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Todo ser humano está compuesto por, según las últimas investigaciones, un número similar de células y bacterias que se van renovando con más o menos periodicidad excepto en partes muy concretas, y aún se discute sobre alguna de ellas...

También sabemos que en los genes no solo se guardan aspectos físicos como el color del pelo o los ojos. Nuestra forma de ser también, incluso, nuestras ideas están condicionadas por la genética. Por eso hay personas que afirman que ellas son así y que nunca cambiarán, nada más lejos de la realidad! Son muchos los científicos, educadores o filósofos que afirman que el camino de la libertad está en la educación y el conocimiento de nuestro cerebro.

David Bueno i Torrens, en su libro Cerebroflexia explica cómo la biología y el ambiente en el que vivimos cambian nuestro cerebro. En la entrevista que le realizó el periódico la Vanguardia explica que existen genes que condicionan que haya personas con más tendencia hacia la infidelidad que otras, aunque nunca debe hacerse servir como excusa. Nos recomienda sacar provecho de nuestro cerebro para ser felices: edúcalo para que te ayude a gestionar las emociones, racionalizar y empatizar con los demás.

Educación y aprendizaje 

José Antonio Marina, en su libro La educación del Talento analiza el talento como la inteligencia triunfante. Este libro es el primero de una serie de libros sobre educación con una finalidad práctica, ayudar a educar. El método pedagógico que se propone une la sabiduría educativa de la humanidad con los últimos descubrimientos en neurociencia o en psicología evolutiva. Los libros tienen una parte expositiva, en papel, y una ampliación científica, histórica, documental, en la red.

En este vídeo José Antonio Marina explica que somos lo que somos más nuestras posibilidades y cómo los métodos educativos tradicionales están obsoletos.

Desde 2miradas nos damos perfecta cuenta que debemos trabajar los talentos humanos para ser más felices. Es un pilar fundamental de nuestra razón de ser como empresa donde tenemos muy presentes los procesos de aprendizaje.

Por eso, en nuestro equipo, no cesamos de buscar nuevos horizontes de saber e impartir cursos o formaciones donde ayudamos a nuestros alumnos a fortalecer sus mecanismos cerebrales desde las dos miradas: la interna y la externa. Por ejemplo, en la mirada interna, hacia nosotros mismos, utilizamos herramientas que nos ayudan a visualizar de forma clara y rápida nuestros intereses o pasiones; esto nos ayuda a tomar decisiones sostenibles y que no nos perjudiquen. Desde la mirada externa, hacia fuera y en relación a nosotros con el resto de individuos, trabajamos el liderazgo y la gestión de equipos para alcanzar logros comunes con pasión y decisión.  

Desde 2miradas afirmamos que todos nos adaptamos y en esa adaptación o aprendizaje, cambiamos. Sin embargo, debemos conocer cómo afectan esos cambios y si el rumbo nos lleva a la consecución de nuestros objetivos. Hay herramientas, lecturas y personas que pueden sustentar el desarrollo interno y externo de las personas y su entorno.   

Tomar conciencia de que estamos permanentemente cambiando y adquiriendo competencias es fundamental para tomar el control de nuestras vidas. En nuestro blog tenemos muchos artículos sobre aprendizaje que puedes usar de guía  inicial. También puedes contactar con nosotros para lograr alcanzar con pasión el éxito genuino: ¡Bienvenido a tu zona de aprendizaje!

 

Se valiente, atrévete.

 

 

Querido compañero,

¿Conoces cómo se desarrolla un proceso de aprendizaje?

Proceso de aprendizaje

Hoy quiero compartir contigo las 4 fases de un proceso de aprendizaje y como siempre, para situarnos, veamos qué es el aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren o modifican habilidades, destrezasconocimientosconductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción, el razonamiento y la observación.

Y para empezar, te propongo ver un vídeo de cómo aprende nuestro cerebro:

 

Fue en 1970 cuando el psicólogo Noel Burch desarrolló un modelo de cuatro fases por las que pasamos para aprender cualquier habilidad. Conocer cada una de estas fases nos da la oportunidad de entender y aceptar que el aprendizaje de toda habilidad es un proceso largo y a veces, poco confortable. Las fases de un proceso de aprendizaje en las que vamos mejorando nuestros resultados hasta conseguir nuestro nuevo reto son:

 1.      II: Inconsciente incompetente. No sé, lo que no sé.

Sería la primera fase del aprendizaje, fase en la que no somos conscientes de que no sabemos cómo hacer algo correctamente y normalmente esto se debe a que, hasta ese momento, no hemos necesitado dedicar tiempo, ni esfuerzo a aprender cómo llevar a cabo esa tarea. 

Un ejemplo sería que tu jefe te indica que quiere que asciendas al nuevo puesto disponible en la empresa y para ello tienes que hablar inglés.

Hasta ese momento has oído hablar inglés a algunos compañeros y amigos, has escuchado alguna canción o algún programa en la televisión… pero tú nunca lo has practicado, ni has ido a ninguna clase para aprenderlo porque no lo has necesitado.

 2.      CI: Consciente Incompetencia. Ahora sé, lo que no sé.

En esta etapa comenzamos a tener consciencia de lo nuevo que queremos acometer y es entonces, cuando empezamos a fijarnos a los detalles de esta nueva actividad o reto.

Es en esta fase cuando muchas personas abandonan, porque es cuando nos sentimos más vulnerables al descubrir todo lo que nos queda por aprender.

Siguiendo el ejemplo anterior esta fase se daría cuando tu jefe te hace esta propuesta y tú la aceptas. En este momento sabes que eres incompetente en esta actividad, aunque eres consciente del interés que esta nueva actividad comienza a suscitar en ti.

 3.      CC: Consciente Competente. Sé, lo que sé.

En esta tercera fase, nos damos cuenta de que ya sabemos buena parte de lo que supone el conocimiento, las habilidades y conductas que requería la nueva actividad o reto. Ya comenzamos a tener la destreza en su funcionamiento.

En esta etapa del proceso de aprendizaje, ya logramos realizar la tarea o actividad, aunque no la tenemos aún interiorizada, ni somos expertos.

De hecho, a menudo nos suele pasar que descubrimos algo que no sabemos hacer de la actividad o reto y volvemos a la fase anterior: fase 2.

Muchos procesos de aprendizaje suceden pasando de la fase 2 a la fase 3 en numerosas ocasiones y nos vamos haciendo cada vez más hábiles, hasta que un día llegamos a olvidarnos de lo que conocemos y en este momento ya entraríamos en la fase 4.

En nuestro ejemplo que estamos desarrollando sería la fase en la que ya sabríamos leer, escribir y mantener una conversación en inglés, con cierta soltura en el ámbito en el que te requería tu jefe.

Aprender

 4.      IC: Inconsciente Competente. No sé, que lo sé.

Hay personas que dicen que en esta fase estamos en modo “flow” y que fluimos.

Para llegar a esta fase es vital el haber practicado la actividad una y otra vez, hasta haber memorizado todos los detalles de la misma. En esta fase, el uso, el hábito, la práctica, la incorporación e integración del conocimiento o tarea, se automatiza.  Dejamos de ser conscientes que estamos haciendo cada paso de la tarea y simplemente nos sale. La hemos aprehendido.

En nuestro ejemplo, se daría cuando eres capaz, sin pensar y sin darme cuenta, te sale de igual forma hablar en inglés que en tu idioma materno, cuando no tienes que pensar en traducir y ni siquiera pensar que estás hablando en inglés. Simplemente hablas automáticamente inglés.

Tenemos muchas actividades que desarrollamos en la fase 4, por ejemplo si ya llevas tiempo conduciendo, seguro que muchas veces llegas a tu trabajo, sin darte cuenta, porque vas pensando en otras muchas cosas o te mudas de casa o trabajo y te pasa que vuelves a hacer el recorrido y sin darte cuenta, llegas a tu antigua dirección.

Éste sería el proceso para adquirir competencias y, como podemos observar, hasta que no nos hacemos conscientes de la necesidad, bien por nosotros mismos o bien porque así nos lo requieran, no vamos a poner en marcha nuestro proceso de aprendizaje, ni nuestra disposición ante él.

Y esto no es sólo para el aprendizaje de uno mismo, sino que se puede extrapolar a la capacidad de transformación e innovación de las empresas, como nos explica José Vicente García Manjón en su artículo.

¿Qué vas a hacer para seguir aprendiendo cada día?

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

14 agosto, 2017

¿Cuántas veces actuamos por impulso sin pensar? Las consecuencias pueden ser desastrosas. Uno de los primeros aprendizajes de los niños de tres años es la inhibición del impulso.

En el partido de ayer de la Super Copa, Cristiano Ronaldo, conocidísimo jugador del Real Madrid, en un impulso incontrolado, empujó al árbitro del partido. Aún se desconocen las consecuencias pero pueden ser francamente lamentables para él y sus compañeros.

La pregunta es ¿mereció/merece la pena? La respuesta es evidente. No podemos comprometer a nuestro equipo (de trabajo, familia, amigos…) por impulsos individuales. Si algo aprendemos pronto, es que todo acto tiene consecuencia. Si nos enfadamos o no somos capaces de inhibir correctamente nuestros impulsos, tal vez, terminemos arruinando muchos de nuestros objetivos.

Piensa luego actua

Pero ¿qué es La inhibición o control inhibitorio? Según el Dr Russell Barkley, es la capacidad del ser humano para inhibir o controlar las respuestas automáticas, y generar respuestas mediadas por la atención y el razonamiento. Rusell dice que esta habilidad cognitiva forma parte de las Funciones Ejecutivas y contribuye a la anticipación, planificación y al establecimiento de metas. Por lo que el control de la inhibición pone freno al comportamiento y detiene las reacciones automáticas inapropiadas, cambiándolas por una respuesta más razonada y más adaptada a la situación. En este vídeo Russell Barkley explica cuáles son las fases del auto-control emocional de forma genérica

Podemos gestionar nuestro enfado de otras maneras, cómo ya comentamos en nuestro artículo Como gestionar nuestra ira. También hay muchas maneras de actuar cuando nos sentimos ofendidos, no podemos olvidarnos que somos nosotros mismos los que nos ofendemos y podemos elegir hacerlo o no.

Si tenemos en cuenta todo esto, ahorremos energía y esfuerzos por nuestra parte o por parte de nuestros compañeros y podremos destinar nuestro tiempo a cosas mucho más productivas.

 

Feliz día

El equipo de 2miradas

10 julio, 2017

Querido compañero,

¿Qué haces como líder para que los miembros de un equipo materialicen de la forma más eficaz y eficiente la visión de la empresa? ¿Qué haces como líder para que los miembros de tu equipo compartan una visión? ¿Qué haces para que esa visión se lleve a cabo?

compartir visión empresarial

 

Hoy leyendo el libro "Madera de Líder" del Dr. Mario Alonso Puig he recordado la importancia de que un Líder piense en grande y que tenga una visión que impulse a traspasar sus propios límites. Toda visión lleva tiempo encontrarla y hasta que logramos visualizarla requiere tiempo, paciencia y dedicación en su búsqueda.

Desde mi punto de vista, toda visión, como proyección de futuro, tiene un componente de deseo de ser realizada o de necesidad de cumplirlo y otro componente de movimiento, cambio o acción, porque si solo llevara el componente de quererlo y no perseguirlo, no haciendo nada para lograrlo, sería una ensoñación y, muy probablemente, la persona podría sufrir una frustración o una falta de autoestima, tapada por pensamientos del tipo: “esto no es para mí”, “ahora no toca”, “ya soy mayor o joven para llevarlo a cabo” …

Como líder, la visión puede partir de la propia persona y motivar e inspirar llevando a que un grupo la comparta. También esta visión la puede crear el propio grupo o equipo de personas que forman parte de una empresa o de un proyecto.

Para que un grupo de personas ayuden a que se haga realidad una visión son fundamentales varios puntos que te quiero compartir:

  1. Que esa visión sea vivida y compartida por todos los miembros del equipo o del grupo. ¿Qué significa para mí esa visión? ¿Del 1 al 10 cuanto me hace sentir bien el imaginar logrando esa visión? Te propongo también que todos sus miembros hagan un ejercicio: visualizarse cuando hayan materializado esta visión, anticipándose a lo que verá, escuchará y a cómo se sentirá. Esto sirve como elemento motivacional y además, de enfoque para sus miembros. ¿Qué veré? ¿Qué escucharé? ¿Cómo me sentiré?
  2. La visión tiene que producir algún beneficio o resultar favorable para algo o alguien. ¿Cuál es el beneficio cuando logremos materializar la visión? ¿Quién o quiénes se beneficiarán de conseguirlo?
  3. La visión tiene que suponer un reto, algo motivante que mueva al equipo o al grupo a querer llevarlo a cabo, que todos se sienten con fuerza y ganas para estar en acción, para hacer cada día algo que lleve al logro de esa visión. ¿Cuándo pienso en esa visión cómo me hace sentir? ¿Qué me motiva de esa visión?
  4. Conocer los puntos fuertes, talentos, recursos, destrezas y experiencias de los diferentes componentes que participarán a lograr que se haga realidad esa visión. Este punto es importante para aprovechar las sinergias de unos y otros, para superar retos y aprovechar oportunidades. ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? ¿Cuáles son mis principales logros? ¿Cómo puedo utilizar mis fortalezas para avanzar en el logro de los resultados que se requieren para conseguir esa visión?
  5. De la misma forma es importante conocer los puntos débiles, obstáculos o barreras que podrían impedir que el equipo o grupo no avanzase en el logro de la visión. Una forma de conseguirlo es conociendo las experiencias negativas y los fracasos más relevantes de los distintos miembros. ¿Qué errores significativos has cometido? ¿Qué provocó esos fracasos? ¿Cuáles han sido tus aprendizajes? ¿Qué puede faltar al equipo?¿Qué puede limitar la continuidad del trabajo o de la fuerza del equipo?
  6. Que cada uno de los miembros del equipo o del grupo sepa qué tienen que llevar a cabo, cuál es la tarea o tareas a realizar, en definitiva, que conozcan su misión para situarse en el presente. ¿Qué voy a hacer yo hoy para que esta visión se haga realidad?
  7. Definir los objetivos a corto, medio y largo plazo a llevar a cabo hasta conseguir esa visión. Te recuerdo una técnica para que te ayude a que puedas fijarlos S.M.A.R.T-E
  8. Es importante que el equipo o grupo conozcan su aportación a la visión y esto ha de suponerles un reto y no una losa, siendo ecológico para ellos, así como para su entorno. ¿Qué supone para mí lograr esta visión? ¿Cómo se sentirá mi entorno: familia, amigos, compañeros… cuando lo logre?
  9. Es necesario fijar las reglas de funcionamiento para lograr realizar esa visión, así como el conjunto de principios, valores y creencias y la forma de comunicarse entre los diferentes participantes. ¿Cómo nos vamos a relacionar? ¿Cuándo? ¿De qué manera? ¿Cuáles son los valores del grupo o equipo?
  10. Revisar continuamente la motivación de todos los miembros del equipo, recordar la importancia de la visión porque da sentido. Y también, revisar el progreso, además de realizar todos los cambios y ajustes necesarios en pro del logro de esa visión compartida. ¿De qué forma estamos avanzando para materializarla? ¿Estamos manteniendo la visión o nos estamos desviando? ¿Cuánto me falta para lograr esa visión? ¿Cómo puedo ser más eficaz y eficiente en conseguir la visión? ¿Qué medidores utilizo para evaluar el progreso?

Con el fin de complementar lo que te he comentado, te dejo un vídeo en el que se habla de la Visión Compartida

 

Después de lo que te he compartido ¿qué vas a hacer para que los miembros de tu equipo logren materializar la visión de la empresa? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

En el ámbito de la formación están cambiando las cosas. Desde los años 50 cuando los libros de texto no tenían ni dibujos, hasta hoy donde podemos encontrarnos hasta sin libros de texto.

Cada generación aprende y ha aprendido con unas herramientas. Se trata de prepararse para el futuro, un futuro incierto y cambiante. Y por eso, la formación también ha de cambiar, para adaptarse y facilitar su aplicación en el día a día.

Claves de la nueva formación

Por eso, hoy en las empresas así como en la formación, para ser buenos profesionales es importante tener en cuenta algunas claves de la nueva formación:

Poner el foco en el aprendiz. Antes se planteaba lo que el formador quería contar, ahora nos enfocamos en lo que el alumno quiere aprender. Es más personalizado y adaptado a las necesidades instantáneas de las personas. Por ejemplo, a través del Universal Design for Learning (UDL), donde todos los participantes aportan a cada experiencia de aprendizaje una multiplicidad de talentos, intereses y necesidades.

Agilidad de respuesta. En la era de Google donde tienes lo que buscas inmediatamente, aunque haya que filtrar o discernir lo más fidedigno, nos estamos acostumbrando a resolver dudas al momento, a localizar lo que nos interesa cuando lo necesitamos y a obtener respuestas rápidas. Por eso la formación no puede ser menos ágil. Ha de estar igualmente a disposición. De ahí que surjan continuamente empresas de e-learning, plataformas de acceso a una formación variada, píldoras de formación, aplicaciones que permiten tener acceso a la formación dentro y fuera del aula, etc. como si de una enciclopedia de formación se tratase.

Formación para el futuro. Estar al día, evolucionar profesionalmente, tener nuevas ideas y alternativas, son cualidades deseadas en las empresas. La formación ha de preparar y permitir tener más recursos para afrontar las situaciones que se nos presenten. Por ejemplo, con formaciones STEM o de habilidades como la comunicación, la resolución de problemas, la visión global, la autoevaluación y de aquellas que fomenten el bienestar.

Con tecnología aplicada. Cada vez más la tecnología nos facilita el acceso a la información y en este caso, a la formación. Podemos contar con la documentación compartida en la nube, con las plataformas de aprendizaje colaborativos, con las formaciones masivas online (MOOC), con audiolibros, e-books, video conferencias, conexiones de personas en red o multiconferencias, webinars, wikipedias…y ¡lo que nos queda aún por descubrir! La revista de educación virtual nos deja también sus tendencias en el aula para 2017.

Formación continua. Una formación inicial no es suficiente aunque sí necesaria. Es una base. Después hay que seguir alimentando la curiosidad, impulsando las fortalezas que vamos desarrollando, trabajando las áreas de mejora que vayan surgiendo, avanzando día a día para dar lo mejor de uno mismo y ser los mejores profesionales.

Con metodología innovadora. Enseñar a las personas a pensar para una mejor toma de decisiones: ejercitar la creatividad a través del Design thinking, aprender jugando con gamificación y edu-tainment, invertir los procesos en el aula buscando que se aproveche más el tiempo experiencial con las flipped classrooms, alumnos que explican a sus compañeros la materia ejerciendo de profesores por un día, aprendizaje a través del trabajo colaborativo o cooperativo, etc.

Para todos. La formación debe ser inclusiva y respetuosa. Debe ser válida para toda la diversidad de personas, atendiendo las diferencias culturales, generacionales, de género, para personas con discapacidades, etc. Todos podemos seguir aprendiendo.

Emocional. Está demostrado que aprendemos mejor cuando lo que aprendemos está asociado a una emoción. De ahí la importancia de contar historias, de hacer vivir experiencias, de mostrar el problema que puede una persona tener y mostrar la posible solución,…y por eso, hay una parte "humana" que se hace aún necesaria, ya sea con vídeos de formadores que explican con pasión, con formaciones presenciales que permitan el contacto directo con la materia y con otras personas que enriquezcan el proceso enseñanza-aprendizaje, etc.

Para completar esta información, desde el ESIC nos muestran algunas de las tendencias más importantes de la educación para 2017, que puedes ver aquí.

Como profesional ¿cómo quieres seguir formándote? Y como empresa, ¿quieres estar al día para atender las nuevas necesidades de formación de tus equipos? ¿Qué vas a comenzar a hacer?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Hace tiempo que venimos escuchando hablar sobre el storytelling, vocablo en lengua inglesa que utilizamos para decir "cuentacuentos". Y no me refiero a cuentacuentos por ir contando cuentos chinos, sino por contar historias con moraleja o que nos dejen un aprendizaje como son todos los cuentos infantiles que aún recordamos.

cuentos-empresariales

 

La programación neurolingüística ha demostrado la importancia del uso del lenguaje para dar sentido, comprender, interpretar e integrar alguna información. Y en las empresas, podemos encontrar numerosas ocasiones para que una buena historia nos cale y nos invite a involucrarnos con ella. Algunos ejemplos de situaciones en las que podemos usar cuentos:

Al compartir la misión, visión y valores de la empresa. Hoy en día es muy importante que las personas se sientan identificadas con el propósito de la empresa o al menos que sientan que son parte de algo más grande y quieran sumarse a hacerlo posible. Tener preparado un cuento que bien pueda empezar con "había una vez, en el año XXXX, unas personas que tuvieron una idea, un sueño…"y así continuar nuestro storytelling para que enganche a cada nueva persona que se incorpora a la empresa.

Al realizar un nuevo proyecto. Cada nuevo proyecto tiene un propósito. Y últimamente ha de incorporar a personas de diferentes departamentos, áreas geográficas, edades, internos y externos a la organización, que se unen específicamente para tal efecto. Todas ellas entenderán mejor el proyecto y aumentarán su alineamiento con él, así como su unión como equipo si todas conocen la historia que da sentido al proyecto. Nuestro storytelling será creado antes de incorporar a cada miembro del equipo de proyecto para poderlo compartir con todos los miembros a su llegada, ya sea individualmente o para todos en una reunión de bienvenida.

Al transmitir una nueva idea. En publicidad es habitual crear cuentos o historias, como se hace para cada anuncio, para que se comprenda de forma sencilla una idea clave, dar a conocer un producto, o generar una sensación que podamos asociar a lo que queramos contar. Nos es más fácil acordarnos de algo cuando tenemos una emoción asociada. Así que incorporaremos en nuestro storytelling el componente emocional además de utilizar otras herramientas del lenguaje como por ejemplo, el uso de metáforas. Algunos ejemplos de cómo se han utilizado las historias o cuentos en publicidad las recopila aquí Neurads.

Al comunicar la marca. Cada empresa representa algo. Desde su logo, sus colores, su imagen hacia el exterior, si se tiene por una buena marca empleadora, etc. Cualquier diseñador gráfico al que preguntes sobre la creación de un logo o de la identidad corporativa de una empresa te dirá que ha de conocer la empresa, sus intereses, sus ideales, lo que quiere lograr… Y ese logo, cuando te lo expliquen también transmitirá esa historia que han querido resumir con toda la información que recopilaron. Pensemos entonces en qué queremos que cuente nuestra marca para que llegue así al público en general. Un buen ejemplo de marca que hace storytelling es Coca-Cola, y como muestra os dejo el último anuncio:

 

 

Al poner una oferta de empleo. Es habitual que las empresas pongan una pequeña descripción de las mismas en sus ofertas de empleo, del tipo: "empresa líder en el mercado, dedicada a ofrecer los servicios financieros personalizados y con mejores rendimientos, busca…"  Ahí está expresando una historia de lo que es, quiere ser o quiere que una persona se interese al formar parte de esa empresa. Si nos esmeramos en crear una historia donde se involucre a la persona, seguramente le resulte más atractiva para decidir apuntarse a la oferta de empleo. Un ejemplo para la contar la historia de otra forma podría ser: "¿Eres una persona con iniciativa, que le gusta viajar, crecer profesionalmente…? ¡Esta es tu empresa!"

Al dar los resultados de cierre de ejercicio. No es lo mismo llegar a una reunión y decir: "Así estábamos y así estamos", que contar una historia de logro y motivación por obtener esos resultados, ya se hayan conseguido o no. Si nos damos cuenta, las cifras son objetivas pero interpretables. Y según quien las lea podremos obtener versiones que inspiran a estar a favor o en contra. Por ejemplo, no es lo mismo decir: "En un año difícil, donde la disminución de personal, la desconfianza del mercado y los cambios en la organización han hecho mella en nuestros equipos, hemos logrado el 70% de lo que nos habíamos propuesto. Unos objetivos, que ya desde mediados de año veíamos que estaban algo por encima de nuestras posibilidades, pudiendo no ser del todo realistas". O decir: "Habíamos planteado unos objetivos de 300.000€ en ventas de nuestro nuevo producto y nos hemos quedado a falta de un 30% para lograrlo". ¿Verdad que no suena igual?

Al comenzar una exposición o presentación. En numerosas ocasiones hemos de presentar un proyecto, un servicio, una propuesta,… a nuestros compañeros, superiores, clientes, etc. Una forma de captar la atención de la audiencia es contando una historia. Por supuesto, escojamos nuestro storytelling con algo relacionado con lo que vamos a proponer, ya sea en cuanto a los beneficios a obtener o en cuanto al problema que vamos a tratar de resolver.

Seguro que se te ocurren muchas más ocasiones para aplicar el storytelling. Recuerda que:

  • Los cuentos hacen que se nos quede en nuestro cerebro la información de forma más sencilla.
  • Seguro que hay personas con gran experiencia que tienen maravillosas historias ilustrativas tanto de aspectos a evitar como de aprendizajes, valores y formas de adaptación que nos vendrán muy bien según las circunstancias o el momento en el que las vayamos a utilizar.
  • Las historias ayudan a pensar, invitan a reflexionar o a cuestionarnos.
  • Toda historia tiene un claro comienzo, desarrollo y desenlace.
  • Redacta un contenido de calidad y apropiado para cada ocasión.
  • Utiliza la emoción o haz hincapié en los conflictos que ayudarán a enganchar a las personas con la historia. Que quien lo escuche pueda pensar y sentir.
  • Puedes añadir vídeos, imágenes, sonidos y todo lo que tu creatividad idee para hacer más real y más atractiva tu historia.
  • ¡Todo el mundo adora las grandes historias!

Ahora que ya sabes dónde puedes incorporar las historias y los beneficios que pueden tener en el día a día de la organización, ¿cuándo vas a comenzar a preparar y hacer tu storytelling?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

27 febrero, 2017

A la hora del reconocimiento del trabajo bien hecho por los empleados hay personas en los equipos a las que no les gustan las celebraciones en las que se lleva algo de comer a la oficina o en las que se queda todo el equipo para comer juntos fuera de su horario laboral. A veces lo que el jefe siente como un símbolo de celebración y dinámica de reconocimiento laboral, para muchos es más bien un castigo o una obligación.

Antes de nada, creo que es importante reconocer el sentido de por qué celebrar en los equipos:

Celebrar un buen resultado conseguido es lo más habitual. Un cliente ganado, un proyecto que se ha cerrado con éxito, los objetivos cumplidos… todo son motivos de celebración.

Sin embargo, es importante que los miembros del equipo sientan que avanzan, que van logrando metas, que van estando más cerca de los objetivos a conseguir, que van ganando confianza en que se puede llegar a obtener el éxito, etc.  Es la forma de sentir satisfacción en el trabajo diario y por el trabajo bien hecho, reconocimiento laboral.

Según Jennifer Amozorrutia de Great place to Work en México: "Las  celebraciones  contribuyen  a  que  en  las  organizaciones  se  refuerce  la  confianza,  por medio de las muestras de gratitud y reconocimiento hacia las personas, lo que hace que  sientan  que  su  esfuerzo  y  dedicación  son  realmente  valorados  y  se  fortalezca  la percepción  de  apoyo organizacional.

¿Y celebrar incluso si sale mal? no celebraremos pero sí acompañaremos al equipo en la evaluación y aprendizajes de lo que no se alcanzó. No es tanto celebrar que algo no salga como esperábamos, sino que sí lo hagamos a lo largo del camino en lo que se va consiguiendo fruto del trabajo y esfuerzo o de la dedicación, de esta forma sabremos mejor entender y concretar lo que no salió bien, con el fin de poder aprender del error.  

Lo que sí es importante, es que las celebraciones sean:

Oportunas. Una celebración es  un reconocimiento laboral y debe darse en el momento que sucede. Es como participar en un concurso y que nos den el primer premio. ¿Tendría sentido celebrarlo 6 meses después? Es probable que en esos meses hayan sucedido tantas otras cosas que o bien esa celebración sea considerada insignificante, o puede que quede como que no se le dio el aprecio suficiente. Por ejemplo, se puede hacer una celebración del equipo a nivel interno en el momento en el que se logró y después que haya un reconocimiento a nivel de la compañía en general si ha sido algo relevante (por ejemplo en la cena de navidad). Y por supuesto, nunca celebrar antes de tiempo, no sea que al final no haya que celebrarlo…

En la medida adecuada. No es lo mismo ir ganando posiciones respecto al reto a lograr que conseguir el reto. Las celebraciones que se refieren a los avances que se van haciendo pueden ser más sencillos y se puede preparar algo más llamativo para cuando se logre el objetivo planteado.

A gusto de todos. Dicen que no llueve nunca a gusto de todos, pero en un equipo es importante que los miembros se sientan parte. Esto significa que si a algún miembro del equipo no le hace gracia salir a desayunar chocolate con churros cuando ganan un nuevo cliente para su cartera, igual hay que plantearse otras formas de celebrarlo. Es más, se puede consensuar entre los miembros del equipo la forma en la que se van a celebrar los logros que se consigan. Cada equipo tendrá su estilo y sus intereses, como se muestra en este vídeo:

Diferentes a los incentivos. No es lo mismo una motivación externa como puede ser por ejemplo: un premio que se quiera conseguir, un viaje excepcional, un bonus económico…que una celebración con los miembros del equipo por el buen trabajo realizado. Estas celebraciones han de ser una forma de que el equipo se dé un capricho, se sientan más felices en su día a día, se animen, se unan, se reconozcan en su satisfacción, etc. Pueden ser acciones sencillas como ponerse música que les guste, hacer un donativo para cambiar algo de su entorno, ir un día con ropa casual, tener una salida a la naturaleza, invitar a la familia al trabajo a modo de jornada de puertas abiertas, hacer una clase de yoga para todos…En definitiva, cualquier cosa que pueda ser del gusto de todos los miembros del equipo.

Alineadas con la filosofía de la empresa. No todas las celebraciones siguen las políticas o las formas de trabajar o la cultura de la empresa. Por ejemplo, en una empresa en la que es primordial la seguridad en el trabajo para protección de sus empleados, no es una opción hacer una salida en bicicleta sin cascos o por una zona que no esté preparada para ello.

Tras conocer estas características, ¿cómo vas a realizar las celebraciones con tu equipo? ¿Qué vas a tener en cuenta para reconocer el trabajo diario de tu equipo?

Recuerda que el rendimiento de nuestro día a día depende mucho del ánimo con el que realicemos el trabajo diario. Dando reconocimiento obtenemos mejores relaciones, mayor confianza, mayor compromiso y mayor satisfacción.

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills

Querido compañero,

¿Para qué utilizas el silencio? ¿En qué momento usas el silencio?

Claves sobre el uso del silencio

Según la Wikipedia, el silencio es la ausencia total de sonido. Y, sin embargo, que no haya sonido alguno no siempre quiere decir que no haya comunicación. El silencio ayuda en pausas reflexivas que sirven para tener más claridad de las situaciones o mensajes. El silencio es igual de importante que el sonido porque sin sonido no se podrían hacer silencios.

En la música, por ejemplo, sin silencio las canciones serían muy rápidas y no habría tiempo para que respirara quien la está interpretando. Los silencios permiten dar armonía y ritmo. Generalmente, el silencio sirve de pausa reflexiva tras una comunicación, para ayudar a valorar el mensaje.

Existen muchos tipos de silencio algunos de los que utilizamos en nuestro día a día son:

  • Silencio emocional: Ocurre cuando mostramos una actitud abierta de plena atención y escucha en el otro. En este silencio podemos ser como un espejo y se crea sintonía con el otro. Un ejemplo de silencio emocional es el que se produce cuando mirando a una persona a los ojos. Aquí puedes comprobar lo que ocurre:

 

  • Silencio reflexivo: Se produce tras un dato o información que el otro no se espera.
  • Silencio injerente: Sucede como una forma expresa de ataque o castigo del otro por una información que hemos dado.
  • Silencio responsable: Se produce cuando se desconoce o no se tiene la suficiente certeza sobre un tema o algo que nos han dicho. Se suele realizar por cautela.
  • Silencio cómplice: Es aquel que sucede por conveniencia oportunista, porque se obtendrá una ventaja o por miedo. Por ejemplo: estás en una tienda, hay alguien que está robando y quien lo ve no dice nada.
  • Silencio tolerante: Se produce al no responder a alguien ante una agresión o insulto con el fin de evitar problemas o conflictos mayores.

William Shakespeare ya nos decía sobre el silencio: “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras” y antes Confucio nos recordaba: “El silencio es el único amigo que jamás traiciona”

Quiero facilitarte algunas claves en el uso del silencio cuando nos comunicamos:

  • No existe una regla universal del tiempo que se debe mantener el silencio.
  • El silencio no es sinónimo de neutralidad, indiferencia o no saber qué hacer.
  • El silencio tiene valor en cuanto que comunica algo.
  • Durante el silencio, la comunicación no verbal tiene una importancia capital.
  • El silencio es importante cuando hablamos en público, pues rompe el ritmo de lo que estamos diciendo y de esta manera mantenemos la atención y el interés del auditorio.
  • Mirar al que habla en silencio provoca interés del tema que esté tratando.
  • Utilizar el silencio y la mirada a los ojos ante algo que nos han dicho y nos ha molestado, lleva a que el otro explique más detalladamente lo que ha indicado o a que nos pida disculpas.
  • Dejar 2 segundos de cortesía antes de colgar el teléfono o para hacer un inciso.
  • El buen comunicador vale más por lo que sabe y calla, que por lo que cuenta.
  • Utiliza el silencio si vas a hacer promesas que no vayas a cumplir.
  • Si vas a ser portador de una noticia inesperada, utiliza el silencio para ayudar a que la otra persona supere su duelo o sorpresa. Y recuerda hacerlo con empatía.

Claves de uso del silencio con nosotros mismos:

  • El silencio es necesario para concentrarnos en la realización de muchas tareas, para relajarnos, descansar o meditar.
  • El silencio nos aporta energía y recarga nuestra mente, desactivando o frenando a nuestro ego durante ese periodo de tiempo.
  • Practicar el silencio nos lleva un estado de reflexión serena y puede ayudarnos a alcanzar un nivel profundo de paz interior.
  • Vivir el silencio facilita la proyección de lo que queremos hacer en un futuro más o menos inmediato.
  • El silencio nos proporciona tiempo para pensar, para encontrar soluciones a problemas que nos surgen en nuestro día a día.
  • El silencio nos ayuda a nuestro aprendizaje continuo, para reflexionar sobre hechos vividos o decisiones a tomar.
  • Algunas cosas son demasiado hermosas para para ser descritas por palabras. Es necesario admirarlas en silencio para disfrutar de ellas en toda su plenitud.
  • Usemos el silencio para conocernos más, desactivar el piloto automático en el que nos movamos en la vida y conectémonos con nuestra potencialidad, con lo que queremos ser y la vida que deseamos.

¿En qué otros casos utilizas el silencio?

Además, en nuestra vida cotidiana vivir el silencio es a veces casi imposible por todos los ruidos exteriores e interiores que nos rodean. Esto nos lleva a generar y buscar espacios y momentos en los cuales podamos disfrutar del silencio tan necesario.

Con el fin de complementar lo que te he comentado, os dejo una música que os puede facilitar algún momento de silencio, meditación o reflexión:

 

Después de lo que te he compartido ¿en qué momentos vas a utilizar el silencio? ¿Cuándo vas a empezar a hacerlo?

¡Tú puedes, puedes lograr lo que te propongas, además, te lo mereces!

Te recuerdo que estoy siempre a tu disposición, si quieres hablarme de tu caso y que te responderé cualquier pregunta o duda que quieras hacerme.

No te olvides que te acompaño con pasión hacia el logro de tu éxito.

Milagros García

 

31 octubre, 2016

Ya hemos cambiado la hora y nos encontramos en pleno otoño, una estación de vulnerabilidad emocional ya que los días ahora son más cortos y aumenta el tiempo de oscuridad. Evidentemente esto puede producir una influencia directa en el estado de ánimo.

¿Cómo aumentar la capacidad de resiliencia frente a la depresión?
El concepto de resiliencia se ha extrapolado del ámbito industrial a la psicología y se puede definir, siguiendo la R.A.E., como “la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”. Por lo que todos nosotros tenemos la capacidad de superar con facilidad la depresión otoñal. Ahora que sabemos esto vamos a recuperar varias claves para superar esta temporada y cualquier otra situación de desasosiego:

Es importante saber que la capacidad de resiliencia tiene varias ventajas y una muy importante es: se puede entrenar. ¿Cómo?

  • Analizar y aceptar la situación. Conocer los hechos, separar las partes diferenciables que podrían tener soluciones distintas, aceptar y asumir lo que es y lo que no es. Tomar responsabilidad en lo que esté en nuestra mano y pedir ayuda en lo que no, buscando facilitadores en las áreas que no dependen de nosotros.
  • Con una mentalidad superadora. Esta mentalidad de crecimiento fue así descrita por la profesora en psicología Carol Dweck, que como resume Juna Albert en su libro “Feliz Vida”, es un estado mental en el que se generan creencias positivas sobre uno mismo y sobre el universo, permitiendo tomar una perspectiva de valentía y confianza, utilizando la curiosidad para superar el miedo a lo desconocido. Cuando actuamos con optimismo auténtico es cuando elegimos construir esta mentalidad superadora.
  • Planteando alternativas. Resistirnos puede hacer que nos rompamos mientras que movernos al son que tocan nos permite seguir avanzando más o menos rápido, más o menos estilosamente, más o menos acertados. Pero si tenemos claro cuál es el objetivo, el deseo de superación, ¡podemos probar numerosas opciones para alcanzarlo!
  • Mantener el foco en que podemos superarlo, en las soluciones,  manteniendo la esperanza y siendo firmes en nuestra decisión de conseguir aquello que queremos, lo que queremos resolver.
  • Relativizar, desdramatizar, incluso reírse de la situación, aunque sea con ironía, nos libera de peso emocional.
  • Actitud de oportunidad para afrontar retos en lugar de victimismo, extrayendo el aprendizaje y realizando una buena gestión del fracaso, porque ser consciente de un error nos acerca más a un éxito.

Una de las claves del éxito consiste en conseguir lo que deseamos. Y no nos referimos  a que nos toque la lotería, sino a sentirnos satisfechos, orgullosos, capaces…

Y para afrontar la semana super motivados os dejamos una canción de los Aslandticos que nos encanta:

¡Feliz puente! ¡Feliz semana!

El equipo de 2miradas

24 octubre, 2016

Últimamente estamos oyendo hablar de cambios de paradigma, de la necesidad de sumarse a las nuevas tecnologías, contar con nuevas infraestructuras y atender a la emocionalidad de las personas en entornos de trabajo flexibles e innovadores, entre otras cuestiones.

Se buscan personas que aporten valor

Las empresas no pueden seguir funcionando como lo hacían hace 20 años porque los clientes no demandan lo mismo que hace 20 años, ni lo mismo que hace 10 años. Y tampoco, las personas que componen las empresas tienen las mismas inquietudes, ni las mismas formas de trabajar.

En épocas anteriores se podía pensar que una empresa nos ofrecía trabajo y que nuestra responsabilidad al aceptarlo era simplemente atender a ese trabajo, deseablemente haciéndolo de la mejor forma posible. Sin embargo, esto hoy no es suficiente. Las empresas, de cara a su supervivencia, y por tanto, para seguir manteniendo la empleabilidad de las personas que las componen y el beneficio que aportan a la sociedad, buscan hoy personas que aporten valor.

¿Cómo contribuyes al éxito de la organización?

¿Qué haces tú por mantener y mejorar tu trabajo?

¿Trabajas como deseas trabajar?

Los líderes han de ser cada día más cercanos, facilitadores y acompañantes del desarrollo de las personas. Ayudan al crecimiento del negocio ayudando a crecer a sus equipos. Ésta es su aportación de valor. Y para lograrlo es importante:

Creer en las capacidades del equipo para crear. Todas las personas son valiosas. Por eso están en la organización. Y si creemos que no es así, entonces hemos de tomar otra clase de decisiones. Pero si están, es porque tenemos la claridad de que aportan al grupo, al trabajo, a la misión y visión. Además, los líderes han de fomentar y transferir los valores de la empresa a sus equipos para estar alineados, remando todos en la misma dirección.

Fomentar la participación para que se ponga sobre la mesa toda la sabiduría del grupo. El mensaje es: "¿Quieres aportar? ¡Puedes!" Para ello es necesaria la apertura para saber recibir las diferentes versiones de las aportaciones. Y también, definir las reglas del juego de la participación respetuosa e inteligente. ¿Cuál es el canal que resulta más facilitador para los participantes?

Escuchar a las personas. Para saber si una persona aporta valor hay que prestarla atención, apreciando lo que expresa. ¿Qué dice? ¿Qué no dice? ¿Qué quiere decir? ¿Va más allá? ¿Cómo de interesante puede ser lo que dice? Y por supuesto, atender también a su persona, cómo es, qué hace, cómo lo muestra… Es importante fomentar un buen clima de confianza para que se pueda hablar sin miedo a juicios, etiquetas o descalificaciones.

Encontrar la mejor opción. Con las propuestas, juntos analizar, criticar, mejorar y llegar a acuerdos para avanzar y conseguir la mejor versión de lo que se quiere aportar.

Tener capacidad de resolución. Tomar decisiones y pasar a la acción. Si no se da continuidad a las ideas que se han compartido, queda en meras intenciones y se acaba perdiendo el sentido de contribución y el "para qué" de quienes aportan. Se trata de hacer realidad, hacer tangibles las ideas porque cuando una persona con talento que quiere aportar no ve resultados, se va a otra empresa donde sí quieran implementar sus ideas.

Hoy los líderes no han de saber todo. Se rodean de personas que pueden aportar mucho valor, mucho conocimiento e ideas, líderes que tienen una visión más global para ejercer su liderazgo en entornos más abiertos, diversos y ambiguos.

Aportar valor no es cuestión solo de los "elegidos". Tú, ¿cómo puedes aportar valor?

Dando lo mejor de ti. Buscando la excelencia, siendo inconformista ante la mediocridad. Si sabes que puedes hacerlo mejor, ¡hazlo!

Utilizando los canales a tu disposición. Atrévete a aportar tus ideas y propuestas de mejora, o proponiendo nuevos canales. Siempre hay una forma de hacer llegar nuestras ideas. Y como ejemplo, esta canción de Toni, porque cuando quieres ser feliz no hay limitaciones.

Optimizando. Nadie mejor que tú conoce tu trabajo. Y seguro sabes qué cosas se pueden hacer de forma más fácil, menos burocrática, más eficientemente…

Actitud positiva. La actitud enfocada a la mejora continua, al aprendizaje y a la superación es clave para aportar valor y que se note que lo aportas. Ningún impulsor del cambio lo ha logrado con desidia y rindiéndose a la primera.

Formándote. Si crees que para hacerlo mejor has de capacitarte más, pídelo. Ponte en marcha. Comienza. Que no quede solo en debería, o me gustaría. Da el primer paso, pues ése es el principio del cambio.

Subirnos al carro del nuevo paradigma donde todos estamos trabajando por la sostenibilidad de las empresas, del empleo, de la satisfacción en el trabajo, de la armonía en la convivencia y del crecimiento personal y profesional, está en buena parte en nosotros.

¿Cuándo vas a comenzar a aportar valor?

Aprendiendo en el camino del crecimiento.

Raquel Bonsfills