lo que nos protege. Como dice Patricia Ramírez, en su libro "Cuenta contigo", una persona insatisfecha puede sufrir ansiedad, tristeza e incluso autodeprimirse y verse afectado así su sistema inmunológico. Por eso es importante querer ser feliz, esforzarse en el cambio, aportarse felicidad porque eso aportará salud.


Te dejo este artículo con otras 10 claves para cuidar de ti, con un vídeo estupendo de Elsa Puncet.


¿Qué vas a empezar a hacer para no olvidarte de ti y ser feliz?


Aprendiendo en el camino del crecimiento.


Raquel Bonsfills

2 octubre, 2017

Querido compañero,

¿Gestionas tus finanzas? ¿De qué manera lo haces?

Designed by Freepik

 

Hoy es el día de la educación financiera, así que he decidido escribir algo al respecto.

Según la Wikipedia la educación financiera es la capacidad de entender como funciona el dinero en el mundo: como una persona lo obtiene (gana), lo administra, lo invierte y lo dona para ayudar a los demás. Más específicamente, la educación financiera se refiere al conjunto de habilidades y conocimientos que permiten a un individuo tomar decisiones informadas de todos sus recursos financieros.

A menudo conozco a personas que ganan dinero y sin embargo, no llegan a final de mes ¿conoces a alguien? ¿te pasa a ti? Quisiera compartirte algunos trucos que utilizo en mi vida cotidiana para que mi economía sea sana.

Tu economía está determinada por 3 factores:

  1. El dinero que ganas.
  2. El porcentaje que ahorras del dinero que ganas.
  3. Cómo inviertes ese dinero que ahorras.

Lo primero que quiero indicarte es el que seas consciente de lo que ganas y de los gastos que generas:

  • Hazte consciente cada mes del dinero que vas a disfrutar.

Si trabajas para una empresa lo tienes fácil pero si eres autónomo, seguro que dependiendo del mes vas a percibir unos ingresos u otros.

Rentabilidades de inversiones.

Ingresos pasivos serían las rentabilidades o beneficios que te dan otras actividades que desarrolles.

Herencias.

Ingresos extraordinarios como que te toca la lotería o los rendimientos de un libro escrito…

 

  • Realiza un listado de pagos anuales.

Aquí entrarían los seguros: médicos, coche, moto, casa, responsabilidad civil o personales.

Servicios de mantenimiento del vehículo, calderas, aire acondicionado o alarmas.

Pago de asociaciones a las que pertenezcas.

Si tienes algún crédito o hipoteca que hagas algún pago específico anual.

Declaración de hacienda si te suele salir positiva.

Si tienes casa propia pago del IBI.

Si tienes niños, en septiembre compra de libros, útiles escolares y uniformes; pago de algunas actividades anuales como las deportivas…

Recuerda que muchos de estos pagos lo puedes prorratear mensualmente.

 

  • Sé consciente de todos los gastos fijos que tienes cada mes.

Si eres autónomo el pago de la seguridad social, IRPF y el IVA.

Gastos corrientes: agua, luz, gas, comunidad, según tengas tu vivienda y/o plaza de garaje en compra o en alquiler el pago mensual correspondiente de hipoteca o alquiler.

Telefonía, internet, otras comunicaciones como canales de tv privados o servicios tecnológicos.

Gastos derivados por el transporte: abono transporte, gasolina o taxis.

Gastos de alimentación: comidas, cafés o tentempiés.

Otros gastos: medicinas habituales, si eres fumador el tabaco, cuotas del gimnasio o club al que pertenezcas, el gasto si tienes a alguien que te eche una mano con la casa…

Si tienes familia, además de estos gastos, los relacionados con los niños: guardería o colegio, comedor, actividades extraescolares, posible persona que te ayude con los niños…

 

  • Haz una previsión de los gastos variables y posibles gastos extras. Algunos ejemplos: Comprar algo de ropa o calzado.

Algún útil que se pueda necesitar en la casa por su desgaste y uso (sartenes, cazuelas, platos, cubiertos, vasos…),

Gastos de posibles invitaciones o celebraciones, ejemplo, ese mes puede ser tu cumpleaños o el cumpleaños de algún allegado, aniversarios…

Gastos generados por salidas sociales en pareja, familia o con amigos: cenas, copas, excursiones, espectáculos, actividades con niños,

Si tienes niños y no tienes familia con quien dejarlos, gastos de cuidadora.

Necesidades y requerimientos escolares y de tu desarrollo profesional

Gastos de caprichos o que generan bienestar: masajes, o ir al fisio, teatro, danza o bailes de salón…

Gastos médicos: revisiones médicas: oftalmólogo, dentista, ginecólogo, gastos extras médicos o medicamentos puntuales.

 

  • Realiza una previsión de gastos extraordinarios:

Gastos de formación continua: relacionados con formaciones.

Desarrollo personal: cita con un psicólogo o un coach.

Inversiones en nuevos negocios.

Posibles averías de electrodomésticos.

Renovación de mobiliario o decoración.

Viaje inesperado.

Robos de cosas que hay que reponer.

Derramas extraordinarias de la comunidad.

Gastos relativos a una herencia. Te dejo un vídeo donde podrás ver todos los gastos para poder heredar.

¿Qué otros gastos tienes? Sería una buena rutina ir anotando todos los gastos que generas al final del día.

Una vez que conozcas los ingresos y los gastos, comprobarás si puedes asumir esos gastos o tienes que hacer algunas restricciones.

Te dejo un artículo que complementa lo que te he comentado: Principales gastos de una familia media en España.

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar tu educación financiera? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

18 septiembre, 2017

Querido compañero,

¿De qué manera utilizas el teléfono? ¿En qué momentos lo utilizas?

Hoy en día casi todos nosotros hacemos un uso inadecuado del teléfono, vivimos pegados a él y asumimos que tenemos que estar siempre conectados.

Cuando utilizamos el teléfono a menudo cometemos errores como:

  • Tener largas conversaciones en horas productivas.
  • Contestar instintivamente, incluso cuando estamos con clientes.
  • No saber ignorarlo cuando es necesario.
  • Contestar con la sensación de agradar, sin tener en cuenta nuestra disponibilidad.

Este uso ineficaz del teléfono nos lleva a:

  • Romper nuestra concentración.
  • Una pérdida de intensidad en nuestra productividad.
  • Una falsa sensación de actividad.
  • Destruir nuestro descanso.
  • Una proyección hacia los demás de disponibilidad total.
  • Provoca adicción y aislamiento.
  • Llegar a producir una pérdida de control.

Si quieres ser eficaz y eficiente en el uso de tu teléfono te propongo 10 claves para lograrlo:

  1. Cada llamada con su objetivo. No comiences a hacer una llamada sin saber el porqué vas a realizar esa llamada, cual es el fin, el cometido de la misma. De esta manera, valorarás objetivamente la importancia de la misma.
  2. Sé directo y preciso. Prepara un esquema de lo que quieres hablar en esa llamada, así evitarás el repetirte y olvidar algo que quieras decir. De esta forma no tendrás que realizar llamadas posteriores, ganando tiempo. Además, llevarás en tu conversación un orden más claro, y resultarás a tu interlocutor más preciso en lo que le vas a decir.
  3. Programa las llamadas a realizar. El programar las llamadas cada día te va a ayudar a ahorrar energía, no teniendo que pensar en diversos momentos del día a quien vas a llamar ahora.
  4. Si estás con una tarea importante, silencia el móvil. Si queremos tener concentración en lo que estamos haciendo es recomendable para lograr realizar la tarea en el menor tiempo posible realizarlas de una en una y con la menor cantidad posible de distracciones e interrupciones. Silenciar el teléfono móvil y avisar a tus colaboradores o compañeros, si tienes al lado un teléfono fijo que estás realizando una tarea importante te ayudará a obtener una mayor concentración y conseguirás realizarla en un menor tiempo.
  5. Utiliza tu buzón de voz (si es importante te dejarán un mensaje). Se está perdiendo el uso del buzón de voz, recomiendo activarlo para que en los momentos en que no te puedan localizar sepas no solo que te han llamado, sino también qué quieren y de esta manera cuando les llames habrás preparado tu llamada para acometerla en el menor tiempo posible.
  6. Comunica tus rutinas a tus clientes, familiares y colaboradores. El que la gente de tu entorno sepa tus horarios o cuando es mejor que te localicen te facilita el que hagan uso de los momentos mejores para llamarte y de esta manera evitarás interrupciones de otras tareas que estés realizando y ellos eliminarán la sensación de malestar cuando te llamen a horas que no les puedas atender.
  7. Aprende a no responder siempre. El poner límites a todo lo que hacemos nos ayuda a ser dueños de nuestro tiempo. A veces, tenemos la creencia irracional de tener que estar siempre disponibles porque, en caso contrario, no seremos buenos padres o no resultaremos ser buenos profesionales o…
  8. Combina el uso del teléfono con el email. No todo es necesario hablarlo por teléfono, de hecho, hay muchas conversaciones que podemos mantener lo suficientemente importantes como para tenerlas que dejar por escrito porque son acuerdos, escribe emails o correos antes y ganarás tiempo en tus negociaciones o acuerdos.
  9. OJO con el Whatsapp. Esta aplicación ahorra mucho tiempo si se sabe utilizar adecuadamente y está demostrado que hoy en día es una de las aplicaciones que más tiempo nos roba si se usa de manera ineficiente. El problema es que la mayor parte de las personas tenemos múltiples grupos diferentes de whatsapp, en muchos de los grupos no profesionales, en especial, se dicen tonterías, cosas sin importancia, que se pueden mirar en un momento del día y no cada vez que suena el pitido de que nos ha entrado un nuevo whatsapp.
  10. Ponernos horarios para atender otras redes sociales como: Facebook, twitter o Instagram y reducir su uso. Numerosos estudios indican que los españoles pasamos una media de 2 horas y 53 minutos de conexión diaria en la red. Abusar de estas herramientas o hacer un mal uso de ellas pude generarnos innumerables problemas, desde hacernos perder la atención y descuidar otras tareas más importantes hasta provocarnos inquietud, falta de concentración y alteraciones del ánimo, afirma la psicóloga Begoña Carbelo, incluso puede deteriorase nuestra capacidad para estar con otras personas y para relacionarnos, además de alejarnos de la felicidad.

Hacer un uso controlado de las redes sociales nos aporta beneficios, normalmente asociados con "tener una mejor atención y concentración y, consecuentemente, un mejor rendimiento", comenta la citada psicóloga.

¿Qué otras formas eres eficaz y eficiente en el uso de tu teléfono? Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de una campaña para el buen uso del móvil

https://www.youtube.com/watch?v=8szThMiSk0Y

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para mejorar el uso del teléfono? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

20 febrero, 2017

Querido compañero,

¿Para qué es importante la confianza? ¿Cuándo es importante que generes confianza?

Ya en otro de mis artículos hablé de la importancia de la gestión por confianza para las organizaciones, como diría José María Gasalla, la  confianza puede  ser  entendida  como  una  virtud  social  o  como  un  activo  potencial  intangible que se caracteriza por:

  • Creer en uno mismo, en el entorno, en los demás.
  • Está basada en la autoestima personal.
  • Permite ser a cada uno como realmente es.
  • Si se cometen errores, se pueden reconocer públicamente.
  • Supone aprender continuamente, desde la humildad.
  • Funciona como un valor a partir del cual derivan unas competencias, a cada una de las cuales vienen asociados determinados comportamientos. Es decir, según sea nuestra confianza, así actuaremos.

La confianza es la seguridad o esperanza firme que alguien tiene de otro individuo o de algo. También se trata de la presunción de uno mismo y del ánimo o vigor para obrar. Por ejemplo: “Este hombre no me inspira confianza, creo que no voy a aceptar el trato”, “Juan le dio su confianza y ella lo traicionó”, “Tengo la confianza necesaria para derrotar al rival”.

La confianza es el pilar sobre la que se construyen las relaciones. Incluso nuestro éxito profesional depende de la confianza que generemos en los otros. Vivimos en sociedad y necesitamos generar confianza en los demás para que quieran estar con nosotros.

Por lo tanto, tener autoconfianza nos lleva a:

  • Sentirnos más seguros.
  • Ser más competentes.
  • Mostrar nuestras capacidades y habilidades con naturalidad.
  • Estar más receptivo y más alerta a lo que el cliente puede demandar.
  • Mostrar profesionalidad.
  • Y sobre todo, tener confianza en uno mismo nos hace más confiable.

Hoy en día, en general para que un cliente adquiera nuestros productos o servicios es necesario generar e irradiar confianza. Dada su importancia te voy a proponer diferentes maneras de lograrlo:

  • Conoce todo lo relativo a tu trabajo: los productos y los servicios que realizas. Conoce todo lo relativo al trabajo que vas a desempeñar, además de conocer a tu público objetivo.
  • Aprende técnicas para capacitarte y mejorar tus habilidades personales y profesionales, así como mantener la mejora continua.
  • Prepárate de la mejor manera posible para afrontar el nuevo día.
  • Visualízate como exitoso. Además de ser un tipo de cierre, si eres capaz de visualizar algo es que ya estás en el camino de poder lograrlo.
  • Cuida tu saludo, por ejemplo: sonríe, da una mano firme recta, muestra una postura abierta…
  • Cuida tu postura e imagen y utiliza un lenguaje corporal relajado y elegante.
  • Apóyate en tus puntos fuertes y en las personas que te respaldan.
  • Celebra y valora cada éxito o logro que consigas, esto te animará y mejorará tu actitud.
  • Define objetivos SMART-e cuantos más objetivos te propongas y logres mayor autoconfianza y autoestima vas a desarrollar.
  • Pon tu foco en lo positivo que te ocurre o te puede ocurrir cada día, de esta forma enfocas a tu cerebro con actitud.
  • Trata de dedicarte algo de tiempo para conocerte y valorarte, por ejemplo: cada día piensa lo que has hecho ¿qué has logrado? ¿qué has aprendido? ¿qué te ha faltado? ¿qué vas a hacer la próxima vez?
  • Manifiéstate de forma coherente entre lo que dices, lo que haces y lo que piensas (ser coherente en el saber ser, saber estar y saber hacer). Decir algo y parecer otra cosa, no ofrece confianza.
  • Mira a los ojos del otro constantemente, esto también nos hace parecer confiables, ya que el que miente por lo general no puede mantener nuestra mirada.
  • Cuida mucho lo que dices, por ejemplo: no hables mal de nadie e intenta ser positivo en lo que comunicas y en cómo lo comunicas.
  • Confía más en los demás, de esta manera tendrás más oportunidades de logro. Yo soy de las personas que piensa que cada uno de nosotros en ese momento hacemos lo mejor que sabemos.

¿De qué otras maneras logras mostrar confianza?

Y ya sabes lo que dicen, la confianza puede tardar años en ganarse y un momento en perderse. Y una vez perdida recuperarla puede resultar muy difícil o imposible.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de cómo generar confianza para que un empleado o colaborador sea más productivo en una empresa: Great place to work

 

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a mejorar para poder tener más confianza? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

22 diciembre, 2016

Felices fiestas

Un final de año más. Un nuevo comienzo. Y en este cambio recuerda que es Navidad:

Nueva vida, nuevos proyectos, nuevas ilusiones…

Acompañarnos de quienes queremos.

Vivir cada momento y hacerlo especial.

Imaginar cómo podría ser mejor, soñar…

Disfrutar con cada detalle.

Amar lo que hagamos, querernos y mostrar nuestro cariño.

Dar con generosidad todo el talento y todo lo bueno que tenemos dentro.

 

Feliz Navidad 

En este final de 2016 celebra lo que has conseguido, recárgate para comenzar el nuevo año y sé feliz.

Nosotras estaremos siempre ahí para ti, para tu equipo, para las personas que lo necesiten de tu entorno, porque seguimos disfrutando con pasión de nuestra vocación y queremos acompañarte en el logro de tu éxito.

Gracias a todos por seguir confiando en nosotros.

Equipo 2miradas

12 diciembre, 2016

Hace tiempo que se ha vuelto a poner en alza el tema de los valores en las organizaciones. También en la calle se escucha de nuevo la importancia de retomar valores esenciales.

Muchos valores y mucho que poner en valor para una mejor convivencia. Pero, ¿para qué queremos los valores?

valores

 

Podemos definir los valores como las cualidades que consideramos estimables y que nos permiten discernir entre lo que es correcto y lo que está bien respecto a lo que no, al menos para nosotros. Representan nuestra predisposición a actuar y están bajo nuestros comportamientos.

Comenzaré por decir que los valores son personales, pueden ser morales, éticos y pragmáticos, estar relacionados con el bienestar común, con las relaciones sociales, familiares, grupales, valores emocionales, etc… De ahí, que extrapolemos los valores compartidos por las personas a las empresas, porque al final, lo que tratamos de hacer es dar al grupo de trabajo una idea de lo que está bien y lo que no, de aquello que es importante para la empresa y que no lo es en su forma de proceder. Los valores pueden sustituir las normas de funcionamiento, como dicen en WorkMeter al explicar la dirección por valores.

Por otra parte, los valores son ideales, subjetivos y aunque puede ser que todos comprendamos lo que sugiere la palabra "respeto", seguro que si nos ponemos a definirlo cada uno de nosotros le aportará matices diferentes. Por ejemplo, respeto por autoridad versus respeto desde la tolerancia o respeto desde la aceptación.

Y si son algo intangible, ¿para qué son importantes en la organización? No por ser intangible no es algo valioso en la organización. Al final, los valores marcan la cultura de la empresa. Por ejemplo, si uno de los valores que queremos trasladar a la empresa, que queremos que se sienta y se viva en la empresa es la creatividad y la innovación, habremos de determinar qué formas de trabajar son válidas para fomentar esa creatividad y qué prácticas no son válidas. Una práctica no válida en espacios creativos y de innovación sería  el exceso de burocracia o las rutinas. Una práctica válida sería invertir en nuevas ideas o permitir la flexibilidad.

Por lo tanto, la clave de los valores está en cómo los definimos y cómo los bajamos al día a día. Y lo siguiente más importante, es que sean compartidos por los miembros de la empresa porque los valores no son de la empresa, son de las personas que la componen.

La controversia está en quien los define: ¿La dirección, todos los miembros de la empresa, el consejo de administración…? Las empresas las componen las personas y cada una tendrá sus propios valores. En la creación de la empresa es sencillo saber quién ha de definirlos: los creadores. Sin embargo, cuando la empresa ya está en funcionamiento, ¿a quién le preguntamos? Hoy en día, creo que es acertado hacer partícipe a todas las personas, al menos para que nos digan cuáles creen que son los valores y desde la dirección chequear si es lo que queremos que sea o si creemos que se ha de cambiar, y también, marcar las estrategias para alinear a los equipos en los valores.

Muchos cambios culturales, y más en estos momentos en los que estamos ante la transformación digital de las empresas, han de venir sustentados por los cambios en los valores de la organización.

Os dejo algunas pautas sobre los valores en las organizaciones:

Los valores han de definirse. Para evitar controversias, es mejor dejar por escrito los valores que son claves en la organización. No más de 5-7 valores. Es importante que vayan alineados con la misión y visión de la empresa por una cuestión de coherencia.

Se pueden modificar. Las empresas evolucionan y a veces esta evolución se debe a la llegada de personas nuevas que traen aire fresco a las organizaciones. Estas personas aportan sus valores propios que si nos gustan, podemos acogerlos como parte de los valores de la organización. Cambiemos los valores cuando sea oportuno, revisémoslos paulatinamente, actualicémoslos y veamos si son los más favorecedores para conseguir la misión, visión y objetivos de la empresa.

Hacerlos tangibles a través de formas de actuar. Han de permitirnos tomar decisiones. Por ejemplo, nos paga un cliente de más por error o porque le hemos dado la vuelta mal sin darnos cuenta. ¿Qué hacemos? No decimos nada porque hemos salido ganando o avisamos al cliente y le devolvemos la diferencia. Si para una empresa un valor fundamental es la honestidad, no se le ocurrirá jamás aceptar el pago de más de un cliente.

Utilizarlos en la selección de personas. Si los valores son importantes para la empresa, será mejor preguntar por ellos a las personas que vayan a formar parte de ella, no? Es más fácil y nos sentiremos más cómodos trabajando en empresas en las que los valores estén alineados con los nuestros personales. De hecho, suele ocurrir que las personas se van de las empresas por no estar de acuerdo con la forma de proceder en la empresa, por las políticas que siguen o porque no han "encajado". En este caso, no está de más revisarnos los valores porque no podemos vivir mucho tiempo en contra de nuestros valores.

Para acompañar este artículo os dejo con Simon Dolan, que nos habla en profundidad sobre los valores, el comportamiento de las personas y las emociones, todo cuestiones a tener en cuenta en las empresas y en nuestra vida.

 

¿Cuáles son tus valores? ¿Qué comportamientos de tu día a día encajan o son congruentes con tus valores? ¿Sabes cuáles son los valores de la empresa? ¿Cambiarías alguno de los valores que se viven en la empresa?

Si necesitas ayuda para revisarlos, cuenta con 2miradas. Haz tangible tus valores.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills