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12 noviembre, 2018

¿Qué haces cuando sientes estrés? 

El estrés según la real academia Española de la lengua es la tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves. Por otro lado, psicológicamente se entiende por estrés la respuesta ante cualquier situación de superación de un obstáculo, de peligro o de cambios.

Estres

 Foto de unsplash 

Eutrés es capaz de llenar nuestra vida de energía y vigor, permitiendo una activación de todos nuestros sistemas de forma que sus procesos se lleven a cabo de forma eficiente.

Distrés capaz de convertir nuestra vida en la antesala del “infierno” y de arruinar nuestro cuerpo y nuestra mente.

Además del estrés crónico, por la exposición prolongada a la causa, el estrés puede darse porque poseemos un ritmo biológico que cuando se encuentra en una inactividad exagerada, poco solicitado o en reposo excesivo pueden aparecer trastornos o molestias asociadas con el estrés.

Existen factores biológicos, de aprendizaje y de experiencia, que predisponen a experimentar un tipo de estrés u otro, en relación con cada agente causal.

El riesgo no sólo depende de los rasgos propios del carácter y la personalidad de cada persona, sino de la situación particular experimentada por el sujeto en un momento dado. Así, dependiendo de la situación personal que se viva, la persona estará en disposición o no de gestionar, neutralizar o combatir el estrés.

Cada persona es diferente:

  • Persona referente. Está atento a lo que siente y no normalmente no hacen frente a la situación.
  • Persona autoeficaz. Se centran en la situación. Evalúan y buscan resolver la situación.
  • Persona negativista. Niegan el problema. Estas personas no suelen actuar.

Quiero compartirte 8 formas de reducir el estrés:

  1. Toma de conciencia. Los psicólogos tienen fórmulas para ayudarnos a detectar nuestras reacciones ante el estrés. El objetivo principal es tomar consciencia, identificar, qué estamos haciendo ante situaciones que detectamos como riesgos, peligros, amenazas, etc.

Pero nosotros mismos podemos coger el hábito de escucharnos, de observarnos y darnos cuenta de lo que pensamos, sentimos o hacemos. Esta toma de conciencia podemos realizarla:

  • Diario: apuntando en una libreta lo que nos pasa cada día y por qué.
  • Tabla resumen: anotando el día, la emoción negativa y el motivo.
  • Tabla del triple sistema de respuesta: anotar la situación, el pensamiento (nivel cognitivo), el sentimiento (nivel fisiológico), lo que hemos hecho al respecto (nivel motor).

Este método es más completo. Por lo que a la hora de hacer modificaciones en nuestra forma de reaccionar, nos va a dar más información y más concreta de qué estamos haciendo mal.

  1. Gestión del tiempo. Aprovecha tu tiempo, planifícate, establece prioridades, comienza el día positivamente provecha tu tiempo, presta atención a los ladrones del tiempo, define objetivos, planifica por escrito, utiliza planes diarios, reserva tiempo muerto para los imprevistos, establece prioridades, comienza el día positivamente, ten en cuenta la curva de rendimiento, delega y comparte…
  2. Crea hábitos saludables (comidas, sueño, deporte…)

Cuidado con el orden de las comidas, no saltárselas y al menos, tomar una caliente. Comer alimentos saludables ayuda a dar energía a tu cuerpo y tu mente. Además de lo que todos sabemos de una dieta equilibrada: comer fruta, verduras, legumbres, pastas… hay ciertos alimentos que debemos evitar cuando estemos nerviosos, este es el caso de los estimulantes como el café, té, coca-cola y chocolates.

Sueño. Es muy importante que durmamos, al menos, 7 horas. No es recomendable quedarse en la cama dando vueltas. Tomar una infusión, hacer relajación. Descansar suficientemente durante la noche puede ayudarle a pensar con más claridad y a tener más energía.

Canalizar el estrés realizando actividades, deporte…  Debe ser nuestro espacio y nuestro tiempo propio. Al hacer ejercicio, el cerebro libera químicos que te hacen sentirte bien.

  1. Utilizar el humor. El humor está unido a la visión positiva, a la flexibilidad mental y a la creatividad. Por eso, conviene incorporarlo a la rutina de nuestras relaciones laborales.

El humor facilita la comunicación, ayuda a mantener el equilibrio, tomar distancia y además, alivia el dolor y desplaza las emociones negativas, nos ayuda a distanciarnos de los contratiempos.  

Puedes manejar el humor:

  • Tratando de ver el lado humorístico de las tareas.
  • Reírse de uno mismo es un aprendizaje y una experiencia contagiosa.
  • Viendo la ironía en los objetivos y los logros.
  • Relativizando las cosas, desdramatizarlas, ya que el exagerar algunos problemas nos puede llevar a la solución.
  1. Técnica solución de problemas. Cuando nos cuesta tomar decisiones, cuanto antes se tome la decisión se evitará la activación de las respuestas fisiológicas o, al menos, se evitar llegar a una fase de agotamiento y dar respuestas inadaptativas.

Los pasos a seguir para trabajar esta técnica son los siguientes:

  • Definir bien el problema en términos objetivos.
  • Escribir posibles soluciones. Aquí es importante que no te plantees si la solución es viable o no, apunta todas las ideas. Cuantas más ideas escribas mejor.
  • Toma de decisiones. Cada idea debes puntuarla de 1 a 10. Cuando lo hayas hecho debes elegir aquella idea que tiene más puntuación. Lo más importante, es que una vez que tomes una solución no pienses más.
  1. Realizar Respiración abdominal. Con las manos en el abdomen, realizar de 6-7 respiraciones todos los días, concentrado en la respiración. El aire al salir se lleva las tensiones.
  2. Mejorar nuestras habilidades sociales, mejorando por ejemplo nuestra asertividad. Reunir las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido. Decir NO, poner límites y hablar desde el yo.

Te recuerdo la técnica de comunicación asertiva DEPA Y DEPCA.

  1. Pedir ayuda a un profesional. No tenemos porqué saber todo, hay especialistas en este tema que nos pueden ayudar a mejorar nuestro estrés.

¿Qué otras cosas haces para mejorar tu estrés? El estrés hace que retumbe tu corazón, respires más rápido y te sude la frente. Pero mientras que el estrés se ha convertido en el enemigo público de la salud, nuevos estudios sugieren que el estrés solo es malo si tú piensas que lo es. La psicóloga Kelly McGonigal nos anima a ver el estrés de forma positiva, y nos presenta un inusitado mecanismo para reducir el estrés: acercarnos a los demás. Te dejo un vídeo que habla de Cómo convertir el estrés en un amigo

 

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para reducir el estrés? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

 “El estrés es una respuesta corporal no específica ante cualquier demanda que se le haga al organismo ” Hans Selyel 

Milagros García

5 noviembre, 2018

Solemos pensar que el jefe directo es el responsable de que las personas se vayan de las empresas en las que trabajan, pero está demostrado que hoy en día la principal razón por la que las personas dejan las empresas es la falta de oportunidades de desarrollo, la falta de preparación para el futuro, como comentó Steve Cadigan hace unos días en el 4º Update de RRHH que organizó la Asociación Centro de Dirección de RRHH.

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Foto de unplash

Lo cierto es que cada vez las personas cambiamos más de empresa, las empresas tienen una menor durabilidad y del mismo modo, es ya notorio cómo cambian los puestos de trabajo. Dicen que en 5 años probablemente trabajemos en un puesto que no existía hasta ahora.

Además, buscamos un mayor equilibrio entre vida personal y profesional, tener horarios flexibles, buenos sueldos,… y para lograrlo las empresas han de darse cuenta que ya no queremos que nos dirijan igual, que las personas son las que hacen crecer a las empresas, porque las empresas las componen y crean las personas, y por eso, hemos de dar posibilidades de crecer personal y profesionalmente a nuestros equipos.

El desarrollo personal y profesional tiene que partir de la propia persona. Para ello, es importante:

Soñar en grande. El conformismo y la seguridad nos hacen no dar pasos hacia aquello que de verdad nos gustaría hacer. Sin embargo, para crecer es necesario soñar, visualizarnos haciendo algo diferente y poner los medios para lograrlo. Del mismo modo que un deportista de élite se visualiza ganando antes de la competición para así entrenar y esforzarse al máximo para hacer realidad su sueño.

Entender la realidad. La realidad empresarial ha cambiado. El entorno es tan variable que es necesario mantenerse al día en lo relacionado con nuestra empresa, nuestro sector, o incluso el sector en el que nos gustaría trabajar, las necesidades de los clientes, los cambios en los productos y servicios, nuevas materias primas, entorno social y local, etc. Solo si entendemos la realidad nos podremos ir preparando para afrontar los cambios o adaptarnos más rápidamente a ellos.

Conocerse. Cada uno de nosotros posee unas cualidades. En este entorno VUCA en el que nos movemos, cada vez más las empresas seleccionan a sus equipos por cualidades en lugar de por competencias. Las cualidades pueden ser físicas, psicomotrices, psicológicas o de comportamiento y algunas que podemos encuadrar dentro de la inteligencia emocional como la comunicación, resolución de conflictos, liderazgo, confianza en uno mismo, trabajo en equipo…son claves hoy en día.

Marcarse un objetivo. Hecho el análisis del entorno y revisadas las cualidades personales, podemos marcarnos un objetivo profesional. Si bien es cierto que concretarlo puede ser complicado teniendo en cuenta lo que he comentado hasta ahora, nuestro objetivo, al menos, nos ha de dar una idea de qué ha de tener, cumplir o para que sea el trabajo que queremos, y también qué no, porque puede que el puesto ni esté creado aún.

Indagar. ¿Puede mi empresa actual ofrecerme las posibilidades de llegar a ese objetivo que me he marcado? ¿Puedo yo proponerlo? Si no, ¿qué tipo de empresas o sectores poseen las características que me interesan para lograrlo?

Crea tu red de contactos profesionales. Como hablamos Steve Cadigan (exvicepresidente de talento de LinkedIn) y yo, hoy en día los proyectos, las oportunidades de negocio, las propuestas de empleo, las ideas…se generan mediante la red de contactos que poseemos. Conocer a alguien es el principio básico para acceder al camino de tus sueños. Incluso si a ese alguien lo conoces en una entrevista. No es tanto el enchufismo como el hecho de conocer a alguien que se interese por nuestras ideas o con quien crearlas juntos. Si sabes a dónde vas, te será más fácil encontrar y elegir con quién.

Mantener la learnability. No podemos proponer a nadie ideas obsoletas. Hemos de estar preparados para el cambio laboral en el que vivimos. Que ¿quieres ser líder?, pues averigua las cualidades más demandadas por las empresas para sus líderes y capacítate en ellas. Que es indispensable entender el salto a la era digital, pues interésate en cómo funciona y se desarrolla. Ya te compartí los pasos necesarios para desarrollar tu learnability.

Actúa. No te quedes pensando todo esto y no hagas nada. Márcate un plan, programa tus próximos pasos, y como suelo recomendarte, comienza por lo que te resulte más fácil para que lograrlo te sirva de motivación para seguir avanzando. Nadie te va a mirar mal por cambiar de empresa si lo haces en pro de tus objetivos de desarrollo personal y profesional (si es que es necesario).

 Y las empresas también pueden favorecer que las personas crezcan, porque además de ofrecer planes de carrera profesional preestablecidos, pueden:

Escuchar a sus colaboradores. Abrir las puertas y estar alerta para identificar esos sueños y necesidades de desarrollo profesionales de las personas que trabajan en la empresa. Es curioso que muchísimas empresas en los procesos de selección hacen la famosa pregunta ¿dónde te ves dentro de 5años? Y aunque hoy en día es difícil que sea en las mismas empresas, probablemente fuese más fácil que así sea si lo tenemos en cuenta. Si lo apuntamos en su perfil profesional, y más aún si le ayudamos a hacerlo realidad con nosotros.

Adaptarse a las necesidades de los colaboradores. Hoy en día lograr el compromiso de los colaboradores es un reto para muchas empresas, pero sería mucho más fácil conseguirlo si la empresa supiera adaptarse a las necesidades de las personas que en ella trabajan y no solo esperando que sean las personas las que se adapten a las necesidades de la empresa. Ha de ser recíproco.

Capacitar para el futuro. Si tan importante es tener equipos altamente cualificados que nos hagan el mejor trabajo posible, tendremos que darles todas las herramientas para que así sea. Si no, estamos haciéndonos trampas al solitario. Exigir sin dar lleva a frustrar a los colaboradores y un día se cansarán. Pero no vale solo con dar un curso tras otro de atención al cliente, sino que hace falta que esa atención al cliente se sepa adaptar a las nuevas necesidades de los clientes. No es el mismo curso año tras año, es el curso actualizado que prepara a nuestros equipos para el futuro, que nos permite anticiparnos a las necesidades del entorno y que nos mantienen en la vanguardia del sector.

Seguro que conoces más formas de acompañar a las personas de tu empresa en su crecimiento personal y profesional y alinearlo con los intereses de la compañía. Será un placer hacer la lista juntos. ¿Te animas a mandarnos tu idea o lo que ya haces para lograrlo?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

30 octubre, 2018

El miedo es una inseguridad, un deseo incumplido o el temor al desenlace a algo no deseado.

El miedo nos bloquea, nos paraliza, puede hacernos no llegar a nuestros objetivos y metas que nos marcamos. Todos tenemos miedos y tenemos temores, pero el miedo tiene su utilidad, es un mecanismo de supervivencia.

Nuestros miedos, la mayor parte de las veces son desproporcionados, lo que nos lleva a perder oportunidades muy valiosas para nuestra vida.

Nos hace sentir una mayor energía en nuestro cuerpo, ganamos concentración y atención para realizar los planes y abordar los objetivos deseados con nuestras elecciones diarias planes y objetivos en nuestras elecciones diarias. Por ello, el miedo debe actuar para que lo tengamos en cuenta, pero no debería limitarnos.

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Foto de unsplash

Se puede disfrutar en cualquier situación, incluso en el trabajo. Como nos cuenta Ovidio Peñalver Emociones colectivas, hay una serie de elementos necesarios, para que se produzcan las experiencias más óptimas.

  • Actividad desafiante que requiere que nuestras habilidades para desarrollarla
  • Alta concentración en lo que hacemos
  • Metas claras y feedback inmediata de cómo vamos en su consecución.
  • Alta capacidad para involucrarse sin sensación de esfuerzo. No hay miedo al fracaso.
  • Despreocupación por perder el control
  • Pérdida de la autoconciencia. Nos olvidamos de nosotros mismos.
  • Alteración de la sensación del tiempo.

El objetivo es vivir el aquí y el ahora.

Profundizar en técnicas del control mental, que nos permite mejorar nuestro estado de concentración y volver al presente. Debemos de parar y relajarnos, prestar más atención a lo que hacemos, desde que nos despertamos, hasta que nos acostamos.

Tuvimos la gran suerte de poder asistir a una ponencia de, JorgeBucay quiero compartir a continuación mi forma de entenderlo.

Por todo ello, como hablamos en nuestro post de MENTE POSITIVA,tener una actitud positiva influye en tus cuatro partes como ser humano: parte física, emocional, energética y por supuesto, mental. Para lograr cualquier cosa en la vida es fundamental tener una actitud mental positiva. Ser positivo hará que continúes y no abandones tus sueños cuando las circunstancias cambien. La actitud positiva te ayuda a conocer los obstáculos, a generar recursos y a utilizar tus habilidades para lograr que tus sueños se hagan realidad o cuando sientas miedo.

  • Enfócate en el presente, a veces los problemas se ven más grandes de lo que realmente son.
  • Exprésate bien, las palabras tienen poder, habla positivamente y mejorará tú entorno.
  • Rodéate de personas positivas, cuánto más tiempo pases con gente que actúe así, es más fácil empezar a pensar de forma similar. Ríete de vez en cuando.
  • Contribuye con tus actos Actúa y ayuda a gente que lo necesita más que tú, te ayudará a olvidarte de tus problemas actuales y verlos de una manera diferente
  • Se agradecido, esto hará que se convierta todos tus pensamientos en positivos y te permitirá enfocarte en lo que realmente importa.

"No te preocupes por los fracasos, preocúpate por las posibilidades que pierdes cuando no lo intentas, aunque sientas miedo, avanza, actúa, no te preocupes." Anónimo

Milagros García

 

 

22 octubre, 2018

El pasado fin de semana tuvimos el  placer de asistir a la ponencia de Jorge Bucay en el congreso BeingOneForum realizado en Valencia. Allí Jorge Bucay, explicaba a través de cuentos algunos de los aprendizajes más importantes de su vida que quiero compartir y que he ampliado según mi forma de entenderlo también.

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  1. Definirse es poner límites. Con el cuento tradicional del "Patito feo" Jorge Bucay nos enseña que hemos de aprender a conocernos porque para encontrar nuestro camino, primero hemos de definirnos. Definirse, según él, es poner límites, dejando fuera lo que uno no es y dentro lo que uno es.

Existen muchísimas formas de conocerse. Desde mirarse al espejo, realizar múltiples test de autoconocimiento en diferentes áreas de nuestra vida (intelectual, comportamental, profesional, emocional…), o tomar conciencia de qué hacemos, cómo lo hacemos, qué decimos, cómo lo decimos…de forma que vayamos descubriendo nuestra forma de actuar y cómo afecta a los demás. Y sobre todo, que nos permita darnos cuenta que lo que hacemos es resultado de lo que somos y no al revés para mostrarnos con coherencia y generar mayor confianza en nosotros mismos y hacia los demás.

  1. Cuidado con dar indicaciones. Solemos tener la costumbre de dar consejos, incluso sin que nos los pidan. Sin embargo, hay que tener cuidado porque lo que me ha servido a mí no tiene por qué servirte a ti.

Sería bueno que investiguemos y probemos cómo nos va aquello que nos cuentan. Si, por ejemplo,  aprendemos una técnica nueva para resolver conflictos y nos parece que puede sernos de utilidad, mejor probarla por nosotros mismos antes de recomendarla. Comprueba que te funciona, asegúrate que es una técnica que te queda bien, que va contigo. No confiar sin investigar.

  1. Pedir ayuda y saber darla. No somos autosuficientes. Todos necesitamos del apoyo de los demás, de una caricia, de ánimo para seguir adelante, especialmente cuando las cosas no van tan bien.

Por eso es importante decir a los demás que lo están haciendo bien y estimular para que sigan adelante con lo que tengan entre manos. Y reconocer lo bien que cada uno lo hace. Son formas de dar esa ayuda que todos necesitamos.

  1. El mejor maestro. Dice Jorge Bucay que el mejor maestro es aquel que te dice cómo buscar dentro de ti para que llegues a tus propias verdades y conclusiones.

Tenemos en nosotros mismos muchas de las respuestas que buscamos. Por eso, nos invita a dejar de buscar fuera, dejar de pedir permiso a los demás, de buscar la complacencia y aprobación de los otros. Y buscar dentro de uno mismo.

  1. Momentos vividos con emoción y compromiso. A lo largo de nuestra vida nos encontramos con momentos tibios, en los que no nos hemos visto afectados emocionalmente, por los que pasamos como si nada, de puntillas… Estos momentos no son los auténticos. Los verdaderamente valiosos son aquellos momentos en los que hemos vivido emociones intensas, en los que nos hemos comprometido, donde hemos estado presentes, dándolo todo, en lo bueno y en lo malo.

Por eso, vive la vida, cada minuto, con lo que traiga. Sé consciente del momento, e incluso anótalo, siéntelo, pon todos tus sentidos en ello.

  1. Ni todo ni nada. Las cosas buenas entrañan también algo no tan bueno, y las cosas malas incluyen también algo bueno. No hay nada 100% bueno o malo. No podemos tomar de la vida solo lo que nos convenga. Las personas y la vida vienen con todo, lo que nos gusta y lo que no. Por eso, quedémonos con cuánto juega esa persona o ese hecho en relación a nuestros propósitos.
  2. Los sueños importan. Decía Viktor Frankl en su libro "El hombre en busca de sentido" que los que no sean capaces de dar sentido a su vida, vivirán una vida sin sentido.

Los sueños marcan un sentido. Están relacionados con nuestros propósitos y nos llevan a alinearnos con ellos. Sin sueños no hay fantasía, sin fantasía no hay ilusiones, sin ilusiones no hay proyectos… Así que, sigamos soñando… como terminaba la película PrettyWoman, con Richard Gere y Julia Robert, de la cual podemos extraer otros múltiples aprendizajes.

  1. Recorre el camino con humor. "No importa lo que hagas, vaya bien o no, escribe la comedia de tu vida y no el drama". Es inteligente reírse de uno mismo y reírse con los demás si ellos quieren. Ponle humor a tu vida porque "con amor y con humor, nada puede ir mejor".

Es otra forma de decir que la vida será según te la tomes. Puedes pensar que tu vida ha sido un desastre o que la has disfrutado al máximo. Puedes estar alegre o triste pero siempre con una perspectiva de felicidad por lo que la vida te depara. Y es que no debemos confundir alegría con felicidad. La alegría es una emoción que se da en un momento mientras que la felicidad tiene que ver con la serenidad, con la paz interior, con el pensar que estás en el camino correcto. Y hemos de trabajar para lograr la felicidad.

  1. No hacer sacrificios por amor. Basándose en un cuento de O. Henry, Bucay nos lleva a la reflexión de lo inútil que es hacer sacrificios por amor. El amor no se mide en cuánto soy capaz de sacrificar por ti, sino, cuánto soy capaz de compartir contigo para juntos crecer.

"Lo he hecho por ti" suele llevar a "no te lo he pedido" y a culpabilizar, frustrarse, subir egos, bajar autoestimas, necesidades de reconocimiento, etc. Mejor será "qué podemos hacer juntos" porque compartir alegrías duplica la felicidad y compartir penas divide su intensidad.

  1. Dependencia de la mirada ajena. Nunca hemos podido vernos nuestra propia cara. Sin un espejo o una foto no sabríamos cómo es. Necesitamos de la mirada ajena.

Pero la mirada del otro es prejuiciosa. ¿Vas a dejar que aquellos a los que no les eres simpático decidan por ti, decidan si vas o no a algún sitio o si te pones esto o aquello? No, no dejes que quienes no te quieren decidan por donde va tu vida. Y sin embargo, sí, escucha a los que sí te quieren, nútrete de su mirada, como te compartí en mi artículo sobre ayudar a crecer.

  1. Aceptación. Amor es aceptar al otro tal como es, sin cambiarlo. Y aunque no lo creamos, es más fácil encontrar a alguien que nos permita ser quienes queremos ser, que aceptar a priori que el otro sea quien quiera ser.

Por eso, si nos gusta que nos dejen ser, hemos de partir por dejar ser como el otro quiera ser en cada momento. Y de esa forma, será más fácil encontrar a esos compañeros de vida, de camino que tanto bueno nos aportan.

Por tanto, como dice Jorge Bucay, si quieres encontrar tu destino final, recuerda pasar por estas tres etapas:

1º Reconócete. Descubre quién eres, con tus fortalezas y debilidades, pon límites, busca en ti.

2º Identifica dónde vas. Encuentra tu propósito, tu rumbo, el lugar al que te diriges, sueña.

3º Con quién. Solo al final, cuando ya sabes quién eres y dónde vas, atraerás a las personas adecuadas para ir contigo.

Y ahora que ya conoces estos aprendizajes de vida de Jorge Bucay, investiga, prueba, pon en marcha los que mejor vayan contigo porque, en definitiva, somos eternos aprendices.

"Equivocarse, es parte importante del aprendizaje pues, sin equivocaciones no hay crecimiento" Jorge Bucay

Raquel Bonsfills 

16 octubre, 2018

¿Sueles tener una actitud positiva durante tu día?

Llevo años escuchando decir que la actitud marca la diferencia, que tener una actitud positiva es vital si quieres lograr algo en la vida y que es necesaria si quieres conseguir tus objetivos.

Es una decisión sobre cómo queremos analizar y percibir nuestro entorno. Desde dónde quieres partir: desde no va a salir bien o desde a ver qué sale.

Hay personas que de forma natural mantienen, en general, una actitud positiva ante lo que se le va presentando en la vida. En cambio, algunos adoptan una actitud negativa.

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Se pueden crear hábitos para lograr adquirir esa actitud positiva. Quisiera compartirte algunos que considero te ayudarán a generar una mayor actitud positiva:

  • Creer en ti. El principio para lograr lo que deseas es creer en ti mismo. Si tú no crees en ti mismo no esperes que nadie más lo haga. Solo si crees en ti mismo podrás ofrecer a los demás algo en lo que creer.

Te dejo un artículo que habla de 7 pasos para aprender a creer en ti mismo

Dice Eleanor Roosevelt: “Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento”

  • Estar dispuesto a ver lo mejor de los demás. Si encuentras lo bueno de los demás, encontrarás lo mejor de ti mismo y te sentirás mejor, porque en tu interior si ves lo positivo del otro, crecerá en ti un sentimiento que te llenará más.
  • Enfocarnos en las soluciones. No buscar culpables, buscar soluciones. El Enfoque en Soluciones, es uno de los Principios de la Disciplina Positiva creado por la Dra. Jane Nelsen. El enfoque en soluciones fomenta la capacidad de desarrollar fortalezas y habilidades, de encontrar recursos y además, fomenta la responsabilidad de nuestros actos.
  • Fijarse en lo positivo de una situación. Se puede trabajar a diario sobre qué ha tenido de bueno cada situación que se te presenta en tu día a día. De esta situación que ha sido un desastre, ¿qué es lo positivo? Normalmente lo que saquemos de aprendizaje será lo más positivo.
  • Comunica en positivo y comunícate contigo de forma positiva. Trata de enfocar cada día de tu vida en todo lo que bueno que te ha sucedido. No te digas frases como: “nunca”, “no puedo”, “no valgo”, “esto no es para mí”… porque son frases limitantes y te programa para resultados negativos.
  • Ser generosos, dar. Dar algo voluntariamente y con alegría sin esperar nada a cambio es un acto de mucha generosidad, se puede dar algo material pero también se puede dar una sonrisa, una escucha, una mano amiga, dar tiempo… Considero que el dar conlleva que lo que entregas eleva algún aspecto de la vida de la persona que lo recibe. Si te ves obligado a “dar” o si no disfrutas “dando”, no estás siendo generoso.

Si te ves forzado a “recibir” o si no disfrutas “recibiendo”, no estás siendo generoso.

Si no aceptas lo que alguien quiere darte desde el corazón y que a ti te elevaría a un sitio mejor en algún aspecto vital, no estás siendo generoso.

Si fuerzas a alguien a “dar” o “recibir”, no estás siendo generoso. Y peor aún, estás forzando a alguien a no serlo tampoco.

Si esperas a que pase algo después de “dar” (atención, complacencia, favores o cualquier otra cosa a cambio), no estás siendo generoso.

Os comparto un artículo que habla de Generosidad: no sabrás si eres generoso hasta que leas esto

  • Ser responsables. La RAE la define responsabilidad como: “Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.” Convertirse en una persona responsable significa ser capaz de tomar decisiones conscientemente. Y lo más importante, una persona responsable acepta las consecuencias de sus propios actos y de sus propias decisiones. Como seres sociales que somos, creo, que además, de la responsabilidad en la búsqueda de lo mejor para uno mismo, hemos de buscar el bien común.

¿Qué otras cosas haces para mejorar tu actitud positiva? Con el fin de complementar lo que te he comentado te dejo un vídeo que habla de 15 claves para mejorar tu actitud en la vida para hacerla más positiva.

“Las actitudes son contagiosas. ¿Merece la pena contagiarse de la tuya?” Dennis y Wendy Mannering.

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para tener una actitud más positiva? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

Milagros García

8 octubre, 2018

Hay un refrán que dice: "quien bien te quiere te hará llorar".

Un estudio realizado por una universidad estadounidense ha verificado que cuando una amiga te dice ciertas cosas que especialmente no quieres escuchar es porque te quiere. En el otro lado está el que si alguien se mete contigo a malas es porque no es tu amigo. Pero si es tu amigo, y está diciéndote que no hagas algo, que cuides aquello o que te quedan fatal los jerséis que llevas, lo dice pensando en lo mejor para ti.

Foto Unsplash

Si llevamos esto al ámbito de la empresa o del desarrollo personal y profesional, cuando hay alguien que nos importa, que queremos que dé lo mejor de sí mismo, será importante decir lo que hace bien y también lo que hace mal, ofreciéndole todo nuestro apoyo para superarlo.

Por eso os dejo algunas formas para transmitir estas confrontaciones a la par que dar apoyo para resolverlas:

Utilizar feedback constructivo. Ya te he compartido qué es el feedback constructivo y 5 formas para darlo. Lo que hemos de tener en cuenta es que si nos quedamos solo en la queja o la protesta no conseguiremos arreglar nada. Si no nos gusta un comportamiento de alguien o nos molesta su actitud, o simplemente queremos que modifique una forma de actuar, lo mejor será decirlo. Quizá ni sea consciente de lo que influye en nosotros o en el trabajo su comportamiento.

Apoyar lo genuino y confrontar lo inauténtico. Está claro que ese tic que tiene Juan puede no hacernos gracia pero si se lo quitamos dejaría de ser él. Para poder ayudar a alguien a dar lo mejor de sí mismo tendremos que ayudarle a discernir entre qué es suyo en esencia, es decir, qué es lo que le hace maravilloso como persona y como profesional, y qué están siendo reacciones por miedo, por inseguridad, por despiste…

Además, como dicen en el centro de estudios del coaching: "Un exceso de apoyo resultaría falso y poco auténtico. El exceso de confrontación produce resentimiento. La ausencia de ambos genera frialdad y desconexión. En los tres casos, las relaciones se deterioran. Sin embargo, existe un lugar de equilibrio entre el apoyo y la confrontación, en el que las relaciones crecen y se fortalecen".

Técnica del espejo: Consiste en hacer reflejo, con objetividad y sin juicios. Se basa en la técnica del espejo elaborada por el Dr. Fernando Bianco Colmenares (1975), que tiene sus raíces en la Técnica de "BodyImagery" descrita por Hartman y Fithian y en los principios asertivos descritos por Salter. Podemos aplicarla repitiendo las palabras que nos dice el otro, para que se dé cuenta de cómo lo ha dicho o si realmente quería decir eso. También copiando la expresión corporal del otro para que explique el sentido de ese comportamiento y también cómo puede influir en él y en consecuencia en los demás. Por ejemplo, una persona que suele llegar tarde, se le puede hacer la siguiente pregunta: ¿qué te parecería que teniendo que llegar todos a la misma hora por la mañana, un compañero estuviera llegando cada día entre 15 y 30 minutos después?    

 

Una vez que el otro ya se ha dado cuenta de aquello que nos disgusta o que no va en su favor, tenemos varias cuestiones que podemos hacer:

  • ¿Qué vas a hacer ahora que lo sabes? Ésta es la parte de responsabilidad de uno mismo. Has de decidir si quieres cambiar o no. Si realmente aprecias y pones en valor lo que te han dicho y eres una persona en continuo crecimiento, seguro que haces algo al respecto. Al final, es por tu propio bien.
  • ¿Cómo te puedo ayudar? Ésta es la parte que nos corresponde como líderes o como amigos, padres, tutores, etc. Supone estar ahí para ayudar. Dar apoyo para que ese cambio se efectúe de la mejor manera posible para la persona que lo realiza.
  • ¿Con qué cuentas para lograrlo? Puede que sea contigo o sin ti, pero seguro que ha de plantearse qué puede hacer, si necesita de algo o de alguien para llevar a cabo ese cambio.
  • ¿Cuándo vas a comenzar? ¿Cuándo quieres que el cambio se haya producido? Ponernos plazos nos ayuda a hacer las cosas. Cuando tenemos una fecha de entrega para dentro de mucho tiempo, puede que lo dejemos para el último minuto con el "ya lo haré, tengo tiempo". Mejor incluir en la agenda cuándo haremos cada paso de nuestro plan para lograrlo.
  • ¿Nos vemos dentro de unos días y evaluamos los cambios? ¿Cuándo? Es importante hacerse consciente del cambio e incluso celebrarlo. Es una forma de sentir que progresamos en nuestra vida y un reconocimiento a nuestra capacidad de superarnos.

Y si la persona dice que no quiere cambiar, entonces será necesario que entienda que no hacerlo tendrá consecuencias. Hemos de recordar que tanto si actuamos como si no actuamos ante una situación, ya estamos posicionándonos y que de esa actuación habrá un resultado. Puede que no quieras dejar de llevar ese jersey porque te lo regaló alguien especial. De esa forma la gente de la oficina seguirá pensando lo que ya piensan sobre ello y ahora lo sabes. ¿Lo asumes? Perfecto. También tienes la opción de no llevarlo a la oficina. Ya es un cambio.

Con todo lo que te he compartido, te invito a que seas sincero, que transmitas lo que crees importante para el bien de los demás, y hazlo desde una mirada apreciativa. Al final, cómo lo digas, también importa. Te dejo un vídeo que puede darte luz sobre cómo nos afectan los comentarios de los demás, por muy adultos que seamos.

 

 


Raquel Bonsfills 

1 octubre, 2018

 

¿Sueles tener una mente positiva durante tu día?

Tener una actitud positiva influye en tus cuatro partes como ser humano: parte física, emocional, energética y por supuesto, mental. Para lograr cualquier cosa en la vida es fundamental tener una actitud mental positiva.

Ser positivo hará que continúes y no abandones tus sueños cuando las circunstancias cambien. La actitud positiva te ayuda a conocer los obstáculos, a generar recursos y a utilizar tus habilidades para lograr que tus sueños se hagan realidad.

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Shannon L. Alder dijo: “Cuando estás alegre, le dices sí a la vida y te diviertes, y proyectas optimismo a tu alrededor, te transformas en el sol de tu constelación y las personas quieren estar cerca de ti”.

Otra ventaja es que está demostrado que una persona con mente positiva tiene menor estrés y lleva una vida más tranquila y feliz.

Como ves el tener una actitud positiva en la vida solo son ventajas y además, has de saber que es contagiosa y se puede mejorar. Te dejo 8 claves para que puedas entrenar y mantener tu mente positiva:

  • Sé agradecido con la vida y con las personas. La gratitud nos abre a la plenitud de la vida. Según Dorly Constanza Acosta, psicóloga de la Universidad Santo Tomás, existe un pensamiento que hace más fácil la existencia y es la gratitud. “Cuando podemos ver la vida a través de los lentes de la gratitud o mejor aún, cuando hacemos de ella un estilo de vida, podemos experimentar la felicidad, que no está dada porque todo esté bien, sino porque se disfruta con intensidad cada detalle de la existencia”.

Ser agradecido convertirá la ira y la frustración en sentimientos más positivos y te ayudará a enfocarte en lo que es realmente importante para ti.

  • Trabaja la gestión emocional. Paola Pachón, psicóloga de la Universidad Piloto, con especialización en gerencia del talento humano de la Pontifica Universidad Javeriana nos recuerda: “Tener inteligencia emocional para la resolución de problemas se resume en pensar antes de actuar y en hacer un análisis de la situación para responder ante esta; la clave está en no dejarse llevar por el momento, por el contrario, se debe dar un espacio a la mente para asumirlo y de esta manera saber cómo actuar”

La gestión emocional nos lleva a sentirnos mejor con nosotros mismos y con los demás. Te dejo algunas técnicas de gestión emocional a practicar en tu día a día.

  • Lleva una vida saludable. Hay numerosos estudios que indican que los optimistas son menos propensos a fumar, beber alcohol, tener una mala alimentación. Además, también suelen dormir mejor y hacer más ejercicio. Además, por ese cuidado y actitud las personas positivas se enferman menos que las que no lo son, ya que su actitud de vida fortalece el sistema inmunológico, el cardiovascular y la capacidad del cuerpo para manejar el estrés.
  • Analiza de la forma más objetiva posible cualquier situación que te ocurra. Se trata de analizar los aspectos positivos y negativos que podamos extraer de cualquier situación de nuestra vida y luego, elegir lo que quieres hacer o sacar el aprendizaje de lo vivido.
  • Vive gestálticamente. Vive el aquí y el ahora, vive el presente. Muchas veces los problemas se suelen ver más grandes de lo que en realidad son. Viviendo el presente dejas de ponerte en situaciones que quizás nunca lleguen a darse, reduciendo de esta forma los miedos y preocupaciones en las que puedes fallar que pueden suceder.
  • Rodéate de personas positivas. Las personas de nuestro entorno influyen en nuestros pensamientos y sentimientos. La actitud positiva se contagia mucho, contágiate de las personas positivas actuando y pensando de forma similar. Las personas positivas siguen un lema bastante simple en la vida, deshacerse de la negatividad, apreciar las cosas buenas de la vida y aprender de los errores. Pasar tiempo con personas que son positivas hace tu vida más alegre, pues te ayudan a poner más atención en las cosas buenas de la vida y te ayudan a alejarte de las cosas que no valen la pena.
  • Diviértete. El buen humor es importante practicarlo. Te sugiero realizar actividades como: reír, bailar, cantar… son opciones excelentes. Estas actividades potencian tu producción de serotonina, te mantendrá a salvo de la depresión y te llevará a un estado de ánimo más positivo.
  • Ayuda a los demás. Practica alguna actividad que ayude a otros, como colaborar con alguna ONG, dedicar tiempo a animales, contribuir a alguna causa social… te ayudará a olvidarte de tus problemas y a verlos de manera diferente. Además, ayudar a los demás nos produce un estado de bienestar muy positivo, elevará tu autoestima, desarrollarás un sentimiento de pertenencia y de compañerismo, aumentarás la sensación de logro y autorrealización…

¿Qué otras cosas haces para mejorar tu actitud positiva? Con el fin de complementar lo que te he comentado te dejo un vídeo que habla de Transformar tu realidad para hacerla más positiva.

 

 

Decía Víctor Frankl. “La última de nuestras libertades humanas es decidir cuál será nuestra actitud en cualquier circunstancia”.

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para tener una mente más positiva? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

 

Milagros García

24 septiembre, 2018

Los seres humanos estamos en este mundo con una misión, cada uno habrá de descubrir la suya, y aunque algunos fallecen sin haber dado sentido a su existencia, otros como Neil Amstrong pisando la luna, sabían de la importancia de dejar huella en su paso por la historia de la vida.

dejar huella

Hay muchas formas de dejar huella:

Donaciones. Hay muchísimos proyectos interesantes a los que donar nuestro dinero o recursos. Desde investigaciones científicas que nos permitirán en el futuro saber aún más sobre el ser humano, sobre curas a graves enfermedades o sobre inteligencia artificial, hasta donaciones a proyectos de ayuda contra el hambre, la mejora de las condiciones físicas, mentales, emocionales, educativas o del bienestar de las personas y de los animales. Por ejemplo, parques infantiles creados con las donaciones de muchas personas que creyeron en el proyecto, mercados creados gracias a la financiación de los interesados, organizaciones no gubernamentales de diferentes ámbitos…  Hay todo un amplio repertorio de opciones en las que poder aportar nuestro granito de arena. Elige aquel en el que quieras dejar tu huella.

Adopciones. No solo se puede adoptar a niños o animales en situaciones de orfandad, también se pueden mejorar condiciones tanto personales como sociales. En Estados Unidos, se puede adoptar incluso una autopista, porque así se financia, se mantiene y permite que muchas personas puedan desplazarse con mayor comodidad en sus traslados.

Ofrecer nuestro tiempo. El tiempo es el bien más preciado que existe. El tiempo es el que es y cada persona decide cómo emplearlo. Por eso aquello a lo que le dediquemos tiempo ha de ser importante. Lo de pasar el rato es solo estar un rato haciendo algo banal, algo a lo que no le damos mucho valor o no nos gusta demasiado. Parece que acompañar a alguien a hacer algo es pasar el rato, sin embargo, si tenemos que pagar a alguien para que acompañe a nuestros mayores en su día a día, o para que esté pendiente de nuestros niños, nos damos cuenta que es un tiempo valioso. Así que dedica tu tiempo a aquellas cosas en las que queramos estar, aquello en lo que queramos dejar nuestra esencia.

Business Angels, inversores y accionistas. Son todo diferentes formas de apoyar proyectos y empresas que necesitan financiación. En este caso son opciones lucrativas. Nadie dijo que dejar huella tenía que ser gratuito. Hasta ser una gran empresa o ser un gran proyecto hay mucho trabajo y personas que creen en ello. Y esas personas siempre sabrán que fueron ellas las que dejaron esa huella en el mundo. Pueden ser anónimos o conocidos. En este caso la clave está en la confianza en las personas que lo desarrollan y en la viabilidad que tenga su idea. Con locos creativos avanza el mundo. Y si no, que se lo digan a Steve Jobs o a Elon Musk. Te dejo unos consejos para saber cómo invertir mejor tu dinero.

Responsabilidad social. Somos seres sociales y lo que hagamos afecta a los demás. Por eso es importante crear empresas que ayuden en el desarrollo económico, ecológico, sanitario,… es decir, empresas que lleven a una mejora en la supervivencia del ser humano, al "bien estar" de las personas, a la creación de empleo y al crecimiento personal y profesional de todos y todas. Tenemos un planeta en el que convivir en armonía y equilibrio. La huella que dejemos influirá en el futuro de nuestros sucesores.

Huella digital. En este mundo cada vez más tecnológico y más hiperconectado, ofrecemos una imagen que se corresponde con lo que ven de nosotros en las redes sociales, en los informes de las empresas que utilizan las herramientas de Big Data, etc. Las páginas web en las que entramos, fotos que subimos a Instagram, post, artículos, vídeos compartidos, textos escritos,…todo habla de nosotros. Nuestra educación, nuestra imagen, a lo que damos importancia y a lo que no, lo que compramos, lo que decimos que nos gusta, lo que rechazamos. Hoy en día esta huella digital influye incluso a la hora de encontrar un trabajo, dado que las empresas de selección cada vez más utilizan las redes sociales para conocer a sus candidatos. Muchas empresas y profesionales por eso se valen de expertos en social media para asegurarte que no se desvirtúa su huella digital. Así que, ¡echa una mirada a tu huella digital! 

Nuestra actitud. ¿Te ha pasado que ha entrado una persona en la estancia en la que tú te encontrabas con una sonrisa radiante, con confianza, con alegría y te has quedado un rato pensando en ella? Eso es actitud. Podemos decidir cómo tomarnos lo que nos ocurre, hacer un drama de ello o dejarlo pasar, e incluso reírnos de lo ocurrido. Nuestra actitud nos va a acompañar donde vayamos y podremos dejar huella en los demás. Victor Küppers nos lo explica en este vídeo: 

 

Nuestro comportamiento. Al final obras son amores y no buenas razones, que dice el refrán. Lo que hacemos, lo que no hacemos, lo que decimos y no decimos, cómo lo decimos, dónde estamos y a dónde no vamos… Nuestra forma de actuar con los demás, va a marcar la diferencia para dejar huella en ellos. Para bien y para mal. Así que descubre cuál es ese recuerdo que dejas en los demás y si es el que quieres sigue así y si no, cambia y sé quien quieres ser.

Nuestros valores. Si te das cuenta cuando alguien muere hablamos de esa persona diciendo que era una persona honesta, fiel, responsable, respetuosa, amigable… son todo valores. Por eso, es importante reconoces nuestros valores y actual con coherencia respecto a ellos. Igual que en la cultura empresarial una parte importante de la identidad está relacionada con los valores, en las personas también es importante detectar nuestros valores para llevarlos a nuestro día a día. Y que en cada acción que realicemos, nos aseguremos de ponerlos en práctica. Hemos ayudado a muchas personas y empresas a analizar sus valores. La mayor parte de las personas nunca ha tenido la oportunidad de analizar lo suyos y hasta no hacerlo no han descubierto lo importantes que son y lo beneficioso de aplicarlos. Si quieres descubrir los tuyos o los de tu empresa, ya sabes dónde encontrarnos.

Seguro que conoces más formas de dejar huella. Solo recuerda que puedes dejar huella cada día, en cada momento, y que puedes elegir dónde ponerla. ¿Qué vas a hacer a partir de ahora?

Tu también puedes dejar huella en la historia

Raquel Bonsfills 

17 septiembre, 2018

¿Conoces qué es la resiliencia? ¿Qué características tiene una persona resiliente?

Resiliencia tiene su origen en la ingeniería, es una magnitud que mide la cantidad de energía por unidad de volumen que almacena un material al deformarse elásticamente por una tensión externa aplicada.

Los materiales resilientes absorben el impacto de una fuerza exterior, se adaptan e incluso, pueden llegar a cambiar de forma,no se rompen y vuelven a su forma de origen cuando la fuerza exterior desaparece.

 FotoUnsplash

Resiliencia viene del término latín resilio, «volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar». El término se adaptó al uso en psicología y otras ciencias sociales para referirse a las personas que a pesar de sufrir situaciones estresantes no son afectadas psicológicamente por ellas.

La resiliencia para la psicología positiva es la capacidad de recuperación y de crecimiento postraumático y para la Neurociencia, la resiliencia es la capacidad para afrontar una situación adversa, superarla y salir fortalecido. es la capacidad de afrontar la adversidad. Para el Instituto Español de Resiliencia “La resiliencia es la capacidad de afrontar la adversidad creando los recursos psicológicos para salir fortalecidos y alcanzar un estado de excelencia profesional y personal”.

El término resiliencia resume la simbiosis de flexibilidad, resistencia, adaptación y recuperación. Su manifestación aporta seguridad para afrontar situaciones adversas, promueve el afán de superación, fortalece la autoconfianza, la capacidad de influencia y la empatía. Su adaptación crea en su entorno un sentimiento de cercanía, seguridad y confianza.

Esa capacidad de resistencia se prueba en situaciones de estrés o trágicas, algunas de ellas podrían ser: la pérdida inesperada de un ser querido, la ruptura de la pareja, el maltrato o abuso, una prolongada enfermedad, el fracaso de un sueño muy esperado, una catástrofe natural, problemas económicos…

Existen circunstancias en la vida como las que acabo de reseñar, que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para afrontarlas y salir adelante. Ante estas situaciones podemos dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostando por la resiliencia.

La resiliencia no es una cualidad innata, es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida. Lo que quiero decir es que normalmente las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que no se han dado por vencidas ante los fracasos o que han tenido que luchar contra situaciones adversas. Las personas resilientes sacan lo mejor de si mismos ante los retos que van surgiendo en la vida.

Quisiera hablarte de 8 características que considero tiene una persona resiliente:

  • Confía en uno mismo y confía en los demás. Son personas que se centran en sus objetivos y los persiguen con determinación y si necesitan ayuda, no dudan en pedirla porque reconocen la importancia del trabajo en equipo.

  • Se automotiva. Las personas resilientes saben buscar nuevas formas de obtener satisfacción de la vida. Mantienen la motivación siempre alta y son capaces de detectar y atraer cosas positivas a sus vidas.

  • Tiene conocimiento de sí mismo. Una persona resiliente conoce sus principales fortalezas y habilidades, así como las limitaciones y debilidades que le permiten poder trazar metas más objetivas y realistas.

  • Se autocuida. Realiza actividades dirigidas a conservar la salud y prevenir enfermedades, tomándose tiempo para descansar y recuperar fuerzas. Además, sabe cuándo puede dar lo mejor de sí mismo y cuando debe parar.

  • Sabe manejar sus emociones. Las personas resilientes gestionan sus pensamientos que generan emociones, tienen la capacidad de reconocerlas y expresarlas. La persona con alta resiliencia se permite sentir emociones intensas sin temerlas ni huir de ellas y ésta es una buena forma de afrontar situaciones dolorosas. Te dejo los 7 pasos para saber gestionarte emocionalmente.

  • Interpreta la realidad de forma muy objetiva. Usa la lógica desde un punto de vista positivo y resolutivo, con independencia de su propia manera de pensar o de sentir.

  • Evalúa los problemas como posibilidades de mejora y los afronta. Las personas resilientes comprenden que los problemas se pueden convertir en oportunidades, aprendiendo de ellas para crecer y superarse. Actúan enfocándose en las soluciones y en el cómo superar las situaciones.

  • Siente empatía. La empatía es la capacidad de entender al otro y ponernos en su lugar, comprender sus sentimientos, a través de comprender los propios. La capacidad de dar y recibir afecto en las relaciones con los demás es mayor.

¿Qué otras características consideras que tiene una persona resiliente? Con el fin de complementar lo que te he comentado te dejo un link a un artículo que habla de la capacidad de resiliencia  y un vídeo que habla de Aprender a desarrollar la Resiliencia

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para ser resiliente? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

"Aquel que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo"  Friedrich Nietzsche

Milagros García

6 septiembre, 2018

El uso de la modalidad E-learning (formación online)  está creciendo tanto a nivel de estudios como a nivel profesional.  Ya sea por la posibilidad de hacerlo desde cualquier parte, como por el tiempo que cada uno decida dedicarle o porque pueda resultar más económico, se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada para ser más empleable, estar al día, mejorar la capacitación, mantener el interés y la curiosidad en el aprendizaje continuo, etc.

Estudios como el realizado por la OBS Business School, comentan el gran crecimiento de la metodología de formación online, que además traerá nuevas habilidades en la manera de interactuar, haciendo hincapié en las habilidades sociales y emocionales hacia las que la tecnología de la formación se está orientando.

Sin embargo, a muchas personas les cuesta la formación on line. La autogestión, la persistencia y la autonomía son claves para poder llevar a cabo con éxito y finalizar una formación mediante la metodología de enseñanza online.

enseñanza online

Foto de Unsplash

Para tener éxito al realizar una formación online es importante:

Tener claro tu objetivo: Según el informe de BestCollege.com sobre las tendencias en la educación online de 2017, el 72% de los estudiantes realiza esta formación con la intención de obtener un empleo, un 36% lo hacen en busca de cambios en su trabajo y un 32% de las personas trata de mejorar sus credenciales académicas en su trabajo actual. ¿Aprender por aprender?¡Es importante tener un objetivo!

Además, recuerda que para ser un buen objetivo tiene que estar bien definido, y será importante tener una fecha final en la que te planteas haberlo conseguido. Esa fecha te servirá de horizonte y te ayudará a mantenerte firme en tu decisión de realizar formación online.

Elegir el curso adecuado para ti: Para ello hay que comenzar por elegir un curso que te resulte atractivo. Si no te apetece hacerlo es fácil que acabes abandonándolo. Es necesaria una motivación hacia el curso. Además, asegúrate que el curso cumple con las expectativas de certificación que buscas o necesitas, si ese es tu objetivo.

Prepararse: ¿Hace falta un ordenador, un móvil, una aplicación o un programa específico para realizarlo? Asegúrate de que la plataforma de formación es compatible con tu ordenador, móvil o tablet.

Además, averigua cómo funciona. Es a base de vídeos, hay que hacer sesiones conectado a una hora determinada, requiere de trabajos en común con otros alumnos, tiene un test que superar con más de un 80%, hay varios intentos para realizarlo o solo uno, qué contabiliza para obtener la certificación, hay un tutor online, etc.

Y organiza tu tiempo. ¿Cuándo prevés que lo vas a hacer? Programa en tu agenda el tiempo a dedicarle. Si piensas que ya lo irás haciendo, no lo acabarás haciendo. Por eso, decide cuándo será el mejor momento para ponerte con tu curso: ¿el fin de semana, mientras vas en el metro al trabajo, por la tarde al llegar a casa…? Ponerse recordatorios o alarmas puede ser muy útil.

¿Tienes todos los materiales que puedes necesitar? Por ejemplo, si eres de los que te gusta tomar notas, hazte con un cuaderno para tu formación. Si tu curso es de yoga, prepara tu estera de ejercicios, si es un curso de cocina, prepara todos los alimentos y electrodomésticos o útiles de cocina que te vayan a hacer falta.

Ser responsable: Si dices que lo vas a hacer, hazlo. Y si eres de los que prefieren no decir nada a nadie para que si al final no lo terminas no quedes mal, en el fondo ya estás justificando tu falta de responsabilidad para llegar a tu objetivo. Lo importante es mantenerte activo con la formación online. Si eres de los que te ayuda decírselo a los demás para que te sirvan de acicate para realizarlo, compártelo. A veces unos con otros nos apoyamos para hacer más llevadera la tarea. Si prefieres hacerlo sin decírselo a nadie puedes encontrar formas de mantenerte activo poniéndote frases motivadoras en post-its, añadiendo recordatorios en la agenda…sé creativo para que te animes a hacerlo.

Comprometerse: Cuando decidimos hacer un curso online parece que el objetivo está en terminarlo. Sin embargo, aprovecha el aprendizaje que te está ofreciendo porque si no, el título solo no servirá de nada. Aprovecha la ocasión para poner lo aprendido en práctica, probar, pensar cómo puedes incorporarlo a tu trabajo actual…haz que tu esfuerzo de realizar la formación merezca la pena. El compromiso es con el aprendizaje mismo y lo que puede aportarte dicho aprendizaje a ti.

Eso no significa saturarse o agobiarse, ni aprender todo todos los días. Puedes elegir un día a la semana , o varios, o ir aumentándolo según el tiempo que dispongas. Puedes ser flexible, puedes incluso cambiar algunas de tus actividades por un rato de formación o incluso puedes hacer de esta algo social, por ejemplo, uniéndote a algún grupo de estudio que se junta por la noche en la biblioteca.

Ser curioso:  La curiosidad aumenta los resultados de aprendizaje. Pregunta, plantea reflexiones sobre la temática, trata de encontrar soluciones, escucha de verdad qué están diciendo o quieren decir, busca lo que no entiendas, trata de enfocarte desde nuevos puntos de vista y deja atrás otras experiencias que hayas podido tener en el pasado. La formación online de hoy está mucho más avanzada y es más atractiva que la de hace 10 años.

Ser ambicioso. Siempre se puede sacar un mayor partido a un curso. Siempre hay referencias de autores, bibliografía sobre la que indagas, ejercicios que realizar. Contabilicen o no contabilicen para tu certificación, sí contabilizan para tu aprendizaje y capacitación. Aplica lo aprendido, márcate nuevos objetivos de aprendizaje con lo que vas ya adquiriendo.

Divertirse: Lo bueno de una formación online es que no tiene un sentido tan estricto y serio. Puedes estar en pijama o comiendo helado mientras la haces. Puedes tomarte los ejercicios como un juego de investigación. Aprender puede ser divertido y tú puedes hacerlo solo por diversión.

 

Ahora que sabes qué puedes hacer para abordar mejor una formación online, ¿te animas a hacer alguna? Puedes probar con las formaciones que hemos preparado en 2miradas como por ejemplo, sobre cómo desarrollar el talento del equipo.

Con formación online es muy fácil mantenerse como un eterno aprendiz.

Porque...el saber no ocupa lugar

Raquel Bonsfills